DEMOGRAFIA HISTORICA DE LA TRATA POR CARTAGENA 1533-181O 1

 

Luz Adriana Maya Restrepo
Profesora Asistente
Departamento de Historia
Facultad de Ciencias Sociales Universidad de los Andes

A partir de 1991, la nueva carta política de Colombia redefinió la nación incluyendo a los descendientes de los africanos en nuestro país, mediante el Artículo Transitorio 55 2 sancionado mediante la Ley 70 de agosto de 1993. Pero a pesar de este reconocimiento histórico y constitucional de los legados de África a la formación de la nación colombiana, el debate académico y político sobre la etnicidad de los afrocolombianos, mantiene el énfasis en la ruptura de su africanía.

Dentro de esa visión, la cultura de los descendientes de los esclavos en Colombia figura en calidad de producción local nutrida de las herencias indígenas, mestizas y españolas.

Contrariamente a esta tendencia y desde una perspectiva histórica, este texto se inscribe dentro la propuesta afrogenética 3 que a diferencia de la criollo-genésis o indo-génesis, insiste en la importancia que ha tenido la permanencia de los legados de África en los procesos de reconstrucción histórica y político-cultural de la diáspora africana en Colombia. Mi aporte en este debate sobre la etnicidad afrocolombiana gira alrededor de la demografía de la trata por Cartagena de Indias. Este texto pretende responder a las preguntas relativas a quiénes eran, cuántos y de dónde venían los africanos que llegaron a Cartagena entre 1533 y 1810.

Durante más de tres siglos este puerto fue punto de contacto geográfico y cultural entre África y los territorios españoles de la América meridional. Autores como Nicolás del Castillo Mathieu,4 Enriqueta Vila Vilar, 5Jorge Palacios Preciado,6 Germán Colmenares 7 y Jaime Jaramillo Uribe 8 han utilizado métodos comparativos para dar cuenta tanto del número de africanos deportados como de sus orígenes étnicos y zonas de procedencia. Estos aportes han sido fundamentales para inferir tendencias relacionadas con predominio de ciertas culturas africanas en Cartagena durante ese período.

De esta valiosa información pretendo hacer una lectura que haga énfasis en lo que llamaría una demografía histórico-cultural de los esclavizados, que dé cuenta de algunas características culturales de esos pueblos antes y durante la trata. Esta etno-demografía histórica pretende restituir la historicidad africana de los orígenes de los afrodescendientes para así visibilizar conjuntos de saberes, técnicas, oficios que hacían parte de las culturas de quienes llegaron de África deportados y en calidad de cautivos a las minas, haciendas, villas y ciudades de este territorio.

Realizaré una lectura comparada de los datos demográficos producidos por los autores citados, con algunas informaciones producidas por africanistas sobre la historia de África occidental durante el mismo período. Con este ejercicio pretendo combatir la noción de salvajismo africano y la del esclavo desnudo de cultura, que aún permea nuestra visión de África y su gente. Estas ideas heredadas de la mentalidad esclavista colonial hacen parte constitutiva de una forma de discriminación racial, que en Colombia ha sido definida por Nina de Friedemann como invisibilidad, es decir, la negación del pasado africano de los descendientes de los esclavizados en Colombia.9

Por lo tanto aquí deseo resaltar cómo los antepasados de los afrocolombianos procedían de vastos territorios donde muy diversas culturas se desarrollaron dentro de tres ecosistemas bien diferenciados: el sudano-saheliano, el bosque tropical y la selva ecuatorial húmeda. En cada uno de ellos, la gente creó formas de adaptación que incluían el conocimiento de la agricultura de cereales, el dominio de la metalurgia del hierro y del cobre, la orfebrería, la cría de animales domésticos, el comercio, la pesca fluvial y marítima, la recolección de crustáceos, y la agricultura selvática de tubérculos, plátano además del cultivo de caña de azúcar.

Para finales del siglo XV y a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII los europeos dispusieron de valiosos relatos etnográficos sobre esos pueblos, sus saberes y tecnologías. Esos conocimientos sobre las culturas africanas fueron utilizados por los amos para rentabilizar la esclavitud. De la misma manera los mismos africanos y sus descendientes los utilizaron para construir su autonomía.

El siguiente texto está compuesto de tres partes. La primera de ellas se referirá a la Gente de los Ríos de Guinea, la segunda a la Gente de la Cuenca del Kongo y la tercera a la Gente del Bosque Tropical. Debo señalar que la cronología de este texto al igual que los datos cuantitativos, étnicos y lingüísticos, han sido retomados casi en su mayoría del trabajo realizado en 1982 por Nicolás del Castillo Mathieu en su obra Esclavos negros en Cartagena y sus aportes léxicos. 10

CARTAGENA NEGRERA: PUENTE HISTÓRICO ÁFRICA-COLOMBIA

Mientras los españoles prolongaban en el Nuevo Mundo, las estrategias y el espíritu de la Reconquista para rentabilizar las almas y los cuerpos de la población aborigen, los portugueses se lanzaban al reconocimiento territorial de las costas occidentales de África. Para finales del siglo XV ya habían reconocido la totalidad de ese litoral.

Entonces ya habían establecido el fuerte de El Mina en territorio akán, actual República de Ghana. La fortaleza fue bautizada con este nombre debido a las minas de oro que se encontraban en sus alrededores. Las tentativas por conocer su ubicación fueron numerosas. Sin embargo, el oro africano que llegaba a Europa desde África, seguía siendo controlado por los comerciantes árabes quienes lo transportaban desde el bosque tropical y, luego en sus caravanas transaharianas hasta el Mediterráneo. Atravesando el desierto llevaban el preciado metal, mercancías e historias del Bilad- Al Sudan -País de los negros- a las cortes del mundo occidental.

Así los europeos conocieron los relatos sobre el oro del soberano del Antiguo Reino de Ghana, quien según los viajeros y geógrafos de la época era el rey más rico del mundo. Así lo cuenta D.T. Niane, investigador senegalés:

"Durante el siglo X, el rey de Ghana era, según Ibn Hawkal, el soberano más rico de todos los reyes de la tierra, gracias a las masas de oro acumuladas por su dinastía, en virtud del monopolio real sobre las pepitas. Esas minas de oro de Galam, Bure y Bambuk eran tan importantes que el acceso estaba prohibido a los mercaderes arabo-bereberes. El mansa Kanku Musa I, en el transcurso de su peregrinaje, se mostró muy lacónico acerca de esta cuestión estratégica de las minas de oro. Poco tiempo después del peregrinaje, el rey del Malli aparecía en un atlas mayorquino teniendo en su mano una gran pepita de oro. En efecto [...] el oro del Volta, del país Lobi y del país Akan transitaba también por las metrópolis del Sudán hacia el norte del Sahara y el mundo musulman o Europa 11.

A propósito del oro sudanés de Ghana, tan buscado por los portugueses, Arocha y Friedemann, afirman que:

"En el año de 1602, cuando Tunka Menin subió al trono, Uagadu-Bida 12 antepasado totémico del nuevo emperador, salió de su nicho y asistió a la entronización. El soberano, vestido de finos algodones y seda -cuenta el árabe Al-Bakri- con los tobillos y los brazos cubiertos de joyas de oro [...] caminó por entre el vibrante
tam—tam [...]13 "

Entre 1580 y 1592, mientras los portugueses llevaban casi un siglo tratando de ubicar los yacimientos auríferos en África los españoles "descubrieron" las minas de oro de Nueva Remedios (1590), Zaragoza (1580) y Cáceres (1576) en el Nuevo Reino de Granada. Pero para entonces, afirma Colmenares, las estructuras socio-políticas y territoriales de la población aborigen neo-granadina estaban fragmentadas y la caída demográfica se había agudizado por los efectos de la guerra, las epidemias y el trabajo forzado. Según Colmenares, la población indígena había sido diezmada 14 .El panorama ante el cual se encontraba entonces el monarca español, era el siguiente: el oro tan anhelado se hallaba en estas partes de las Indias occidentales, aunque era imposible llevar a cabo su explotación a causa de la caída demográfica de la población local. Pero mientras Felipe II buscaba soluciones a esta paradoja, los portugueses ya hablan establecido suficientes contactos en las costas africanas como para establecer tratos con algunos jefes locales y así deportar masivamente africanos cautivos hacia América. Además como anota Nicolás del Castillo, los lusitanos no sólo controlaban todas las factorías africanas sino que además eran dueños de la inmensa mayoría de naves negreras.15

Frente a esta coyuntura, en el año de 1580, Felipe II rey de España anexó Portugal a la corona de Castilla. El monarca había encontrado así la solución geopolítica al problema de cómo reemplazar a los indígenas que morían en las minas y cuyo exterminio afectaba los intereses económicos del Imperio.

Anexando Portugal a la corona castellana, el rey convirtió a los navegantes y comerciantes portugueses en sus súbditos. Mediante esta estrategia, logró poner a su servicio el saber sobre la navegación marítima 16 y todo lo relacionado con el conocimiento del África y de su gente que poseían los lusitanos. Desde ese momento logró valerse de sus flotas de barcos negreros y de su habilidad comercial para lograr deportar a los africanos y así explotar el oro americano.

A partir de entonces y hasta 1640, Cartagena de Indias se convirtió en el principal puerto negrero de toda la América hispánica. Dice Nicolás del Castillo, que en 1618, el jesuita Carlos de Orta, transmite a su padre las primeras impresiones que le produjo este puerto cosmopolita:

"Estos lugares son tan calurosos, que estando al presente en la mitad del invierno, se siente mayor calor que en la canícula. Los esclavos negros son en numero de 1.400 en la ciudad van casi desnudos. Los cuerpos humanos de continuo están bañados de sudor. Los alimentos son bastos e insípidos. Hay gran escasez de agua dulce, y la que se bebe es siempre caliente... En cuanto a forasteros, ninguna ciudad de América, a lo que se dice, tiene tantos como ésta, es un emporio de casi todas las naciones, que de aquí pasan a negociar a Quito, Méjico, Perú, y otros reinos; hay oro y plata. Pero la mercancía más en uso es la de esclavos negros. Van mercaderes a comprarlos a vilísimos precios a las costas de Angola y Guinea; de allí los traen en naves bien sobrecargadas a este puerto, donde hacen las primeras ventas con increíble ganancia; a los que quedan los embarcan de nuevo 17"

EL ASIENTO DE NEGROS

Este lucrativo comercio de seres humanos basado en el cautiverio y la deportación fue legitimado jurídicamente por la corona mediante la creación de un nuevo tipo de contrato: el asiento de negros. En él, un particular - el asentista- se comprometía a aprovisionar a las Indias occidentales en un número determinado de esclavos por año. A cambio, el asentatista podía beneficiar del monopolio de ese particular comercio.

