Las artesanías populares constituyen uno de los más ricos veneros del folclor boyacense. Al denominar en conjunto "Artesanía popular" nos referimos a un conjunto de actividades u oficios que producen objetos de uso práctico o ceremonial, en alguna forma adornados o conformados con fines artísticos. Recibe un carácter de artesanía folclórica cuando presenta manifestaciones de la cultura popular, como supervivencias de muchos siglos de duración.

El origen de la Artesanía boyacense en sus distintas manifestaciones de la cerámica, cestería, orfebrería, torno, decorado, etc., se remonta a la artesanía chibcha, con aportes posteriores de la técnica española y con variantes propias de la técnica mixta. (50)

Una de las manifestaciones más típicas de la Artesanía boyacense es la CERAMICA, la cual obedece a una tradición chibcha y se presenta como una supervivencia indígena en el pueblo boyacense. Los españoles hicieron algunos aportes en cuanto a las técnicas lociadas y la diversidad de figuras.

En la cerámica boyacense se destaca la elaborada en RAQUIRA, cuya tradición data de muchos siglos antes de la llegada de los españoles; a esta industria primitiva se le sumó en la aculturación el vidriado español. Los pueblos cercanos a Ráquira y Tinjacá fueron llamados por los cronistas españoles "Pueblos de olleros" por la proliferación y magnífica calidad de la cerámica. La cerámica de Ráquira presenta un carácter esencialmente folclórico: figuras antropomorfas y zoomorfas; los inmortales caballitos de Ráquira, pesebres o nacimientos, mercaderes, músicos, muñecos y terracotas, figuras jocosas y de gran ingenuidad; utensilios de cocina, vasijas de barro, adornos de mesa, sala, etc. Una de las muestras de exposición más auténticas de Boyacá se encuentra en la hacienda particular de la familia Zubieta entre Villa de Leyva y Sáchica.

En la elaboración de ollas y otros objetos de arcilla de gran utilidad para las labores caseras, sin un sentido artístico como el de Ráquira, son importantes los centros de artesanía en la vereda de los TUATES en Belén de Cerinza y en la región de Tutasá. Son típicos las múcuras, chorotes, jarras, cuencos y ollas de diversas formas.

 

Cerámica Tradicional de tos Tuatés. (Belén).

 

Existe en Boyacá un tipo característico de cerámica vidriada en Chiquinquirá, la Capilla y Umbita. En los últimos años Artesanías de Colombia y el gobierno nacional han impulsado los centros artesanales, especialmente en Ráquira. Otro lugar de tradición alfarera en Boyacá es la vereda de Morcá, cerca a Sogamoso.

Otra de las ricas fuentes de Artesanía boyacense la constituyen los TEJIDOS, también con orígenes chibchas y aportes hispánicos. Los chibchas desarrollaron una industria de los tejidos con gran variedad de fibras vegetales, entre las cuales destacamos el fique y el algodón. Según la tradición, Bochica en sus predicaciones enseñó la manera de hilar el algodón y de tejer y adornar las mantas, los chircates, líquiras, llillas, chumbes, etc., y demás elementos del traje chibcha. La aculturación española enriqueció esta artesanía con el aporte de la lana, la organización de los telares, la aplicación de diseños, ornamentación, etc.

Los campesinos boyacenses perpetúan la tradición aborigen en sus magníficos tejidos de lana, con la confección de ruanas, bayetones, mantas, cobijas y otros objetos. En la ornamentación de esta artesanía, persisten en el dibujo, la forma o el color, las supervivencias chibchas e hispanas que intercambiaron sus aportes culturales. Las regiones tradicionales en la producción de los tejidos son el Valle de Sogamoso, Güicán, El Cocuy, Chiscas, Chita, Busbanzá, Floresta, Tunja, Coper, Tinjacá, Sutamarchán, Ramiriquí, Umbita, Sativanorte y otros; en unos hay predominio de tejidos de lana; y en otros de fique, algodón, etc.

Uno de los centros artesanales más importantes de tejidos de lana en Boyacá, es la población de Nobsa entre Duitama y Sogamoso; en la misma forma Iza; en Santa Rosa de Viterbo son especiales en la elaboración de los tejidos y gualdrapas de lana las veredas de Cuche, Gachavita y la Creciente. Los campesinos y gentes de los pueblos tejedores hacen diversidad de tejidos: Magníficas cobijas de lana elaboradas en Busbanzá, Umbita, Viracachá, Susacón, Nobsa, Iza, Sativanorte y otros pueblos. Mantas de lana y algodón; colchas trabajadas en Monguí; frazadas; pañolones bordados a mano hechos en Guayatá, Jericó y Sativanorte entre otros pueblos. Elaboran asimismo las ruanas de lana, lienzos, alfombras, tapetes y pretales (pueblo de Tipacoque); la mantelería es muy típica de Duitama y las monteras en Samacá.

