CRIOLLISTICA AFROCOLOMBIANA
Marianne Dieck
Linguista, Universidad del Valle, Cali
De la necesidad de solucionar el conflicto de comunicación que se presenta cuando gentes de diferentes etnias y que hablan lenguas diferentes se ven repentinamente obligadas a compartir un mismo espacio, surgieron, en diversos lugares del mundo, lenguas particulares que en lingüística se conocen con el nombre de "lenguas criollas". Pertenecen a este grupo, entre otras, el papiamento (hablado en las Antillas Holandesas), el "créole" haitiano, el papia kristang (hablado en Malasia), el criollo hawaiano, el palenquero (hablado en el Palenque de San Basilio, Bolívar, Colombia) y el inglés criollo sanandresano (hablado en las islas de San Andrés, Colombia). Todas las lenguas criollas comparten, además de las circunstancias especiales de su génesis, unos rasgos gramaticales determinados que han llamado la atención de los lingüistas, sobre todo en las últimas décadas.
El tipo de contacto pluriétnico del que se originaron estas lenguas, que implica movimientos migratorios masivos, se dio de manera generalizada en la época del expansionismo europeo (entre 1500 y 1900), cuando los colonos ingleses, franceses, portugueses, holandeses y españoles se establecieron en zonas del África, del Caribe, del Océano Indico y del Pacífico, para fundar plantaciones (en su mayoría de azúcar), aprovechando la mano de obra de los esclavos traídos principalmente del África (en un principio provenían de África occidental, luego de África oriental, la India y el Extremo Oriente).
Los esclavos obligados a trabajar en las colonias hablaban muchas lenguas ininteligibles entre sí. Es difícil hacer un cálculo de cuántas lenguas eran habladas en esa época en la cuenca occidental africana, pero el hecho de que actualmente se hablen más de 200 lenguas en Nigeria, en Camerún y en Zaire, p. ej., da cuenta de la riqueza lingüística de ese continente. En las recién fundadas comunidades coloniales se impone entonces la necesidad de un sistema de comunicación que sirva de puente no sólo entre colonos y esclavos, sino también entre los esclavos mismos. De haber inmigrado en condiciones más favorables, posiblemente éstos últimos -y con toda seguridad sus hijos- hubieran aprendido la lengua europea colonial respectiva. Sin embargo, debido a que la cantidad de hablantes de la lengua del grupo dominante (llamada lengua de superestrato) fuera tan reducida (en la mayoría de las colonias no sobrepasaba el 20%), a la distancia social que separaba al grupo subordinado del dominante y en algunos casos a la interrupción del contacto con este último grupo debido al cimarronaje, no se pudo dar a cabalidad el proceso de adquisición.
LAS LENGUAS "PIDGIN"
En un primer momento surgen, en ese tipo de situaciones, lenguas de contacto llamadas "pidgin", que representan "...un intento de aprendizaje de la lengua de superestrato (...) en condiciones socialmente desfavorables para una adquisición satisfactoria".1 Son versiones de segunda lengua, rudimentarias y limitadas en cuanto a sus recursos lingüísticos, pues carecen de muchas herramientas gramaticales propias de las lenguas maternas o nativas. Por ejemplo, carecen de elementos lingüísticos tan útiles como los artículos, las preposiciones y los verbos auxiliares (si aparecen esporádicamente es de manera asistemática y en contextos inesperados). No se encuentran en estas lenguas oraciones complejas (que constan de una oración principal y una o varias subordinadas) y frecuentemente faltan los verbos en las oraciones simples. Algunos ejemplos del pidgin hawaiano de base léxica inglesa son2:
- And a too much children, small children, house money pay.
(Y ? demasiados niños, pequeños niños, casa dinero pagar)3
(And [I had] too many chiidren, small children, [I had] to pay the rent)4
(Y [yo tenía] demasiados niños, niños pequeños, [tenía] que pagar el alquiler)5
- Before mill no more Filipino no nothing
(Antes molino no más filipino no nada)
(Before the mill [was built, there were] no Filipinos here at all)
(Antes [de que construyeran] el molino, no [había] ningún filipino aquí)
El destacado crioliista Bickerton, que estudió de cerca el pidgin y el criollo hawaiano, asume que todo lo que se puede decir en inglés es susceptible de ser expresado en pidgin; sin embargo, hace notar las inmensas dificultades a las que se ve enfrentado un hablante de esta variedad lingüística cuando quiere hablar sobre algo no cotidiano, presentando el siguiente ejemplo 6 :
- Sometime good road get, sometime, all same bend get, enguru [angle] get, no? Any kind same. All same human life, all same
(Sometimes there’s a good road, sometimes there’s, like, bends, corners, right? Everything’s like that. Human life’s just iike that)
(A veces hay una carretera buena, a veces hay como curvas, esquinas, cierto? Así es todo. Así es la vida)
Además de ser limitados en cuanto a los medios lingüísticos de expresión, los pidgin tienen una limitación a nivel de su función social, ya que sólo son usados en situaciones específicas de contacto y no son la lengua materna de nadie. Este es un punto importante porque esta característica, además de una serie de rasgos estructurales que se verán más adelante, constituye una de las diferencias cruciales entre las lenguas pidgin y las criollas.
Otra propiedad de las lenguas vehiculares o pidgin es la de su variabilidad. Generalmente se encuentran diferencias significativas entre las versiones de dos hablantes del mismo pidgin.
LAS LENGUAS "CRIOLLAS"
Cuando una lengua pidgin pasa a ser la lengua materna de una comunidad, se convierte entonces en una lengua criolla. En este proceso, el instrumento de comunicación limitado que era el pidgin, necesariamente tiene que sufrir unas transformaciones importantes que lo conviertan en un medio adecuado para expresar toda la gama de las experiencias humanas, desde las más prosaicas y cotidianas hasta las más espirituales. Esto implica una expansión considerable del léxico y la evolución de estructuras sintácticas más complejas y elaboradas, así como la regularización del sistema emergente (es decir, que el sistema conste de reglas compartidas por toda la comunidad).
Las lenguas resultantes del proceso de nativización de lenguas pidgin poseen, en efecto, la complejidad, la fuerza de expresión y la plasticidad propias de toda lengua nativa7 .
Los numerosos estudios de los cuales han sido objeto las lenguas criollas en las últimas décadas, han mostrado un hecho sorprendente, que ha generado no pocos intentos explicativos: todas estas lenguas, a pesar de las distancias geográficas que las separan y de haber surgido del contacto de grupos de lenguas diferentes, comparten una importante serie de rasgos morfosintácticos. Así, el "créole" de Haití tiene más rasgos estructurales (no lexicales) en común con el criollo saotomense del Golfo de Guinea (de base lexical portuguesa) y con el criollo de Hawaii (de base lexical inglesa) que con el francés, que es la lengua de superestrato de la cual procede la mayor parte del léxico del criollo haitiano.
Algunos de los rasgos más sobresalientes compartidos por las lenguas criollas son:
1) El sistema de marcas de tiempo, modalidad y aspecto (TMA)8
Estas categorías gramaticales en las lenguas criollas se marcan por medio de partículas analíticas9 que se sitúan antes del verbo, que permanece invariable. En el criollo srana de Surinam (base léxica inglesa) por ejemplo, el tiempo anterior se marca con la partícula "ben", la modalidad irreal con "sa" y el aspecto no puntual con "e"; la oración "El hubiera estado caminando" se dice en esa lengua:
"A ben sa e waka"
él T M A caminar
Compárese con la versión inglesa: "He would have been walking". En el criollo de Hawaii, esta misma oración se dice:
"He bim go stay walk"
él T M A caminar
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El marcador de anterioridad en esta lengua es "bin", el de irreal es "go" y el de no puntual "stay". Un tercer ejemplo de una lengua criolla de superestrato francés (el criollo haitiano) muestra hasta qué punto son afines las gramáticas criollas a este respecto. En esta lengua la oración anterior se dice:
"Li t’av ap maché"
él T M A caminar
En donde el marcador de anterioridad es "té" (que sufre una contracción en ciertos contextos fonéticos), el de irreal "av (a)" y el de no puntual "ap"10
La lista de ejemplos de diferentes lenguas criollas podría ser interminable. Bickerton (1983) hace énfasis en que también el orden de estos marcadores preverbales es el mismo en todas estas lenguas; es decir que cuando aparece más de una de estas marcas11 la de modalidad se sitúa antes de la de aspecto y ésta antes de la de tiempo.
