Sabanas no inundables

Se encuentran ubicadas al sur y al Oriente del río Meta y Metica hasta hacer contacto con el Andén del Orinoco. Estos Llanos Orientales son conocidos como la Altillanura, por estar ubicados al Oriente sobre el bloque que demárca la falla tectónica del río Meta. Se subdividen en dos unidades: la Altillanura plana la Altillanura disectada. Geológicamente están conformadas por materiales sedimentarios acumulados en ambientes marinos y costeros, redepositados al emerger la Cordillera Oriental, donde han sido sometidos a procesos de intemperización y lavádo profundo, lo cual ha disminuido su composición mineralógica y en consecuencia ha empobrecido sus suelos. De acuerdo con Botero (1990), la Altillanura está formada por materiales aluviales pliopleistocénicos, los cuales fueron afectados por la gran falla que corre e induce el cauce del río Meta. Posee drenajes con dirección éste y sur y por lo tanto la Altillanura no pertenece únicamente a las sabanas del Meta-Orinoco, sino que también integran el área transicional de la Orinoquia y la Amazonia.

La Altillanura plana, como paisaje particular, se sitúa al sur del río Meta y comprende buena parte del departamento del Vichada. Posee una cobertura de materiales acumulados por el viento, dando lugar a campos de dunas formadas por arenas finas. El relieve es suave con proceso de disección. amplia en donde los ríos depositan sedimentos, en forma cuasihorizontal. En el paisaje de la Altillanura se encuentran pequeños valles de erosión en torno a los cuales se forman selvas de galería; aparecen también depresiones anchas y alargadas de tipo erosionalcoluvial, que dan lugar a los esteros.

Debido a que el drenaje es imperfecto en grandes áreas, se presentan fenómenos de encharcamiento durante el período de lluvias, generando anegamiento del suelo, sobre todo en donde el agua tiene una lenta penetración. Cada uno de estos ambientes determina una vegetación propia y un mayor o menor desarrollo de las especies comunes, sobre todo arbóreas y arbustivas. La Altillanura presenta como dominante una vegetación de sabana herbácea extensa y continua con presencia de leñosas dispersas o concentradas en matas de monte y selvas de galería. Las especies de gramíneas más abundantes son Trachypogon, Andropogon, Axonopus, Paspalum y Leptocoryphium. Las especies arbóreas están distribuidas en relación con las aguas que drenan la Altillanura y con la calidad de los suelos en cuanto a contenido de algunos elementos menores y una determinada presencia de mesofauna del suelo.

Complementa a la Altillanura plana la Altillanura disectada, la cual se extiende inmediatamente al sur de aquella, ocupando territorios de los departamentos del Meta y Vichada. Sus paisajes se caracterizan por un conjunto de lomeríos y colinas completadas por taludes de distinta longitud, pendiente y modelado, junto con depresiones y valles zigzagueantes entre la multitud de domos. Sobre el horizonte, donde aún no ha sido destruida la capa superior de sedimentos pleistocénicos, se observa la fisonomía relictual de la planicie que conformaba la Altillanura. Se conoce también como Serranía en razón de que el proceso de erosión. y modelado ha dado lugar a meso y micro relieves, los cuales se asocian con las geoformas de una serranía, En la Altillanura ondulada y disectada existe un conjunto de formas o mesorrelieves de gran variabilidad, provocados por múltiples patrones de erosión. En cada forma o conjunto de ellas se establecen condiciones distintas para la ocupación de la vegetación, siendo dominantes las gramíneas sobre los planos superiores y las laderas largas, y esteros y matas de monte o selvas de galería que se forman sobre las depresiones plano-cóncavas, los fondos de valle y las vías de drenaje. Al deteriorarse el suelo original, se ha perdido. un potencial importante para el desarrollo de una vegetación más exuberante; la intemperización y el proceso de denudación han permitido la creación de corazas formadas por óxidos de hierro y aluminio, lo cual hace de esta región un lugar apto para ganadería extensiva y agricultura de subsistencia muy localizada. La Altillanura, de acuerdo con Sarmiento (1994), es por excelencia la tierra de las sabanas estacionales.

