COLOMBIA PACIFICO
TOMO II
Pablo Leyva (ed.)
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67. LA INVESTIGACION COMO BASE PARA LA CONSERVACION Y EL DESARROLLO DEL PACIFICO

 

HENRY ARBOLEDA HOME
Director Ejecutivo
CENIPACIFICO

TRANSPORTE DE TIERRA Y ASERRIN PARA CULTIVOS.
Fotografía Diego Arango.

 

 

El Pacífico: tema de investigación 

Las investigaciones sobre el Pacífico, efectuadas generalmente con fines científicos, han tenido como tema dominante su entorno ecológico donde se destaca la geomorfología costera con dos grandes zonas separadas por el cabo Corrientes: la norte, alta y escarpada, y la sur donde se extiende la gran llanura costera, conformada por las colinas terciarias y la costa aluvial cuaternaria. En ésta última, dominada por amplias plataformas aluviales, aparecen extensos cinturones de manglares, natales y cuangariales, que se interrumpen en algunos puntos debido a la penetración de formaciones terciarias, las cuales alcanzan la costa en forma de acantilados y terrazas disectadas. Este es el caso de bahía Málaga, la única dominada por sustratos terciarios que le confieren un gran valor ecológico. Otras menos importantes son las de Tortugas, Tumaco y la bahía de Buenaventura. 

Los componentes geosférico e hidrosférico del Pacífico con su severo régimen de lluvias, vientos y humedad obedecen a su condición de ser punto de confluencia de los vientos alisios de los dos hemisferios norte y sur, lo cual a su vez da lugar a un dualismo en su componente biótico, que determina la formación del denominado “refugio pleistocénico del Chocó” y donde los grupos mejor estudiados son: mamíferos, aves, anfibios, reptiles y crustáceos (1)

Toda esta diversidad biológica, tanto marina como te­rrestre, es prueba de una estructura ecosistémica muy organizada y estable en cuanto a flujo de energía, pero con una gran interdependencia entre los elementos bióticos que la tornan muy delicada y frágil en términos de recuperación o de alteración de parámetros abióticos. 

Esto es más evidente con el bosque húmedo tropical de la zona chocoana, considerada como la más diferenciada fitogeográficamente del trópico y con la mayor diversidad de especies (2) . Allí la tala indiscriminada y la minería comercial de aluvión originan procesos acelerados de erosión que transforman los suelos, sedimentan los ríos y acaban con las fuentes de agua dulce y su biota. De otra parte, las explotaciones madereras del Pacífico han permitido comprobar una regeneración del bosque que, en volúmenes de biomasa maderable, se produce en la mitad del tiempo o menos respecto a las zonas no tropicales. Pero no sucede lo mismo con la recuperación genética, expresada en una alta adaptabilidad de las especies, las cuales no han sido suficientemente estudiadas ni en su variedad, ni en sus interrelaciones y que, sin duda, se ven afectadas por los procesos depredatorios en hábitat terrestres y marinos.

 

Estado de la investigación sobre los recursos del Pacífico 

El Pacífico posee diversos estudios de tipo sectorial relativos a minería, bosque natural, manglares, algas, moluscos, crustáceos, peces, sector agropecuario, turismo e infraestructura físicosocial, los cuales han orientado y condicionado su actual desarrollo socio-económico y ambiental.  

Los estudios sobre minería se han centrado alrededor de la explotación de: hidrocarburos frente a las costas del Chocó; oro en las márgenes de los ríos Barbacoas y Naya; hierro, titanio y manganeso sobre el río Aguaclara (Buenaventura); caliza en la serranía del Baudó; y bauxita en el litoral nariñense. La futura explotación de dichos minerales está determinada por las condiciones del mercado, en cuanto a tendencias de oferta, demanda y precios; por condiciones financieras o de infraestructura física; o por condiciones de prospección y factibilidad; pero en ningún caso por afectaciones negativas sobre el medio ambiente, lo cual demuestra el poco contenido ecológico de las investigaciones adelantadas en el litoral Pacífico. 

