Todo este terreno meridional está cruzado por hordas de Caribes independientes, débiles restos de ésta población guerrera que se manifestó tan formidable a los misioneros hasta 1733 y 1735, época en que el respetable obispo Gervasio de Labrid canónigo del cabildo metropolitana de León, el padre López y otros muchos religiosos parecieron á sus manos. Estos peligros bastante frecuentes otras veces, no existen ya ni en las misiones  de Carony ni en las del Orinoco; pero los Caribes independientes continúan por sus amistades con los conos holandeses de Esquibo provocando la desconfianza y el odio al gobierno de la Guayana.     

Los Caribes y los Araucas se procuran armas de fuego en Esquibo y Demerary; y cuando el tráfico de esclavos americanos (poitos) se ejercia con mayor actividad, aventureros de origen holandes tomaban parte en estas incursiones del Paragua, Erevato y Ventuario; y se hacía la caza de hombres, sobre estas orillas del mismo modo que se hace verosímilmente sobre las de Senegal y la Gambia.

De todas las producciones vegetales de estos países  la que mas célebre ha hecho industria de la los capuchinos catalanes, es el árbol que produce Cortex Angostura, que se designa falsamente con el nombre de quina de Carony. Hemos sido los primeros en hacerle conocer, como un nuevo género muy distinto del Chinchona, y perteneciente á la especie de la Meliaceas. En otro tiempo se había atribuido este medicamento saludable de la América meridional á la Brucea ferruginosa que recen en Abisiniam en la Magnolia glauca y en Magnolia Plumieri. Mientras la gravísima de mi compañero de viage, el señor Ravago envió un hombre de su confianza á las misiones de Carony, para procurarnos por medio de los capuchinos de Upata, ramos floridos del árbol que deseábamos describir. Tuvimos hermosísimas muestras cuyas hojas largas de 18 pulgadas exhalaban un olor aromático muy agradable y reconocimos inmediatamente que el cuspare (nombre indígena de la cascarilla o corteza del Angostura) forma un nuevo género; y enviando las plantas del Orinoco al señor Wildenow, le supliqué que dedicase éste genero al señor Bonpland. El árbol conocido hoy en día como Bonplandia trifoliata, vegeta a 5 ó 6 leguas distante de la orilla oriental del Carony, al pie de las colinas que rodean las misiones de Capapui, Upata y Alta Gracia. Los indios Caribes hacen uso de una infusión de la corteza del cuspare que miran como un remedio fortificante, y el señor Bonpland ha descubierto este miso árbol al oeste de Cumaná en el golfo de Santa Fé, adonde puede llegar á ser uno de los objetos de exportación de la Nueva Andalucía.

Los frailes catalanes preparan un extracto de Cortex Angosturae, que envían á los conventos de su provincia y que merecería ser más conocido en Europa. Debe esperarse que la corteza febrifuga y antidisenterica de Bonplandia continuará aplicándose á pesar de  la introducción de otra corteza descrita bajo el nombre de falsa Angostura y muchas veces confundida con la primera. Esta falsa Angostura pseudo-ferruginosa, es debida según, se asegura, á la Brucea antidisenterica y obra fuertemente sobre los nervios, produce violentos ataques de tuetanos y encierra según las experiencias de los señores Pelletia y Caveton, una sustancia alcalina particular análoga á morfina y strychinina. El árbol que produce el verdadero Cortex Angosturae no es abundante y debería hacerse se multiplicasen sus producciones.

