GEOGRAFÍA HUMANA DE COLOMBIA
Nordeste Indígena
(Tomo II)
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FORMAS ADAPTATIVAS Y DE RESISTENCIA

 

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Los indios Yuko-Yukpa, se han visto en graves dificultades para mantener sus poblaciones y desarrollar una identificación como unidad étnica en razón de los conflictos inter e intra étnicos. La vendeta se ha desarrollado siguiendo patrones de alianza entre algunas comunidades en contra de otras, siendo corriente, por ello, la asociación temporal entre grupos territoriales para tal efecto. No es posible aclarar con los conocimientos que se poseen hoy, si las tribus Yuko-Yukpa, provienen de una región con idénticas condiciones, o de antiguos grupos que desarrollaron independientemente técnicas particulares que condujeron a un igual nivel de adaptación. Esto explica, en parte, por qué se han considerado generalmente estos pueblos indígenas desde el punto de vista homogenizador del proceso de contacto con los blancos.

Sin embargo, se puede asegurar que el proceso de adaptación Yuko, ha pasado por estas etapas:

1. Destrucción de formas económicas indígenas regionales de diverso desarrollo practicadas en la cuenca del Lago de Maracaibo y en los valles del Magdalena y el Cesar;

2. Proceso de migración, compactación y división de los reductos indígenas en nuevos territorios;

3. Deculturación, cultura y pérdida de sus territorios en beneficio de la sociedad dominante.

Las fases anotadas, tienen en sí sus particularidades. Así, para la primera etapa conviene recordar el desarrollo tecnológico que tenían los Tairona vecinos de los Tupé, antepasados posibles de los actuales Yuko (Cariage 1979:36), y que por deducción se supone que las tenían o las conocían estos últimos, incluyendo la del riego, técnicas que son superiores a las de producción de los actuales grupos de la Sierra de Perijá. Esto puede ser un indicativo de la desadaptación sufrida durante los 400 años, del contacto, que redujo a los indígenas a lo que Aguirre Beltrán (1976) llama las "regiones de refugio".

Es perfectamente legítimo suponer que en el obligado movimiento migratorio que sepuede considerar de "huida", de los pueblos Yukos, éstos llevaron consigo técnicas que resultaron precarias o incompetentes en el nuevo habitat, y deben considerarse como de emergencia. Es de presumir que su resistencia a la influencia blanca fue mucho menor que la de los Bari, sin querer decir que su grado de agresividad y de interés por la defensa de su habitat haya sido menor. Así, el adjetivo yukpa o motilón "manso" indica, injustamente, la realidad de su comportamiento social. En la actualidad, todavía se mantiene el proceso de migración, sólo que con una variante: el desarrollo técnico crecientemente desigual entre la sociedad dominante y los reductos indígenas, los cuales a la postre se están integrando al mercado zonal a través de la influencia de los misioneros.

A. Tipos de Asentamiento Yuko

Los Yuko-Yukpa constituyen un conglomerado de grupos con diferencias dialectales entre sí, cuya divergencia interna máxima se estima en aproximadamente 1.000 años, se han identificado hasta siete u ocho dialectos (Ruddle 1977:576). Cada uno de estos grupos ha ocupado un valle fluvial particular, repartiéndose en pequeños asentamientos; y con un patrón de asentamiento que combina casas aisladas y caseríos, conformados por dos o tres viviendas o incluso 16 casas (Ruddle, Wilbert, 1983:40).

Las viviendas se localizan en la parte alta de los valles intermontanos a lado y lado de un camino, en puntos estratégicos que permitan buena visibilidad sobre los puntos de acceso, lo cual contribuye a su defensa en un medio de permanentes guerras intergrupales (Ruddle 1970 a: 187). La localidad se identifica, generalmente, con una familia extensa. Se presentan, no obstante, cambios frecuentes de ubicación motivados por la muerte de un pariente, la distancia de los campos de cultivos, el crecimiento excesivo de insectos, el deterioro de las viviendas, o la hostilidad de otros grupos (Ruddle, Wilbert 1983: 82). En un lugar pueden permanecer desde unos meses hasta siete u ocho años (Cariage 1979:52).

Los asentamientos están constituidos por casas unifamiliares de forma rectangular, de cuatro metros de longitud por tres de ancho y dos y medio de alto, de techo pajizo y empalizada circundante para aislarlas del exterior e impedir la entrada de los malos espíritus. Pueden tener adjunto un corral para animales domésticos, en las cercanías está el huerto familiar; se distinguen por la presencia de una batea a la entrada de la vivienda para elaborar la chicha. Los pisos son de tierra, las paredes de maderos de yarumo o caña brava; o, por influencia de los colonos, de bahareque o tablones. Los fogones se ubican dentro o fuera de la casa según las circunstancias, si el tiempo es seco y caluroso —en la parte baja— están al aire libre a la entrada de las viviendas, si es frío o lluvioso se ubican dentro de la vivienda. De las vigas cuelgan los enseres acomodados en costales, botellas y cestas. Duermen, por lo general en una estera sobre el piso de tierra o en soberados. Cuando habita más de una familia nuclear, las dimensiones de la vivienda suelen ser mayores (Cariage 1979: 52).

