|
EL CORRIO
Del romance español nació el corrío (o corrido) y generalmente relata un
suceso del llano o se refiere a una situación de la región. Se afirma que antes se llamó
galerón. El llanero canta los textos y hoy se admite el como como canción, con la
diferencia con el pasaje que en el primero, la música es del folclor y en el segundo,
tanto la letra como
la música
son de autor conocido. Se cuenta que cuando llegaron los soldados llaneros a Socha,
Boyacá, en la Campaña Libertadora, luego de recuperase de la agotadora jornada del paso
de Paya y Pisba, tocaron sus tiples y cantaron galerones.
Ahora al canto
de corríos se le dice canto recio.
Corrío es el
poema rústico que interpreta el cantor de voz recia. Antiguamente se le dijo galerón.
Hoy se le dice canto recio a su interpretación vocal. La música generalmente es la de
los golpes gaván, guacharaca, quirpa,
zumbaquezumba, carnaval, merecure,
San Rafael, seis corno, seis por derecho, seis por numeración y numerao.
SANGRE
LLANERA
La siguiente es la versión araucana de este romance que se Cantaba por golpe de zumbaquezumba.
Cantando un
zumbaquezumba
fue que yo me enamoré
Y si lo vuelvo a cantar
me enamoraré otra vez.
Una
, dos, tres, cuatro, cinco,
seis, siete, ocho, nueve, diez,
y cuatro que son catorce
y dos que son dieciséis
dígame usted camarita
lo que le puedo aprender.
Dígame usted
compañero
cantando un zumbaquezumba
lo que le puedo aprender
cuántos pelos tiene un mico
acabado de nacer
¿y cuántas coyunturas tiene
la culebra macaurel?
La pregunta que
usted me hace
se la voy a responder:
El mico tiene dos pelos
que no se le pueden ver,
la chiquita tiene treinta
y la grande treinta y seis.
Mañana me voy
pa Francia
¿qué se le ofrece a usted?
ya me le pongo a la orden
mándeme sin interés
cantando un zumbaquezumba
mándeme sin interés.
Saludes a mi mario
por si se encuentra con él
que siete años lo he esperado
y siete lo esperaré
y si a los siete no viene
de monja me meteré.
Su mano no lo
conozco
ni tampoco sé quién es
diga señora siquiera
en dónde lo encontraré
cantando un zumbaquezumba
en dónde lo encontraré.
El es bajito de
cuerpo
¡ay! de cuerpo,
y de habla muy cortés
monta en un caballo blanco
caballo muy palomés
en una silla vaquera
hecha de cuero de res.
Por las señas
que me da
cantando un zumbaquezumba
su marido muerto es
en una mesa de dado
quique lo mató un francés.
Qué desconsuelo
señor
¡ay! señor
yo de esto me moriré
con mis hijos huerfanitos
yo no sé que voy a hacer.
Si se casa usted
conmigo
cantando un zumbaquezumba
de padre les serviré
y no será ustá más viuda
ni soltero yo seré.
Con usted yo si me caso
cantando un zumbaquezumba
y una condición pondré
que no juegue más los dados
o viuda seré otra vez,
cantando un zumbaquezumba
o viuda seré otra vez.
BRONCA Y PELEA
Recogido por el padre Savio
Libro Corridos y Coplas.
El veinticuatro a la noche
en Trinidad me encontraba.
Don
Pedro Manuel García
me decia estas palabras:
Modesto, si usted es mi amigo,
no se vaya a la parranda.
mira que tiran con plomo
al forastero que hallan.
Yo me llevo de la
cuenta,
yo si voy a la parranda;
que un zambazo como yo
se muere por su palabra.
A las nueve de
la noche
me encontraba en la jarana.
La concha de arpa, negra
como que estaba enlutada.
Negros tiples y bandolas,
y negros los de la casa
y negros los que llegaban,
y negro también era
el negro Modesto Laya.
De la una pa las dos
se prende la gran pavana.
Golpes iban y venían
como quien pega con gana.
LA SAMPABLERA
Un veintiséis
de diciembre
en soledad mencontraba
los amigos me llamaron
porque decían que cantaba.
A las cuatro de la
tarde
me embarqué en una curiara.
A las nueve de la noche
estaba yo en Panapara,
cantando un zumbaquezumba
al pie de una árpa tramada
que negras eran sus cuerdas
y negro el que las tocaba
y negro era el maraquero,
negra la tinaja de agua,
y negra la concurrencia
como el agua que brindaban.
Salite deste
parrando
me dijo un Modesto Ayala
porque aquí hay mucha envidia
y la gente es muy mala
al forastero que ven
le tiran con jierro y bala.
La contesta que
le di
yo muero por mi palabra
cargo cuatro compañeros
que son como cuatro balas.
Y así vide un general
que amandobles me tiraba
y yo con mi palitroque
por Dios que me desquitaba.
Salgan a bailar
muchachas
que la música las llama
y el moreno que les canta
se les va por la mañana.
Quedate
y dormis conmigo
me dijo una valenciana
quedate y dormimos juntos
y te vas por la mañana.
Las muchachas no me quieren
Porque no les da la gana
Porque no soy militar
ni administrador de aduana.
ÍNDICE
SIGUIENTE
CAPÍTULO
|