Las misiones del Caroni reunen, por la configuración de su suelo y a mezcla de prados y tierras labraías, las ventajas de los llanos de Calabozo y los valles de Aragua. La verdadera riqueza de este país se funda en el cuidado de los rebaños y cultivo de las producciones coloniales. Debe desearse, que allí, como en la hermosa y fértil provincia de Venezuela, los habitantes Les fieles á los trabajos del campo no se abandonen tan pronto á. la investigación y laboreo de las minas. El ejemplo de Alemania y Méjico prueba sin duda que la explotación de. metales no es en manera alguna incompatible con un estado floreciente de agricultura, pero las orillas del Caroni conducen ,según tradiciones populares, al lago dorado y al palacio del hombre dorado; y como uno y otro son ,un milh (fábula mitológica) local, seria peligroso despertar memorias que empiezan á borrarse poco á poco. Me han asegurado que hasta 1760, venían los Caribes independientes al cerro de Pajarcima, montaña situada al sur de la Vieja Guayana para lavar en ella la peña ó roca descompuesta. El polvo de oro cojido en este trabajo se encerraba en calabazas de crescentia cujete, y se vendia á los Holandeses en Esquibo. Algunos mineros de Méjico que abusaban mucho mas recientemente aun, de la credulidad de don José Avalo intendente de Caracas, emprendieron una explotación muy considerable en el centro de las misiones del rio Caroni, cerca de la villa de Utapa en los cerros del Potrero y chirica; anunciaban que toda la roca era de oro y se constituyeron fábricas de brocado y hornos de fundición. Después de haber gastado sumas  considerables se descubrió que las pirites no contenían señal  alguna de oro, y estos ensayos aunque infructuosos, hicieron renacer la antigua preocupación de que en la Guayana todas las rocas relucientes eran otras tantas madres de oro. No se limitaron a fundir el micaesquita; cerca de la Angostura me han enseñado camas ó lonchas de esquitas anfibológicas sin mezclas de sustancies heterogéneas que se han beneficiado bajo el raro nombre de un mineral de oro negro.

Aquí es donde deben hacerse conocer, para complementar la descripción del Orinoco, los principales resultados de mis investigaciones. sobre el Dorado, sobre el mar blanco ó; Laguna Parima y el nacimiento del Orinoco, tal como se encuentra figurado en los mapas mas modernos. La idea de un terreno aurífero eminentemente rico ha  estado unida desde fines del siglo XVI á la de un gran lago interior que aun mismo tiempo envía aguas al Orinoco, rio Branco y al Esquibo. Creo haber llegado, por un conocimiento mas exacto de los sitios y lugares por un estudio penoso y largo de los autores españoles  que tratan del Dorado y sobre todo por la comparación de un gran número de mapas antiguos colocadas por orden cronológico á descubrir el origen de estos errores. Toda las fábulas tienen algún fundamento  real, y la del Dorado se parece á aquellos mithos de la antigüedad que, viajando de país en país, han sido adaptadas. sucesivamente en diferentes localidades. Para distinguir la verdad del error basta en las ciencias traer á la memoria  historia de las opiniones y seguir sus desenvolvimientos y progresos sucesivos. La discusión á que voy á consagrar el fin de este capitulo, no solamente es importante porque aclara los acontecimientos, de la conquista y la larga serie de las expediciones desastrosas hechas en la investigación y examen del Dorado, y entre las que se halla la última (se avergüenza uno de decirlo) que es la del año de 1775  y la que, al lado de esté interés puramente histórico; ofrece otro mas real y mas generalmente sentido como es el rectificar la geografía de la América meridional y desembarazar los mapas  que se han publicado en nuestros días de aquellas grandes lagunas y de aquella especie de enrejado tan raro de rios situados, como por acaso, entre los 60º y 66º de longitud. Ya nadie cree en Europa en las riquezas de la Guayana, ni en el imperio del gran Patiti; y la ciudad de Manoa con sus palacios cubiertos de planchas de oro macizo ha desaparecido hace mucho tiempo; pero el aparato geográfico que sirve de adornó a la fábula del Dorado, este lago Parima que, parecido á la, Laguna de Méjico, reflejaba la imagen de tantos edificios suntuosos, ha sido religiosamente conservado por los geógrafos. 

Casi todos los mapas de la América meridional, que se han publicado desde el año de 1775, están, por lo que respecta al interior del país comprendido entre los llanos de Venezuela y el rio de las Amazonas, entre el reverso oriental de los Índios y las costas de Cayena , una simple copia de la gran carta española de la Cruz Olmedilla. Todo el   vasto terreno, comprendido entre, las montañas de Guayana francesa y los bosques del Alto Orinoco entre el nacimiento del rio Caroni y el del amazonas (de 0º á 4º de lat. Boreal y de 57º á 68º de long.), era tan poco conocido hasta mediados del siglo XVIII que los geógrafos podían á su antojo colocar en él lagos, crear comunicaciones de rios  y figurar cadenas de montañas más o menos elevadas. Han usado en toda plena libertad de esta facultad, y la posición de los lagos, el curso y reuniones de los rios han variado de tantos modos que no seria extraño que entre el gran número de mapas se encontrasen algunos que representasen el verdadero estado de las cosas; pero en el se ha estrechado muy singularmente el campo de las hipótesis. Yo he determinado, la longitud de la Esmeralda en el Alto Orinoco, y algo mas al este en medio de los, llanos de la Parima (terreno desconocido como el Wangara y el Dar Saley en África) una tira de  20 leguas de ancho ha sido recorrida, del norte al sur á lo largo de las orillas del Caroni y del rio Branco  los 63º de longitud. Este es el peligroso camino que siguió don Antonio Santos para venir de Santo Tomé de la Angostura al rio Negro y al Amazona, y por el que aun los mismos colonos de Surinam han comunicado con los habitantes del Gran Pará. 

