EL PALACIO DE LA INQUISICIÓN
El mejor ejemplar que dejó en Cartagena la arquitectura civil del
siglo XVIII es el palacio de la Inquisición, edificado en un solar
situado en la actual plaza de Bolívar, que el Santo Oficio había
adquirido en 1630. Según exponía el Tribunal al Consejo de Indias
en 1747, durante el bombardeo de Cartagena por la escuadra de
Vernon, en 1714, una bomba desmanteló la casa y hubo que derribarla
11. En 1755, el
Consejo Superior de la Inquisición, radicado en Madrid representaba
al rey que "por los atrasos en los pagos de las Caxas
Reales" no había podido el Tribunal de Cartagena
"reedificar sus casas arruinadas en el 1715", y
tenía que servirse "de la del inquisidor más antiguo, con
la suma indecencia e incomodidad que es notorio", y
suplicaba al monarca que mandase librar "por una vez algún
socorro para la edificación de dichas casas" 12. Esto deja fuera de duda
que el edificio actual es posterior a 1755.
La fachada del palacio de la Inquisición, con sus rejas en la
planta baja y los balcones en el piso superior, presenta la
fisonomía característica de las casonas coloniales de Cartagena. La
portada es un bello ejemplar barroco: las pilastras rehundidas que
flanquean la puerta sostienen un entablamento, cuyo friso está
decorado con estrías verticales, a modo de triglifos, colocados
encima de las pilastras y de la clave. El frontón dibuja una amplia
y caprichosa curva, cuyo tímpano está ocupado por un escudo rodeado
de una moldura mixtilínea, terminada en espirales. Otra moldura
mixtilínea encierra todo el conjunto de la portada que, como otro
detalle de barroquismo, presenta complicadas molduras en las jambas
y arco de la puerta. Sobre las espirales de la moldura anterior hay
una venera con una cruz que tiene en el fondo una inscripción que
indica la fecha en que se construyó: "Año
1770".
Bajo las ventanas con rejas voladas de madera, unas cartelas
mixtilíneas de escasa proyección dejan hueco a unos tragaluces
defendidos por rejas de hierro que iluminan las estancias de la
planta baja. En la fachada lateral -calle de la Inquisición- se
encuentra una pequeña ventana de arco trilobulado, coronado por una
cornisa que remata en una cruz. Este pequeño hueco, defendido
también por fuerte reja, era el buzón secreto donde se depositaban
las denuncias que daban lugar a largos y minuciosos procesos. Una
cornisa corre a todo lo largo de ambas fachadas, rematadas por un
pretil con airosos pináculos de cerámica vidriada.
En su interior el palacio no ofrece gran interés y agrupación de
obras de distintas épocas. El patio punto sobre pilares ochavados.
Cubre el hueco de la esquifada, de planta octogonal, cuyo trasdós
remata en un pináculo vidriado. En el descansillo de la escalera
hay un balcón de madera finamente labrada, semejante a las de las
iglesias de la Compañía, ostenta la fecha de 1770.
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FIG. 115. La bahía de Cartagena, la ciénaga de Tesca y la costa desde la Punta de la Canoa hasta Barú hacia 1741. |
| 11 |
GUTIERREZ DE PIÑERES: Documentos para la historia del Departamento de Bolívar, pág. 392. |
| 12 |
Carta de 22-VIII-1755 (AGI: Santa Fe, 494). |

