GRUPO DE LAS MONTAÑAS DEL BRASIL.

 

Este grupo ha sido figurado hasta aquí en los mapas de una manera tan extraña, corno las montañas de la península iberia, del Asia menor y de la Persia. Se han confundido las mesetas templadas, y las verdaderas cadenas de 300 á 500 toesas de altura, con paises excesivamente cálidos y cuya superficie ondeada solo ofrece hileras de colinas diversamente agrupadas. Las excelentes medidas barométricas del baron de Eschwege, director general de las minas de oro de la provincia de Minas Geraes, y las observaciones hechas en diferentes partes del Brasil por el príncipe de Neuwied, por MM. Auguste de Saint-Hilaire, Olfers, Spix, Pohl y Martius, han dado últimamente muchas luces sobre la corografía de la América portuguesa. La region verdaderamente montuosa del Brasil, aquella cuya altura media se eleva hasta 400 toesas por lo menos, está comprehendida entre límites muy estrechos casi entre los 180 y 280 de latitud austral; y parece no extenderse entre las provincias de Goyaz y Mato groso, mas allá de los 53° de longitud al oeste del meridiano de Paris. 

Cuando de un solo golpe de vista se mira la configuracion oriental de las dos Américas, se ve que las costas del Brasil y de la Guayana, desde el cabo San Roque hasta la embocadura del Orinoco (dirigidas del S. E. al N. O.), corresponden á las del Labrador, como las costas del San Roque hasta el Rio de la plata corresponden á las de los Estados Unidos (dirijidas del cabó S. 0. al N. E.) La cadena de los Alleganis está opuesta á estas últimas costas, como las cordilleras principales del Brasil estan casi paralelas al litoral de las provincias de Porto Seguro, de Rio Janeiro y de Rio Grande. Los Alleganis, compuestos generalmente de grauwacke y de peñas de transicion, son algo mas elevados que las montañas casi todas primitivas (de granitogneis y micaesquita) del grupo brasilense, que son tambien mas simples en su estructura, sus eslabones mucho mas próximos y conservando entre sí, como en el Jura, un paralelismo mas constante. 

Si, en vez de comparar las partes del nuevo continente situadas al norte y al sur del ecuador, nos limitamos á la América meridional, hallamos reforzadas las costas occidentales y septentrionales, en toda su largura, por una cadena continua vecina al litoral (los Andes y la cordillera de Venezuela), mientras que las costas orientales no ofrecen masas de montañas mas ó menos elevadas que entre los 12° y 30° de latitud austral. En el espacio de 360 leguas de largo, el sistema de las montañas del Brasil corresponde geognósticamente, por su forma y su posicion, á los Andes del Chile y del Perú. Su parte mas considerable se encuentra entre los paralelos de 15° y 22°, opuesta, á los Andes del Potosí y de la Paz, pero de una altura media cinco veces menos alta y ni aun comparable á la de las montañas de la Parima, del Jura y del Auvernia. La direccion principal de las cordilleras brasilenses, en donde tienen cuatrocientas á quinientas toesas de elevacion, es del sur al norte, y del sur sudoeste al nord nordeste; pero entre los 13° y 19° se ensanchan estas cadenas considerablemente hácia el oeste al mismo tiempo que descienden. Las puntas y las hileras de colinas parecen avanzarse hasta mas allá de los estrechos terrestres que separan los manantiales ó el nacimiento del rio Araguay y del Parama, del Topuyos y del Paraguay, del Guapore y del Aguapehi, por los 63° de longitud. Como el ensanchamiento occidental del grupo brasilense, ó mas bien como las ondulaciones del terreno en los Campos Parecis corresponden á los contrafuertes de Santa Cruz de la Sierra y del Beni, que los Andes envian, hácia el este, se ha deducido antiguamente que el sistema de las montañas del Brasil estaba unido al de los Andes del Alto Perú, é yo mismo he estado en este error en mis primeros trabajos geognósticos. 

Una cadena del litoral (Sierra del Mar) se extiende casi paralelamente á la costa, al nordeste del Rio Janeiro, descendiendo mucho hácia el Rio Doce y perdiéndose casi enteramente cerca de la Bahia (lat. 12° 58’). Segun el caballero de Eschwege llegan algunos débiles picos al cabo San Roque (lat. 5° 12’). La Sierra del Mar, al sudeste del Rió Janeiro, sigue la costa detras de la isla de Santa Catalina hasta Torres (lat. 29° 20’); allí vuelve hácia el oeste, y forma un recodo al dirigirse por los campos de Vacaria, hácia las orillas del Jucui (144).  