Divide este camino la tierra incógnita de la Parima en dos porciones iguales y al mismo tiempo pone límite al nacimiento del Orinoco á quien ya no es posible volver atrás hacia el este sin atravesar la madre del rio Branco que corre del norte al sur por la del Alto Orinoco, cuya dirección es del este al oeste. Si se sigue el Rió Branco, ó esta tirantez de terreno cultivado que depende de la capitanía general del Gran Pará se ven lagunas, imaginadas en parte y en parte aumentadas por los geógrafos, formar dos grupos distintos el primero que abraza los lagos que sitúan entre la Esmeralda y rio Branco y el segundo que pertenece á los que se oponen entre este último rio y las montañas de las Guayanas holandesa y francesa De este calculo resulta que la cuestión sobre s hay un lagó Parima al esté del rio Branco es enteramente extraída al problema del nacimiento del Orinoco. Además del terreno que acabamos de indicar, es decir, el Dorado de la Parima cruzado por el rioBranco, se encuentra á 260, leguas hacia el oeste, cerca del reverso oriental de la cordillera de los Andes, otra parte de América igualmente célebre en las expediciones del Dorado. Esta parte es  la Mesopotamia, entre el Caqueta, rio Negro, el Vaupes y el Jurubesh, sobre la cual ya he dado mas arriba informes mas circunstanciados, y también el Dorado de las Omaguas que contiene el Lago Manoa del padre Acuña, la Laguna de oro de los índios Guanes y el terreno aurífero de donde recibió el padre Fritz algunas planchas de oro batido en su misión sobre la Amazona á fines del siglo XVII.

Las primeras y sobre todo las mas célebres empresas intentadas para el descubrimiento é investigación del Dorado fueron dirigidas hacia el reverso oriental de los Andes de la Nueva Granada. Maravillado Sebastián de Belalcazar de las noticias que un indio había dado acerca de las riquezas del rey ó Zaque de Cundinamarca, (4) envió en 1535 á sus capitanes Añasco y Ampudia  para descubrir el valle del Dorado (5) á doce jornadas del camino de Guallahambá, y por consiguiente en las montañas entre Pasto y Popayán. Los informes que Pedro de Añasco obtuvo de los indígenas, unidos á los que después se le dieron, en 1536 por Diaz de Pineda, que habría descubierto las provincias de  Quijas y la Canela, entre el rio Napo y rio Pastaca, hicieron nacer ó sugerir la idea de que al este de los Nevados de Tunguragua, Cayambe y Popayán “había vastas llanuras abundantes metales preciosos, y cuyos habitantes estaban cubiertos con armaduras de oro macizo”. Buscando Gonzalo Pizarro estos tesoros descubrió accidentalmente en 1539 los canelos de América (Láurus cinamomoides, Mút.) y que Francisco de Orellana descendió el Napo para llegar al rio de las Amazonas.

