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ESTUDIO
DE MARCADORES TUMORALES EN POBLACIONES AISLADAS COLOMBIANAS
ALFAFETOPROTEÍNA (AFP), ANTÍGENO CARCINOEMBRIONARIO (CEA),
ANTÍGENO ESPECÍFICO DE PRÓSTATA (PSA) Y MARCADOR OVÁRICO CA 125
Alberto Gómez Gutiérrez
Julio César Martínez Lozano
Instituto de Genética Humana,
Universidad Javeriana, Santafé de Bogotá, Colombia.
En el contexto del programa
de investigación denominado Expedición Humana, que buscó hacer el censo etnográfico y
molecular de las comunidades aisladas en el territorio de Colombia, tuvimos la oportunidad
de evaluar diferentes marcadores séricos en más de 30 grupos étnicos diferentes y a la
vez compararlos con grupos control que correspondió a habitantes de la capital de nuestro
país, perteneciente en su mayoría al grupo étnico denominado mestizo.
Entre todos
los marcadores sanguíneos analizados por nuestro grupo, debe resaltarse el trabajo
relacionado con los marcadores infecciosos y tumorales, puesto que estos dos corresponden
a los extremos del espectro de las supocisiones en cuanto se considera que los grupos
humanos aislados en nuestra geografía presentan, por un lado, una altísima incidencia de
enfermedades infecciosas y, por el otro, una aparente baja frecuencia de cáncer. Estas
suposiciones que surgieron de conclusiones apresuradas relativas al modo de vida de estas
comunidades en medio de las selvas y montañas, deben ser comprobadas por medio del
estudio sistemático de su salud, utilizando las posibilidades diagnósticas que ofrece la
ciencia contemporánea.
Es por esto que admitimos a
varias estudiantes de último año de carrera de Bacteriología para que procesaran un
importante número de muestras de plasma proveniente del Banco Biológico Humano del
Instituto de Genética de la Universidad Javeriana. Con el apoyo de la casa DPC
Diagnostics y de sus representantes en Bogotá, y contando con las instalaciones del
Laboratorio Clinico Gómez Vesga, se lograron cuatro tesis bien calificadas, las cuales
trataron sobre los niveles de marcadores tumorales AFP, CEA, PSA y CA 125. Además de
éstas, se analizaron marcadores infecciosos como anticuerpos anti-Toxoplasma,
anti-Rubeola, anti-Hepatitis, anti-Treponema y anti-Retrovirus, los cuales serán materia
de un informe posterior.
En cuanto a los marcadores
tumorales, las estudiantes involucradas fueron las siguientes: Nubia Esperanza Cotamo
(AFP), Rocío Elena Español y Maydee Yesenia Castro (CEA), Claudia Alexandra Castillo y
Adriana Helena Rincón (PSA) y Claudia Liliana González Prada (CA 125). Todas ellas
contaron con la asesoría de Julio César Martínez y de Yolima Hincapié, bacteriólogos
del Instituto de Genética y de los Laboratorios Gómez Vesga, respectivamente.
Se presentan a continuación
los resúmenes correspondientes, antecedidos de una breve reseña sobre el Banco
Biológico Humano.
BANCO BIOLÓGICO
HUMANO
El Banco Biológico Humano
(BBH) se creó en el contexto del Proyecto "Expedición Humana 1992" cuya
necesidad surgió de la experiencia propia en investigación básica y clínica del
Instituto de Genética Humana de la Universidad Javeriana, pero también del desarrollo de
la investigación científica en el resto del país y en general en la comunidad
científica internacional. Toda investigación que se lleve a cabo en torno al
polimorfismo humano y en torno a las bases moleculares de la enfermedad necesita de
muestras orgánicas humanas, y entre ellas la más frecuentemente utilizada es la sangre
periférica, por contener una gran cantidad de información, incluyendo el código
genético del individuo en el ADN de los leucocitos así como miles de proteínas que
circulan por esta vía del organismo. Es así que el disponer de una alícuota de sangre o
de sus derivados (Plasma o suero, eritrocitos o leucocitos), permite a la ciencia resolver
sus protocolos de investigación en el modelo humano.
Uno de los inconvenientes
para este propósito es el de depender de muestras perecederas, en la mayoría de los
casos difíciles de conseguir por encontrarse precisamente dentro de individuos que
habitan en distintos lugares del planeta.
Colombia es un país
privilegiado en este sentido dada su gran diversidad en grupos humanos, al estar
compuestos por 80 a 90 etnias diferentes que se han mantenido aisladas en la particular
geografía de nuestro territorio. Este patrimonio de la humanidad debe preservarse y para
ello desde luego lo más importante es asegurar la supervivencia de estos grupos humanos,
biológica y culturalmente. Para este propósito, sin embargo, no se deben utilizar
permanentemente como conejillos de indias y la tecnología científica contemporánea
ofrece métodos de conservación que permiten estudiar un máximo de variables con el
mínimo de muestra biológica. Así, una muestra de 10 ml de sangre periférica, será
suficiente para estudiar una gran cantidad de moléculas por parte de los científicos del
presente y del futuro.