Al oeste de la cadena del litoral del Brasil, se halla la de Villarica (145) que es la mas elevada y mas considerable de todas, la cual el caballero Eschwege la designa con el nombre de Serra do Espinhaço, considerándola como la parte principal de toda la armazon de las montañas del Brasil. Esta cordillera se pierde hácia el norte (146) entre Minas Novas y la extremidad meridional de la capitanía general de la Bahía, por los 16° de latitud; cuya cordillera dista mas de 60 leguas de la costa de Porto Seguro; pero hácia el sur entre los paralelos del Rio Janeiro y San Paolo (lat. 22°-23°), en el centro de las montañas de la Serra de la Mantequeira, se acerca tanto á la cordillera del litoral (Serra do Mar) que casi se confunde con ella.

La Serra do Espinhaco sigue tambien constantemente la direccion de un meridiano; al paso que, hácia el sur, ella se dirige al sudeste y se termina hácia los 25° de latitud. La cadena tiene su mayor altura entre los 18° y 21° en donde los contrafuertes y mesetas que la estan pegadas, tienen bastante extension para ofrecer al cultivo de los terrenos donde reinan por pisos, climas templados, comparables á los climas deliciosos de Jalapa, de Guaduas, de Caracas y de Caripe. Esta ventaja, que depende del ensanchamiento del cadenon y de sus contrafuertes, no se vuelve á hallar en parte alguna en igual grado, al este de los Andes, ni aun tampoco en cadenas de una altura absoluta mas considerable, por ejemplo, en las de Venezuela y del Orinoco. Los puntos culminantes de la Serra do Espinhaço, en la capitanía de Minas, Geraes son la Itamba (932 toesas) la Serra da Piedade, cerca Sabara (900 toesas); el Itacolumi propiamente Itacumuni (910 toesas), el pico de Itabira (816 toesas), las Serras de Caraca, de Ibitipoca y del Tapagayo. M. Auguste Saint-Hilaire ha sentido un frio muy vivo en el mes de noviembre (luego en verano) en toda la cordillera de Lapa, desde la Villa do Principe hasta el Morro de Suares (147).

Acabamos de reconocer dos cadenas casi paralelas, una de las cuales, que es la del litoral y la mas extensa, es la menos elevada. La capital del Brasil se encuentra situada donde estan mas inmediatos los dos cadenones y unidos entre si, al este de la isla Mantequeira, sino por una verdadera cima ó cordillera transversal, a lo menos por un terreno montuoso. Segun antiguas ideas sistemáticas sobre la elevacion de las montañas, á medida que se adelanta ó avanza en el interior de un pais, se habia supuesto que existia en la capitanía de Mato Groso una cordillera central mucho mas elevada que la de Villarica ó do Espinhaço: pero hoy dia se sabe (y circunstancias climatéricas lo confirman) que al oeste del Rio San Francisco, en las fronteras de Minas Geraes y de Goyaz, no hay, propiamente hablando, una cadena continuada, pues que allí no se encuentra mas que un simple grupo de montañas, cuyos puntos culminantes son las Serras da Canastra (al sudoeste del Paracatu) y da Marcella (latitud 18° ½ y, 19° 10’), y mas al norte, los Pirineos dirigidos del este al oeste (lat. 16° 10’, entre Villaboa y Mejaponte). Este es el grupo de las montañas de Goyaz, que M. de Eschwege ha llamado la Serra das Vertentes, porque divide las aguas entre los afluentes meridionales del Rio Grande ó Parana y los septentrionales de! río Tucantines. El se prolonga hácia el sur mas allá del Rio Grande (Parana), y se aproxima, bajo los 23° de latitud, por la Serra Franca á la del Espinhaço. A excepcion de algunas cumbres al N.O. del Paracatu, no tiene este grupo mas que 300 á 400 toesas de altura, y es por consiguiente muy inferior al cadenon de Villarica. 

