ASPECTOS GLACIOLOGICOS

Es muy probable que en las montañas colombianas durante el período Cuaternario hayan existido glaciares en varias ocasiones, correspondiendo con las glaciaciones desencadenadas por los períodos fríos o glaciales que ocurrieron en toda la Tierra.

Tal como lo demostró H. Hooghiemstra, en los últimos 3.5 m.a. ocurrieron 27 ciclos glaciales/ interglaciales; pero, ¿a cuántos de esos períodos fríos correspondieron glaciaciones?, es decir, ¿cuántas veces ocurrió la formación de masas de hielo en las montañas colombianas?

El análisis de algunas de las capas de los sedimentos depositados en los bordes del altiplano cundiboyacense le permitió al profesor T. Van der Hammen probar la ocurrencia de otras glaciaciones anteriores a la última, pero aún no existe una cronología absoluta de las mismas. Existe sí una cronología de los cambios climáticos y de las variaciones ocurridas en la vegetación.

La última glaciación

Se conoce que la temperatura a escala mundial, en el último período glacial empezó a descender hace unos 116.000 años A.P. el más fuerte descenso ocurrió hace 70.000 años A.P., fecha en que probablemente las montañas colombianas se cubrieron de hielo o empezaron a crecer los nevados residuales de la penúltima glaciación si es que por ese entonces ya se habían formado.

Para la Sierra Nevada del Cocuy, y para Colombia en general, la mayor extensión de los glaciares (Pleniglacial) ocurrió hace algo más de 35.000 años, fecha en que el límite inferior de los glaciares en el Cocuy fluctuaba entre 2.700 y 3.000 m por el oriente y entre 2.900 y 3.000 m por el occidente. Esta disimetría se debió a que seguramente, la vertiente oriental (hacia los Llanos Orientales) era más húmeda, tal como lo es actualmente.

Durante el Pleniglacial la cobertura glaciar de la Sierra hacía parte de una masa continua de hielo que cubría el eje de la cordillera Oriental desde el sur de la laguna de Tota (Dpto. de Boyacá) hasta el extremo norte del actual páramo de Santurbán en inmediaciones del municipio de Cucutilla (N. de Santander). Este conjunto alcanzó un área de 5.372 Km², un 32% de la cobertura glaciar del país en ese tiempo.

Las acumulaciones detríticas más antiguas depositadas por los glaciares o por las aguas de fusión de los glaciares en los bordes del altiplano cundiboyacense, se ubican cronológicamente, según el profesor T. Van der Hammen y otros investigadores, entre 45.000 y 35.000 años A.P., lo que correspondía al Pleniglacial. Sin embargo, estos depósitos podrían ser mucho más antiguos y pertenecer a la penúltima glaciación. Foto 4.

Para la parte final de la glaciación y según los investigadores antes citados, se subrayan los siguientes eventos:

— El mínimo de temperatura ocurrió hace 18.000 años, pero entre 35.000 y 18.000 años a pesar de que la temperatura en las montañas colombianas era unos 7ºC más baja que la actual, las condiciones de humedad no fueron suficientes para que los glaciares siguieran creciendo. Esto diferencia a Colombia de las latitudes medias donde la mayor extensión de los glaciares ocurrió hace 18.000 años.

— En la parte final de la glaciación (Tardiglacial) entre 14.000 y 10.000 años A.P., los glaciares continuaron en retroceso, se situaron siempre por encima de los 3.900 m. A pesar del retroceso general, las fluctuaciones menores de temperatura en ocasiones hicieron crecer levemente los glaciares. Entre 11.000 y 10.000 años A.P. el hielo sufrió un fuerte retroceso y dejó depósitos detríticos (morrenas) entre 3.900 y 4.200 m. Este hecho marcó prácticamente el fin del período glacial y de la glaciación y dio paso al interglacial.

El profesor T. Van der Hammen y otros investigadores, establecieron la secuencia del retroceso glaciar desde el Pleniglacial hasta la Pequeña Edad Glaciar. Dicha secuencia fue determinada mediante la fotointerpretación y cartografía de los depósitos detríticos abandonados por los glaciares (morrenas), su datación por medio de Carbono 14 y la comparación de las dataciones con los cambios climáticos deducidos con base en estudios palinológicos. Cada sistema de morrenas corresponde al tiempo y al lugar en que el hielo permaneció estancado; los diferentes estadios, corresponden a las diferentes etapas de avance, durante las cuales los glaciares construyeron los depósitos que asilo atestiguan. La secuencia mencionada se presenta en el cuadro 1.

