Después del triunfo

 

La conducta de Nariño después del triunfo fué nobilísima. Todos los prisioneros fueron atendidos y obsequiados y Niño, que tanto había vilipendiado y hasta calumniado al Presidente de Cundinamarca, fué tratado con especial cortesía y consideración por el que él llamaba su enemigo.

No bien volvió á reinar la paz cuando Nariño publicó una invitación al país en la cual se leen las siguientes cláusulas :

1º Se Pide que vengan Diputados de las Provincias que quieran unirse (á Cundinamarca), á razón de uno por cada cincuenta mil almas de la población que actualmente se crea tener.

2º Que estos Diputados sean precisamente hijos de la Provincia.

3º Que no vengan ellos mismos á ser funcionarios sino á formar la Constitución y elegir los que deben ocupar los empleos del Gobierno que establezcan.

4º Que entre tanto que esto se verifique, que debe ser á la mayor brevedad, las Provincias que quieran reunir sus fuerzas á las de Cundinamarca para la defensa común, remitan personas de su satisfacción con las instrucciones y poderes convenientes para que se acuerde el modo y se proceda desde luego á destinarlas á donde llame el peligro. Admitiéndose, por ahora, hasta las que están en cuestión si deben ó no figurar como tales, para que no se demore esta medida saludable y urgente.

"Santafé ofrece, bajo el más solemne juramento. una inviolabilidad conforme al Derecho de Gentes, á todas las personas que se destinaren á los fines dichos, con tal que no tengan causa en este Gobierno, y franquear todos los auxilios de habitaciones y piezas conducentes á las Asambleas que hayan de tener lugar, con todo el decoro y seguridades correspondientes para el libre ejercicio de sus funciones."

 

Aunque el amor propio de los miembros del Congreso de Tunja había sufrido cruelmente con la derrota del 9 de Enero y no podían fácilmente olvidar aquel golpe, merced á la prudencia y moderación de Nariño después del triunfo, al fin se logró que entraran en comunicación amistosa por medio de los comisionados que enviaron unos y otros á arreglar ciertos asuntos pendientes entre los dos Gobiernos.

"La victoria no ensoberbeció á Nariño, dice Martínez Silva (1) como había engreído á sus contrarios el triunfo de Venta-quemada: usó no sólo de generosidad, sino de delicada hidalguía con los prisioneros, evitó todo acto de persecución y de violencia, y en vez de sacar partido de la victoria para marchar sobre Tunja, se abstuvo de toda medida que pudiera complicar la situación y se apresuró á poner en libertad los prisioneros que guardaba en su poder y á entenderse con los comisionados del Congreso para el ajuste definitivo de la paz.

"Los comisionados nombrados por el Congreso fueron los Diputados don José María del Castillo y don José Fernández Madrid, y por parte de Nariño los señores don Jorge Tadeo Lozano y don José María Palacio."

 

Los comisionados, después de disputar acaloradamente, al fin convinieron en que se guardaría la paz, pero no se acordó cosa alguna acerca de la clase de gobierno que se instituiría. Todo el resto del país que se hallaba libre de españoles había conservado íntimas y amistosas relaciones con Nariño é improbó la conducta del Congreso con el Gobierno de Cundinamarca.

Entre tanto Bolívar había obtenido triunfos notabilísimos en el Valle de Cúcuta y pedía auxilios, tanto al Gobierno de Tunja como al de Cundinamarca, para ir á libertar nuevamente á Venezuela. Nariño se apresuró á enviarle los recursos, armas y hombres que pudo distraer de las fuerzas que estaba disciplinando para marchar al Sur á combatir á Sámano y á Montes, dueños ya de casi todo el Valle del Cauca.

No es de nuestra incumbencia tratar aquí de la situación en que se hallaba todo el país, sino en lo tocante á la parte que en la causa pública tomó Nariño; otras plumas más doctas han tratado de esto prolijamente.
La invitación que había enviado Nariño á todas las Provincias para que fueran á reunirse en Santafé y allí acordar la forma de Gobierno que debería tener el país, no tuvo el efecto deseado; todas ellas estaban ocupadas en sus asuntos particulares para defenderse del enemigo común que las amenazaba; pero el Colegio Electoral de Cundinamarca sí se reunió en Santafé y ese mismo día, 13 de junio, Nariño hizo dimisión espontánea de la Dictadura, de que había sido revestido en circunstancias excepcionales de guerra civil.