Estos asentistas residían en Sevilla, pero tenían administradores de sus negocios tanto en las costas africanas como en las del Nuevo Mundo. En África se hallaban los pombeiros o lançados. Ellos se ocupaban de constituir las cargazones, es decir el número de esclavos que debían zarpar hacia los puertos americanos 18. En Cartagena, estaban los factores quienes recibían los navíos de los asentistas y se encargaban de pagar los impuestos por cada esclavo importado desde África.

En África, los portugueses dedicados a este comercio vivían especialmente en los puertos como Cabo Verde, Cacheo, Loanda, isla de Santo Tomé y Ouidah desde donde manejaron el tráfico. Si bien los pombeiros penetraron hacia el interior de las costas no lo hicieron con el ánimo de establecerse en la selva, ni de llevar a cabo fundaciones a la manera de los españoles en América. Su intención fue la de ir en busca de los jefes locales dispuestos a negociar con ellos y establecer las cuotas de trata, es decir, la cantidad y naturaleza de las mercancías europeas que serían intercambiadas por seres humanos en los mercados de cautivos.

LA GENTE DE LOS RÍOS DE GUINEA 1533-1580

Los primeros buscadores de oro que llegaron al territorio que hoy es Colombia, trajeron con ellos africanos esclavizados. Dice Nicolás del Castillo Mathieu, que entre 1533 y 1580 debieron llegar de África alrededor de 3000 personas a este territorio.19

Esos africanos fueron deportados del África occidental y eran denominados Gente de los Ríos de Guinea o Negros de Ley, o sea quienes vivían en la región comprendida entre el Senegal y la Sierra Leona actuales.20

Según Alonso de Sandoval, jesuita que vivió en Cartagena de Indias en la primera mitad del siglo XVII, con el término Guineos se designaba en esa ciudad a los siguientes grupos:

"iolofos, berbesíes, mandingas y fulos; otros fulupos, otros banunes, o fulupos que llaman bootes, otros cazangas y banunes puros, otros branes, balantas, biáfaras y biojos, otros nalus, otros zapes, cocolíes y zozoes" 21

YOLOFOS EN CARTAGENA A FINALES DEL SIGLO XVI

Según Del Castillo, los datos [...] demográficos [...] concordantes de Méjico y del Perú permiten suponer un relativo predominio de los yolofos en Cartagena a finales del siglo XVI. Así sustenta su afirmación:

"Es muy posible que buena parte de estos yolofos fueran en realidad fulas o fulupos (llamados peul por los franceses) integrados hasta el siglo XVI al imperio yolofo [...]. No sería descabellado suponer que la lengua fulani (o yolofa) desempeñara entonces un cierto papel de lengua franca (que en el siguiente período correspondería a la llamada "lengua de Angola") por el alto nivel cultural de los fulas y de los yolofos, por el papel político del imperio yolofo, en donde el fulani y el yolofo se destacan como lenguas de la mayor importancia y por la circunstancia anotada por el padre Sandoval, de que los yolofos, los berbesíes [o sereres], los mandingas y los fulos solían entenderse entre sí" 22.

¿Pero quiénes eran y de qué parte del África occidental venían los Yolofos?

EL GRAN Y0L0F0 (SIGLOS XIII-XVI)

Según el historiador Jean Boulègue, El Gran Yolofo (siglos XIII-XV) fue uno de los grandes estados musulmanes del África del oeste medieval. Contemporáneo del Imperio del Mali, su territorio se situaba en el extremo noroeste de la Senegambia23 La parte norte de su hábitat, conocida como el Waalo, comprendía la región baja del Valle del río Senegal, altamente desarrollada gracias a su delta. Esta región se inunda durante la estación de lluvias, y ha sido descrita como un "país anfibio". Luego viene el Kajoor, con dunas ferruginosas, y hacia la costa dunas blancas detrás de las cuales se hallan estanques de agua dulce. La costa, desde la desembocadura del río Senegal hasta la península de Cabo Verde, es plana, arenosa y rectilínea. El centro del territorio yolofo, correspondía a una región muy árida, meseta arenosa en donde los pozos eran escasos. El sur comienza en la península de Cabo Verde seguida por la bahía de Rusfico en donde comienza el país serere 24.

Las primeras identificaciones de los Yolofos, tanto en las fuentes escritas como orales, hacen referencia a un Estado y a una lengua. La tradición remite la lengua yolofa a Ndiadiane Ndiaye, creador mítico del estado yolofo. A partir del siglo XV, los portugueses designaron con el mismo nombre un estado y un pueblo:"reino de Jalofo", o "Giloffa". A finales del siglo XVI, André Alvares de Almada escribía: "Esos yolofos hablan su propia lengua". Sin embargo, dentro del Estado, se hablaban otras diferentes a la yolofa, cuyos locutores fueron designados con otros nombres: Berbesíes, Tuculores y Mandingas.25

AGRICULTURA, GANADERÍA, RECOLECCIÓN Y CAZA

El millo y el arroz fueron los principales productos agrícolas de la región comprendida entre Senegal y Gambia. El millo servía de cereal y también para preparar bebida alcohólica. El arroz era abundante en toda la Senegambia, las habas también eran cultivadas. Entre los tubérculos el ñame y el taro asiático. La palma se utilizaba de norte a sur para extraer de ella aceite y vino de palma. En el siglo XV, el algodón también fue cultivado por los yolofos. 26

Entre 1455-1456, Alvise Da Mosto, comerciante veneciano, visitó esta región y describió las técnicas agrícolas así:

"La manera de trabajar es la siguiente: se trabaja en un campo con cuatro o cinco más, cada uno teniendo en la mano un instrumento semejante a pequeños azadones cuadrados que nosotros tenemos, cada uno levanta la tierra delante de sí. Hacen lo contrario a lo que nosotros hacemos: cuando se cava, nosotros, traemos la tierra hacia sí con el pico, y ellos la echan hacia adelante con el pequeño azadón, de manera que no mueven la tierra a más de cuatro dedos de profundidad" 27

En cuanto a la ganadería, Boulegue señala que ya desde el siglo XI, las fuentes árabes indicaban la existencia de bovinos en esa región. Entre 1506 y 1507 Valentin Fernándes decía que los yolofos poseían muchas vacas. El caballo fue utilizado principalmente como montura de guerra y a partir del siglo XV figura entre los primeros bienes de intercambio con los europeos.28

Aparte de la agricultura y la ganadería, la caza y la recolección tenían un lugar importante. La cacería del elefante en el río Senegal y la recolección de frutos del baobab y su corteza fueron actividades a las cuales se sumaba la apicultura. 29

La pesca era una actividad especializada que se practicaba tanto en los grandes ríos como sobre el litoral. A los recursos de esta actividad se añadía la recolección de conchas. Los principales puertos de pesca fueron la península de Cabo Verde, la Pequeña Costa y las islas de Saloum. Utilizaban canoas sin vela. 30

LA METALURGIA

El trabajo del hierro también hacía parte de los saberes de los yolofos. Según Boulegue, el hierro utilizado por ellos debía provenir de los pueblos metalúrgicos vecinos situados en el valle del río Senegal, luego fue importado del Mali y a partir del siglo XV figurará como uno de los productos más solicitados a los europeos. Sin embargo, el trabajo de la forja siempre se realizaba en los reinos yolofos. El oro al igual que el cobre eran utilizados en la joyería. 31

 

EL COMERCIO

Los mercados en Senegambia eran rurales y se realizaban los lunes y viernes. En ellos se encontraban productos agrícolas y artesanales. Los intercambios comerciales a larga distancia fueron muy importantes. La travesía del Sahara hacia Marruecos se hacía con el fin de intercambiar esclavos y oro por caballos y tejidos de seda.

Según Valentim Fernandes, (1506-1507) esclavos "Jalofo y Mandinga" fueron vendidos a los portugueses en Arguin. Según Da Mosto en el oeste africano a príncipios de la trata, los portugueses obtenían de 10 a 12 esclavos por un caballo. Según este último autor en los primeros años del comercio portugués a Arguin, se vendían de 800 a 1000 esclavos anualmente. 32

Pero a pesar de que su llegada masiva disminuyó a partir de principios del siglo XVII, su presencia se constataba aún en la Nueva Granada, en el año de 1705.
En una compra-venta de esclavos en Medellín aparecen así:

"dos negros, marido y mujer, llamados Francisco y Antonia, de 50 años, de nación fulupos". 33

Y en la testamentaria de María Manzano, vecina de Popayán, del año de 1764 aparece: "Antonio Libre Mandinga esposo de Martina Mulata y padre de Tomasa, Antonio y Malvianuela".34


LA GENTE DEL ANTIGUO REINO DEL KONGO 1580-1640


A partir de 1580 y hasta 1640, cuando Cartagena fue el principal puerto negrero de toda la América hispánica, los portugueses orientaron hacia el sur la búsqueda de nuevos puntos de aprovisionamiento en esclavos. De la región de los ríos en el África occidental desplazaron sus negocios hacia el África central, a la región del Antiguo Reino del Kongo. De allí llegaron a Cartagena de Indias los Congos, Monicongos, Anzicos y Angolas. Durante la primera mitad del siglo XVII, Angola y Loanda se convirtieron en los principales puertos exportadores de cautivos de la región, al igual que la isla de Santo Tomé.35

 


BANTÚES EN CARTAGENA ENTRE 1580 Y 1640

 

Según Nicolás del Castillo Mathieu la gente bantú procedente del Antiguo Reino del Kongo fue mayoritaria en Cartagena durante la primera mitad del siglo XVII.

