COLOMBIA PACIFICO
TOMO II
Pablo Leyva (ed.)
© Derechos Reservados de Autor

SER JOYERO, EL ARTE QUE ME GUSTA

 

Testimonio de Don Limbanio Asprilla
Condoto, Chocó
Recopilado por María Cecilia Silva.

 

El oro es muy bonito, por eso todos los días de mí vida le doy formas y lo hago con amor... Ay, y cada obra es un compromiso. Como que ya empecé una vaina y tengo que terminarla muy bien, ¡huum! y cuando acabo es una responsabilidad menos... Es que con el oro uno se compromete pa’ siempre.

 

TRABAJO A PULSO LO QUE PUEDO 

Vea, yo aquí confecciono todo lo que se dice en oro, claro que hay cositas que se me escapan por carecer de mucha herramienta, pero yo tengo mis diseños, huum, uno mantiene su libro; de todas las joyas hay diseño.  

Por aquí en nuestro medio les gustan las sencillas; las otras, la famosa filigrana es más complicada, lleva más tiempo porque el material es más finito, mas difícil de trabajar. En joyería eso es lo máximo en fineza, yo trabajo a pulso hasta donde se puede pero hay cosas que ya son imposibles de hacer sin esos aparaticos especiales, a veces me demoro hasta dos días haciendo una obra de esas, por eso es que son más caras... Pa´ que pero me quedan  muy bien tiradas, muy bien hechas, mucho diseño; es que la calidad está en el trabajo.  

Mis alhajas, las que yo hago tienen una duración sin remiendo de 25 a 30 años, más que todo los anillos porque las cadenas resisten 20, por eso dejo el eslabón más gruesito, pa’  que no se gaste con el esfuerzo del uso. 

En cambio las medallas, las monedas o un cristo duran más porque son vaciadas, es ya otro proceso que se hace con una avena muy finita parecida  a la maizena. Se moja ese polvito, se talla, se mete el objeto que se quiere amoldar en un aparatico que llaman caja y se presiona bien, se tapa y se queda ahí lo que usted quiera. Luego se funde y como pa’ eso hay que hacer un canalito pues por ahí se hecha el oro pa’ que baje y marque, eso es lo que llaman moldar y lo que se haga así puede durar hasta 80 años, es inacabable. 

Mis herramientas, que son bastantes, las compro en Medellín y Cali. Mire yo utilizo, los discos que son pa´ talar el hilo, el laminador y éste que funde que es el proceso más largo, luego se trae y se utiliza con uno que llaman pilera, esto que tiene huequitos a un lado, mejor dicho, es pa’ sacar el hilo de acuerdo al grosor que se necesite. Bueno y las pincitas, las tenazas de punta, las de boca, martillo, tijera y todo lo que se ve aquí.

 

TODA MI CIENCIA CON CALMA 

En esto de la joyería todo el tiempo se está aprendiendo, uno nunca termina de conocer, de inventar cosas, modelos, diseños y todo eso lo emociona a uno, pero claro que lo esencial es el maestro. Que le enseñe a uno a preparar el material, la soldadura porque él no le va a decir , éste par de aretes o éste otro se hace así o esta cadenita así, no señor el maestro debe enseñarle a trabajar con el material. Como se cortan las argollas, como se solda; fíjese que en la escuela no le enseñan a uno a leer todos los  libros, solo las primeras nociones y lo otro es parte del alumno, así mismo es la joyería... De ahí pa´lla usted se las juega. Coge sus líquidos, sus candelitos, la lumbre, lo une la mezcla, lo moldea y se le da el color que en nuestro medio es preparado también, y ahí, ya me tomo mi tiempo... despacio al principio. Después viene la práctica, la experiencia que hace todo porque ahora, solo me demoro dos horas en un par de aretes sencillos. 

Y cuando tengo diez castellanos pa’  someter a proceso pa’  trabajar me lleno de contento, es que yo soy feliz trabajando en mi joyería. Quiero mi arte porque me acompaña, porque de él vivo y porque todo lo que tengo se lo debo a él... Yo pongo toda mi ciencia con calma y se que todo me va a quedar mal  y cuando termino una obra es un gozo. A veces duro el día entero sentado a sabiendas que me forzo en todo, el organismo se agota. Lo primero que se acaba es la vista, luego la columna y los riñones, por eso a mi silla le pongo este cuero de perezosa, que es un animalito que por aquí le decimos perico, también me tomo mi droguita, mis agüítas y me baño con  agua fresca, con yerbas frescas porque yo creo mucho en las yerbas... Y así hasta que llega el tiempo en que ya uno no trabaja tan de seguido, porque yo ahora me levanto a las cinco de la mañana, me baño, me tomo el tinto y a las seis empiezo y le doy seguido dos o tres horas. Descanso, me voy a desayunar o llega un cliente y lo atiendo y así... Es que yo no sirvo para trabajar a la carrera, me parece que van a quedar mal las vainas y eso me preocupa y me desespero. Prefiero la calma; terminar hoy para entregar mañana. Es que cada vaina, cada cosa de estas tiene su proceso, su diseño, todas sus formas. Es que mire uno por el afán puede en la última soldadura dañar el trabajo de horas y horas, de todo un día o hasta de dos y todo porque usted se olvida y cuando va a ver, el soplete se llevó media pieza y eso si que es triste... Eso acaba con el día, con la ilusión, con todo. Por eso cuando termino una obra a plena satisfacción me siento orgulloso, muy tranquilo, como que descansa uno cuando sabe que no tiene que hacer nada más con soldadura porque ese es un dolor de cabeza, hay veces que dando color me queda una soldadura mal echada y se despega cuando voy a entregar; y el dueño ahí esperando, y volver pa’ ca y pegar y ya el color es diferente porque se vuelve de un amarillo más pálido por recalentarla tanto y ya no se ve parejo, ya no se ve tan bonito.