2) La marca de número
En las lenguas criollas el plural no aparece en varias flexiones (o terminaciones) de elementos como artículos, adjetivos o nombres (sustantivos), sino que se expresa una sola vez por medio de un elemento independiente, que va inmediatamente antes o después del nombre. Por ejemplo, en los criollos de base francesa del Océano Indico, la marca del plural es "ban", que viene probablemente de "(une) bande (de)" (una banda/un montón de), y se coloca antes del nombre, como en:12
Singular: mô zami (mi amigo)
plural: mô ban zami (mis amigos)
Se exponen a continuación dos ejemplos del palenquero (lengua criolla de base léxica española, hablada en el Palenque de San Basilio Colombia), cuya marca de plural es "ma":
singular: un moná (un muchacho)
plural: un ma moná (unos muchachos)
En los criollos del grupo atlántico de base léxica inglesa la tendencia es a postponer la marca de plural "dem"13 :
i get di buk dem (he has the books) (él tiene los libros)
3) La marca de género
Generalmente en estas lenguas no existe una diferenciación gramatical de género. El siguiente es un ejemplo del frances criollo de Seychellen14 :
ê zom (un hombre)
ê fam (una mujer)
4) Las construcciones pasivas y reflexivas
Tampoco existen construcciones pasivas ni reflexivas. Dos ejemplos del palenquero ilustran esta característica propia de las lenguas criollas15 :
platika mí á ngatá toíto (mi platica se gastó todita)
í á jirí (me corté)
5) El orden de las palabras en la oración
El orden canónico o no marcado de las palabras es el de sujeto - verbo - objeto. Este orden se conserva aún en las oraciones interrogativas, que son marcadas únicamente con la entonación.
6) Distinción entre acciones cumplidas y no cumplidas
Las oraciones subordinadas que se podrían denominar "de propósito" son introducidas por dos complementadores diferentes, según si la acción fue realizada o si hay incertidumbre sobre su realización. Por ejemplo, en la lengua criolla de Maurice (base léxica francesa), una oracion como: "él decidió comer carne" se puede expresar de dos maneras16 :
Li ti desid al mâz lavian (él decidió ir comer carne),
Li ti desid pu mâz lavian (él decidió para comer carne)
En el primer caso, el sujeto realizó su propósito; en el segundo no. La misma estructura se encuentra en las demás lenguas criollas, como por ejemplo en el inglés ¿criollo de Jamaica, en donde una oración como: "él fue a lavar" se diría de una de las siguientes maneras.17
Im gaan fi bied (él fue con el propósito de lavar)
lm gaan go bied (él fue a lavar y realizó su propósito)
Además de estas características comunes existen otros rasgos compartidos por las lenguas criollas (p. ej. los verbos seriales, la negación redundante, etc.), pero por razones de espacio no pueden ser presentados todos aquí18. De manera general se puede observar en estas lenguas una tendencia a la organización analítica y a la economía morfológica.
Es importante subrayar que la gramática de las lenguas criollas se diferencia radicalmente de la estructura variable y rudimentaria de los pidgin a partir de los cuales se desarrollaron19. Por otro lado, esta gramática también se diferencia significativamente de la de las respectivas lenguas de superestrato (que sirvieron de fuente de léxico) como lo evidencian los ejemplos expuestos en esta sección.
TEORÍAS SOBRE EL ORIGEN DE LAS LENGUAS CRIOLLAS
Las semejanzas encontradas en la gramática de los vernáculos criollos exigen evidentemente una explicación teórica. En la actualidad persisten tres tendencias básicas que intentan aclarar este fenómeno.
Una de ellas, la substratista20, propone que la influencia de un substrato común, el de las lenguas africanas occidentales habladas por los esclavos traídos a las colonias caribeñas, es el responsable de las similitudes estructurales entre los criollos. Aunque esta teoría pone en relieve un aspecto muy importante, que es el del legado Áfricano presente en estas variedades lingüísticas (indudable en cuanto a ciertos rasgos fonológicos y lexicales, posible en cuanto a algunos fenómenos morfosintácticos aislados), tiene dos limitaciones serias.
La una tiene que ver con la insostenible generalización que se hace al hablar de "a common West African substratum"21 , ya que, como es bien sabido, en África Occidental se hablaba una gran cantidad de lenguas, que además pertenecían a familias lingüísticas diferentes (entre éstas están las familias Kwa, Mande, Bantú y otras). Proponer que todas las lenguas que llegaron en boca de los africanos tenían una misma estructura gramatical constituye la expresión de una visión monolítica del África subsahárica. El siguiente comentario de Todd22 reafirma esta observación crítica:
"(...) although it would be folly to deny the West African contribution to the Atlantic pidgins and creoles, une must not forget that the African slaves came from widely separated areas of West Africa and to overstress the similarity of their linguistic background is to oversimplify."23
El otro problema que presenta esta corriente explicativa es el hecho de que existen lenguas pidgin y criolla que se formaron sin la participación africana, como es el caso del criollo de Hawaii 24 , que comparte todas las características de la tipología criolla; y, más aún, sin la participación de lenguas europeas de superestrato, como la versión pidgin del motu (hablada en Papua) o el pidgin malayo (de amplio uso en Indonesia y Malasia). Parece ser, entonces, que este fenómeno es más universal de lo que parece a simple vista, y que no está ligado a la historia de los esclavos africanos únicamente.
El hecho de haber encontrado elementos léxicos de origen portugués en los criollos del Caribe (aún en criollos de superestrato inglés), llevó a la formulación de una explicación diferente a la anterior: la teoría de la monogénesis.25 De acuerdo con ésta, las lenguas criollas de superestrato europeo se derivan de un pidgin afroportugués que en el siglo XV estaba expandido en las zonas de contacto entre los portugueses y los africanos de la costa occidental. Más tarde, el uso de este pidgin se extendería a todas las zonas de expansión colonial portuguesa en el Océano Indico, la India y el Extremo Oriente. Los partidarios de la posición monogenética asumen que los portugueses que navegaron hasta el Extremo Oriente debieron hablar este pidgin portugués en las situaciones de Contacto y que de esta manera pudo servir de modelo para la formación de los pidgins y criollos orientales.
Según esta teoría, los esclavos africanos, al ser llevados por los portugueses a diferentes colonias europeas, reestructuraron el pidgin afroportugués, orientándose hacia las respectivas lenguas dominantes, por medio de un proceso llamado relexificación. Este proceso consiste en llenar las estructuras gramaticales de una lengua con material léxico de otra. En otras palabras, reemplazaron la mayoría del léxico del pidgin portugués por léxico proveniente de la lengua de superestrato, dejando básicamente intacta la estructura gramatical del pidgin. Esto explicaría los rasgos gramaticales comunes de las lenguas criollas y, por otro lado, el que se encuentren algunos rastros de léxico portugués muy difundidos en criollos y pidgins de base inglesa, como por ejemplo "savi/sabi" (saber) y "pikin/pikinini" (pequeño, niño).
Esta teoría, no poco controvertida, aunque puede explicar una parte del fenómeno (i.e. la existencia de elementos lexicales portugueses en pidgins y criollos de base lexical inglesa) también deja algunos cabos sueltos. Nótese que la variedad lingüística que supuestamente dio origen a las lenguas criollas es un pidgin. Según la definición de pidgin, la gramática de estas lenguas es altamente variable y no posee los mismos rasgos que la de los criollos: carece de las marcas de tiempo, modalidad y aspecto, no tiene oraciones subordinadas, para sólo nombrar unas cuantas. Si tanto el pidgin afroportugués como las lenguas europeas de superestrato no poseían las características que tendrían las lenguas criollas resultantes, de dónde surgieron por ejemplo las marcas de tiempo, modalidad y aspecto?
