HISTORIA DOCUMENTAL EN LA FRONTERA DE LOS TRES LIMITES

Beatriz Alzate Angel

La región

En el presente artículo se considera como objeto de estudio histórico a la región circundante del "triplex confinum" constituida por la llegada de los límites políticos internacionales pertenecientes a Colombia, Brasil y Venezuela.

Puede centralizársela en la formación conocida comúnmente como la Piedra del Cocuy. Se puede identificar como el Complejo Selvático Orinoco-Río Negro, donde los ríos que le pertenecen distribuyen sus aguas hacía la Orinoquia unos, y otros, al Guainía (tributario del río Amazonas) "llamado Río Negro tras recibir las aguas que del Orinoco le entrega el Casiquiare, el cual desciende hasta la Amazonia llevando consigo, además, las del Icana y Vaupés" (Useche, M. 1987, pg. 9).

La cuenca del Río Negro pertenece al Macizo de las Guayanas, producto de esfuerzos tectónicos, con edad y formación semejantes a los del Macizo Central brasileño. En medio de los dos escudos se encuentra la región amazónica. El bloque guayanense limita con la cuenca del Amazonas en el área correspondiente a los lechos de las afluentes del Río-Mar situados en su margen izquierda. Geomorfológicamente se distingue a la zona como la unidad de los Montes-Islas o Inselbergs aunque, para el área rodeada por los ríos Guainía, Negro e Icana se prefiere utilizar "el término de Monadnocks o sea, cerros aislados residuales de procesos denudativos durante prolongados períodos húmedos" (Domínguez, C. 1985 pg. 37). Las tres vías fluviales participan dentro del conjunto clasificado tradicionalmente como "Ríos de Aguas Negras" cuyo recorrido se realiza sobre suelos carentes de nutrientes. Popularmente se les califica como "ríos de hambre" por la poca oferta natural de vegetales y animales para cacería que hace escaso el suministro de alimentos, por ese medio, a los habitantes de la región.

La población indígena coincide con el área cultural conocida en Colombia como la de los Curripaco. J. Hill (1981 pg. 81) los agrupa en la zona limítrofe bajo la denominación de Wakuenai, mientras los científicos brasileños los identifican como Baniwas1.

La colonización -en su mayor parte, espontánea- ha coincidido con los ciclos de explotación económica2. Para Colombia y Venezuela se compone de personal proveniente de los Andes. En Brasil, la migración corresponde, como en casi todos sus subsectores amazónicos, a nordestinos.

Los núcleos de mayor densidad poblacional -dentro del área determinada para efectos de este escrito- son: San Felipe (Colombia); San Carlos (Venezuela) y el Cucui (Brasil), donde se encuentra localizada la sede del IV Pelotón de Fronteras (Mapa Nº 7). Desde el siglo XVIII ha habido interrelaciones comerciales y sociales entre estos tres puntos del triángulo regional, antiguos fuertes de las metrópolis europeas3.

Mapa Nº 7. La frontera de los tres límites. (Beatriz Alzate,1991)

La economía de la región ha tenido como característica primordial el ciclo de corto plazo. Para el período colonial está la explotación de "drogas del Sertao" como cacao, vainilla, clavo, canela y zarzaparrilla. Lobo d'Almada, uno de los últimos jefes delimitadores de las comisiones Hisparo-Lusitanas, trató de imponer a través de los colonos, la agricultura, para lo cual introdujo las siembras de café, caña de azúcar y algodón.

El comienzo del período cauchero en el Río Negro se sitúa hacia 1870 y a partir de su decadencia, a principios del presente siglo, le sigue el de recolección de chiqui-chiqui y castaña (Oliveira, J.P. 1973).

