III
La constitución geológica del-país es en extremo compleja, pero los rasgos característicos de aquélla se confunden con los indicados para determinar las grandes regiones geográficas. Al O. del Magdalena dominan en la montaña las rocas feldespáticas, en tanto que al E. priman las arenáceas. Cuanto a las llanuras, la Atlántica y la Chocoana son relativamente modernas y además de los aluviones abunda allí el calcáreo ; en tanto que al Oriente el suelo es más antiguo en lo general, sobre todo en la zona aledaño. al Guainía- Orinoco. Allí y en donde se alza la cordillera del Chocó, es en donde se encuentran las rocas más viejas del país. El Valle del Magdalena superior es triasico, siendo aluvial el central; en la mesa oriental prevalecen las formaciones del Juratrias y de seguro es a un tiempo más viejo y más nueva la Occidental. En las épocas cretácica y terciaria el país sufrió también grandes cambios La acción del volcanismo es patente en toda la zona montañosa. Esta zona puede mirarse como una gran bóveda que se desplomó en dos tiempos y cuyas dovelas, en número de tres al O. del Magdalena (cisura central), de cinco a seis muy pequeñas al Oriente del mismo, cedieron más hacia el centro, ti la vez que se apoyaron sobre Parima, de donde que en todas nuestras crestas los estratos bucen hacia el Este y los flancos difieran mucho de ordinario, siendo siempre más áspero y breve el occidental. Parece que las primeras arrugas, como es natural, se hicieron de Este á Oeste, por lo cual las posteriores, más grandes y de rumbo al anterior casi perpendicular, produjeron esa arquitectura especial de mesas partidas- en navetas que dan como elemento característico de los ríos los rosauos de raudales-éstos siempre en una curva- y las hoces gigantescas. Por regla general las cuencas así formadas no sirvieron de concha a sendos lagos sino a extensos pantanos y lagunas, como lo demuestran las capas de turba: eran tierra hecha a propósito para animales como el Mastodonte, que as pobló en abundancia. También se encuentran por todas partes las huellas acentuadas del período glaciar: valles como el de Fusagasuga, clasificado como la cuenca de un antiguo lago, no son en verdad sino la obra del hielo: las rocas y cantos que se suponen arrastrados perlas aguas al dejar a cuenca, son simplemente cl canchal término de Lu. enorme ventisquero. En lo general las piedras de los glifos no tienen otro origen. Queda así corregido, en vista de nuevos estudios, lo dicho a este especto en algunas notas al texto.
Cuanto a las cordilleras, la del Chocó se muestra como mineralizada y calcinada por los cataclismos, aun cuando en ella casi no existen volcanes en actividad, los apagados, repartidos por grupos, se cuentan a decenas en toda su. longitud. De ahí lo caprichoso de su aspecto; es una ruina colosal y en las rocas ígneas alternan manchas de rocas de otra época, lo cual indica de sobra los cambios que a sufrido lo. hidrografía del país: las cordilleras novas se treparon sobre las viejas: ríos como el Cauca vertían entonces al Pacífico, y otros como el San Juan y el Atrato cuentan menos años de vida. El flanco oriental de esta cordillera es especialmente rico en aluviones auríferos que faltan por completo en la porción fronteriza de la de Baudó.
La cordillera del Quindío, en cuya masa prevalecen aun más las rocas granitoides, está despedazada por un volcanismo más pujante todavía, ti pesar de lo cual con las cúpulas y los arruinados torreones y picachos alternan las simples cuchillas. Como su hermana es pobre en grandes valles trasversales, presenta doble y hasta triple crestería en grandes trayectos de su tope, y está menos tronchada por las fuerzas naturales, por más reciente su última refección: en la parte Norte, ó sea Antioquia, casi desaparece el volcanismo, pero en cambio es allí en donde se enlaza más íntimamente, desde el punto de vista litológico, a la del Chocó, a pesar de la aparente división que presenta el enorme cañón del Cauca.