Después de esta época y á un mismo tiempo se hicieron expediciones desde Venezuela, Nueva Granada, Quito, Perú, Brasil y rio de la Plata, para conquistar el Dorado. Las incursiones hechas al sur del Guaviare, del rio Fragua y Caqueta son las que mas se han conservado en la memoria y las que han contribuido mas particularmente para propagar y sostener la fábula (de la riqueza de los Manaos, Omaguas, y Guaipes, así corno la existencia de las Lagunas de oro y ciudad del Rey Dorado (Gran Patiti, Gran Mojo, Gran Paru, ó Enim). Habiendo encontrado Orellana ídolos de oro macizo entre los confluentes del Jupura y del rio Negro había echado sus miras y fijado sus ideas sobre el terreno aurífero entre el Papamene y el Guaviare. Su relacion y la de los viages de Jorge de Espira de Hernán Pérez de Quesada, y Felipe de Urre, emprendidos en 1536, 1542 y 1545 ofrecen, á pesar de las muchas exageraciones, pruebas de conocimientos locales muy precisos que, examinado bajo relaciones puramente geográficas, se reconoce el constante deseo de los primeros conquistadores en llegar al terreno comprendido entre el nacimiento del rio Negro, Vaupes (Guape) y Jupura ó Caqueta, que: es el terreno que, para distinguirle del Dorado de la Parima, hemos llamado mas arriba el Dorado de los Amaguas. Sin duda que todo el país entre el Amazona y el Orinoco, fue indeterminadamente designado bajo el nombres de provincias del Dorado. Pero en esta vasta extensión de bosques, prados y montañas la marcha de los que buscaban el gran lago en las riberas  auríferas, y la ciudad del Rey Dorado, no era dirigida  sobre dos puntos al nordeste del rio Negro, á saber sobre la Parima. (ó el istmo entre el Carony el Esquibo, y rio Branco): y sobre la antigua morada de los manaos habitantes de las orillas del Jurubesh. Me resta hablar de la configuración del país  las misiones españolas del rio Carony y las portuguesas del rio Branco ó Parima. Es este el país próximo al bajo Orinoco de la Esmeralda y las Guayana; francesa y holandesa sobre el que, desde fines del siglo XVI, las empresas relaciones exageradas de Ralegh han hecho tanto ruido.

El Orinoco, por la disposición general de su curso, dirigido sucesivamente hacia el oeste, norte y este, tiene su embocadura, casi en el meridiano de su nacimiento; y avanzando de la vieja Guayana al sur se recorre todo el país, que los geógrafos has sucesivamente colocado un mar interior (mar blanco) y los diferentes lagos que se unen á la fábula del Dorado de la Parima. Se halla inmediatamente al rio Carony  que se forma de la reunión de dos brazos casi igualmente fuertes, el Carony propiamente dicho y el rio Paragua. Los misioneros del Piritú llaman a éste último rio Laguna; y está lleno de escollos y pequeñas casadas; pero recorriendo un país enteramente plano, esta al mismo tiempo sujeto a grandes inundaciones y apenas puede reconocerse su verdadera caja. Los indígenas le han dado e nombre de Paragua ó Parava, que quiere decir en Caribe, mar ó grande lago. Estas circunstancias locales, y ésta denominación han dado lugar sin duda alguna, á la idea de transformar el rio Paragua, desaguadero del Carony en un lago llamado Casipá á causa de los indios casipagotos que vivían en estos países. Ralegh da á esta hoya 13 leguas de anchura; y como todos los lagos de la Parima deben tener arena auríferas no deja de asegurar que, en el verano cuando las aguas se retiran se encuentran pepitas de oro de un peso considerable. Estando sumamente próximos los nacimientos de los desaguaderos del Carony, Arui y Caura (Caroli, Arviy Caora  de los antiguos geógrafos) han imaginado hacer creer que todos estos rios proceden del supuesto lago Casipa, el cuál Sansón le ha engrandecido de tal modo, que le da 42 leguas de largo sobre 15 de ancho. Los antiguos geógrafos se ocupan poquísimo en oponer siempre de mismo modo los desaguaderos de las dos orillas, é indican la embocadura del Carony y el lago Casipa que comunica el Carony con el Orinoco y algunas veces sobre el confluente del Meta.

Para seguir esta metamorfosis en su descubrimiento progresivo es preciso comparar las cartas que se han publicado desde el viage de Ralegh hasta nuestros días. La Cruz, copiado por todos los geógrafos modernos, ha conservado en su lago Parima la forma oblonga del lago Casipa, aunque es enteramente opueta á la del antiguo lago Parima ó Rupunuwini, cuyo grande eje se dirige del este al oeste. Además este antiguo lago (el de Hondius, Sanson y Coronelli) estaba rodeado de montañas y, no daba nacimiento a rio alguno, mientras que el lago Parima de la Cruz y de los geógrafos modernos, comunica con el Alto Orinoco, como Casipa con el Bajo.