En cuanto al recurso forestal, la zona costera del Pacífico posee tres formaciones boscosas principales: bosque muy húmedo tropical; bosque húmedo tropical, que incluye manglares y cuangariales, y bosque pluvial tropical con gran diversidad florística. Es, sin embargo, notoria la falta de información científica de los resultados de la explotación ya efectuada sobre los bosques naturales. El 80% de los bosques no explotados del Pacífico, que alcanzan tres millones de hectáreas, carecen no sólo de inventarios sobre propiedades físico-mecánicas sino evaluaciones acerca de los efectos de su explotación o de su regeneración respecto al ecosistema en que se ubican. Los manglares del Pacífico son bien conocidos desde el punto de su inventario, su distribución geográfica, sus propiedades y formas de utilización. Los estudios más recientes muestran que su mayor valor radica en su complejidad como ecosistema ya que presentan una gran cantidad de biotipos, disponibles para muchos organismos de importancia ecológica y económica, que los utilizan como incubadoras, para luego migrar a sus zonas naturales de vida donde completan el ciclo útil, exportando así parte de la energía producida por el manglar. Pese a ser ellos un ecosistema, hacen falta estudios más globales sobre niveles tróficos diferentes que relacionen el flujo de energía con los componentes estructurales del ecosistema, o sea, con factores climáticos, edáficos y aportes de biomasa. 

Del recurso algológico del Pacífico, se sabe que existen especies de gran importancia económica clasificables en: de consumo humano y de valor industrial, para obtener agar, canagenina y alginatos; pero se necesita información básica sobre distribución, abundancia, ciclos biológicos y bioquímica de las especies e influencia de los factores ambientales sobre la producción de fitocoloides. 

De los moluscos se conoce bastante bien su taxonomía, zonas de distribución, grado de utilización y hasta su potencialidad por analogía con otras especies del Pacífico americano. No así en cuanto a su genética, sus estados larvales, su cultivo y sus respectivos efectos ambientales. Las especies más estudiadas son la piangua, las ostras y los calamares, aunque limitadas a ciertas zonas de Tumaco y Buenaventura, y bajo períodos de tiempo muy restringidos. 

Una situación diferente es la de los crustáceos, que se ubican como uno de los grupos más estudiados en la costa Pacífica colombiana en cuanto a inventarios, distribución geográfica, características biológicas, reproducción, alimentación, crecimiento, comportamiento en cautiverio y utilización económica. De esta manera se han logrado determinar las especies de camarón P. vannamei y P. stylirostris de la familia de los Penaeidos como las de mejor crecimiento en desarrollos acuícolas localizados en la región de Tumaco. Le siguen en importancia la jaiba y la langosta, cuya extracción se obtiene aún en forma muy artesanal. 

La ictiofauna del Pacífico cuenta con un buen registro de especies, cuyo número de más de 300, son susceptibles de ser aprovechadas artesanal o industrialmente, principalmente sobre la plataforma continental. Aunque la utilización económica y el grado de explotación han sido bien estudiados, las relaciones entre la ictiofauna y sus ecosistemas no tienen los mismos resultados, dado su carácter de organismos vágiles altamente móviles, lo cual los desliga mucho de su hábitat. Así mismo la investigación es escasa en cuanto a localización, ciclos de vida, hábitos alimenticios, reproducción, demandas ambientales y dinámica poblacional, sobretodo para especies de alto interés comercial, como la lisa, el pargo, la cherna, la plumada, la sierra, la merluza, etc. Estas especies, con estrategias de aclimatación, cultivo y reproducción, bajo condiciones controladas, pueden dar lugar a desarrollos de maricultura, bajo confinamiento natural, altamente promisorios. 

Los recursos pesqueros pelágicos, sobre todo atún, carduma, plumada y machuelo, así como el camarón blanco de profundidad, son potencialmente explotables, con base en investigaciones conjuntas entre la empresa privada y el Estado, a fin de realizar pescas exploratorias para evaluación y prospección del potencial existente. 