Con ese motivo el Presidente dirigió un discurso muy extenso al Colegio Electoral de Cundinamarca, del cual vamos á hacer algunos extractos:

"El presente Colegio (empieza diciendo) se va á instalar en uno de los momentos más críticos y delicados en que quizás nunca se volverá á ver la Representación Nacional de Cundinamarca. No sólo su suerte, señores, está hoy en vuestras manos, sino la de la Nueva Granada, y no sé si diga también que la de toda esta parte de la América del Sur puede depender del acierto en vuestras deliberaciones. No se trata sólo de venir á revisar una Constitución defectuosa y de nombrar los funcionarios que deben ocupar los empleos de nuestro Gobierno Provincial; se trata también de resolver el gran problema del Acta Federal, problema que ha parecido tan fácil á esas almas vulgares que sólo obran por imitación, sin estudiar las consecuencias, los tiempos y los lugares, pero problema de cuya resolución depende en gran parte la suerte de este Continente.

"No pretendo, señores, prevenir vuestra opinión en favor ó en contra de un punto que me ha atraído tantas persecuciones: yo os protesto delante de Dios y de los hombres que insensible á los dicterios y á las balas de mis mismos conciudadanos, no he tenido otras miras en mis procedimientos que el amor á la Patria y á la libertad..... Toda la saña de mis enemigos no me puede quitar hoy el placer que experimenta mi alma al ver terminada voluntariamente mi pretendida tiranía y de poder decir como Pericles á la hora de su muerte, que después de tantas agitaciones, de tantos partidos y de una guerra abierta contra mi persona y contra esta ciudad, no dejo una sola familia vestida de luto ..............."

 

Dice después que, imitando á Nuestro Señor Jesucristo, se va á valer de una parábola para explicar el resultado de sus trabajos políticos en la época en que regía los destinos de Cundinamarca, probando que de otra manera la ruina hubiera sido la consecuencia de su conducta.

Hace en seguida una corta reseña de la situación de las colonias durante los tres siglos en que imperaron solos los españoles en el país, dejando en él una semilla que produjo en sus habitantes un carácter y una índole especial que no podía evitarse. "En lugar, añade, de comenzar una reforma gradual y meditada, una vez que se obtuvo la libertad, abrazamos el partido desesperado de quererlo destruír todo y edificar de nuevo en un solo día: Recedant, vetera nova sint omnia, fué nuestra divisa. Como las ideas que más se habían divulgado entre nosotros por el ejemplo, eran las de Norte América, el grito universal fué por este sistema. Se dividió el Reino en tantos Estados cuantas eran antes las Provincias y Corregimientos. Cada Estado debe tener tantos funcionarios en su gobierno como los que se necesitarían para toda la Nueva Granada, etc., etc.........."

¿Y qué sucedió? "¡Tan corrido, sigue diciendo, no obstante, tres años, y ninguna Provincia tiene tesoro, fuerza armada, cañones, pólvora, escuelas, caminos, ni casas de moneda; sólo tienen un número considerable de funcionarios que consumen las pocas rentas que han quedado, y que defienden con todas sus fuerzas el nuevo sistema que los favorece. No importa, dicen, los males presentes, si la esperanza de las grandes ventajas de este sistema nos debe recompensar con usura; la libertad hace milagros, y si no fuera por el intruso Presidente de Cundinamarca, va el Reino estaría organizado, etc.....

"Entre tanto los enemigos de la libertad de América se acercan por diversos puntos; las Provincias, sin medios de defensa, ocurren á la corrompida (según ellos) capital y al intruso. Presidente que les han franqueado seis expediciones en año y medio. (Así: la de Ocaña, la de San Gil, la de Cúcuta, la de Servití la de Popayán, los auxilios al General Bolívar y otras que no cuenta).

"Pero como Cundinamarca es la vaca á quien todos ordeñan y dan de palos en lugar de darle de comer, la vaca morirá y las Provincias no tendrán á quien ocurrir dentro de poco. ¿Será preciso, señores, ser un gran profeta para pronosticar la suerte que nos espera? Deberemos buscar en manejos ocultos la causa de nuestra ruina, ó en nuestros propios delirios?...

" Pero ya oigo que se me va á responder que el Congreso salva cuantas dificultades opongan á este sistema, y yo en nos palabras contesto: que establecer un sistema de debilidad para formar un cuerpo robusto, es una contradicción, un absurdo y el último de los delirios del entendimiento humano; debilitar los fragmentos para robustecer el edificio no cabe en mi cabeza. Sin que me repliquen con el ejemplo de Norte América, porque repito cien veces, que no estamos en caso de comparación con unos pueblos que siempre fueron libres, y que tuvieron los auxilios de la Francia de la España para defenderse..............."