A través del tiempo, lo que ha llegado a singularizar la colonización del Río Negro es el sitio o lugar ocupado por una familia y sus trabajadores indígenas. Generalmente se localiza una isla donde exista explotación cauchera. El dueño del sitio dispone también de otro local en tierra firme donde tiene el conuco o la chagra y recoge castaña. El patrón depende de un comerciante establecido en uno de los pueblos, o si dispone de mayor capacidad financiera, de un "Regatao" (Galvao, E. 1979 pg. 123). Este mismo autor sintetiza la definición de la zona estudiada al decir que "es una región de frontera, no en el sentido de confinar con Repúblicas vecinas sino en el de ser un área donde todavía se procesa un encuentro de culturas: la indígena frente a la nacional. Emerge una nueva sociedad: mestiza y campesina" (Galvao, E. op. cit. pg. 139). Cabe añadir que, para efectos de la administración colombiana, el espacio aledaño a los ríos Guainía e Içana, es una muestra de la necesidad de superar en base a los criterios de historia ecológica y cultural -la división tajante establecida por los técnicos para las subregiones de Orinoquia y Amazonia.

Por otro lado, la llegada de los tres límites internacionales de Colombia (Comisaria del Guainía); Venezuela (Territorio Federal Amazonas) y Brasil (Estado de Amazonas) configura el concepto de frontera humana o comunidad fronteriza, definido por mí en otro escrito como una:

Unidad social, situada en un territorio dividido por líneas limítrofes establecidas convencionalmente, que posee características étnicas comunes, reconocidas por los habitantes de las orillas políticas, con interconexiones económicas y culturales, influenciadas por instituciones y poderes nacionales e internacionales, pertenecientes a unidades administrativas del área amazónica (Alzate, B. 1989 pg. 218).

Las Fuentes Documentales

Luego de establecer geográficamente el área de investigación histórica, afloran tres interrogantes taxonómicos relacionados con los emisores de información; el producto u obra resultante de los viajes y el marco de periodización. Esta problemática sucesiva puede ser resumida dentro de lo que Oliveira Filho (1987 pg. 90) señala como producto intelectual:

un tipo de producción específica realizada por ciertos actores sociales, de acuerdo con un conjunto de reglas y expectativas sociales, históricamente definidas.

Oliveira considera que el universo de comentaristas sobre obras de viajeros, llamado por él de "clasificadores" hace una selección de fuentes (op. cit. pg. 93); crea un jerarquía entre los componentes del conjunto de fuentes4 y escoge aspectos específicos como representativos de las obras de los autores-viajeros, metodología que aquí se adopta para los visitantes del Río Negro tripartita. Aunque existe similitud de intereses con Oliveira Filho como clasificador5 en el presente informe hay diferencia de criterios selectivos tanto para los productores de información como para las obras producidas. Se efectúa una combinación de las tipologías de Chirif (1986); Larrain (1980); Mello-Leitao (1941) y Porras-Barrenechea (1984) al clasificar a los autores/viajeros de acuerdo con su procedencia institucional6 en: a) Agentes gubernamentales: Comisionados de límites y/o funcionarios del poder colonial y republicano; b) Misioneros; c) Expedicionarios científicos; d) Testigos del auge extractivo; e) Científicos contemporáneos.

Con referencia al tipo de documento, se va más allá de lo tradicionalmente aceptado o sea, la fuente escrita. En consecuencia, se da igual importancia al trabajo manuscrito (contenido en archivos); al gráfico (mapas, grabados, acuarelas); sonoro (registrado en cintas) y audiovisual (técnica reciente). Un conjunto que cobra, día a día mayor interés como constancia de las obligaciones contraídas por los viajeros con sus patrocinadores, es el de las colecciones de cultura material que se encuentran radicadas en museos amazónicos y extra-regionales7.

Para efectos de la periodización se estudiaron los trabajos de Oliveira (1983 y 1988); E. Galvao (1979); Santos (1980) y se decidió adaptarlos a una clasificación propia, con el siguiente resultado: a) Siglo XVIII: Expansión colonial; b) Siglo XIX (finales) y siglo XX (comienzos): Auge cauchero; c) Entre los años veinte y la mitad del siglo XX: Estancamiento económico; d) Segunda mitad del siglo XX: Período desarrollista.