"al menos 33% de Angolas, pero si se contrajera el período al lapso de 1600-1640 [...] es probable que el porcentaje aumentará al 50% o más. La lengua de Angola (seguramente el quimbundo) desempeñó entonces el papel de idioma predominante. Sabemos que en el Colegio de los jesuitas de Lima se imprimió una gramática de la "lengua de Angola" y que San Pedro Claver la entendía" [...]

Los intérpretes y colaboradores conocidos de San Pedro Claver se repartían como sabemos, de la siguiente manera: tres de Angola, uno del Congo, un yolofo, un biáfara, dos fulupos (fulani), dos branes, un balanta, dos zapes y algunos más no identificados.36

 

¿CUÁNTOS AFRICANOS LLEGARON A CARTAGENA ENTRE 1580 Y 1640?


Enriqueta Vila Vilar 37 consultó los archivos de la Casa de Contratación en Sevilla. Según los registros de cada navío llegado a Cartagena entre 1595 y 1640, el número total de licencias 38 expedidas fue de 192.397 para toda la América Española. Esa cifra sobrepasa el número de esclavos autorizados en los asientos oficiales, la cual correspondía a 152.500 para el mismo período. Según la autora, la diferencia se explica porque fueron introducidos a título de demasía 39 unos 36.000 esclavos.

Pero estas cifras oficiales no pueden constituir más que un punto de partida: el número real de esclavos introducidos a América por ese puerto fue mucho más grande a causa del contrabando.

Para establecer la cifra real, Vila Vilar utilizó las fuentes fiscales, es decir, los impuestos pagados por los asentistas por cada esclavo introducido legalmente a las Indias. Según estos datos, 23.371 esclavos fueron introducidos a Cartagena durante el asiento de Gomes Reynel (1595-1601). Para el resto del período la cuantificación se hace más difícil por cuanto la autora no encontró en los archivos los reportes de impuestos pagados por los asentistas.

Para el caso específico de Cartagena, las cuentas enviadas por los oficiales reales a la Casa de Contratación - organismo administrativo encargado de controlar el comercio de España con las colonias, en particular el comercio de esclavos- tan sólo aparecen a partir de 1622. Entre esta fecha y 1640, Vila Vilar estima en 16.306 el número de esclavos importados, cifra que la autora califica de incompleta por haber sido construida a partir del impuesto indirecto. Para llenar esta carencia debida a las fuentes, Vila Vilar construyó una media anual de esclavos importados cuyo resultado fue de 905,88. Esta cifra pasa a 1000 si se tiene en cuenta el aumento del volumen del tráfico entre 1619 y 1622 debido al abuso de la cédula de manifestaciones. 40

Según la autora, esta media anual construida sobre la base de las fuentes fiscales oficiales debe ser multiplicada por un coeficiente de 3 relativo al contrabando, lo cual daría un total de 3000 esclavos importados cada año por el puerto de Cartagena y un total general de 135.000 para el período 1595-1640. 41

Por su lado, Nicolás del Castillo Mathieu, construye la media de esclavos utilizando dos variables: la primera, el número de esclavos por barco que él calcula en número de 300 y la segunda, el número de barcos llegados anualmente al puerto de Cartagena entre 1580 y 1640. Sobre esta última variable, el autor utiliza las informaciones dadas por Sandoval, a saber: de 12 a 14 barcos anuales. Según estos datos, el flujo anual por el puerto sería de 3.600 o 4.200 esclavos según el caso. El autor se decide por una media definitiva de 4.000 esclavos por año, a partir de 1600 y de 3.000 entre 1630 y 1640, siendo la causa fundamental, la disminución a lo de los barcos arribados a puerto.

Según los cálculos de este autor, el número total de esclavos oficialmente importados entre 1580 y 1640 sería el siguiente:

1580-1594 15.000
1595-1601 23.371
1602-1610 36.000
1611-1615 5.000
1616-1630 60.000
1631-1640 30.000

Total 169.371 42

Si tenemos en cuenta la cifra de 192.317 autorizaciones para toda la América Española al igual que las condiciones creadas para el comercio ilícito, es posible imaginar que la cifra real excedió en mucho a las anteriores. Para establecer una demografía cuantitativa más completa de la trata negrera por Cartagena en este período sería importante poder consultar los archivos portugueses y los africanos, sobre todo los archivos nacionales de las actuales repúblicas de Angola y Gabón, así como los archivos, congoleses. Del mismo modo, sería necesario realizar más historias regionales de la esclavitud en Colombia, a partir del estudio de nuestros archivos nacionales, regionales y locales para poder comparar los registros oficiales y las rutas del contrabando con las transacciones de esclavos realizadas en los mercados locales.

¿Pero qué sabemos de la historia y de la cultura de los africanos bantúes que fueron tan numerosos en Cartagena durante la primera mitad del siglo XVII?

 

RUTAS DEL HIERRO Y POBLAMIENTO DE LA CUENCA DEL KONGO

 

El desarrollo ancestral de las culturas bantúes tuvo lugar a lo largo de la cuenca del río Kongo. La historia del poblamiento de esta región de selva ecuatorial y el devenir de esos pueblos entre el año 1100 y 1500, han sido descritos a partir de dos hipótesis fundamentales construidas con datos aportados por la lingüística. Estos han permitido reconstruir cronologías y acontecimientos anteriores al año 1500, momento a partir del cual las fuentes escritas dejadas por los portugueses suministran un valioso material. Las dos hipótesis difieren en cuanto a los puntos de partida de las poblaciones, pero ambas coinciden en que el hito migratorio y las posibilidades de colonización de la selva se basaron en el dominio que estos pueblos tenían de la metalurgia del hierro.

Según Guthrie, el origen de la población bantúfona se sitúa en Shaba y en la región adyacente en el nordeste de Zambia. Al oeste podía extenderse hasta el Atlántico. Para Oliver, es allí donde se desarrolla el modo de vida bantú basado en la agricultura de cereales y el empleo intensivo del hierro. Gracias a estos desarrollos, la población se habría multiplicado y habría remontado, por los ríos y por la costa, hacia la selva, en donde al mismo tiempo, poblaciones de cazadores y de pescadores dispersos vivían aún en un nivel pre-agrícola. Es muy probable que hacia el año de 1500, haya cesado el movimiento migratorio sur-norte; sin embargo, se constata la existencia de cazadores pigmeos y plantadores de lengua no-bantú. 43

Esta teoría es inverosímil para numerosos lingüistas quienes siguiendo a Greenberg, ven un origen de las hablas bantúes en la región situada entre los ríos Bénoué y Cross (Delta del río Volta). Para él, los bantúfonos se desplazaron gradualmente en un sentido norte-sur, colonizando especialmente la región de Sanaga y Ogooué, en primer lugar, antes del año 1000, en realidad tal vez, antes de la era cristiana. Un desplazamiento paralelo a lo largo del Oubangui-M’ Bomou habría tenido lugar en la misma época. 44

Probablemente, las primeras formaciones étnicas regionales ya estaban allí, el caso mejor conocido es el de los Imbangala formada de elementos lunda, luba, ovinbundu y ambundu. 45

LOS CEREALES, LA CAZA, LA PESCA Y LA RECOLECCIÓN

 

Retomando los datos ecológicos y arqueológicos conocidos, Vansina sostiene que antes del año 1100 la agricultura era practicada en toda la región del África Central a excepción de Angola meridional, demasiado cercana al desierto de Kalahari. Los cereales cultivados comprendían el sorgo rojo y el millo. Entre los tubérculos, los ñames africanos. El taro asiático probablemente no se hallaba aún, sin embargo, el plátano y la caña de azúcar de la misma procedencia eran ampliamente cultivados tanto en el bosque como en la sabana. A éstos habría que añadir el cultivo de toda suerte de habichuelas y cacahuetes.

 

La caza, la pesca y la recolección de gusanos y larvas proveían las proteínas necesarias. Dentro de los animales domésticos estaban las gallinas, las cabras y los perros. Al sur de la selva se cuidaban ovejas, ganado con cuernos y cerdos.

Los cereales eran la base de la alimentación en la sabana y el plátano y el ñame en la selva. El mismo autor supone que debió existir ciertamente una diferencia en la tecnología agrícola elaborada en estos dos ecosistemas. Sin embargo, añade que es necesario tener en cuenta que la floresta estaba llena de agujeros - claros en el bosque- intercalados a lo largo de la costa, entre el río Gabón y el curso interior del río Zaire, y que probablemente también allí se cultivaban cereales. Según este especialista, la cuestión relativa a la agricultura selvática solo podrá ser resuelta con más excavaciones arqueológicas y estudios botánicos. 46

Hacia el año 1100, mediante el dominio del hierro y la agricultura, estos pueblos lograron asentarse a lo largo de la gran Cuenca del río en medio de la selva ecuatorial y construir reinos como los de Luba y Lunda o el Antiguo Reino del Kongo, los cuales existían desde mucho antes de la llegada de los portugueses a ese lugar a finales del siglo XV. En cuanto a la religión de estos pueblos, Vansina anota:

"Las tumbas de los ancestros se encontraban cerca de la capital siendo objeto de gran veneración. El poder era sacralizado, pero la persona no lo era aunque se le llamaba nzambi mbungu (espíritu superior). El rey no era como el común de los mortales pues cometiendo incesto con su hermana, se convertía en un sin familia y por ende en el único capaz de gobernar a todas las familias de manera equitativa. Sus insignias comprendían un tambor, un bracelete de cobre o de marfil, la bolsa de los impuestos y un taburete cuadrado que simbolizaba su posición de primer señor del reino y detentor del poder supremo. 47

Un siglo después, los herreros y agricultores bantúes procedentes del Antiguo Reino del Kongo, comenzaron a llegar a Cartagena de Indias desde Loanda. Según los estudios demográficos basados en fuentes oficiales, fue durante el período de los asientos portugueses cuando llegaron más africanos a este puerto. Sin embargo, quedaría el interrogante relativo al contrabando que como veremos, se convertirá en la actividad esencial de holandeses e ingleses desde finales del Siglo XVIII.

