COLOMBIA PACIFICO
TOMO II
Pablo Leyva (ed.)
© Derechos Reservados de Autor

 

"POR OBRA Y GRACIA"

 

Testimonio de Fulgencio Mosquera
“El cultivador de Plátano” Condoto, Chocó.
Recopilado por María Cecilia Silva.

 

Nosotros aquí tamos incomunicados, toda la vía de este plátano es navegando y el que no lo navega no lo expende. Son ocho horas con buena agua y doce si el río tá seco y nos toca dentrar a ese salto... a ese precipicio de agua. 

Por eso necesitamos una carretera pal Valle, pa’ poder sacar el producto pa´ Cartago, pa’ Cali, Medellín, Pereira; pa’ todas esas parte porque la que hay que viene de allá, no nos sirve porque pasa por el río Ingara y nosotros vivimos en Tamaná. 

Mire cada ocho días yo salgo en mi balsa pa´ Condoto, a las cinco o seis de la mañana cojo el río Iguará hasta salir a Juntas en un punto que llaman Cabecera, ahí nos toca dentrar al salto  que es un precipicio de agua así... ¿okey? Es agua y ruuuun, botao uno allá se zambulle por debajo como tres o cuatro minutos con balsa y todo, uno se clava así... y se agarra del bejuco (1) que trae el plátano pa´ que el agua no lo arranque y mucha gente fallece y en veces se hoga toda la cosecha y bueno ya sale así... quedó atrás la corriente y baja navegando en manso, coge corriente, cae en manso y así va pasando por el Tambito hasta que por obra y gracia llega al Puerto de Andagoya. Allá se ven toda clase de balsas; el que vá pa´bajo se devuelve y el que va pa´rriba  coge pal pueblito del Tigre y de Nóvita hasta el caserío de San Lorenzo que es donde agarramos como pa´ Condoto. 

Vengo a este mercado todas las semanas y nunca he llegado a vender a buen precio. Dos mil cuando ta caro, es lo “mácimo” y si no, a seiscientos o quinientos pesos ración (2) .  

La cantidad que embarco es de treinta a ochenta raciones; cuando traigo plátano poquito me vengo solo. Cuando traigo bastante toca lleva compañero que sepa bogar... y despues cuando ya vendo todo el plátano me voy por ahí y me encuentro por todas partes con las pereiranas... pero eso es ahora que ha llegado tanto paisa aquí a Condoto, porque antes, venían unas negras de por allá de Quibdó y uno... se divertía con ellas.

 

LAS DIFERENCIAS DE LA TIERRA 

Yo mismo siembro mi plátano. Me toca trabajar y administrarlo. Tengo sembradas por ahí unas seis o diez hectáreas y tosas las semanas puedo coger. Siii, eso cuando ya empareja la primera corta ya no se queda sin racimo, todo el tiempo tiene. Los racimos son chisquiaos (3)

Una mata dura según la tierra porque hay tierras donde no muere el colino, vive todo el tiempo, uno loo limpea y desde que viva rozándolo... con un machete se corta así y van cayendo loas hojas al suelo, los rastrojos, y se dejan ahí que se pudran. Eso sí, hay que cortar todos los árboles; queda a sol y al agua el cultivo y cuando la tierra es buena dura de ocho a diez años la mata. 

Pa’arrancá las matas de sembrar otra vez se busca luna menguante porque si no, se agusana la mata y no pega. 

Pa´ sembrar se espera luna nueva y pa´ cortar el racimo no existe luna, no hay diferencias. 

Claro que hay otros ojos de tierra que no pegan nada  y ahí, es el mismo sitio del otro. Es que vea uno siembra un lote aquí y otro allí, el de acá, pega y el de allá no, y ahí mismo porque así nos ha pasado en Tamaná y eso son las diferencias de la tierra. 

Allá se siembra separadas las matas así... un hoyo aquí, otro allá, así en hilera. Pa´ coger el racimo se le dá un machetazo aquí y otro allá y se agobea la mata pa´ que caiga y despues los hijos salen y es lo mismo, sigue pa´lante. Una buena mata de un racimo cada vez y se demora ocho o nueve meses en volver a cargar. 

 

LOS PLATANOS SON MUCHOS 

Mire, las clases de plátano son muchas, ese que se ve ahí es artón y este se llama dominico y el otro primitivo, y este es el banano. Por allá solo se cultiva el dominico, el primitivo y el banano. A otro que llaman manzano lo cultivan es acá abajo y también a ese que se llama popocho que es canaliao porque la concha tiene unos canales y a éste que le dicen pimiento porque es grandísimo, da tres raciones de 90 plátanos un solo racimo. 

No todas las matas de los plátanos son iguales, hay una más bajitas como la del enano. Si, es bajitica y hay que hacerle hoyo en la tierra pa´ que se estire, eso toca sacarle tajo a la tierra así... y el racimo dentra así en el hueco y ahí echa porque si no el racimo queda concentrado en la tierra y haciéndole el hueco, ahí se estira y dicen que es muy agradable pa´ sopa de carne de marrano. El guineo también es bajitico pero no tanto. Los únicos que se pueden comer crudos son el banano y el primitivo pero este ya es dañino, da dolor de barriga. Claro que cuando maduran, todos se pueden comer crudos; son dulces, dulces; ricos.

 

EN LOS OJOS DE TIERRA 

Cuando no pega un ojo de tierra, se siembra chontaduro o de otras cosas, ah, también tengo caña y chocolate. Si, el chocolate lo llevo pa´ fuera, pa´ Cartago. Toca echarlo en bestias pa´ sacarlo a San Pedro y ahí coge carro pa´ Cartago y al otro día vuelvo otra vez, uno va en el día porque si sale a las cinco de la mañana, a las once está en un punto que se llama Curundú y ahí coge carro y llega allá por ahí a las cuatro de la tarde.

 

YO FUI MUY POBRE 

Cuando yo estaba chiquito trabajaba con mi papá en la misma agricultura, sembrando plátano, chocolate, chontaduro, criaba marranos, ganadería y así. 

Pero yo fui muy pobre y no tuve con que comprar la vaquita y bueno yo toda la juventud mela pasé vendiendo plátano y sembrando, yo fui único hijo, mi papá se murió y me cogió un tío que me acabó de criar. Después como de doce años murió mi tío, quedé por ahí rodando hasta que acabé de jovenciá y  me eché a andar y a trabajar por todas partes donde podía, yo solito... Solo por ahí andando, trabajando pa´ cualquiera, pa´ ayudarme pal bocao hasta jovenciá, o sea, que de los 16 en adelante ya se vuelve un hombrote; tá jovenciando uno. Era en ese tiempo que visitaban por aquí esas negras de Quibdó que le cuento y como yo soy soltero pero... claro que tengo 13 hijos que ya tan grandes, por ahí todos regaos.

 

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1.  Los plátanos se marran con un bejuco que se coge verde y se llama Medeo. Nota de Fulgencio Mosquera. (Regresar a 1)

2.  Pa´ hacer una ración uno coge el racimo, lo cuenta por pares, lo desgaja y lo amarra con el bejuco. A cada una se le ponen 32 pares. Nota de Fulgencio Mosquera. (Regresar a 2)

3. O sea la primera corta no empareja y se llama chisquiao; acá una mata de un racimo, po´allá otra de otro y se demora pa´ emparejar, ya la segunda, si empareja. Nota de Fulgencio Mosquera. (Regresar a 3)

 
Título: * "Por obra y gracia". Testimonio de Fulgencio Mosquera
Colección: Afrocolombianidad


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