De acuerdo con lo anterior, aparece enseguida la "Relación Cronológica de viajeros por el Sector Tripartita del Cucui (Río Negro)" de cuyos 75 componentes se seleccionaron -atendiendo especialmente- a la disponibilidad de consulta, una treintena de visitas efectuadas a la zona.

 

RELACION CRONOLOGICA DE VIAJEROS POR EL SECTOR TRIPARTITA DEL RIO NEGRO

Año
Viajero
Fuente
Observaciones
1744
Manuel Román S. J.
Useche (1987)
1750
Tratado de Madrid: Designa a F. X. Mendoça
Furtado J. de Iturriaga
1758
José Solano
Archivo Nal. de Colombia
1759
Eugenio de Alvarado
A. B. Cuervo Alzate (1987)
1760
Declarado nulo el Tratado de Madrid
 
1761
Tratado de El Pardo
 
1761
José de Silva Delgado
Reis (1944)
1762
José Iturriaga
Archivo Nal. de Colombia
1763
Apolinar Diez de la Fuente
A. B. Cuervo
1763
Manoel Bernardo de Castro
A. B. Cuervo
1766
Eugenio de Alvarado
A. B. Cuervo
1768
José Antonio Jeréz
A. B. Cuervo
1768*
José Monteiro de Noronha
Alzate (1978) ref. 0883
1744*
F. X. Ribeiro de Sampaio
Alzate (1978) ref. 1111
1777
Tratado de San Idelfonso 2a. Comisión Hispano Lusitiana de Límites
 
1778-85
Tratado de El Pardo Designa a Pereira Caldas y Francisco y Requena
 
1779
Antonio Caulin
Catálogo M. P. E. G.
1784*
José Simoes de Carvalho
Boletín Cedeam. V. 4 N° 6 1985
1784
Manoel de Gama Lobo d'Almada
Archivo PúblicoPará
1785
Alexander Rodrígues Ferreira
Alzate (1987) ref. 0430 0440
1800
Alexander von Humboldt
Alzate (1987) ref  0566 y 0557
1811
José Cortes de Madarriaga
Alzate (1987) ref  0297
1819?
André Fernandez de Souza
Alzate (1987)
1831
Johann Natterer
C. Nimuendajú
1859
Richard Spruce
Alzate (1987) ref. 1170 1173
1850
Alfred Wallace
Alzate (1987) ref. 1300
1855*
Hilario Máximino Gurjao
Alzate (1987) ref. 0528
1855-59*
Francisco Michelena y Rojas
Alzate (1987) ref  0800
1857-60*
Joseph Muneraty
Alzate (1991)
1859*
Joaquim Firmino
Alzate (1991)
1980*
Jules Crevaux
Alzate (1991) ref. 0315
1880?
Henri Coudreau
Alzate (1991)
1882
Campos Porto
Alzate (1991)
1884
Aprigio Martins de Meneses
Boletim Cedeam Vol. 5 N° 8
1886*
Jean Chaffanion
Alzate (1987) ref. 0330
1888*
Ermano Estradelli
Alzate (1987) ref. 1188
1902*
Ernest Ule
Alzate (1991)
1903-1906?
Theodor Koch-Grunberhg
Alzate (1991)
1907*
G. de Tiremois
Alzate (1991)
1908-10?
Ernest Ule
Alzate (1991)
1910-13*
Theodor Koch-Grunberhg
Alzate (1991)
1913
M. C. Farabee
Alzate (1991)
1920
Alexander Hamilton Rice
Alzate (1987) ref. 1045-1050
1923*
Jose Austacio Rivera
Ordóñez (1987‑1988-1990) Gómez (1989) Rivera (ed 1990): Neale-Silva (1986)
1924*
Adolpho Ducke
Scaff (1979)
1924
Alexander Hamilton Rice
Alzate (1991)
1927*
C. Nimuendajú
Alzate (1991)
1928
Comunidad Salesiana Mons. Massa
Alzate (1991)
1928*
Boanerges Lopes de Souza
Alzate (1991)
1931-34*
Marques de Wavrin
Alzate (1991)
1933?*
Francisco Andrade
Alzate (1987)
1944
Arthur C. Ferreira Reis
Alzate (1987)
1944-45
Ettorre Bioca Ribeiro
D. (1977)
1947
Proyecto Canal por el Orinoco
Alzate (1991)
1948
Irving Goldam
Ribeiro B. (1980)
1949?
Antonio Giacone
Ribeiro D. (1977)
1949*
Candido de Calvaiho
Alzate (1991)
1950?
Rafael Gómez Picón
Alzate (1987)
1952-64*
Eduardo Galvao
Galvao (1979)
1962*
Alcionilio Bruzzi Alves da Silva
Ribeiro B. (1980)
1964-64
Margaret Mee
Mee, M. (1968)
1971-73*
Adelia de Oliveira
Oliveira (1971‑1972-1973)
1972
E. Medina; R. Herrera; H. Klinge
Interciencia
1975
Peter Silvewod-Cope
Ribeiro B. (1980)
1976
Camilo Domínguez
Información Personal
1976
Fernando Urbina
Información Personal
1978*
Bertha Ribeiro
Ribeiro B. (1980)
1980-81*
Jonathan Hill
Hill (1988)
1981*
Robin Wright
Wright (1981)
1982
Proyecto Amazónico San Carlos
Interciencia
1983*
Antonio María Dos Santos
Catálogo M. P. E.G.
1984
R. Holmes; K.Clark; C. Uhl
Interciencia
1989*
Gerald Taylor
Taylor (1989)
*Los autores señalados con * han sido analizados con efecto del presente trabajo