Para que esta teoría tenga poder explicativo, debería asumir que lo que se relexificó es un criollo afroportugués y no un pidgin. Esto implicaría demostrar que todos los esclavos africanos traídos al nuevo mundo habían tenido, antes de llegar a sus destinos coloniales, un contacto lo suficientemente prolongado con los esclavistas portugueses, para permitirles aprender una lengua criolla. Hasta la fecha no hay datos históricos que prueben lo anterior.Sin embargo, el argumento más contundente para poner en duda la explicación monogenética, es el hecho de que existen pidgins y criollos que se desarrollaron independientemente de la influencia de un criollo o pidgin afroportugués y de las lenguas europeas. Pertenecen a este grupo por ejemplo, los pidgin sango y hingala así como los pidgins de base lexical ewondo, hausa, ngbandi, zulu, bemba y swahili en el África, la lingua geral del Amazonas, el criollo nubi de base lexical árabe hablado en Kenia, el pidgin hiri motu de Papua Nueva Guinea y otros más26 . Queda también por explicar el caso del criollo de Hawaii, que, como ya se mencionó, es de base léxica inglesa, pero no ha tenido ningún contacto con un pidgin o criollo portugués.
La tercera propuesta explicativa tiene que ver con la posibilidad de que universales lingüísticos hayan intervenido en la creación de las lenguas criollas. Basándose en las ideas innatistas de Chomsky, que asume que la habilidad humana de usar el lenguaje es el resultado de ciertas capacidades biológicas específicas para la especie y que el niño, como usuario potencial de lenguaje está dotado con una serie de universales lingüísticos innatos que se desarrollan y se adaptan al entrar en contacto con una (o más) lengua(s) determinada(s), Bickerton27 propone que la desconcertante similitud de las lenguas criollas se debe a que los universales lingüísticos jugaron un papel importante en el proceso de expansión de los pidgins hacia los criollos.
Antes de hacer un resumen de la línea de argumentación de Bickerton, es importante anotar que esta teoría presenta un gran interés científico, pues no sólo brinda una explicación plausible al fenómeno de la criollización, sino que puede contribuir a la comprensión de la naturaleza del lenguaje humano.
Examinando de cerca la primera etapa de establecimiento de las plantaciones coloniales, se tiene una situación lingüística "(...) que no es exagerado calificar de dramática"28 . Como ya se mencionó más arriba, la fuerte jerarquización de las sociedades coloniales hace poco accesible la lengua europea del grupo dominante para el resto de la población, que por el hecho de hablar lenguas mutuamente ininteligibles, tiene que construir en poco tiempo un pidgin o jerga de contacto para solucionar provisionalmente el problema de la comunicación.
La primera generación de niños que nace en una comunidad con esta coyuntura lingüística se ve enfrentada a una situación completamente distinta de la que encuentran los niños que pertenecen a una comunidad que posee un modelo lingüístico desarrollado (como lo son todas las lenguas nativas), hacia el cual pueden orientar sus intentos de adquisición. Es muy probable que en este contexto los hijos de los primeros inmigrantes hayan adquirido la lengua nativa de sus padres (si estos hablaban lenguas diferentes, los niños serían bilingües). Pero para comunicarse con el resto de la comunidad forzosamente tenian que hablar también el pidgin existente.
Al no tener un modelo lingüístico homogéneo y consistente (recuérdese que el pidgin es muy variable y limitado en su estructura) que compitiera con su propia intuición lingüística, los niños, haciendo uso de este conocimiento innato que Bickertun llama "programa biológico para el lenguaje", habrían completado o reestructurado el pidgin, dotándolo de todos los elementos gramaticales necesanos para transformarlo en una lengua que posee la complejidad y la plasticidad de las lenguas establecidas. Así, la gramática de las lenguas criollas sería el vivo reflejo de los universales lingüísticos innatos del ser humano.
Si las anteriores suposiciones son ciertas, esto implica que una generación basta para la creación de una lengua criolla. Para la mayoria de estas lenguas desgraciadamente no hay registros históricos sobre su génesis. El caso de Hawaii constituye una fuente muy valiosa de información al respecto, ya que este criollo se formó a principios de este siglo, entre 1900 y 1920 según Bickerton, y, en el momento de su investigación (años 70) todavía vivían hablantes del pidgin que habían inmigrado a la isla alrededor de 1910. Después de 1920 todos los informantes nativos (hijos de inmigrantes) hablaban un criollo que se diferencia fundamentalmente del pidgin que fue su antecesor. Lo anterior parece probar que en Hawaii bastó efectivamente una generación para que se formara el criollo que es hablado actualmente en la isla.
Cuando en una lengua criolla no aparecen todas las características estructurales típicas sino solo algunas de ellas, Bickerton habla de un alejamiento del hioprograma, que se debe a que los hablantes de esta lengua, por razones históricas y demográficas, han tenido un mayor acceso a la lengua de superestrato (otras diferencias entre los criollos hablados en la actualidad pueden deberse al cambio lingüístico interno, fenómeno al que están sujetas todas las lenguas). Bickerton encontró que existía una correlación entre la ausencia de ciertos rasgos típicamente criollos y el contacto más intenso y prolongado con la lengua del grupo dominante.29
Una consecuencia lógica de la teoría que se acaba de esbozar es que, si la mente humana está equipada con una información gramatical que se asemeja en su estructura a la de las lenguas criollas, éstas deberían ser más fáciles de adquirir que otras lenguas. En el caso concreto de un niño que está adquiriendo su lengua materna esto significaría, por un lado, que cuando una estructura determinada de la lengua "meta" (o la lengua del medio que el niño tiene que adquirir) no es compatible con la estructura correspondiente en la gramática criolla, es de esperar que el niño haga errores sistemáticos; y por otro lado, si ambas gramáticas coinciden en ese punto, se espera una adquisición temprana, rápida y sin errores de la estructura en cuestión.
Bickerton se apoya en la literatura especializada sobre adquisición del lenguaje para señalar algunos puntos que tienen en común los "errores sistemáticos" de los niños y la gramática de las lenguas criollas; también expone casos de estructuras que, a pesar de su aparente complejidad, son adquiridas con gran facilidad, y atribuye este hecho a la afinidad con la gramática de los criollos. No se presentará en detalle esta discusion, por ir más allá de los objetivos del presente texto. La relevancia de la propuesta explicativa de Bickerton para la teoría lingüística es evidente. Si este polémico criollista está en lo cierto, el estudio de las lenguas criollas nos proporciona "claves indispensables para el conocimiento de nuestra especie", como afirma en la dedicatoria de su libro "Roots of Language" (Raíces del Lenguaje, ob. cit.):
"To the people of Palmares, El Palenque de San Basilio, The Cockpit Country, and the Saramacca River, who fought for decency, dignity and freedom against the Cartesian savagery of Western colonialists and slavemakers; whose tongues, having survived to confound pedagogue and philosopher alike, now, by an ironic stroke of justice, offer us indispensable keys to the knowledge of our species¨.30
LAS LENGUAS CRIOLLAS COLOMBIANAS
Colombia es un país privilegiado por contar en su amplio abanico lingüístico, con dos lenguas, habladas por comunidades afrocolombianas, que fueron indentificadas recientemente como criollas. Se trata del inglés criollo de las islas de San Andrés y Providencia y del palenquero, hablado en el Palenque de San Basilio (departamento de Bolívar). Ambas lenguas comparten las peculiaridades estructurales de las variedades criollas, como se verá más adelante, pero su historia, su situación sociolingüística y sus lenguas de superestrato son diferentes y ameritan una presentación por separado.
