(continuación capítulo de riqueza de especies)

Aunque no hay aún datos comprobados y disponibles sobre el área de bosque pluvial bajo del Chocó, es muy probable que los epífitos constituyan mucho de la diversidad de especies vegetales de estos bosques. Por ejemplo, tanto en Río Palenque, Ecuador, como en La Selva, Costa Rica, aproximadamente un cuarto de todas las especies de plantas son epífitos (Gentry, 1990). Por extrapolación cabe esperar que los epífitos constituyan casi un cuarto de la mayoría de las flórulas locales de la región del Chocó. Esta proporción puede ser incluso mayor en el bosque nublado de las laderas de los Andes (Gentry & Dodson, 1987). Se requieren urgentemente algunas flórulas completas del área del Chocó para evaluar tales sugerencias y entender los patrones de diversidad.

Río Calima
Foto: Diego Arango

Composición Florística

Los análisis ecológicos en la región del Chocó se complican mucho por la imperfección de la base taxonómica de datos. Cuando incluso resulta difícil identificar colecciones fértiles, algunas de especies sin describir, (cf., Forero & Gentry, 1989), la identificación del material estéril sobre el cual se basan los análisis ecológicos se convierte en una tarea casi imposible.

Aunque todas las especies que se incluyen en las muestras ecológicas están certificadas a través de colecciones en MO y las colombianas también en COL (exceptuando el sitio de Murrí donde el duplicado número uno está en FMB), muchas colecciones estériles sólo están identificadas en términos de familia o de género. Así se determina el número de especies en familias, como Annonaceae, Sapotaceae, Lauraceae o Myrtaceae representadas en una muestra dada y basadas en una distribución de las colecciones por “morfoespecies”. Normalmente, las decisiones sobre las colecciones que son conespecíficas, son bastante sencillas para un sitio determinado pero se complican cuando se consideran varios lugares.

Más aún, incluso en los casos de taxa para los cuales hay determinaciones específicas disponibles, surgen a veces problemas de identificación. Por ejemplo, tanto Brosimun util e ssp. occidentale C. Berg y B. utile ssp magdalenense C. Berg se incluyeron en la muestra de Tutunendó. Ya que estas dos taxa se presentan en forma simpátrica, las he considerado como dos especies distintas, a diferencia del tratamiento que les ha dado el especialista en su taxonomía.

En unos pocos casos he sido incapaz de decidir si dos colecciones distintas representan a la misma especie y en algunos pocos casos colecciones críticas no llegaron al MO. En estos casos el rango potencial en la variación de número de especies en una familia o categoría particular se registra en las cifras y en la discusión.

A nivel de familia los dos bosques pluviales del área del Chocó presentan un asombroso parecido en la composición florística, a pesar de la gran diferencia de los tipos de suelos y de la baja superposición específica. Exactamente las mismas siete familias son dominantes en cuanto a número de especies incluidas en estas muestras: Leguminosae, Rubiaceae, Palmae, Annonaceae, Melastomataceae, Sapotaceae y Guttiferae. En el Bajo Calima, seis de estas presentan aproximadamente la misma diversidad (16-18 spp) mientras que Annonaceae sólo registra 12-13 especies. En Tutunendó, la Leguminosae es claramente la familia más rica en especies (25 especies) seguida por Rubiaceae (17-19 spp.), Palmae (17 spp.), Annonaceae (15 spp.), Melastomataceae (14 spp.) Sapotaceae (13 spp.) y Guttiferae (12 spp.) en ese orden.

La Planada
Foto: Juan Manuel Renjifo

Las otras familias importantes en términos de diversidad de especies también son iguales para ambas muestras en tierras bajas del Chocó. En ambos sitios Moraceae, Lauraceae, Lecythidaceae, Myristicaceae, Euphorbiaceae, Chrysohalanaceae y Myrtaceae son las siguientes siete familias más importantes que presentan entre seis y once especies cada una. Aunque hay variaciones menores en el número de especies en estas familias entre los dos sitios, la similitud global de la composición familiar es verdaderamente sorprendente.

Las familias menos ricas en especies también están representadas de manera llamativa en las dos muestras del Chocó. Cuarenta y seis de las 56 familias presentes en Tutunendó también están en el Bajo Calima y todas menos dos de las familias (Araliaceae y Convolvulaceae, cada una con dos especies) que no están tampoco representadas en el Bajo Calima se encuentran presentes en la muestra de Tutunendó con sólo una especie. De la misma manera, 46 de las 60 familias en el Bajo Calima están presentes en Tutunendó y sólo una familia (Dichapetalaceae con dos especies) que no se encuentra tampoco en Tutunendó presenta más de una especie muestreada. Ni una sola familia con tres o más especies representadas en uno de los sitios está ausente de la muestra del segundo sitio. 


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