LOS CUENTEROS DE LA HISTORIA

Tradicion oral en los Llanos Orientales de Colombia

María Eugenia Romero Moreno1

"Pero la tarea de síntesis renovadora del conocimiento social (lo que algunos llaman transición de paradigmas) debe efectuarse en el momento en que se sienta oportuno. Decisión difícil, ella será realizada por actuales y futuras generaciones de colegas que puedan dinamizar y enriquecer las herencias conceptuales con distintas aproximaciones a nuestra mágica realidad ambiente. No importa de cuáles campos provengan estos estudiosos..."

Orlando Fals Borda
(En Molano, A.1989 pg. 16)

Introducción2

Como lo corroboran las ponencias del Primero y del Segundo Simposios Internacionales de Historia de los Llanos Colombo Venezolanos -realizados en 1988 en Villavicencio y en Yopal, en 1990-respectivamente, es de anotar que, a pesar de que la investigación ha progresado enormemente durante los últimos cinco años, existen lagunas importantes de cubrir con proyectos que se adelanten en el futuro, ojalá cercano. En primer lugar, anotamos que la historiografía regional ha repetido innumerables veces los modelos de exaltación de héroes y personajes, especialmente de aquellos asociados a las guerras de independencia y que al hacerlo, han caído en lugares comunes y errores históricos heredados.

A nivel regional pues, la comprensión histórica de los "Llanos" se caracteriza hasta el presente porque ha intentado predominantemente reconstruir la sensibilidad (la forma fenoménica) de los siglos recuperando la información documental que podría orientar un entendimiento de las relaciones sociales predominantes en la sociedad llanera; pero en verdad no ha elaborado unas caracterización y conceptualización rigurosamente científica que reproduzcan teóricamente esas realidades....El imperio de la descripción de sucesos, coyunturas y héroes trae como consecuencia obvia la precaria utilización del instrumento abstracto, para el particular del pensamiento histórico (Baquero Ornar y Luis Sandoval, 1988 pg. 448).

Estamos de acuerdo con estos autores en su afirmación acerca de la etapa "inicial" en que se encuentra la historia regional. Reclamamos, junto con ellos, la importancia de la utilización de un método científico y la orientación del interés nacional hacia esa región (Baquero Omar y L. Sandoval, op. cit. pgs. 452 y 454). Solo recientemente se ha acudido a fuentes primarias que suplan esas fallas. Comparativamente es necesario mencionar el trabajo que ha venido adelantando el grupo de investigadores de la Universidad Ezequiel Zamora de Barinas y San Carlos, acerca de la historia regional y de la cultura llanera (Unellez, 1990, 1991). Consideramos que hace falta investigación acerca de los procesos sociales y políticos acaecidos durante el siglo XIX así como la identificación de los procesos de tenencia de la tierra, la conformación de las haciendas y hatos del llano, en los territorios de Arauca, Casanare, Vichada y Meta así como un exámen comparativo de la organización económica y social de los hatos ganaderos tradicionales. Se requiere de una historia económica regional desde el Siglo XVII relacionada con los procesos que acaecían en los llanos venezolanos y en el interior del país.

Otra gran fuente potencial de investigación la conforma la guerra de los Mil Días y la participación del Llano en ella. Una estrategia importante para la recuperación de la historia regional de los siglos XIX y XX está conformada por la recuperación de los archivos parroquiales, notariales, municipales y de otras entidades oficiales de las localidades del llano y la publicación de materiales inéditos para la historia del Llano (i.e. como los que existen en el Archivo Nacional de Bogotá). Con notorio pesar notamos -recientemente- la situación lamentable de la Biblioteca del Congreso en Bogotá, en donde reposa la historia legislativa del país. Sería muy importante que en el futuro próximo -ante la organización administrativa territorial que prevee la nueva Constitución- la Biblioteca de Dainco, que guarda la historia de las Intendencias y Comisarías desde que estas pertenecían a una dependencia del Ministerio de Gobierno, tuviera un destino digno y útil para la historia regional y para el uso de los investigadores y la comunidad. Mucho del material proveniente de investigaciones históricas (Romero, M. E. 1984, 1989; Gómez A. 1987; Rueda, J. E. 1988, entre muchos otros) no es accesible a docentes de ciencias sociales de educación secundaria y primaria de la región de los Llanos -ni del resto del país-. Existen ya, afortunadamente, investigadores que han examinado las fuentes primarias para la investigación, especialmente aquellas del Archivo Nacional (Rueda, J. E. 1988; Gómez A. 1987, 1988).

Por otra parte, la recuperación de la tradición oral mediante entrevistas con distintas personas habitantes de las regiones de colonización ha contribuido a explicar, estos procesos, en la voz de sus protagonistas. Alfredo Molano ha adelantado un análisis de los procesos de colonización del piedemonte llanero y amazónico. Creemos que mediante una transcripción y el análisis sistemático de dichas fuentes orales nos acercamos a conocer y explicar científicamente los procesos históricos, las relaciones interétnicas, la toponimia local, las tradiciones culturales, entre muchos otros aspectos. Ello permite identificar la historia ecológica de la región: cómo eran los bosques, la fauna y las fuentes de agua. En ese momento el mito y la tradición se constituyen en un relato oral que permite conocer el discurso en palabras de sus portadores.