Productores y Productos8

Los emisores y sus obras, agrupadas aquí en el término genérico de "Relatos de Viaje"9 son estudiados bajo tres perspectivas:

Los productos en las coordenadas temporal y espacial

El común denominador -como se expresó anteriormente- es el paso de los viajeros por la zona fronteriza del Cucui. No obstante, el hecho de que unos tomarán la dirección del Río Negro hacia Manaos y que otros exploraran las vías fluviales vecinas, establece diferencias. Los ingenieros subordinados de las Comisiones Hispano-Lusitanas de límites (a cargo de la construcción y mantenimiento de los fuertes) y sus sucesores modernos -a partir de 1955- que pudieron contar con el apoyo logístico del IV Pelotón Brasileño de Fronteras, se radicaron en el sector. Los demás, entre los cuales hay que mencionar a los científicos de diversas épocas como los sertanistas bajo el mando de F. X. de Mendonça Furtado o Pereira Caldas; Rodrígues Ferreira; Muneraty; Stradelli; Crevaux; Chaffanjon; Crevaux; Koch-Grünberg; Farabee; C. Nimuendaju; Carvalho; Galvao y los contemporáneos, estuvieron, posiblemente, de paso para sus respectivos lugares de estudio como los ríos Icana, Tiquié, Xié, Negro/Guainía, Casiquiare y Atabapo. Las visitas de los funcionarios gubernamentales, al estilo de Solano, Noronha, Michelena, Rivera y Andrade, no estuvieron -probablemente- centralizadas en el triplex confinum debido a que éste era, apenas, una de las unidades destinadas a ser revisadas.

Los relatos, en su mayoría, no son abundantes pero sí prolijos en datos de orden socioeconómico. Desde los Comisionados por el Tratado de Madrid en adelante, se preocuparon de detallar el espacio visitado; los núcleos poblacionales y el número de personas residentes en los pueblos y caseríos. Los informes que se inician con Solano hablan de grupos indígenas, con su correspondiente localización regional. Rodrígues Ferreira llega hasta el punto de señalar problemas específicos de grupos étnicos en áreas limítrofes (Alzate, B. 1989a pg. 206). A partir de la segunda mitad del presente siglo, los especialistas toman el rumbo informativo dedicado a sus respectivas disciplinas.

