En la otra orilla del canal situaba la batería de Santa Bárbara,
que constaba de un frente de cuarenta toesas de largo, con doce
cañones dirigidos hacia la entrada de aquél para hostilizar a los
navíos en la misma forma que los de San José. Cerraba su espalda
una pared con troneras, y adosada a ella habían de estar el aljibe,
dos habitaciones para oficiales, el cuerpo de guardia, un cobertizo
para resguardar la artillería y el almacén de pólvora, a prueba de
bomba, "que coloco a la parte del monte". Un foso
la aísla por esta parte.
En esta misma banda del canal, en la cima de un pequeño cerro que
domina la campaña circunvecina 34, situaba el fuerte de San Fernando,
formado por un frente de hornabeque mirando hacia la campaña, con
nueve bóvedas a prueba de bomba, que tendrían troneras para su
ventilación y defensa. En la parte que mira al mar disponía una
plaza de armas, de anchura igual a la longitud del hornabeque, y
otro tanto de largo "hasta la tangente del medio círculo
que forma esta batería a barbeta, con su terraplén", y en
ella colocaba un aljibe. Todo el castillo estaría circundado por un
foso, sin camino cubierto, ya que lo juzgaba innecesario, puesto
que los navíos tendrían que entrar bajo los fuegos de las baterías,
o bien desembarcar gente para sitiar. Parece deducirse de esto que
el castillo, por estar situado en un plano más alto que los navíos,
no podría ser hostilizado desde éstos, y así, su misión primordial
era la defensa del canal si los enemigos trataban de desembarcar
para rendir por tierra las baterías y dejar franco el paso a la
bahía. Terminaba el Gobernador su informe condicionando, una vez
más, la eficacia de estas fortificaciones, a una obra previa: la de
cerrar Bocagrande 35.
En carta de 30 de noviembre del año de referencia comunicó Sala al
marqués de la Ensenada el envío de los planos y descripción de
Bocachica. Particularmente le remitió, con esta carta, un
"planito particular" de la batería de San José de
Bocachica, para que viese el estado en que se encontraban sus
cimientos, y le significaba que como "luego se empezarán
los parapetos de ella, está en su ánimo emprehender el almazén de
pólvora luego de perfeccionados los sobredichos parapetos y su
explanada"; y si entre tanto no resolvía el rey la
aprobación de la obra, sería preciso hacer después "las
bóvedas a prueva de este fuerte, respecto que considero no se
pueden colocar en otra forma más conveniente" 36.
En el plano se representa, en la planta y corte transversal, el
cimiento de la batería, que se estaba construyendo tal como había
propuesto el Gobernador al Virrey dos meses antes: dos muros de
gruesos sillares, reforzados con cajones de mampostería en los
ángulos y el interior macizado. La disposición de las baterías en
ángulo, unidas a la antigua, es también la que había propuesto don
Ignacio Sala.
La obra continuó sin perder tiempo. En enero de 1752 estaba a punto
de terminarse el cimiento y alcanzaba una vara de altura el
parapeto del frente más largo. El ingeniero Arévalo-director
inmediato de la obra- calculaba que en febrero estarían acabados
los parapetos y se podría comenzar a hacer los merlones 37. En marzo estuvo el
Gobernador en Bocachica y encontró muy adelantados los trabajos.
Arévalo había instalado un horno de ladrillos y tenía a sus órdenes
unos doscientos cincuenta obreros, entre forzados y esclavos,
además de varios maestros albañiles contratados en la ciudad. Por
ese tiempo era Bocachica el castigo de los maleantes: "a
todos los que cometen por acá alguna picardigüela-escribía el
Gobernador-los envío a Bocachica por el tiempo correspondiente a su
delito" 38. Dos meses después la batería estaba
"perfizionada, con sus troneras, merlones, banquetas de
ormigón bien acondizionado, y todo sacado a plana"; se
trabajaba entonces en los fundamentos de las bóvedas y
"cubierto para su artillería", para que,
interinamente, pudiese servir de alojamiento al oficial y tropa de
aquel puesto 39.
Como se ve, lo más importante de la batería estaba terminado, sobre
todo la cimentación, que era la obra más difícil.
En julio del citado año se comunicó al Gobernador y al Virrey la
real resolución referente a los proyectos sometidos a su dictamen.
Fue elegido el de Mac-Evan, por considerarlo de menos costo y más
eficacia, aunque reconocía S. M. que ambos eran dignos de celo y
competencia de sus autores 40. Esta resolución se refería solamente
a la situación y forma del fuerte de San Fernando, principal
objeto, al parecer, del desacuerdo de Mac-Evan y Sala. La batería
de San José se continuó tal como estaba comenzada, o sea según la
había proyectado éste 41.