Tradicionalmente lo que habíamos hecho en el proceso de investigación era destacar y seleccionar de aquellas historias de vida los aspectos económicos, sociales y culturales, las opiniones o creencias que podrían tener un común denominador entre determinado grupo humano; dejando las palabras textuales pero rompiendo la estructura de la historia de vida, de acuerdo con el interés o hipótesis de la investigación, asociada -en este caso- a la salud y a la nutrición de poblaciones urbanas (Romero, M. E. 1983). Así quedaba el discurso mediado por el investigador sin que tuviéramos muy en cuenta el revertir ese conocimiento a las comunidades a donde éste pertenece. El ejercicio profesional ha planteado recientemente nuevas formas de investigación y trabajo investigativo con las comunidades; posteriores esfuerzos han dado la posibilidad de enriquecer el conocimiento de la historia local y regional mediante talleres e investigación participativa (Romero, M. E. 1989; 1990). Esta última posibilidad puede ser abordada desde distintos ángulos, igualmente importantes y útiles al proceso de conocimiento que representa toda investigación. Al respecto A. Molano nos dice:

Hay un proceso que yo no sé teorizar, ni quiero teorizarlo, de apertura frente a la otra persona que es en el fondo una relación mucho más profunda... porque es una manera de sentir con el cuerpo y con las emociones y no simplemente con la cabeza... las historia de vida o historias locales son un espejo en donde las comunidades se miran. Esa es una de sus funciones... uno lleva el texto a las comunidades y ellas se sorprenden inmediatamente de mirarse ahí, en ese espejo.

Esa forma de conciencia y de organización hacen inútiles las intermediaciones o las personerías políticas legales o ilegales, en la medida en que las dos son ilegítimas. Las historias locales proporcionan a las comunidades una cierta conciencia sobre sí y sobre su "posibilidad de hacer" (Molano, A., 1990, pg. 12).

El autor Orlando Fals menciona que este proceso, utilizado por Molano, él lo ha descrito como "imputación" en donde:

A través de entrevistas, mayormente grabadas, cuya información se escoge, se suma y se adscribe a un personaje clave que uno mismo puede bautizar o identificar independientemente... (Fals Borda en Molano, A. 1989 pg. 17).

El hecho de que Molano haya utilizado estas técnicas a lo largo de sus diversos trabajos -centrados en el drama del proceso de la "revolución del Llano" y de la colonización- le dá aún más importancia y realce a los resultados de su trabajo: se refieren a una época y a un proceso aciago de la historia del país en donde registra, en palabras de Fals Borda "la denuncia de las condiciones existentes" (Fals Borda, loc. cit.). Y agrega:

Sin olvidar tampoco que existe la responsabilidad de compartir toda información madurada y reflexiva (como la puramente descriptiva) de las comunidades de donde partió y en estilo o formas comprensibles y asimilables para las gentes comunes. Estas comunidades siguen siendo un principal grupo de referencia (Fals Borda, op. cit. pg. 17).

Otros autores han adelantado trabajos similares con la finalidad de darles a los autores del discurso (histórico, mítico) una vocería que inexplicablemente les habíamos negado. De esta manera, se cumple el múltiple objetivo del rescate y de la presentación de ese discurso en un lenguaje apropiado para todos los públicos (Como lo es la obra de Gustavo Kabiyarí, 1989). Esta perspectiva abre un horizonte de trabajo para los investigadores de la historia regional de los Llanos.

Voces de Antigua3

Era el año 1979, recorriendo el piedemonte de Casanare conocí a don Antonio en la localidad de Támara. Sentado en uno de los andenes de una calle del pueblo, esto fué lo que me contó:

-Yo me llamo Luis Antonio..., nací en La Uvita, Boyacá, fuí bautizado en Boavita y nacido en 1910. Yo bajé por ahí como de 12 o 14 años aquí, me acabé de formar en El Tablón, donde es el aterrizaje. Estudié una cosa muy poca, sólo para aprender las primeras letras. Yo aprendí hasta el libro segundo, y se presentó ahí una escuela pública que no había que pagar, en donde el maestro me tocaba que pagarle dos días de trabajo en la semana por la enseñanza, entonces ya en la escuela pública se me presentó un problema con la maestra. Le dije:

-Señorita como hará uno para aprender a leer todo papel de carta? en manuscrito, que ese era mi deseo aprender y dijo:

-No, nooo! no puedo yo, qué sé mucho mejor ahora mucho menos Usted!

-Entonces yo le dije a mi madre que mi deseo era aprender bien claro a leer toda letra. La explicación que ha debido de darme la maestra era que había distintos tipos de letra, que había que aprender todos esos tipos de letra. Entonces claro yo me salí de la escuela y se salió otro resto de alumnos... Mi madre me enseñó lo que era religión.

-Yo he estudiado la historia patria y los cambios de gobierno. Algo entiendo d'eso de la pelea de Palonegro. A mi papá le tocó pelear en la Guerra de los Mil Días. Por aquí en esto de Minas, a éste lado de la quebrada de Minas

-Yo no sé cómo llaman ese punto.

-Por ahí se atrincheraron y venía la gente del gobierno y con cierta estrategia entonces se subieron por unos precipicios y luego les dieron y los bajaron y los cogieron descuidadamente.

En un libro de la imprenta que había aquí4 hablaba de unos padres que los perseguían, que no se qué, de una familia de... que los torturaban y les hacían martirios para que dieran razón donde estaban otros padres, en dónde se hallaban. Lo escribió un primer obispo de por acá. Aquí en el Llano, eso en la Guerra5 fué un desastre. Era el partido liberal que perseguía a los padres. En otro sitio leí cuando abandonaron el pueblo de Moreno por la violencia, en ese tiempo los techos eran de paja... un sólo candelazo acabó con todo.