Acciones e intenciones

La vida en la selva -para sus visitantes- no ha proporcionado alternativas diferentes a las de los objetivos impuestos en los viajes relatados. Militares y burócratas de los tres países que han visitado la zona han sido enviados -hoy como ayer- a vigilar el mantenimiento de los límites establecidos internacionalmente. Los científicos y misioneros han tratado de cumplir -según su "saber y entender"-con los encargos institucionales. Salvo las personas de ciencias contemporáneas, ninguno de los otros autores estudiados superó el marco de actividades fijado por los directivos metropolitanos.

En lo relativo al apoyo de las entidades se puede observar, a través de los relatos, el descuido de las autoridades oficiales pertenecientes a los centros administrativos de España y sus repúblicas herederas (Colombia, en concreto) con los funcionarios delimitadores (Alzate, B. op. cit. pg. 208; Andrade, F. 1965 pg. 252-253; Neale-Silva, E. 1986: 239-249) frente a la inquietud de Portugal y su sucesor -Brasil- por afirmar los actos de ocupación territorial con cuidados a las poblaciones limítrofes y atención a los encargados de las demarcaciones.

Viscisitudes y consecuencias de la vida viajera

Como ya se mencionó, aparte de lo requerido por los patrocinadores, los "pasantes" del Cucui no proporcionaron información escrita sobre asuntos más personales, salvo, quizás, lo relativo a enfermedades, pero sólo cuando éstas impedían lograr los objetivos profesionales. Este vacío informativo lleva a tener que inferir de los relatos, cuestiones que deben ser ratificadas a través de fuentes secundarias. Pero éstas, comenzando por las biografías, no son muy numerosas10.

Stradelli, con Cascudo (1936) y Orjuela (1983); Humboldt con Innumerables tratados sobre su aporte a la historia del trópico sudamericano; Chaffanjon, Crevaux, Michelena -dentro de los prólogos y análisis introductorios en sus obras -recientemente editadas- han tenido suerte en el hecho de que algunos investigadores (sus compatriotas, en la mayor parte) se hayan interesado por elaborar las correspondientes historias de vida11. A este respecto hay que mencionar dos esfuerzos colectivos (de instituciones amazónicas); el Programa Monumenta en Perú (Chirif, 1986) y los proyectos patrocinados por el Museo Emilio Goeldi en Belén del Pará (Brasil), de los cuales se han beneficiado Rodrígues Ferreira (Carvalho, 1983; Goeldi, 1983) así como los detalles en Cunha 1989) y el "Catalogus Librorum"' (1988).

El mencionado Museo ayudó, igualmente, al rescate de la obra de Nimuendaju (1981) científico que, junto con Koch Grünberg, aportó datos valiosos para la comprensión de la subregión colombiana vecina del Río Negro. Desafortunadamente, la obra mayor de éste último "Dos años entre los indígenas", a pesar de haber ya dos traducciones del alemán en Colombia, ha tenido que soportar numerosos contratiempos para su publicación12.

Los trabajos relacionados con José Eustasio Rivera y el libro "La Vorágine" se constituyen, por su gran número, en una excepción a lo mostrado en las líneas inmediatamente anteriores. No obstante se acertado referencial crítico sobre su obra (Ordóñez 1987, 1988, 1990, Zuloaga 1988) o su vida (Neale-Silva, 1986) aún quedan numerosas incógnitas cuya respuesta sería de valiosa ayuda para otros análisis biográficos, especialmente en las vivencias de Rivera como viajero por la selva. A la extensa gama de preguntas para el sector literario (Ordóñez 1988: 44) donde se da relieve a Arturo Cova, el personaje ideado por el escritor, cabría añadir algunas dirigidas a las demarcaciones internacionales.