Por aquella fecha, terminada la cimentación de la batería de San
José, se comenzó a construir la de Santa Bárbara, por haberlo
dispuesto así el Virrey, juzgando que sería de gran utilidad,
cualquiera que fuese el proyecto que aprobase la Corte. Cuando
recibió el Virrey la orden en que se le comunicaba la elección del
proyecto de Mac-Evan, la transmitió al Gobernador, y dispuso que
cesase la obra de Santa Bárbara y todos los operarios pasasen a
emprender la fábrica del fuerte de San Femando. A la sazón, dicha
batería estaba casi concluida, no faltándole más que "las
embarazaduras o merlones, obra que en cualquiera ocurrencia se
puede suplir con zestones llenos de tierra" 42.
Cuando recibió don Ignacio Sala la carta en que el ministro
Ensenada le comunicaba la elección del proyecto del difunto
Mac-Evan, le contestó que no sentía pesadumbre por ver rechazado el
suyo, sino por lo que consideraba conveniente al real servicio,
dados los defectos que tenía el plan elegido, sobre todo por situar
el fuerte de San Fernando a la orilla del mar, sobre un lecho de
arena difícil de cimentar, dominado por el terreno del contorno y
expuesto a que si los enemigos desembarcaban en la isla de Tierra
Bomba y ponían batería pudiesen batirlo fácilmente, cortando,
además, a la guarnición, la retirada por tierra 43.
No obstante, dio principio al fuerte de San Fernando siguiendo el
proyecto aprobado, "a excepción de haber trazado el todo
del fuerte un poco más adentro por... haver encontrado variazión en
la playa y haverse lleuado parte de ella un pequeño
uracán"44.
Las obras comenzaron el 12 de mano de 1753 45. A fines de 1752 marchó el Gobernador
a Portobelo, en unión del ingeniero Hernández, para disponer las
fortificaciones de aquella plaza, quedando encargado interinamente
del gobierno de Cartagena el teniente del Rey don Fernando Morillo
de Velarde 46.
Mediado el año siguiente ya estaba de nuevo Sala en Cartagena, pues
escribía al marqués de la Ensenada enviándole un plano expresivo
del estado en que se encontraba, a la sazón, el cimiento de la
muralla del fuerte de San Fernando, que se iba haciendo a costa de
crecidos gastos, "por lo mucho que cuestan sus
excavaciones y el excesivo trabajo de agotarlos a fuerza de
bombas" 47. Solamente estaba hecho el cimiento
de uno de sus baluartes, según se ve en el plano referido,
levantado por el ingeniero don Antonio de Arévalo, que dirigía la
obra.
Antes de marchar a Portobelo debió solicitar su relevo, y es
posible que en esta decisión influyese la de la Corte, al rechazar
su proyecto y preferir el de Mac-Evan. En marzo de 1753 fue
nombrado para sustituirle el brigadier don Diego Tabares. Al
comunicar a Sala la concesión del traslado que había pedido, se
hacía constar que "Su Magestad queda mui satisfecha del
celo y amor con que Vuestra Exciencia le ha servido" 48. El 17 de noviembre
del mismo año cesó en el cargo, y el 28 de marzo del año siguiente
embarcó para España en el navío holandés "La
Unión" 49.
Pocos meses después de su llegada, el 18 de octubre de 1754, murió
en Cádiz50.
| 34 |
Para la situación de estos fuertes, véase la figura 125. Cfr. también informe de Arévalo sobre la batería de Santa Bárbara, 15-I-1759 (AGI: Santa Fe, 943), publicado por MARCO: Ob. cit., pág. 239 y ss. |
| 35 |
"Descripción de la canal de... Bocachica...con el proyecto de fortificaciones que necesita...", 3O-X-1751 (AGI: Santa Fe, 943). |
| 36 |
Sala a Ensenada, 30-X1-1751 (AGI: Santa Fe, 943). |
| 37 |
Arévalo al Virrey, 24-I-1752 (AGI: Santa Fe, 943). |
| 38 |
CORRALES: Efemérides y anales del Estado de Bolívar, tomo I, pág. 421. |
| 39 |
Sala a Ensenada, 14-V-1752 (AOl: Santa Fe, 940). |
| 40 |
Minutas de cartas al Virrey y al Gobernador, 1-VII-1752 (AGI: Santa Fe, 943). |
| 41 |
Informe de Arévalo sobre la batería de Santa Bárbara, citado en nota 34. |
| 42 |
El Virrey a Ensenada, 30-X-1752 (AGI: Santa Fe, 943). |
| 43 |
Sala a Ensenada, 30-IX-1752 (AGI: Santa Fe, 943). |
| 44 |
Sala a Ensenada, 24-VII-l 753 (AGI: Santa Fe, 943). |
| 45 |
Efemérides de Cartagena, BH, núm. 23 (1917), pág. 456. |
| 46 |
El Virrey a Ensenada, 8-I-1753 (AGI: Santa Fe, 941). |
| 47 |
Sala a Ensenada, 14-VI-1753 (AGI: Santa Fe, 943). |
| 48 |
Minuta de carta a Sala, 14-III-1753 (AGI: Santa Fe, 1.009). |
| 49 |
Tabares al Virrey, 10-III-1754 (AGI: Santa Fe, 943). |
| 50 |
CUEVAS ALCOBER: Ob. cit., pág. 39. |
