1. REAL PROVISION. BARCELONA, 20 DE NOVIEMBRE DE 1542

Don carlos por la diuina clemencia emperador semper augusto rey de alemaña doña juana su madre y el mismo don carlos por la gracia de dios rreyes de castilla de leon de aragon de las dos secilias de iherusalem de nauarra de granada de toledo de valencia de galizia de mallorcas de seuilla de cerdeña de cordoua de corcega de murcia de jaem de los algarues de algezira de gibraltar de las yslas de canaria de las yndias yalas e tierra firme del mar oceano condes de barcelona señores de vizcaya e de molina duques de athenas y de neopatria condes de rruysellon y de cerdania marqueses de cristan y de gociano archiduques de austria duques de borgoña y de brauantes condes de flandes e de tirol etc. al yllustrisimo principe don felipe nuestro muy caro es muy amado nieto e hijo e a los ynfantes nuestros nietos e hijos y al presidente y los del nuestro consejo de las yndias e a los nuestros visorreyes presidentes e oydores de las nues­tras audiencias y chancillerias rreales de las dichas nuestra yndias yslas e tierra firme del mar oceano e nuestros gouernadores alcaldes mayores e otras nuestras justicias dellas y a todos los concejos justicias rregidores caualleros escuderos oficiales e omes buenos de todas las cibdades villas e lugares de las dichas nuestras yndias yslas e tierra firme del mar oceano descubiertas y por descubrir y a otras qualesquier personas capitanes descubridores y pobladores y vezinos avitantes y estantes y naturales dellas de cualquier estado calidad condicion y preheminencia que sean ansi a los que agora sois como a los que fueredes de aqui adelante y a cada vno e qualquier de vos en vuestros lugares y jurisdiciones a quien esta nuestra carta fuere mostrada o su traslado signado de escriuano publico o della parte supieredes y lo en ella contenido o qualquier cosa y parte dello toca y atañe y atañer puede en qualquier manera salud e gracia sepades que aviendo muchos años ha tenido voluntad y determinacion de nos ocupar de espacio en las cosas de las yndias por la grande ymportancia dellas asi en lo tocante al seruicio de dios nuestro señor y abmento de su sancta fee catholica como en la conseruacion de los naturales de aquellas partes y buen gouierno y conseruaoion de sus personas avnque hemos procurado desembaracarnos para este effecto no ha podido ser por los muchos y continuos negocios que han ocurrido de que no nos hemos podido escusar y por las absencias que destos rreynos yo el rrey he hecho por cavsas tan nescessarias como a todos es notorio y dado que esta frequencia de ocupaciones no aya cesado este presente año todavia hemos mandado juntar presonas de todos estados assi prelados como caualleros y rreligiosos y algunos del nuestro concejo para practicar y tratar las cosas de mas importancia // de que hemos tenido ynformacion que se devian mandar proueer lo qual maduramente altercado y conferido y en presencia de mi el rrey diversas vezes praticado y discutido y finalmente aviendome consultado el parescer de todos me rresolui en mandar proueer y ordenar las cosas que de yuso seran conthenidas las quales de mas de las otras ordenancas y prouissiones que en diuersos tiempos hemos mandado hazer segund por ellas parescera mandamos que sean de aqui adelante guardadas por leyes ynviolablemente.

    Primeramente ordenamos y mandamos que los del nuestro consejo de las yndias que rresiden en nuestra corte assi en el juntarse tres oras cada día a la mañana y demas a las tardes las vezes y por el tiempo que fuere necesario segun la ocurrencia de los negocios de aqui adelante lo hagan como y de la manera que hasta aqui se ha fecho.

    Y porque en el dicho nuestro consejo ay numero de juezes ordenamos y mandamos que el negocio que todos ellos vieren siendo la causa de quinientos pesos de oro o dende arriba en la determinacion della aya tress botos conformes pero si la caussa fuere de menos cantidad de los dichos quinientos pesos mandamos que aviendo doss botos conformes de toda conformidad y siendo los otros botos entre si diferentes la puedan determinar y determinen y que hasta la dicha cantidad de quinientos pesos para mas breue determinacion de los negocios puedan conoscer y determinar dos de los del dicho nuestro consejo siendo conformes.

     yten Porque nos avemos mandado de nuevo hazer ciertas ordenancas para las nuestras audiencias de la nueua españa y el pero y guatimala y nicaragua y la ysla española cerca de la orden y manera que deven tener en el conoscer y determinar las cavsas que en ellas se ofrescieren y en la prouision de las otras cosas tocantes al buen gouierno y conseruacion de aquellas partes y naturales dellas y para que los del dicho nuestro conse­jo tengan mas presente lo que esta proueido y mandado a las dichas audiencias y no conozcan ni advoquen cabsas // ni cosa contraria dellas las ave­mos mandado ymcorporar aqui y mandamos a los dichos nuestro presidente y los del nuestro consejo de las yndias que las guarden y cumplan como en ellas se contiene y contra el tenor y forma dellas no advoquen ni conozcan de cabsa alguna.

