El Sr Goguneche, piloto vizcaino, ha fijado la atencion del gobierno desde 1799. Personas muy dignas de fe, y que han hecho con él la travesía de las costas del Mar Pacífico al embarcadero del Naipi, me han asegurado no haber visto ninguna colina en este istmo de fango y que han gastado diez horas en atravesar este espacio. Don Ignacio Pongo ;me escribió en el mes de febrero de 1803: Desde que habéis subido el rio de la Magdalena para pasar á Santa Fe y á Quito, no ceso de tomar informes sobre el istmo de Cupíca; hay solo 5 ó 6 leguas de este puerto al embarcadero del rio Naipi, y todo este terreno es enteramente llanos.
No puede dudarse, según los hechos que acabo de referir, que esta parte del Choco septentrional es de la mayor importancia para la solución del problema que nos ocupa; para formarse una idea justa de esta ausencia de montañas en la extremidad meridional del istmo de Panamá, es preciso tener presente la armazón general de las Cordilleras. La cadena de los Andes está dividida bajo los 2º y 5º de latitud en tres eslabones (48). Los dos valles longitudinales que separan estos eslabones forman las madres del rio de la Magdalena del rio Caura. El brazo oriental de las Cordilleras se inclina hacia el nordeste y se une por medio de las montañas de Pamplona y de la Grita á la Sierra Nevada de Mérida y á la cadena costera de Venezuela. Los brazos intermediarios y occidentales de Quindío y del Choco se confunden en la provincia de Antioquia entre los 5º y 7º de latitud y forman un grupo dc montañas de una anchura muy considerable; grupo que se prolonga por el valle de Osos y el Alto del Viento hacia Cáceres y los altos llanos de Tolú. Mas al oeste, en el Choco del norte, sobre la orilla izquierda del Atrato, descienden las montañas aun tal punto, que desaparecen enteramente entre el golfo de Cupica y el rio Naipí. Convendría comprobar con precisión la posición astronómica de este istmo y la distancia de la embocadura del Atrato con su desaguadero con el rio Naipi (49). Ignoramos si las goletas pueden subir hasta allí.
Después del lago de Nicaragua, después de Cupica y de Huasacualco, está el istmo de Panamá que merece la mas seria atención y en el cual la posibilidad de formar un canal de navegación oceánica depende de la altura del punto de división y de la configuración de las costas, es decir, del maximun de su aproximación. Una lengua de tierra tan estrecha ha podido por su dirección escaparse á la influencia destructiva de la corriente de rotación; la suposición de que la mayor altura dc las montañas debe corresponder al minimum de distancia de las costas, no seria justificada, ni aun en nuestros días, por los principios de una geología sistemática. Desde que he publicado mi primera obra sobre la unión de los mares, nuestra ignorancia ha sido desgraciadamente la misma con respecto á la elevación del remate ó punta que el canal debe franquear ó abrir Los Sres. Boussíngault y Ribero sabios viageros, han nivelado las Cordilleras, de Caracas á Pamplona y de allí á Santa Fe de Bogota, con una precisión superior á todo cuanto yo he podido tantar en este género.; pero al nordeste de Bogota desde los Andes de Quindio y de Antioquía, nivelados por el Sr. Restrepo y por mí, hasta la llanura de Méjico, sobre de latitud de la América central, no se ha hecho ni una sola tendida de altura desde mi regreso á Europa. Debe sentirse vivamente que, hacia el medio del último siglo, algunos académicos franceses hayan a travesado el istmo de Panamá sin haber pensado en abrir su barómetro en el punto de la división de las aguas.
Algunas observaciones barométricas, referidas como por casualidad por Ulloa, me han enseñado sin embargo que de la embocadura del rio Chagre al embarcadero de Cruces, hay una diferencia de nivel de 210 á 240 pies. Subese desde luego de la venta de Cruces á Panamá, y se baja después por unos barrancos hacia el Mar del Sud. Luego es entre este puerto y Cruces que se encuentra el asiento ó punta de división que el canal debe penetrar, si se persistiese en ¡a idea de dirigirle por allí. Recordaré que para disfrutar á un mismo tiempo de la vista de los dos océanos, bastaría que las montañas de la línea de puntas ó remates en el istmo tuviesen 580 pies de elevación, es decir, solamente un tercio de mas que la altura de Nauróuze , en la cadena de Cordilleras que es el punto de división del canal del Languedoc. Luego esta vista simultánea de los dos mares está citada como una cosa muy extraordinaria en algunas partes del istmo, de donde me parece debe concluirse que las montañas son generalmente mas elevadas que 100 toesas. Según algunas escasas indicaciones sobre la temperatura de estos lugares y sobre la geografía de las plantas indígenas, estaría dispuesto á creer que la puntar en el camino de Cruces á Panamá, no llega á 500 pies de altura (50); Robinson la su pone de mas de 400 pies. Según la aserción de otro viagero, que describe lo que ha visto con la mas ingenua sinceridad, las colinas de que se compone la cadena central del istmo están separadas las unas de tas otras por valles que dejan un libre cursó al paso de las aguas. Luego es principalmente sobre el descubrimiento dc estos valles transversales que deben ser dirigidas las investigaciones de los ingenieros. En todos los países se encuentran ejemplos de aberturas naturales al través de las puntas. Las montañas entre los nos de Saona y del Loira, que el canal del Centro hubiera tenido que franquear, tenían 800 ó 900 pies de elevación; pero una garganta ó interrupción de la cadena, cerca del estanque de Long-Pendu, ha ofrecido un suelo que es de 350 pies mas bajo.