En las últimas décadas se ha modificado el patrón de asentamiento debido a la agudización de la lucha inter e intra grupal por la tierra y por la necesidad de obtener los recursos necesarios para la subsistencia, la cual ha afectado especialmente a los Yukpa, que se han ido agrupando en poblados mayores a causa de la influencia de la misión capuchina de Tucuco y de la expropiación progresiva de la tierra por hacendados, ganaderos y campesinos, que ha contribuido a disminuir peligrosamente su espacio territorial vital.

De acuerdo con Cariage (p. 22-23) se distinguen en Colombia, seis subáreas Yuko (ver mapa 2), ubicadas en el corregimiento de Casacará, municipio de Codazzi, en la región oriental montañosa del mismo, a excepción de:

1. La zona San José de Oriente, al sur del pueblo del mismo nombre y al norte del departamento de Cesar, al sur del pueblo del mismo nombre muy poblada por colonos; en esta zona, los indígenas se ubican en pequeños grupos en los sitios de La Laguna (30 personas), Caño Padilla (60), las Minas (60).

2. Zona de Fernambuco, al sur de San José de Oriente, sobre la corriente de agua del mismo nombre, se encuentran tres pequeños grupos. A ocho horas de camino de Codazzi están los asentamientos de río Fernambuco (50), y Caño Frío (50).

3. Siguiendo la misma dirección —sur—, encontramos la llamada finca de Manzano, de un colono casado con una indígena; allí se instalaron unos 50, quienes explotan estas tierras.

4. La zona de Sicarare, en donde viven unas 160 personas distribuidas en ocho grupos locales, en la parte alta del río Homónimo.

5. En Casacara se encuentran en dos sitios: en el valle del Casacara 350 personas repartidas en diez grupos locales y en el caño Candela unas 150 que se reparten en cuatro grupos locales, y constituyen la reserva indígena Iroka.

6. Finalmente, sobre el río del mismo nombre encontramos el asentamiento de Maracas con 150 indígenas, distribuidos en cuatro grupos y conforman la reserva de Socorpa. El total de la población en las seis zonas es de 1.172 indígenas.

En Venezuela, según Ruddle y Wilbert (1983:40), existen ocho grupos con una población total de 1.484 personas (ver mapa 2), distribuidas así:

1. El grupo Irapa habita las partes media y alta del río Tucuco entre los 300 y 2.000 m de altura, hasta el río Santa Rosa perteneciente al antiguo habitat Bari. Los Irapa son los Yuko más importantes y numerosos de la vecina República: se estima su población en 588 personas.

2. Schaparru: consiste en un solo caserío, situado a 3,1/2 km al norte de Tucuco, en la parte alta del río del mismo nombre, tributario del Yasa; son unas 50 personas.

3. Macoita, constituye el segundo grupo en importancia, con unos 250 indígenas que pueblan el valle del río Apón.

4. La gente de Rionegrino ocupa la parte media del río Negro y asciende a unas 150 personas.

5. El grupo Pariri habita las tierras bajas del río Yasa y suma unos 110 individuos.

6. Los Wasama, están localizados en las fuentes y tierras altas del río Yasa, a más de 1.700 m de a.s.n.m.; se estiman en 70 personas.

7. Viakshi: viven en las cabeceras del río Santa Rosa, en tierras altas; se trata del grupo más pequeño, con 9 personas.

8. Sabriles o Japreria: comprende 47 habitantes y se ubica al norte, en la llamada Serranía de Valledupar, sobre las fuentes del río Palmar.

9. Misión de Tucuco: allí se encuentra representantes de todos los sub-grupos y ascienden, según Cariage (1979:26), a 249. Ruddle y Wilbert, empero los estiman en 425 (1983:40).

En Venezuela se calcula su población entre 1.484 y 1.650 individuos. Su población total incluida la de Colombia, será de 2.656 o 2.822; se estima que Yuko-Yukpa en Venezuela son aproximadamente un 20% más que los de Colombia.

Si repasamos lo datos de población de otras épocas nos encontramos los siguientes guarismos:

Hildebrandt
(1958:92)

Reichel-Dolmatoff
(1960:162)

Ruddle
(1978:567)

Total

1.500

580 yuko

2.176

1.484 yukpa

     

692 yuko


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