La gran cordillera de Sumapaz presenta mucha mayor variedad, hasta el punto de ser casi imposible dar idea aproximada de su geología en unas pocas líneas. Las rocas feldespáticas ó ígneas forman una gran mancha trasversal en Santander, en frente de Antioquia, por lo cual se parecen tanto esas dos porciones; pero aquí abundan las calcáreas, que allá escasean, en especial en la tierra de Guanentá, causa de lo enorme y magnífico de los cañones que por todas partes encuentra el asombrado viajero. Al Sur de ese suelo dominan las areniscas, algunas antiquísimas, lo mismo que a los lados de Guanéntá. Al Oriente y al Oeste de las mesas de Cundinamarca surgen relieves de rocas ígneas, los que también aparecen en Guerrero, la Rusia y Sumapaz, con lo cual se demuestra que ellas constituyen el verdadero eje de la cordillera. Al Sur del Nevado el cordón de este lado es ante todo ígneo y arenáceo, mientras que al Norte de Ocaña con algunas rocas cristalinas prevalecen los calcáreos: también llenan éstos varios valles en torno de Bogotá. La abundancia de las arcillas da como forma general de las crestas una serie indefinida de topes más o menos redondeados, de suerte que semejan planicies onduladas llenas de tremedales peligrosos y con flancos tajados casi ai pico. En las zonas calcáreas abundan los hoyos gigantescos y las pailas.
Cuanto al istmo y la región Atlántica, presentan; un enorme eje cristalino tendido de Este a Oeste; el cual no es continuo sino formado por manchones entre los cuales oro. se alzan antiguos volcanes submarinos, probando que aquello era un archipiélago; ora se encuentran rocas más nuevas. En María prevalecen las rocas calcáreas: allí los cerros, llenos de cavernas, pierden cada alto en altura, y sus despejos ayudaron a colmar la simas que antes los avecindaban, para dar origen á la llanura Atlántica, tan húmeda aún en las partes bajas. También allí los ríos han cambiado su régimen en época relativamente moderna.
Uno de los rasgos característicos de las zona montañosa es el volcanismo que la cruza de S. 0. a
N. E. en toda su extensión, sobre líneas dispuestas como las varillas de un abanico. Conocidos hay ya más 4e treinta, bien que en actividad no existe sino media docena De. la época de la conquista a hoy el volcanismo perdió sin cesar su fuerza, pero a la fecha tiende a recobrarlo.. Salvo contada excepción (Chita), todos los nevados del país son volcanes o masas ígneas. Los nevados presentan agrupación especial y muy lógica: marcan la línea máxima de alturas, del 5. 0. al N. E.; línea ti cuyos lados se rebajan en verdad las cumbres, y que no es otra cosa que la línea de equilibrio entre los vientos de la gran llanura y los de los dos océanos, por lo cual es paralela ti la costa: por eso al abrigo de la zona del istmo - en su proyección - se alza el mayor grupo de nevados, es decir, allí las acciones 'atmosféricas han roído menos la montaña. Al Nordeste y entre tres grandes macizos nevados se halla la gran depresión ocupada por el lago de Maracaibo.
De lo dicho resulta que las rocas feldespáticas marcan una especie de Y, siendo esta zona la zona del oro, la cual en Antioquia se abre hacia Panamá y Santander: la región de lo. plata se apoya de un modo más acentuado sobre los alineamientos del volcanismo. Los demás metales útiles tampoco escasean en Colombia. En fin, las rocas feldespáticas constituyen también las zonas en donde aumenta con más rapidez la población, que, como es de rigor, avanza menos en las regiones aluviales y sedimentarias.
IV
La hidrografía, como es natural, poco ó nada se amolda a lo que es en sí el relieve del terreno. En la montaña, si sólo se toman en cuenta las líneas de cumbres, vése que en ellas es característica la tendencia a doblarse y desdoblarse; tendencia que produce otro hecho curioso: forma una serie de surcos o valles paralelos entre sí y que a la vez, aumentan simétricamente en. número de Sur a Norte. Junto a la frontero. ecuatoriana se abre el surco del Patio., que sirve como de base ti otros dos más considerables: el del Cauca y el del Magdalena; pero como el primero no llega hasta el mar en mi prolongación y para completarlo aparece el del Sinú Al O. del Cauca aparece el valle del Atrato-San Juan y al E. del Magdalena se encuentra el del Bogotá-Saravita--Lebrija: al surco del Baudó responde el del Minero; al del Nechí-La Vieja, el del Garagoa-Chicamocha; al del Tuira el del Zulia al del Chagres el del Ranchería etc. Sólo el San Jorge tiene como homólogo otro abierto en dirección opuesta-el César,-pero los dos forman por su orientación una gran línea que es el eje de cisura de la llanura Atlántica.