EL PALENQUE DE SAN BASILIO: NOTAS HISTÓRICAS
Entre los siglos XVI y XVIII muchos grupos de cimarrones o "rebeldes negros de origen africano que rechazaron el yugo de la esclavitud y se fugaron hacia montes, ciénagas y lugares inaccesibles"31fundaron palenques o pueblos fortificados, en los cuales vivían de manera autónoma, independientes de la Corona española, y desde los cuales ofrecían resistencia armada a las milicias que pretendían recapturarlos. En el siglo XVII, los cimarrones de los palenques cercanos a la ciudad de Cartagena, comandados por su líder guerrero Benkos Biojó, llegaron a representar una amenaza tan grande para los españoles, que el propio rey de España se vio obligado a concederles oficialmente la autonomía de la Corona y grandes territorios por medio de una cédula real que expidió en 1691, con la condición de que pararan los ataques y de que no recibieran más esclavos fugados.
Siguiendo la consigna colonial de que "se obedece pero no se cumple", los blancos dueños de haciendas y esclavos, no conformes con las consecuencias que tendría la aplicación de la cédula (más sublevaciones, entrega de tierras, etc.), continuaron la guerra e intensificaron las arremetidas contra los palenques circundantes. Las ofensivas permanentes de los españoles dispersaron y debilitaron a los rebeldes. Estos incendiaban sus poblados cuando las milicias españolas lograban penetrar hasta ellos y huían al monte, pero jamás se supo de una rendición.
En 1713 se celebró un acuerdo de paz entre uno de los palenques de la Sierra de María y la gobernación de Cartagena, por la mediación del obispo Antonio Casiani, que bautizó el palenque con el nombre de San Basilio. Durante el siglo XIX los palenqueros perdieron buena parte de sus territorios, que les fueron usurpados por los terratenientes con estrategias más sutiles que las del enfrentamiento violento. Y hasta el día de hoy "los terratenientes de la región siguen desconociendo el hecho jurídico-histórico de la propiedad palenquera"32 .
Las condiciones de relativo aislamiento en las que ha permanecido el Palenque y su desarrollo histórico independiente, han permitido la conservación de expresiones culturales muy propias, entre las que se destacan los "cuagros" como forma de organización social, la música de claro ancestro africano, los rituales funerarios y, por supuesto, la lengua.
ESTADO DE LA INVESTIGACIÓN LINGÜÍSTICA
Los estudios sobre el palenquero o la "lengua" (nombre con el que los palenqueros designan su vernáculo) comenzaron hace apenas unos 25 años con el descubrimiento de su tipología criolla. El lingüista español De Granda33 y Bickerton & Escalante34 identificaron de manera independiente y prácticamente simultánea, los rasgos que permitían clasificar esta variedad lingüística como perteneciente a la gran "familia" de las lenguas criollas35.
Hay que mencionar que, antes de estos estudios, el antropólogo Escalante publicó en su trabajo de 195436 una muestra lingüística de palenquero relativamente extensa. Sin embargo, por tratarse de un estudio antropológico sobre esta comunidad no realizó un análisis del corpus lingüístico. También Montes37publicó unas notas muy breves sobre el palenquero después de haber estado en el Palenque realizando una encuesta dialectológica; pero el desconocimiento de los apenas incipientes estudios criollísticos lo llevó a hacer la siguiente observación: "la de San Basilio es un habla esencialmente española en la que se combinan algunos rasgos arcaicos (...) con la agudización y avanzadísimo desarrollo de numerosas tendencias vulgares"38.
Bastante tiempo después39de los artículos pioneros de De Granda y Bickerton & Escalante, que pretendían exponer sólo los rasgos más sobresalientes del criollo palenquero, aparece una descripción muy detallada (la más completa hasta el momento) de la gramática palenquera, realizada por Patiño 40. Este estudio es de gran valor no sólo por la exactitud de la mayoría de las observaciones gramaticales, sino también por la profusión de ejemplos que las sustentan, extraídos del corpus que el investigador anexa al final del trabajo y que sirve, a su vez, de base para análisis futuros.
El estudio de Megenney41 que fue editado en 1986, a pesar de haber sido escrito en 1978, contiene una gran cantidad de referencias históricas relativas al origen de los esclavos que fundaron los palenques y de comparaciones entre elementos lexicales del palenquero y de diversas lenguas africanas. De esta manera constituye un buen complemento a la rigurosa descripción gramatical de Patiño.
Del Castillo 42 publicó también una importante investigación sobre el origen africano de muchos lexemas palenqueros, coincidiendo con investigadores anteriores en cuanto a su proveniencia bantú.Después de un corto vacío investigativo durante la segunda mitad de los años 80, aparece en los noventa "el fenómeno Schwegler", según la descripción de Patiño 43 que hace referencia a la notable cantidad de publicaciones de este criollista sobre lingüística palenquera44 . En sus trabajos, Schwegler profundiza en aspectos puntuales de la gramática de esta lengua, discutiendo análisis anteriores y proponiendo nuevos enfoques.
Los párrafos anteriores pretenden ofrecer una breve vision panorámica sobre los estudios de la lengua palenquera y poner en evidencia la necesidad de impulsar la investigación en este campo, pues, a pesar de que ya existe una serie de trabajos muy valiosos como los anteriores, se está lejos de comprender la estructura, la función y el origen de muchos aspectos lingüísticos45.
LA LENGUA DE PALENQUE 46
El palenquero es la única lengua criolla de base léxica española que ha sobrevivido en el Caribe47, lo cual le confiere el estatus especial de reliquia lingüística. En el mundo sólo existe otra lengua criolla de superestrato hispánico en las Filipinas. El substrato del palenquero está conformado por las diversas lenguas africanas habladas por los ancestros de los fundadores del Palenque.
Aunque es muy difícil determinar la procedencia exacta de los africanos que llegaron a Cartagena en la época crucial de la formación de los palenques debido a la escasez y al carácter en parte contradictorio de los documentos históricos48 , hay un consenso en la actualidad entre los especialistas en cuanto a asumir una fuerte influencia de algunas lenguas de la familia bantú, como el kikongo y el kimbundu, que dejaron huellas lexicales bastante claras en la lengua palenquera49 . Algunos vocablos de probable origen bantú son, por ejemplo:"ngombe" (ganado, res), "moná" (niño, niña), los pronombres "enú" (ustedes) y "ané" (ellos, ellas), el marcador de plural "ma" y otros.
En el plano fónico, el palenquero no se diferencia mayormente del español costeño, a no ser por el rasgo de la prenasalización, de presumible origen africano. Este fenómeno se realiza a principio de palabra, delante de ciertas consonantes, i.e. la /d/, la /g/, y, con menor frecuencia, la /b/ (es decir, las oclusivas sonoras). Algunos ejemplos son50:
ndulo (duro) nda (dar)
ndo (dos) ndrumí (dormir)
nganá (ganar) ngubá (maní)
ngande (grande)
ngineo (guineo)
mbulo (burro)
mboyo (bollo)
mbendé (vender)
La prenasalizacíón no es obligatoria en el contexto fonológico de las oclusivas sonoras, pues también se encuentran palabras que empiezan por estos fonemas y que no presentan este rasgo:
barika (barriga) bae (ir)
dejá (dejar) di (de)
gobbé (volver)
Las listas de palabras anteriores sirven de ejemplo a la vez para algunas transformaciones fonéticas de que fueron objeto muchos elementos lexicales tomados del español 51.
A nivel de la prosodia52es una característica marcada la entonación peculiar con que se habla no sólo el palenquero sino el español en Palenque. Montes la describió como "(...) la notoria elevación del tono y el alargamiento cuantitativo de la sílaba acentuada"53. Este fenómeno, según Patiño, no tiene nada de sorprendente, "(...) dado el carácter tonal de las lenguas africanas de substrato54. Aunque parece ser que el tono no es un elemento distintivo en palenquero, este fenómeno merecería un análisis más detenido.
