VILLAPINZÓN
Luis Antonio
Escobar
Las tierras sin árboles
nativos son futuros desiertos. La erosión, como el cáncer, sólo se ve cuando ya es
demasiado tarde. Miles de hectáreas en Villapinzón ya no tienen agua y
están
amenazadas con volverse estériles.
El campesino debe volver
a su tradición de amar la tierra, respetarla, sembrar y cuidar los árboles: no
contaminar el agua, ser hermano de todos los animales. Sólo así la naturaleza le
seguirá entregando todos sus maravillosos bienes.
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