(continuación capítulo climatología)

Humedad relativa

La humedad relativa media, tanto en sus valores horarios como los diarios, mensuales o anuales, es muy constante y sus valores muy consistentes con los de temperatura media del aire. Entre la temperatura y humedad relativa se presenta, obviamente, una relación inversa. Los valores de la humedad relativa media más altos (100% o muy cercanos) se presentan desde las 20 hasta las 06 HL, los intermedios en las primeras h de la mañana y de la noche y los más bajos en las horas del mediodía y comienzo de la tarde.  

Foto: Diego Arango

La humedad relativa media, que al nivel del mar oscila alrededor del 88%, disminuye con un gradiente aproximado de 0.0035% por cada 100 m de altitud (%/100 m); los valores máximos medios corresponden al 95% y los mínimos medios a 80%, estos dos valores extremos se modifican con la altitud con un gradiente de 0.008%/100 m. Valores máximos absolutos de 100% de humedad relativa pueden ocurrir casi todos los días en el período de la noche y los mínimos absolutos cercanos a 50% ocurren al comienzo de la tarde con una cierta regularidad (4 o 5 veces por mes).

La distribución a través del año de la humedad relativa media se caracteriza así por un régimen bimodal con dos máximos relativos (abril-junio y noviembre-diciembre) y dos mínimos relativos (julio-agosto y febrero-marzo). Los valores de la humedad relativa máxima media y mínima media presentan, en términos generales, el mismo régimen de variación que los de la humedad relativa media.

Velocidad del viento

Los valores medios de la velocidad del viento, relativamente bajos (promedios diarios cercanos a 1.5 metros por segundo -m/s-), presentan una distribución bimodal muy coincidente con el desplazamiento de la Zona de Confluencia Intertropical: los máximos relativos se presentan en abril-mayo y noviembre-diciembre. La variación diurna de la velocidad del viento coincide, en términos generales, con lo que normalmente ocurre en la región tropical: las velocidades más altas se dan en las horas del mediodía, las intermedias en las primeras horas de la noche y las más bajas en la madrugada.

Los valores máximos también tienen una distribución bimodal con dos períodos de máximos relativos en julio-septiembre y diciembre-marzo y mínimos que pueden ocurrir de abril a junio y en octubre. Los máximos medios pueden oscilar alrededor de 4.5 m/s y los máximos absolutos (excepcionales) pueden superar los 10 m/s con ráfagas máximas cercanas a los 30 m/s.

En términos generales, predomina en superficie la presencia de vientos locales (brisas de mar, de tierra, de valle-montaña y montaña-valle); de día el viento predominante proviene del noroeste (NW) y en las horas de la noche proviene del sureste (SE).

Insolación (Brillo Solar)

Una distribución típica promedio de la insolación (cuantificada por la cantidad de horas por día -horas/día- en las cuales ha brillado el sol con una mínima intensidad) y de la cual pueden obtenerse algunas conclusiones:

- El régimen normal se caracteriza por una distribución bimodal, es decir dos máximos relativos de insolación (julio y enero) y dos mínimos relativos de insolación (marzo y noviembre).

- La insolación presenta una relación muy consistente con los valores de precipitación; los valores promedios más bajos se corresponden con la temporada más lluviosa y los más altos con el período menos lluvioso. El promedio más alto se da en el mes de julio (4.0 horas de insolación por día en las zonas norte y central, 5.1 en la zona sur) que así mismo es el menos lluvioso; el valor promedio más bajo ocurre en noviembre (sólo 3.2 horas/día en las zonas norte y central, 3.6 en la zona sur) que junto con octubre, es uno de los dos meses más lluviosos.

- Los valores medios mensuales oscilan muy cerca del valor medio anual, que para las zonas norte y central es de 3.5 horas/ día y de 4.2 horas/día para la zona sur.

  Como ya se mencionó, el clima de la región es notoriamente abundante en agua, la evapotranspiración potencial y real ha sido estimada en cerca del 20% al 30% de la precipitación. Obviamente los meses de mayor exceso hídrico corresponden a los períodos más lluviosos y sobre todo al período octubre-noviembre, durante el cual los escurrimientos superficiales son bastante grandes. La comparación de los valores de los elementos climáticos de la región del Pacífico con aquellos de áreas adyacentes permite encontrar diferencias suficiente como para considerar que esta región constituye un clima excepcional; en efecto, se observa que se trata una región más caliente y más húmeda de lo que le correspondería si conservara la tendencia climática del áreas vecinas. El hecho anterior, ocasiona que la evaporación y la transpiración sean mayores, lo que a su vez no impide que se de un mayor exceso hídrico en el suelo, originando mayor escurrimiento superficial y subterráneo de agua. De acuerdo con los cálculos realizad la evaporación y la transpiración sólo afectan hasta 30% de la precipitación, lo cual produce un exceso. agua lluvia del orden del 70% (en algunos casos mas 3.000 mm/año). Ciertamente los meses críticos corresponden al período lluvioso y especialmente a los meses e octubre y noviembre, durante los cuales el exceso es superior a los demás meses y, por lo tanto, los escurrimientos son bastante altos.