Parece proporcionar la Comisión Demarcadora de Límites (CDL) como organismo integrador de funciones, el elenco apropiado para hacer un estudio futuro de lo que M. Vovelle (1985 pg. 92) llama "el juego relativo que existe entre las condiciones de existencia para los seres humanos y la manera en que éstos reaccionan a ellas" ya que abarca actores de la escena regional como militares, misioneros, burócratas y científicos adjuntos. Con relación a éstos pueden citarse no sólo los astrónomos y médicos acompañantes de los delegados por los Tratados de Madrid (1750) o San Ildefonso (1977) sino naturalistas como Rodríguez Ferreira y, a modo de ejemplo en nuestro siglo, el botánico Ducke, a quien "el jefe de la CDL -sector oeste- agregaba como consultor a sus expediciones" (Scaff, 1977 pg. 566).

El factor político metropolitano, como causa de inconvenientes laborales para las CDL ha sido una constante típica en zonas de Orinoquia y Amazonia. Las peripecias de Iturriaga y Alvarado, por el lado español y de Mendonga Furtado con los jesuitas en Brasil, son antecedentes, según lo que ya hemos expresado, de casos nacionales como los de José Eustasio Rivera y su compañero de campaña, Melitón Escobar o Francisco Andrade quien, siendo jefe de las delimitaciones en 1934 "recordó inmediatamente a su antecesor Requena, el cual pasó por circunstancias muy semejantes..." (1965 pg. 252).

El ambiente de campaña (en el interior de la CDL) influenciaba las relaciones interpersonales de los actores en varias formas. Cada uno de ellos llegaba apoyado por una institución y, en consecuencia, traía instrucciones según la ideología imperante en su metrópoli. Para los hispano-lusitanos del siglo XVIII y misioneros, hasta bien entrado el siglo XX, el asunto era de continente. A los funcionarios gubernamentales del siglo XIX en adelante las órdenes les llegaban de los despachos localizados en las capitales republicanas cuya jefatura estaba en los Ministerios de Asuntos Exteriores13. En un sector como el Cucui confluían, a veces, dos o más intereses políticos internacionales. Considérese, como uno de los casos, el de la Segunda Subcomisión de Límites con Venezuela del año 1923 donde había dependencia material y económica de los delegados Colombianos a los Venezolanos y técnica, a los ingenieros Suizos.

Otro motivo de roces lo significaba la existencia de profesiones diversas. Los internacionalistas debían fundamentarse en documentos y argumentos de tipo legal, lo cual representaba pérdida de tiempo precioso para los ingenieros cuyo trabajo demarcatorio estaba supeditado a las condiciones ambientales de lluvia y sequía. Por otro lado, el celo estratégico de los jefes militares podía chocar a algunos científicos sociales que se sentían más inclinados hacia los asuntos de la comunidad fronteriza que a los de la defensa nacional.

Una transposición política adicional se encuentra en las actitudes de los jefes con los funcionarios subordinados. El despotismo no fue exclusivo de los comisionados imperiales del siglo XVIII como lo demuestra el tratamiento de Rodrígues Ferreira con los artistas y el botánico que eran sus compañeros de viaje. Sobre la personalidad del científico dice Moreira Neto en la introducción a su libro (Ferreira, 1983 pg. 36) que no era "ciertamente un libertario, ni siquiera un crítico moderado de las condiciones de la vida en su tiempo". Si esta mentalidad de patrón-viajero se hacía relevante con los que podrían considerarse, en cierta forma como sus iguales porque provenían de Europa, cuando la situación era de seres urbanos (Metropolitanos) vrs. seres de la selva (periféricos) los "choques de cosmovisiones" eran continuos. En la consignación de los datos sobre lo comunal fronterizo, salvo en los relatos de los etnógrafos modernos, los demás científicos (botánicos, zoólogos, naturalistas) no difieren mucho del asesor de Pereira Caldas pues asumen, reticentemente, las diferencias jerarquizantes entre visitantes y pobladores de la zona, especialmente si éstos eran indígenas.