Acabo de exponer la origen de la fábula del lago Casipa, y la influencia que ha ejercido sobre la idea de que  el lago Parima es el nacimiento del Orinoco. Examinemos ahora lo que tiene relación con esta última Hoya, en el supuesto mar interior llamado Rupunuwini por los geógrafos del siglo XVI. Bajo los 4º y 4º ½ de latitud, una cordillera larga y estrecha, la de Pacaraimo, Quimiropaca, Ucucuamo, dirigida del este al sudoeste, reúne el grupo de montañas de la Parima á la de las Guayanas holandesa y francesa. Divide las aguas entre el Carony, Rupunury ó Rupunuwini y rio Branco, y por consiguiente, entre los valles del Bajo Orinoco, Esquibo, rio Negro. Al noroeste de la cordillera de Pacaraimo, que no ha sido cruzada sino por un corto número de Europeos (en 1739, por el cirujano alemán, Nicolás Horstmann; en 1775 por un oficial español don Antonio Santos; en 1791, por el coronel portugués  Barata, en 1811 por algunos colonos ingleses) descienden el Nocapra, el Paraguamusi y Paragua que caen en el rio Carony; al nordeste desciende el Rupunuwuni, desaguadero del rio Esquibo, y hacia el sud, el Tacutu y Uraricuera forman unidos el famoso rio Parima ó rio Branco.

Este istmo entre los brazos del rio Esquibo y rio Branco (es decir entre el Rupunuwini por un lado, y el Pirara, Mahu y Uraricuera ó rio Parima por otro) puede ser considerado como el suelo clásico del Dorado de la Parima. Al pie las  montañas de Pacaraimo, los nos están sujetos á frecuentes crecidas, y encima de Santa Rosa, la orilla derecha del Uraria para se llama el valle de la inundación. Se encuentran también grandes balsas entre el rio Parima y el Jumuru y se bailan indicadas sobre las mapas que se han hecho recientemente en el Brasil y que ofrecen los mas circunstanciados por menores sobre estos países; y mas adelante el caño Pirara, desaguadero del Mahu sale de un lago de junios. El lago Amucu, descrito por Nicolas Horstmann, es el mismo sobre el que los Portugueses de Barcelos que habían visitado el rio Branco (rio Parima ó rio Paravigíana) me han dado nociones precisas durante mi morada en San Carlos del rio Negro. El lago Amucu tiene muchas leguas de ancho y encierra dos islas pequeñas que Santos oyó nombrar islas Ipomucenas. El Rupunuwini (Rupunury), sobre cuyas orillas Horstmnann ha descubierto rocas cargada  de figuras hieroglíficas, se aproxima mucho á este lago, pero no comunica con él. El arrastradero entre el Rupunuwini, y Mahu está mas al norte, adonde se eleva la montaña de Ucucuamo que los indígenas llaman aun en el día montaña de oro. Aconsejaron á Horstmann que buscase al rededor del rio Mahu una mina de plata (sin duda del mica en grandes planchas) diamantes y esmeraldas; pero el viagero no halló sino cristal de roca. Su relación parece indicar que toda la prolongacion de las montañas del Alto Orinoco Sierra Parima, hacia el este, se compone de rocas graniticas llenas, como en el pico del Duida, de venas abiertas. Cerca de estos terrenos que gozan constantemente de una gran celebridad de riquezas, viven sobre Los limites occidentales de la Guayana holandesa, los Indios Macusis, Atuvajos y Acuvajos. Después encontró Santos estas poblaciones estacionadas entre Rupunuwini, Mahu y la cadena de Pacaraimo. Son las rocas del Ucucuamo, el nombre del rio Parimo, las inundaciones de los rios Uraria para, Parima y Jurumu, y sobre todo la existencia del lago Amucu (próximo al rio Purunuwini y mirado como el nacimiento principal del rio Parima) que han dado lugar de la fábula del Mar Blanco y del Dorado de la Parima. Todas estas circunstancias (y por esta razón han servido á corroborar una misma opinión) se encuentran reunidas sobre un espacio de terreno que tiene 8 á 9 leguas de ancho de norte á sud y 4º de largo de este á  oeste, y esta misma dirección, que hasta principios del siglo XVI se asignó al Mar Blanco alargándole en el sentido de un paralelo. Sin esto el mar blanco no es otra cosa que el rio Parima que se llama también rio Blanco, rio Branco ó de Aguas blancas y que recorre todo el terreno inundándole. En los mas antiguos mapas se da al Mar Blanco el nombre de Rupunuwini, lo que justifica el lugar de la fábula, pues que Rupunuwini es de todos los desaguaderos del Esquibo, el que está mas próximo al lago Amucu. Ralegh en su primer viage (1595) no se formó una idea precisa de la posición del Dorado y el lago Parima que creía de agua salada y que llama “otro Mar Caspio”.  Solo en el segundo viage hecho igualmente á expensas de Ralegh en 1596, fue cuando Lorenzo Keymis fijó tan bien las localidades  del Dorado, que, á mi parecer, ninguna duda dejó acerca de la identidad de la Parima de Manoa con el lago Amucu y con el istmo entre el Rupunuwini (afluente del Esquibo) y el rio Parima ó, rio Branco.  Los indios dice Keymis, suben el Desckebe (Esquibo) en 20 dias, hacia el sud; y para designar el grandor de este rio le llaman hermano del Orinoco. Despues de 20 días de navegación conducen ellos sus canoas por un portage ó arrastradero en un solo día, desde el rio Esquibo á una laguna  que los Jaos llaman Roponowini, y los Caribes Parama. Esta laguna, que es grande como un mar, contiene una infinidad de canoas; y yo supongo que es la misma laguna que encierra la ciudad Manoa.  Hondius ha dado una figura curiosa de este arrastradero; y como entonces se suponía la embocadura del Carony por los 4º de latitud (en vez de 8º 8´), se le colocó muy inmediato al ecuador. En la misma época se hizo salir el Viapoco (Oyapoc) y el Rio Cayaoe (Maroni) de este lago Parima. 

