(continuación capítulo ballenas)

Reproducción

A diferencia de otras especies de su familia, la yubarta para su proceso de reproducción prefiere reunirse en grupos a fin de aparearse en aguas poco profundas, (no más de 100 metros de profundidad), cerca de los continentes y alrededor de las islas, en sitios con playas protegidas y con temperaturas entre 22 y 28 grados centígrados.

Con relación al comportamiento reproductivo de los individuos, se han adelantado varias investigaciones. Algunos autores a través de sus observaciones -sobre la poligamia de estas especies han registrado actividades y despliegues de agresión y competencia entre machos por el acceso a una hembra.

A las áreas de reproducción, arriban primero las madres con crías para destetar durante su permanencia en este período. Posteriormente, llegan los animales subadultos, seguidos por los adultos y por último, las hembras grávidas. La secuencia en la cual abandonan los sitios de reproducción, cuando llega el momento de la migración hacia las áreas de alimentación en el verano, es: hembras grávidas, animales jóvenes, individuos maduros y hembras con crías recién nacidas.

En los sitios de reproducción las yubartas ejecutan gran cantidad de actividades, tales como, saltos, coletazos, aletazos, enrollamiento, espionaje y flotación. Se han visto saltar con frecuencia la ballena franca austral, la gris y el cachalote y en forma esporádica, la ballena tropical; pero, sin lugar a dudas, la yubarta es la más acrobática.

Los saltos en las ballenas son de seguro la acción más potente ejecutada por un animal. Son muy imponentes y majestuosos y constituyen, prácticamente, la única posibilidad de que un observador, desde afuera del agua, pueda ver completamente la ballena. Dado el gran volumen y el enorme peso que la ballena debe levantar cuando salta, cabe preguntar ¿por qué lo hace?

Se ha sugerido que los saltos están relacionados principalmente con las interacciones sociales entre los individuos, quizás con la comunicación y el juego.

Un salto podría ser una exhibición cuyo propósito fuera un acto de agresión, un desafío, una demostración de fuerza o una maniobra en el cortejo. Se ha pensado, también, que es una manera de comunicarse, pero se dispone de poca información acerca de la intensidad del sonido subacuático que se produce en un salto y se desconoce, si las ballenas intentan con esto maximizar su producción de sonido. Los ballenatos empiezan a saltar cuando sólo tienen unas pocas semanas de nacidos. En estos, los saltos son vigorosos y pueden llevarse a cabo en largas secuencias. Se ha especulado que una finalidad del juego en animales jovenes es ayudar al desarrollo de la musculatura; el salto podría, entonces, desempeñar este papel en las ballenas pequeñas.

Es notable y aparentemente contradictorio, que las yubartas salten menos en las altas latitudes, aún cuando los grupos se dividen y fusionan más que en las zonas de reproducción. Sin embargo, el apareamiento y el parto son probablemente más importantes que las actividades de alimentación. De ahí que las tasas de saltos estén correlacionadas no sólo con el numero de interacciones sociales que tienen lugar, sino también con su importancia en la vida de estos cetáceos.

En las áreas de reproducción se pueden encontrar animales solitarios que son frecuentemente cantores, hembras con cría, pares de adultos, grupos de tres individuos usualmente hembra cría y escolta y grupos de 4 a 12 individuos. Las ballenas cantoras realizan inmersiones de hasta 20 minutos y generalmente presentan un comportamiento esquivo. En los grupos de hembra con cría es muy evidente el comportamiento epimelético (de protección y cuidado) por parte de la madre. Los pares de adultos exhiben poca actividad en superficie. Para los grupos conformados por hembra cría y escolta se sugirió inicialmente que la ballena escolta podía tener una función de protección. Sin embargo, algunos autores han propuesto que estas escoltas pueden ser machos maduros esperando la oportunidad de aparearse, si la hembra es receptiva. Esta hipótesis es ahora generalmente aceptada y ha sido sustentada por otros investigadores. A diferencia de lo anterior, en la bahía de Massachusetts se determinó el sexo de varias escoltas encontrándose que un 60.5% eran hembras y un 39.5% eran machos. De esto se deduce que es necesario llevar a cabo más seguimientos, con el fin de determinar el sexo y comportamiento de los individuos identificados, así como, la estabilidad de dichas asociaciones. En los grupos constituidos por más de tres individuos comúnmente se presenta mucha actividad en superficie, como saltos, aletazos, coletazos.