LA GENTE DEL BOSQUE TROPICAL 1640-1810   

La trata holandesa (1640-1703)

A partir de 1640, la Corona española perdió el control del tráfico negrero. A la decadencia de la monarquía y de la economía del Imperio se añadió la guerra contra Portugal la cual implicó para España la pérdida de las fuentes de aprovisionamiento de esclavos en África. 48

La crisis fue utilizada por Holanda para convertirse en poco tiempo, en una potencia colonial y marítima que controlaba no solo el tráfico negrero sino el comercio en general. 49 Entre 1640 y 1662, el flujo de esclavos destinados a América se paralizó. El gobernador de Cartagena, Pedro Zapata de Mendoza, escribía a la metrópoli el 23 de febrero de 1648:

"desde hace siete años no llegan esclavos bozales". 50

Luego se añadió la crisis económica provocada por la decadencia de la minería en el Nuevo Reino de Granada. Según Colmenares entre 1620 y 1680, se vivió "una profunda crisis durante la cual prácticamente desaparecieron los establecimientos o reales de minas del siglo XVI". 51
Hacia 1680, los vecinos de Popayán emprendieron varias expediciones de "pacificación" contra los indígenas que culminaron con éxito para ellos hacia 1680. En consecuencia, desde finales del siglo XVII, el segundo ciclo minero estuvo centrado en el Chocó con el concomitante desplazamiento de los mineros antioqueños hacia esa región.

A partir de entonces terratenientes y comerciantes empezaron a introducir cuadrillas de esclavos negros. Según Colmenares, durante el siglo XVIII la minería de las Provincias de Nóvita y Citará estuvo basada en la existencia de grandes cuadrillas compuestas por grupos que oscilaban entre 50 y 500 esclavos cuyo trabajo y precio sustentaban el poder de unas pocas familias. 52
Para estos esclavistas, la principal fuente de abastecimiento fue el contrabando. A partir de la segunda mitad del siglo XVII, el comercio ilícito de esclavos comenzó a desarrollarse desde Jamaica hacia las Indias occidentales. Aunque en ese período el principal abastecedor de esclavos de contrabando para Cartagena fue Curazao. 53 Así el 1o. de mayo de 1663 comenzó a funcionar el asiento de los Grillos cuyos puertos oficiales de destino en América eran Cartagena, Veracruz y Portobelo. 54 Sin embargo, los genoveses acudieron a los holandeses para cumplir con el contrato.

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Durante los 8 años de este asiento se introdujeron por Cartagena 5.508 piezas de indias 55 que correspondían a unas 500 o 600 "cabezas de esclavos". Los asentistas no se aprovisionaron en África sino en las Antillas holandesas, esencialmente en Curazao. El número de esclavos introducidos a Cartagena entre 1676 y 1679 osciló entre 150 y 200 por año. 56 Este número reducido de esclavos "importados" legalmente, llegados al puerto de Cartagena, a lo largo de la segunda mitad del siglo XVII sólo puede indicar la magnitud del contrabando holandés.

El fin de la hegemonía holandesa comenzó en 1692 con la firma de un nuevo asiento entre la corona española y Bernardo Francisco Marín de Guzmán, mercader de esclavos residenciado en Venezuela. La idea de administrar la trata desde las Indias le dió a España la impresión de recuperar el control de ésta y el contrabando. Sin embargo, Marín de Guzmán pensaba comprar los esclavos a mercaderes portugueses y establecer contratos con la Compañía de Cacheo o Real de Guinea. El asentista murió antes de terminar el contrato y la Compañía de Cacheo solicitó concesión por los deberes adquiridos. El nuevo contrato se prolongaba hasta 1703. La Compañía debía introducir 30.000 piezas de indias en 7 años. Los puertos de recepción oficiales eran Cumaná, Caracas, La Habana, Cartagena, Portobelo, Veracruz y Honduras. 57

Según Del Castillo, el número de esclavos introducidos por Cartagena entre 1698 y 1702 por la Compañía de Cacheo fue de 9.853 cabezas de esclavos a razón de 2.395 por año. Las importaciones directas de África remontaron al 53% del total de los esclavos quienes venían procedentes de Jamaica, Curazao y Barbados Y representaban el 25% del total. El resto no aparece en los libros de registro de los oficiales de Cartagena. 58

Según el mismo autor, entre 1640 y 1703, Cartagena debió tener aproximadamente el mismo número de esclavos que Lima y el Perú en ese período. Siendo así, se cuantifican 20.000 para Lima y 30.000 para todo el Perú en 1640. Esto por Supuesto sin tener una idea del orden de magnitud del contrabando holandés. 59

EWÉS, XWLA, AKÁN, FANTIS E IBOS EN CARTAGENA, SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVII Y SIGLO XVIII

Estos africanos procedían entonces de los establecimientos holandeses e ingleses situados sobre la costa del África Centro-occidental. 60   ¿Qué sabemos de la gente de esta región?

LOS ARARÁS y POPÓS O LA GENTE EWÉ-FON

Desde finales del siglo XV los europeos habían comenzado a recorrer las costas occidentales de África septentrional. Entre 1461 y 1480 las costas de Guinea fueron reconocidas. Pero solo en 1570, Sebastiao Lopes habla de "Os Pomptais et Costa Dorida", futuros Popo y Ardra o Araras. Y ya en 1575, García-Mendes Castello Branco, explorador portugués escribía:

"Con nuestro amigo, el rey de Ardra, quien es cercano al Mina, nosotros enviamos a tratar esclavos negros, marfil, telas de algodón, aceite de palma, y muchas legumbres como el ñame y otros alimentos [...]" 61

El Reino de Allada, estaba en pleno auge cuando en 1658 enviaron un embajador al rey Felipe IV de España, que al regreso puso algunos misioneros católicos a su disposición. Gracias a ellos se tiene hoy una descripción de Allada, rodeada de murallas en esa época. De Allada partió el grupo de TeAgbalin, que se estableció en el borde occidental del lago Nokwé, y luego lo atravesaron para imponer su dominación a los Anago de Akló, a cuyo emplazamiento dieron el nombre de Xogbonú y que fue bautizado Porto Novo por los portugueses. 62 Importando esclavos Ararés o Ewéfon de esta región, Cartagena se diferenció del modelo general de la trata ibérica -al menos del caso peruano y mejicano- en los cuales el fin del siglo XVII se caracterizó por una fuerte presencia angoleña. 63

El aprovisionamiento de Cartagena desde Curazao, implicó el predominio de los esclavos originarios de esta región del África centro-occidental donde los holandeses tenían sitios de transacción como el castillo de El Mina y de Kormantin y controlaban la región del Golfo de Bénin. 64 Del Castillo considera que entre todos los esclavos originarios de esta región, los Ararás (Ewé-fon) fueron sin duda mayoría en Cartagena a finales del siglo XVII. El subraya también la aparición de los Minas (akan de habla twi) procedentes de la Costa de Oro entonces bajo el control inglés. 65

Los llamados Ararás pertenecen a la cultura Ewé-fon. Esta gente fue deportada hacia América desde dos puertos: Arda y Ouidah. Antes de 1727 se exportaban 20.000 esclavos por año. La invasión de los Fon del norte, ocurrida ese mismo año, hizo disminuir paulatinamente este tráfico hasta que en 1789 fue sólo de 5.500 esclavos. 66

Nicolás del Castillo retorna testimonios del padre Labat 67 a propósito de los Ewé-fon:

"[...] los llamaba aradas y habla de un barco que trajo una armazón directamente de Juda o Jura [Ouidah] y la vendió toda en uno o dos días [...] añade que son los mejores para los trabajos fuertes de hacienda. La danza calenda citada por Labat, parece referirse a los negros de Arda [...] agrega que los varones usan una especie de falda llamada candale y otros datos curiosos como el de que prefieren la carne de perro a cualquier otra [.. .] agrega -dato interesante- que los de Arda así como los de Mina, Juda, Assigni y esta costa en general son de un color menos bello que los de Senegal, Gambia, Cabo Verde, Angola y Congo. Sandoval por su parte apunta que debido a unas rayas profundas que "les ciñen todo el rostro por ambos lados" y que rematan en la boca "muchos no quieren comprar estos negros así señalados por el pavor que les causa verlos y así los dan por menos precio" pero los que no tienen señales en el rostro son "hermosos de facciones 68 "

El estudio de los pueblos del Golfo de Benín y en particular de les Ewé-fon presenta tina gran complejidad debido a La diversidad de tradiciones y a su gran movilidad a lo largo de su historia.

Según Rayrnond Oké, a partir de las tradiciones recogidas en Allada, en Xogobonu y en Danxome, la antigua ciudad de Tado -localizada en Togo, a 100 kms del mar y a doce kms al este del río Momo- es el cordón umbilical de los Aja que fundaron tres pueblos Fon: Aja de Xue, Aja de Xuji y Aja de Tado. Pero además, este autor afirma, que los Aja también son fundadores de los pueblos Ewé de Notsie. La ciudad fortificada de Notsie, en Togo, es una localidad situada a 90 kms del mar. También es incontestable la filiación con Tado, de los reinos Ewé de Ghana y los principados Ewé de Togo: Anlo, Agave- Adange, Agome-Seva, Afannya, Kpalimé, Kpelé, Denyi y Togoville 69

Oké se pregunta además por el origen de la palabra Tado. Según él es posible que se trate de una deformación introducida por los primeros viajeros europeos, de la palabra Dota, utilizada aún hoy en Allada, Xogobonu y Daxomé para designar los primeros pueblos fundados por los emigrantes Aja. Esta denominación significa: "Llegamos al fin de nuestras desdichas, o "llegamos a la cima"" Por otra parte, el autor señala que según la narración de Da Agodeka Béhanzin recogida en mayo de 1991, [...] "en Aja, escalar se dice; taa o saa, y muralla; do; el hecho de escalar las murallas, taa-do o saa-do; de ahí el nombre tado o sado, dado a la ciudad amurallada". 70

Los Popós o Xwlas quienes se encontraban en una franja intermedia entre los Minas y los Ararás también pertenecen a la cultura Ewé- fon. Sandoval anota en 1627 que...

