Tomo IV  -  Volumen I
Geografía Humana de Colombia 

Región Andina Central
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En determinadas circunstancias constitutivas de la lógica organizativa de estos Andes, la fuerza interna de estas Parcialidades, ligada a ciertas circunstancias históricas las llevó a constituirse independientes con sus respectivos Resguardos y Cabildos (o caciques) como parece haber sucedido con las Parcialidades, hoy Resguardos, de San Juan y Yaramal en Ipiales o de Panan y Chiles en Cumbal, o de Colimba y San Miguel en Mallama.  

Internamente están constituidas por veredas, las veredas de toda la comunidad, así, en Muellamués las veredas Guam, Comunidad, Cristo y Centro son de la Parcialidad de arriba y Cuatines, Riveras, Sayalpud, Ánimas, Niguala y Chapud son de la Parcialidad de abajo.

 Resguardo de Cumbal hacia afuera

Tanto las secciones como las veredas están ubicadas y organizadas de tal manera que cada una tiene su espacio de adentro y afuera, alto y bajo. 

En Cumbal, a diferencia de las anteriores, es la vereda la unidad sociopolítica significativa. Constituida y legitimada de acuerdo con los arquetipos del imaginario y la historia ancestral. Son seis veredas que de un espacio axial: el “Llano de Piedras”, el “pueblo de Cumbal “los Machines”, “el cementerio” o la “tola de Camur’, nacen o florecen en múltiples direcciones, pero que con el eje axial y el arquetipo, se ubican y accionan en círculo: Guam, Tasmag, Cuaical, Quilismal, Cuetial - Nazate y Cuaspud. 

Las diferencias, simetrías y asimetrías, determinadas por la simbología cosmológica, hacen ver cierta jerarquización. Guam, que es el origen, el camino, la sabiduría, el poder del abajo, es la primera; de allí se va por Tasmag hasta Cuaspud, que sería lo último. Así funciona en todo: en la distribución de las tierras, en la organización del trabajo comunal, en la distribución de insumos y alimentos, en la elección de Cabildo, en las reuniones, en las consultas, en las luchas y en general en la estructura y en la historia total. 

Sin embargo, si tiene este prestigio no tiene un poder que la coloque verticalmente por encima o dominante. No tiene, ni se le asigna, más o mejores tierras, no hegemoniza la autoridad, no es la única que toma decisiones, etc. Una de las alternativas más visibles que les ha permitido a los Cumbales lograr y mantener la unidad a partir de la diferencia y la oposición ha sido la rotación en turno, y es en tal sentido que Guam siempre es principio y comienzo. Si es en la distribución de la tierra, primero se parten por igual seis partes luego se va asignando-entregando al principio del lote de tierra, que reproduce la estructura del Resguardo, el primero: Guam, al final, el último, Cuaspud. Lo mismo respecto, por ejemplo, del poder y la autoridad: Guam comienza, cada 6 años, eligiendo de su vereda el gobernador del Cabildo para toda la comunidad y, en consecuencia, teniendo las tres varas de la justicia: la del gobernado; la del regidor y la del teniente. Al siguiente año le corresponde a Tasmag (Guam queda de último, pues sólo después de 6 años, después de todo lo demás volverá su turno, volverá a comenzar) así, en turno, hasta llegar a Cuaspud. 

 

Hipotéticamente, estas veredas constituían o nacieron de una organización dual o tripartita, en la cual el lado de Guam pudo representar el abajo, el de Cuaspud el arriba y Tasmaq, donde están ubicados los machines, el centro.  

Cada vereda está organizada internamente de acuerdo con la lógica dual y tripartita; generalmente siguiendo el declive ecológico-topográfico de lo alto y lo bajo, es decir, como que cada vereda naciera en un centro común (Llano de Piedras, tola de Camur, etc.) y se dirigiera hacia lo alto de Boyera y del nevado de Cumbal, o que naciendo en estas alturas descansara en el centro.  

En veredas como Guam, Tasmag o Cuaical a través de sectores: alto, centro y bajo. En Guam, por ejemplo, lo alto corresponde al sector Romerillo, el centro a Guam-centro y el bajo al sector Pangata En veredas como Cuaspud y Cuetial, adquiere otras dimensiones. Cuaspud está organizada asimétricamente en Cuaspud grande y Cuaspud chiquito, asimetría que no implica privilegios de poder o inferioridades, por ejemplo, al interior se turnan la elección de regidor para el Cabildo (el regidor es la primera autoridad que representa a la vereda en el Cabildo y a su vez, el representante del Cabildo en la vereda). Cuetial, en la parte Cuetial hacia lo alto, y Nasate hacia lo bajo; también sin privilegios, pues, al igual que Cuaspud se turnan, por ejemplo, la elección de regidor; en cuanto a los recursos del monte y del páramo, que aparentemente les pertenecería a los del alto, también le corresponde a Nazate bajo la figura de “posesión y derecho”: posee la parte baja pero tiene derecho al páramo.