Clasificación climática

Los análisis que se presentan a continuación se basan, en parte, en los trabajos realizados por Eslava, López & laya (1986a, b, c).

  Según C.,W. Thornthwaite

  De acuerdo con la metodología de C.W. Thornthwaite, la región del Pacífico tiene un tipo de clima superhúmedo A) con ninguna deficiencia de agua (r), sus características calóricas lo hacen mesotermal (B’) al centro y sur y megaermal (A’) al norte, las muy pocas o casi nulas variaciones e temperatura media ocasionan que el coeficiente de concentración trimestral de la eficiencia termal esté alrededor del 25% (a’). En el extremo suroccidental de la región (sectores costeros del departamento de Nariño), el grado de humedad disminuye de superhúmedo a moderado y ligeramente húmedo (B2 y B1).

  Según los diferentes tipos y subtipos adoptados por Thornthwaite, el clima de la región oscila entre ArB’a’ en las zonas central y sur y ArA’a’ en la zona norte.


Según W. Köeppen.

 Dentro del sistema de clasificación establecido por Köeppen, a toda la región del Pacífico colombiano se le puede asignar el Tipo Afi que corresponde a un clima tropical lluvioso de selva, donde llueve todo el año y en el mes más seco caen más de 60 mm de precipitación. Lo anterior se cumple, a excepción de la mayor parte del sector sur (latitudes inferiores a los 2º18’ norte), donde se presentan lluvias iguales o inferiores a los 2.000 mm y existen meses con menos de 60 mm de precipitación. En estas áreas se dan los climas Am (tropical lluvioso con período seco definido) y Csb (templado húmedo con período seco definido y la temperatura de cuatro meses mínimo- es superior a 10ºC).


Según Caldas-Lang

  De acuerdo con las características generales de la región del Pacífico (altas temperaturas y abundante humedad), el clima predominante es el cálido superhúmedo (CSH); únicamente se distingue la serranía de Baudó con un clima templado superhúmedo (TSH) y la costa Nariñense en la cual disminuye la humedad hasta el nivel de semihúmedo.

En resumen se puede concluir que, todas las condiciones climáticas son amplia y claramente favorables a las actividades productivas, si se toman las medidas preventivas que sean del caso, pero también son ampliamente favorables al desarrollo de enfermedades, plagas, etc. y a la acción de los agentes destructores del suelo, de las plantaciones, etc. El exceso hídrico natural, unido a las temperaturas y a la alta humedad del aire, causa la saturación permanente del suelo y lo deja expuesto a ser arrastrado y dispersado, sobre todo, cuando no existe ni drenaje, ni cobertura vegetal adecuada. Las lluvias muy intensas o persistentes, como las de mayo, junio y agosto son especialmente favorables al desarrollo acelerado de deslizamientos y erosión por el escurrimiento superficial y subterráneo en suelos que permanecen húmedos.

 

BIBLIOGRAFIA  

Eslava,J., López, V. & Olaya, O. 1986a. Los Climas de Colombia (Sistema de W. Köeppen). Atmósfera (5): pp. 35-81. Sociedad Colombiana de Meteorología, Santafé de Bogotá.

- 1986b. Los Climas de Colombia (Sistema de C.W. Thornthwaite). Atmósfera (6): pp. 3 3-76. Sociedad Colombiana de Meteorología, Santafé de Bogotá.

- 1986c. Los Climas de Colombia (Sistema de Caldas-Lang). Atmósfera (7): pp. 4 1-77. Sociedad Colombiana de Meteorología, Santafé de Bogotá.

Lessman, H. & Eslava, J. 1985. Las precipitaciones anormales ocurridas en Colombia durante los años 1970 y 1971. Atmósfera No. 3, pp. 1-28. Sociedad Colombiana de Meteorología, Santafé de Bogota.

Lowry, W.P. 1973h. Compendio de apuntes de climatología para la formación de personal meteorológico de la Clase IV. Publicación de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) No. 327. 168 pp. OMM, Ginebra.

Núñez, M.N. 1987. Clima, evolución y futuro. Boletín informativo TECHINT (247). pp. 3-43. TECHINT, Buenos Aires.

Stanescu S. & Díaz, 1. 1971. Estudio preliminar de la temperatura del aire en Colombia. Publicación aperiódica No. 26. 90 pp. SCMH, Santafé de Bogotá.

   


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