     yten ordenamos y espresamente defendemos que ningun criado familiar ni allegado del presidente y los del dicho nuestro consejo secretario fiscal rrelator no sea procurador ni solicitador en ningun negocio de yndias so pena de destierro del rreyno por tiempo de diez años y al del consejo y personas de suso nombradas que lo supiere lo mandaremos punir y rremediar como cosa de que nos ternemos por desseruidos.

     yten ordenamos y mandamos que los del dicho nuestro consejo de las yndias sean obligados a guardar y guarden todas las leyes y ordenancas destos nuestros rreynos y especialmente las que estan hechas para los del nuestro consejo rreal y oydores de las nuestras audiencias y otros juezes de los dichos rreynos acerca de la limpieza del no rrecebir dado ni presentado ni prestado de los litigantes y otros negociantes y personas que tengan o se espere tener con ellos negocios ni escriuan cartas en rrecomendacíon alguna a las yndias so las penas contenidas en has dichas leyes y ordenancas.

    yten Porque los dichos presidente y los del nuestro consejo de yndias esten mas desocupados para entender en las cossas de la gouernacion de aquellas partes ordenamos y mandamos que se abstengan en todo lo que fuere posible de entender en negocios particulares porque para este efecto avemos proueido y mandado lo que toca a las dichas abdiencias y negocios que en ellas se han de tratar y como quiera que lo del ver las rresidencias es cosa propia que paresce que se devia hazer en el consejo pero para que mejor aya effecto lo de la gouernacion // y entiendan en ella con mas cuydado y menos ocupacion de otros negocios y por la grand dis­tancia que ay en la venida a estos rreynos mandamos que solamente se traigan al dicho nuestro concejo de las yndías las rresidencias y visi­tas que fueren tomadas a los oydores y personas de las abdiencias y las que se tomaren a los nuestros gouernadores de todas las yndias y prouincias dellas y todas las demas permitimos y mandamos que se vean y prouean sentencien y determinen por las dichas audiencias cada vna en su distrito y jurisdiccion.

     y Porque nuestro principal yntento y voluntad siempre ha sido y es de la conseruacion y agmento de los yndios y que sean ynstruidos y enseñados en las cosas de nuestra sancta fee catholica y bien tratados como personas libres y vasallos nuestros como lo son encargamos y mandamos a los del dicho nuestro consejo tengan siempre muy gran atencion y especial cuydado sobretodo de la conseruacion y buen gouierno y tratamiento de los dichos yndios y de saber como se cumple y executa lo que por nos esta ordenado y se ordenare para la buena gouernacion de las nuestras yndias y administracion de la justicia en ellas y de hazer que se guar­de cumpla y execute sin que en ello aya rremission falta ni descuydo alguno.

     yten encargamos y mandamos a los del dicho nuestro consejo de yndias que algunas vezes platiquen y se ocupen en pensar y caber en que cosas nos podemos justamente ser seruidos y aprouechados en las cosas de las yndias.

    y porque la guarda cumplimiento y obseruacion de lo que esta ordena­do y se ordenare para el buen gouierno y conseruacion de las yndias ymporta mucho a nuestro seruicio y al descargo de nuestra conciencia que assi se haga mandarnos al nuestro procurador fiscal // que es o fuere del dicho nuestro consejo tenga siempre mucho cuydado e vigilancia de ynquirir y saber como se guarda y cumple en aquellas partes y dar aviso dello en el dicho nuestro consejo y pedir la execucion en los que no lo cumplieren y la obseruacion de lo ordenado y de avisarnos quando no se hiziere.

    yten ordenamos y mandamos que en las provincias o rreynos del peru rresida vn visorrey y vna audiencia rreal de quatro oydores letrados y el dicho visorrey presida en la dicha abdiencia la qual rresidira en la cibdad de los rreyes por ser en la parte mas convenible porque de aqui adelante no ha de aver abdiencia en panama.

Otrossi mandamos que se ponga vna audiencia rreal en los confines de guatimala y nicaragua en que aya quatro oydores letrados y el vno dellos sea presidente como por nos fuere ordenado y al presente mandamos que pressida el licenciado maldonado que es oydor de la audiencia que rreside en mexico y que esta abdiencia tenga a su cargo la gouernacion de las dichas provincias y sus aderentes en las quales no ha de aver gouernadores si por nos otra cosa no fuere hordenado y assi las dichas audiencias como la que rreside en sancto domingo han de guardar la orden siguiente.