Esto es lo que ofrece el
BBH: la posibilidad de estudiar la biología humana en un momento de la historia donde
todavía encontremos enfermedades incurables que guardan su secreto en lo más recóndito
de la genética y la inmunología.
Los objetivos del BBH se
pueden enunciar como la necesidad de conservar el mayor tiempo posible muestras de sangre
y sus derivados que provengan de una gran cantidad de individuos de etnias diferentes,
así como muestras de familias en las que se haya diagnosticado alguna enfermedad con
componente genético y cuyas causas moleculares no estén plenamente establecidas.
Esto permite ofrecer al
resto de los científicos y médicos del país una gran cantidad de muestras conservadas y
alicuotadas en condiciones que les permitan volver sobre ellas cuando deseen estudiarlas u
ofrecerlas a otros investigadores de la comunidad internacional que resulten interesados
en estas sin tener que buscar al paciente original, así como un servicio de referencia
para la tipificación molecular de muestras biológicas de origen humano que servirá como
banco de datos permanente en la investigación clínica y del polimorfismo humano.
Sin embargo, la cantidad de
material orgánico disponible, resulta insuficiente para estudiar todos los posibles
marcadores moleculares que definen el polimorfismo humano y las bases genéticas de las
patologías descritas y no descritas en estas poblaciones.
Por eso se creó una nueva
área en el BBH, el Banco Celular, que incluirá células de 20 a 30 individuos de cada
grupo étnico y células de cada miembro de las familias que presenten patologías con
componente genético. Estas células se transforman con el virus de Epstein-Barr,
obteniéndose células inmortalizadas que ofrecerán al grupo de investigadores y al resto
de la comunidad científica nacional e internacional, una fuente inagotable de ADN humano
representando un amplio número de etnias e individuos que habitan nuestro país y además
permitirá estudiar múltiples patologías genéticas, para el bien de la humanidad.
DETERMINACIÓN DE
ALFAFETOPROTEÍNA
(AFP)
EN COMUNIDADES AISLADAS, INDÍGENAS Y NEGRAS DE
COLOMBIA, QUE FUERON VISITADAS DURANTE LA GRAN EXPEDICIÓN HUMANA
Nubia Esperanza Cotamo
Tesis de Grado, 1996.
La Alfafetoproteína (AFP) es una glicoproteína de 7Okd de peso molecular, perteneciente
al grupo de antígenos oncofetales y en consecuencia es de origen predominantemente fetal.
Es sintetizada primariamente por el feto en las células del saco vitelino e hígado, y en
menor cantidad por el tracto gastrointestinal fetal, alcanzando una concentración máxima
en la semana 21 del embarazo, a partir de la cual comienza a disminuir hasta niveles
mínimos que se mantendrán a partir de la tercera semana de nacimiento, hasta que un
evento como el embarazo, en mujeres, y alteraciones de la fisiología hepática o
enfermedad tumoral, en ambos sexos, determinen su elevación.
La AFP se considera un
importante marcador tumoral, utilizado en el tamizaje diagnóstico y en el seguimiento de
terapias anti-tumorales, pero también se ha confirmado su elevación en el curso de
enfermedades hepáticas no neoplásicas, tales como hepatitis viral aguda, hepatitis
crónica y cirrosis. Adicionalmente se han reportado variaciones en sus niveles basales en
función del grupo étnico estudiado.
En el presente estudio
realizado en comunidades aisladas colombianas (5 indígenas y 4 negras), comparándolas
frente al grupo control de Santafé de Bogotá, se determinaron los niveles plasmáticos
de la AFP, con el doble objetivo de establecer si la pertenencia a grupos étnicos
diversos incide en los niveles de este marcador en sangre circulante y, por otro lado,
iniciar un tamizaje en poblaciones colombianas que típicamente se mantienen por fuera de
los circuitos de atención estatal de la salud, para detectar posibles procesos
patológicos, clínicos y sub-clínicos, en estas comunidades.
Se encontraron niveles
elevados de AFP en 25% de los hombres de la comunidad indígena Ika (Sierra Nevada de
Santa Marta) y en el 13.3% y el 6.25% de hombres de las comunidades negras de Providencia
y el Chocó, respectivamente. Seis mujeres embarazadas (4 indígenas y 2 afrocolombianas),
presentaron niveles anormalmente altos.