Debemos destacar que en el ramo de los tejidos la provincia de Tunja ocupó el primer puesto en la industria artesanal en el Nuevo Reino, en los siglos del coloniaje. Sus productos eran llevados a la Costa Atlántica, Gobernación de Popayán, Antioquia y exportados a la metrópoli española. Esta industria artesanal decayó cuando se implantaron en la Gran Colombia las medidas de libre cambio en el comercio, las cuales hicieron posible la invasión en gran escala de las mercancías europeas, especialmente inglesas, en el período post-independiente que ha sido conocido como de la "Anglomanía". Se instauró el desprecio por lo nativo y se estimuló el comercio de mercancías inglesas; esta tendencia llevó a la decadencia económica de Boyacá. En 1882 se instaló la industria textilera en Samacá; la primera que a nivel técnico industrial se estableció en Colombia; esta industria decayó en la primera mitad del siglo XX y fué absorbida por la industria textilera de Antioquia.

Otro de los renglones importantes en la artesanía boyacense es el FIQUE con el cual se hacen numerosos objetos y prendas de vestir: alpargates y cotizas; alfombras de fique típicas de Sutatenza; sacos de fique para empaque, elaborados en Guateque, Guayatá, La Capilla, Sutatenza, Santa Sofía; aperos de cabeza, hechos en Tenza; enjalmas en Garagoa; guambias, nasas para pescar, elaboradas en Togüí; harneros típicos de Soatá; bellas figuras estilizadas hechas de fique (Cristos, árboles, campesinos, bailes, representaciones antropomorfas, zoomorfas, etc.) hechos en Pesca; miniaturas en fique (sombreros, alpargatas) típicos de Soatá. La manufactura de lazos es típica de Rondón, Guacamayas y Garagoa; se han popularizado en diversidad de pueblos los trabajos de fique para mochilas, cestos, cordeles, bolsos, tapetes, bandejas, papeleras, etc.

En Firavítoba se concentra en gran parte, la producción de la alpargata de fique que utiliza el campesino boyacense; es una tradición que se proyecta desde la época colonial. Es asimismo importante en los productos de fique, el pueblo de Tipacoque en el norte de Boyacá en donde elaboran tapetes, individuales, alpargatas y diversidad de artículos artesanales. Dignos de mención son asimismo los pueblos de Betéitiva, Soatá, Guacamayas, Zetaquira, Rondón, Miraflores, Tinjacá y Villa de Leyva (mochilas, capoteras y pesos).

Otro de los ricos veneros de la artesanía boyacense lo producen los múltiples objetos hechos en ESPARTO: cestos, canastos de diversos tamaños y formas (Uno de ellos es el "guachubo" en forma redonda, muy utilizado por los campesinos para sus compras); individuales, roperos, pequeñas lámparas, sombreros, coladores, ruedos, etc. El esparto es elaborado fundamentalmente por los campesinos en las veredas; destacamos los centros de Cerinza, Tuta, Tunja, Ráquira, Belén, etc.

En la artesanía popular boyacense son típicos los SOMBREROS, elaborados en diversos materiales y estilos. Así son característicos los sombreros de tapia pisada, elaborados en Villa de Leyva, los sombreros de tamo de cebada, trabajados en Chitaraque; los sombreros de paja de esparto hechos en Ráquira; los sombreros de caña de azúcar, confeccionados en Valle de Tenza; los sombreros de pico trabajados en Soatá; los sombreros de ramo elaborados en La Capilla y los sombreros de paja hechos en Guayatá, Sutatenza y Guacamayas.

La artesanía folclórica de Boyacá presenta también magníficos trabajos en CERDA que son de gran utilidad y curiosidad. Se utilizan las crines y colas de caballos, o las colas del ganado vacuno para la elaboración de cestos de cerda, coladores, cedazos, lazos trenzados, cinchas, frontales y pellones; en esta línea de artículos los centros de producción más importantes son Aquitania (Pueblo Viejo), pueblos y veredas de los alrededores de la laguna de Tota y en el válle de Tenza. Los artículos verdaderamente artísticos hechos en cerda son elaborados en el municipio de Tenza; allí los artesanos hacen miniaturas en cerda que son de excepcional primor y requieren de gran habilidad manual; encontramos allí diminutos collares en cerda, canastos en miniatura, bellísimas y variadas flores en miniatura, alpargaticos, muñequitos en cerda, anillos, sombreros de diversos tipos en miniatura, etc.