En el plano de la morfosintaxis es donde se encuentran las mayores diferencias con la lengua de superestrato. El palenquero posee, como toda lengua criolla, unas marcas de tiempo, modalidad y aspecto que se anteponen al verbo, que permanece prácticamente invariable. En la oración:
í á keba kume kane
(yo T M A / T comer carne)
(yo hubiera comido carne)
la partícula ‘á’ es la marca temporal de anterioridad, la partícula ‘ké’ es la marca modal de irrealidad, y la partícula ‘ha’ es la marca de aspecto imperfcctivo y de anterioridad al mismo tiempo. Esta última marca puede colocarse también después del verbo, sin alterar aparentemente el significado de la oración:
í á ké kumeba kane
(yo T M comer-A/T carne)
Hay que aclarar que este análisis de las marcas TMA es nuestro y se basa principalmente en el de Patiño (1983), pero que Schwegler55 propone un análisis diferente, en el cual ‘á’ y ‘ké’ forman una sola partícula ‘aké’ de valor temporal (futuro) y modal (condicional o irreal), que tiene una variante fonética ‘ké’.Además de las partículas mencionadas, existen otros tres marcadores de este tipo, que son: ‘ta’, marca de aspecto progresivo, como en:
asina kumo í tá ablá bo,
(así como yo A decir tú)
(así como te estoy diciendo)
‘tan’, marca temporal de futuro, como en la oración:
ane tan kandá un kansión
(ellos/as T cantar un/a cancion)
(ellos/as van a cantar una cancion)
‘sé’, marca de aspecto habitual, como en:
toabía í á sé bailá
(todavía yo A bailar)
(todavía suelo bailar)
donde la marca ‘á’ en este caso no es la partícula temporal para indicar anterioridad, sino una marca antepuesta a los verbos que se pueden usar como modales, o a los verbos de estado, para distinguirlos de los dinámicos, diferenciación que se hace típicamente en las lenguas criollas. Un ejemplo más del uso de la partícula ‘á’ como marca de verbos de estado (y no de anterioridad) es el siguiente:
suto á ten kanatulé
(nosotros tenemos hambre)
De nuevo hay discrepancia entre los investigadores, esta vez con respecto a la segmentación de 'á' y ‘sé’. Bickerton & Escalante56y Schwegler57interpretan estos dos marcadores como uno solo: ‘asé’. Nos parece convincente sin embargo, la argumentación de Patiño, que los considera como dos morfemas separados, ya que "(...) la partícula ‘á’ desaparece en ciertos casos en virtud de una regia general (..) que la borra cuando se dan determinadas condiciones gramaticales"58 Además, tanto ‘á’ como ‘sé’ llevan acento de intensidad, lo cual es prueba de que no se trata de una sola palabra.59
Otra de las características comunes a las demás lenguas criollas que presenta el palenquero es la ausencia de oposiciones morfológicas de género. Tanto el artículo indeterminado ‘un’60como los pronombres y los adjetivos, tienen una sola forma invariable, neutra en cuanto a género gramatical:
un ombre un mujé
(un hombre) (una mujer)
‘ele’ puede ser "él" o "ella"
según el contexto
‘ané’ puede ser ‘ellos" o ‘ellas";
ele á kojé un losa ngandísimo
(él/ella cogio una roza (cosecha grandísima)
El plural se marca en palenquero una sola vez, como en la mayoria de las lenguas criollas, con la particula 'ma' antepuesta al elemento que pluraliza:
ma puekko á kumé eso
(los puercos se comieron eso,)
un ma monasito á taba trompiá
(unos muchachos estaban peleando)
Los pronombres posesivos se postponen al nombre, como sucede en otras lenguas criollas (por ejemplo en la de Haití):
í á konose Pambelé kumo planta mano mí
(yo conozco a Pambelé como la planta de mi mano)
pero bo á tené kumina sí
(pero tu tienes tu comida)
Aunque el palenquero cuenta con un paradigma de preposiciones, el genitivo61normalmente se expresa por medio de la yuxtaposicion de los elementos involucrados, de la siguiente manera:
un mata yuka
(una mata de yuca)
un chito aló
(un poco de arroz)
pito tiela
(el pedacito de tierra)
kamisa santo
(la camisa del santo)
La negacion no sigue el patrón de la mayoría de las lenguas criollas, en las cuales el elemento negativo ya antes del complejo verbal. En palenquero, la partícula negativa ‘nu’ se coloca normalmente al final de la oración, como en
í á ten ke prendé lámpara,
pogke í ten ku ké pagá lú nu
(tengo que prender la lámpara (de gas)
porque no tengo con qué pagar la luz)
En las oraciones imperativas, sin embargo, se usa la doble negación (la primera antes del verbo y la segunda al final de la oración):
Por su parte, las oraciones subordinadas introducidas por el complementador ‘pa’ y las construcciones condicionales con ‘si’, ‘kumo’ o, a veces, la marca de modalidad irreal ‘ké’, exigen la negación preverbal y, en caso de enfasis, la doble63
- si bo nu ke egchá ese ma tamarindo lendro agua nu,
(si no echas esos tamarindos al agua,
ané siribí pa asé chicha nu
no sirven para hacer chicha)
- p’ í nu ten má monasito
(para yo no tener más niños)
Las construcciones pasivas y reflexivas no existen en palenquero, característica que comparte con las densas lenguas criollas.
La anterior exposición de algunos rasgos sobresalientes de la gramática palenquera no pretende. evidentemente, ser exhaustiva, sino señalar por qué esta lengua ha sido catalogada como criolla y mostrar hasta qué punto se aleja de ser sólo un "español corrompido"64.
NOTAS SOCIOLINGUÍSTICAS
La lengua de los palenqueros ha sido fuertemente estigmatizada a través de toda su historia en las poblaciones y ciudades vecinas. En la propia escuela de Palenque, hasta hace apenas unos años, los maestros reprimían el uso de lo que, según su opinión, era un "español mal hablado". Esta actitud hacia el palenquero se inscribe en una larga tradición de discriminación hacia las lenguas criollas en todo el mundo. En general prevalece la opinión de que estas lenguas son deformaciones aberrantes de variedades lingüísticas "superiores". Es probable que este prejuicio provenga en parte de la similitud lexical entre los criollos y sus lenguas de superestrato, y de la ignorancia de la especificidad y complejidad65de la gramática criolla.
Como consecuencia de las constantes burlas y la discriminación de que son objeto fuera de la comunidad, muchos palenqueros "(...) caen también en una actitud despreciativa de su vernáculo"66. Este hecho, junto con la inevitable presión que ejerce el español, que, como lengua oficial de la sociedad mayor, constituye una condición necesaria para la movilidad social fuera del ámbito palenquero, ha originado una situación de diglosia67 , en la que la tendencia es hacia la pérdida del criollo. Esta tendencia, muy marcada en los años 80 y registrada por Patiño (1983) se refleja en el hecho de que los adolescentes y los niños por lo general ya no hablan "lengua", aunque poseen un conocimiento pasivo de ésta.
Sin embargo, es notable hoy en día un cambio de actitud hacia el criollo por parte de los palenqueros, que empiezan a revalorarlo como un patrimonio cultural que hay que cuidar. Esta nueva actitud y la introducción de la enseñanza de la "lengua" en la escuela como parte esencial del programa de Etnoeducación, permiten albergar la esperanza de la supervivencia de esta importante expresión cultural.
EL CRIOLLO SANANDRESANO: NOTAS HISTÓRICAS
En 1631 un grupo de ingleses puritanos se asentó en el archipiélago de San Andrés y Providencia, con el fin de fundar una colonia agrícola y comerciar con la población indígena de las costas cercanas. Para el trabajo en las plantaciones de tabaco y algodón fueron traídos esclavos africanos. Por constituir un punto estratégico para el tráfico naval entre Suramérica y Europa, las islas se convirtieron rápidamente en el "(...) fortín de un pueblo de navegantes de habla inglesa y confesión protestante, aliados de indios Miskitos en un permanente empeño por socavar el poderío español en este rincón del Caribe"68 . Este hecho originó una serie de ataques por parte de los españoles, quienes terminaron evacuando a los británicos en 1786. La población angloparlante nativa obtuvo el permiso de permanecer en las islas, con la condición de someterse a la Corona española y convertírse al catolicismo.
