CAMINOS REALES DE COLOMBIA
© Derechos Reservados de Autor

 

PARTE II
TRADICIÓN Y CONTINUIDAD. CAMINOS REALES Y CAMINOS REPUBLICANOS

 

CAPÍTULO 9:
POR LA MONTAÑA DEL QUINDÍO
El camino real de Santafé hasta Quito, por la montaña del Quindío

FRANCISCO U. ZULUAGA R.

Grandes tramos de las carreteras actuales de Colombia se trazaron siguiendo los caminos reales coloniales, de igual manera que estos mejoraron las condiciones de trochas y veredas indígenas.

Buena parte de esta superposición de rutas obedece a las características de nuestra topografía, donde se alternan valles, ríos y cordilleras que obligan a buscar los puntos más accesibles para salvar las alturas, y los puntos de mayor estrechez en el cauce de los ríos, para vadearlos o construir los puentes. Grandes abismos y extensas ciénagas impusieron también grandes rodeos y buscar con frecuencia, más que la línea recta, el punto y el paso adecuados. Consecuentemente, cada tramo presenta puntos críticos afamados por las dificultades que han ofrecido a la construcción y al tránsito del camino.

156.jpg (23688 bytes)
Mapa de la provincia de Buenaventura en el departamento del Cauca, trabajada por su gobernador el teniente coronel Tomás Cipriano de Mosquera. Año de 1825. (AGN, Mapoteca 6, mapa 89).

Dentro de la red de caminos coloniales, los más importantes eran los llamados caminos reales. Ellos, además de ser los de mayor circulación, unían las diferentes provincias y su mantenimiento y administración se realizaba por delegación real.

En términos de las condiciones materiales, los caminos reales eran concebidos como caminos de herradura, en tanto que los demás eran —generalmente— caminos de a pie, lo que no obsta para señalar que buena parte de los caminos reales fueron frecuentemente intransitables para bestias de silla o carga, debiendo utilizarse los indígenas en tales menesteres.

Hacia 1574, Juan López de Velasco, refiriéndose a los caminos de la Audiencia de Santafé, decía:

«Los caminos de este reino, por la mayor parte, son muy malos de cuestas y ríos, y malos pasos de quebradas y pantanos, y así por muchos dellos no pueden andar recuas, aunque por los caminos reales, de unos pueblos a otros comúnmente andan; pero de los repartimientos a los pueblos por la mayor parte cargan los indios, por no haber caminos abiertos para las arrias, lo cual se podría remediar con mandarlos abrir»( 1 ).

El camino real de Santafé hasta Quito tiene todas las características positivas y negativas que hemos indicado, por lo tanto trataremos de presentar un recorrido del camino en mención, señalando en cada tramo, tanto sus puntos críticos como su participación en el desarrollo de las regiones que atravesaba.

El camino por el que se iba de Santafé a Quito, pasando por Cartago, tenía una longitud —en el siglo XVI— de 221 leguas que, discriminada por las distancias entre las ciudades principales, puede apreciarse en el cuadro No. 1, donde se expresa también el tiempo promedio en que se recorrían en el siglo XVIII.

En este trayecto, el camino tenía tres derivaciones de importancia: el camino Cali - Buenaventura, el camino Pasto - Barbacoas - Tumaco, y el camino Cartago - Chocó. A este último no nos referiremos en este ensayo, por tener el suyo propio dentro de lo obra, ya que su importancia en el período colonial lo hace históricamente privilegiado, por haber servido al abastecimiento de esclavos y alimento para las minas del Chocó, así como para salida del cuantioso oro producido en ellos.

157.jpg (15863 bytes)
Puente sobre el río Coello, en la montaña del Quindío. Año de 1777. (AGN, Mapoteca 4, mapa 96 A).

En algunas oportunidades el camino muestra también algunas vías alternas, y aquí nos referiremos a una de ellas entre Popayán y Pasto, donde el camino principal pasaba por el valle del Patía, pero las circunstancias históricas hicieron que, por largos períodos, se tuviera que transitar por la vía Popayán - Almaguer - Pasto.

Partiendo de Santafé hacia la Gobernación de Popayán y la Presidencia de Quito, se tomaba rumbo a Mariquita e Ibagué por una de dos rutas: una que se dirigía hacia el Magdalena, pasando por Vílleta, Honda, Guaduas y Mariquita; y otra que por Funza, Tena, La Mesa y Tocaima, iba hacia Ibagué. En esta segunda ruta, y desde Tocaima, fue durante mucho tiempo indispensable pasar por Honda y Mariquita para llegar a Ibagué.