Cuadro 1. ESTADIOS GLACIARES EN EL COCUY

ESTADIO

ALTURA (m)

EDAD

 

Corralitos
 Bocatoma Lagunillas superior Lagunillas Inferor Río Concavo  
*Río Negro

4300 - 4500 3900 - 4200 3300 - 4000 3300 - 4000 3000 - 3400 2600 - 2800

1600- 1850DC.
 10000 - 11000 A.P. 13000 - 14000 A.P. 14000 - 21000 A.P.
25000 - 28000 A.P.
>30000 - A.P.

Pequeña Edad Glaciar              Tardiglaciar           

Pleniglaciar?

El interglacial actual

En el Holoceno o Interglacial actual, a partir de hace 10.000 años, la temperatura subió y los hielos se fundieron aún más hasta cuando en una fecha aproximada de 6.500 años A.P. la temperatura llegó a un máximo, ligeramente superior a la actual.

Desde entonces y, en términos generales, la temperatura comenzó a descender nuevamente y los discontinuos glaciares a recuperarse, es decir que tuvieron avances y retrocesos menores.

Uno de los avances más conocidos comenzó hacia el año 1650 D.C. (de nuestra era) como resultado de un enfriamiento que duró hasta 1850 aproximadamente. Durante este mínimo o Pequeña Edad Glaciar que ocurrió en toda la Tierra, los glaciares del Cocuy descendían en promedio hasta 4.400 m. En ese tiempo el control estructural ya se hacía notar, las lenguas glaciares eran más largas por el occidente sobre las pendientes suaves correspondientes con las capas de rocas areniscas inclinadas en dicha dirección; al oriente los glaciares eran más cortos, sobre las cornisas abruptas y pequeños valles glaciares. Sin embargo, donde el control del relieve no es muy marcado los hielos descendían más por el oriente hasta 4.200 m como en los picos El Castillo y Sin Nombre, (ver fotomosaicos, figuras 2 y 3 final del artículo).

En la Pequeña Edad Glaciar (1650-1850 D.C.) el área cubierta por los glaciares del Cocuy fue de 148.7 km2 (14.870 ha.), con un volumen aproximado de 4.964 millones de metros cúbicos. Desde entonces y a pesar de que la tendencia global es hacia el descenso térmico con posibilidades de crecimiento de los glaciares, nos encontramos desde el año 1850 en un ascenso «momentáneo» que está causando el retroceso del hielo en toda la Tierra. El ascenso de la temperatura se debe a una mayor actividad de la corona solar, lo que hace que la tierra reciba más energía.

La Pequeña Edad Glaciar se debió a un mínimo de actividad de la corona solar y el calentamiento actual a un máximo; estas fases, por lo que se conoce actualmente, tienen un máximo de duración de unos 200 años. Además, la actividad industrial actual con la emisión de gases y polvo a la atmósfera, crean el efecto de invernadero con el consiguiente aumento de la temperatura.

En consecuencia, el desgaste de los glaciares se ha acelerado, las primeras fotografías aéreas del Cocuy fueron tomadas por el Instituto Geográfico en 1978 y la interpretación de las mismas permitió evaluar el área en 38,67 km2 (3.867 ha.) y un volumen de 392 millones de metros cúbicos. Para 1985 y por el mismo procedimiento se evaluó el área en 35,7 km2 (3.570 ha.) con un volumen de 352 millones de metros cúbicos. Lo anterior muestra que de 1850 a 1978 la pérdida de hielo se acerca a un promedio de 0,7% anual y desde 1.978 en adelante la pérdida se ha duplicado, con valores de 1,5% anual. Los datos para 1985 fueron parcialmente extrapolados, puesto que la cobertura aerofotográfica no es completa para esa fecha; sin embargo, los trabajos de campo, especialmente en la cordillera Central en el volcán nevado del Ruiz en los últimos 15 años muestran un retroceso acelerado de las lenguas glaciares. Como ejemplo, citamos el máximo retroceso observado de 1.200 m en el período 1989-1994, en la Lengua Nereidas. El anterior registro, no debe ser interpretado como representativo para todos los glaciares del país puesto que en la cordillera Central el efecto del vulcanismo contribuye en gran parte a acelerar el proceso de fusión.

