COLOMBIA PACIFICO
TOMO II
Pablo Leyva (ed.)
© Derechos Reservados de Autor

66. EL SIGNIFICADO DE LOS PARQUES NACIONALES DEL PACIFICO

 

HELIODORO SANCHEZ PAEZ
JORGE HERNANDEZ CAMACHO
Unidad Investigativa Federico Medem UNIFEM
INDERENA

BAHIA MALACA.
Fotografía Juan Manuel Rengifo.

 

Un sistema de áreas protegidas constituye el núcleo de cualquier programa destinado a mantener la biodiversidad de las especies, los ecosistemas y los bancos genéticos silvestres; proporciona protección permanente a lugares  dedicados al mantenimiento de la diversidad biológica y del patrimonio cultural y natural, al mantenimiento de los procesos económicos y a la provisión para usos racionales, recreativos, científicos o educativos de recursos naturales particularmente limitados en el espacio.     

No sobra resaltar que algunos de los primeros esfuerzos conservacionistas en el mundo se debieron, principalmente, a consideraciones estéticas y religiosas o se mo­tivaron por un concepto romántico de la naturaleza sin tener en cuenta en la mayoría de los casos los aspectos integrales, las necesidades de equilibrios biológicos y la intangibilidad, circunstancias éstas que destacan en parte la importancia del concepto de los Parques Nacionales actuales o contemporáneos (Sánchez et al., 1990).

Existe toda una serie de bienes y servicios que las áreas silvestres protegidas proporcionan, de tal manera que se presenta una relación estrecha entre estas áreas y particularmente entre los Parques Nacionales, la conservación y el desarrollo (Miller, 1980). La convención para la protección de la flora, la fauna y las bellezas escénicas naturales de los países de América, celebrada en Washington en 1940, promulgó que la expresión Parque Nacional denota: zonas establecidas para la conservación y protección de los paisajes superlativos, flora y fauna de importancia nacional para que el público, en general, pueda disfrutar de éstas y de las que se pueda beneficiar cuando se sitúen bajo control público. 

En la asamblea general de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales, UICN, llevada a cabo en Nueva Delhi, India, en 1969, se llegó a una definición de Parque Nacional que intenta reflejar el significado de estas áreas. Tal definición expresa: Parque Nacional es un área relativamente amplia donde 1) uno o varios ecosistemas no se han visto alterados por la explotación y ocupación humanas, donde las especies vegetales y animales, los lugares y hábitat geomorfológicos son de especial interés científico, educativo y recreativo o que contienen un paisaje natural de gran belleza, y 2) donde las autoridades más competentes han actuado para prevenir o eliminar, cuanto antes, la explotación u ocupación del área y para hacer cumplir de modo efectivo el respeto por las características ecológicas, geomorfológicas y estéticas, para lo que se han establecido y 3) donde se permite entrar a los visitantes bajo condiciones especiales con motivos de inspiración, educativos, culturales y recreativos. 

El Código Natural de los Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente de Colombia (Decreto 2811 de 1974), sigue los lineamientos anteriores al definir como Parque Nacional un área de extensión que permita su autorregulación ecológica y cuyos sistemas, en general, no han sido alterados substancialmente por la explotación u ocupación humanas y donde las especies vegetales, animales, complejos geomorfológicos, manifestaciones históricas o culturales tienen valor científico, estético y recreativo nacional. Y para su perpetuación se somete a un régimen adecuado de manejo. 

Las diferentes áreas del Sistema de Parques Nacionales de Colombia y que son, además de los Parques Nacionales como tal, otras categorías de manejo similares de áreas silvestres ya sean Reserva Natural, Santuario de Fauna, Santuario de Flora, Vía Parque y Area Natural Unica, tienen como fundamento principal el bienestar socio-económico de la población, a través del mantenimiento de los procesos ecológicos y de los sistemas de soporte de la vida, de los cuales depende la supervivencia y el desarrollo sostenible. 

Para ser consecuente con lo anterior, estas áreas poseen unos postulados especiales: a) preservación de parte del patrimonio natural, que es elemento insustituible de la herencia de todos los colombianos y de su identidad biológica y cultural, considerando siempre que el interés común prima sobre el individual o particular y b) el suministrar servicios sin poner en riesgo los recursos que albergan las áreas. 

La preservación de parte del patrimonio natural a través de las reservas del Sistema de Parques Nacionales busca en especial la protección de una porción representativa de las principales unidades bióticas, ecosistemas, hábitat y biomas, con el fin de mantener para siempre poblaciones genéticamente viables, mantener la diversidad biótica y ecológica, así como propender por la regulación ambiental y el desarrollo de los procesos ecológicos. Otros objetivos de estas áreas son los de mantener objetos, estructuras y sitios de patrimonio cultural, proteger bellezas escénicas, proveer servicios y medios para la educación, investigación, monitoreo del medio ambiente, la recreación y el turismo. Un objetivo primordial intrínseco de los Parques Nacionales es el de respaldar el desarrollo rural y, en muchos casos, el urbano. 