Los principales ríos del país nacen junto, 6 muy cercanos entre sí: por una parte el Cauca y el Patio., por otra el Caquetá y el Magdalena, que confunden su cuna. Ese importante centro hidrográfico no es otra cosa que el macizo de Colombia, cuyas aguas van a tres mares distintos: el país se divide en tres vertientes que se dan la mano en aquella enorme protuberancia de nuestras montañas. Después de ese centro los más notables del país son: Sumapaz, Gachaneque, Venta-Quemada y Santurbán en la mesa oriental; Caramanta y Paramillo en la occidental.
La vertiente oriental ó del Atlántico abarca íntegra las grandes llanuras que distribuyen sus aguas entre dos hoyas enormes: la del Orinoco y la del Amazonas allí reunidas por un canal natural el Caciquiari. El rumbo general de los ríos, que alcangan longitudes considerábles, es de O. a E., bien que á la vez los lechos se inclinan unos hacia el N. y los otros hacia el S. De esos ríos el Guaviare y el Arauco. penetran, por sus cabeceras, hasta los nudos indicados, ó sea el corazón mismo de la cordillera de Sumapaz.
La vertiente occidental ó del Pacífico abarca, en tesis general, la inmensa herradura delineada por el Istruo-Chócó: el primero toma toda la zona situada al S. del eje de su serranía; del segando deja al mar caribe la porción Norte, pero en cambio al Sur se aumenta con toda la tierra de la mesa andina y por el Patio. alcanza el macizo Colombia. Es una simple faja que en la parte continental disminuye su anchura, en escalones, del Sur al Norte : cl rumbo de los ríos es primero de E. a O. y luego de N. a S, ó poco menos.
La vertiente central ó de las Antillas se interpone entre las otras dos y aumenta sin cesar su anchura del Sur al Norte y por último hacia el Ocaso engloba una mitad de la faja istmitica. Es una gran zona triangular, primero montañosa, llana después; en ella los grandes ríos corren, salvo dos, de S. á N., y por hoy constituye el corazón de la República. Por su nociva feracidad se distinguen especialmente las simétricas hoyas del Zulia y el Atrato, cubiertas aún por las florestas mas hermosas del trópico.
TABLA HIDROGRÁFICA
Vertiente de las Antillas.
(Central)
Rio Cocle 100 Rio Arma 75
íd. Chagres ... - - - - 150 Id. La Vieja... 100
Rio AmATO 720 Id, del Palo
80
Rio Murrí 130 Id. Palacé
75
Río Sucio 190 Id Cimitarra,
250
íd. Quito 85 Id. Itu
50
íd. Truandó 80 Id. Nare
200
Río Leán 150 Id. Verde
100
id. Damaquiel 125 Id. La Miel
100
Río Sinú 450 Id Samaná
65
Río Verde 80 Id. Guali..
. 85
Caño Común 65 Id. Recio 80
Río Pichelin 65 Id. Coello 140
RIO MAGDALENA 1,300 Id. Saldañía 200
Río Cauca 1,250 Id. Cucuana.... 125
Río San Jorge,. 275 Id. Atá 100
Río Nechi 275 Id. Aipe ... 90
Río Tiguí ... 100 Id. Páez ,... 140
Río Porce ,.. 225 Id. La Plata... 120
Río Man 125 Id, Suaza 150
466 Geografía de Colombia
Río Cabrera 100 RÍO CESAR 300
íd. Prado 80 Id, Badillo
80
íd. Samapaz 100 Id, Ariguaní 175
íd. Bogotá 225 Id. Chimiquique
175
Id. Negro 200 Id. Aracataca 85
íd. Carare 225 Id. Ranchería 225
Id. Opón 175 Id. CatatUmbo 400
Río SOGAMOSO 375 Id. Tarro 125
íd. Saravita 200 Id. Sardinata 175
Id. Ponce 70 Id. Zulia
250
Rio Lebrija 225 Id. Pamplonita
130
Vertiente del Atlántico.