 

Con ojo profético dice más lejos:

..... "El día funesto se acerca en que si no mudamos de conducta vamos cargados con nuestras bellas Constituciones á morir en los cadalzos ó en las bóvedas de las Antillas, maldiciendo la crueldad de nuestros capitalistas que no nos concedieron tres años más para acabar de realizar nuestro sistema favorito. Quiera el cielo que mis temores sean infundados, y que puesta hoy nuestra suerte en manos tan diestras como las de los ilustres miembros que van á formar este Colegio, nuestro horizonte se despeje y tomen otro semblante las cosas!.........."

 

No se equivocaba Nariño; casi todos los que hacían parte del Colegio Electoral fueron fusilados, perseguidos, condenados á trabajos forzados ó á las bóvedas de Bocachica, La Guaira, Puerto Cabello ó los castillos fuertes de España y Africa!

..... "Si el Congreso se obstina, añade, en no ceder de su opinión y Cundinamarca en no ceder de la suya, otra guerra doméstica es inevitable, porque sólo la fuerza de las armas puede decidir la cuestión.

"No hay medio, señores; no pudiendo subsistir en el estado actual es indispensable una nueva guerra civil, mudar el sistema general ó entrar en federación.

..... "Luego si queremos subsistir y que no haya una nueva guerra civil, es preciso ó mudar de sistema general, ó entrar Cundinamarca en federación con las demás Provincias.

..... "Opino, pues, que entremos en federación, no porque crea este el mejor sistema para nosotros en las circunstancias actuales, sino porque es el único camino que nos queda para no concluír inmediatamente con nuestra libertad y nuestra existencia. Digo más, ya que nos decidamos á abrazar este partido, sea sin restricción ninguna, poniendo nuestra suerte enteramente en manos del Cuerpo nacional. ¿No debemos esperar nosotros que á nuestro ejemplo las demás Provincias y los miembros que hoy componen el Congreso se franqueen también por su parte, y concordes y amigos se abra un nuevo horizonte que los facilite las reformas que necesitamos? ¿No vamos con este paso á conseguir el primer bien, que es la concordia y la uniformidad de ideas y de sentimientos que forman la principal fuerza en un Estado? Cuando no lográsemos otra ventaja que el desengaño, deberíamos ya abrazar este partido para que cesase la división.

"El Congreso puede acelerar la reunión de la Gran Convención é invitar entre tanto á las Provincias á simplificar sus Gobiernos reduciéndolos al Poder Ejecutivo, al Judicial de las primeras y segundas instancias, y á un Senado compuesto de tres sujetos formando una Legislatura general compuesta de los hombres más instruídos de todas las Provincias, en número proporcionado á las luces generales y á la importancia de la materia, y tres ó cuatro altos Tribunales de Justicia para los últimos recursos. El ahorro que de esta reforma resultaría, debía entrar en el fondo común para mantener tropas veteranas.........."

 

Se lanza en seguida á proponer una Legislación que pide sus oyentes desarrollen convenientemente, fijándose y estudiando la índole y los hábitos del pueblo que se va á gobernar.

 

"Pasar por grados, dice, de lo conocido á lo desconocido, es lo que nos enseña una buena lógica, en todo conforme con la y la experiencia. Todo lo que puede hacer el amor de la libertad es acelerar estos pasos, pero nunca trastornar su curso sin el peligro de hacer esfuerzos infructuosos..........

"Ya habéis visto, añade más lejos, que el sistema federal es el más perfecto que han encontrado los hombres para que se gobierne pacíficamente á los pueblos que han llegado á la adolescencia con luces, con rentas y con fuerzas para sostenerse: es también el más débil y el merlos á propósito para los pueblos nacientes que se hallan amenazados, como nosotros, ele ser invadidos de Europa y que carecemos de luces generales y de fuerzas para sostenemos. Habéis visto también que habiéndose hecho la federación una enfermedad epidémica en toda la América española por el contagio de la América inglesa y viéndonos en la dura alternativa de federar ó continuar una guerra escandalosa y bárbara, la prudencia y la humanidad dictan abrazar el primer partido.

"Os he presentado, aunque con rapidez, la necesidad de reformar la Constitución y de acomodarla á la extensión en que quede la Provincia, á sus luces, á sus rentas y, sobre todo, á nuestros hábitos, y finalmente, que os debéis circunscribir en élla al más estrecho recinto.