El uso intensivo y venidero de bases informativas no convencionales podrá dar mayores luces sobre la vida de los delimitadores. Grabados, acuarelas y fotografías permiten observar los tipos de paisajes: vías terrestres y fluviales; utensilios; vegetación; fauna; medios de transporte y preparación de alimentos, entre otros, en el caso de los viajeros, e igualmente, en las poblaciones visitadas. La iconografía acompañante del libro de Rodrígues Ferreira y sus interpretaciones son una guía en este sentido14.

Los archivos oficiales no han sido suficientemente consultados para estos efectos. El caso de la colección Requena-Pereira Caldas-Lobo d'Almada en Belém del Pará (Alzate, B. 1991) es uno de los más ilustrativos. De los ciento veinte legajos (para un total aproximado de seiscientos documentos) un tercio corresponde al Río Negro. Allí se encuentran mapas, dibujos, estadísticas, descripciones de las fortalezas, los cuales, utilizados como apoyo a análisis de diversas disciplinas, darían gran adelanto a los estudios históricos de la cotidianeidad limítrofe.

Otro tanto sucede con las posibilidades ofrecidas por los archivos personales de los investigadores. La organización actual del material preparado por Charles Wagley, en la Universidad de Florida en Gainesville da la pauta para lo que podría hacerse en Colombia con los documentos de Rivera, Andrade, Gómez Picón, o los consignados por los miembros de instituciones religiosas15.

La preocupación en el manejo de material auxiliar para estudios históricos regionales no puede limitarse a lo relatado por representantes de las sociedades mayores o nacionales. Los componentes de la comunidad-objeto de dichos relatos tiene, posiblemente, un gran acervo de visiones, opiniones, versiones, sobre el paso de "Los Otros": sus visitantes. Hasta el momento el uso y provecho de este tipo de información ha sido muy incipiente. Como trabajos pioneros se tienen lo consignado y publicado por Adelia de Oliveira-Rodrígues en 1979 (Declaraciones Baniwa sobre las relaciones entre indios y 'civilización' en el Río Negro) y la grabaciones de tradición oral efectuadas por Fernando Urbina16. Se considera necesario llamar la atención sobre la urgencia de lograr una continuidad es estas investigaciones y, asímismo, sobre el rango de posibilidades que significaría, para el grupo fronterizo, el hecho de tener a su cargo la interpretación de los datos históricos. Sería una de las formas de colaborar a la autonomía cultural como derecho comunitario.