 

Subregión transicional Orinoquia­Amazonia

Abarca una franja de extensos ecotonos entré sabanas y selvas con una extensión cercana a los ciento veinte mil kilómetros cuadrados al sur del río Vichada, que comprende las cuencas de los ríos Uva, Guayabero, Ariari, Guaviare, Inírida, Papunauay Alto Vaupés. Políticamente corresponde a territorios de los departamentos de Mcta, Vichada, Guaviare, Guainía y Vaupés.

Los paisajes integran geomorfológicamente un conjunto de altillanuras, proyección de la Altillanura llanera hacia el sur, las cuales se identifican, de acuerdo con Botero (1990), en Altillanura ligeramente ondulada, Altillanura fuertemente ondulada, estas dos geoformas localizadas entre la llanura aluvial del río Meta y la llanura aluvial del río Vichada; luego, entre la anterior llanura y la llanura aluvial del río Guaviare aparece una altillanura moderadamente ondulada con algunas terrazas antiguas. Esta Altillanura llanera posee una menor altura relativa debido a la inclinación regional del relieve. Por el incremento de la humedad, se cubre parcialmente de selvas. Al sur del río Guaviare se encuentran todavía algunos segmentos de Altillanura con vegetación de sabana, como es él caso de las Sabanas. de la Fuga. Un poco más al sur lasa superficies plio­pleistocénicas aparecen más onduladas y emergen dentro de ella formas colinares de edad paleozoica, en ciará discordancia (Botero, 1990). De manera similar a la Altillanura más septentrional, las ubicadas a lado y lado del río Guaviare también sufren de anegamiento por encharcamiento.  Las terrazas antiguas pueden tener dos tipos de cobertura vegetal, siendo predominante la vegetación sabanícola en las existentes entre los ríos Vichada y Guaviare, en tanto que las del Vaupés y Guainía tienden a mantener selvas ralas o caatingas. Yendo dé norte a sur podemos hablar de sabanas con penetración de conjunto de selvas, pero adelante del Guaviare la selva ya contiene a las sabanas y éstas aparecen inclusas dentro de la propia hylea.

El área transicional Orinoquia-Amazonia constituye un espacio de contacto a través de un complejo ecotono, el cual es mucho más difícil de ubicar debido a la acción humana tanto indígena como de caucherías y colonización contemporánea. Allí las selvas y las sábanas ocupan territorios de distinto tamaño y diferente densidad. Las selvas alcanzan significativos espacios entre los interfluvios así como a lo largo de las vegas de los ríos. Son selvas de galería o de planicie aluvial muy semejantes a las selvas amazónicas propiamente dichas; se encuentran igualmente selvas ralas con pisos ocupados por herbáceas y súbarbustivas y sobresuelos de arenas blancas, denominadas caatingas; finalmente se hallan selvas mucho más localizadas sobre afloramientos rocosos tipo serranías, colinas y montes islas, las cuales alcanzan una diferenciación fisonómica en razón de la presencia de fragmentos del Escudo Guayanés, compuestas por rocas remetamorfizadas con coberturas graníticas de escaso o nulo desarrollo edáfico y rigurosas condiciones ambientales.

Son selvas ralas con individuos que reducen su tamaño, las cuales exhiben características escleromorfas y presentan un, endemismo notable. Por otra parte se convierten en refugio de especies pantropicales como es el caso del género Vellozia entre otros. Los suelos de esta zona transicional se desarrollan en general sobre sedimentos derivados de la saliente precámbrica del Vaupés, las cuales guardan en su génesis su carácter hidromórfico o podzólico. Según Domínguez (1985), los suelos de esta formación son muy arenosos, con una escasa capa de materia orgánica, cuya pobreza en nutrientes provoca en la vegetación estructuras xeromórficas y esclerosis. Rodeando estas selvas o existiendo en forma inclusa están las sabanas de Gramíneas, Ciperaceae, Rapataceae, Xiridaceae Orchidaceae.

