Julio 7, 1903.
Mi querido D. J. Manuel:
Contesto de carrera su cartica de hoy. Los términos usados por
usted en su mensaje son correctos: el proyecto formal de tratado lo
presentó á la Legación colombiana el Departamento de Estado el 17
de Julio de 1902, después de expedida la Ley Spooner, y sobre él
versó la discusión posterior. El Memorándum del Dr. Martínez, que
yo reformé, tiene este encabezamiento: Memorándum de puntos que
deben incorporarse en un tratado, etc. Además, conviene que se
rectifique en la discusión el error afirmado por periódicos, etc.,
de que Colombia propuso la negociación al Gobierno americano,
cuando fue la Comisión del Canal ístmico, presidida por el
Almirante Walker, la que inició la discusión del asunto con el Dr.
Martínez. La diferencia entre el primitivo Memorándum y el Tratado
es tan sustancial, como cuando se presentó aquél (Abril de 1902) ni
aun se había expedido la Ley Spooner (que es de Junio del mismo
año), y que fue la base para que el Departamento de Estado exigiera
el dominio y la jurisdicción americanos de que habla el Tratado.
Ojalá le sirvan de algo estos datos. Suyo afectísimo,
JOSÉ VICENTE CONCHA
CABLE
Ministro Colombia-Wáshington.
Senado por unanimidad desaprobó Tratado canal, entre otras razones
emitidas debate por menoscabo soberanía y no arreglo previo
compañías con este Gobierno para traspaso privilegios;
contribuyeron desaprobación total notas Ministro americano contra
introducción reformas y Memorándum del mismo sobre posible rechazo
Tratado y demora canje; considérase probable Congreso dé bases
reanudar negociaciones; comunique Usía por cable Legaciones
Europa.
Agosto 13.
RICO
CABLE
Gobernador-Panamá.
Pida copia de mi cable de hoy á Ministro Wáshington relativo
Tratado canal, publíquelo.
Agosto 13.
RICO
CABLE
Ministro Colombia-Wáshington.
Diga usted confidencialmente al Departamento de Estado en
Wáshington que adóptese ó no proyecto presentado Senado sobre
nuevas autorizaciones Tratado Canal de Panamá, el Gobierno de
Colombia propondrá al americano reanudar negociación sobre bases
juzga aceptables Congreso del próximo Agosto, atendidos conceptos
del presente y opinión nacional.
Septiembre 8 de 1903.
Legación de Colombia-Wáshington,
D.C., Septiembre 11: 1903.
A S. S. el Ministro de Relaciones Exteriores, Dr, Luis Carlos
Rico-Bogotá.
El día 4 del mes en curso tuve el honor de dirigir á S. S. un telegrama en clave que traducido dice: "Agentes revolucionarios de Panamá aquí. Ayer el Editor de la Estrella de Panamá tuvo una larga conferencia con el Secretario de Estado. Si no se aprueba el Tratado antes del 22 de Septiembre, la revolución es probable con apoyo americano."
Tuve noticia en la mañana del día 4 que el día anterior el Sr. J. G. Duque, Editor de la Estrella de Panamá, acompañado é introducido por el Sr. Charles Burdett Hart, ex-Ministro de los Estada Unidos en Colombia, había tenido una larga entrevista con el Secretario de Estado, Sr. John Hay.
Según informes que creo fidedignos, en esa entrevista el Sr. Duque describió como alarmante la exaltación de la opinión pública en Panamá, y anunció como probable un movimiento revolucionario separatista, en el caso de que la acción de nuestro Congreso fuese adversa al Tratado que actualmente tiene en consideración.
Parece que el Sr. Hay se apresuró á manifestar que el Gobierno de los Estados Unidos ningún apoyo daría á semejante movimiento, y que observando estricta neutralidad, su acción se limitaría á conservar libre y franco el tráfico interoceánico, en cumplimiento de lo estipulado en el Tratado vigente entre los dos países.
Mientras nuestro Gobierno conserve su autoridad en las ciudades de Panamá y de Colón, la intervención americana contribuiría poderosamente á impedir la realización de los planes revolucionarios; pero en el caso de que lograra una conspiración apoderarse de la ciudad de Panamá, muy difícil sería la recuperación de esa plaza, pues nuestras fuerzas probablemente no podrían hacer uso del ferrocarril, ni se nos permitiría emprender en las ciudades terminales operaciones que suspendieran ó estorbaran al tráfico.
Este es el apoyo indirecto que los conspiradores esperan; pero como las oportunas medidas que nuestro Gobierno está tomando en el Istmo alejan mucho la probabilidad de que tenga éxito una tentativa de insurrección en Panamá, la situación va perdiendo los caracteres alarmantes que en días pasados tenía. Así lo confiesan telegramas dirigidos de Panamá con fecha de ayer, y publicados aquí en los diarios de hoy.