Mas lejos aun y al occidente del meridiano de Villaboa, no se encuentran mas que dos picos ó cumbres y una serie de montecillos que, sobre una longitud de 12°, forman el asiento ó grande balsa de division de aguas (lat. 13°-17°) entre el Araguay y el rio Paranaiba (afluente del Paruna), entre el rio Topayos y el Paraguay, entre el Guapore y el Aguapehi. La Serra de S. Martha (long. 15° ½) es bastante elevada tambien; pero los géografos, ó mas bien los dibujantes de mapas, han conservado la costumbre de ponderar singularmente la altura de las Serras y Campos Parecis, al norte de las villas de Cuyaba y Villabella (lat. 13°-14° long. 58°-62° ½). Estos campos, que tomaron su nombre del de una tribu de Indios salvages (148), son vastas llanuras, áridas, desprovistas enteramente de vegetacion, y en donde se acercan y aun se juntan los manantiales de los afluentes (149) de tres grandes rios, á saber del Topayos, Madeira y Paraguay.

El S’ de Almeida Serra, sabio autor de la descripcion estadística de la capitanía de Mato Groso (150), llama Altas Serranias á las montañas de las orillas del Aguapehi; pero es preciso no olvidar que, en un pais de llanos, unas montañas de 500 pies de altura parecen muy considerables, principalmente si, semejantes á las rocas de Baraguan y de los Morros de San Juan (151), tienen ellas poca masa.  

Las cartas manuscritas mas modernas del Brasil figuran al oeste de Villabella, 1° la Serra de Melguera ó dos límites; 2° la Serra Baliza, entre el Baures y el Alegre, y 3° la cordillera de San Fernando, entre las antiguas misiones de San Juan Bautista y de Santiago (lat. 16°-20°), adelantando en la provincia de Chiquitos hasta 64° ½ de long., y acercándose á 40 leguas de distancia al contrafuerte de los Andes de Santa Cruz de la Sierra; pero estos trabajos, aunque ejecutados en el Depósito hidrográfico de Rio Janeiro, no merecen mucha confianza en las regiones occidentales del Brasil, en esta terra incognita que se extiende desde Cochamba hasta Villabella. La forma de las montañas aisladas ea las llanuras de Chiquitos, los lagos entre las misiones de San Rafael, San José y San Juan Bautista, copiados de d’Anville y de La Cruz, se han hecho estereotípicos en todos los mapas de ochenta años acá, y es cierto que, entre los 62° y 66° de longitud, un simple estrecho terrestre, un llano cubierto de algunas colinas reune los grandes rios ó campos de la Plata y Amazona. El caballero Eschwege ha recibido de algunos colonos españoles, que venian de Cochamba á Yillabella, noticias precisas sobre la continuacion de estos prados ó sávanas.

Segun las medidas y observaciones, geognósticas de este sabio, las altas cumbres de la Serra do Mar (cadena del lÍtorai) apénas tienen 660 toesas; las de la Serra do Espinhaço (cadena de Villarica), 950 toesas; y las de las Serra das Vertentes (grupo da Canastra y de los Pirineos brasilenses), 450 toesas. Mas al oeste, la superficie del suelo parece no ofrecer mas que simples ondulaciones, pero hasta ahora no se ha hecho ninguna medida mas allá del meridiano de Villaboa. Considerando el sistema de las montañas del Brasil en sus verdaderos límites, tales como los hemos indicado mas arriba, se encuentra en él, á excepcion de algunos rnontones, la misma falta total ó ausencia de formas secundarias que ya nos ha llamado la atencion en el sistema de montañas del Orinoco (grupo de la Parima). Estas formas secundarias, que se elevan á alturas considerables en la cordillera de Venezuela y de Cumaná, no pertenecen en el Brasil sino á las bajas regiones.  