Durante la permanencia en las áreas de reproducción, se han registrado actividades y despliegues de agresión y competencia, tales como empujones y colisiones (con la cabeza, el cuerpo y la cola), persecuciones, expulsión de burbujas por la boca, ensanchamiento de los surcos guiares, sonidos estrepitosos y en varias ocasiones, incluso, se han llegado a inferir heridas en el cuerpo y las nudosidades de la cabeza. Estas actividades se manifiestan en grupos que contienen, generalmente, más de cuatro individuos y en donde se presentan unión y desunión de los mismos.

Vocalizaciones

Los misticetos tienen un repertorio de sonidos diferente de los odontocetos. En estos últimos se registran señales de más de 200 KHZ, mientras que en los misticetos son por lo general de baja frecuencia (menos de 3 KHZ), con un máximo de 35 KHZ.

En las yubartas se han identificado además de los sonidos emitidos en las áreas de alimentación, dos tipos principales de vocalizaciones que se manifiestan durante la permanencia en tas áreas de apareamiento: los cantos y los sonidos sociales. Si bien se han estudiado los sonidos por cerca de 30 años, es aún un misterio la forma en que estos son emitidos; algunas evidencias sugieren que son producidos por varias válvulas, músculos y sacos ciegos encontrados en el tracto respiratorio.

El canto está compuesto por una serie de notas o unidades que finalmente conforman los temas, siendo una nota el sonido más corto percibido por el oído humano; una serie de unidades constituyen tina frase. Las frases son usualmente uniformes en duración y pueden contener sonidos repetidos; un grupo consecutivo de frases conforman un tema. Si bien el tema puede variar en el número de frases, su secuencia es casi siempre la misma; de manera similar, los ternas aparecen en las mismas secuencias pero algunos pueden ser eliminados. Una serie predecible de temas forma una canción.

Las ballenas azules y las ballenas de aleta presentan repeticiones rítmicas en sus vocalizaciones a las que se les ha llamado cantos. La yubarta sin embargo, es la especie de ballena que presenta una mayor elaboración, complejidad y belleza en sus canciones.

Los cantos son emitidos por animales solitarios que hasta el momento sólo han sido identificados como machos. La canción completa puede durar de 10 a 15 minutos y ser manifestada de manera ininterrumpida hasta por cerca de 20 horas. Se ha demostrado que los cantos pueden ser usados como excelentes indicadores de grupos de poblaciones, debido a que se presentan variaciones entre las del hemisferio norte y las del sur e incluso, entre las de un mismo hemisferio en diferentes océanos. Los individuos de un mismo grupo de población cantan durante una misma temporada reproductiva la misma versión de la canción y efectúan los mismos cambios en la siguiente temporada. No es muy entendible como se dan estas variaciones. El hecho de que el canto puede ser escuchado ocasionalmente en las áreas de alimentación, tal vez indica que éste es ilustrado y aprendido en estas áreas, donde se mezclan los animales de diferentes sitios de reproducción.

Se desconoce cuál es la función real de los cantos; por las observaciones realizadas se atribuye que pueden servir en la sincronización de la reproducción, para atraer a las hembras y para ahuyentar a otros machos.

Lynda Guinee y Katherine Payne han encontrado que las ballenas emplean rima en sus canciones. Así como muchas culturas humanas utilizan la rima, como un mecanismo para ayudar a una persona a recordar pasajes largos y complejos, en las jorobadas se ha detectado que mientras más complicada es la canción más rima contiene. No se conoce en forma clara el sentido de las canciones de las ballenas jorobadas. Es posible que transmitan poca información, pero también puede ser que comuniquen mensajes muy importantes. Las voces de las yubartas han tenido una gran influencia en la especie humana, lo que ha permitido asegurar su conservación.

Se han enviado las canciones como parte de una misión a otros mundos. Dos de las naves viajeras llevan discos de platino que incluyen las primeras grabaciones de cantos de yubartas logradas por el Dr. Roger Payne. Estos discos pueden ser una de las creaciones humanas más durables; los discos fueron introducidos en la nave pensando en una remota posibilidad de que otra civilización capaz de viajar por el espacio pueda algún día encontrarlos. De esta manera, las canciones de las yubartas son parte de nuestro saludo a otras civilizaciones no humanas.

