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EL GALERON Y EL TORBELLINO
Galerón tiene sus mañas
pero yo tengo las mías
donde agarro los copleros
de medianoche pal día.
Galerón por la mañana,
galerón al mediodía,
galerón a todas horas
como si fuera comía.
Don José Maria Vergara y
Vergara, en su Historia de la Literatura en la Nueva Granada, hablando del pueblo llanero,
dice: Las composiciones favoritas son largos romances consonantados, que se llaman
galerón y que entonan una especie de recitado con inflecciones de cantos en el cuarto
verso. Pardo Tovar agrega que galerón es el nombre que mejor conviene a lo
que algunos escritores llaman torbellino. Tal parece también que el galerón se formó
de los romances de los galeones que contaban las historias de sus travesías por alta mar.
Podemos cenar esta parte diciendo que el galerón es seguramente el aire más
antiguo y tradicional de los nuestros, como lo anotó Daniel Samudio. El galerón
llamado el araguato dio origen a la magistral obra de Alejandro Wills, el Galerón de los
Llaneros.
EL TORBELLINO
Definir el torbellino no ha sido
tarea fácil para los investigadores del folclor. Es el galerón andino que como el
bambuco,
al subir de los Llanos a los Andes, se fue integrando a cada comunidad con
identidad propia. Como en los golpes llaneros, el torbellino termina en el acorde de
dominante. En Arauquita se conoce el torbellino con el nombre de galerón, y es
interpretado como una variante del joropo; ejemplo: el araguato.
El maestro Santos Cifuentes nos dejó una muestra
de la letra de torbellino que, como se observa, más corresponde a galerón o corijo.
Mi madre me dio un consejo
que no fuera enamorao,
y si veo una bonita
me le voy de mediolao
como el gallo a la gallina
como la garza al pescao,
como la torcaz al trigo,
como la vieja al cacao.
El
torbellino se localizó en Boyacá, y es muy diciente la vecindad de los Llanos con este
departamento y los vínculos que los unen.
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