"Asentad las bases de una recta y sabia administración de justicia en que el hombre pueda vivir seguro y tranquilo al abrigo de su inocencia; dad el primer impulso al fomento de la agricultura y al comercio no sólo como á manantiales de la renta pública, sino como al medio seguro de aumentar la población; estableced un sistema de economía en el Gobierno buscando nuevos manantiales al Erario para levantar tropas y comprar armas y dejad lo demás al tiempo..... Cuando nuestra suerte dependía de unos amos fieros y altaneros, nos bastaba saber obedecer; pero hoy que depende de nosotros mismos, es preciso saber pensar, saber sofocar nuestras pasiones, nuestros resentimientos, nuestros vicios y saber sacrificar generosamente nuestros intereses y nuestras vidas."

 

Sin duda se notaba ya temor del paso que se había dado en la vía de la Independencia y que algunos se habían manifestado arrepentidos y descontentos, porque el gran Nariño que sí supo siempre sacrificar sus resentimientos y olvidar las injurias que se le hicieron en favor de esa patria ingratísima siempre, añade lo siguiente:

"Advertid que estáis en alta mar y que no basta arrepentiros de habemos embarcado para llegar al puerto; es preciso no soltar los remos de las manos si queréis escapar de la tormenta. ¡Que el fuego sagrado de la libertad penetre vuestros corazones, que inflame vuestras almas, que ilumine vuestros entendimientos! Sí ¡que el fuego puro, este fuego santo, que no es otra cosa que la caridad y amor á nuestros semejantes, os haga dignos del alto rango á que hoy os llaman los destinos del Nuevo Mundo! Nada acerca tanto el hombre á la Divinidad como la acción de mejorar á sus semejantes, de romper sus cadenas, de enjugar sus lágrimas y hacer su felicidad.

La virtud es la base, el fundamento de la libertad; sin ella no hay más que confusión y desorden. ¡Que un trabajo asiduo y constante, que una reflexión madura y detenida y una integridad á toda prueba contra la intriga, la seducción y el cohecho, sean los distintivos que os caractericen! El cielo bendecirá la obra de vuestras manos, y nosotros con toda nuestra posteridad cantaremos himnos de gozo y de reconocimiento á los restauradores de la paz, á los libertadores de la Patria."

 

Cada día llegaban peores noticias del Sur del país en donde se luchaba á brazo partido con las tropas españolas que avanzaban hacia el centro. Nariño no cesaba de hacer preparativos militares para marchar con ellos al Cauca, con anuencia, beneplácito y recursos no solamente del Colegio Electoral de Cundinamarca, sino también del Congreso, el cual ya no solamente se había reconciliado de corazón con Nariño; sino que sólo de él esperaba la salvación.

El 28 de junio el Colegio Electoral de Cundinamarca le expidió el título de Teniente General de los Ejércitos y Comandante General de las Armas del Estado, en atención á sus relevantes méritos y servicios en medio de las gravísimas circunstancias en que se hallaba el país.

Pocos días después Nariño presentó en el Colegio Electoral una proposición que causó largas disensiones en aquel Cuerpo Legislativo, la cual apesar de unos pocos votos contrarios pasó con grandísima mayoría; la proposición adoptada era la siguiente:

DECLARASE SOLEMNEMENTE QUE EN ADELANTE CUNDINAMARCA ES COMPLETAMENTE LIBRE Y NO DEPENDE DE OTRA SOBERANÍA SINO DE LA DE DIOS Y EL PUEBLO, BAJO LOS AUSPICIOS DE NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN MARÍA EN EL MISTERIO DE LA INMACULADA C0NCEPCIÓN.

Este acto solemnísimo de la Independencia completa de España, se publicó por bando la víspera del tercer aniversario del 20 de julio. Ese mismo día se plantó en medio de la plaza, llamada hoy de Bolívar, un árbol de la libertad, un olivo que reemplazó otro de arrayán que un año antes se había sembrado allí mismo con solemnes ceremonias y en nombre de la libertad también.

Al día siguiente tuvieron lugar fiestas religiosas y civiles y todas las Corporaciones prestaron juramento de fidelidad frente de la Bandera nacional, ante la cual desfilaron las tropas. Por la tarde sacaron la imagen de Santa Librada, de San Juan de Dios y en procesión la llevaron á la Catedral.