 

B. Llanos ó prados. 

 

Hemos examinado sucesivamente, en la parte de la América meridional, situada al este de los Andes, tres sistemas de montañas, á saber, el del litoral de Venezuela, de la Parima y del Brasil: hemos visto que esta region montuosa, que iguala á la cordillera de los Andes, no en masa, sino en area ó en seccion horizontal de superficie, es tres veces menos elevada, mucho mas pobre en metales preciosos, que estan adherentes á las rocas, desprovista de vestigios, rastros ó huellas del fuego volcánico, y á excepcion de las costas de Venezuela, poco expuesta á la violencia de los temblores de tierra. La altura media de los tres sistemas disminuye, del norte al sur, de 750 á 400 toesas; la de los puntos culminantes (rnaxima de las cimas ó picos de cada grupo) de 1,350 á 1,000 ó 900 toesas. De estas observaciones resulta que la cadena mas elevada, prescindiendo siempre del pequeño sistema de la Sierra Nevada de Santa Marta, es la cordillera del litoral de Venezuela, quien por sí misma no es mas que una continuacion de los Andes. Dirigiendo nuestra vista al norte, hallamos en las Américas central (lat. 12°-30°) y boreal (lat. 30º-70°) al este de los Andes de Guatemala, Méjico y Alta Luisiana, la misma regularidad de descenso que nos ha llamado la atencion hácia el sur. En esta vasta extension de territorio, desde la cordillera de Venezuela hasta el círculo polar, la América meridional ofrece dos sistemas muy distintos, que son el grupo de las montañas de las Antillas, cuya parte oriental es volcánica, y la cadena de los Alleganis. El primero de ellos, tragado en parte por las olas, puede compararse, en cuanto á la posicion relativa y de forma, á la Sierra Parima, y el segundo á los cadenones ó cordilleras del Brasil, igualmente dirigidas del S. O, al N. E. Los puntos culminantes de los dos sistemas se elevan á 1,138 y 1,040 toesas. He aquí los elementos de esta cueva, cuya cima convexa se encuentra en la cadena del litoral de Venezuela.

 

SISTEMA DE MONTAÑAS 
MAXIMA DE CUMBRES O PICOS
Grupo del Brasil
Itacolumi  900 toes. (lat. mer. 20° 1/2) 
Grupo del Parima  
Duida   1,300 (lat. bor. 3° 1/4)
Cadena del litoral de Venezuela 
Silla de Caracas 1,350 (lat. bor. 10° 1/2)
Grupo de las Antillas
Montañas Azules  1,138 (lat. bor. 18° 1/5)
Cadena de los Alleganis
Montaña Washington 1,040 (lat. bor. 44° 1/4)

  

He preferido indicar en este cuadro las puntos culminantes de cada sistema, á la altura media de las líneas de cumbres; los puntos culminantes son el resultado de medidas directas, mientras que la altura media es una idea abstracta bastante vaga, sobre todo cuando no hay mas que un grupo de montañas, como en el Brasil, en la Parima y Antillas, y no una cadena contínua. Aunque no se pueda poner en duda que, entre los cinco sistemas de montañas que estan al este de los Andes, y de los cuales uno solo pertenece al hemisferio austral, la cadena del litoral de Venezuela sea la mas elevada (teniendo un punto culminante de 1,350 toesas, y una altura media de líneas de cumbres de 750 toesas), se reconoce sin embargo, con alguna sorpresa, que todas las montañas de la América del este (sea continental, sea insular) no difieren considerablemente del nivel del Océano. Los cinco grupos tienen todos, poco mas ó menos, una altura media de cinco á setecientas toesas; y los puntos culminantes (maxima de cumbres) de mil á mil y treinta toesas. Esta conformidad de construccion, sobre una extension dos veces mayor que la Europa, me parece un fenómeno muy notable. Al este de los Andes del Perú, Méjico y Alta Luisiana, ninguna cima entra en el límite de las nieves perpétuas (152). Puede aun añadirse que, á excepcion de los Alleganis, no nieva ni aun esporádicamente, nieve en ninguno de los sistemas orientales que acabámos de examinar. Resulta de estas consideraciones, y principalmente de la comparacion del Nuevo continente con las partes del antiguo que mejor conocemos, con la Europa y Asia, que la América, arrojada en el hemisferio acuático (153) de nuestro planeta, es todavía mas notable por la contínua extension de las depresiones de su superficie, que por la altura y continuacion de su cresta lóngitudinal.