"en la desembocadura del río de la Vuelta [Volta] está una isla despoblada donde empieza con el rescate el poderoso reino de los popóes" 71 

Según Roberto Pazzi, los Xwla fueron conocidos por los primeros portugueses que realizaron exploraciones en esta costa entre 1472 y 1580. Ellos los llamaron Popo. Pazzi anota, que es probable que se trate de una onomatopeya imitando la palabra nativa kpókpó, verbo frecuente de la lengua o, tal vez, es la reproducción del título otorgado antiguamente a la muralla real de Agbanaken: AjaKpókpó. También es importante señalar que con el término OluPopo se designa al sexto hijo de Odudua, Olu significando rey, el conjunto Rey de Popo, es decir, el reino Gun de Porto Novo.
Según la tradición de Ifé, el reino de Popo pertenece al conjunto de estados yorubas situados entre el Volta y el Camerún. Entre estos pueblos del bosque, el uso del hierro desde los primeros siglos de la era cristiana habría permitido penetrar el bosque y acrecentar la densidad de población. Los Popós hacían parte del gran Reino del Benín con quienes los portugueses ligaron tratos comerciales y diplomáticos desde su llegada a esa costa
72

El Gran Mercado Xwla de Xwlagan, a orillas del río Momo, fue consignado en los mapas de entonces bajo el nombre de "Gran Popo" y el pueblo de Xwlaví, situado en la desembocadura del lago Gbagá fue transcrito como "Pequeño Popo".

A propósito del Mercado de Esclavos de Ekpé, Pazzi añade: "El pueblo debía estar situado a 60 kms de Glexwé, sobre un islote en la laguna. Según un documento de 1682, aparece con el nombre de Appa. Según este documento, al pueblo llegan embarcaciones de los comerciantes Anago, cargadas de tejas de Bini y allí confluyen numerosos esclavos, que son comprados y transportados por la laguna hasta los mercados de Glexwé y Gliji. Ese comercio es ciertamente un monopolio de los Xwlᨠ73.

LA TRATA FRANCESA E INGLESA (1703-1740)

Entre 1703 y 1740, la trata se caracterizó por una intervención directa de las potencias europeas. Durante la primera mitad del siglo XVIII, Francia e Inglaterra se disputaron el control del monopolio del comercio negrero. Entre 1704 y 1713, los franceses controlaron el tráfico mediante el contrato de asiento obtenido por la Compañia Francesa de Guinea. En nueve años de transacciones la compañia desembarcó oficialmente en Cartagena 3.913 esclavos a razón de 435 por año. Esa cifra significa no solo una fuerte introducción ilegal sino también el fracaso del asiento Francés 74 .

Los esclavos introducidos oficialmente por la Compañía Francesa procedían del puerto de Ouidah, centro exportador de Ewé-fon. A partir de 1706, la Compañía fue autorizada para comprar esclavos a los holandeses quienes controlaban el mercado de Curazao [...] los esclavos vendidos por los holandeses de Curazao a la Compañía procedían del Golfo de Benín de la factoría de El Mina, exportadora de esclavos Mina (Akán de lengua twi). 75

Entre 1714 y 1740, con la intervención del Príncipe de Anjou -nieto de Carlos II de Inglaterra-, ante el monarca español los ingleses tomaron el relevo del control del comercio negrero. El nuevo contrato comprometía hasta 1740 a su majestad británica a introducir en las colonias 144.000 piezas de indias a razón de 4 .800 por año. 76

Según Colmenares, la South Sea Company, desembarcó oficialmente en Cartagena entre 1714 y 1736; 10.475 esclavos a razón de 476 por año. 77 Del Castillo Mathieu, afirma que la mayor parte procedía de Jamaica y entraba ilegalmente a este puerto. El puerto debió acoger 1.000 esclavos de contrabando por año lo cual daría alrededor de 30.000 esclavos entre 1710 y 1740. 78 .

Los esclavos africanos introducidos al territorio de la Nueva Granada por los ingleses entre 1714 Y 1740, venían de la Costa de Oro seguidos por los procedentes de la región del Golfo de Bénin. En este período se constata una disminución de la presencia de la gente de cultura Ewé-fon en Cartagena, pero simultáneamente empieza a aparecer de manera significativa la gente procedente del Golfo de Biafra. A partir de estos datos Nicolás del Castillo concluye que entre 1714 y 1740, período del asiento inglés, la presencia de Minas (Akán de habla twi) fue mayoritaria en Cartagena, seguidos por los Ararás (Ewé-fon). 79

LOS MINAS Y LOS CARABALÍES O LA GENTE AKAN, FANTI-ASHANTI

Los Minas, segun Sandoval habitaban al occidente del rio Volta, eran llamados asi porque eran deportados desde el Castillo de El Mina. Por razones geográficas -afirma Del Castillo-, los Minas corresponderían a los pueblos Akán de habla twi, chi o ti. También bajo esta denominación debió llegar gente perteneciente a la cultura Fan ti- As-hanti. 80   A finales del siglo XVII y durante el siglo XVIII llegaron "abundantemente a través de las factorías inglesas, suecas, francesas, holandesas, danesas y brandemburguesas, allí establecidas [...] Jamaica recibió muchos negros de cultura Fan ti-Ashanti [...] pasaron numerosos esclavos Akán, legalmente o de contrabando, a Cartagena y a otras zonas de Tierra Firme a partir, del primer cuarto del siglo XVIII" 81 Según Del Castillo, los esclavos procedentes de Senegambia conocidos como Negros de los ríos de Guinea habrían prácticamente desaparecido mientras que los Carabalíes probablemente Ibos e Ibibo-efik, procedentes del Golfo de Biafra, comenzaban a llegar masivamente. 82

A partir de 1471 el país situado entre el Cabo de las Palmas y la desembocadura del río Volta fue explorado por los portugueses quienes dejaron diarios de viaje como Duarte Pacheco Pereira. Según este autor, el golfo de Benín estaba habitado por gente que cultivaba el arroz en las ciénagas y poseían minas de oro. Esta gente del bosque tropical se interesaba desde el siglo XII por el comercio de larga distancia. Desde esta época la nuez de kola se hallaba en los mercados del África del norte procedente de la región boscosa. Los pueblos situados en el litoral realizaban también la extracción de la sal. 83
Según Kipré, las poblaciones lacustres de debieron establecerse allí antes del siglo XII. A propósito de los Akan, este autor señala que el siglo XV constituyó un giro importante en su desarrollo cultural como lo demuestra la cerámica exhumada. Sin embargo, afirma que el trabajo de la metalurgia del cobre y del oro era muy anterior.
El mismo autor señala que durante el siglo XV, los Akán compartían rasgos socio-culturales y políticos como los siguientes: (i) sistema de sucesión matrilineal del poder (ii) atribución de dos nombres a los hijos: uno correspondía al día de la semana de su nacimiento y el otro era escogido en el clan de padre y (iii) festividades ligada a la recolección del ñame. Por su parte, los Fanti estaban organizados para el trabajo y el comercio del oro que se realizaba hacia el Sudán occidental.
84

En general los africanos de la zona centro-occidental eran considerados en la época de Sandoval como "inferiores" a los de los ríos de Guinea, pero superiores a los Angolas y Congos, pues "resisten más las enfermedades [y] no son tan pusilánimes ni huidores" 85
A principios del siglo XVIII, las minas del Pacífico constituían el primer distrito minero de la Nueva Granada. Las provincias de Nóvita y Citará, que comprendían las cuencas de los ríos San Juan y Atrato se convirtieron en la principal fuente de oro para el Imperio español. Sin duda se hallaron en ellas, gentes de cultura Ewé-fon y Akán y Fanti-Ashanti.

"[...] entre 1724 y 1728 llegaron a Cartagena 2.390 esclavos, de los cuales pasaron por Honda (con destino al Chocó, Cali y Popayán) 1.275, es decir el 53%. Y en 1729 el gobernador del Chocó encontró 3.000 esclavos en la Provincia de Nóvita y 150 en la de Citará" 86 

FIN DE LA TRATA (1740-1810)

 

El período comprendido entre 1740 y 1810, se caracterizó por la disminución general del tráfico negrero, debido en parte a la guerra contra Inglaterra que se prolongó hasta 1748. La crisis del puerto de Cartagena se explica por varias razones: primero, el aumento del precio de los bozales 87, debido al auge de la demanda en mano de obra es clara, del Caribe azucarero. Segundo la pérdia de la redistribucíón de bozales hacia el virreinato del Perú, la cual comenzó a hacerse a través del puerto de Buenos Aires. Por último el auge del mercado de esclavos criollos 88, en particular, en Popayán, principal mercado negrero de esa Gobernación la cual tenía entonces jurisdicción sobre las Provincias de Novitá y Citará.

Terminado el asiento inglés, la corona volvió al sistema de las licencias, las cuales fueron otorgadas a los virreyes americanos quienes estaban encargados de negociarlas. Entre 1746 y 1757, el asiento de José Luis de Noriega tan sólo introdujo oficialmente 12.957 esclavos. En 1758, José de Arrechederreta, negrero de Cartagena fue autorizado por el virrey Solís para introducir 2.000 piezas de indias y dos toneles de harina. 89

En 1763, la Marquesa de Valdehoyos prefirió utilizar la licencia que le había acordado el Virrey de la Zerda para introducir 10.801 toneles de harina de trigo y 1052 esclavos solamente. Así mismo, la Compañía Gaditana de Negros, beneficiaría del asiento entre 1765 y 1772, y debía introducir 1.500 esclavos por año para un total de 12.000, solo trajó 985 a Cartagena; sin embargo importó 6.853 toneles de harina.