Como área de transición entre sabanas selvas, esta subregión establece un importante contacto de continuidad y de ruptura entre dos biomas, cuya interpretación, manejo, estudio y ordenamiento requiere de una investigación integral y unas decisiones políticas de desarrollo sustentable.

Subregión del Andén Orinoqués

Integran esta subregión los territorios situados sobre la margen izquierda del río Orinoco en territorio colombiano, en una franja que se extiende desde proximidades a Puerto Inírida hasta Puerto Carreño, abarcando una banda de cerca de 70 kilómetros al occidente del río Orinoco. Es denominada por Botero (1990), como paisaje de la Altillanura residual con un relieve muy suave, casi plano, alterado sólo por ciertos afloramientos rocosos, algunas veces haciendo parte del mismo plano y otras formando montes islas. Por fuera de estas áreas rocosas se encuentran grandes planos de depósitos arenosos interferidos por valles erosionados y esteros. Esta superficie de aplanamiento está cubierta en gran parte por materiales sedimentarios provenientes de la cordillera, los cuales se adelgazan de occidente a oriente hasta desaparecer totalmente. Sobre la superficie de esta peniplanicie compleja se presenta una delgada capa de arenas eólicas de escaso espesor. La vegetación intercala sabanas arboladas con Byrsonima y Curatella rodeando selvas ralas o transicionales de poco desarrollo, por encontrarse sobre afloramientos rocosos y depresiones. Esta vegetación marca otro ecotono nuevo con Cransición hacia los tipos de sabanas de origen guayanés y selvas ralas sobre interfluvios o dunas sobre los aluviones de los ríos. La confluencia de una red amplia de ríos y caños sobre el río Orinoco hace que se integren las selvas sobre el Andén Oninoqués, extendiéndose hacia las sabanas a través de los valles de los ríos Tomo, Bita, Tuparro, Vichada, Mataven, Guaviare e Inínida (Molano, 1996). Salamanca (1983), establece que la vegetación no tiene un tipo de dominancia de gramíneas, como en el caso de las sabanas típicas de la Altillariura, sino que las plantas son de tipo arbustivo y árboles pequeños, cuyo desarrollo depende de su localización o relación con las delgadas capas de materia orgánica y la disponibilidad de agua o en el subsuelos La vegetación tiende a soportar condiciones de estrés debido a la rápida circulación del agua por los ecosistemas, lo cual determina un carácter xeromorfo acentuado. Sobre algunos afloramientos de las rocas del Escudo de las. Guayanas se encuentran especies de Vellozia, Paepalanthus, Mandavilla, Cissus y Eleochaeris, entre otras.

Por constituir transición entre las sabanas propiamente dichas de la Altillanura, las formaciones de selva sobre el Escudo Guayanés y las sabanas del Escudo de Guayanas, este Andén tiene una importancia grande en términos biogeográficos, máxime cuando en el macizo de las Guayanas se encuentra el centro de origen y de dispersión de muchas especies vegetales y animales. Debido a ello, en 19.80 se creó el Parque Nacional Natural del Tuparro, el cual comprende 548.000 hectáreas. La fauna es muy diversa habiéndose reportado dos nuevos géneros de cánidos (Chrysocyon brachyurus y Speothos venaticus), dentro de una amplia gama de primates, nutrias, tigres, armadillos; osos, báquiros, venados infinidad de aves y peces de colores.

Subregión de la Sierra de la Macarena

Situada en el extremo suroccidental de la Oninoquia, conforma un conjunto de estructuras y paisajes enclavados en el piedemonte andino y rodeados de mesas, vegas, cañones, colinas, llanuras de inundación, afloramientos rocosos y geóformas de la vertiente baja cordillerana. Posee una doble delimitación si se tiene en cuenta la serranía antigua, la cual está delimitada por los ríos Duda, Guayabero y Guejar, en tanto que como reserva natural se extiende desde el propio piedemonte andino hasta abarcar la convergencia de las cuencas de los ríos Aniani y Guayabero.