Estos resultados se
asociaron de manera preliminar con el hecho de corresponder a individuos que habitan en
zonas endémicas de la hepatitis B y, en el caso de los hombres, con el alto consumo de
alcohol reportado en los cuestionarios empleados. Naturalmente éstas y otras hipótesis
deberán resolverse en futuras investigaciones, que le aporten a las comunidades la tranquilidad
de un diagnóstico, así como la posibilidad de un tratamiento específico, aún en el
caso de confirmar algún caso de patología tumoral. (ver tablas de
determinación de AFP en...)
DETERMINACIÓN DEL
ANTÍGENO CARCINOEMBRIONARIO
(CEA)
EN ALGUNAS COMUNIDADES INDÍGENAS Y NEGRAS
COLOMBIANAS VISITADAS POR LA GRAN EXPEDICIÓN HUMANA
Rocío Elena Español y Maydee Yesenia Castro
Tesis de Grado, 1996.
El Antígeno CarcinoEmbrionario (CEA) fue descrito inicialmente en 1965 como un antígeno
específico de adenocarcinoma de colon y tracto gastrointestinal. Estudios posteriores
demostraron que se trata de un antígeno tumoral inespecífico, que también puede estar
elevado en procesos benignos.
En el presente estudio se
determinaron los niveles de CEA en poblaciones indígenas y negras, los cuales tenían el
propósito de definir valores de referencia autóctonos, además de buscar patologías
tumorales y no tumorales en las poblaciones estudiadas.
Se utilizaron 200 muestras
de plasma provenientes de seis poblaciones indígenas(Waunana,Tule, Wayuu, Ika, Piaroa y
Curripaco) y cuatro afrocolombianas (Chocó-Nuquí, Chocó-Bellavista, Palenque de San
Basilio y Providencia), las cuales se hallan conservadas en el Banco Biológico Humano del
Instituto de Genética en la Pontificia Universidad Javeriana. Se procedió a cuantificar
el CEA a través de la técnica inmunométrica quimioluminiscente de la casa DPC
denominada IMMULITE CEA, el cual contiene una frase sólida de poliestireno cubierta con
anticuerpos monoclonales específicos para el CEA.
Los resultados muestran que:
a) La variación de los datos es mayor entre una comunidad y otra que al interior de una
misma comunidad, b) Se presentan diferencias significativas entre hombres y mujeres en las
comunidades Waunana, Wayuu, Chocó- Nuquí y Providencia, c) Los promedios más elevados
se encontraron en las comunidades Waunana (3.56 ng/mL), Wayuu (3.24 ng/mL), Ika (3.2
ng/mL) y Chocó-Bellavista (3.5 ng/mL). En términos generales se estableció que el
promedio de los valores hallados en las poblaciones estudiadas es mayor al promedio de la
población mestiza de referencia en Santafé de Bogotá, aunque se encuentra dentro del
rango de referencia de la técnica empleada (< 5ng/mL).
Por otro lado, un 7.5% de la
población aislada estudiada presentó niveles de CEA por encima del umbral de referencia.
Estos casos fueron analizados por separado, encontrándose en la mayoría de éstos la
presencia de factores de riesgo que explicarían dichas elevaciones, tales como el consumo
de cigarrillo y tabaco, la ingestión frecuente de alcohol, etc., mientras que algunos
presentaron molestias físicas compatibles con procesos tumorales. Sinembargo estos datos
de laboratorio y los exámenes clínicos practicados en el terreno solo pueden
considerarse como preliminares, puesto que requieren de análisis confirmatorios.
Finalmente, queda abierta la posibilidad de que el incremento de los valores de CEA, pueda
deberse a factores exógenos o aún endógenos diferentes a los reportados hasta el
momento en la literatura científica internacional, los cuales merecerían ser
considerados en estudios futuros.
DETERMINACIÓN DE
LOS NIVELES SÉRICOS DEL ANTÍGENO PROSTÁTICO ESPECÍFICO
(PSA)
EN NUEVE COMUNIDADES INDÍGENAS Y NEGRAS DE COLOMBIA VISITADAS POR LA GRAN
EXPEDICIÓN HUMANA
Claudia Alexandra Castillo y Adriana Helena Rincón
Tesis de Grado, 1996.
El Antígeno Prostático Específico (PSA) es una glicoproteína producida por células
epiteliales de la glándula prostática, que se encuentra elevada en procesos de
Hiperplasia Prostática Benigna (HPB) y en tejido prostático primario y tumoral. Como
marcador sanguíneo circula bajo dos formas principales: Una libre (PSA-l), y otra en
complejo con la Antiquimiotripsia (PSA-ACT). Aunque se presentan otro tipo de complejos,
el PSA-ACT es dominante y es el que se ha utilizado en la cuantificación de este marcador
a nivel sanguíneo periférico.