Entre 1782 y 1789, el virrey Caballero y Góngora reactivó el comercio entre Cartagena y las prósperas Antillas inglesa y holandesa. Este nuevo impulso comercial tenía como base su política liberal. El mismo acordaba los permisos para la importación directa de esclavos desde las islas del Caribe. Es muy posible que esta medida favoreciera el contrabando de esclavos.

A partir de 1789, se inició la fase de libre comercio y fin de la trata por Cartagena. Para tonificar el comercio de esclavos, Carlos V la libre importación a Cuba, Santo Domingo, Venezuela y Puerto Rico y en 1791 a Cartagena, Rio Hacha, Montevideo y Buenos Aires. Sin embargo, los efectos de esta medida no fueron estimulantes para este puerto pues de 1791 a 1794 solo se registró la importación de 262 esclavos. 90

Según Germán Colmenares, entre 1740 y 1810, Cartagena recibió 15.176 esclavos. 91 Su procedencia estaba determinada por las tendencias de la trata inglesa pues Jamaica se había convertido en el principal centro de aprovisionamiento para los negreros de Cartagena. Según Curtin, entre 1740 y 1780, el Golfo de Biafra fue el lugar privilegiado de aprovisionamiento de los ingleses. Según Del Castillo Mathieu, durante la segunda mitad del siglo XVIII se repartían equitativamente entre Carabalis -probablemente ibos e ibibos-efik- y Ararás de lengua Ewé-fon. También constata una presencia importante de esclavos Minas -Akán de lengua twi y para el fin del siglo y principios del XIX un regreso notable de los Angolas. 92

Por otra parte, a partir de 1780, los esclavos de Angola y Mozambique casi igualaron a los Ibos o Carabalis del Golfo de Biafra y redujeron a los Minas a un pequeño porcentaje en las importaciones totales de las Antillas inglesas, que fueron las proveedoras principales de esclavos a Cartagena en este lapso. Una oleada final de origen Bantú hacia el Caribe y Cartagena reforzó seguramente los bantuismos occidentales existentes desde la primera época y aportó quizá algunos nuevos bantuismos orientales. 93


SABERES Y TÉCNICAS DE LOS AFRICANOS (1533-1810), OFICIOS ESCLAVOS Y PRÁCTICAS TRADICIONALES AFROCOLOMBIANAS CONTEMPORÁNEAS


Las descripciones sobre los desarrollos tecnológicos, económicos y culturales de los pueblos del África occidental que llegaron en calidad de esclavos al puerto de Cartagena de Indias son bastante útiles para realizar una suerte de taxonomía de los saberes de estos pueblos y su utilización por parte de amos y esclavos. Esos conocimientos hacían del cautivo una mano de obra cualificada que podía ser destinada selectivamente a la ganadería, a la agricultura o a la minería. Y por otra parte, permite crear hipótesis acerca de cómo estos saberes permanecieron dentro de la cultura esclava hicieron posible la construcción de la supervivencia y la autonomía dentro de los estrechos márgenes dejados por el sistema esclavista y la selva.

Como podemos apreciar la cultura yolofa predominante en Cartagena a finales del siglo XVI y principios del XVII, los pueblos bantúes mayoritarios en la primera mitad del XVII y la gente Ewé, Akán, Popo e Ibo presentes desde mediados del siglo XVII y XVIII trajeron con ellos conocimientos relativos a la agricultura de cereales, el cultivo de cacahuetes, algodón y plátano, la ganadería de bovinos y la cría de cerdos y aves de corral, la pesca fluvial y marítima, la recolección de moluscos, la metalurgia del hierro, del cobre y del oro, y el comercio local y a larga distancia.
Una vez que estos africanos llegaban en calidad de esclavos a Cartagena, estuvieron destinados al trabajo en los asentamientos mineros.94 También explotaron el metal en los valles interandinos del Cauca y el Magdalena. 95 Reemplazaron a los indígenas en el trabajo de la navegación y se convirtieron en bogas, fueron esclavos domésticos en los centros urbanos y en las haciendas.96

En estos ámbitos los amos trataron de rentalibizar no sólo la fuerza física de los esclavizados sino también las destrezas y conocimientos que hacían de ellos una mano de obra cualificada. Con respecto a sus destrezas comerciales, vale la pena señalar que durante el siglo XVIII los africanos y sus descendientes de las provincias de Nóvita y Citará compitieron con los indígenas por el control del comercio fluvial y terrestre de víveres para aprovisionar las minas. En ese momento y frente a las disputas sobre el arrastre de mercancías por el itsmo de San Pablo entre indígenas Lloróes y Quibdóes, los tratantes y esclavistas de las provincias de Nóvita y Citará se vieron en la necesidad de utilizar mano de obra negra esclava y libre. Los víveres eran arrastrados "[...] con gentes libres así en detrimento de los expresados naturales [...]". 97
Con respecto a la agricultura, Jiménez anota:

"Es muy probable que los negros que vinieron de África, que tenían sus tradiciones agrícolas allí, hayan sentido en su destierro el deseo de recuperar parte de ese conocimiento, y a pesar del trabajo forzado en las minas, en los primeros años de la colonia, hayan "presionado" a sus amos para que se les diera donde cultivar. Puede decirse, a grandes rasgos, que durante el siglo XVII y durante los primeros años del siglo XVIII las comunidades negras fueran abastecidas de alimentos por los indígenas y a partir de esta fecha ya se encuentran en los reales de minas, negros y negras dedicados exclusivamente a cultivar plátanos para sostener a los negros en "cautiverio".98

 

Saberes africanos de Gente de Guinea 1533-1580

Saberes africanos. Gente Bantu 1580-1640

Saberes africanos, Gente Ewé, Akán, Popós e Ibo 1640-1810

Oficios Esclavos

Practicas tradicionales afrocolombianas contemporáneas

Características ambientales: entorno sudano saheliano. Fachada fluvio marítima. País anfibio

Características ambientales: entorno de selva ecuatorial

Características ambientales: entorno de bosque tropical

 

 

Agricultura Cereales: millo y arroz. Tubérculos: ñame, cultivo del algodón

Agricultura : Cereales: sorgo y millo. Tubérculos: ñame, Cultivo de plátano y caña de azúcar. Habichuelas y cacahuates

Agricultura: Nuez
de Kola
Arroz

Trabajo en las Haciendas

Agricultura del ñame en la Costa Atlántica. Cultivo de cacahuates en Palenque de San Basilio

Ganadería: Bovina y uso del caballo

Ganadería. Cria de cerdos.
Aves de corral

 

Pastoreo de ganado en las haciendas del Valle, Cauca, Antioquia y Costa Atlántica

Palenque de San Basilio, pastoreo de ganado cebú

Caza Recolección y apicultura

 

 

 

 

Pesca fluvial y marítima, recolección de conchas. Embarcaciones: canoas

 

 

 

Concheras del Pacífico (Tumaco). Pescadores en la Costa Atlántica y Pacífca. Y en los valles interfluviales del Magdalena y el Cauca

Metalurgia: Hierro Cobre y oro

Metalurgia: Hierro

Metalurgia del Hierro. Oro

Maestro de la fragua en las minas

Orfebrería en Guelmambi y Mompox

Comercio transahariano

 

Comercio transahariano, Nuez de kola

Competencia por el control del comercio de víveres en el arrrastradero de San Pablo (provincia de Nóvita, siglo XVIII)

Comercio de platano en los rios del Pacífico

Arquitectura

 

Murallas de Tado (Togo)

 

Palenque de Tadó (Chocó)1728


Los esclavos solicitaron a sus amos la posibilidad de obtener tierras para el cultivo del plátano que se había convertido en un producto de primer orden para la alimentación de los esclavos de cuadrilla y cuyo monopolio se hallaba en manos de los corregidores de indios. Del mismo modo resulta de sumo interés ver cómo el portazgo y la comercialización de víveres que eran actividades de los indígenas, fueron asumidas por los esclavos y libres que se ubicaban en la zona del arrastradero de San Pablo, punto de contacto de los valles interfluviales del río San Juan y Baudó durante el siglo XVIII. Es posible considerar que estas actividades fueron realizadas por los africanos y sus hijos e hijas libres o esclavos con el fin de construir espacios de libertad y autonomía económica en medio de la selva tropical chocoana.

Sobre los saberes relacionados con la gestión del agua, bien fuera por su exceso o escasez sus destrezas respecto a la pesca, aún no se han realizado pesquisas específicas aunque existen trabajos relacionados con la importancia que tuvieron en la navegación fluvial.99 Tan apreciadas llegaron a ser las destrezas tecnológicas practicadas por los negros de los ríos de Guinea, que fueron tenidos por los mejores y más diestros; así lo expresó Alonso de Sandoval:

"los que más trabajan, los que cuestan más y los que comúnmente llamamos de ley, de buenos naturales, de agudo ingenio, hermosos y bien dispuestos; alegres de corazón y muy regocijados, sin perder ocasión en que si pueden, no tañan, canten y bailen.. con toda grande algaraza y gritería y con modos tan extraordinarios e instrumentos tan sonoros, que hunden a cuantos les alcanzan a oír, sin cansarse de noche ni de día, que admira como tienen cabeza para gritar tanto, pies, ni fuerza para saltar, tanto.100"

La etnografía contemporánea, ha producido algunos escritos de suma importancia que nos abren interrogantes acerca de la permanencia de esos saberes y técnicas a lo largo de la colonia y durante la república. Se trata de los trabajos realizados por Nina de Friedemman y Jaime Arocha. De Friedemann, ha señalado en múltiples ocasiones la importancia que ocupa el pastoreo del ganado cebú entre la gente del Palenque de San Basilio. Esta característica económica de los descendientes de los cimarrones este ligada tal vez a la importancia que los Guineos concedían a dicha actividad pues como sabemos es posible que muchos de ellos hubieran conformado el Palenque formado por Bioho a principios del siglo XVII. Cabe señalar además la importancia que tiene el cultivo de los cacahuetes entre los palenqueros que también procedieron del África Central como da testimonio la práctica del lumbalú o rito de muerte entre ellos.101 Pero con respecto a los legados del África Central valdría la pena profundizar más acerca de los orígenes de la cría de cerdos entre la gente afrochoana del Alto Baudó. Tanto Arocha 102 como Moreno 103 han estudiado la cría de cerdos ramoneros en esa región y la manera como ellos hacen parte de un sistema tecno-económico y tecno-ambiental en el cual los afrodescendientes y los indígenas Embera alternan los cultivos de maíz y plátano con la cría de estos animales. Las responsabilidades de cada grupo están regidas por los lazos de compadrazgo que los une. Si nos atenemos a los datos demográficos relativos a la trata a finales del XVII, la gente africana de la región del Kongo, fue introducida en esa región del Pacífico, junto con los África centro-occidental y con ellos tal vez los conocimientos de la cría de cerdos en medios selváticos.