El día 5 de Septiembre recibí el telegrama de S. S. del 29 de Agosto, é inmediatamente despaché en clave la contestación que á continuación traduzco: "La desaprobación del Tratado produjo mal efecto; pero el Gobierno de los Estados Unidos aguarda reacción favorable antes del 22 de Septiembre. Si no fuere así, es probable que el Presidente de los Estados Unidos asuma actitud hostil."
El anuncio que hago relativo á la actitud futura probable del Presidente se funda en expresiones amenazantes que ha soltado en conversaciones particulares, y que por conductos indirectos han llegado á mi conocimiento.
Se refieren principalmente á la prontitud con que reconocería la independencia de nuestro Departamento de Panamá.
El Presidente Roosevelt es decidido partidario de la vía de Panamá, y anhela dar principio á la excavación del canal durante su Administración.
S. S. conoce el vehemente carácter del Presidente, y sabe cuan
persistente y firme es en la prosecución de las empresas que
acomete. Estas consideraciones me han inducido á dar crédito é
importancia á las expresiones amenazantes que se le atribuyen. Soy
de S. S. atento y obediente servidor,
TOMAS HERRAN
Legación de Colombia-Wáshington, D. C., Octubre 16: 1903.
A S. S. el Ministro de Relaciones Exteriores, D. Luis Carlos
Rico-Bogotá.
Tengo el honor de acusar recibo del oficio de S. S. del 30 de Agosto, que hace siete días se halla en mi poder, pero no he recibido aún la nota que en él se me anuncia.
La negativa dada por nuestro Senado al Tratado del canal produjo en este país, como ya he informado á S. S., gran sorpresa; despertó un sentimiento muy general de resentimiento y muchas publicaciones agresivas se hicieron. Sin embargo, pronto se verificó una reacción favorable, y algunos periódicos influyentes hicieron en sus secciones editoriales hábiles defensas de Colombia. El telegrama de S. S. del 14 de Agosto fue recibido muy oportunamente, y su publicación contribuyó mucho á acabar de desvanecer la mala impresión producida por la unánime desaprobación que nuestro Senado dio al Tratado. Este asunto ya no se discute, y creo que en las actuales circunstancias sería perjudicial provocar la renovación de la discusión con la publicación del interesante discurso pronunciado por S. S. ante el Senado en defensa del Congenio en la sesión del 12 de Agosto.
El Presidente Roosevelt, partidario decidido de la vía de Panamá, no manifiesta inclinación de declarar que haya expirado "el tiempo razonable" que la Ley Spooner le concede para tratar con Colombia, y probablemente dejará que el próximo Congreso asuma la responsabilidad de resolver este asunto.
Se aguarda la nueva propuesta que S. S. ha anunciado; entretanto, la actitud de este Gobierno es de paciente expectativa, y la del público es parecida.
La cuestión del proyectado canal interoceánico sin duda será importante factor en las elecciones presidenciales que no están distantes; y los que apoyarán la vía de Nicaragua son más numerosos y más poderosos de lo que en Colombia generalmente se cree. El partido demócrata, que cuenta con todos los Estados del Sur, lo apoya; y las opulentas organizaciones de ferrocarriles transcontinentales, opuestas á todo canal interoceánico, dan su apoyo á la vía más larga, más difícil y más costosa, para aplazar, si no han de frustrar, la competencia que temen.
Reitero á S. S. las seguridades de distinguida consideración con que soy su obsecuente servidor,
TOMAS HERRÁN
Legación de Colombia-Wáshington, D. C., Octubre 28: 1903.
A S. S. D. Luis Carlos Rico, Ministro de Relaciones
Exteriores-Bogotá.
El día 20 del mes en curso me fue entregada por D. Ismael Enrique Arciniegas la nota de S. S. del 31 de Agosto, confirmatoria de calogramas que me fueron dirigidos respectivamente el 13 y el 16 del mismo mes de Agosto, y que llegaron á mi poder, el primero el 17 y el segundo el 21 del citado mes.
Ya he dado cuenta á S. S., tanto por cable como por correo, del efecto que produjeron aquí las noticias á que esos calogramas se refieren.
La unánime desaprobación del Tratado por nuestro Senado causó general sorpresa, y muy agresivo fue el tono de la prensa, como vería S. S. en los numerosos recortes de periódicos que con regularidad remito semanalmente á ese Ministerio.
