Del Folclor Llanero
Miguel Angel Martín
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EL CORRIO

Del romance español nació el corrío (o corrido) y generalmente relata un suceso del llano o se refiere a una situación de la región. Se afirma que antes se llamó galerón. El llanero canta los textos y hoy se admite el como como canción, con la diferencia con el pasaje que en el primero, la música es del folclor y en el segundo, tanto la letra como la música son de autor conocido. Se cuenta que cuando llegaron los soldados llaneros a Socha, Boyacá, en la Campaña Libertadora, luego de recuperase de la agotadora jornada del paso de Paya y Pisba, “tocaron sus tiples y cantaron galerones”.

Ahora al canto de corríos se le dice “canto recio”.

Corrío es el poema rústico que interpreta el cantor de voz recia. Antiguamente se le dijo galerón. Hoy se le dice canto recio a su interpretación vocal. La música generalmente es la de los golpes gaván, guacharaca, quirpa, zumbaquezumba, carnaval, merecure, San Rafael, seis corno, seis por derecho, seis por numeración y numerao.

SANGRE LLANERA

La siguiente es la versión araucana de este romance que se Cantaba por golpe de zumbaquezumba.

Cantando un zumbaquezumba 
fue que yo me enamoré 
Y si lo vuelvo a cantar 
me enamoraré otra vez.  

Una , dos, tres, cuatro, cinco, 
seis, siete, ocho, nueve, diez,
y cuatro que son catorce
y dos que son dieciséis
dígame usted camarita
lo que le puedo aprender.

Dígame usted compañero 
cantando un zumbaquezumba 
lo que le puedo aprender 
cuántos pelos tiene un mico 
acabado de nacer 
¿y cuántas coyunturas tiene 
la culebra macaurel?

La pregunta que usted me hace 
se la voy a responder:
El mico tiene dos pelos 
que no se le pueden ver, 
la chiquita tiene treinta 
y la grande treinta y seis.

Mañana me voy pa’ Francia 
¿qué se le ofrece a usted? 
ya me le pongo a la orden 
mándeme sin interés 
cantando un zumbaquezumba 
mándeme sin interés. 
Saludes a mi mario
por si se encuentra con él 
que siete años lo he esperado 
y siete lo esperaré 
y si a los siete no viene 
de monja me meteré.

Su mano no lo conozco 
ni tampoco sé quién es 
diga señora siquiera 
en dónde lo encontraré 
cantando un zumbaquezumba 
en dónde lo encontraré.

El es bajito de cuerpo 
¡ay! de cuerpo, 
y de habla muy cortés 
monta en un caballo blanco 
caballo muy palomés 
en una silla vaquera 
hecha de cuero de res.

Por las señas que me da 
cantando un zumbaquezumba 
su marido muerto es 
en una mesa de dado 
quique lo mató un francés.

Qué desconsuelo señor 
¡ay! señor
yo de esto me moriré 
con mis hijos huerfanitos 
yo no sé que voy a hacer.

Si se casa usted conmigo 
cantando un zumbaquezumba 
de padre les serviré 
y no será ustá más viuda 
ni soltero yo seré.

Con usted yo si me caso
cantando un zumbaquezumba
y una condición pondré
que no juegue más los dados
o viuda seré otra vez,
cantando un zumbaquezumba
o viuda seré otra vez.

BRONCA Y PELEA

Recogido por el padre Savio
Libro Corridos y Coplas.  

El veinticuatro a la noche 
en Trinidad me encontraba.
Don Pedro Manuel García 
me decia estas palabras:
Modesto, si usted es mi amigo, 
no se vaya a la parranda. 
mira que tiran con plomo 
al forastero que hallan.  

Yo me llevo de la cuenta, 
yo si voy a la parranda; 
que un zambazo como yo 
se muere por su palabra.

A las nueve de la noche 
me encontraba en la jarana. 
La concha de arpa, negra 
como que estaba enlutada. 
Negros tiples y bandolas, 
y negros los de la casa 
y negros los que llegaban, 
y negro también era 
el negro Modesto Laya. 
De la una pa las dos 
se prende la gran pavana. 
Golpes iban y venían 
como quien pega con gana.

LA SAMPABLERA

Un veintiséis de diciembre 
en soledad m’encontraba 
los amigos me llamaron 
porque decían que cantaba.  

A las cuatro de la tarde 
me embarqué en una curiara. 
A las nueve de la noche 
estaba yo en Panapara, 
cantando un zumbaquezumba 
al pie de una árpa tramada 
que negras eran sus cuerdas
y negro el que las tocaba
y negro era el maraquero,
negra la tinaja de agua,
y negra la concurrencia
como el agua que brindaban.

Salite deste parrando 
me dijo un Modesto Ayala 
porque aquí hay mucha envidia 
y la gente es muy mala 
al forastero que ven 
le tiran con jierro y bala.

La contesta que le di 
yo muero por mi palabra 
cargo cuatro compañeros 
que son como cuatro balas. 
Y así vide un general 
que amandobles me tiraba 
y yo con mi palitroque 
por Dios que me desquitaba.

Salgan a bailar muchachas 
que la música las llama 
y el moreno que les canta 
se les va por la mañana.

Quedate y dormis conmigo 
me dijo una valenciana 
quedate y dormimos juntos 
y te vas por la mañana. 
Las muchachas no me quieren 
Porque no les da la gana 
Porque no soy militar 
ni administrador de aduana.

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