DEPARTAMENTO
DEL GUAINIA
Este departamento
orinoco-amazonense tiene una extensión de de 78.365 kilómetros cuadrados que se le
restaron a la antigua Comisaria del Vaupés, en cumplimiento de la Ley 18 del 13 de julio
de 1963, que creó la Comisaria del Guainía.
Este territorio de llanura,
serranía y selva, localizado al oriente del país, limita al norte con el departamento
del Vichada;al oriente con la república de Venezuela (río Orinoco al medio); al sur con
la república del Brasil y el departamento del Vaupés, al occidente con los departamentos
de Guaviare, Vichada y Vaupés.
Riegan el Guainía los ríos
Guainía, Inírida, Guaviare, Isana, Tomo, las Viñas, Atabapo, Noncini, Guasacavi, Caños
Minisiare, Bocón, Aque, Piapoco; Cuiari, Arzamosa, Colorado, Nabuquén y Mosquitos. El
rio Guainía en el raudal El Venado se inclina al sur para limitar con Venezuela, donde
toma el nombre de Rio Negro, y recibe el brazo del Casiquiare para limitar con el Brasil e
ir al río Amazonas, después de un recorrido de 650 kms. En los ríos del Guainía son
frecuentes los raudales. En cuanto al río Inírida podemos decir que cruza el
departamento de sureste a noreste, y tiene muchísimos raudales que impiden una
navegación regulan aun para las pequeñas embarcaciones; estas deben ser arrastradas por
los varadores para superar el raudal y continuar el viaje.
Sedimentos del precámbrico,
paleozoicos, terciarios y cuaternanios forman la plataforma rocosa del escudo guayanés,
que se cubre de un esmeraldino manto que oculta oro, cuarzo, sílice, estaño, hierro y
uranio. El relieve se adorna con cerros pequeños como Rana, Atacuani, Saquira, Nariz,
Pajarito, Mono, Canapiari, Guasacavi, Salvaje, Mavicure y Sardina.
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Fisiográficos de la Amazonía
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El poblamiento se aproxima a
los 18.000 habitantes de los cuales los blancos son un 35 por ciento; el resto
de la población es de grupos nativos: Curripacos, puinaves, guahíbos, piaroas y macúes.
La flora del Guainía se
inicia con la planta exótica de la Flor de Inírida, que identifica al departamento.
Zonas selváticas y boscosas, así como las sabanas que cubren el territorio, tienen su
propia vegetación, por lo que se encuentran árboles maderables, ornamentales y frutales.
También muchos arbustos y plantas y pastos naturales que alimentan la rica fauna
terrestre. Pero el dato singular es la información que en la región apareció la yuca,
que se fue regando por toda la Amazonia y la Orinoquia; muchísimas de sus especies fueron
llevadas por los subgrupos étnicos del tronco Arawak.
Parece que primero cultivaron
la yuca brava (Manihot Sculenta, Cranz), y luego la yuca dulce o llanera (Manihot Dulcis).
Pueden clasificarse unas 28 variedades: Yuca negra, yuca mata de ají, yuca roja, yuca
morada, yuca roja con pepa, yuca diente de guache, etc. Las raíces de la yuca se rayan y
esta masa, al ser trabajada en budares calientes, dan la harina (fariña o mañoco) con
que se hace el casabe o se preparan platos alimenticios como la quiñapira o bebidas como
el chivé o la chicha.
POBLACIÓN
Las Brujas fue el
asentamiento que más tarde se llamó Obando, capital de la comisaría, y que ahora se
llama Puerto Inírida, capital del departamento. Con unos cinco mil habitantes, tiene el
poblado casi todos los servicios públicos y cuenta con entidades bancarias, de
comunicaciones y sanitarias: se destacan el hospital regional con equipos de
desplazamiento fluvial. Las otras poblaciones son Barrancominas, Cacahual, Camanaos,
Guasacavi, San Felipe, Minitas, Bachaco, Morichal, Mapiripana; Puerto Colombia, Guarivén,
Santa Rita, Urumbi, Patuco, San José, Tibilibi, Santa Ana, Sitio Viejo, Tomo, Jácome;
Miguelito, Santa Rosa, Pareza, Puerto Zancudo, San Rafael, Guaviare, Codazi, Santa Fe,
Puerto Nuevo, Barranco Murciélago, Cumaral, Naranjal, Puerto Venado, Las Palmeras, El
Remanso, Báquiro, Arrecifral, Coco, Tonina. Murciélago, La Guadalupe, Macanal,
Carpintero.
De Santa Fe de Bogotá a
Puerto Inírida hay 518 kms. Se viaja en Satena, empresa que presta sus servicios a esta
región. La economía gira en torno a la agricultura, la pesca y alguna ganadería. Se
explotan el chiquichiqui, el chicle, el yare, y se complementa el comercio nativo con la
venta de peces ornamentales, alguna venta de fariña y mañoco y productos artesanales.
Hay que registrar las
leyendas hermosas de las diosas Inírida, Mapiripana y de los cerros Mavecure y Nariz.
Identifican al Guainía las
minas de oro de Caranacoa y Nanquén, así como la vecindad del brazo del Casiquiare que
permite la unión de las cuencas del Orinoco y el Amazonas.