Los sonidos sociales han sido mucho menos estudiados que el canto; son definidos, como fonaciones que no poseen el patrón rítmico y continuo de la canción. Son emitidos por varios individuos, en grupos que presentan gran actividad en superficie. Se desconoce cuál es la función de esos sonidos, su relación con el comportamiento de los animales y con el tamaño del grupo.

También se han efectuado experimentos con grabaciones artificiales para observar el comportamiento de los individuos ante las diferentes vocalizaciones; se ha detectado una respuesta rápida de aproximación al sitio de experimentación ante los sonidos producidos en las arcas de alimentación.  

Jorobadas en el Parque Nacional Natural isla Gorgona

Dado que Gorgona es un área importante para la reproducción de las yubartas, durante los meses de junio a noviembre, en 1986 iniciamos una investigación con el propósito de hacer tina estimación del tamaño de la población, establecer las rutas de migración, estudiar los patrones de comportamiento y precisar las recomendaciones para su adecuado manejo.

Nuestras observaciones en Gorgona, muestran como las jorobadas presentan una clara preferencia de ubicación en el costado oriental y sur de la isla, explicable porque son sitios de aguas someras y/o con playas protegidas. Mediante el método de captura-recaptura (de fotoidentificación) hemos estimado la población de ballenas jorobadas que visitan la isla Gorgona en alrededor de 500 y elaboramos un catálogo de 257 individuos diferentes.

En el desarrollo de la investigación, estamos realizando comparaciones con fotografías de otras regiones del mundo, para esclarecer las rutas migratorias de esta especie. Es así como, a través del cotejo del catálogo de Gorgona (257 individuos) con el existente del Area I de la Antártida (40 individuos), encontramos tres ballenas comunes. Un animal fue observado en la Antártida, el 19 de abril de 1986, y de nuevo en la isla Gorgona, el 28 de agosto del mismo año. Un segundo individuo fotoidentificado en la Antártida, el 2 de enero de 1985, se fotografió el 25 de agosto de 1989, en la isla Gorgona. La tercera ballena fotografiada en la isla Gorgona el 5 de octubre de 1987, se observó, en abril de 1991, en la Antártida.

La distancia recorrida fue un poco más de 8.000 kilómetros (4.500 millas náuticas); este resultado nos permitió documentar la más larga migración de un mamífero hasta el momento en el mundo. Con esta observación además, mostramos por primera vez que las ballenas jorobadas o yubartas de la Península Antártida cruzan el Ecuador y utilizan las Costas de Sur América para reproducirse.

Encontramos que las canciones de las ballenas jorobadas de los alrededores de la isla Gorgona en Colombia, localizada a tres grados de latitud al norte del Ecuador, son diferentes a las canciones del Pacífico norte. Además, encontramos que las ballenas de Gorgona cantan durante la temporada que corresponde a la reproducción de las del hemisferio sur y no durante la temporada norteña como era de esperarse en animales encontrados al norte de la línea ecuatorial.

Asomamos al mundo de las ballenas jorobadas, observar sus saltos desde nuestra pequeña embarcación, bucear junto a ellas, escuchar sus cantos que en ocasiones nos llegan a la superficie, ha sido una experiencia fascinante.

Tal vez nos encontramos ante una forma de vida mucho más inteligente de lo que hemos imaginado. Las ballenas jorobadas que comenzamos a estudiar y esperamos comprender algún día, pueden revelamos, a través de sus canciones, de sus saltos, de su comportamiento social y de la curiosidad que muestran hacia los humanos su naturaleza de ballena para que podamos tener cor ellas una relación que no lleve a su destrucción.

Cuando recordamos las puestas del sol con olor salobre la expectativa de la búsqueda, los chorros lejanos, 18 alegría de un acercamiento, el aliento marino de un chorro intempestivo, el coletazo que nos salpica y los rostros de los amigos que también se emocionan, ratificamos el sentimiento que crea la obligación de luchar por la conservación de esta especie, para que los océanos alberguen, como antaño, a millares de ballenas que harán sentir a los futuros humanos el encanto que hoy experimentamos.

 

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