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4.
LA ACTUAL SITUACION (Evaluación)
Para abordar este tema es
preciso dividir el análisis en instituciones estatales, Casas de la Cultura,
organizaciones de artistas y de intelectuales, protagonistas de la cultura, actividades.
4.1 LAS INSTITUCIONES
ESTATALES
4.1.1 Instituto Colombiano
de Cultura
Colcultura
tiene un enorme déficit en su presencia en la región Orinocense y el poco resultado de
su labor radica en su visión centralista y en el apoyo desequilibrado hacia sectores
elitistas consentidos, entre ellos la ópera, la zarzuela, etc. y el vaivén de sus
políticas, aún dentro de un mismo período gubernamental como es el caso del período de
1986-1990, le quita coherencia a sus programas y por lo tanto anula su permanencia; su
credibilidd queda maltrecha con semejante parsimonia, de expectativas truncas, debido a
cancelación de programas o a la subsistencia anémica de los mismos. El balance en sus 20
años en la región es en extremo pobre.
Sin embargo, algunos
programas de Colcultura han logrado cimentarse a pesar de su débil e inconstante apoyo.
Ellos son: Casas de la Cultura, bibliotecas (incluye la ambulante y la promoción de los
planes de desarrollo cultural por secciones administrativas (Departamentos, Intendencias y
Comisarías), este último apenas insinuado pero en cuyos refuerzos iniciales nos hallamos
a través de este documento.
La investigación de los
procesos culturales, de tradición oral, de archivos históricos es algo importante para
destacar dentro de una visión que se abrió a partir de 1987, cuando también funcionó
esporádicamente el Consejo Regional de Cultura, que fue el intento descentralizador de la
cultura, abortado regionalmente por los agentes del dientelismo incrustados en las altas
esferas.
La supervisión de sus
programas es en suma deficiente. Las publicaciones han carecido de apoyo sistemático por
parte de la entidad al igual que el soporte para programas de artes visuales, de
enseñanza musical (instrumental o coral), o de literatura.
Es necesario advertir sobre
la pobre condición con la cual Colcultura ha resuelto presentarse ante el proceso
cultural en el Llano. Su empeño ha sido marginal, miope. De cuando en cuando aparecen con
su espíritu promesero y de conquistador.
4.1.2 Banco de la República
Esta institución suele
desarrollar un sinnúmero de actividades que alimentan las expectativas culturales del
conglomerado estudiantil y de la ciudadanía en general. Sus exposiciones, conferencias y
conciertos, se hallan articuladas a políticas culturales del Banco como un servicio de
extensión, son de excelente calidad, llenan un vacío, tienen continuidad y permanecen
abiertas al público.
No obstante el Banco
presenta una debilidad frente a las expectativas de los protagonistas culturales de la
región y en su falta de métodos para generar una coincidencia entre los programas de la
institución que desarrollan sus políticas y las propuestas regionales. En esto influye
el excesivo centralismo de la institución y el rigor con el cual se elaboran sus
programas, rigor que chilla en la práctica y desestimula a artistas e intelectuales de la
región.
Un ejemplo de congruencia de
empeños fué el proyecto de archivo fotográfico. Era una intención de política
cultural del Banco con estupenda receptividad local. En su momento copó la programación
acordada y como resultado quedó la Fundación Archivo Fotográfico FAFO. Pero el éxito
de un programa de este tipo radica en la exclusiva la voluntad del sector central, y en
poquísimos casos, en las expectativas y propuestas desde abajo y desde adentro de las
regiones.
Sería de importancia tomar
contactos con la Subdirección Cultural del Banco para precisar formas posibles de
trabajo. A nivel local es difícil. Ya se ha probado.
4.1.3 Instituto
Departamental de Cultura y Turismo
La actividad principal del
Instituto radica en atender el festival de la Canción Colombiana y el Torneo
Internacional del Joropo. De allí dependen varias entidades: La Academia folclórica y la
Banda Departamental de Música. Programas de pintura infantil, títeres y teatro han sido
impulsados de vez en cuando por el Instituto sin mayor éxito.
El Instituto carece de
recursos generados por su propia actividad ni de un porcentaje notable de ingresos por
participaciones impositivas o de otro caracter. Así, sus recursos provienen de las
asignaciones periódicas del Gobierno Departamental en la cual el 95% son para gastos de
funcionamiento.
En tales condiciones la
pobreza financiera se suma a la restringida labor de sus directores y funcionarios en el
campo creativo, en las iniciativas respecto al oficio, en la dinamización del Consejo
Regional de Cultura, en el debate de los problemas de la cultura, en la realización, de
un inventario cultural del Departamento, en fin, en el liderazgo cultural que debería
cumplir, como lo pretendieron en su origen.
Estas limitaciones las
ubicaremos en los aspectos siguientes:
a. El perfil del cargo del
Director no coincide con el perfil profesional de quienes han ocupado este cargo.
b. Es un cargo asignado sin
tener en cuenta artistas o intelectuales.
c. La actividad cultural ha
carecido de apoyo a nivel Departamental para su correcta acción.
d. Desviación de funciones
básicas hacia organización de espectáculos.
e. Descuido casi total de su
labor con los municipios y sus protagonistas culturales.
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