 

El cuadro 2, y los fotomosaicos de las figuras 2,3,4,5,6 muestran la evolución de los glaciares que conforman la Sierra Nevada del Cocuy; el retroceso es la característica esencial de la dinámica actual de los glaciares. La fusión se evidencia básicamente por la pérdida de hielo en los bordes inferiores y por la disminución progresiva del espesor. Lo anterior implica un balance negativo entre la acumulación y la suma de procesos que constituyen la ablación del hielo (fusión, evaporación, sublimación,etc.)

Foto 2, Foto 3, Foto 4, Foto 5, Foto 6.

Cuadro 2. RETROCESO DE LOS GLACIARES DEL COCUY DESDE 1850 D.C.

 

AÑO AREAS HECTÁREAS VOLUMEN MILLONES m³

   RETROCESO ANUAL HECTAREAS                             MILLONES                                         m³

PROCESO ANUAL AREA    VOLUMEN

1850 1978 1985

14.870
 3.833  3.570

4964
393      352

   85.8                  36  44.3                   6     0.6          0.7     1.1          1.5

 

Las pérdidas de hielo se explican por el desequilibrio térmico, la temperatura del hielo está muy próxima al punto de fusión, con valores entré - 0,5º La fusión afecta en forma general la superficie del glaciar y en algunos sitios, el fenómeno adquiere proporciones más importantes, ligadas a las características mismas de los depósitos de nieve, a fracturas en el glaciar y a acumulación de impurezas sobre su superficie, las cuales concentran energía térmica produciendo una fusión diferencial puntual. Foto 5. La actividad por medio de emisiones recientes de cenizas del volcán nevado del Ruiz ha sido un factor más de aceleración de la pérdida de espesor de los glaciares por el aumento de la fusión superficial, fenómeno que llegó a afectar los glaciares de la Sierra Nevada del Cocuy.

En las fotos 6 y 7 se muestra la recesión de la lengua glaciar del Cóncavo con base en fotos de campo de Erwin Kraus y Carlos Torres. En 1938 el glaciar entraba a la Laguna Grande de la Sierra y en 1989 la mayor parte se había fundido. Para este caso, los cálculos muestran que el receso de la lengua era de 7 m por año entre 1948 y 1955,de 8m por año entre 1955 y 1981 y de 11 m por año entre 1981 y 1985. Los datos muestran un aumento de la recesión en los últimos años. En las gráficas de las figuras 7, 8 y 9, se representan las velocidades de retroceso de las diferentes lenguas monitoreadas.

Estas gráficas, permiten ver la tendencia en la velocidad del retroceso, hecho que a la fecha ha determinado la desaparición de algunas de ellas. Los anteriores registros, pueden compararse con los logrados en la cordillera Central, en los volcanes nevados El Ruiz y Santa Isabel; en dichos sitios, el seguimiento del retroceso de las lenguas glaciares ha tenido mayor continuidad; pero también allí, el vulcanismo ha introducido un factor de aceleración del proceso de retroceso por el calentamiento geotérmico de las rocas en contacto con los glaciares, el cual no está presente en la Sierra Nevada del Cocuy.

Adicionalmente, sobre la vertiente occidental del volcán nevado de Santa Isabel, se implementó una microcuenca glaciar para medir la pérdida de espesor; en ella, se determinó que la pérdida de espesor, es diferencial, con su mínimo en la parte más alta de la cuenca y su máximo en la parte baja. La figura No. 10 muestra en forma esquemática los procesos que producen ablación (pérdida de espesor) y las tasas promedio multianual de pérdida de hielo, tomada sobre las estacas de la parte central de la microcuenca experimental en el período enero de 1990 a enero 1992.

Las determinaciones anteriores han servido de base a la formulación de un modelo para calcular las pérdidas en volumen tomando como área la de la microcuenca experimental (150.000 m2) y como altura la ecuación de la curva resultante en los análisis de regresión de las medidas de ablación.

 

 

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