Apesar de que tanto se había hablado de que Nariño era poco amigo de la Religión Católica, idea que se sostenía por ciertas frases que contra el clero solían escapársele, la verdad es que no solamente cumplía con todos los deberes de un católico sino que era devoto hasta el extremo de hacer peregrinaciones particulares á ciertos Santuarios á cumplir promesas que había hecho. (2)

Tanto el Congreso como el Estado de Cundinamarca trabajaban con asiduidad y entusiasmo en preparar las tropas que debería llevar Nariño al Sur para encararse con los realistas. El Presidente entre tanto hacía todo esfuerzo para que su expedición tuviera todo el éxito que deseaba. Como un General no debe nunca descuidar los pormenores, y el éxito de las campañas de Napoleón, de Bolívar, etc. y de los más culminantes guerreros modernos ha dependido siempre de que éstos no dejaban á sus subalternos el cuidado de los detalles de éllas, así Nariño con verdadero talento militar atendía á todo; sabía la naturaleza del país que debería atravesar y los recursos de él. Habiendo llegado á Santafé un Cacique indígena de los Andaquíes, el Presidente hizo todo esfuerzo para atraérselo y colmarle de atenciones, con lo cual lo puso de su parte contra los realistas y logró que le ofreciera ayudar á trasportar la artillería de la Provincia de Neiva hasta la de Pasto. Mandó adelante tropas para que impidieran la pasada de los destacamentos realistas que pudieran avanzar por el Quindío y por Guanacas y para conseguir dinero, sin cuyo nervio no puede haber guerra, pidió al Colegio Electoral de Cundinamarca que expidiera un Decreto para hacer un préstamo forzoso de trescientos mil pesos entre los habitantes de la Provincia. (3)

Voluntariamente se prestaron muchos á ofrecer recursos pecuniarios al Presidente en quien todos confiaban explícitamente. "Muchos se ofrecieron al servicio de las armas dice don J. Manuel Groot, otros contribuyeron con bagajes y raciones para la tropa, sin interesar nada, y otros con donativos en dinero. Entonces se vió una vez más que el clero no era como lo había dicho la Bagatela, un cuerpo de egoístas que no contribuían con un solo real para las urgencias del Estado.........." (4)

Preparado todo para ponerse en marcha, la expedición estuvo á punto de fracasar antes de empezar, con motivo de una disputa por un motivo baladí que el Presidente del Congreso de Tunja, don Camilo Torres, tuvo la imprudencia de suscitar á Nariño. Pero éste que siempre abandonaba toda cuestión de amor propio en bien de la patria, aceptó las débiles excusas que le dió el Congreso, y el 21 de Septiembre se puso en camino, habiéndole precedido la vanguardia del Ejército, que se había detenido en La Mesa, aguardando que se le incorporara el General con el Estado Mayor.

"Salió de Palacio á caballo, leemos en la Patria Boba, pues aunque estaba el coche á la puertas no quiso salir en él iba muy bizarro, con sombrero de mariposa al tres, con un famoso plumaje de independencia, tricolor. Salió mucha gente á sacarlo. La Compañía de Caballería, con espada ancha, pistolas y fusil, y además el coche. (5)

¡Cuál no sería el dolor de Nariño al alejarse quizás para siempre de su ciudad natal, dejando su familia huérfana y llevando consigo á su hijo Antonio (quien acababa de contraer matrimonio con una señorita Natalia Silva). Este también abandonaba su nuevo hogar para acompañar á su padre en la aventurada campaña que emprendía!

En lugar de Nariño quedaba al frente del Gobierno don Manuel Bernardo de Alvarez, su tío, el primer Presidente de Cundinamarca, como se recordará. Le acompañaban como consejeros don Ignacio Herrera Vergara, caucano, ahogado y respetabilísimo patriota, y don José Diago, miembro también del Colegio Electoral.

 

(1)
Biografía de don José Fernández Madrid, página 24.
(2)
"Hoy fué el Presidente á La Peña á cumplir una promesa, con su familia. (Patria Boba, página 167).
"Hoy hubo asistencia de Tribunales á la iglesia Catedral y comulgó, después del clero, el señor Presidente, don Antonio Nariño." (Página 173).
(3)
Restrepo, tomo 19, página 221.
(4)
Véase en Historia de La Literatura tomo 2º página 340 la lista de los sacerdotes y religiosos que ofrecieron recursos á Nariño en aquella ocasión.
(5)
Historia de La Literatura, página 187.
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