Cuadro No. 1
DISTANCIAS Y TIEMPOS DEL RECORRIDO CAMINO REAL SANTAFÉ - QUITO

Tramo Leguas Días
Santafé - Tocaima 18 3
Tocaima - Mariquita 18 3
Mariquita - Ibagué 18 3
Ibagué - Cartago 22 4
Cartago - Cali 43 2
Cali - Popayán 22 5
Popayán - Almaguer 20 8
Almaguer - Pasto 20 7
Pasto - Quito 40 (15?)

Fuentes: Juan López de Velasco, Geografía y Descripción de las Indias, Biblioteca de Autorés Españoles, Atlas, Madrid, 1971, Passim.

Anónimo, «Relación de Popayán y del Nuevo Reino, 1559-1560», en Cespedesia, Cali, 1983, Suplemento No. 4, págs. 23-103.

Diego Antonio Nieto, «Visita de la Gobernación de Popayán, 1797», en Cespedesia, 1983, Suplemento No. 4, págs. 495-512.

Guido Barona, «Instrumento de consolidación del poder de Popayán, en sus relaciones con el Valle de Neiva y el Reino de Granada». Ponencia presentada en el Congreso de Colombianistas, Ibagué, 1991,53 págs.

 
Las diversas relaciones que hablan de este camino indican que durante el siglo XVI fue más frecuente el tránsito por la ruta Villeta - Guaduas, mientras que la ruta por Tocaima adquirió mayor importancia en el siglo XVIII, durante el cual se desarrolló un intenso mercado interregional en La Mesa, lo que hace que este tramo sea más conocido como ruta Santafé-La Mesa-Tocaima.

SantaFé - Tocaima. Desde Santafé (fundada por Gonzalo Jiménez de Quesada en 1538) hasta Tocaima (fundada por Hernán Vanega en 1544), dos tercios del trayecto se realizaban sobre la meseta cundiboyacense y por lo tanto sobre terreno plano y clima frío, el otro tercio correspondía a laderas de la falda occidental de la cordillera Central con climas variados.

En la primera parte, hacia 1560, además de ser el mejor trayecto de todo el camino Santafé-Quito, el paisaje debía mostrar una sabana completamente cultivada —maíz, papa, frijoles y algo de trigo— y tachonada de pequeñas poblaciones de casas de paja habitadas por indígenas. Dice una relación anónima:

«Y la tierra de SantaFé es abundantísima de las Frutas que los indios tienen para su sustento, que son maíz, papas, frisoles y alguna coca que traen y siembran en algunos valles calientes que alcanzan; en los cuales asimismo se les da mucha diversidad de Frutas que ellos tienen. Su vivienda es en unos casos de paja pequeñas, por causa del mucho frío que en la tierra hace y la falta de leña especialmente los que viven en la sabana y valle de Bogotá, que no la tienen más cerca que a seis leguas. Cada indio tiene su roza o sementera a la puerta de su morada, y a esta causa están las poblazones algo apartadas unas de otras; aunque los que están y viven en el valle de Bogotá, casi están en forma de pueblo... »( 2 )

Una idea de la población indígena hacia 1560 y del número de estos pequeños poblados, que se correspondían —en general— con los repartimientos, puede apreciarse en el cuadro No. 2.

Cuadro No. 2
RELACIÓN DE VECINOS ESPAÑOLES, PUEBLOS Y HABITANTES INDÍGENAS EN LA RUTA. 1560

Ciudad No. No. No.
  vecinos pueblos indígenas
  españoles indígenas tributarios
Santafé 55 57 36.552
Tocaima 31 59 3.201
Mariquita 23 36 2.038
Ibagué 27 36 2.701
Cartago 17 40 4.575
Cali 24 47 3.241
Popayán 19 31 8.659
Almaguer 23 - 3.620
Pasto 28 65 23.634
Quito - - 80.000
Total 247 371 168.221

Fuente: Anónima. «Relación de Popayán y del Nuevo Reino. 1559-1560», en Cespedesia, Cali, 1983, Suplemento No. 4, págs. 23-103.

Notas

( 1 ) JUAN LÓPEZ DE VELASCO. Geografía y Descripción de las Indias. Biblioteca de Autores Españoles, Atlas, Madrid, 1971, pág. 179.( regresar a 1 )

( 2 ) ANÓNIMO. «Relación de Popayán y del Nuevo Reino. 1559-1560». En Cespedesia, Cali, 1983, Suplemento No. 4, pág. 65( regresar a 2 )

CONTINUAR

REGRESAR AL

INDICE

 

 

Comentarios () | Comente | Comparta c