 

 

5.2 Filiación y parentesco  

Entre los Pastos, junto con la territorialidad y el ordenamiento dualista, su definición está determinada por el parentesco y sus relaciones marcados por la descendencia real o ficticia de un mismo antepasado. En esta dirección partimos de una premisa básica: como otras comunidades andinas no es un pueblo constituido de la suma o agregación de unidades familiares nucleares o domésticas, aunque éstas, fortalecidas por los procesos de modernización, tengan su presencia. Entonces, ligadas a los sectores, veredas y secciones están las familias. La familia es la unidad significativa al interior del sector, la vereda o la Parcialidad. Por eso, quizá, la comunidad, la sección o la vereda real y simbólicamente estén representadas por un matrimonio, un hogar original: del cacique y la cacica; y es por eso también que se han considerado los clanes y la organización clanil como el fundamento de la organización social entre los Pastos.  

Cada una de las familias parentales (consanguíneas y afines) está constituida por unidades familiares nucleares, domésticas; que, si bien cada una tiene su autonomía cotidiana, son núcleos familiares articulados a la estructura y a la historia del sistema parental mayor, en el que asumen una serie de funciones sociales, políticas, económicas, culturales, etc. 

Haciendo extensivo lo que Gómez Luz Alba (1985) afirma para Muellamués podemos decir que un primer nivel de articulación familiar y de ésta a los conjuntos mayores lo constituye el sistema de linajes segmentarios. Linajes simbolizados como los “troncos” o los “árboles” y segmentaciones simbolizadas en la relación “comunidades madres”- “comunidades hijas”.  

Como ya lo hemos observado, la autonomía e identidad de cada comunidad concibe un origen primordial representado, generalmente, en una primera pareja humana de cacique y cacica, pareja que se constituye en el ejeorigen estructuralmente central e históricamente primero. Es el tronco que estructura a toda la comunidad, que legitima su unidad y pertenencia. Esto es evidente en comunidades como Muellamués, Aldana o Males, en las que todas las familias y miembros se constituyen en parientes bilaterales cosanguíneos por su filiación a un padre y madre antepasados comunes. Tal vez aquí esté la explicación de tratarse a menudo como “nosotros: la gran familia”.  

Sin embargo, junto a la filiación bilateral aparecen los troncos y filiaciones unilineales; materno o paterno. Por ejemplo, siguiendo con las comunidades que nos sirven de referencia, en Muellamués junto a considerarse hijos descendientes del cacique Muellamués y la cacica Cervatana, por secciones, cada una se concibe con origen y filiación diferente y unilateral: Los de arriba del cacique y los de abajo de la cacica. En Cumbal lo son sólo del cacique Cumbe, mientras que en Panan sólo de María Panana. En Mayasquer sólo del cacique Maiquer, mientras que en Chiles se hace indistintamente de Graciana Yaquarana, Micaela Chiles o Juan Chiles. 

En la vida cotidiana actual, en Muellamués (Gómez 1985), se notan tendencias preferenciales hacia la rama paterna, por ejemplo, llamar papá al tío paterno o hermana a una prima paterna. Lo que no es aún claro es si eso sucede en la sección de arriba o en la sección de abajo; porque en esta sección también hay una tendencia a poner dependiente al marido de la mujer, por ejemplo, “fulano de tal el de la...” e incluso apellidarlo con el nombre de la esposa. Así mismo, en la lucha de hoy, en Muellamués abajo o en Panan hay mujeres líderes naturales, prestigiosas, “más que los hombres”. O en el Cabildo, aunque la elección de una mujer es excepcional ( Yaramal), hay comunidades (Cumbal) en las que la esposa del cabildante adquiere igual rango y prestigio: gobernadora, regidora, etc. Además, la vara del Cabildo es la compañera. La misma investigadora observa que hay un principio de filiación bilateral en el sentido que cualquier comunero tiene parientes consanguíneos por los lados materno y paterno.  

Situación similar a la de Muellamués podemos observar en Cumbal, con sus respectivas peculiaridades. El tronco primigenio aparece paterno, descendientes del cacique Cumbe. Ni en documentos coloniales, ni en la memoria, aparece su esposa o la pareja original humana; aunque sí, cacicas que gobernaron por algún tiempo. A su vez, en cada vereda hay familias troncos, representativos: en Guam los Taimales, en Cuaical los Guaicales, en Cuetial los Tarapuez, en Cuaspud los Tipaz, en Quilismal los Acpala y en Tasmag los Guadires, aunque no siempre existieron las seis veredas.  