Ha sido un lugar excepcional para el desarrollo y la evolución de la vegetación y la fauna de origen guyanense, amazónica, orinoquense y andina, razón por la cual ha sido considerada corno "un laboratorio de la naturaleza", como "un tesoro del mundo", como reserva biológica", como "enclave biogéográfico", como "reserva natural", como "reserva biológica integral", como "patrimonio científico mundial", como "reserva nacional para la ciencia", como "reserva biológica única en el mundo", según declaraciones de investigadores, viajeros, científicos e instituciones nacionales e internacionales vinculadas a la preservación de la diversidad y el estudio de la evolución y la permanencia de la vida.

En cuanto a su origen geológico y morfológico, la Sierra de la Macatena es un núcleo rocoso emparentado con el Escudo de las Guayanas, una vieja estructura de edad precámbrica, la cual tiene expresión en el territorio centrooriental de Colombia como basamento sobre el cual descansan muchos tipos de sedimentos marinos y continentales; aparece también como fundamento de las vertientes cordilleranas a manera de macizos como el de Garzón, Quetame o Guantiva en la Cordillera Oriental o como contrafuerte de las vertientes de la Cordillera Central.       

Esta herencia geológica precámbrica o paleozoica define la estructura continental del territorio colombiano; finalmente aparece también como montes islas (Inselberges), zócalos, peniplanicies, escudos y serranías, entre las cuales se destacan Naquen, Araracuara, Chinibiquete y La Macarena. Por causa de su origen tan antiguo en el tiempo y debido a los múltiples eventos contenidos en su propia evolución, la Sierra de la Macarena es considerada un relieve insular de singular valor a través del cual se conectaron biogeográficamente los Andes al centro de origen y dispersión de las Guayanas, desde el cual se poblaron las rocas desnudas surgidas del fondo del mar o las rocas rejuvenecidas integradas en el proceso emersivo andino.

Los mares del período Terciario, antes de emerger la Cordillera Oriental contaban con un archipiélago amplio sobre la plataforma guyanesa, el cual se alejaba de los litorales sobre las márgenes del actual río Orinoco y se articulaban en un núcleo donde a no muy larga distancia se encontraban la Sierra de la Macarena, el Macizo de Garzón, Los Picachos, el Macizo de Quetame y el Macizo de Guantiva, junto con otros menores, los cuales la Cordillera incorporó en sus sedimentos y los mantiene en su estructura.

Los cambios paleoclimáticos y la transformación geomorfológica sufrida bajo la influencia andina, permiten interpretar el importante papel cumplido por la Sierra de la Macarena en tanto isla biogeográfica oceánica, isla biogeográfica continental amazónica, isla continental oninoquense e isla continental guyanesa, todo lo cual fue generando una compleja composición de la flora y la fauna a manera de mosaico biológico de gran diversidad. Es por esto que en los estudios e investigaciones allí realizados se han hecho, hallazgos en términos de nuevas especies cosmopolitas, especies endémicas y especies pantropicales.

Analizando los aspectos biogeográficos de la Sierra podemos destacar, bajo condiciones del presente, la abundancia de la vegetación existente tanto sobre su propia estructura como en los terrenos terciarios y cuaternarios que la circundan. En primer lugar se destaca un paisaje de selvas extendido sobre las vegas, las terrazas y las colinas que hacen contacto con las geoformas del piedemonte. La selva original la circundaba en su totalidad y la penetraba en sus valles y laderas interiores, provocando una cobertura propia, emparentada en las selvas amazónicas y las selvas andinas. Sobre el domo de la Sierra, tachonado de tepuyes y emergido desde los cuatrocientos metros hasta los dos mil metros sobre el nivel del mar, existe un basamento cristalino bastante antiguo, en el cual hay suelos más delgados y de menor fertilidad que contienen una vegetación compleja donde se matizan taxones de distintos y distantes orígenes.

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