CORONEL GUTIÉRREZ
En clase de pífano empezó su carrera el coronel GAVINO GUTIÉRREZ en 1.° de febrero de 1814, i ascendió por escala rigurosa hasta obtener este alto empleo de la milicia en 1851.
Hizo la campaña del norte de la Nueva Granada en 1815: la de Casanare i la del centro en 1818 i 1819; la del sur de Colombia contra los peruanos en 1828 i 1829; la de Pasto i la del norte en sostenimiento del gobierno lejítimo en 1839 i 1840, i la de la Costa en 1842, comportándose siempre digna i valerosamente.
Combatió en Cachirí, a las órdenes de Rovira i Santander; i hecho prisionero en ese combate, fué rescatado en los Llanos en la accion de Upica para volver a combatir en Chire, Pantano de Várgas i Boyacá en el año de 19.
A órdenes del jeneral Flóres peleó tambien en el Portete de Tarqui el 27 de febrero de 1820.
Por mucho tiempo estuvo separado del servicio, hasta que llamado a él por el gobierno en 1838, fué a combatir en la campaña de 1839 i 1840 en Buesaco, la Laguna, Ejidos de Pasto, Cruz del barranco, Chaguarbamba i Hiulquipamba; en Aratoca i Tescua, i en los tiroteos de Oiba, San Jil i San Lorenzo.
GUTIÉRREZ se distinguió por su valor, subordinacion, lealtad i disciplina en las campañas, i por sus maneras caballerosas en el trato social. Era de mediana estatura, sin faltarle la gracia i donaire que se adquiere en la vida militar. Su fisonomía, de proporcionadas facciones i llena de animacion, era simpática para todos.
En la última revolucion jeneral se hallaba empleado por el gobierno en Panamá, i por enfermo se separó con licencia.
Llega al puerto de Buenaventura a mediados de 61, cuando el Estado del Cauca estaba todo en armas. Julio Arboleda imperaba en él, i los partidarios del jeneral Mosquera se hallaban en aquel puerto, asediados i reducidos a la mayor estremidad. Le instan, le suplican a GUTIÉRREZ que tome parte en la contienda i se ponga a la cabeza de las fuerzas para sostener la causa federal; pero el jefe bogotano, fiel a su bandera i principios, rehusa aceptar los ofrecimientos que se le hacen en ese sentido, i prefiere morir de hambre, como murieron muchos otros en aquel punto. Testigos i actores principales en esas escenas, nos han referido que el hambre llegó allí a tal estremo, que los mismos compañeros de armas se disputaban en competencia armada i a muerte, cualquiera cosa que fuera alimenticia, i que hasta los animales mas asquerosos e inmundos eran solicitados para entretenerla o aplacarla.
Tal fué la horrorosa muerte que le estaba reservada a la edad de 58 años al simpático, leal i valeroso coronel GAVINO GUTIÉRREZ.
