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CAPITULO II
2. LA CIUDAD DE PASTO EN
EL CONTEXTO
URBANO NACIONAL 1985 -
1993
Colombia ha sido
señalada con frecuencia como una excepción al modelo latino-americano de concentración
primacial, puesto que su red urbana es mucho más "equilibrada" es decir mucho
mejor jerarquizada que el resto del continente (Gilbert, 1974). la originalidad de la red
urbana colombiana puede tener explicación en los siguientes aspectos:
- La distribución del
poblamiento en el territorio nacional. La ocupación se dio de una manera discontinua lo
que se debe en parte al legado indígena (la población indígena no era unificada y
homogénea, sino, por el contrario, muy fragmentada y dispersa en todo el territorio lo
cual indujo a los conquistadores a instalarse en los núcleos ya poblados para, así,
disponer de la mano de obra) y a los azares de la explotación histórica del espacio; la
actividad minera y los cultivos de exportación que fueron distribuidos por todo el
territorio nacional.
- La configuración
física del territorio colombiano. Colombia, es el país de América Latina cuyo relieve
es el más complejo y variado (tres cordilleras dos mares, infinidad de valles
interandinos, etc.; además de tener unos medios naturales difíciles para la
sobrevivencia humana, la depresión pantanosa del Bajo Cauca, Bajo Magdalena, las selvas
tropicales húmedas del Amazonas y del Pacífico; estos obstáculos naturales
contribuyeron al fraccionamiento del espacio colombiano.
2.1 En términos
geomorfológicos y a nivel relativo la región nariñense presenta las condiciones
físicas más accidentadas del país; es atravesada por la cordillera de los Andes, ésta,
aquí, forma el nudo de los Pastos, dando origen a valles interandinos; además, ocupa un
lugar en la cuenca del Pacífico y, se inserta como región amazónica; en general, posee
una situación con un conjunto de rasgos espaciales de extrema complejidad.
Estas condiciones
geográficas unidas a la presencia de población indígena, con una organización
estratégica en el cruce de dos ejes de comunicación, contribuyeron, de manera
significativa, a la creación y consolidación del principal centro urbano de la región
nariñense.
Esta región
influenciada, principalmente por la geografía, fue adquiriendo un perfil propio;
económico-político y cultural; lo cual unido al modelo económico que los españoles
implementaron en el país, como fue, el mercantilismo, contribuyó a hacer de ella un
espacio socio-económico con características "sui géneris".
La primera hipótesis
del trabajo está en relación con las características enumeradas anteriormente. El
actual proceso de consolidación de la ciudad de Pasto, tiene sus antecedentes en
condicionamientos geográficos y en determinantes históricos.
- El retraso (en
comparación con otros países latinoamericanos) en el desarrollo de la red de vías de
comunicación. Este aspecto se caracteriza por la subutilización de los dos ejes costeros
en las comunicaciones nacionales; el casi monopolio del uso de las vías fluviales hasta
bien entrado el siglo XX, principalmente, por el río Magdalena, una vía lenta
problemática y al final totalmente antieconómica (Posada, 1987); una red de
ferrocarriles incompleta y desarticulada, (cada región privilegiaba la conexión hacia
afuera en prioridad sobre la conexión con el resto del país) y un desarrollo muy lento
de las vías carreteables (Latorre, 1986).
2.2 Colombia a
diferencia de otros países de América latina; no tuvo la experiencia histórica de una
reforma liberal (siglo XIX), pese a que se plantearon proyectos para impulsarla. En primer
lugar se consideraba la idea de que el Estado debería limitar en lo posible su
intervención en la vida económica, dejando las actividades productivas a la iniciativa
privada.
En segundo lugar, el
profundo impacto de las medidas de carácter social como: la abolición de la esclavitud,
la eliminación de los resguardos indígenas, la separación entre el Estado y la Iglesia;
además, se aprobaron las leyes de descentralización que autorizaba a las provincias para
modificar en el futuro sus sistemas de rentas, eliminando algunas de las que se habían
cedido y creando nuevas formas de ingreso, (Kalmanovitz, 1985; Melo, 1987).