Los isleños aceptaron formalmente la imposición de algunos ritos católicos (como el del matrimonio y otros que fueran condición necesaria para hacer reconocer sus derechos como ciudadanos), pero siguieron con sus prácticas y sus creencias protestantes. La lengua también se convirtió en instrumento de resistencia cultural ante la imposición española, y sigue desempeñando este papel en la actualidad, a casi dos siglos de su anexión a Colombia, después de las guerras de independencia a comienzos del siglo XIX. Y aqui habría que hablar en realidad de las lenguas, puesto que al lado del inglés caribeño estándar, hablado en el culto protestante y otros contextos formales, siempre se ha mantenido para actividades familiares y no formales el uso de una lengua criolla de base léxica inglesa, cuyas características más sobresalientes se presentan a continuación.
La lengua de superestrato de este criollo, como ya se ha mencionado, es el inglés. No hay tanta claridad en lo que se refiere a las posibles lenguas africanas de substrato. Los intentos de rastrear el origen de algunas palabras no provenientes del inglés. muestran una predominante presencia de lenguas pertenecientes al grupo twi; también se encuentran lexemas que se han relacionado con las lenguas o los grupos de lenguas mende, ewe, igbo/ ibo, Mandinga y otras.70 Algunos ejemplos son:
fufu (papilla de yuca),
que podría venir del twi,
mende, ewe o ga, lenguas
cts las cuales ‘fufú’
significa papilla blanca.
konkanti (colada caliente),
que podría venir del twi,
donde la palabra ‘konkonte’
significa harina
En el plano de la morfosintaxis, el criollo sanandresano muestra la tendencia a la organización analítica, típica de los criollos. Esta lengua posee también unas marcas de tiempo, modalidad y aspecto que se anteponen al verbo, como en71:
im wen de work
(él/ella T A trabajar)
(él ella estaba trabajando)
mi wen gwaín go
(yo T M ir)
(yo iba a ir)
La partícula temporal ‘wen’ expresa anterioridad, ‘de’ es una de las 12 marcas aspectuales de esta lengua, que expresa duración, y ‘gwain’ es una particula para marcar la modalidad irreal, íntimamente ligada también a la noción temporal de futuro. Mientras que para la categoría de tiempo hay una sola marca (‘wen’), las categorías de aspecto y modalidad constan de un paradigma de 12 y 13 partículas respectivamente.
En el vernáculo sanandresano, como en la mayoría de las lenguas criollas, los verbos estativos o de estado se diferencian de los dinámicos en su comportamiento gramatical. Por ejemplo, estas dos categorías de verbos aceptan diferentes tipos de marcadores TMA (‘gat’ es un verbo estativo, ‘get’ es dinámico):
im gat jab
(él/ella tiene trabajo)
im get jab
(él/ella consiguió trabajo)
*im de gat jab72
im de get jab
(él/ella está consiguiendo t.)
El plural (que O’Flynn prefiere llamar "colectivo" por razones de tipo semántico) se marca una sola vez por medio de la partícula ‘dem’, que se postpone al nombre pluralizado:
di bwai, (el muchacho)
di bwai dem (los muchachos)
Otras características que comparte esta lengua con la gramática de las lenguas criollas son la ausencia de distinción gramatical de género y la conservación del orden sintáctico básico sujeto-verbo-objeto en oraciones interrogativas, que se marcan con la entonación final ascendente.
La negacion se realiza por medio de la partícula no en posición preverbal:
im no kom
(él/ ella no viene/ vino)
Sin embargo, se puede reforzar a través del resto de la oración, sin que se haya podido establecer si existen diferencias funcionales entre las oraciones con una sola negación y las que tienen varias marcas negativas:
nobadi no gwain no shuo
(nadie NEG dur.ir NEG cine)73
(nadie va a cine)
Compárese con la siguiente estructura negativa del inglés criollo de Guayana74:
non dag na bait non kyat
(NEG perro NEG morder NEG gato)
(ningún perro mordió a ningún gato)
En este punto el sanandresano corresponde más al patrón criollo que el palenquero, cuyo sistema de negación es algo diferente. El genitivo, al igual que en otros criollos, se expresa por yuxtaposición de los elementos nominales:
Mak fren
(Mac amigo)
(el / los amigo/s de Mac)
guot mílk
(cabra leche)
(leche de cabra)
graas piis
(pasto pedazo)
(parcela para pastar)
Las construcciones gramaticales que se acaban de presentar de manera muy sintética bastan para explicar por qué el sanandresano no puede ser considerado como una simple variedad dialectal del inglés o un "inglés hablado muy rápido" (como lo describen muchos de sus hablantes): las diferencias estructurales con la lengua de superestrato son demasiado importantes y su tipología criolla es clara75.
ASPECTOS SOCIOLINGÜÍSTICOS
La realidad lingüística y social en la isla de San Andrés es muy compleja. La irrupción del español en un panorama ya dividido por la relación diglósica entre el inglés estándar y el criollo, crea nuevos conflictos culturales, pues la presencia continental es sentida como una imposición.
La influencia de la lengua española no siempre fue tan significativa como en la actualidad. El primer intento de introducir el español como medio de educación formal se remonta a 1926, año en que "(...) los Josephite Fathers, sacerdotes católicos ingleses e irlandeses, fueron reemplazados por Capuchinos españoles con la llegada de la Misión Católica (...)" 76 Esta medida no tuvo mucho éxito, ya que la totalidad de la población hablaba lenguas diferentes del español: aquellos que habían recibido educación formal hablaban inglés estándar, los que no tuvieron escolarización hablaban el criollo. Es sólo después de la apertura del Puerto Libre en 1953, cuando la inmigración (primero incipiente y luego masiva), de colombianos del interior posibilito la imposición del castellano en las escuelas, lo cual ha tenido como consecuencia el debilitamiento del inglés estándar e indirectamente el fortalecimiento del criollo.
En la actualidad coexisten las tres lenguas en la isla, cada una con estatus y funciones diferentes. Los miembros de más edad en la comunidad hablan inglés en situaciones formales (como el culto protestante, las reuniones comunales, etc.) y con extranjeros angloparlantes; y, en situaciones informales de la vida cotidiana, hablan el inglés criollo. Los que tuvieron acceso a la educación formal hablan inglés en todo tipo de situaciones. El español desempeña un papel muy marginal en este grupo generacional.
Los miembros jóvenes de la comunidad usan generalmente el criollo en conversaciones familiares y demás contextos informales, el inglés en las situaciones formales ya mencionadas, y el español para el trato comercial con colombianos continentales así como para la comunicación en las áreas de la administración pública y la escuela. Los isleños que realizaron estudios superiores en el continente hispanoparlante, a su regreso por lo general evitan el uso del inglés (por considerar que no lo hablan con la propiedad digna de un profesional) y del criollo (por considerarlo inculto)77.
El inglés estándar es indudablemente la lengua de prestigio para los sanandresanos. Ante el español las actitudes son ambiguas, puesto que, si bien es cierto que esta lengua es indispensable para lograr movilidad en la escala social, la manera en que fue impuesta ha generado una reacción de rechazo en sectores la comunidad raizal.
La lengua criolla, a pesar de ser la más hablada y la mas "intima" además de constituir la más autóctona expresion cultural, "(...) ha sido tradicionalmente estigmatizada, despreciada como una forma degenerada (entiendase: "africanizada" o "bastardizada") del apreciado inglés británico que hablaban sus amos"78. Los especialistas que han intentado estudiar esta lengua han encontrado una resistencia de parte de los propios nativos isleños a aceptar que se trata de una variedad lingüística diferente del inglés: "Incluso hay quienes prefieren pensar que es un "broken English", i.e. un inglés mal hablado, a admitir que es una lengua propia"79 Este prejuicio lingüístico de evidentes raíces sociales y étnicas, que seguramente proviene de los primeros colonos británicos y se ha filtrado a la comunidad sanandresana, se ve reforzado hoy en día por los colombianos del continente, que descalifican el criollo designándolo con el término despectivo de "patois".