(Oriental)
RIO ORINOCO.... 3,000 Rio Ars-ad 300
Id. Aranea 1,000 Id. Tevi-ari ... 150
íd, Sarare 175 Id. inírida
... 1,000
íd. Aro.ucjuito.., 140 Id.
Atabapo 300
íd. Capanaparo... 400 RIO AMAZONAS
Río META 1,200 Río Guainía 750
Id. Casanare ... 500 Id. Vaupes.... 1,000
Id. Cravo.... 475 Río CAQUETA.... 2,200
íd, Pauto 825 Id, Apoporis ... 1,250
íd. Cravo 825 Id. Yarí 325
íd. Cusiana 300 íd, Caguán 300
íd. Upía 250 íd. Orteguasa. 200
íd. Garagoa, 150 Id. Purcos 350
íd. Goatiquía . 120 Río PUTUMAYO..., 1,600
íd. Negro 225 Id. Sacumbios. 350
Id. Vichada 725 Id. Tunanchios 300
Id Muco 200 Río Napo. 1,200
íd. Tomo 250 Id. Aguarico .., 700
Rió GUAVIARE . 1,200
Vertiente del Pacífico.
(Oriental)
Río Chiriquí 90 Río Sipí
150
Id. Tabasará ..- 60 Id. Calima.
125
íd. San Pablo 65 Id. Micay
175
íd. Santa María, 80 Id. Iscuandé
125
íd. Bayano 150 Río PATíA . ... - -
400
Id. Tu¡ra 175 Id.
Guachicono 105
ld.Chucunaque 175 Id. Mayo
85
íd. Balsas 100 Id. Júanambú 80
íd. Sambú 125 Id. Guáitara 125
Id. Baudó 150 Id, Teleinhí 100
RÍO SAN JUAN 400 Id. Mira
200
Río Tamaná 75 Id. Güiza 100
Las cifras al lado de los nombres de los ríos representan su curso en kilómetros.
COMPLEMENTOS:
CURSO ALTURA ALTURA VENAJE PENDIENTE
EN KTS DEL NCT DE LA MS. CBS LGS
MTS
BOCA CDS
Tuira 175 510 0 300? 0.3 640
San Juan . 400 2,630 0 1,300 0.6
470
Palía . 400 3,830 0 1,000 0.7 1,000
Chagres 150 310 0 21 0.5
100
Atrato 720 2,090 0 4,800 0.3 200
Sinú 450 2,790 0 320 0,6
440
Magdalena 1,300 8,960 0 7,460 0 3
10,400
Cauca 1,250 3,950 35 2,200 0 3 3.100
Sogamoso 375 2,750 92 600 0.7
730
Cesar 300 835 45 95 0.2
800
Ranchería. 225 4.760 0 " 2,1
267
Catatumbo 400 2,930 0 560 0,7
1,150
Meta. 1,200 3,640 90 4,500 0.3 3,750
Vichada 725 440 97 " 0.0 1,000
Guaviare . 1,200 1,990 120 8,200 0.1 5,000
Vaupés 1,000 1,500 110 " 0.1 2,000
Yapurá 2,200 3,960 130 5,500 0.1 9,500
Ica 1,600 3,500 140 3,200 0.2 3,400
Napo 1,200 " 150 " 0,2 3,500
LAGOS PRINCIPALES
ALTURA ÁREA
PROFUNDIDAD
ks cs.
máxima.
Tota 2,980 59 56
Cocha 2,759 71 70
Fúcjuene 2,550 25 14
Zapatazo. 45 1,000 9
NOTA
Este volumen comprende traducidos los capítulos y del tomo XVII y
IV del tomo XVIII (Panamá, Colombia) de la Nueva Geografía
universal, la tierra y los hombres, por Eliseo Reclus, con más
algunas páginas de los capítulos ni y del último citado tomo, por
cuanto el autor estudia el globo por regiones geográficas y no por
países: la traducción y las notas han sido aprobadas en términos
explícitos por su autor, según consta en cartas del eminente
geógrafo francés,
La formación del presente libro fue apoyada por el nunca bien lamentado General Antonio B. Cuervo, quien, en su carácter de Ministro de Gobierno, obtuvo del Excelentísimo señor D. Miguel Antonio Caro, Vicepresidente encargado de la Presidencia de la República, el permiso para hacer los gastos que la impresión demandaba; auxilio sostenido después de la muerte del General Cuervo por el entonces Ministro de Gobierno, General José María Campo Serrano, quien también ha regido los destinos del país y prestado positivo apoyo a las empresas de utilidad publica; y después por el señor doctor José Domingo Ospina Camacho, quien ejerce el mismo elevado empleo, animado por sentimientos no menos levantados.