Esta situación tuvo
una trascendencia histórica durante la época de la violencia, lo que el Estado no había
logrado a través de procesos de carácter económico, desarrollo de las fuerzas
productivas, tecnificación de la fuerza de trabajo, modernización de la hacienda
colonial, secularización del Estado; separación de la Iglesia, etc. se logró, en alguna
medida, en los aspectos más favorables a la modernización, a través de: el asesinato,
el despojo violento y la migración forzada del campesino a las ciudades.
La
violencia
hizo parte de un proceso político urbano para posteriormente, avanzar a nivel económico
rural; se trató de un despojo de tierras y bienes apoyado en el asesinato a los dueños o
en las amenazas para forzarlos a vender sus propiedades, promover mano de obra barata y
abundante a la agricultura comercial, a rebajar los salarios de la industria, intensificar
la migración hacia la ciudad y hacia nuevas zonas de colonización favoreciendo en fin,
la acumulación de capital (Kalmanovitz, 1985; Ocampo, 1987).
Sin embargo, la
principal fuente migratoria y de descomposición de la población campesina, se debió al
fenómeno conocido como "la violencia", que se hizo evidente a finales de la
década de los años cuarenta y que todavía perdura con mayor o menor intensidad en
algunas regiones del país.
La violencia en
Colombia se considera como una guerra civil que se dio entre los dos partidos
tradicionales, que se precipitó a raíz del asesinato del líder liberal Jorge Eliécer
Gaitán, quien había reunificado a su partido y virtualmente iría a desplazar al
minoritario partido conservador quien ostentaba el poder.
El uso masivo de la
violencia que se presentó por parte del Estado, cobró cientos de miles de víctimas y
generó, entre otras cosas, un éxodo masivo de población campesina de las zonas rurales
más afectadas hacia las ciudades, (Jaramillo, Cuervo, 1987).
En consecuencia, si se
analiza el crecimiento de la población urbana en el período de 1951 a 1985, se evidencia
el "estallido" del crecimiento urbano, medido no solamente en el incremento
absoluto y relativo de la población, sino, también, en el número de centros poblados
que se presentan en el período de más auge de la descomposición de la economía
campesina, sobre todo en las áreas de clima frío y regiones cafeteras, (Cuadros 1 y 2).
Tomando como punto de
partida la característica, anteriormente, señalada y la forma de abordar los orígenes e
influencia de la violencia en los procesos de urbanización en el país, se formula la
segunda hipótesis: en la región andino-nariñense la configuración de los centros
urbanos, como producto de una connotación histórica y la ausencia de una reforma
liberal, tuvo como fuente el proceso tradicional, los movimientos migratorios
campo-ciudad; fenómeno que se dió, fundamentalmente a través de la violencia económica
y política.
CUADRO 1
NÚMERO DE CENTROS
URBANOS POR CATEGORÍAS
CUADRO 2
POBLACIÓN ABSOLUTA POR
CATEGORÍAS (Habitantes)
Otra causa que
contribuyó a dinamizar y a agudizar el fenómeno de la violencia fue la concentración
excesivamente alta de la propiedad rural, como lo atestiguan las estadísticas oficiales
de los censos agropecuarios, realizados por el país en los años de 1960 y 1970 (Cuadro
3).
Los resultados de los
diferentes censos agropecuarios nos permiten inferir las siguientes situaciones:
- El minifundio es la
forma de propiedad más generalizada en las regiones montañosas de climas fríos y
medios, constituyéndose en la principal forma de subsistencia del 60% de las familias
campesinas (propietarios). La mediana propiedad (20 - 50 hectáreas), predomina en la
zonas cafeteras del país. la hacienda (50 - 200 hectáreas), cuya relación de
trabajo-capital es alta por el uso de equipo y utilización de tecnología; esta forma de
tenencia se presenta en los departamentos del Valle, Tolima, Cesar y Córdoba cuya
producción se dedica a los cultivos comerciales de caña, arroz y algodón.
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