 

NUESTRO ORO LO MAXIMO 

El oro de aquí es lo máximo, es de muy buena calidad porque es de 24 y eso usted no lo consigue en ninguna parte, es muy difícil. 

La gente me lo trae en polvo, así como sale de la mina. Entonces lo cojo, lo peso primero, después lo limpio bien porque trae tierra, platino y otros metales y el oro pa’ trabajarlo debe quedar solo y ahí someterlo a un proceso de fundición pa’ sacar la barra o la chapa. 

Vea, hace catorce años empecé esto de la joyería. En esa época un castellano (1) valía 400 pesos y la hechura 150. Hoy vale 28.000 o 30.000 y hacerlo cuesta ocho mil y pues con esa plata, de hoy en día, que no alcanza porque antes por decirle algo con 1.500 se compraba una hilera que es donde pasa el oro pa’ irlo adelgazando, eso vale 40.000 y ni siquiera existe en el país porque es importado. 

 Ay, pero a pesar de que el costo de la vida es mas duro la demanda es mucha. Vea, en la época de mi abuela nadie le para bolas al oro y ahora tiene un valor único..., Y aquí la cuestión es que la gente puede salir con sus vainitas, sus anillos, sus cadenas, es por la tranquilidad, por todas partes caminan y no hay problema.

 

EN LA JOYERIA 

En el 60 cuando apenas estaba haciendo segundo primaria mi papá me prohibió estudiar y yo en medio de la desesperación por aprender, lleno de esperanza de saber algo y sin forma, le pedí consejo a mi mamá sobre las artes de la joyería y sastrería y a ella le pareció mejor la joyería y yo ahí mismo me fui pa’ donde Don Alfonso Ortega, un cuñado de mi papá que me quería mucho y tenía un taller muy bien montado y le dije, “vea, yo vengo porque quiero que usted me enseñe joyería, pa’ que me haga ese favor”. Era un día de trabajo, estaba limando y soltó lo que tenía y me dijo, “yo no tengo ningún inconveniente, por mí, usted ya fuera joyero. Hace tiempo que le dije a su papá que en lugar de andar con usted por allá por esos montes lo trajera acá que yo no le cobraba”. Entonces le dije “listo”, yo quería y necesitaba aprender y ganarme la vida. 

Al otro día empecé y al poco papá se enteró y me dijo que yo me había buscao mi problema y ¿Sabe que me puso a hacer? A trozar caña, leña, a afilar el machete en lo oscuro con una lámpara que nada alumbraba, porque me tocaba  madrugar, pero lo que se dice madrugar, achapiado por allá en ayunas hasta el mediodía, bregando a hacer todo el oficio que el me ponía pa’ poder alcanzar a aprender. Hacía lo que me tocara, lo que fuera, cosa que él no me pudiera negar la salida; claro que uno de 18 años pues es ágil y avispado... es que en esa época era templao, no como ahora que uno dialoga con los hijos. Mi papá tenía una dotrina muy fuerte y era solo lo que él dijera. 

Bueno, pero seguí y ya el maestro me dio esta mesa  pa’ trabajar, esa misma que usted ve... y yo con ese deseo, con esa hambre de saber pude a los seis meses hacer areticos, anillos, cadenitas y fue ya que me gané la confianza de él, y al tiempo ya me daba como diez castellanos de metal los lunes y una lista, “tantas cadenas, tantos pares de aretes, que anillos, que prendedores” y el sábado tenía que entregárselos terminados. 

El no me pagaba sueldo y como yo era pobre, y necesitaba la plata me parecía que eso era malo, pero hoy veo que ¡Nooo! Porque eso es lo que me hace vivir, eso me ha hecho feliz.

 

LA VIDA MIA 

Yo nací en Nóvita, allá viví y aprendí mi arte, me vine pa’ Condoto hace 15 años por lo que aquí hay más movimiento, mejor dicho porque es la capital de la minería. 