Hay veredas como Cuetial o familias como los Tarapuez que teniendo un tronco común éste es a su vez, diversificado, pues si bien se conciben como del tronco Tarapuez, hay tres caciques, tres troncos, que los legitiman: Bernardo, Sebastián y Miguel Tarapuez de tal manera que, unos dicen descender de Bernardo, otros de Sebastián y otros de Miguel. Cierta identidad o sustento de un origen común se expresa al considerar que eran hermanos; sin embargo, también se acentúa en la diferencia: para algunos, sólo dos eran hermanos; para otros, dos eran originarios de Cumbal el otro vino del Ecuador. Con el tiempo y hasta la actualidad se estableció la diferencia como: Tarapuez ursulos, Tarapuez alcántara y Tarapuez eugenios sobrenombres distintivos tomados de los nombres y los apellidos de descendientes posteriores. Dicen que los Tarapuez alcántara fueron los que vinieron del Ecuador.  

Siguiendo con la vereda de Cuetial, hay otro hecho interesante, típico de la dinámica comunal entre los Pastos. Se trata. de la familia - sector Nasate, que ya dijimos forma la parte baja de la vereda Cuetial. En épocas prehispánicas los nasates constituían un cacicazgo autónomo, asentado a unos 15 kilómetros de Cuetial, pero como producto de la usurpación y persecución de encomenderos y hacendados españoles, fueron desalojados de sus asentamientos; la memoria oral recuerda que una parte se refugió cerca del poblado de Cumbal, donde permanecen hasta hoy. Lo interesante es que, no siendo propios de Cuetial, con el transcurrir del tiempo fueron aceptados-integrados, o entraron a constituir esta unidad con los Tarapuez, igual como está sucediendo con otras familias como los colimbas.  

Esta filiación que se trastoca entre lo bilateral y lo unilineal y entre la patrilinealidad y matrilinealidad, antes que expresar confusiones y disyunciones, lo que expresa es esa rica y fluida dialéctica de diversificación y organización dual; que los linajes iniciales se hallan sujetos al proceso de segmentación, que cada miembro de un linaje puede separarse e iniciar su propio linaje, por la vía de las secciones-Parcialidades o veredas (de acuerdo con el esquema que hemos concebido) o por la vía de la constitución de nuevas comunidades autónomas; alternándose o afirmándose, unas como masculinas (patrilineales) y otras como femeninas (matrilineales).  

Por la vía de las secciones y veredas, parece claro que en Muellamués cada sección constituyó, primero, su propio tronco-linaje. La memoria manifiesta, por eso, que antes no había tantas veredas como hoy, que “era una sola en cada Parcialidad los de Guam arriba y los de Cervatán abajo” por eso justifican que, aún hasta hoy, la vereda de Guam y la de Riveras (antiguo centro-asentamiento de los cervatanes) son las más importantes por ser las más antiguas. Fue posteriormente que aparecieron las otras veredas de acuerdo con los nuevos linajes que se fueron desprendiendo; de ahí también que, en general, los nombres de las veredas corresponden a los apellidos de familia o que los lugares topográficos donde se van asentando correspondan con los apellidos claniles: vereda Loma de Sayalpud, Loma de Fuelantala (hoy vereda Animas), Loma de Cervatán (hoy vereda Riveras), Loma- Vereda de Cuatines, etc. 

Por otra parte, aunque hoy ya no se conservan los apellidos de los posibles troncos primigenios-Muellamués. Guam, Panan, Cervatán, Guachucal, etc.- y si se conservan no tienen la fuerza y la legitmidad que supondrían (diversas hipótesis, que aquí no vamos a plantear, pueden orientar las razones de tal cambio), lo importante es que otros van tomando su puesto con su correspondiente eslabón ligatorio. Al respecto, la memoria oral y los documentos escritos sobre litigios diversos, donde sustentan derechos y razones de sus luchas, están plagados de estas genealogías primordiales. En ellas por vía paterna y/o materna se conecta con estos apellidos-troncos originales. 

Entre los Pastos las relaciones de afinidad son bastante fuertes y están institucionalizadas con costumbres tales como la obligación del yerno de ayudar con su trabajo y el de sus parientes cercanos cuando sus suegros lo necesiten, o la obligación que tienen los hermanos de la esposa de colaborarle al cuñado con su trabajo. Obligaciones que son reciprocadas institucionalizadas bajo figuras como el brazo prestado.   

 

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