El mismo nombre dado por los Caribes, al brazo occidental del rio Branco, ha contribuido tanto al engrandecimiento imaginario del lago Amucu, como las inundaciones de diversos desaguaderos del Uraricuera, desde el confluente del Tacutu basta el valle de la inundación. Hemos descubierto mas arriba que los Españoles han tomado por un lago el rio Paragua ó Parava que cae en el Carony, por que la palabra Parava significa mar, lago y rio. Del mismo modo Parima parece significar indeterminadamente grande agua; por que la raíz par se vuelve á encontrar en las palabras caribes que designan los ,rios , los mares, los lagos y el océano. En árabe y en persa bahr y deria se aplican también á un tiempo, al mar, á los lagos y los rios; y este uso, que es común en muchos  pueblos de los dos mundos, ha convertido en los mapas antiguos, los lagos en rios y vice versa. Citaré en apoyo de lo que acabo de decir un testimonio muy respetable del padre Caulin. “Cuando he preguntado á los índios, dice este misionero, que ha vivido mas tiempo que yo en las orillas del Bajo Orinoco ¿que era cosa la Parima? Me han respondido que no era otra cosa mas que un rio que sale de una cadena de montañas, cuyo reverso opuesto da aguas al Esquibo”. e No conociendo Caulin el lago Amucu atribuye la opinión de la existencia de un mar interior á las inundaciones dilatadas por los bajos del país. “Según él las equivocaciones de los geógrafos proceden de la triste circunstancia de que todos los rios de la Guayana tienen diferentes nombres en su embocadura de los que tienen en su nacimiento.”  No dudo, añade, que uno de los brazos superiores del rio Branco es el mismo rio Parima que los Españoles suponían ser una laguna. Estas son las nociones que el historiógrafo de la expedición de los límites había recogido en los mismos países y no podía esperarse que mezclando, entre nociones precisas, antiguas hipótesis, La Cruz y Surville hiciesen aparecer de nuevo en sus mapas, el Mar Dorado ó Mar Blanco. Así es que, á pesar de las pruebas multiplicadas después de mi vuelta de América de no existir un mar interior, como origen del Orinoco, se ha publicado recientemente bajo mi nombre una mapa sobre la que figura de nuevo la Laguna Parima.