La metalurgia del hierro y del oro merecería un capítulo aparte en esta reflexión que sin duda ya ha sido adelantada por De Fniedemann desde la antropología, en lo que concierne la orfebrería barbacoana y momposina.104 Quedaría por estudiar sin embargo, la metalurgia del hierro como un capitulo de la historia colonial de la tecnología minera en el Nuevo Reino de Granada.

Con respecto a la historia de las fortificaciones y en especial los palenques (poblados fortificados construidos por los esclavos huidos), los datos demográficos relativos a la gente del África centro-occidental, en particular, la presencia de los Ewé (Tado-Togo) nos hablan, no sólo de un posible nexo directo entre ellos y los cimarrones que construyeron el palenque de lado (Chocó) en 1727, sino que además permiten suponer que las técnicas de la arquitectura fortificada de estos pueblos africanos sirvieron para defenderse de los esclavistas una vez que los cautivos decidieron construir espacios libres y autónomos.


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FUENTES PRIMARIAS INÉDITAS

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AGN. Miscelánea. Rollo de microfilm, tomo 47, fol: 654r.

FUENTES PRIMARIAS IMPRESAS

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LABAT, JEAN-BAPTISTE. Nouvelle relation de l'Afrique occidentale. París, Cavelier, 1728, 5 tomos.


1 Los datos para la elaboración de este artículo corresponden a una edición revisada y actualizada del capitulo 1 de mi maestría de historia titulada: Balance crítico de la bibliografía afrocolombiana (de 1954 a nuestros días). Esta monografía fue realizada bajo la dirección del profesor Jean Devisse del Centro de Estudios Africanistas de la Universidad de Paris 1 (Panteón-Sorbona). París, 1988, M.S. Los datos específicos al Chocó fueron producidos en el marco del proyecto Baudoseños: convivencia y polifonía ecológica dirigido por el antropólogo Jaime Arocha (PhD) de la Universidad Nacional de Colombia. Esta investigación fue auspiciada por Colciencias-BID, el Centro Norte-Sur de la Universidad de Miami, el CINDEC-Universidad Nacional y la UNESCO.(Regresar a 1)

2. Artículo Transitorio 55: "Dentro de los dos años siguientes a la entrada en vigencia de la presente Constitución (4 de julio de 1991), el Congreso expedirá, previo estudio por parte de una comisión especial que el Gobierno creará para tal efecto, una ley que le reconozca a las comunidades negras que han venido ocupando tierras baldías en las zonas rurales ribereñas de los ríos de la Cuenca del Pacifico, de acuerdo con sus prácticas tradicionales de producción, el derecho a la propiedad colectiva sobre las áreas que demarca la misma ley (...)"(Regresar a 2)

 

3. Ver Arocha, Jaime. "La inclusión de los afrocolombianos ¿Meta inalcanzable?. Geografía Humana de Colombia, Tomo VI Los afrocolombianos, páginas 334-390. (Regresar a 3)

4. Del Castillo Mathieu, Nicolás. Esclavos negros en Cartagena y sus aportes léxicos. Bogotá, Publicaciones del Instituto Caro y Cuervo, tomo LXII, 1982.(Regresar a 4)

5. Vila Vilar, Enriqueta. Hispanoamérica y el asiento de esclavos: los asientos portugueses. Publicaciones de la Escuela de Estudios Hispanoamericanos de Sevilla, Sevilla, 1977.(Regresar a 5)

6 Palacios Preciado, Jorge. La trata de negros por Cartagena de Indias. Universidad Pedagógica y Tecnológica de Tunja, Tunja, 1973. (Regresar a 6)

7.Colmenares, Germán. "Problemas de la estructura minera en la Nueva Granada (1550-1700)", en Anuario colombiano de historia social y de la cultura, nums.6 y 7, Bogotá, 1971-1972. (Regresar a 7)

8.Jaramillo Uribe, Jaime. Ensayos de historia social colombiana. Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 1968. (Regresar a 8)

9 De Friedemann, Nina S. de. "Estudios de negros en la antropología colombiana". Un siglo de investigación social: antropología en Colombia, Bogotá, Etno, Jaime Arocha y Nina S. de Friedemann editores, 1984, pp:507-572. (Regresar a 9)

10 Del Castillo Mathieu, Nicolás. Esclavos negros en Cartagena y sus aportes léxicos. Bogotá, Publicaciones del Instituto Caro y Cuervo, Tomo LXII, 1982. (Regresar a 10)

11 Niane, D.T. "Relations entre les différentes régions. Echanges entre les régions" en Histoire Générale de l’Afrique, Tome IV: L’Afrique du XII au XIV siecles. París, Présence Africaine/ Edicef/ Unesco, 1991, pp: 374-375. La traducción fue realizada por la autora de este artículo. (Regresar a 11)

12 Uagadu-Bida: serpiente pitón, diosa de la fecundidad. Arocha, Jaime y Friedemann, Nina de. De sol a sol. Bogotá, Editorial Planeta, 1986, pp: 77. (Regresar a 12)

13 Idem. Arocha y Friedemann. 1986. pp: 77. (Regresar a 13)

14 Colmenares, Germán. Historia económica y social de Colombia, 1537- 1719, Tomo 1, Editorial Lealón, Medellín, 1976. (Regresar a 14)

15 Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás,1982. pp: 39. (Regresar a 15)

16 Ibíd. Arocha y Friedemann. 1986. pp: 45 (Regresar a 16)

17 Pacheco, S, J., Juan Manuel. Los Jesuitas en Colombia, Editorial de San Juan Eudes, tomo I, Bogotá, 1959, tomo II, 1962 pp: tomo I, 91, 249 y 275. (Regresar a 17)

18.Boulegue, Jean. Le Grand Jolof (XIIIe-XVIe siecles). Blois, Editions Façades, Diffusion Karthala, 1987, pp: 116. (Regresar a 18)

19 Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás. 1982, pp: 38. (Regresar a 19)

20 Ver Mapa # 1:Orígenes étnicos de los africanos llegados a Cartagena de Indias entre 1533 y 1580. Ibíd, Del Castillo Mathieu, 1982, pp:8. (Regresar a 20)

21 De Sandoval, (S. J.) Alonso. De Instaurada Aethiopuni Salute. Bogotá, Biblioteca de la Presidencia de la República, 1956, pp: 91. (Regresar a 21)

 

22 Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás. 1982. pp: 159. (Regresar a 22)

 

23 Senegambia: región comprendida entre los valles del río Senegal y Gambia constituye el extremo oeste de la zona sudano-saheliana. Más allá de la ribera norte del Senegal, el Sahara y hacia el sur de Gambia limita con los bosques de Cazamansa. (Regresar a 23)

 

24 Idem. Boulégue, Jean. 1987. pp: 6-7. (Regresar a 24)

 

25 Ibíd. Boulégue, Jean. 1987. pp: 8. (Regresar a 25)

 

26 Ibíd. Boulégue, Jean. pp: 76-77. (Regresar a 26)

 

27 Ibíd. Boulégue, Jean. 1987. pp: 78. (Regresar a 27)

 

28 Ibíd. Boulégue, Jean. 1987. pp: 78. (Regresar a 28)

 

29 Ibíd. Boulégue, Jean. 1987. pp: 78-79. (Regresar a 29)

 

30 Ibíd. Boulégue, Jean. 1987.pp: 81-82. (Regresar a 30)

 

31 Ibíd. Boulégue, Jean. 1987. pp: 83. (Regresar a 31)

 

32 Ibíd. Boulégue, Jean. 1987. pp: 88. (Regresar a 32)

 

33.Archivo Histórico de Antioquia. Escribanía de Lucas Javier de Betancurt 1700-1710. Compra venta de esclavos, Medellín, fol. 5v-48v. 1705. Levantó: Orián Jiménez. (Regresar a 33)

 

34. En adelante Archivo General de la Nación será AGN, Archivo Central del Cauca será ACC y Archivo Histórico de Antioquía (AHA). AGN, Fondo Testamentarias del Cauca, tomo 4, fol 398r-443v. 1764. Levantó Orián Jiménez. (Regresar a 34)

 

35. Ver Mapa # 2: Orígenes étnicos y zona de procedencia de los africanos llegados a Cartagena de Indias entre 1580 y 1640. Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás,1982, pp: 18. (Regresar a 35)

 

36. Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolas, 1982, pp:160-161-162. (Regresar a 36)

 

37. Ibíd. Vila Vilar, Enriqueta, 1977. (Regresar a 37)

 

38. Licencia: autorización real otorgada a particulares o colectividades permitiendo la introducción de un número determinado de esclavos a las colonias. Véase: Scelle, Georges. La traite negriere aux Indes de Castille, Contrats et traités d’asientos. París, Laroes et Tenín, 1906. 2 tomes, pp:2, 121-313. (Regresar a 38)