Mas allá y de este lado del istmo de Panamá, pero siempre al este de la cordillera de los Andes, sobre una extension de mas de 600,000 leguas cuadradas, las montañas apénas tienen la altura de los Alpes escandinavos, Carpates, Montes Dorados (en Auvernia) y del Jura. Un solo sistema, el de los Andes, reune en América, sobre una zona estrecha y larga de 5,000 leguas, todas las cumbres, que tienen mas de 1,400 toesas de elevacion. En la Europa al contrario, considerando aun, segun vistas demasiado sistemáticas, los Alpes y Pirineos, como una sola línea de cumbres, encontrarémos todavía muy lejos de esta línea o cresta principal, en la Sierra Nevada de Granada, Sicilia, Grecia, Apeninos y aun tambien en Portugal, cimas de 1,500 á 1,800 toesas de altura (154). Este contraste entre la América y la Europa, en cuanto á la distribucion de los puntos culminantes que alcanzan 1,300 á 1,500 toesas, es tanto mas evidente, cuanto que las bajas montañas orientales de la América del sur, cuyos maxima de cumbres no tienen mas que 1.300 á 1.400 toesas, estan situadas al lado de una cordillera, cuya altura media excede 1,800 toesas, mientras que los sistemas secundarios de las montañas de Europa se elevan á maxima de cumbres de 1,500 á 1,800 toesas, cerca de una cadena principal de menos de 1,200 toesas de altura media.   

 

Maxima de lineas de cumbres bajo el mismo paralelo. 

 

- Andes del Chile y Alto Perú. Nudos de montañas de Porco y Cuzco, 2,500 toesas.
Andes de Popayan y Cundinamarca. Cordillera de Guanacas, Quindiu y Antioquía, mas de 2,800 toesas.  
- Grupo aislado de las montañas nevadas de Santa Marta
, créese de 3,000 toesas de altura.  
- Andes volcánicos de Guatemala y Andes primitivos de Oajaca
, de 1,700 á 1,800 toesas.  
- Andes del Nuevo Méjico y Alta Luisiana (Montañas Peñascosas) y mas al oeste , Alpes marítimos de Nueva Albion 1,600 á 1,900 toesas.  
- Grupo de montañas del Brasil, poco menos elevado que los Cevenes, 900 á 1,000 toesas.  
- Grupo de montañas de la Parima, poco inferior á los Carpathes, 1,300 toesas.  
- Cadena del litoral de Venezuela, 80 toesas mas bajo que los Andes escandinaves, 1,350 toesas.  
- Grupo de las Antillas, 170 toesas mas elevado que las montañas de Auvernia, 1,140 toesas.   
- Cadena de los Alleganis, 160 toesas mas alta que las del Jura y Gates de Malabar, 1,140 toesas.  

Este cuadro (155) incluye todos los sistemas de montañas del nuevo continente, á saber, los Andes, los Alpes marítimos de California ó de Nueva Albion y los cinco grupos del este. 

Añadiré á los hechos que acabo de exponer una observacion igualmente patente: en Europa, los maxima de los sistemas secundarios que exceden de 1,500 toesas se hallan únicamente al sur de los Alpes y Pirineos, es decir, al sur de la cresta principal del continente, y estan colocados hácia donde esta cresta se aproxima mas al litoral, y donde el Mediterráneo ha tragado mas tierra firme. Al contrario, al norte de los Pirineos y de los Alpes, los sistemas secundarios mas elevados, los Carpates y Montes Escandinavos (156) no llegan á 1,300 toesas de altura. La depresion de lineas de cumbres del segundo órden se encuentra por consiguiente, en Europa como en América, hácia donde la cresta principal se halla mas lejos del Litoral. Si no se temiese sujetar grandes fenómenos á una escala demasiado chica, podria compararse la diferencia de altura de los Andes y de las montañas de la América oriental á la diferencia de altura que se observa entre los Alpes ó Pirineos y los Montes Dorados, Jura, Vosges ó el Schwarzwald. 

Acabamos de ver que las causas que han levantado la costra oxidada del globo en crestas ó grupos de montañas, no han obrado muy poderosamente en la vasta extension de país que se prolonga desde el pié oriental de los Andes hácia el antiguo continente; esta depresion y continuacion de llanuras son hechos geológicos tanto mas notables cuanto que en ninguna otra parte se extienden sobre latitudes mas diferentes. Los cinco sistemas de montañas de la América oriental, cuyos límites hemos indicado, dividen esta parte del continente en un igual número de hoyas, de las que solo la del Mar de las Antillas ha quedado sumergida. Del norte al sur del circulo polar, hácia el estrecho de Magallanes, vemos sucederse: 

 

a. LA HOYA DEL MISISIPI Y DEL CANADA.