Don Aristóbulo vivía algo distante del pueblo, tenía un taller de carpintería. Estuve algunas tardes conversando con él. Estas fueron sus palabras:

-Que Támara fué fundada en 1628, dicen que en ese año porque parece que fué el seis de agosto. Un padre jesuíta de nombre José Dadey celebró la primera misa estando recién venido aquí. Pero Támara ya existía poblada por los indios Támara con el cruce de otros indios, los de Guayabal, los Achagua, los Morcotes, los Canuarias y otros, los de Barro Negro, los Guaneque, los Chagua (Achagua?). Ahí había un cruce de varios, pero aquí era la tribu más grande tal vez que había en este sector. Los Támara eran los naturales, los mismos Tunebos, son los mismos. Parece que el único sitio que tenían más seguro era aquí. De ahí nació de que Támara hubiera sido el pueblo escogido como sede del obispo cuando vino en 1892.

Los caciques indios -como en todas partes- fueron desapareciendo; al desaparecer los caciques por el mal trato que les daban los mismos Tunebos civilizados, entonces no dejaron nada. No dejaron ni los secretos de la naturaleza, los secretos que tenían ellos, no les dejaron de herencia nada.

-Yo he oido que los primeros españoles blancos que vinieron aquí eran de Zaragoza. Por allá en el año 49 o 50 aquí se quemó todo el archivo, no sé qué pasó... Yo soy chitano y ya tengo como treinta años de estar aquí en Támara...

-Qué le cuento de los indios... los Tunebos son los más indómitos, son una gente que no tiene razón, son muy cerrados...yo no sé porqué, la alimentación puede ser uno de los factores, el clima, la vida que han tenido... el trato... Yo fuí en cinco oportunidades y casi no logro convencerlos de que debían seguir las normas, tuve que traerlos amarrados... son terribles... si uno le tumbaba la puerta, viene el otro y le daba un peinillazo. Hubo que traerlos pa' convencerlos, tenerlos aquí en conferencia, explicarles... allá hay mucha muerte... quedan como a siete, ocho horas de camino... ahora si una culebra mordía a un tipo, pues se moría porque como remedios que los caciques sabian, los secretos de las yerbas que tenían para eso. Se murieron, los civilizaron, entonces no les dejaron los secretos. Porque ellos antes no se morían porque tenían sus medicinas... pero despues los muchachos a medida que se fueron formando se vinieron aquí a la escuela y ya fueron más que los caciques... les pasó como a los muchachos que se van de aquí a Bogota, ven eso tan diferente que se vuelven unos pillos, no van a estudiar, van es a perder.

-Es un estado de vida diferentísimo... y se llenan de ilusión.

Acá toman guarapo, es el mayor problema... tenían una bebida que se llama musne, era lo que más daño les traía, tomaban esa bebida, tumban la palma, a unos veinte centímetros del cogollo hacia atrás, le abren un hueco y esa palma empieza a destilar a los ocho días, eso es fuerte! se toma un vaso de eso y queda perdido... se van varios a tomar y se emborrachan todos...despues de estar todos borrachos se pelean. Uno de ellos, porque mató la mujer, los hijos, el papá, lo mandó la justicia a Gorgona.

Durante esos mismos días de mi visita a Támara -en el año 1979- conocí a doña María, transcribo textualmente lo que ella me contó:

-Yo nací en Sativanorte, Boyacá en 1915, vivo en Támara hace unos 48 años. Me tocó gustarme por aquí porque al pobre le tiene que gustar. Me vine y me casé con un señor de Socotá. Tenía la idea que estas tierras de Casanare eran mejor para el pobre y nos vinimos a una montaña a trabajar como unos esclavos, en 1935, me parece. Bajamos aquí en Támara. No teníamos nada y nos dieron permiso de colindar, de que hiciéramos un rancho por orden de ellos. Los señores antiguas nos dijeron:

-Eso aquí hagan su ranchito...

-Era la tierra de la comunidad. Ya nos dieron permiso ya de rozar un pedazo de montaña, y despues de dos o tres años de estar ahí entonces ya nos vendieron un pedazo de una montañita unos que se iban. Claro que nos la dieron algo barata, desde entonces ahí trabajando sujetados ahí como un par de burros -me perdona la palabra- cargando arena. La montaña entonces no valió sino como ochenta y cinco pesos. Pero tenía el patrón una mulita, que la dió en pago y el resto en trabajo. La mula valió diez pesos y el resto quince pesos en plata. Pagaban a realito el jornal. Un peso eran diez riales. La montaña tenía como seis hectáreas. La finca se llama La Rosita, en el punto de La Virgen. Queda a tres horas de a pié o a caballo.

-Yo tuve once hijos. Dos muertos y nueve vivos. Pero los dos muertos uno se me murió de ocho años y otro de diez y nueve años. De manera que cuento con todos que los crié. Claro que hay mujeres que me dicen que uno nació muerto, que el otro nació se murió... bueno la cuenta me dió los nueve vivos...

-Que cómo era Támara? Con muchas casuquitas de paja existía lo que se llama plazuela y todo... eran casas viejas... ya estaba don Victor Latrilla el de la esquina, pero la casa era una casa bajita de teja. La casa de don Salomón también era bajita, de teja, fea... Támara era como hasta bonito porque la gente era como indiecita pero eso tratándola bien era bonito; había un medio mercadito siempre y el paisano bajaba, había guarapería y chichería. Los paisanos eran socotáes, sochanos y también de Bogotá y Sogamoso entraba tal cual a sacar plata. Los negociantes echaron a sacar plata... señores de Sogamoso (vinieron) a vender ganadito, quesos y así... Se formaba el pueblo era de gentecita de arriba que llamamos paisanos, bogotenses... socotáes... o sea del Reino.

-Sí había bailes. El baile de San Pascual lo hacían los campesinos de por allá, el de San Juan... mataban un marranito y pelarlo, asarlo, batir una chicha bien fuerte, un guarapo, eso era todo en una y que viva San Pascual! La gente bailaba mucho, pero los campesinos era a echar cantas y bailar, que por la cuestión de que ya se me cayó el maíz y que qué bueno... con guitarra, maracas y guacharacas.

