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Documento No. 98
Del Obispo de Popayán a Domínguez
Pasto, agosto 27 de 1819.
Archivo General de Indias.
Cuba, legajo 744.
Nº 10. Oficio del Ilustrísimo señor
Obispo al señor gobernador.
Mi estimado amigo y dueño de todo mi corazón: Dios que ocurre a la mayor necesidad y jamás abandona al que lo busca amando la justicia, nos ha consolado en esta noche en la que hemos tenido el indecible gusto de recibir carta del señor general Calzada llena de las más lisonjeras noticias. El infame Bolívar mandó a sus tropas bárbaras a saquear a Santa Fé y lleno de un terror que siempre acompaña al malvado, no se ha determinado a entrar en Santa Fé, quedándose en Tunja, por no perder de vista la retirada de los Llanos que será muy difícil que la pueda verificar, pues el insigne y valeroso general Morales lo persigue hasta con catorce mil soldados. Ahora conocerán los infieles a Dios y al Rey el castigo que deben esperar de sus horrendos crímenes. El general Calzada dormirá esta noche en el Pedregal y debe estar en ésta dentro de 4 o 5 días. Popayán se ha cubierto de gloria por su fidelidad y por la tranquilidad que ha guardado en los críticos momentos que han precedido, manteniéndose dóciles a la voz de su pastor, cuya satisfacción me tiene lleno del mayor regocijo. Luego que se difundió la noticia, mi palacio se llenó de todo el pueblo, llenos de la mayor complacencia, y todos andan por la calle disparando cohetes y gritando a una voz que Viva el Rey. Dios quiera que todo el Valle observe la misma docilidad para que este prelado que los mira a todos como a sus hijos, consiga una satisfacción completa y los vea libres de los males que les atraería una conmoción indirecta. Soy todo de usted con mi corazón y deseo acreditarle esta verdad, su más fino, invariable amigo, servidor y capellán que su mano besa. Salvador, Obispo de Popayán. Son las 9 de la noche del 27 de agosto de 1819.
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