Y sea esta oportunidad para dar las gracias al progresista Gobierno que tan dignamente preside el sabio y patriota señor Caro, por el apoyo que el que este libro tradujo ha recibido constantemente n las labores que ha emprendido en beneficio de la Geografía de Colombia. El Voto de confianza que se le otorgó al confiarle el presente trabajo, es causa bien claro de que los errores que encierre son de la absoluta responsabilidad del traductor, quien para ellos pide excusa al público, juez natural de todo libro.
Conforme al proyecto del General Cuervo, este libro era la Memoria que el Gobierno se prometía repartir en la Exposición de Chicago á todas las personas importantes que allí se reunieran, para hacer conocer el país descrito por una pluma extranjera tan autorizada como imparcial: él se proponía escribir una introducción que, en su defecto, fue trabajada por Carlos Cuervo Márquez, natura. listo. distinguido y constante compañero de labores del que este libro traduce.
Justo es también dar las gracias al señor doctor Vicente Restrepo por sus notas al capitulo sobre los muiscas; al señor D. Cecilio Echeverría U., director de la imprenta en donde se imprimió el cuerpo del libro, por su esmero, tanto en lo. parte tipográfica como en la corrección de las pruebas, y al señor doctor Jorge Roa., publicista y gramático bien conocido en el país, por su constante y benévola ayuda en la parte literaria. En las notas del cuerpo del libro E. R. (Eliseo Reclus), indica nota del original francés; V. R. (Vicente Restrepo) y V. y V. (Vergara y Velasco). El señor Restrepo complementó luego sus notas, por creerlas incompletas; pero desgraciadamente ya no podían hallar cabida en este
libro, y su autor las publicó en uno de los diarios de la capital. Y también adviértase que en la imposibilidad de traducir el estilo de Reclus, la traducción se ha hecho palabra a palabra hasta donde lo permite el giro de los dos idiomas, respetando el original con cuidado sumo, y prefiriendo el sistema de notas para aclarar, ampliar ó rectificar ciertos puntos.
ERRATAS
En la página 50, nota 5ª, se nombró como cráter el Picacho en vez del Naya, como debe ser.
En la página 81 debe agregarse que otras personas no dan ti la Angostura de Carare sino 80 metros de anchura mínima.
La nota 1ª de la página 97 debe revisarse, pues el área de la hoya del Magdalena mide unos 5,0(10 ks. cs. más, en la parte septentrional, según ciertos documentos.
La nota 1ª de la página 179 olvidó nombrar otro estado importante, el de Tundama, cuyos habitantes, más parecidos ti los de Guanentá, tenían dialecto especial. Sin duda alguna, en el país chibcha había, por lo menos, dos grupos étnicos de importancia casi igual.
La nota 6ª de la página. 189 y la 1ª de la página 244 deben ampliarse. Hoy no es posible dudar que las construcciones de piedra que se encuentran en el país pertenecen ti una época muy anterior a la muisca (melania?), y de la cual no quedaba ni memoria ti la llegada de los españoles. Debiéronse a un imperio que al parecer ocupó casi todo el país antes de 'las migraciones venidas de Tahuautisuyo? La primera raza que se halla en la América del Sur parece fue la negra, y es el nuevo continente muy antiguo para la historia. Ya que los americanos no exploran las singulares ruinas que existen en Colombia (como templos subterráneos o cosa semejante podían prestarles alguna atención los arqueólogos extranjeros, en beneficio del progreso universal: no se han explorado ni las de Tao (Chia), en donde estuvo el palacio de los futuros Zipas. Al decir que los chibchas no conocieron la edad de piedra es claro que nos referimos a la construcción de edilicios: hachas, cinceles, etc, sí tenían, y éstos pertenecen a dos períodos: en e[ más antiguo los útiles son de roca de los montes aledaños a la Sabana; después se ven los fabricados con rocas cristalinas de la cordillera del Quindío.