No hay que olvidar que la costa Pacífica colombiana reúne una gama muy rica de ecosistemas, como son manglares, esteros, bahías, afluentes de agua dulce y plancton en abundancia, los cuales, con técnicas bien implantadas, pueden ser ideales para la pesca y la acuicultura de nivel industrial y artesanal. Se requiere, además, adelantar procesos de investigaciónacción sobre adecuación de embarcaciones y artes de pesca, calendarios de vedas, procesos de repoblación, mantenimiento de los ecosistemas básicos, modos de captura, conservación, procesamiento y comercialización de la pesca. Sólo así es posible que se logre reponer el potencial perdido por la sobreexplotación del recurso y, a la vez, estimular la pesca marina, de modo que pueda competir al menos con la pesca continental, la cual duplica actualmente el tonelaje producido a nivel nacional (3)

El sector agropecuario hay que mirarlo como subsidiario de la economía del litoral Pacífico. Los suelos de la región Pacífica, dada su toxicidad, alta acidez, luminosidad, alto drenaje, lixiviación y elevada pluviosidad son de poca fertilidad, al punto de que tan sólo un 22% poseen alguna aptitud agropecuaria, y únicamente el 2.8% se consideran con vocación agrícola intensiva. No se necesitan, por tanto, estudios técnicos sobre su calidad sino más bien acciones concretas de extensión, fomento y asistencia técnica agropecuaria hacia comunidades específicas para mejorar el rendimiento de cultivos adaptables a la región, dentro de un propósito de alto contenido social. 

El turismo en la costa Pacífica se presenta a la vez con unos escenarios naturales de alto contenido paisajístico, como son playas, bahías, islas, golfos, arrecifes coralinos, bosques, ríos, cascadas, manglares y esteros que dan pie para turismo social, deportivo y científico. El enfoque más indicado, bajo una combinación de turismo y naturaleza, es el desarrollo del ecoturismo, el cual requiere ubicar los diversos conjuntos paisajísticos, caracterizarlos dentro del entorno comunitario, para luego proceder a su organización, establecimiento de rutas y publicidad. 

Los análisis sobre la infraestructura física de la costa Pacífica son obviamente concluyentes en el sentido de que su nivel de desarrollo es muy inferior al del resto del país, debido, sin duda, a las condiciones geomorfológicas y climáticas que dificultan tanto la construcción como el mantenimiento de carreteras, canales, puertos, aeropuerto, microcentrales, sistemas de acueducto y alcantarillado, etc. Dichas condiciones se traducen en sobrecostos, desfases presupuestales y retrasos que tienden a frenar el desarrollo de los proyectos de inversión física y social. 

Hace falta efectuar investigaciones acerca del tipo de obras, materiales y tecnologías que se ajusten mejor a las condiciones adversas de clima y aislamiento relativo. Con mayor creatividad y organización es posible sacarle mejor partido al mar, a los esteros y a los ríos caudalosos del Pacífico, en términos principalmente de transporte y generación de energía. 

La infraestructura social ha sido objeto de múltiples esfuerzos de investigaciónacción, sobre todo en lo relativo a los programas de escuelas nuevas, educación no escolarizada, educación para adultos y capacitación tecnológica en el sector educativo; en el de salud se ha trabajado en enfermedades de transmisión sexual, tuberculosis, leishmaniasis, situación maternoinfantil, enfermedades cardiovasculares, malaria y cólera. Sin embargo, los resultados siguen siendo muy desalentadores: los índices de analfabetismo del Pacífico duplican los índices nacionales y la tasa de morbimortalidad se sitúa aún entre las más altas del mundo. 

Es obvio que un proceso de desarrollo, bajo el patrón que sea, resultará incompleto y limitado si no se poseen unos niveles educativos y unas condiciones sanitarias básicas que permitan obtener y disfrutar los resultados de los otros sectores del desarrollo socio-económico. Este propósito requiere un conocimiento profundo de aquello que se quiere mejorar, o sea, el de las gentes del Pacífico, relacionadas con su entorno natural. 

Este campo de lo socio-antropológico, a pesar de las muchas contribuciones científicas llevadas a cabo, no dispone de un conocimiento suficiente sobre la fisonomía de las poblaciones del litoral Pacífico. Hay factores que aún escapan a las investigaciones hechas, por ser muy particulares en esta región; y así como en la parte física su dinamismo climático y geomorfológico juega un papel determinante, en la parte social la intensa movilidad de su población, así como sus valores históricos y culturales entran a ser un factor condicional de su proceso de desarrollo social y organizacional. La búsqueda de un mayor bienestar para el Pacífico se ha fincado en dotaciones físico-sociales bajo un criterio tradicional no consultado generalmente con las mismas comunidades, sin tener en cuenta sus valores étnico-culturales, sus preferencias por el trabajo, su uso del tiempo libre y la aplicación de sus ingresos monetarios.