1.
Durante el trabajo de campo efectuado en mayo de 1980, tuve ocasión de entrevistar indígenas y colonos residente en las secciones colombiana y brasileña de la zona fronteriza del Cucui. Los datos obtenidos se referían a la población indígena -en conjunto- como Curripacos y Baniwas.
2.
Actualmente puede haber influencia de la explotación de oro en el Guainía (Colombia) o del proyecto militar Calha Norte en el Brasil
3.
Los viajeros han registrado, a lo largo de los siglos, el comercio de productos como farinha, caucho, castaña. En mayo de 1980, revisé las fichas del Centro de Salud en el IV pelotón de Fronteras y puede constatar la atención indiscriminada a habitantes de San Carlos; Santa Lucía; San Felipe; Guadalupe y, en general, a todas las personas residentes en los ríos Guaina, Negro, Içana, Xié y Tiquié que solicitaban servicios médicos en Cucui.
4.
La jerarquía no es tratada en la presente ponencia. Cada lector-clasificador (al modo de Oliveira Filho) usará la relación de viajeros de acuerdo a las necesidades documentales.
5.
La obra de Oliveira Filho se refiere al alto Solimoes.
6.
Clasificación adoptada en Alzate (1991).
7.
Además de los museos de Botánica en Manaos y el Paraense Emilio Goeldi, en Belém (ambos de Brasil), en la mención a la Sociedad de Americanistas (Alzate: ídem) se encuentran colecciones amazónicas, de importancia, en museos franceses, ingleses, alemanes, italianos, austriacos, suizos, portugueses, españoles y de otras naciones europeas.
8.
Para el análisis de "Productores y productos documentales" se tomó como base el conjunto de resúmenes (abstractos) elaborado por Alzate (1991) bajo el título de Exploraciones en la Amazonia Colombiana, excepto lo referente a la intervención de José Eustasio Rivera en la Comisión de Límites: (2a. Subcomisión... 1923) para lo cual fueron consultados: Ordóñez (1987-1988 y 1990); Rivera (1990); Gómez (1989); Zuloaga (1988) y Neale-Silva (1986). De la participación viajera venezolana en el área se han obtenido pocas referencias en los centros colombianos de información. Además de Arvelo-Jiménez (1989) y Hill (1988) se citan las labores científicas generadas dentro del Proyecto Internacional de San Carlos, publicadas en Interciencia. Las obras de Wallace, Spruce y Hamilton-Rice no pudieron ser analizadas debido al hecho de que la biblioteca donde se encuentra estaba clausurada para consultas cuando adelantamos esta pesquisa (1er semestre 1991).
9.
Esta agrupación y las tres directrices de investigación en el punto III están basadas en la Conferencia de German Rey pobre "Relato, Metáfora y Mundos posibles" presentada en el I Congreso Internacional de Creatividad, Bogotá, mayo 10, 12, 1991.
10.
Existe la posibilidad de que diarios de campo; grabaciones y datos oficiales contenidos en archivos gubernamentales y personales, como se dirá más adelante, pueden complementar las bases documentales tradicionales.
11.
Referencias sobre otras biografías se encuentran en Alzate (1987). Sección comentaristas.
12.
Resúmenes de la información producida por la Sociedad de Americanistas sobre los viajes de Koch-Grünberg y su muerte en la Guayana, pueden consultarse en Alzate (1991). Se espera que, con ocasión de los 120 años del nacimiento de este científico (abril 9, 1872) podamos obtener la publicación de tan anhelada obra.
13.
Desde comienzos hasta mediados del siglo XIX sólo Brasil fue receptor de científicos europeos. Las naciones hispanoamericanas estaban en luchas de independencia.
14.
Para efectos de consulta iconográfica, las Memorias (Antropología) del Viaje Filosófico, publicadas por el Consejo Federal de Cultura (Brasil) en 1974 tiene el acervo más completo (Alzate, 1987 Ref. Nº 0465)
15.
El investigador social Charles Wagley trabajó en el Amazonas brasileño, con asistencia de Eduardo Galvao, por encargo de la Unesco. Su informe, titulado Encuestas sociales en una comunidad amazónica señalaba el interés de enfrentar el problema humano en la región mediante la cooperación de diversas disciplinas científicas como psicología, sociología, geografía, además de la antropología. Luego de ser producido -hacia 1948/49- obtuvo buenos comentarios de los amazonólogos de la época (Alzate, 1991) y más tarde se convirtió en libro clásico para quienes estudian microregiones periféricas. Otros trabajos posteriores aparecen referenciados en Alzate (1987 números 2458 y 2459). La Universidad de Florida en Gainesville inauguró, en noviembre de 1990, una muestra itinerante de fotografías sobre la vida de Wagley. Esta exposición se respalda con un video que registra las entrevistas al investigador y su familia.
16.
El profesor Fernando Urbina, de la Universidad Nacional de Colombia, inició las presentaciones del registro fotográfico correspondiente a su viaje por la región en 1976, un año después, con la muestra titulada: Región de la Inírida.
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