Cuando recibí el calograma del 16 de Agosto, cumpliendo con la orden de S. S., inmediatamente lo comuniqué, con el anterior, al secretario de Estado, y poco después le di la mayor publicidad posible por conducto de los agentes de la prensa asociada y por otros conductos, y pronto se notó la benéfica influencia que esta publicación había producido en la opinión pública de este país. Hoy se comprende que la desaprobación del Tratado no provino de desconfianza, ni de espíritu de hostilidad hacia los Estados Unidos, sino de diferencia de opinión respecto á la equidad y conveniencia de algunas de las estipulaciones del Tratado, de complicaciones de política doméstica, y en parte también de los inconvenientes términos empleados por el Ministro de los Estados Unidos en las comunicaciones que dirigió á nuestro Gobierno. La actitud general ahora es de mera expectativa, y esta es la actitud del Gobierno.
Difícil es contestar la pregunta que hace S. S. sobre los propósitos del próximo Congreso americano, ya en el caso de que Colombia determine reanudar las negociaciones en el de que se abstenga de hacerlo, pero ya que S. S. tan categóricamente me interpela, me aventuraré á emitir la opinión que tengo formada, aunque posible es que tenga que modificarla en vista de imprevistos acontecimientos que surjan de la complicada situación que nos confronta.
Creo que si Colombia resuelve reanudar las negociaciones podrá obtener algunas concesiones adicionales á las que figuran en el Tratado, pero juzgo que el Gobierno de los Estados Unidos no convendría en modificaciones sustanciales.
En el caso de que Colombia se abstuviera de reanudar negociaciones, ó en el caso de que no se considerasen aceptables nuestras exigencias, juzgo que quedarían definitivamente cortadas las negociaciones, y que la Compañía francesa del Canal dará gran impulso á sus trabajos, con el apoyo de un poderoso sindicado americano que virtualmente será dueño de la empresa. Así, no habrá necesidad de acción oficial ni de parte de Colombia, ni de parte de los Estados Unidos, pero ninguna utilidad reportará Colombia fuera de las que tiene estipuladas en el privilegio que tiene concedido, y que quizás vendrían á ser ilusorias antes del trascurso de muchos años.
Esta última consideración me lleva á la segunda pregunta de S. S. sobre la probable actitud que asumiría el Gobierno de los Estados Unidos en el caso de que se presentara un movimiento separatista en el Istmo.
No es probable que este Gobierno abiertamente apoyara semejante movimiento; pero creo que en Centro América sí encontraría decidida cooperación, y no sería fácil contener el enjambre de filibusteros que nos inundaría de Nueva Orleans y de otros puertos del sur de los Estados Unidos. Elementos de guerra, gente y buques podrían despacharse fácilmente de puertos americanos bajo pabellones centroamericanos, y el Gobierno americano asumiría una actitud parecida á la que observó durante la insurrección de Cuba-actitud de neutralidad hostil.
Por el cable he avisado á S. S. que el Congreso americano ha sido convocado á sesiones extraordinarias para el 9 del próximo mes de Noviembre. Aunque el objeto del llamamiento es la consideración del Tratado de reciprocidad recientemente celebrado con Cuba, es probable que también se discuta el grave asunto que tenemos pendiente.
Los partidarios de la vía de Nicaragua, bajo la dirección del incansable Senador Morgan, se preparan para renovar la lucha pero no es probable que recuperen el terreno que han perdido. El Presidente es decidido partidario de la vía de Panamá, y muy poderosas son las influencias que pondrá en juego.
He visto con inquietud en las publicaciones que aquí se hacen, que nuestro Congreso discute la validez de la prórroga hasta 1910, que nuestro Gobierno concedió á la Compañía Nueva del Canal de Panamá.
En el año pasado, en cumplimiento de lo ordenado por la Ley Spooner, el Procurador General de los Estados Unidos, Sr. P. C. Knox, se trasladó á París con el objeto de hacer cuidadoso examen de los títulos de la Compañía del Canal de Panamá. Después de una labor que ocupó varios meses, regresó á Wáshington y rindió un minucioso informe en 335 páginas.
En este informe califica de válida la prórroga, y de suficientes todos los títulos de la Compañía. En vista de esta declaración oficial, se iniciaron las negociaciones que dieron por resultado el Tratado del 22 de Enero de 1905.
Este Gobierno, pues, considera válida la prórroga, y con su consentimiento y aprobación el Gobierno de Francia prestaría su apoyo á la Compañía del Canal en el caso de que nuestro Congreso revocara ahora la concesión hecha por el Decreto ejecutivo de Abril de 1900.
El Sr. William Nelson Cromwell, apoderado general de la Compañía del Canal de Panamá en este país, se halla actualmente en París conferenciando con los Directores de aquella empresa. Se me ha informado que se ocupa en la organización del Sindicado americano á que he hecho referencia.
Remito á S. S. este oficio por el correo, porque D. Ismael Enrique Arciniegas no tiene intención de regresar á Colombia por ahora.
Reitero á S. S. las seguridades de distinguido aprecio con que soy su atento y obediente servidor,
TOMAS HERRAN