Ante esta situación no es sorprendente que los grupos que se han organizado en los últimos años para luchar por la recuperación de los valores culturales del archipiélago, hayan decidido propiciar la inclusión del inglés estándar, y no la del inglés criollo, en su programa de Etnoeducación. Mas allá de la discusión sobre la pertinencia (o la no pertinencia) de enseñar la lengua criolla en la escuela, es de crucial importancia para el afianzamiento de la identidad isleña el reconocer en la presencia de su inglés criollo un testimonio de su creatividad y un producto de su historia multiétnica.
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1. Patiño Rosselli, C., "Las lenguas criollas: Encuentro de dos mundos". Presencias y Ausencias culturales. Bogotá, Coprodic., 1993, p. 47. (Regresar a 1 )
2. Tomados de: Bickerton,"Kreolensprachen". Spektrum der Wissenschaft, 110-118, 1983, p 112. (Regresar a 2 )
3. Traducción literal al español. (Regresar a 3 )
4. Traducción al inglés; entre corchetes aparece lo que se eliminó en la versión pidgin.
(Regresar a 4 )
5. Traducción al español. (Regresar a 5 )
6. Ob. cit., p. 112. (Regresar a 6 )
7. Este hecho, curiosamente, no fue reconocido sino hasta los años sesenta aproximadamente, cuando el interés por las lenguas criollas propició la configuración de una nueva área de estudios -la criollística. En épocas anteriores, las lenguas criollas eran consideradas "...desdeñosamente como deformaciones incultas de algunos idiomas europeos, no merecedoras del interés científico de la lingüística." (Patiño. ob. cit., p. 45). Esta opinión prevalece hoy en día fuera de los círculos científicos. Sin embargo es justo mencionar que algunos lingüistas aislados, entre los que se destaca Hugo Schuchardt, quien a finales del siglo pasado realizó investigaciones sobre varias lenguas criollas, ya venían señalando su importancia para la lingüística. (Regresar a 7 )
8. La categoría gramatical de tiempo, esto es bien sabido, se usa para ubicar una acción en la escala del tiempo y distinguir asi entre acontecimientos anteriores, simultáneos o posteriores al momento del enunciado (algunas lenguas sólo diferencian entre + o -anterior ) - La categoría de modalidad es muy compleja pero para el caso que nos ocupa baste decir que establece una distinción entre acciones reales e irreales (p.ej. deseos, suposiciones, etc.). La categoría de aspecto es aquella que distingue diferentes maneras de enfocar una acción (presentándola como terminada, en transcurso, repetida, etc.). El español tiene p. ej. una oposicion aspectual en las formas del indefinido y del imperfecto (trabajé Vs. trabajaba). Aunque hay muchos términos diferentes para describir rasgos aspectuales, se usarán aquí los de + y - puntual. (Regresar a 8 )
9. Es decir, particulas independientes, que expresan cada una un concepto gramatical (donde hay, una correspondencia uno a uno entre forma y función). (Regresar a 9 )
10. Los anteriores ejemplos son tomados de Bickerton, ob. cit., p. 115. (Regresar a 10 )
11. Hay que anotar que estas lenguas usan en general la marca cero para denotar las categorías opuestas a las que aparecen en los ejemplos P.ej. el aspecto puntual se marca con la ausencia de elemento aspectual (o marca cero); es decir, que cuando no aparece marca de aspecto se entiende que la acción es puntual. (Regresar a 11)
12. Ejemplos tomados de: Bollée, A.,"Pidgins und kreolische Sprachen" -Studium Linguistik, 3, 48-76. Kronberg, Skriptor, 1977, p. 51 (Regresar a 12 )
13.Todd, L., Pidgins and Creoles. Londres, Boston, Routledge & Kegan Paul, 1974. p. 15.
(Regresar a 13 )
14. Bollée, ob. cit., p .58. (Regresar a 14 )
15. Tomados de Patiño, ob. cit., p. 52. (Regresar a 15 )
16. Véase Bickerton, ob. cit., p- 115 (Regresar a 16 )
17. Tomado de Bickerton, ob. cit., p. 115. (Regresar a 17 )
18. Para una exposición más detallada, vease Holm, J. Pidgins and Creoles. Cambridge, University Press 1988. (Regresar a 18)
19. Hay que aclarar que nos referimos aquí a un tipo de pidgin muy reducido y limitado en cuanto a medios lingüísticos de expresión (tambíen llamado jerga de contacto") del cual surgieron probablemente la mayoría de los criollos. Pero existen también pidgins ‘expandidos’, que siguen siendo considerados como, pidgins por razones de carácter más sociológico que lingüístico ( p.ej. el hecho de no ser la lengua nativa de nadie), pero a que nivel de su gramática han sufrido una reestructuración importante, que en muchos casos dificultaría su clasificación en criollos o pidgins, si únicamente se tuvieran en cuenta criterios lingüísticos.(Regresar a 19 )
20. Algunos de los principales representantes de esta corriente son: Hall, R.A., veáse p. ej. Pidgin and Creole Languages. Ithaca, Cornell University Press, 1966; y Taylor, D.. "The Origin of West Indian Creole Languages: evidence from grammatical categories" American Anthropologist 65, 800-814, 1966. (Regresar a 20 )
21. Hall. ob. cit, p.66 (Regresar a 21)
22. Ob, cit, p.32 (Regresar a 22)
23."...aunque sería necio negar la contribución de África Occidental a los pidgins y criollos atlánticos, no se debe olvidar que los esclavos africanos venian de áreas ampliamente separadas de África Occidental y hacer demasiado énfasis en la similitud de su base lingüística es simplificar demasiado." (Traducción nuestra). (Regresar a 23 )
24. Este criollo se generó a raíz del contacto entre los dueños de las plantaciones de azúcar (de habla inglesa) y trabajadores chinos, filipinos, japoneses, coreanos, portugueses y otros, a principios de este siglo. (Regresar a 24 )
25. Los criollistas Stewart y Whinnom son algunos de los representantes de esta corriente, Vease p. ej. Stewart, W.A. "Creole languages in the Caribbean". Study of the role of second languages in Asia, África and Latin America. Ed. f. Rice, Center for Applied Linguistics, 1962; y Whinnom. K., "The origin of the European- based pidgins and creoles". Orbis 14, 509-527, 1965 (Regresar a 25 )
26. Ver Holm, ob. cit (Regresar a 26 )
27. Bickerton D., Roots of Language. Ann Arbor, Karoma, 1981. (Regresar a 27 )
28. Patiño, ob. cit, p. 49 (Regresar a 28)
29. Para una discusión más detallada de este aspecto, vease Bickerton. D." The language bioprogram hypothesis" The Behavioral and Brain Sciences, 7, 173-221 , Cambridge University Press, 1984. (Regresar a 29 )
30 "A la gente de Palmares., del Palenque de San Basilio, del Cockpit Country, y del río Saramacca que lucho por la decencia, la dignidad y la libertad contra el salvajismo cartesiano de colonialistas y esclavistas occidentales; cuyas lenguas, habiendo sobrevivido para confundir tanto a pedagogos como a filósofos, ahora, por una ironía de la justicia, nos ofrecen claves indispensables para el conocimiento de nuestra especie" (trad. nuestra) (Regresar a 30)
31. Friedemann. N. de. "Palenque de San Basilio, historia y organización social". Lengua y Sociedad en el Palenque de San Basilio. Bogotá, Caro y Cuervo, 1983, p. 18. (Regresar a 31)
32. Friedemann ob. cit., p. 49. Para una exposicion detallada de la historia del Palenque de San Basilio, véase Friedemann ob. cit., y Arrázola, R., Palenque, primer pueblo libre de América. Historia de las sublevaciones de los esclavos de Cartagena. Cartagena, Ediciones Hernández, 1970.