 

Un hábil geólogo, M. Edwin James, ha hecho ver recientemente que esta hoya se halla entre los Andes del Nuevo Méjico ó de la Alta Luisiana y las cordilleras de los Alleganis que se prolongan hácia el norte, cruzanda los raudales de Quebeco. Como está abierta tanto al norte como al sur, podria ser designada con el nombre colectivo de la hoya del Misísipi, Misuri, Rio San Lorenzo, de los lagos grandes del Canadá, del Rio Mackensia, del Saskatchewin y de las costas de la bahía de Hudson. Los afluentes de los lagos y los del Misísipi no estan separados por una cadena de montañas que se dirige del este al oeste, asi como lo indican algunas cartas: la línea de division de agua es señalada por una débil cresta, por una simple altura.

No existe tampoco cadena alguna entre los nacimientos del Misuri y Asiniboni que es un brazo del Red River de la bahía de Hudson. Estas llanuras, casi todas sávanas, entre el Mar Polar y el golfo del Méjico, tienen una superficie de mas de 270,000 leguas cuadradas marinas, casi igual al area de la Europa entera. Al norte del paralelo de 42°, el declive general del terreno se dirige hácía el este, y al sur de este paralelo, inclina hácia el sur. Para dar una idea precisa de la poca rapidez de sus pendientes, es preciso acordarse que el nivel del Lago Superior es de 100 toesas; el del lago Erie, 88 t.; y el del lago Ontario, 36 t. mas elevado que el nivel de las aguas del Océano; y por esta razon las llanuras al rededor de Cincinnati (lat, 39° 6’) tienen , segun Drake, apenas 80 toesas de altura absoluta. Hácia el oeste, entre los montes Ozark y el pié de los Andes de la Alta Luisiana (Rocki Mountains, lat. 35°-38°), la hoya del Misísipi se eleva considerablemente en el vasto desierto descrito por M. Nuttal. Ofrece una serie de pequeñas mesetas que se suceden por grados, y el mas inmediato á las Montañas Peñascosas, entre el Arkansas y el Paduca, se cree tener elevado mas de 450 toesas de elevacion. El mayor Long ha medido allí una base para determinar la posicion y altura del James Peak. En la grande hoya del Misísipi, la línea que separa las florestas y las sávanas se dirige, no, como podría suponerse, en el sentido de un paralelo, pero sí corno la costa atlántica y los mismos montes Alleganis, del N. E. al S. O., de Pittsbourg hácia San Luis y el Red River de Natchitotches, de suerte que sola la parte septentrional del estado de los Ilineses esta cubierta de gramíneas (157)

Esta línea de demarcacion no ofrece solo interés para la geografía de las plantas, sino que ejerce tambien, cómo lo hemos ya expuesto mas arriba, una grande influencia sobre el relajamiento del cultivo y de la poblacion, al noroeste del Bajo Misísipi. En los Estados Unidos los paises de sávanas son mas lentos en ser colonizados, y las mismas tribus de los Indios independientes estan forzadas, por el rigor del clima, á venir invernar á lo largo de los rios donde hallan álamos y sauces. Por otra parte, de todas las hoyas de la América, la del Misísipi, lagos del Canadá y San Lorenzo, es la mas vasta; y aunque su poblacion total no suba, en este momento, á mas de tres millones, debe sin embargo considerarse como aquella en que, entre los 29° y 45° de latitud (long. 74°-94°) la civilizacion ha hecho mas progresos. Puede decirse, aunque, en las otras hoyas (del Orinoco, Amazona y Buenos Aires), la vida agrícola no existe sino muy poco, y solo en un pequeño número de parages que empieza á reemplazar la vida pastoril y la de los pueblos pescadores y cazadores. Las llanuras entre los Alleganis y los Andes de la Alta Luisiana tienen una extension tal, que, semejantes á las pampas (158) del Chaco y de Buenos Aires, crian en una de sus extremidades, bambusáceas (ludolfia miega) y cocos, mientras que la otra, durante la mayor parte del año, está cubierta de hielos y nieves.