Otro tipo de trabajos artesanales de Boyacá lo encontramos en la elaboración de los objetos hechos con CAÑA común, o "CHIN" (cañabrava). Con ella elaboran los campesinos una diversidad de cestos, canastos y canastillas con o sin tapa, jaulas, artículos de juguetería, capadores, baúles, pañaleras, roperos, etc. La producción más importante se encuentra en Tenza, La Capilla, Tibaná, Sutatenza y otros pueblos del Valle de Tenza.

La elaboración de los cestos y canastos presenta uno de los aspectos importantes en la artesanía boyacense. Típicos son los cestos de caña trabajados en Tenza y La Capilla; los canastos gallineros de Labranzagrande; los canastos graneros de Tibaná; canastos de diversos tamaños y variedades de Tenza y Sutatenza; canastos de paja de la vereda la Laguna en Chiquinquirá.

Junto con la cañabrava destacamos también los objetos artesanales elaborados en BEJUCOS y CHUSQUES, en especial en las zonas frías del norte y en los límites con Santander, en especial en Villanueva, Carmen, Santa Ana, Santa Bárbara, Becerra, Peña amarilla y otras.. Con bejucos y chusques elaboran los campesinos diversidad de canastas, paneras, pañaleras, portavasos, revisteros, pequeñas lámparas, etc.

Otro renglón importante de la artesanía boyacense es la TAGUA muy típica de Chiquinquirá. Con las semillas de la palma de marfil obtenida en la región del Carare, pulidas en tornos y teñidas con colorantes químicos, elaboran diversas figuras muy típicas de la artesanía boyacense: figuras antropomorfas, zoomorfas, troncos de árbol, guitarras, botellas en miniatura, cuadros campesinos, danzas, campesinas hilando, campesinas con sus niños, pares de enamorados, llaveros en diversas formas y multitud de adornos con temas diversos. Con tagua se hacen botones, pipas, camándulas, relicarios, figuras de santos, pequeños altares, y una diversa gama de recuerdos turísticos.

Chiquinquirá se caracteriza también por la fabricación de INSTRUMENTOS MUSICALES, especialmente guitarras, tiples, bandolas y requintos en diversas calidades y tamaños. Es el centro artesanal de instrumentos musicales más importante de Colombia. (51)

En la artesanía boyacense son de especial importancia los trabajos hechos en MADERA , desde las cocas, trompos, yoyos, cucharas, cucharones, artesas, hasta los lujosísimos muebles coloniales hechos en Puntalarga, Duitama, Paipa y Nobsa. Para la elaboración de las artesanías de madera, se utilizan diversas variedades: cedro, nogal, pino, encino, caoba, guayacán; asimismo utilizan el higuerón, aliso, yuko, sauce, etc.

En los trabajos de madera se destacan los hechos en Socha, Belén, Rondón, Chiquinquirá, Duitama, Paipa y otros lugares. Diversos objetos se elaboran en madera, unos como elementos domésticos, otros en formas de adornos y juguetes y otros en bellos y variados muebles: artesas, morteros, molinillos, vasos, copas, ceniceros, cucharas, cucharones, cocas, trompos y otros utensilios torneados en Chiquinquirá. En la artesanía de los "muebles coloniales" de Puntalarga, Duitama, Nobsa, Paipa y Sogamoso encontramos una variedad de sillas, sillones, varqueños, arcones, camas, mesas, escritorios, escaños, escabeles, mesitas de centro, etc.; esta artesanía constituye uno de los atractivos más recientes de la artesanía boyacense.

Otras variedades de artesanías encontramos en los pueblos boyacenses: En Nobsa son características las campanas, pailas, peroles de cobre y otros objetos de fundición; los curtidos de cueros son característicos de Santa Rosa de Viterbo, Nobsa, La Capilla y Tinjacá: las máscaras matachín especiales para las fiestas populares son típicas de Tibaná y otros lugares de Boyacá; la losa de arcilla de Sutamarchán; asimismo otros objetos artesanales dignos de estudiar en la variada artesanía popular, una de las más representativas de Colombia.

Un panorama general de la artesanía boyacense nos indica la profundidad de la cultura popular de Boyacá; la importancia de los diversos aportes chibchas y españoles y la presencia del mestizaje etno-cultural.

 

Artesanías Boyacenses.

 

(50) Sobre la artesanía boyacense consúltense los siguientes estudios: Pablo Solano, "ARTESANIA BOYACENSE", Bogotá, Artesanías de Colombia, 1974. Yolanda Mora de Jaramillo, "ARTES Y ARTESANIAS POPULARES" Bogotá, 1969.
(51) Andrés Pardo Tovar y Jesús Bermúdez Silva, "LA GUITARRERIA POPULAR DE CHIQUINQUIRÁ", Bogotá, Universidad Nacional, 1963.
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