A noviembre de 1992 en la región Pacífica del país se encuentran declarados los siguientes Parques Nacionales, enumerados de norte a sur: Los Katíos, Las Orquídeas, Utría, Tatamá, Farallones de Cali, Gorgona, Munchique y Sanquianga. Una síntesis de las características de estas reservas se expone a continuación y servirá para indicar parte de su importancia. (Véase ubicación Fig. 1).  

Parque Nacional los Katíos. Umbral del intercambio biótico entre el hemisferio boreal y austral, ruta obligatoria del poblamiento de América del Sur; contempla un sector montañoso o de colinas, con una porción de la serranía del Darién, la planicie inundable y terrazas de la cuenca del río Cacarica, y la planicie aluvial anegadiza o pantanosa del río Atrato con varias ciénagas y representación del pantano o “tapón” del Darién. La vegetación corresponde a la selva pluvial isomegatérmica de la región chocoana, con elementos afines de la región amazónica y algunos propios del litoral Caribe, incluye comunidades sometidas a condiciones edáficas e hídricas extremas (Hydrophytia) y comunidades de montañas y colinas (Subhygrophytia). Posee varias especies de fauna en vía de desaparecer. 

Parque Nacional las Orquídeas. En su área se encuentran más de doscientas orquídeas, ecosistemas de los pisos térmicos páramo, frío y templado, reductos de varias especies de fauna en peligro de extinción y cuencas superiores de importantes ríos. 

Parque Nacional Utría. Se caracteriza por una gran diversidad escénica, incluye la Ensenada de Utría y la Serranía del Baudó, la cual encierra el alto del Buey. Area representativa del sector central del Chocó biogeográfico; comprende ecosistemas y comunidades marinas de hábitat pelágicos y litorales, con presencia de bancos coralinos; ecosistemas y comunidades de la interfase mar, tierra que incluye manglares, zonas de estuarios, deltas y playas arenosas - rocosas y acantilados; comunidades y ecosistemas terrestres con coberturas boscosas de colinas y serranías. Complejo de alta diversidad faunística y florística. 

Parque Nacional Tatamá. Modelado glaciárico, con testigos de acción volcánica de la cordillera Central. Sus drenajes hídricos pertenecen al río Cauca y al Pacífico, cuencas de los ríos Atrato y San Juan. Encierra el Macizo de Tatamá, posiblemente la zona con mayor altura de la cordillera Occidental, con vegetación hidrofítica de páramo y de clima frío, con una herpetofauna bastante diversa y caracterizada por varios endemismos. 

Parque Nacional Farallones de Cali. Comprende áreas desde el nivel del mar hasta 4.100 metros, con el núcleo de los farallones, que son elevaciones aisladas que separan las aguas del Pacífico de las que drenan al río Cauca. Cubre sectores de cuencas hidrográficas superiores, fuentes de agua para varios polos de desarrollo. En su fauna sobresalen las aves con más de 600 especies; el páramo se diferencia claramente de los demás por la ausencia de frailejones, así como por sus endemismos. 

Parque Nacional Gorgona. Incluye las islas de Gorgona y Gorgonilla, de origen volcánico con un sector marino que las circunda, el cual se engalana con valiosas plataformas o bancos de coral, playas de arenas blancas y acantilados. Es una reserva de agua dulce de gran importancia proveniente de unos 25 arroyos permanentes. Sus bosques son pluriestratificados hidrofíticos. La fauna, a pesar de la baja extensión de las islas, es destacada con varias especies de aves migratorias, los reptiles son diversificados y los mamíferos sobresalen por tres especies endémicas. Las aguas marinas albergan las ballenas rorcuales, la ballena jorobada o yubarta, delfines, lobos marinos, muchos moluscos y camarones. 

Parque Nacional Munchique. Encierra sectores de la cuenca hidrográfica del río Micay, con un alto potencial hídrico. Contiene bosques de los pisos cálido, templado y frío, algunos relictos de árboles de robles dominan paisajes montañosos. Su fauna, aunque poco conocida, sobresale por la alta diversidad de aves con aproximadamente 520 especies. 

Parque Nacional Sanquianga. Representa una planicie baja desde el nivel del mar hasta veinte metros sobre éste, producto de la unión de varias islas de origen deltáico y de aluviones marinos. Incluye el delta del río Sanquianga y la isla de este nombre. Contiene el sector de manglares más grandes del país y otros tipos de vegetación hacia el continente, como el natal y guandal, característicos de bosques inundables con poca o ninguna influencia salina, respectivamente.

 

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Estas áreas tienen un régimen administrativo adecuado de manejo el cual contempla que se prohiban, limiten y controlen expresamente algunos usos, acciones y conductas humanas y, por otra parte, está determinado que las actividades permitidas de conservación, recuperación, control, investigación, educación, recreación y cultura, deben ser sometidas a normas específicas, reglamentarias y legales con el fin de procurar el logro de los objetivos que motivan el establecimiento y declaratoria de estas áreas. 