 

 

(144)
Notas manuscritas de M. Auguste Saint-Hilaire. A este gran naturalista cuyas vastas miras se han dirigido sobre todo lo que interesa á la geografía física debo yo rectificas dones importantes en mi dibujo en borrador del sistema brasilense de montañas. (Regresar a 144)
(145)
Altura de esta villa sobre el nivel del mar, 630 toesas. Esta altura prueba que Villarica está situada en la misma cadena (Serra do Espinhaço), pues que la Mesa de Minas Geraes ó los contrafuertes que reunen la Serra do Espinhaço á la de Goyaz ó das Vertentes, no tiene generalmente mas que 300 toesas de elevacion absoluta. Eschwege, Journal von Brasilien, 1818; Tom. II. pág. 213. (Regresar a 145) 
(146)
Sospéchase que las puntas ó cumbres peñascosas que forman las cataratas de Paolo Alfonso, en el Rio Francisco, pertenecen al prolongamiento boreal de la Serra do Espinhaço, lo mismo que una serie de alturas en la provincia de Seara, en donde rocas de calcáreo fétido contienen muchos peces petrificados, pertenece á la Serra das Vertentes. (Regresar a 146)
(147)
Cálculo de un viage del Brasil, parte 5, Eschwege, p. 5, 29, 30. (Regresar a 147)
(148)
Patriota, 1813, n°. 1, 48; n°. 6. P. 40, 51. La parte occidental de estos campos se llama Urucunamacua entre el Securi y el Camarare, dos afluentes del rio Topayos. (Regresar a 148)  
(149)
De estos afluentes vecinos, los del Topayos son el Jurucua y el Camarare, los del Madeira, el Alegre, el Guapore y el Sarare; los del Paraguay, el Aguapehi, el Jauru y el Sipotobu. Villabella, cuya posicion podrá ser importante algun dia para el comercio interior entre el Amazona y el Rio de la Plata, está situada (lat. 15° 0’ long. 62° 18’) en la márgen derecha del Guapore ó Itenes, un poco mas arriba del confluente del Sarare. Al sur de Santa Bárbara se aproxima de tal modo el Aguapehi (afluente del Paraguay y el Rio de la Plata) al Rio Alegre (que lo es del Guapore y del Amazona), que el portage ó arrastradero solo tiene 5,322 brazas de largo. Allí es donde, bajo el ministerio del conde da Barca, se quiso trazar un canal (Eschwege, Gemalde, p.7), y sin embargo esta circunstancia no bastaria por sí sola para probar la ausencia ó falta de algunas cadenas de montañas; pues que las mas grandes cordilleras ofrecen á menudo aberturas, hondonadas y valles transversales. Un grado mas arriba del confluente del Paraguay y del Jauru, que recibe el Aguapehi, comienza un terreno bajo y pantanoso que se extiende hasta Alburquerque, y cuyas inundaciones (latitud I7°-19°) han dado márgen á la fábula de la laguna de Jarayes, como las del rio Parima (Rio Branco) han hecho nacer la fábula de la laguna Parima (Mar del Dorado ó de Rupunuwini). Véase el Patriota, 1813, n° 5. p. 33, y la Carta manuscrita del Brasil redactada en 76 cartas particulares en el Depósito de las del Rio Janeiro, por Silva Pontes Leme, 1804. (Regresar a 149)  
 (150)
Estado geografico y politico de la capitanía de Mato Croso (1797), por el sargento mayor de ingenieros Ricardo Francisco de Almeida Serra. (Regresar a 150)  
(151)
En el Bajo Orinoco y en los llanos de Venezuela. (Regresar a 151)
(152)
Ni aun los White Mountains del estado de New Hampshire, á los cuales pertenece el Mount Washington. Mucho tiempo antes de la medida precisa del capitan Partridge, habia yo probado (en 1814) por las leyes de la diminucion del calor, que ninguna cumbre de los White Mountains podia tener 1,600 toesas de altura que les asignaba M. Cutler. Véase mi memoria: Ideas sobre el límite inferior de la nieve perpétua en la Aurora ó Correo de la Habana, n°. 220, p. 142. (Regresar a 152) 
(153)