 

39. Demasía: permitía a los asentistas introducir 10% de esclavos más que el número autorizado el contrato original de asiento. Ese porcentaje aumentó al 40% a partir del asiento de Fernández Delvas (1615-1623) sin cambio hasta 1640. El propósito de esta autorización era compensar las pérdidas que tenían lugar durante la travesía atlántica. Véase: Ibíd. Del Castillo Mathieu. 1982. pp: 71. (Regresar a 39)

 

40. Cédula de manifestaciones: era una disposición real que permitía a los asentistas y a sus subalternos embarcar una cantidad superior de esclavos de aquella que había sido establecida en el registro. La sola condición a cumplir para beneficiar de este privilegio era la de manifestar" el excedente de esclavos en el momento de la llegada del barco a su puerto oficial de destino. Ibíd. Del Castillo Mathieu. 1982. pp: 71. (Regresar a 40)

 

41 Ibíd. Vila Vilar. 1977.pp:77. (Regresar a 41)

 

42 Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás 1982, pp: 96. (Regresar a 42)

 

43. Vansina, Jean. "L’Afrique Equatoriale et l’Angola les migratons et l’apparition des premiers Etats", en Histoire Générale de l’Afrique, tome IV: L’Afrique do XII au XVIeme siecle. Paris, Unesco/NEA, 1985, pp: 602.  ( Regresar a 43 )

44. Idem. Vansina, Jean, 1985. pp: 603.  ( Regresar a 44 )

45. Ibíd, Vansina, Jean. 1985, pp: 605.  ( Regresar a 45 )

46  Ibíd. Vansina. 1985. pp: 606.  ( Regresar a  46)

47  Ibíd. Vansina 1985. pp: 625.   ( Regresar a  47)

48 Idem. Maya Restrepo, Adriana. 1988. pp: 35.  (Regresar a 48)

49.Ibíd. Maya Restrepo, Adriana. 1988, pp: 35.  (Regresar a 49)

50 Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás.1982, pp: 93  (Regresar a 50)

51.Colmenares, Germán. "Capitulo I:Formación de la economía colonial"  en Historia económica de Colombia. José Antonio Ocampo, ed. Bogotá, TM Editores, Fedesarrollo, 1994, pp: 35.
(Regresar a 51)

52. Idem. Colmenares, Germán. 1994. pp: 37. (Regresar a 52)

53 Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás.1982, pp: 102. (Regresar a 53)

54. Ibíd. Maya Restrepo, Adriana, 1988,pp: 38. Tomado de Ibíd. Del Castillo Mathieu Nicolás. 1982. pp: 97. (Regresar a 54)

55. Ibíd. Del Castillo Mathieu. Nicolás. 1982, pp: 500. pieza de indias: a partir de 1663 se introducen cambios técnicos, uno de ellos tiene que ver con que el sistema de regulación fiscal de los esclavos ya no es por cabeza de esclavo sino por pieza de indias, es decir, una nueva medida de regulación del esclavo que equivalía a 7 palmas de altura. (Regresar a 55)

56.  Ibíd. Maya Restrepo, Adriana, 1988, pp: 40. Tomado de Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás. 1982, pp: 104. (Regresar a 56)

57. Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás, 1982, pp: 105-106. (Regresar a 57)

58. Ibíd Del Castillo Mathieu, Nicolás, 1982 pp: 106  (Regresar a 58)

59. Ibíd. Del Castillo Mathieu Nicolás, 1982, pp: 107.  (Regresar a 59)

60.  El África centro-occidental comprende [la Guinea de Curtin] es decir, la Costa de Barlovento, la Costa de Oro y aún el puerto de Ouida. Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás 1982, pp: 2.                 (Regresar a 60)

61. Oké, Raymond. "Les siecles doscurs du royaume aja de Danxome" en Peuples du Golfe du Bénin. París, Karthala /CRA, 1984, pp: 50.  (Regresar a 61)

62. Pazzi, R. Peuples du Golfe du Bénin. París, Karthala/CRA, 1984, pp: 115.  (Regresar a 62 )

63. Curtin, Phillip. The atlantic slave trade (Acensus). Madison, The University of Wisconsin, 1969, pp: 11.  (Regresar a  63)

64Ver Mapa # 3 : Origenes étnicos de los africanos llegados a Cartagena entre 1640 y 1810. Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás. ob. cit. 1982, pp: 14.  (Regresar a  64)

65. Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás. 1982, pp: 113.  (Regresar a 65)

66. Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás. ob. cit. 1982, pp: 11.  (Regresar a 66)

67. Labat, Jean-Baptiste. Nouvelle relation de l’Afrique occidentale. Paris, Cavelier, 1728, 5 tomos. (Regresar a 67)

68. Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás. 1982, pp: 12-13.  (Regresar a 68)

69. Idem. OKE, Raymond. 1984. pp: 48. (Regresar a 69)

70. Idem. Oké, Raymond. 1984, pp: 49.  (Regresar a 70)

71. Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás.1982, pp: 13. (Regresar a 71)

72. Ryder. A.F.C. "De la Volta au Cameroun" en Histoire Générale de l’Afrique. Tome IV: L’Afrique du XII au XVI siecles. Paris, UNESCO,Présence Africaine, Edicef, 1991, pp: 225-226.(Regresar a 72)

73. Ibíd. Pazzi, 1984. pp: 14, nota a pie # 9.  (Regresar a 73)

74. Ibíd. Maya Restrepo, Luz Adriana, 1988, pp: 44-45. Las afirmaciones toman como fuente a Del Castillo Mathieu, Nicolás. ob, cit, 1982, pp: 117. (Regresar a 74)

75.  Ibíd. Maya Restrepo, Luz Adriana. 1988, pp: 45-46. Las afirmaciones toman como fuente a Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás. 1982, p: 127. (Regresar a 75)

76. Idem. Palacios Preciado, Jorge. 1973, pp: 171. (Regresar a 76)

77.  Colmenares, Germán. "Problemas de la estructura minera en la Nueva Granada (1550-1700)" en Anuario colombiano de Historia social y de la cultura, núms. 6 y 7, Bogotá, 1971-1972, pp: 18. (Regresar a 77)

78. Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás, 1982, pp: 126.(Regresar a 78)

79.  Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás. 1982, pp: 132-133(Regresar a 79)

80. Ibíd. Del Castillo,’Mathieu, Nicolás.1982, pp: 132. (Regresar a 80)

81. Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás. 1982, pp: 10-11. (Regresar a 81)

82. Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás. 1982, pp: 133-134.(Regresar a 82)

83. Person, Yves. "Les peuples cotiers-premiers contacts avec les portugais- de la Casamance aux lagunnes ivoiriennes" en Histoire Générale de l’Afrique. Tome IV: L'Afrique du XII au XVI siecles. Paris, UNESCO, Présence Africaine, Edicef, 1991, pp: 199. (Regresar a 83)

84. Kipré, P. "Des lagunnes ivoiriennes a la Volta", en Histoíre Générale de l’Afrique. Tome IV:
l’Afrique du XII au XVI siecles. París, UNESCO, Présence Africaine, Edicef, 1991, pp: 199.
(Regresar a 84)

85.  Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás. ob. cit. 1982, pp: 16.(Regresar a 85)

86  Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás. 1982, pp: 120. (Regresar a 86)

87 Bozales: africanos deportados que llegaban a América directamente de los puertos de embarque africanos. No tenían dominio de la lengua española y no conocían aún los dogmas de la fe católica.

88 El aspecto relativo a los Criollos hará objeto de un capítulo posterior. En él se formularán algunas hipótesis acerca de formación de la familia criolla afrocolombiana del siglo XVIII-XIX. en la Antigua Gobernación de Popayán.

89 Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás, 1982, pp: 139.

90. Del Castillo Mathieu, Nicolás. 1982, pp: 140-141.

91. Colmenares, Germán. Popayán: una sociedad esclavista 1680-1800. Medellín, Editorial La Carreta, 1979, Cuadro # 3, pp: 41.

92. Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás.ob. cit. 1982, pp: 147-148

93.Ibíd. Del Castillo Mathieu. Nicolás. ob. cit. 1982, pp: 164.

94. Ibíd. Colmenares, Germán. 1976.

95. Ibíd. Colmenares, Germán. 1976, tomo 1, pp: 35.

96. Jaramillo Uribe, Jaime. 1968.

97. Jiménez, Orián. Informe final proyecto Baudoseños: convivencia y polifonía ecológica. Area histórica. Santa Fe de Bogotá, MS, diciembre de 1986, pp:28. A.G.N. Miscelánea. Rollo de microfilm, tomo 47, fol: 654r.

98. Idem. Jiménez, Orián. 1996. pp: 2.

99. Peñas Galindo, David Ernesto. Las bogas de Mompox. Historia del Zambaje. Bogotá, Tercer mundo editores, 1988, p. 98.

100 Idem. De Sandoval, Alonso. 1952, pp: 91.

101 De Friedemann, Nina S, Ma Ngombe: guerreros y ganaderos en palenque. Bogotá, Carlos Valencia Editores, Primera Edición 1979, Segunda Edición, 1987. 131 p.

102 Arocha, Jaime. "Los afrocolombianos: sus selvas y derechos" en Colombia: país de regiones. Medellín, CINEP-El Colombiano. Separata No. 30, 1993.

103. Moreno, Javier. Ancianos, cerdos y selvas: autoridad y entorno en una comunidad afrocolombiana. Trabajo para optar por el titulo de antropólogo. Departamento de Antropología. Universidad Nacional de Colombia. Santa Fe de Bogotá, MS, 1994.

104. De Friedemann, Nina S. "Joyería barbacoana: artesanía en un complejo orfebre con supervivencias precolombinas" Revista colombiana de antropología. Bogotá, 1974. 16: 53-86. Ver también Minería, descendencia y orfebrería artesanal en la costa pacífica de Colombia. Bogotá, Universidad Nacional. Facultad de Ciencias Humanas, 1974.

 


 

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