La medición del PSA se
realizó en 155 muestras séricas provenientes de poblaciones aisladas colombianas, por
medio de la técnica IMMULITE de rango extendido de la casa DPC. Con este procedimiento se
buscó determinar posibles variaciones entre los valores obtenidos en las diferentes
comunidades y dentro de ellas, estableciendo de esta manera los casos de individuos
afectados de manera evidente o sub-clínica por una patología prostática. Las
comunidades indígenas incluidas fueron: Piaroa, Tule, Wayuu, Ika y Waunana. Las
comunidades afrocolombianas incluidas en el estudio fueron:
Chocó-Nuquí, Palenque de San Basilio y Providencia. Todas las muestras provinieron del
Banco Biológico Humano del Instituto de Genética de la Pontificia Universidad Javeriana,
y correspondían a individuos del sexo masculino en un rango de edad entre 20 y 96 años,
con un promedio general de 50 años de edad.
Al analizar los niveles de
PSA total en individuos mayores y menores de 40 años, se encontró diferencia
significativa entre los grupos afro-colombianos y los demás grupos étnicos. Niveles
mayores a 3 ng/mL se encontraron en 5.2% de los mayores de 40 años en comunidades
indígenas, y en el 15% de los pertenecientes a comunidades negras. No se observaron
valores superiores a 3 ng/mL en ningún individuo menor de 40 años, en ninguna de las
poblaciones estudiadas.
En términos generales se
observó una tendencia a la elevación en las concentraciones sanguíneas del PSA en
poblaciones negras más que en las poblaciones indígenas estudiadas. Esta tendencia
revelada de manera preliminar en nuestro estudio merece ser confirmada, utilizando
exámenes complementarios como el indice de PSA libre/PSA total, que permite diferenciar
estados benignos de la patología prostática tumoral.
DETERMINACIÓN DE
LOS NIVELES DE
CA-125
EN UN GRUPO DE 5 COMUNIDADES INDÍGENAS Y 4
COMUNIDADES NEGRAS DE COLOMBIA VISITADAS POR LA GRAN EXPEDICIÓN HUMANA
Claudia Liliana González Prada
Tesis de Grado, 1997.
El marcador CA-125 fue descrito a partir de la utilización de anticuerpos monoclonales
que reconocían de manera aparentemente específica células neoplásticas provenientes de
ovario. Posteriormente se logró determinar que este marcador tipifica a los carcinomas
ováricos no mucinosos (especialmente a los serosos), al ser expresado en el epitelio
celómico en el curso de los procesos tumorales, y a la vez ser indetectable, por el mismo
monoclonal, en ovarios fetales y/o adultos normales.
En el presente estudio se
analizaron un total de 189 muestras de plasma, de las cuales 161 provenían de poblaciones
aisladas colombianas y 22 de la población de referencia de Santafé de Bogotá. Todas las
muestras eran de mujeres entre los 35 y los 55 años de edad, y de éstas el 48%
pertenecía a comunidades indígenas y el 39% a comunidades negras.
Del total de muestras
analizadas, se obtuvieron 5/89 (5.6%) resultados elevados en comunidades indígenas y
1/100 (1%) en las comunidades negras. Entre éstas los promedios también fueron
significativamente menores en las comunidades negras ( 5 U/mL versus 7.7 U/mL en las
indígenas), lo cual es consistente con una mayor tendencia hacia valores elevados por
encima de los normales en el grupo indígena estudiado.
Se analizaron los resultados
del CA-125 frente a la historia clínica en la cual estaban consignados datos como:
número de hijos, número de gestaciones, número de partos, número de abortos, fecha del
último parto, fecha de la última menstruación, tabaquismo, alcoholismo, otras
patologías, edad y medicamentos. Entre todas estas variables analizadas, se encontró una
sola significativa, con respecto al mismo rango en la población control: el 93% de las
mujeres eran multíparas. Este hecho resulta probablemente de la corta edad a la que las
mujeres en dichas comunidades inician su período reproductivo. Sinembargo, no se
encontró asociación significativa entre el número de partos y los niveles de CA-125 en
ninguna de las poblaciones estudiadas.
El significado de estos
resultados deberá analizarse a la luz de pruebas clínicas complementarias, puesto que es
bien sabido que el marcador CA-125 puede, en algunos casos, elevarse por motivos distintos
al tumor de ovario. Sinembargo, gracias al presente trabajo puede confirmarse, una vez
más, la presencia de marcadores tumorales elevados en poblaciones aisladas de nuestro
país, lo cual indica que deben vigilarse como las demás. Será importante confirmar
además la tendencia representada por más del 5% de las mujeres indígenas estudiadas
frente a la relativa baja susceptibilidad hacia la elevación de este marcador tumoral en
la población afroamericana de nuestro país.
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