La nota 1ª de la página 208 debe ampliarse: hoy no puede negarse que los indios de Antioquia y Cundinamarca formaban un solo pueblo, cuya unidad fue destruída por las invasiones caribes que remontaron el Cauca y el Magdalena.
La nota 1ª de la página 238 debe completarse así: El mayor número de los comerciantes y tenderos venidos ti Panamá en la conquista eran judíos y moriscos convertidos, que huían de España y luego se confinaron al interior. (Cuervo, Documentos inéditos).
La nota 1ª de la página 253 debe corregirse así:
En Bogotá existen hoy 4,864 casas (de ellas 456 en los arrabales, incluso Chapinero), y 5,454 almacenes y tiendas (269 id.), viviendo en el núcleo de la ciudad cerca de 70,000 personas. Existen 627 talleres y 596 locales en donde se expenden licores. La propiedad del Municipio (que mide 133 ks. cds.) está avaluada en $ 33.200,000, sin contar los edificios públicos, de ellos 4.200,000 para las propiedades
El promedio de las casas principales da $ 60,000, y las seis Calles Reales y de Florián valor casi $ 3000,000, que es también el valor de las tres manzanas que las separan. Existen 40 propietarios con más de $ 100,000 en el catastro, y en cambio cosa de 10,000 familias nada poseen.
Como la nueva cifra de población asignada a Bogotá pudiera causar sorpresa, advertimos que en este año intentamos levantar el censo de Bogotá por medio de papeletas, y que si bien es cierto no pudieron recogerse sino 6,000, éstas sólo dieron un total de 37,000 habitantes (13,700 hombres y 23,300 mujeres), de ellos 2,000 en Chapinero, cuyo censo sí fue completo, de donde que no puedan suponerse ti la ciudad, en ningún. caso, más de 75,000 almas, contando los colegios y la guarnición, cifra confirmada por la mortalidad y los consumos. En cerca de 1,000 locales, en su mayor parte tiendas, no vive persona alguna. El censo de 1884 fue un error, y en ese año la ciudad no podía contener más de 66,000 almas. Cuanto al número de extranjeros poco ha aumentado: no llegan a dos millares, la mitad ingleses y franceses. El 1/4 de las habitantes es oriundo de otros pueblos de Cundinamarca, y otro tanto proviene de los demás Departamentos, en especial de Boyacá.
La nota 1ª de la página 255 debe ampliarse: el camino de Guaduas ti la boca del Rió negro fue estudiado por, los españoles, y se trataba de abrirlo cuando estalló la Independencia. (V. Cuervo, Documentos inéditos).
La nota 3ª de la página 259 olvidó indicar como otra intendencia a San Martín (capital Villavicencio); Casanare tiene por centro a Támara.
La nota 2ª de la página 330 debe ampliarse: no puedo mirarse a Heredia como fundador de Cartagena, puesto que Gonzalo Hernández vivió el primero en 1,525 en Calamarí y capituló con el Rey establecer, y estableció allí un centro comercial, luego casi arruinado por los caribes: fue él quien primero dijo que "desde esa isla se dominaba todo el mar de las Indias
La nota 3ª de la página 345 debe rectificarse, pues parece evidente que la ciudad de Villaviciosa se fundó primero en Cumbitara a orillas del Patia, ó Pati, según los indios, nombre idéntico al que daban los Panches al Bogotá.
La Nota 3ª de la página 373 debe completarse así : ningún país colonizador puede exhibir como España documentos que lo honren tanto en el período de conquista: los leyes de España no cesaron un instante de dictar órdenes en favor de los conquistados, castigando cuanto hecho punible alcanzaba a pasar el mar.
En la página 394 se deslizó un error tipográfico de suma trascendencia: poner 300 millones de pesos en vez de 700, es decir, unos 10 millones de francos al año.
En las notas del texto hay algunos errores in las cotas y los habitantes, los cuales quedan corregidos en las respectivas tablas del apéndice, donde por errata se pusieron a Medellín 22 por 25,000 habitantes.