(Regresar a 32)
33. Granda, G. de, "La tipología "criolla" de dos hablas del area lingüística hispánica" . Thesaurus 23, 193-205. (Regresar a 33)
34. Bickerton, D. & Escalante, A., "Palenguero: A Spanish—based Creole of Northern Colombia". Lingua 24, 254-267, 1970.(Regresar a 34)
35. También en 1970, lewis escribió su tesis doctoral "A descriptive analysis of the Palenquero dialect" (UCLA). Como ésta nunca fue publicada y es de difícil acceso, nos limitamos aquí a señalar su existencia. (Regresar a 35)
36. Escalante, A.. Notas sobre el palenque de San Basilio, una comunidad negra de Colombia. Barranquilla, Universidad del Atlántico. 1954.(Regresar a 36)
37. Montes, J.J., "Sobre el habla de San Basilio de Palenque". Thesaurus 17, 446-450. 1962.
(Regresar a 37)
38. Ob. cit., p. 450. (Regresar a 38)
39. Lo cual es muestra del grado de desinterés general que mediaba en el ámbito académico colombiano respecto a este tipo de fenómenos linguisticos que se salen de la línea españolizante. (Regresar a 39)
40. Patiño Rosselli, C., "El habla en el Palenque de San Basilio". Lengua y Sociedad en el Palenque de San Basilio. Bogotá. Caro y Cuervo, 1983. (Regresar a 40)
41. Megenney, W., El Palenquero, un Lenguaje Post-Criollo de Colombia. Bogotá, Caro y Cuervo, 1986. (Regresar a 41)
42. Castillo, N. del, "El léxico negro-africano de San Basilio de Palenque". Thesaurus XXXIX, 80-169, 1984. (Regresar a 42)
43. En su conferencia en el primer seminario internacional sobre Palenque, celebrado en Cartagena en agosto de 1996. (Regresar a 43)
44. Ver en la lista bibliográfica al final del artículo algunos de sus trabajos sobre el palenquero. (Regresar a 44)
45. Una de las áreas que no han sido estudiadas en profundidad es, por ejemplo, la situación sociolingúistica en el Palenque. (Regresar a 45)
46. Los ejemplos de lengua palenquera que aparecen en esta sección, a menos que se indigne lo contrario, son tomados del corpus recogido por nosotros entre 1992 y 1993 en el marco de una investigación sobre la negación (en curso). Deseamos agradecer la valiosa colaboración de los informantes: Bernardino Pérez, Sebastián Salgado, Victor Simarra, María Cáceres, Raúl Salas y Manuel Pérez; y también la de los traductores-correctores Biko Salas y Gabino Hernández.
(Regresar a 46)
47. Se asume que anteriormente debieron hablarse otras versiones criollas del español, que se extinguieron entre los siglos XVII y XIX; este es el caso posiblemente de Cuba, Puerto Rico. la República Dominicana y Panamá, donde existen "huellas" de criollizacion. (Regresar a 47)
48. Véase Megenney, ob. cit.. Existe también una contradicción entre las evidencias históricas y las lingüísticas: "En total, parece que la mayor parte de los documentos históricos apunta al hecho de que hubo una mayoría de esclavos llegada de la región sudanesa a Colombia, mientras que las pruebas lingüísticas demuestran mayor impacto de parte de los negros de habla bantú." Megenney, ob. cit., p. 75. Véase también el valioso análisis histórico-demográfico que realiza Del Castillo en su obra Esclavos Negros en Cartagena y sus Aportes Léxicos, Bogotá, Caro y Cuervo, 1982, donde este lingüista, cotejando diferentes investigaciones y fuentes históricas, establece varios períodos, en cada uno de los cuales predominaron grupos étnicos y lingüísticos diferentes. (Regresar a 48)
49. Para un período crucial en la formación de los palenques (1580-1640) Del Castillo (1982, ob.cit.) afirma que más de la tercera parte de los esclavos llegados a Cartagena procedían de la región de Angola y Congo y hablaban lenguas bantús. (Regresar a 49)
50. En la transcripción de muestras de palenquero se usará un sistema ortográfico basado en el de Patiño (1983), ob. cit., "(...) situado a medio camino entre la representación fonética y la fonémica (...)" p. 89. (Regresar a 50)
51. Para un análisis detallado de este aspecto, y, en general, de la fonología y la estructura silábica, véase Patiño (1983), ob. cit., y Bickerton & Escalante, ob. cit.. (Regresar a 51)
52. O los fenómenos de la acentuación y la entonación. (Regresar a 52)
53. Ob. cit., p. 450. (Regresar a 53)
54. Patiño (1983), ob. cit, p. 110 (Regresar a 54)
55. "Future and conditional in Palenquero "Journal of Pidgin and Creole Languages 7:2, 223-259, 1992. (Regresar a 55)
56. Op. cit.. (Regresar a 56)
57. (1992), op. cit. (Regresar a 57)
58. (1983), op. cit. (Regresar a 58)
59. No es nuestro propósito en profundidad aquí aspectos puntuales de la gramática palenquera, sino hacer justicia a los diferentes enfoques existentes sobre estos problemas no presentando un sólo análisis ; y de paso mostrar de esta manera que aún hace falta una investigación exhaustiva para tener una idea más precisa de la estructura de esta lengua. (Regresar a 59)
60. El artículo determinado se realiza por medio de la marca cero, es decir no aparece: 'piegra' (la piedra) vs - 'un piegra' (una piedra) (Regresar a 60)
61. Esta función gramatical incluye una serie de relaciones como las de pertenencia, posesión, vínculo social, origen, la nocion de partitivo, y otras. (Regresar a 61)
62. Ejemplo de patiño (1983), ob.cit, p. 172. (Regresar a 62)
63. Este último análisis es nuestro. Para un enfoque diferente, ver Schwegler,A., " Negation in Palanquero: Synchrony". Journal. 6:2, 165-214, 1991.(Regresar a 63)
64. Ver Patiño (1983) ob. cit., p. 188. que registra la existencia generalizada de este prejuicio. (Regresar a 64)
65. La tendencia de estas lenguas hacia la simplificación morfológica no es, en nuestra opinión, muestra de una gramática más "simple" en general (a no ser que simple se use en el sentido de "transparente"), ya que los conceptos gramaticales que se expresan en algunas lenguas por medio de morfología (o de afijos, terminaciones, etc.), se marcan en los criollos por otros medios lingüísticos, como la sintaxis (orden de las palabras), elementos clíticos, y otras estructuras que no son menos complejas que la morfología. (Regresar a 65)
66. Patiño (1983), ob. cit., p. 189 (Regresar a 66)
67. Situación en la cual al interior de una comunidad se hablan dos variedades lingüísticas diferentes, una de las cuales tiene mayor estatus que la otra y en donde cada variedad tiene funciones distintas. (Regresar a 67)
68 .O’Flynn de Chaves, C., Tiempo, Aspecto y Modalidad en el Criollo Sanandresano. Bogotá, Universidad de los Andes, CCELA, 1990, p. 17. (Regresar a 68)
69. Los siguientes investigadores han realizado estudios lingüísticos sobre el criollo sanandresano: Edwars(1970), Washabaugh (1983), O´Flynn de Chaves (1990) y Dittman (1992), Ver bibliografía completa en la lista final (Regresar a 69)
70. Veáse Dittman, M., El Criollo Sanandresano, Lengua y Cultura. Cali, Universidad del Valle, 1992.(Regresar a 70)
71. Todos los ejemplos del sanandersano siguientes, asi como los análisis gramaticales que se exponen, son tomados de O´Flynn, ob.cit. que constituye el estudio más detallado sobre la gramática de esta lengua. (Regresar a 71)
72. El signo * se usa para marcar construcciones agramaticales. (Regresar a 72)
73. La particula 'gwain' se puso en este contexto como durativo de verbo "ir". (Regresar a 73)
74. Tomado de Bickerton (1981), ob. cit., p. 66.(Regresar a 74)
75. Para un análisis detallado de la gramática de esta lengua, véase O’Flynn, ob. cit..
(Regresar a 75)
76. O’Flynn, ob. cit.., p. 19.(Regresar a 76)
77. Veáse O’Flynn, ob. cit.. p. 20 (Regresar a 77)
78. O´Flynn, ob. cit.. p,20 (Regresar a 78)
79. O’Flynn. ob. cit., p. 21. (Regresar a 79)

