LOS INGENIEROS MAC-EVAN, SALA Y SOLIS (1741-1757)
EL FUERTE DEL PASTELILLO. -OTRAS OBRAS
Después del ataque de Vernon quedaron totalmente arruinados el
castillo de San Luis de Bocachica, la batería de San José y el
fuerte de Santa Cruz. El virrey don Sebastián de Eslava se propuso
enseguida reedificarlos, y encargó los planos al ingeniero jefe don
Carlos Desnaux, que tanto se había distinguido durante el sitio, al
mando de la guarnición de San Luis de Bocachica 13. La Corte, por su parte,
tampoco perdió tiempo en dedicar al problema de la defensa de
Cartagena la atención que en aquellas circunstancias merecía: dos
batallones fueron enviados a reforzar su guarnición y se confió al
brigadier don Juan Bautista Mac-Evan la dirección de las
fortificaciones de aquella plaza y de otras de las Indias, con el
encargo de disponer en ellas lo pertinente y volver a España a
rendir informe.
Además, el 26 de octubre del mismo año de 1741 se dictó en el Buen
Retiro una real cédula, dirigida al ingeniero Desnaux y al mismo
Mac-Evan, conteniendo minuciosas instrucciones en orden a la
defensa de Cartagena. Se encargaba a éstos reconocer el canal de
Bocachica y determinar la manera de fortificarlo,
"construyendo en los dos lados que la forman los fuertes,
castillos o vaterías que a la vista sobre el terreno se tengan por
más apropósito a defender la entrada del puerto, con fuegos que se
crucen y la dificulten a qualquiera fuerza marítima que la mande
forsar, respecto de ser el único paso de los navíos y de la parte
por donde pueda tener riesgo la pérdida de la plaza". Se
disponía también que, dentro del re cinto amurallado de la ciudad,
se hiciera "un castillo ciudadela, con sus almacenes a
prueba de bomba", donde pudiesen los comerciantes poner en
resguardo sus mercancías en caso de sitio y donde, en igual
circunstancia, pudiese el Gobernador reunir sus fuerzas para una
última resistencia. La elección del lugar apropiado para construir
estos almacenes se encomendaba al virrey Eslava, previa propuesta
de los ingenieros, e igualmente se dejó a su criterio decidir sobre
la conveniencia de conservar el castillo de San Felipe o demolerlo,
"para que no quede padrastro ni dominio a la fortificación
de la plaza". Concluía la real cédula ordenando
"que se procure disponer el cerrar inmediatamente la
avertura que ha hecho la mar a la parte de Bocagrande..., y se
evite el paso de toda embarcación, según conviene".
Advertía, además, que antes que llevar a efecto otras obras se
atendiera a fortificar el canal de Bocachica "en la forma
que se ha tratado con el referido Juan Bautista Mac-Evan y os deve
comunicar precisamente"14, de donde se deduce que éste había
recibido instrucciones más concretas.
El 29 de noviembre de 1742 llegó Mac-Evan a Cartagena y, después de
inspeccionar las fortificaciones, comenzó a trabajar en un proyecto
general de reconstrucción y reparación de todas las fortalezas15. En julio de 1743
dio cuenta de que el proyecto estaba terminado, con la aprobación
del Virrey, y prometía remitir los planos a la Corte en la primera
ocasión. Terminado su trabajo en Cartagena, se dispuso a pasar a
Portobelo, para disponer, igualmente, un proyecto de fortificación
de aquella plaza, según le había ordenado el Virrey 16, y en abril del año
siguiente escribió de nuevo desde Cartagena, diciendo que los
planos de fortificaciones de ésta y otras plazas de las Indias los
enviaría cuando terminase la guerra, para evitar que si caían en
manos de los enemigos pudiesen aprovecharse de ellos en perjuicio
de España 17.
Pocos meses después pudo remitir a la Corte los planos, junto con
el informe sobre el proyecto. Sólo se conserva una copia del plano
de la ciudad y sus alrededores y la planta y alzados del fuerte de
San Sebastián del Pastelillo, construido por orden del Virrey en el
mismo lugar que había ocupado el fuertecillo del Boquerón, el más
antiguo de los castillos de Cartagena.
Ponderaba Mac-Evan en su informe la importancia del fuerte de San
Sebastián, que defiende el acceso a la plaza por la parte de la
bahía y el surgidero, con dieciséis cañones de su frente más largo;
otro frente con ocho cañones bate la boca del caño de Gracia y el
terreno inmediato, por donde habían desembarcado las fuerzas de
Vernon; el cerro de la Popa, la isla de Manga y sus inmediaciones,
desde el caño citado hasta el castillo de San Felipe, quedan bajo
el fuego de los siete cañones del otro frente. Otra ventaja del
fuerte es la de estar dominado por diferentes baterías de la plaza
y del arrabal, por lo cual era imposible que los enemigos se
mantuviesen en él si lograban tomarlo. Su recinto, de planta
irregular adaptada al terreno, está rodeado de muralla sencilla,
con aspilleras para fusilería. Se le hizo cuerpo de guardia,
alberca, almacén de pólvora y un muelle para desembarcar la
artillería y los pertrechos. Las comunicaciones del fuerte con la
ciudad no podían interrumpirse sino con la rendición de ésta o
aquél 18.
En la portada dibujada en al plano figura una cartela con una
inscripción: "S. S. 1743", que indica la fecha en
que se terminó. Hasta hace poco existía en la portada una
inscripción semejante: "San Sebastián-1743"19. El fuerte se
conserva en la actualidad tal como aparece dibujado en el
plano.
Por aquellos años reparó Mac-Evan el baluarte de San José, que
estaba arruinado, haciéndole un recalzo en el cimiento y cerrándole
las grietas de su muralla con cadenas de cantería; hizo otras obras
defensivas de tierra y fajina, en previsión de otro ataque por
parte de los ingleses, y levantó dos trechos de "la
muralla real de la mar norte".
En un informe describe también las obras que proyectaba para la
defensa de Getsemaní, a la que daba suma importancia, por las
mismas razones que habían inducido al Virrey a construir el fuerte
de San Sebastián y reparar el baluarte de San José; o sea impedir
el acceso a la plaza si, forzada Bocachica, lograban los enemigos
desembarcar en las cercanías de la isla de Manga. Por idénticos
motivos juzgaba necesaria la construcción de varias cortinas de
muralla y dos baterías 20. Con el fin de aumentar las defensas
de la ciudad contra un ataque por parte de tierra, proyectó en 1747
reforzar los flancos de la Media Luna 21.
![]() |
FIG. 127. Planos del castillo de San Felipe de Barajas, fuerte de San Sebastián del Pastelillo y batería de San José de Bocachica. 1778. |
| 13 |
El Virrey Eslava al Rey, 21-V-1741 (AGI: Santa Fe, 939). |
| 14 |
URUETA: Documentos..., tomo V, pág. 70. |
| 15 |
Mac-Evan al ministro Campillo, 18-XII-1742 (AGI: Santa Fe, 940). |
| 16 |
Mac-Evan a Campillo, 1 Y 18-VI-1743 (AGi: Santa Fe, 940). |
| 17 |
Carta de 3-IV-1744 (AGI: Santa Fe, 940). |
| 18 |
"Relación" de Mac-Evan, 26-VIII-1744 (AGI: Santa Fe, 940) |
| 19 |
La recogen Urueta y Piñeres: Ob. cit., pág. 79. Hoy no existe. |
| 20 |
Se citan sus emplazamientos refiriéndolos a un plano general que no se conserva. |
| 21 |
Efemérides de Cartagena, BH, num. 23 (1919), pag. 455. |