Si no estamos poco adelantados en el conocimiento de las alturas del istmo de Panamá, los últimos trabajos del Sr Fidalgo y de algunos otros navegantes españoles nos han dado á lo menos algunos datos mas exactos sobre su configuración y el minimum de su anchura. Este minimum no es, como lo indicaban los primeros mapas del Deposito hidrográfico (51) , de 15 millas, pero si De 25 5/4 millas (de 60 al grado), es decir, de 8 2/3, leguas marinas o 24,500 toesas; pues que las dimensiones del golfo de San Blas, llamado tambien ensenada de Mandinga, á causa del pequeño rio de este nombre que desagua en él, han dado lugar á graves errores. Este golfo se adelanta de 17 millas menos en las tierras, que lo que se supuso en 1805 al relevar el archipiélago de las Islas Mulatas. Por mas confianza que parezcan merecer las últimas operaciones astronómicas sobre que se funda el mapa del istmo, publicado por el Depósito real de la marina De Madrid en olvidar sin embargo que estas operaciones no comprehenden sino las costas septentrionales, y que estas parecen no haber sido nunca ligadas, sea por una cadena de triángulos, sea cronometricamente (por el transporte del tiempo) á las costas meridionales. Luego el problema de anchura del istmo no depende de la sola determinación de las latitudes.
FIN DEL TOMO CUARTO.
48 |
Eslabón ó cordillera oriental, el de Suma Paz, de Chingasa y de Guachaneque, entre Neiva y d Guaviare, entre Santa Fe de Bogota y el Meta; eslabón intermediario, el de Guanacas, de Quindio y de Herveo, entre el rio de la Magdalena y el rio Caura entre la Plata y Popayán, entre Ibaque y Cartago; eslabón occidental entre el rio Caura y el rio San Juan, entre Cali y Novita, entre Cartago y el Tadó. (Véase mi Atl. geogr , lámina 24.) Este último eslabón, que separa las provincias de Popayan y del Choco, es generalmente muy bajo; se asegura sin embargo que se eleva mucho en la montaña de Torá. Pombo de las Quinas, pág. 67.(regresar 48) |
49 |
La geografía de esta parte de América, entre las bocas del Atrato, el cabo Corrientes, el cerro del Torá y la vega de Supia, está en el estado mas deplorable, á excepción (le los trabajos hechos por don Manuel Restrepo, en la provincia de Antioquia, que son los únicos que ofrecen un cierto número de puntos, cuya posición ha sido fijada astronómicamente. Cuéntanse desde Cupica hasta el cabo Corrientes, por tierra, de 12 á 14 leguas marinas. De Quibdo (Zitara), que es la residencia del teniente gobernador (porque el gobernador habita en Novita), hay de 7 a 8 días de navegación. Es un error común á todas las castas modernas, á excepción de la del Sr. Talledo , el poner á Zitara 1º demasiado al norte, unas veces en la boca del mismo Atrato, y otras en su desaguadero ó confluente con el Naipi. Desde San Pablo, situado algunas leguas mas abajo del Tado, en la orilla derecha del rio San Juan, hasta Quibdo ó Zitara no hay mas que un día de camino. (regresar 49) |
50 |
Por ejemplo, junto á Chepo y al paeblo de Penomene (Misiones del cura dan Juan Pablo Robles). Las montañas parecen elevarse hacia la provincia de Veragua, donde se cultiva trigo en el distrito de Chirite del Guaimi, cerca del pueblo de la Palma, misión de los franciscanos, dependiente del colegio de propaganda de Panamá (regresar 50) |
51 |
Véase mi Ensayo político. Comparando los dos cartas del Depósito hidrográfico de Madrid, cuyos títulos son Carta esférica del Mar de las Antillas y de las costas de Tierra Firme, desde la isla de la Trinidad hasta al golfo de Honduras, 1806, y Cuarta hoja que comprende la provincia de Cartagena, 1819, se ve cuán fundadas eran las dudas que yo había anunciado, 15 años hace, sobre la orientación relativa de los puntos mas importantes de las costas meridionales y septentrionales del istmo. Antiguamente (don Jorge Juan, Viages en la América meridional, tom. 1, pág. 99) se había creído Panamá de 31 en arco al oeste de Puertobello. La Cruz (1775) y López (1785) han seguido esta misma suposición que solo se fundaba en un estado ó lista de las direcciones de camino hechas con la brújula. Ya en 1802 comenzaba López (Mapa del rio de Tierra Firme, y sus provincias de Veragua y Darien) á colocar Panamá á los 17 al este de Puertobello. He aquí otras diferencias de latitud que dependen la anchura del istmo:Costa meridional entre las embocaduras
del rio Juan Díaz y del rio Jucume, al este de Panamá, en el
meridiano de la punta San Blas. 8º 54 2½. Carta
de 1819. Carta de 1817
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