LA PESCA Y LOS RECURSOS PESQUEROS

La importancia del sector pesquero en el espacio caribeño bajo las nuevas disposiciones jurídicas del derecho del mar

Beate M. W. Ratter

Las crecientes dificultades para abastecer gran parte de la población mundial con proteínas intensifica cada vez más la discusión sobre las posibilidades del uso de los recursos marinos. Desde esta base, la investigación sobre los problemas y las perspectivas de la pesca en el espacio caribeño lleva a una pregunta central: ¿Puede la economía pesquera contribuir para asegurar la alimentación de alimentos de la población en el espacio caribeño? Aquí tienen un papel decisivo dos condiciones previas que están entretejidas e influenciadas entre sí: el potencial realmente existente de la economía pesquera del Caribe y la situación jurídica marina, es decir la soberanía modificada sobre los recursos pesqueros en relación con el más reciente desarrollo del influenciada decisivamente por los nuevos derecho marítimo internacional, desarrollos en el derecho del mar internacional.

Precisamente en espacios insulares demares semicerrados parece una consecuencia lógica la orientación hacia soluciones marítimas para mejorar la cada vez peor economía agrícola. Sin embargo, queda sin aclarar si la alimentación de la población con base en una economía intensiva de pesca se puede asegurar verdaderamente. Un cambio de  la tierra hacia el mar, del trabajo agrícola hacia una economía marina, no es tan fácil como puede aparentar. Un uso acertado y cuidado de los recursos marinos es difícil de aprender para gente que tradicionalmente se había orientado hacia la agricultura. El uso de los recursos marinos exige una tecnología acertada y un manejo razonable, para no correr el riesgo de destruir los recursos existentes antes de que se pueda empezar a darles un uso económico intensivo.        

Hasta dónde la pesca puede participar en asegurar la alimentación en el espacio caribeño, depende de diferentes factores: 

1. De los hechos naturales y de los recursos pesqueros existentes.  

2. De las posibilidades y la educación técnica.

3. Del interés por parte de la población de aceptar el pescado como parte básica de la alimentación diaria.

4. De la escala de observación, si pensamos en la situación alimenticia de una comunidad local costera, o o sea la producción de alimentos bajo el régimen de una economía de subsistencia. es decir autoabastecimiento de una isla o de un estado insular o si pensamos en la producción a gran escala de pescado con miras a la exportación y por lo tanto la obtención de divisas, por ende:      

5. De la situación modificada del derecho del mar en el espacio caribeño, la cual fue influenciada decisivamente por los nuevos desarrollos en en derecho del mar internacional después de la firma de UNCLOS III.

Las condiciones naturales

Como ricos en recursos se pueden considerar aquellos espacios marinos, en los cuales la producción biológica de materias alimenticias para los peces es alta, especialmente de las áreas marinas de poca profundidad sobre la plataforma continental y en áreas donde el agua asciende de la profundidad, llevando abundantes sustancias nutritivas a la superficie del mar. esto se puede observar, por ejemplo, sobre la costa occidental suramericana de Perú y Chile, donde la fría corriente de Humboldt produce este efecto por las ascendentes aguas submarinas.

Las fotografías de satélite del espacio caribeño muestran que la producción de algas, la cual es un importante eslabón en la cadena alimenticia para peces y otros animales marinos, es muy baja en grandes partes del Mar Caribe (véase figura 1). la temperatura del agua por lo general es muy alta, y se encuentra en promedio durante todo el año alrededor de los 25 grados C. Temperaturas cálidas y suficiente insolación favorecen generalmente al crecimiento de las algas, pero son también la causa de que las masas acuáticas se vuelvan estáticas. De esto resulta que no ascienda el agua de la profundidad llevando sales nutrientes a la superficie del mar. Sin sustancias nutritivas las algas no pueden crecer.

Fig. 1: Distribución del plancton superficial en el caribe (Imagen del satélite Nimbus 7, primavera)
(Transformado de: National Geographic Society (ed.):Atlas of North America - Space - Age Portrait of a Continent. Washington D.C. 1985)

En el Mar Caribe faltan corrientes marinas frías procedentes de afuera, que traigan nuevas sustancias nutritivas, o que provoquen que las estáticas masas acuáticas realicen traslados internos de manera vertical.   Además, faltan en gran parte regiones poco profundas de plataformas continentales, en las cuales el crecimiento primario del fito y zooplancton sea posible (véase Corredor 1977). Con excepción del Golfo de México,hay muy pocas áreas de plataforma continentales. Las más extensas son las que se encuentran alrededor de Cuba, enfrente de Nicaragua y la zona poco profunda enfrente de la costa de Venezuela y Guayana. Por lo tanto, las condiciones naturales para una riqueza pesquera aprovechable en el Caribe no son buenas. Ciertamente entre todos los ecosistemas marinos del planeta los arrecifes coralinos son los que presentan la más grande diversidad de animales marinos, pero estos no son económicamente aprovechables.    

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