La desigual reparticion de los continentes y de los mares ha hecho designar, largo tiempo hace, al hemisferio austral como un hemisferio eminentemente acuático: pero esta misma desigualdad se vuelve á encontrar cuando se considera el globo dividido, no en el sentido del ecuador, sino en el de los meridianos. Las grandes masas de las tierras estan reunidas entre los meridianos de 10° al oeste, y de 15° al este de Paris, mientras que el hemisferio eminentemente acuático comienza en el occidente del meridiano de las costas de la Groenlandia, y termina en el oriente del meridiano de las costas orientales de la Nueva Holanda y de las islas Kuriles. Esta desigual distribucion de las aguas y de las tierras ejerce la mayor influencia sobre la distribucion del calor en la superficie del globo, sobre las inflexiones de las lineas isotermes y sobre los fenómenos climatéricos en general. En cuanto á los habitantes del centro de Europa , el hemisferio acuático puede ser llamado occidental, como el terrestre oriental; porque yendo al oeste se llega mas pronto al primero que al segundo; y de cuya division, en el sentido de los meridianos, se trata en el texto. El hemisferio occidental era tan desconocido hasta fines del siglo XV° á los pueblos del hemisferio oriental, como nos lo es hoy dia, y probablemente lo será siempre, una mitad del globo lunario. (Regresar a 153)
(154)
Puntos culminantes. Mulhacan de Granada 1,826 toesas; Etna, segun el capitan William Henry Smith 1,700 t.; Monte Corno de los Apeninos 1,489 t. Si el monte Tomoros en Grecia y la Sierra Gaviarra de Portugal entran, como lo aseguran, en el limite de las nieves perpétuas (Pouqueville, tom II., pág. 242, y Balbis, Ensayo estadistico sobre el Portugal, tom. II, p. 68), estas cimas deben, segun su posicion en latitud, alcanzar de 1,400 á 1,600 toesas. Sin embargo, en las montañas mas elevadas de la Grecia, en el Tomoros, el Olimpo de Tesalia, el Polianos de los Dolopes y el monte Parnaso, M. Pouqueville no ha visto, en el mes de agosto, sino la nieve conservada en estriado ó en cavidades al abrigo de los rayos del sol. (Regresar a 154)
(155)
Para justificar la exactitud de las comparaciones que presenta el cuadro, rccordarémos las alturas siguientes Monte Mezin (Cevenes) 1,027 toesas; el Puy de Sancy, vulgarmente llamado Puy de la Cruz, cumbre de los Montes Dorados en Auvernia, 972 t.; el Reculet (Jura), segun la última nivelacion de M. Roger, oficial ingeniero, 880, t.; el Monte Tadiandamalla en los Gates de Malabar, segun las operaciones del coronel Lambton, 887 t. En la parte septentrional de los Alleganis, las montañas blancas de New Hampshire se elevan hasta 1,040 toesas; pero hácia el sur, por ejemplo, en Virginia, miran todavia como muy elevados los picos de Otter (Blue Ridge) que, segun Morse, tienen 486 toesas; según Tanner, 667 t. La altura media de la línea de cumbres de los Alleghanis es poco mas ó menos de 450 toesas, por consiguiente á lo menos de 200 t. inferior á la altura media del Jura. El cuadro á que se refiere esta nota solo ofrece las comparaciones de las mas altas cimas, y los maxima de las crestas, que es preciso no confundir con sus alturas medias. (Regresar a 155)
(156)
El Lomnitzer Spiz de los Carpates tiene, segun M. Wahlenberg, 1,245 toesas; el Sneehaetta, en la cadena de Dovrefield en Noruega (la mas alta cima de todo el coutinente antiguo, al norte del paralelo de 55°), tiene 1,270 toesas sobre el nivel del mar. (Regresar a 156)
(157)
Observaciones manuscritas de M. Gallatin. Del otro lado del oeste, es decir, mas allá de las sávanas ó prados del Misuri se vuelven á encontrar florestas al pié de las Montañas Peñascosas. Entre esta cadena y la costera (de los Andes marítimos de la Nueva Albion) hay prados en que la madera es muy rara; pero pasando los Alpes marítimos vuelven á empezar las florestas, y el pais ofrece hasta la embocadura del rio Columbia, todas las ventajas del Tenesi y de Kentucky. (Regresar a 157)
(158)
Las palmas se extienden hácia el sur en las pampas de Buenos Aires y en la provincia Cisplatina hasta el 34°-35°. (Auguste de Saint-Hilaire, Cálculo de un viaje al Brasil p. 60). (Regresar a 158)

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