La vida mía fue muy trágica por los medios económicos y la falta de comunicación. Eramos varios hermanos más enfermos que el carajo y en esa época no había médico, sino se utilizaba el yerbatero. Eran unos señores que sabían de eso peor a mis hermanos se los llevó a unos la tosferina y a otros la fiebre amarilla y los que quedamos nos superamos con la ayuda de mi mamá. Ella trabajaba en agricultura, sembraba y hacía de todo porque mi papá era muy irresponsable y vea... míreme aquí, trabajando en lo que me gusta. 

Ay, y mi hijo es un teso, es muy bueno pal dibujo; el con la niña me diseñan porque yo soy malo pa’ eso... mi vida no ha sido rica pero es que yo no era nadie y ahora con mi arte, con mi oro puedo vivir bien y darle estudio a mis hijos. 

 

IMPUESTO A LA PRODUCCION DE ORO POR DEPARTAMENTOS Y MUNICIPIOS EN LA REGION PACIFICA 1988 - 1992  

  1988 $ 1989 $ 1990 $  1991 $   1992 $
ANTIOQUIA
Murindó
Turbo
Vigia del Fuerte
Total Municipios de la Región 
Total Departamental

0
157.696
0
157.696

2.526’504.015  

0
1.173
0
1.173

2.636’530.315  

0
31.313
7.388
38.701

3.347’097.025  

1.555
38.246
0
39.801

3.586’307.936  

74.7
6.6
15.4
96.8

2.931’525.7
CAUCA
Argelia
El Tambo
Guapí
López
Timbiquí
Total Municipios de la Región 
Total Departamental

71.936
1’909.698
16’747.274
5’297.791
15’352. 112
3’937.807

61’827.525

105,274
1‘523.938
19’564.401
9’758.827
22’912.505
53 ‘864.945
 
78’406.999

736.676
2’516.370
22’621.484
13’558.426
32’650.060
72’083.016

105’796.343  

1’256.291
4’763.620
35’429.208
23’879.200
28’125.427
68’140.861
 
130’314.505  

3’029.182
5’500.871
45’550.015
24’968.493
36’835.215
115’883.776
 
133’759.693
CHOCO  
Acandí  
Bagado  
Alto Baudó  
Bajo Baudó  
Bojayá  
Carmen  
Condoto  
Istmina  
El Carmen  
Juradó  
Lloró  
Mutis  
Nóvita  
Nuquí  
Quibdó  
Riosucio  
San José del Palmar
Sipí  
Tadó  
Unguia  
Total Departamental

7’009.562
6’273.929
4.758
0
0
18.025
65’870.678
44’892.399
40.109
0
8’213.204
0
4’22O.135
0
125’832.085
156.753
6’052.719
2’570.860
71’705.580
8’276.959
351’137.763

9’481.390
10’575.356
0
14.895
5.601
0
56’244.270
55’432 .994
48.869
0
9’956.881
58.696
9’177.252
0
173’474.358
0
5’420.545
564.134
74’676. 165
9’557.675
414’329.087  

13’314.414
17’450.900
0
42.519
0
0
85’775.332
72’974.933
1 ‘600.058
1’993.690
19’859.604
0
15’041.679
0
209’018.836
21.489
6’244.247
665.760
111’325.731
14’120.383
569’449.581  

12’350.219
32’350.219
0
1’639.909
0
0
79’762.925
100’201,574
3’668.088
0
19’375.098
0
10’385 .412
0
225’807.675
1.117
6’577.596
2’114.755
160’969.584
11’538.392
666’742.734

8’844.774
51’886.867
1’971.962
56.135
11.496
0
84’910.559
104’672.304
1’180.777
40.945
4,444.593
0
6’019.407
30.915
225 ‘950.972
0
3’576.303
756.650
89’965.475
7’368.607
590’888.749
NARIÑO  
Barbacoas  
Bocas de Satinga  
El Charco  
Magui  
Olaya Herrera  
Ricaurte  
Roberto Payan  
Tumaco  
Total Municipios de la Región 
Total Departamental

48’312.85
0
270.934
3’225.875
0
1.516
251.018
280.764 52’342.958

88’103.942

63’922.403
0
2’307.296
6’598.647
0
4.911
253.184
342.705
73’429.146

123’632.146  

108’933.772
0
9’918.529
10’597.677
0
0
669.164
351.969
130’471.080
 
193’075.603

126’449.605
0
13’279.383
12’566.881
0
63.962
10’470.393
1 ‘340.608
164’170.810
 
294’525.544

139’450.903
1’001.068
6’051.265
11’5 23 .086
2’534. 742
13.263
26’444.871
917.691
187’886.889
 
263’073.847  
VALLE  
Buenaventura  
Calima Darién  
Dagua  
La Cumbre  
Total Municipios de la Región 
Total Departamental

60’467.637
0
0
5,434
60’473.071

73’581.766

63’290.306
735.294
28.601
6.689
64’060.890

74’915.112  

82’230.945
8.646
0
0
82’239.591

94’635.458  

135’928.854
276.658
105.689
28.422
136’339.600

147’372.000

144’683.406
0
46.892
0
144’730.298

153’668.053  

Fuente: Banco de la República - Metales Preciosos

 

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