Resulta del conjunto de estos datos, 1o que la laguna Rupunuwini ó Parima, del viage de Ralegh y de las cartas de Hondius es un lago imaginario formado por el de Amucu y los desaguaderos, que salen muy á menudo de madre del Uraricuera; 2º que la Laguna Parima de la earta de Surville, es el lago Amucu que produce ó da nacimiento al rio Pyrara y (en unión con el Mahu, el Tacutu, el Uraricuera ó rio Parima propiamente dicho) y al rio Branco; 3º que la laguna Parima de la Cruz es un crecimiento imaginario del rio de Parima, confundido con el Orinoco mas abajo de la unión del Mahu con el Jurumu. La distancia de la boca del primero de estos dos al del Tacutu apenas es de o la Cruz la aumenta hasta 7º de latitud, y llama á la parte superior del rio Branco, que es la que recibe el Mahu, Orinoco ó Puruma., lo que es sin duda alguna el Jurumu, desaguadero del Tacutu y muy conocido de los habitantes del fuerte inmediato de san Joaquín. Todos los nombres que figuran en la fábula del Dorado vuelven á encontrarse entre los desaguaderos del Rio Brauco. Pequeñas circunstancias locales, juntas á los recuerdos del lago salado de Méjico y sobre todo á los del lago Manoa en el Dorado de los Ornaguas han servido para completar un cuadro creado por la imaginación de Ralegh y sus tenientes keymis y Mashani. Acabamos de examinar un mar blanco que se hace atravesar por cl tronco principal del rio Branco y otro que se coloca al este de este rio y que comunica con él por el caño Pirara. Hay un tercer higo figurado al oeste del mismo rio Branco y sobre el que he hallado muy recientes y muy curiosos informes en el diario manuscrito del cirujano Horstmann.  A dos jornadas de distancia sobre el confluente ó desagüe del Mahu (Tacutu) con el rio Parima (Uraricuera) se encuentra un lago sobre la cima de una montaña que contiene los mismos pescados que el rio Parima; pero las aguas del primero son negras, y blancas las del segundo.

Por mas vaga é indeterminada que sea la relación del cirujano de Hildesheim es imposible conceder que la montaña, que tiene en su cima un lago, esté al norte del paralelo 2º½ y esta latitud coincide casi con la del Cerro Unturan. Resulta de aquí que el lago Alpino de Hortsmann que se ha ocultado á la atención de d’Anville y que acaso está situado en medio de un grupo de montañas, se encuentra al nordeste del arrastradero dc Idapa ó Mavaca, y al sudeste del Orinoco, en donde sube sobre la Esmeralda. (6) Diego de Ordaz en 1531 y Alonso de Herrera en 1535 dirigieron sus viages de descubrimientos á lo largo del Bajo Orinoco. El primero es el famoso conquistador de Méjico que se alababa haber sacado azufre de la cratera del Pico de Popocatepetl, y á quien el emperador Carlos V permitió colocar un volcán inflamado en sus armas. Ordaz llamado el Adelantado de todo el país que pudiese conquistar entre el Brasil y Venezuela. que entonces se llamaba el país de la Compañía alemana de los Welsers (Belzares) empezó su expedición por la embocadura del Marañon. Allí vio entre las manos de los indígenas, “esmeraldas gordas como puños” que eran sin duda pedazos de jade sausurita, de este feldespato compacto que hemos traído del Orinoco y que el señor de la Condamina ha encontrado con abundancia en la embocadura del rio Topayos. Los indios anunciaron á Diego Ordaz, “que subiendo un cierto numero de días de sol hacia el oeste, descubriría una gran peña de piedra verde;” pero antes de llegar á esta supuesta montaña de esmeralda (rocas de Euphoide) un naufragio puso fin á todo descubrimiento ulterior los Españoles se apresuraron á salir de la embocadura del Amazona y las corrientes que en estos parajes van con fuerza al noroeste, condujeron á Ordaz á la costa Paria ó en el territorio del cacique Yuripari (Uriapari, Viapari). Sedeño había construido la casa fuerte de Paría (7) y como este puesto estaba muy cerca de la embocadura del Orinoco, el conquistador mejicano resolvió intentar una expedición en este gran rio. Se detuvo desde luego en Carao (Caroa, Carora) grande población india que me parece haber sido colocada un poco al este del confluente del Carony; subió después á Cabruta (Cabuta, Cabritu) y  la boca del Meta (Metacuyu) adonde, con muchos peligros, hizo pasar sus embarcaciones por medio del Raudal de Cariven; pero las cataratas de Tabajé aun quizá también las de Atures, le obligaron á poner término á sus descubrimientos.