Las acciones prohibidas en dichas áreas por el motivo mencionado son: la extracción de recursos (caza, aprovechamiento de bosques, minería, pesca comercial y excavaciones arqueológicas); el desarrollo de actividades agropecuarias o industriales incluidas las hoteleras; la titulación de tierras, la compra y venta de las mismas y el desarrollo de infraestructura distinta a aquella requerida para las labores propias de administración de las reservas y que la entidad encargada de su manejo así lo determine, según lo planteado en los planes de manejo respectivos. 

 

Fotografía Juan Manuel Renjífo

El Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables y del Ambiente, Inderena, es la entidad del gobierno que tiene a su cargo la declaratoria, administración, manejo y protección de las áreas del Sistema de Parques Nacionales. El hecho de ser la única institución habilitada para ello, se fundamenta en tener unificados sus objetivos, metas, alcances, procedimientos y gestión, para lo cual se requiere de la colaboración de un sinnúmero de instituciones gubernamentales y no gubernamentales y del concurso y conciencia de la ciudadanía en general. 

Con base en las condiciones y características, atrás mencionadas, para las áreas declaradas como Parques Nacionales en la región Pacífica de Colombia, podemos exponer parte de lo que constituye su justificación y existencia. Dada la extraordinaria riqueza biótica, tanto cuantitativa como cualitativa, de la región, justificada por las pocas investigaciones hasta ahora realizadas y reconocida por científicos nacionales y extranjeros y que, en parte, se halla representada por una gran diversidad de especies animales y vegetales que viven en las áreas de Parques Nacionales de la misma y que, a su vez, son componentes de una inmensa variedad de comunidades, ecosistemas, hábitat y biomas, la región constituye -por sí sola- una fuente y mecanismo dinámico para su protección contra los agentes antrópicos de perturbación y destrucción. 

Esta diversidad biológica o variedad de vida en todas sus formas es fuente de recursos para la investigación, la educación, la recreación y el turismo dentro de las áreas, así como para el desarrollo y el mejoramiento de especies cultivadas o domésticas, fuera de las reservas. 

El mantenimiento de la diversidad de especies y ecosistemas de la región es necesario para el análisis básico y la investigación, a largo plazo, de los procesos ecológicos de la propia diversidad y de las relaciones entre ambos. Muestras representativas de los grandes ecosistemas se deben conservar como fuentes irremplazables para las investigaciones destinadas a medir los cambios ambientales, y a mejorar los conocimientos y la comprensión de los sistemas naturales en procura de un desarrollo mejor concebido. 

El mantenimiento de la diversidad genética contenida dentro de las especies es esencial para que éstas se adapten y sobrevivan, y como materia prima de la domesticación, la cría de plantas y animales y de la biotecnología. No debemos olvidar la importancia de las especies, para las poblaciones humanas afrocolombianas e indígenas de esta importante zona del país, como elementos culturales que contribuyen a las vidas socio-culturales, espirituales y emocionales de esas comunidades porque actúan como vínculo entre la naturaleza y las personas y estimulan su comportamiento. 

Es relevante mencionar el papel de estas reservas del Pacífico en el mantenimiento de los procesos ecológicos que sustentan la productividad y la capacidad de renovación de tierras y aguas y de todas las manifestaciones de vida que las caracterizan. (UICN, WWF y PNUMA 1991). 

Dentro de los procesos ecológicos que se desarrollan en estas áreas se encuentran la dispersión de los residuos orgánicos, la purificación de la atmósfera y las aguas, la regeneración de nutrientes, la formación y regeneración de suelos, la protección de cuencas hidrográficas, la polinización de plantas, el suministro de alimentos y hábitat para plantas y animales y el desarrollo de los ciclos químicos globales. 

Considerando la alta precipitación de muchos sectores de los Parques Nacionales del Pacífico, al igual que la calidad ácida de sus suelos, con excepción de aquellos de tipo aluvial y textura favorable, la vegetación natural de éstos y en particular los bosques, protegen las cuencas hídricas y conservan los suelos y las aguas; debido a la inestabilidad de las vertientes y a los riesgos de erosión deben mantener esta cobertura en forma permanente. 

Las riberas pantanosas de algunos Parques Nacionales de esta zona, por ejemplo de áreas de los Katíos, Utría y Sanquianga, purifican las aguas mediante la eliminación de nutrientes, contribuyen al procesamiento de restos orgánicos y a la reducción de las cargas de sedimentos, además de proteger los ambientes fuera de estas reservas contra las inundaciones. 

Los arrecifes coralinos de los Parques Nacionales Gorgona y Utría defienden las costas contra las olas y corrientes y contribuyen a la formación de playas arenosas por una parte mientras que por otra, no sólo son una fuente de energía y un sustrato de alimentación sino que actúan como áreas nodrizas y sustratos de protección a una infinidad de organismos (dentro de los cuales se cuentan los peces), funcionando también como estructuras estabilizadoras de playas y como barreras rompeolas que frenan los procesos erosivos sobre las franjas costeras expuestas (Prahl & Erhardt, 1985).

 

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