-La gente tenía tantos refranes y tantos agueros, como ese que ya chilló el guere, que no se quién se va a morir; que ya cantó el guaco aquí, qu'el vecino se va a morir...Bueno, que el burro llegó y se revolcó en el paradero, ento'es que mañana va a llover y seguro llovía.

Yo no creo en nada de eso.

-Yo me bajaba mi maíz, lo deshojaba y ahí hacía mi almuerzo, con la candela de tusas y hojas; preparaba arepas, mazamorra que llamamos o sea sopa, coladas de maíz, de arroz... Eso se cosechaba harto arroz por aquí de para abajo no más donde llaman La Troja, eso era comprar por arrobas, sancoche arroz y muela arepas de maíz y tueste maíz y más que déle a lo que había, y se iba el marido a pelear arriba pá Socotá a que se lo compraran. Nosotros llegamos a sembrar plátano y yuca a lo mero que daba el tejo que había hasta para botar el plátano que llamamos hartón.

-Yo aprendí a leer y no fuí sino un año a la escuela... leía mejor que las que fueron cinco años; me gusta mucho, poco leo ahora porque me duele mucho la cabeza, pero yo me quité la vista leyendo. Desde que aprendí a leer... Leía lo que se me presentara, libros buenos, libros malos, novelas, magia negra, préstemela la leía, magia blanca, el Martír del Gólgota, préstemelo... y lo tengo... eso lo leía yo de pasta a pasta de noche. Hágame novenas a las almas, a los santos, al diablo o al demonio... !a todos!

-Mis hijos sí todos estudiaron, este no hizo sino hasta quinto porque no quiso más. Y este otro sinverguenza -me perdona la palabra- no hizo sino el tercero y eso que antes me amenazó, que se iba pa'l llano pá trabajar y que él no estudiaba más. Las mujeres... todas estudiaron menos la mayor porque a ella la puse a estudiar y escasamente medio aprendió a leer y ahí mismo buscó marido y se tiró pá La Paz y allá vive. Las otras si todas estudiaron, una se casó con un primo hermano y tienen un almacén en Paz de Ariporo.

-Tengo como treinta y cinco nietos, a todos los conozco, son como nueve o diez mujeres y veinte varones..y dos biznietos. Los de Elvira ya son biznietos...

-Cuando la violencia yo ya tenía nueve hijos, entonces se levantaron la gente unas con otras, los godos contra los liberales y los conservadores contra godos y se pusieron a robar y matar al que mejor podía y a los curas que estaban aquí en este puerto hace veintinueve años. Yo tenía ya varios años de estar trabajando en la montaña como una desesperada con mi pobre marido. Mero trabajo, pasaba la semana sin un pedazo de carne porque no teníamos cómo. Y ahí se puso la cuadrilla contraria de otro lado allá, y los de aquí, pueblo contra pueblo. No vé que los liberales no podían andar en éste pueblo? Ni en ninguna parte. No podía mandar en este pueblo sino Laureano Gómez. No podía mandar más nadie...que nunca más el partido liberal era capaz de levantar un dedo! Los liberales se defendían con lo que podían, también, pero qué, qué hicieron?... ¡Nada hicieron! Pegaron carrera. Aquí estaban los señores caciques de Laureano Gómez, ya murieron unos pocos, pero todo el mundo... hasta los de aquí peliaron... de arriba mandaron comisiones... mandaban armar la gente, luego los mataban... Si a un cacique no le gustaba alguien, eso lo mandaba barrer... por ser liberal. Liberales ¡corra! por que qué mas? Y otros llegaron a dar el voto por Laureano Gómez como quien fuera un perro. Yo perdonar perdono pero olvidar no puedo porque todas las que hicieron con nosotros...

-No ve que antes no había voto de mujer? yo de p'acá no he votao sino unas meras dos veces, ahorita por los partidos que han habido. Porque aretes las mujeres eran unas cobardes y no se defendían... sino que lo que los hombres hicieran. Estaban sumisas a los hombres... y que si me vendió mi finquita, me la vendió el marido y ella a cogerle la mano. Que si le dió una paliza y le vendió su herencita que le dejó mi taita, y así era. Eso en cambio hoy no. Hoy ya todo es distinto. Ya la mujer es libre porque tiene que trabajar y bregar a aspirar y a defenderse. Si le tocó con un matacho de hombre, pues jondearlo y ponerse a trabajar para mantenerse, para eso aprendió. Hoy la mujer se casa porque quiere y por que puede... Yo eduqué a mis hijos con la plata de las cañitas, del platanito, ahí con la yunta de bueyes dándole!...

En el Silencio

Estábamos en el Hato El Silencio, Vereda Upamena (El Yopal), en la Intendencia Casanare. Era el verano, febrero del año de 1990. Transcribo textualmente lo que me dicen doña Enriqueta Rodriguez viuda de Pérez (EDP)6 y sus hijas Polita Pérez (PP) y Ana José Pérez (ANP):

EDP: -Pues.... eso si que le parece que no es por quitarme ni por ponerme, pero yo de años sí quedé en la oscuridad porque hubo el error de que en el matrimonio hubo otra niña y la pusieron con ese nombre. Entonces.... cuando yo mandé sacar mi partida de bautismo me mandaron fue esa... total que quede... como mi hermana... mi fecha quedó perdida. Mi partida de bautismo es de Labranza Grande. Allá nací en una vereda no en el propio pueblo sino en una vereda. Pues por la fecha, ahí es donde quedo yo.... que no puedo dar un relato cierto por lo que le cuento. Yo me case por ahí de unos 16 años.

PP: -Mi hermano mayor hace 2 años murió tenía 69 años, si ella se casó de 16 tiene como 85 u 86. Si nació en 1905 tiene corno 85 años.