En este viage muy anterior al de Orellana y por consiguiente el mas grande que los Españoles habían ejecutado hasta entonces sobre un rio del Nuevo Mundo, fue cuando se oyó por la primera vez, el nombre del Orinoco; y es natural que los conquistadores no aprendiesen el nombre actual del rio hasta haberse acercado al rio Meta. En este último desaguadero fue donde Diego de Ordaz tuvo por los indígenas las primeras nociones de los pueblos civilizados que habitaban las llanuras de los Andes de la Nueva Granada,  “de un príncipe poderosísimo, que era tuerto, y de animales mas pequeños que ciervos, pero que se montan corno los caballos españoles”. Ordaz no dudaba que estos animales era Llamas ú Ovejas del Perú.

En 1533, Herrera, tesorero de la expedición de Ordaz, fue enviado por el gobernador Geronimo de Ortal para continuar el descubrimiento del Orinoco y el Meta, y perdió, cerca de 13 meses entre Punta Parima y el confluente del Carony ocupándose en construir barcos chatos y en hacer preparativos indispensables para un largo viage. No puede leerse sin asombro la relación de estas empresas animosas en que se embarcaban tres ó cuatrocientos caballos para ponerlos en tierra siempre que pudiesen obrar sobre una de las dos orillas. Volvemos á encontrar en la expedición de Herrera las mismas estaciones que ya conocíamos la fortaleza de Paria, la población Índia de liria paría (sin duda mas abajo de Imataca, sobre un punto en que las inundaciones del Delta impedían que los Españoles se procurasen leña para quemar), Caroa en la provincia de Carora, los nos Caranaca (Caura) y Cávajana (Cuchivero); la población de Cabritu (Cabruta) y el Raudal cerca de la boca del Meta (probablemente el Raudal de Cariven y la piedra de la Paciencia). Herrera intentó subir el rio Meta porque la proximidad de su nacimiento y sus desaguaderos á las Cordilleras auríferas de la Nueva Granada (Cundinamarca), gozaban de una gran celebridad. Halló los pueblos mas civilizados, pero que se alimentaban de la carne de perros mudos y murió en un combate de una herida de flecha envenenada con el jugo de Curare: al morir puso á Alvaro de Ordaz en su lugar; y este se retiró con los despojes de la expedición al fuerte de Paria, después de haber perdido los pocos caballos que habían resistido á una campaña de 18 meses.

 

 

4
Herrera Dec. V, lib. VII, cap. XIV(t. III, p.178). ¿No seria mas bien el verdadero nombre antiguo de la Nueva-Granada, que  Otros escritores de la conquista llaman Cundinamarca?  Es sin embargo  la última forma que han hecho revivir, en nuestros  días, en la guerra de la independencia de las colonias. (regresar 4)
5
El valle del Dorado. Pineda refiere que mas adelante de la provincia de la Canela se hallan tierras muy ricas adonde andaban los hombres armados de picas y joyas de oro y que no había sierra ni montaña, Herrera Dec.  V, lib. X, cap. XIV (t. IV, p. 180). Geogr. Blaviana, vol. 11, p. 261; Southey, t. 1, p. 8 y 373. (regresar 5)
6
Este razonamiento se funda sobre la latitud de la Esmeralda que he encontrado 3º 11'. Un lago situado al norte del cerro Unturan y á la orilla del que los colonos portugueses recojan la haba Pichurim, parece probar que existen lagos alpinos en este terreno desconocido, entre el Orinoco y el Idapa. Hay verosímilmente 40º de longitud entre el punto del rio Branco, en que Horstmann se hallaba el 24 de junio de 1740, y el Raudal de los Guaharibos, último punto del Alto Orinoco del que ya tenemos hoy un conocimiento cierto. (regresar 6)
7
Esta estación, las de Cubagua, Araya y Macarapana (Amaracapan) eran célebres en siglo XVI, como lo son en el día Sierra Leona y el puerto Jakson. La situación de la fortaleza de Paria  me parece haber estado no sobre la costa de Paria, sino al sur entre Guarapiche y la embocadura del caño Manamo. Cartas muy antiguas, colocan también algunas veces el fuerte en el delta del Orinoco y es preciso notar por otra parte que en nombre de Paria se aplicaba entonces á una gran valle de la América del sur.(regresar 7)
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