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DEPARTAMENTO
DEL VAUPES
El departamento del Vaupés
es el corazón de la Amazonia. Está escondido en la gran fronda y, a su vez, queda
aislado fluvialmente por las innumerables fuentes hídricas de aguas negras originadas en
esta región.
Es muy rico en maderas, oro,
uranio; posee el más prodigioso conglomerado de comunidades indígenas: se llegan a
calcular 28 grupos étnicos pertenecientes a los grupos linguísticos Arawak, Bora,
Caribe, Puinave, Tucano Oriental y Huitoto.
Su sólida cultura amazonense
ha sido resquebrajada desde tiempos inmemoriales por la presencia del hombre blanco. Las
mal llamadas bonanzas, hitos de su historia, han marcado duramente la presencia del
catequizador y el colono, pioneros de los explotadores de madera, pieles, oro, caucho,
coca, marihuana y animales.
Su superficie es de 54.135
kms. cuadrados, con una población aproximada de 28.000 habitantes, donde el 90% es
indígena. El 10% restante lo componen mestizos, cabucos y negros. Los suelos de arena y
arcilla cubren el basamento del escudo guayanés que aflora en pequeños cerros y algunas
cadenas de serranía que conforman su orografía. La fertilidad de la tierra, sin embargo,
da paso a los bosques húmedos y muy húmedos tropicales, de gigantescos árboles hasta de
40 mts. de altura y tres metros de diámetro. Arbustos, palmas, lianas y pasturas forman
la masa boscosa de esta vegetación.
El clima cálido tiene una
temperatura media de 27 grados centígrados, refrescado por las constantes lluvias y los
vientos del norte.
Al norte limita con los
departamentos de Guaviare y Guainía; por el oriente con la república de Brasil y
Guaínía; por el sur con el departamento del Amazonas y por el occidente con los
departamentos de Guaviare y Caquetá.
HIDROG
R
AFIA.
Ríos.
Vaupés, Guaviare, Inírida,
Apaporis, Taraira, Queraní, Cuduyaní, Tuy: Papurí, Macaya. Pirá, Paraná, Papunagua,
Isana, Pacoa, Surubi, Tiquié y Cananarí.
Caños.
Pirandira, Abiyú, Paraná,
Pichuna, Macú, Ti, Yi, Tatú, Pacú, Marití, Seima y Murutinga.
FAUNA.
Su fauna neotropical presenta
mamíferos como la tonina, que siendo del agua tiene sangre caliente y amamanta sus hijos.
El tigre mariposo, el puma o león americano, el perro de agua y la nutría; venados sin
cuernos y los colorados; la danta, el picure y la lapa; el chiguiro, considerado el roedor
más grande: el cafuche y otros cerdos salvajes; el araguato, mono cuyo aullido se oye muy
lejos; otros: Capuchino, marimba, bocablanca, maicero, leoncito y churuco; caimanes,
cachirres, babilla o yacaré; armadillos, guíos, boas y serpientes venenosas como la
cascabel, cuatronarices, surucucú o rieca. Tortugas y aves de vistosos colores como el
tucán, símbolo del departamento.
ECONOMIA.
La débil economía se centra
en el presupuesto departamental y en el de otras entidades oficiales, que generan algún
empleo y el comercio de artículos de primera necesidad, porque el Vaupés apenas produce
algún alimento: casabe y fariña, derivados de la yuca: carne de pescado y animales de
monte; frutas silvestres y plátano. Lo demás es llevado desde Villavicencio y Bogotá.
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Mituseños
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Artesanías
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VIAS.
Por carecer de carreteras, la
vía aérea es la más utilizada. Sólo existe una vía carreteable, entre Mltú y
Monfort, pero en malas condiciones. Existen las trochas que son caminos abiertos en la
selva por donde transitan los nativos que son muy buenos caminantes. El transporte fluvial
es el más común entre los caseríos y poblados; se realiza en canoas pequeñas y
livianas, arrastradas fuera del agua por los varadores para superar los raudales o
cachiveras.
CULTURA.
Los grupos étnicos conocidos
del Vaupés son los tatuyos, yurutíes, macúes, sinianos, carapanas, curripacos, tarianos,
macunas, baras, barasanos, tuyucas, piratapuyos, cubeos, guananos, desanos y tucanos.
La organización selvática
por territorios, delimitados y exclusivos para cada pueblo, permitió por mucho tiempo
conservar la sanidad racial, porque se evitó la consanguinidad y la mezcla, no
recomendable con tribus vetadas. Las buenas relaciones tribales se conservaron por el
mutuo respeto de sus costumbres. Cada pueblo tiene su lenguaje que le permite conservar su
base cultural, sin embargo, hay entendimiento con los demás al aprender otras lenguas;
principalmente el yeral, lengua franca del Vaupés Medio.
Una autoridad de corte
vertical, detentada por el jefe y apoyada por el payé, rigió ordenadamente las
comunidades amazónicas. La intrusión del blanco, con promesas de mejorar el aparato
administrativo, ha desorientado al indígena, quien ha visto disminuir la autoridad de sus
conductores por la suplantación de la nueva jerarquía impuesta por el gobierno nacional.
Las fiestas de la selva han
sido Dabucurí, Cachirí y Yuruparí. Con la primera se celebra la abundancia de comida;
la segunda para beber las diferentes chichas. La tercera es la fiesta de los hombres que
celebran la caída del matriarcado. Ritos y leyendas encierran sus cantos, bailes y
atuendos. La danza incluye a los músicos y a los bailarines. Los hombres forman un grupo
que mantiene los brazos entrelazados sobre los hombros; las mujeres se van integrando
donde mejor les agrade. Se avanza y se retrocede según el tema musical y se acentúa con
el golpe de un pie el tiempo melódico, que también puede ser cantado. Lo corriente es
que los músicos con caramillos y sonajas que llevan en los pies, comanden la danza. El
atuendo es adornado con plumas con las cuales se adorna la cabeza. La pintura en la cara y
en el torso completan el arreglo.
La chicha se reparte para el
común de los participantes de la fiesta. Los mambeadores, que son los mayores, enmarcan
el jolgorio amazonense.
CONTINUAR
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