EDP: -Yopal la primera vez que yo vine, que me trajo mi padre porque era que nuestro fundo era allí donde es ahorita lo de... era ahí en el Rincón eso fué nuestro desde que recuerdo cuando ya empece a entender y ahí era donde mi papá decía "mi fundo". Ahora es lo de Carlos Peréz. Pero nuestro propio fundo desde un principio era en ese Rincón donde fué fundador nuestros padres...

EDP: -Después ya entonces, ya ellos faltaron, entonces José como tenía un hermano que estaba en malas condiciones le dijo:

-Camine usted para allá... va a cuidar ese Rincón y esas resecitas". No eran muchas pero había siempre y ahí viene la semilla de todo lo nuestro; lo llamabamos el Rincón del Fundo pero más nombres no.

EDP: -Que cómo era Yopal? No, no había pueblo, no había nada, nada, nada, pero nada!. Pueblo empezó a haber ahora de la última vez que yo vine por acá, que ya fué por ahí como en el 32; entonces ya me había hecho un tambo grande hacia este lado del camino pero eso no.... eso no se miraba todo era monte, monte... montaña, eso no se miraba ni cerro ni nada. Todo era una montaña de yopo, por eso era el nombre de El Yopal, porque eso era todo yopo y más yopo; pero vaya a ver el día de hoy!...y ya pase yo allí a un fundo que había al otro lado del camino.

Pero es que aquí, la finca ésta, ahí si el nombre era El Silencio, ahí ya.... ya tenía su nombre, lo había puesto mi esposo: El Silencio, fué con mi esposo Jose del Carmen Perez Rincón que era de Mongua. Las padres de él lo trajeron a La Grande (Labranzazgrande). Pues casa, que hubiera casa, yo desde los principios conocí una rancha allá a la entrada del río, esa era una rancha que los primeros vivientes de ahí era un señor Elías, Elías Granados lo nombraban, yo no lo conocí. Eso es donde Reyes ahora, ahí era la entrada del Camino real.

-Yo ayudaba, por ejemplo cuando vine, mi esposo salía a hacer una cerca yo iba al pie y le ayudaba a sacar tierra de los horcones, a trabajar en todo lo que el trabajaba eramos unidos. Yo hacía faenas del corral... eso sí, eso si fuí muy buena para montar a caballo; mi esposo fue un fervoroso de tener buenas bestias y mantenía sus bestias de calidad. Eso si por que yo en donde me criaron en el campo mi padre tenía una cosecha de bestias muy buenas, muy buenas, de allá salieron bestias pero de fama. Para viajar era can yeguas.

EDP: -Mis hijos fueron por todos once. Pero murieron tres niñas. El que vivía, se criaba. Cuando nací, en la vereda de La Macoya e'Guafa en Labranza. Era una sóla vereda casi en la que mi abuelo mandaba, tenía sus arrendatarios. Cultivaban caña que molían, sacaban aguardiente, hilaban el algodón y tejian las mantas en la finca.

PP: -De aquí de El Yopal a Labranza Grande? eso como más de un día; como dos jornadas. En un día se iba al Morro y de ahí el otro viaje. Por el camino real, camino de herradura. Claro que todavía existe ese camino, pero tuvo una variante ese camino. Según las historias de mi mami que he oído, en sus tiempos de atrás cuando viajaban entonces usaban para eso la mula, para subir al cerro que ya tiene caminos sobre cordillera eso sí usaban mucho las bestias mulas. Y mi papá le mantenía una muy especial a mi mamá.

EDP: -No recuerdo el nombre de esa bestia…eso si no recuerdo...

PP: -Después de la violencia sé que en una ocasión mi mamá de aquí estuvo sacando del aptrio a recolectar por acá lo que había quedado. Que oía mi mamá que había llegado un animal todo maltratado, todo vuelto nada y salía al patio a buscar, a buscar y ella decía: ¡ah no saquen ese animal, que ese animal tiene algo pero quien sabe de quien será!... y duró varios días ese animal insistiendo hasta que al fin lo dejaron entrar y cuando se da cuenta mamá que era una de las bestias que eran de ella.

PP: -Esto (El Silencio) está en medio de dos caños de Luciba y Upamena; mi mamá habla de su primer sitio, dice un Rincón, porque en ese tiempo sí se fundaba por las aguas; los rincones de sabana que hacían los puntos de montes contra los caños y allá había un rincón, en una agua veranera unos pozos        pequeños pozos, pero que los fomentaban con represas en verano. Del primer sitio que ella habla lo represaban. Luego cuando le dejaron eso al hermano se trasladaron a otro rincón de un caño de aguas corrientes en invierno y también en verano se alcanzaba a secar un poquito, le hacían sus represas porque no tenían más.

EDP: -Yo no conocí indios nada... nada. Oí hablar de ellos. Pero por allá para abajo por un amigo recuerdo de don Ciro Reina. El tuvo una historia que quedó entre los indios cuando en una ocasión el papá lo bajó a la fundación y lo castigó no sé porque razones y el huyó el chico huyó y se metió entre los indios y duró años entre ellos.

EDP: -Pues cuando yo vine por primera vez a visitar estos sitios, esto era una montaña, unos palones tremendos, no se miraba cerro, no se miraba nada unos palones.... ese palo, esa mata que esta allá al frente si existía ya. Esa mata si estaba allá cuando yo vine por primera vez. Ese mango grande sí estaba ya. Y yo dije cuando mire esas caras de los que vivian aquí. Dije: -Dios me ampare y me favorezca de vivir aquí!.

PP: -Y que cara tenían, como eran luego?.