 

RIO SAN JUAN.
Fotografía Diego Arango.

Enfoque de la investigación 

Los aspectos analizados permiten señalar la necesidad de abordar áreas de investigación, en primer lugar, sobre la dinámica de los ecosistemas terrestres y marinos del Pacífico; en segundo lugar, sobre los recursos naturales con miras a suplir necesidades humanas; y en tercer lugar, sobre el medio ambiente y su interacción con el ser humano, a la luz de categorías como preservación, protección, producción y recuperación (4)

Los procesos de investigación en una región como el litoral Pacífico colombiano se convierten en un verdadero reto de la imaginación en la medida en que es preciso contabilizar no sólo el estado del conocimiento, uso y potencialidad de sus recursos naturales y humanos, sus demandas endógenas y exógenas sino, y principalmen­te, el modelo deseado de desarrollo con dos actores propios e interrelacionados: el ser humano y la naturaleza. Este modelo se está ya gestando a la luz de una visión o estado futuro del Pacífico, unos valores de sus gentes, unos compromisos y unas capacidades para liderar el cambio con relación al desarrollo presente. 

El enfoque de la investigación compatible con dicho modelo necesita involucrar características de: sustentabilidad, aplicabilidad, interdisciplinariedad y continuidad. 

Sustentabilidad: de modo tal que se balancee tanto el uso como la conservación de los recursos naturales y ecosistemas del Pacífico para distintas modalidades de preservación colectiva o individual. Se trata de demostrar cada vez la enorme interdependencia entre los procesos biológicos y geológicos, entre los fenómenos marinos y terrestres del litoral, entre la recuperación biológica y la genética, y, en últimas, entre la conservación de la naturaleza como un todo y la supervivencia de las comunidades humanas. 

Aplicabilidad: en el sentido de que la investigación científica, como creadora de conocimientos básicos, sea un punto de partida pero no un fin en sí. Por tanto, las ciencias del mar deben permitir la creación de nuevas tecnologías orientadas a mejorar las condiciones de vida de la población, a través del aumento de las dietas alimenticias, del número de empleos, ingresos y divisas, de acuerdo con las expectativas económicas locales y nacionales. 

Interdisciplinariedad: en la medida en que el mar es un espacio abierto a todas las ciencias y disciplinas. Por tanto, hay que buscar que los investigadores de los distintos estamentos públicos y privados trabajen concertadamente con miras a alcanzar mejores y oportunos resultados. Lo anterior no impide en ningún momento llevar a cabo procesos especializados de investigación pero que necesariamente confluyen hacia otras disciplinas, lo cual les da mayor carácter de aplicabilidad y los torna financieramente más manejables. 

Continuidad: partiendo de que el éxito de los resultados obtenidos en la investigación marina se garantiza mediante procesos iterativos y evolutivos de la misma. Esto se torna relativamente costoso pero necesario. Una de las grandes limitaciones de los países subdesarrollados, en materia de investigación, es la discontinuidad de los estudios y proyectos por razones generalmente de tipo financiero. Posiblemente convenga delimitar más el ámbito de las investigaciones marinas a cambio de poder darles mayor continuidad sujeta, a su vez, a procesos de evaluación sistemática de resultados.

 

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1. CENIPACIFICO, 1986. Impacto ecológico en bahía Málaga a raíz de los desarrollos de la Base Naval del Pacífico y carretera de acceso - Memoria ejecutiva - Cali, julio. (Regresar a 1)

2. Gentry, A. H. 1986. Especies Richness and Floristic compositíon of Chocó region plant communíties - Míssouri Botanical Garden. (Regresar a 2) 

3. Instituto Nacional de Pesca y Acuicultura - INPA, 1991. Programa CEE/PEC informe técnico No. 01, Productos pesqueros exportables de Colombia. Bogotá, Noviembre. (Regresar a 3)

4. DNP, Culciencias, CCO, 1990. Plan de Desarrollo de las Ciencias y Tecnologías del Mar en Colombia. 1990-2000. (Regresar a 4)

 

 
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