EDP: -Pues llenos, llenos de pura tristeza, porque a ellos les daba las fiebres y les daba de todo y que remedios ni qué nada! Ahí esas caras tristes, tristes acabados. Que podía yo pensar que me iba a quedar, que iba yo a pensar! Eso es historia de mi matrimonio para venir a dar acá...

ANP: -Esos son los guarataros. Ese es un arbolito como de flor lila. Todavía no florece, todavía no han botado flor en este lugar. Esos son los floramarillos. Yo no me explico porqué ha variado el tiempo, no tiene su estación precisa. Al fin del verano ésta es la época precisa de los floramarillos, pero estos empezaron a florecer este año desde el primero de enero. En verano florecen los floramarillos, gualandayes, cañafítolos y los yopos que tienen una flor!... si ha visto la flor del yopo? Ah! es una belleza es un poquito inadvertida porque se crece super elevado y es tan fina, tan fina la flor que parece una garza muy, muy vaporosa y blanca, blanca pero ellos se despojan de su hoja. Hay otra flor acá de la flora de este piedemonte que dentro de los caños se ve preciosa. En sus tonos predomina el amarillo, con el rojo también pero la flor roja en esta estación no se deja ver. La flor roja en esta estación como cosa curiosa me he puesto ha observar, no se deja ver en esta estación de verano... se deja ver en las épocas de agua.

-Acá dentro hay muchas que es estilo bejuco que se enredan en los árboles y crecen a la altura del árbol. Tu has visto en las casas las que llaman campana de oro o copa de oro? Si, yo no sé sí sea las mismas silvestres porque son idénticas, lo mismo que hay un poquito de diferencia es en la hoja, en la hoja que es cultivada es un poco más gruesa.

-De pajaros tenemos el tucán, las guacharacas, los chiracos. Eso sí cuando cantan aquí las guacharacas, es porque vá a llover. Porque como viven aquí a la orilla del caño siempre se sienten en los grupos. Cuando canta la guacharaca en esta época, tiene un canto especial de manada, porque a veces en invierno se les siente cantar pero solas... solas, entonces eso es fijo fijo que llueve. Tenemos el canto del diostedé, es un pajaro tambien de estación a entradas del verano canta tambien. El guaco que es veranero. Hay unas pavitas como con cola como de pavo real... esas son de caño. En esta época se dejan ver muchísimo por que las quebradas empiezan a secarse y hacen pequeños pozos donde el pescado pequeño para ellas lo pueden cazar con gran facilidad. Es un ave que dá un plumaje precioso tiene su copete parecido al del pavo real es. Toda su forma de la cabeza igual pero miniatura, se llaman tiranas. Y cuando ellas estan haciendo el apareamiento, el idilio para reproducirse ellas sacan mucho en los barrancos, hacen sus niditos entonces esto se bajan las parejas así donde hay arenita !ahí son preciosas verles ese baile!, como un baile nupcial. Son muy asustadizas, ellas sienten el menor ruido y se desaparecen y se camuflan entre la naturaleza con una agilidad impresionante. Hay mariposas de sabana y de bosque. A salidas del invierno hay mucha mariposa y tambien a entradas del invierno. Hay mucha variedad. No se dejan ver casi en el puro verano.

- Y de frutas! no más tenemos como cuatro clases de guayabos sabaneros. Está el perito sabanero, con una ramas como de sombrillla. Hay el guayabo negro que es de arbol grande y otras guayabitas, menuditas. Guayaba sabanera y la guayabita que florece como violeta, la patilla silvestre, pequeña pero con concha más durita que la otra. Tenemos maracuyá silvestre.

- Mi hermana sí se sabe el rezo del ojo de buey, a ver cómo es?

-PP: "En una tarde e' verano
estaba una niña enamorada
porque una pobre lisonja
quiso cambiar mi morada.
Al ver sus ojos tristes, llorosos
como sabana inundada,
saqué a relucir mis dones
como un espejo en la playa.
En mi árbol soy ojo de buey,
En Paso Rial de Cañada
me convierto en el amuleto encantado,
tan ágil para auyentar
los malucos sentimientos del alma.
Soy la seguridad del que monta
en algo desenfrenado.
Del que vuela sin tener alas
o del que navega embobado.
Tambien tengo otros dones
que la Virgen de Manare me ha dao.
Póngale mucho cuidado
si a mí se me regala
que me tengan bien cuidao
con unas cuantas oraciones
a la Virgen que me ha bautizado
con el nombre de…..  
si nó que me vuelvan de espaldas
y me tiren a otro lao".

¡Ay qué belleza...!
- Y este, el rezo de las avispas:

"Gula mató a gula, por un huesito de res
Por lo que tengo de gula, avispita no me piqués!"

Mi visita a El Silencio terminó días después cuando Polita preparó un sancocho de plátano -hartón y topocho-con seis gallinas. Obviamente aprendimos el secreto de su preparación.

Los históricos en el parque de El Yopal

Fué durante el II Simposio Internacional de Historia de los Llanos Colombo Venezolanos -en El Yopal, en febrero de 1990- que tuve la oportunidad de escuchar a don José Luis Merizalde (LM), a don Plutarco Granados (PG) y a don Guillermo Díaz Estrada (GDE). Lo que sigue es la transcipción de su conversación:

P.G.: -Claro que nos gustan los encuentros como éste. Encontramos que han llegado unas ponencias de increible magnitud. Muy importante eso que lo sigan llevando adelante.
G.D.: -Pues uno tiene muchas relaciones somos muy amigos con los llanos Colombo Venezolanos y aquí pocos amigos vinieron de Venezuela, aquí por ejemplo conocemos pero de Apure pero de oídas sabemos que tienen algunas costumbres no? pero no conocemos la geografía del Apure. Yo esperaba que hubieran venido más historiadores de allá, que hubieran traído ponencias del Apure; entonces he oído un poco de ponencias sobre el Apure. Vamos poco a poco vamos conociendo la historia de los llanos pero apenas lo estamos haciendo.
L.M.: -De reuniones como estas pienso lo mismo que piensa don Plutarco y aquí mi amigo Guillermo Díaz Estrada, que el III Simposio se haga en Arauca o bien en Tame, estoy de acuerdo con eso por que como dice don Plutarco tenemos que adelantar o hacer la búsqueda de los eslabones perdidos del Llano y Arauca o Tame sería el sitio indicado donde se puede reunir los nativos tanto de Casanare como del Estado de Apure, yo conozco algo del Estado Apure, su frontera con Colombia y algunos pueblos del Estado Apure porque entre otras cosas estoy familiarmente unido con ellos porque mis antepasados de parte de mi madre eran oriundos de Venezuela y mi abuelo hijo de un Venezolano apureño y mi abuelo era Araucano, entonces yo tengo un vínculo con Arauca y quiero escribir algo sobre Arauca. Hay muchas personas de edad mayor, que conocen de los sucesos de éstas regiones.
G.D.E.: -He oído decir que en Arauca queda una señora Camejo. Doña Carmen. Doña Carmen Luzardo de Camejo que es casada con un tocayo mío. En Tame tendríamos al Dr. Trejos Sarmiento, el actual alcalde. En Tame también esta Milton Granados que usted sabe que es muy cuidadoso de la historia tal vez el que tiene más recopilación histórica en el lugar, también de parte del centro histórico, pues gente de edad avanzada. No importa que no hayan tenido cargos. Puede ser gente sabanera. Sería una tarea de buscar un poco de gente de mayor edad en las veredas, gente sabanera por ahí debe haber una gente que conozca mucho de lo antiguo en la música, del rezo de ganado... de la historia.
Y aquí en Yopal pues Doña Enriqueta. Sí. Tiene como 85 años.
Entonces esa es una memoria que hay que hacer el esfuerzo para recopilar. Por ejemplo señor, que usted me cuenta -Plutarco- en Tame que usted dice que esta allá como muy a raticos hacerle una entrevista y que vaya quedando la memoria de esa persona, de sus recuerdos, de lo que pasó, por que esa es una herencia que no la tenemos escrita en ninguna parte y cuando los viejos se nos van... Cuando se va la juventud, no...uno es histórico y pocos conocieron lo que era interesante. Cómo los Venezolanos vivieron en revolución en tiempos de Juan Vicente Gómez? Hubo un revolucionario allá... Humberto Gómez que vino y ocupó Arauca quemó los archivos, destituyó las autoridades, robó lo que quiso, hizo de que quiso.
- Humberto Gómez el loco era un revolucionario, probablemente lo sacaron de allá y tuvo que refugiarse en Colombia; avisaron a Bogotá y probablemente a las autoridades, al Ministerio de Guerra y mandaron un coronel con un piquete de caballería a sacar a Humberto, llego más o menos a los dos meses a Tame!... a Tame, cuando ya vino, ni el recuerdo de Humberto!
L.M.: -Perdón Memito. A próposito de Humberto Gómez precisamente tengo un trabajo a máquina donde saco la historia de Humberto Gómez porque yo la conozco, yo conozco mucho de la Humbertera en Arauca. Yo me crié en Arauca. Yo si había nacido pero estaba muy pequeño. Yo nací en el 10 (1910), en Arauca.
G.D.E.: -Yo nací en el 8 (1908)
P.G.: -Yo nací en el 26 en Tame.
G.D.E.: -Ah es el sardino!
P.G.: -Sí, pollito!
L.M.: -Mi apellido es Merizalde Cisneros, de los Cisneros Araucanos, de la familia de don José Felix.
G.D.E.:.-La Humbertera fué en el 19.
L.M.: -No, no, Memito. De eso yo supe mucho... me dí cuenta de las marchas. Sí, señor, entonces ya estaba mocito...Yo recuerdo de la marcha esa que les digo del grupo de caballería porque el abanderado de ese grupo que llegó -contra Bautista- era Pedro Antonio Bolívar un muchacho que estaba pagando el servicio militar, ya tenía 21 años, Pedro ya murió.
G.D.E.: -¡Ah yo conocí a don Pedro Bolívar, aquí y a Cutec Bautista, era santandereano, pariente de mamá era Estrada Bautista. Entonces el día que llegaba el grupo de uniformados preparamos el gran almuerzo allá. A mí Coronel Cotea no, él hizo pasar la tropa hasta La Reforma y el se quedó con algunos oficiales en el almuerzo y por eso yo recuerdo perfectamente... creo que fué por ahí entre el 20 y el 25.
L.M.: -Pérdon Memo, La Humbertera fué el 1º. de enero de 1916 si del año 16. Tendría yo 8 años apenas.
G.D.E.: -Sí bueno yo tenía 4... si, entonces si fué en el 16.
L.M.: -Yo fuí de la Armada. Si yo tuve el cargo Adjunto Quinto de la Armada. Hasta el año 58. La Armada pues... la Armada Nacional por parte del General Rojas Pinilla, fué fundada la Base Naval de Oriente... funcionó la base hasta el año de 1967. Hasta octubre de 1.967. Entonces vino la Escuela de Policía Eduardo Cuevas y tomó las instalaciones de la Armada. Y ahí quedo en poder de la Policía hasta cuando la Escuela la trasladaron a Villavicencio y luego tomó esas instalaciones el DAINCO y actualmente está por cuenta del DAINCO. Yo era, digamos yo era secretario de la Intedencia Naval, donde se llevaba la contabilidad de los gastos de la institución, Puerto López, Orocué, Puerto Carreño. Yo era, como decir, el ayudante del jefe de la oficina de Intendencia Naval. No viajaba por el río -afortunadamente- no me tocaba viajar así en misión oficial, porque la sede mía era Orocué. La oficina era la que manejaba todo el trámite de cuentas y todos los gastos de la Armada, mejor dicho el presupuesto general de la Fuerza Naval de Oriente yo manejaba.
G.D.E.: -Era el hombre...del billete!
L.M.: -No, plata no cogía... no hacía sino la cuenta!
G.D.E.: -Yo fuí por dos veces Prefecto de Casanare. Si, una vez interino y otra ya. Pues me dieron la oportunidad para conocer todos los pueblos de mi tierra porque me tocaba viajar a caballo y me propuse cumplir con mi deber, visite periódicamente todos los pueblos. Así hasta Sacamá que no había ido ningún Prefecto porque tocaba; eran varios días a caballo por allá... por unos caminos infernales y fuí a visitarlos allá a la Alcaldía de Sacamá; a mi me tocaba buscar y poner alcalde para cada pueblo. Prácticamente un prefecto no tiene presupuesto para realizar obras, pero sí controla las inversiones que hacen los alcaldes de cada municipio. Los alcaldes en esa época lo unico que podían hacer era fundar escuelitas, era muy poco lo que se podía hacer por que entonces no había regalías petroleras. Los presupuestos eran infelices, un alcalde ganaba $ 20.00 yo ganaba como $90.00... $80.00. Eso era el año 1942. Bueno, fuí tambien visitador de rentas junto a esta provincia; entonces era provincia de Boyacá, había un visitador para cada provincia me tocaba recoger las cuentas por todos los municipios, las rentas departamentales era el aguardiente porque las otras rentas no producían nada. Había renta de tabaco pero no daba nada. El café de Támara no tenía impuesto.
G.D.E.: -Si, los recaudadores tenían que venir a la capital; entonces Nunchía era la capital. Tenían que ir todos los meses a llevarme la cuenta del mes desde Orocué, desde Maní... Támara ha sido una región cafetera eternamente. Yo recuerdo cuando estaba pequeño mi papá nos contaba que el café lo transportaban desde Támara a Tame en mulas y de Tame a Albanadillo en bueyes en época de invierno. En Albanadillo lo recogía un bongo y lo sacaba por el Arauca a Venezuela por allá y cuando empezó el servicio aéreo echaban avionados de café. Sí en avioneta han llevado café para Arauca.
P.G.: -De Tame les cuento que es un pueblo que esta prosperando efectivamente; que por fuera tiene una imagen muy cruel que le han dado sus mismos hijos pero falseando la verdad porque en Tame se vive sabroso, en Tame hay tranquilidad. Recuerdo de Tibaldo Dominguez... cantaba y echaba cuentos, muy símpatico por cierto yo me amañaba mucho con él y hace poquito... antier precisamente estaba acordándome de Tibaldo, que Tibaldo a todo le tenía tema... cualquier tema le tenía su composición. Su canción. Entonces me acordé de él y dije: -Si viviera Tibaldo ahora que el gobierno dio autorización para sacrificar los caballos que más no diría entonces a raíz de esa vaina. Entonces me puse yo en persona e hice este poemita y dice así:

Anoche cuando dormía tuve un sueño muy horrendo
soñe que mi rucio andon llegó solito al tranquero,
para anunciar su llegada relinchó en el paradero
y comenzó a tumbar los trancos ráscandose en el
trasero.
Le ví lagrimiar los ojos a mi caballo en el sueño.
" - No es posible que ahora viejo me de la espalda
hasta el dueño
el gobierno decretó que nos maten a lo cerdo."
Así oí lamentar a mi pobre mocho viejo.
- No es justo un trato tan cruel a quien fue un
caballo bueno.
- Y yo a usted lo cargue en mis lomos por
caminos y senderos,
volé por sobre zanjones y brinqué sobre espineros pa
' enlazara mostrencos que bien sé que eran ajenos.
- En mí pintó hazañas buenas en las tardes de coleo,
enamoró y bebió trago hasta que le supo a feo.
Yo creía que los humanos eran animales buenos
y ahora que me ven viejo me va a cambiar por
dinero
pa' que mi carne le sirva de negocio al salchichero
y le llene de barriga al criollo y al extranjero.
- Yo que pensaba morir de viejo en cualquier estero
y no por cuchillo de guate que me va arrancar el
cuero.
Allá la verá con Dios cuando llegue ante el eterno
porque al ingrato y traidor su destino es el infierno!
Se me salió el corazón cuando desperté del sueño
le prometí a mi caballo por todo lo que más quiero
que moriremos junticos mi mujer, él y mi perro
que somos fieles amigos y leales compañeros".

El Tibaldo tenía tanta chispa para todas esas carajadas. Y a todas esas carajadas le sacaba cuento. A todo le sacaba cuento.
- Ojalá que vayan ustedes a ese terruño de Tame. Encantao los recibiría por allá.

1.
Orinoquia Siglo XXI. Santafé de Bogotá. Colombia
2.
Agradezco a los señores José Luis Merizalde, Plutarco Granados, Guillermo Díaz Estrada, a la señora Enriqueta de Pérez en Yopal (1990); como también a las personas entrevistadas en Támara, Casanare en 1979 por la colaboración que me prestaron para elaborar este escrito. Deseo agradecer a Colciencias por el apoyo brindado para poder asistir a este Simposio.
3.
Los nombres son ficticios.
4.
Se trata de la Imprenta del Sagrado Corazón, propiedad de los Augustinos Recoletos.
5.
Así se refieren en los Llanos a la época de la violencia de los años cincuenta.
6.
Doña Enriqueta de Pérez falleció en El Yopal en 1991.
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