Primeramente querernos ordenamos y mandamos que de todas las causas criminales que estan pendientes y que pendieren y ocurrieren de aqui adelan­te en qualquiera de las quatro audiencias rreales de las yndias de qualquier calidad e ymportancia que sean se conozca sentencien y determinen en las dichas nuestras audiencias en vista y en grado de rrevista y que la sentencia que asi se diere sea executada y lleuada a devido efecto sin que aya mas grado de apelacion ni suplicacion ni otro rrecurso ni rremedio alguno // y para escusar la dilacion que podria aver y los grandes daños costas y gastos que se siguirian a las partes si oviesen de venir al nuestro consejo de las yndias en seguimiento de qualesquier pleytos y causas cebiles de que se apelase de las dichas nuestras abdiencias y para que con mas breuedad y menos daño consigan su justicia ordenamos y mandamos que en todas las cabsas cebiles que estouieren movidas o se movieren y pendieren en las dichas nuestras abdiencias los dichos nuestros presidentes e oydores que dellas son o fueren conozcan dellas y las sentencien a determinen en vista y en grado de rrevista y que asi mismo la sentencia que por ellos fuere dada en rrevista sea executada sin que della aya mas grado de apellacion ni suplicacion ni otro rrecurso alguno ecepto quando la causa fuere de tanta calidad e ymportancia que el valor de la propiedad della sea de diez mil pesos de oro y dende arriva que en tal casso queremos que se pueda suplicar segunda vez para ante nuestra persona rreal con que la parte que ynterpusiere la dicha segunda suplicacion se aya de presentar y presente ante nos dentro de vn año despues que la sen­tencia de rreuista le fuere notificada o a su procurador Pero queremos y mandamos que sin embargo de la dicha segunda suplicacion la sentencia que ovieren dado en rreuista los oydores de las dichas nuestras abdiencias se execute dando primeramente fiancas bastantes y abonadas la parte en cuyo fabor se diere que si la dicha sentencia fuere rreuocada rrestituyra y pagana todo lo que por ella le oviere sido y fuere adjudicado y entregado conforme a la sentencia que se diere por las personas a quien por nos fuere cometido pero si la sentencia de rreuista que se diere en las dichas nuestras abdiencias fuere sobre posesion declaramos y mandamos que no aya lugar la dicha segunda suplicacion sino que la dicha sentencia de reuista avnque no sea conforme a la de vista se execute //

       yten ordenamos y mandamos que los juezes a quien nos mandaremos cometer la tal caussa de segunda suplicacion vean y determinen a caussa por el mismo processo que se oviere hecho en la dicha nuestra abdiencias sin admitir mas prouancas nueuas alegaciones conforme a las leyes de nues­tros rreynos que hablan en la segunda suplicacion, 

       y para que las dichas nuestras abdiencias tengan la abtoridad que conviene y se cumpla y obedezca mejor lo que en ellas se proueyere y mandare queremos y mandamos que las cartas prouissiones y otras cossas que en ellas se proueyeren se despachen y libren por titulo nuestro y con nuestro sello rreal las quales sean obedescidas y cumplidas como cartas y prouisiones nuestras firmadas de nuestro rreal nombre.

       yten porque en cada vna de las dichas nuestras abdiencias ha de aver quatro oydores mandamos que el negocio que todos quatro vieren siendo la caussa de quinientos pesos de oro y dende arriba en la determinacion della aya tres botos conformes pero si la cabsa fuere de menos cantidad de quinientos pesos mandamos que sean dos botos conformes de toda conformi­dad siendo los otros dos botos entre si diferentes y que hasta la dicha cantidad de quinientos pesos para mas breue espedicion de los negocios puedan conoscer oyr e determinar los dos de los dichos nuestros oydores siendo conformes.

        Otrosi mandarnos que las apelaciones que se ynterpusieren de los gouernadores donde no hay abdiencia rreal vayan a la abdiencia de aquel distrito y jurisdiccion y en este caso mandamos que se guarden las leyes de es­tos rreynos que no permiten que aya segunda suplicacion.

       yten mandamos que en todo lo que aqui no va declarado ni determinado los dichos nuestros presidentes e oydores // de las dichas nuestras abdiencias sean obligados a guardar y guarden las ordenancas que por nos les estan dadas y las ordenancas hechas para las nuestras abdiencias que rresiden en la cibdad de granada e villa de valladolid y los capitulos de corregidores y juezes de rresidencia y las leyes destos nuestros rreynos y premagticas y ordenancas dellos.

        yten ordenamos y mandamos que los dichos nuestros presidentes e oydores puedan embiar y ernbien a tomar residencia a los nuestros gouernadores a las dichas nuestras abdiencias subgetos y a sus oficiales y a las otras nuestras justicias hordinarias dellas cada y quando que les paresciere que conviene segun los casos se ofrescieren y que para ello embien perso­nas de fidelidad y prudencia que las sepan tomar y hazer justicia a los que dellos oviere querellosos conforme a las leyes de nuestros rreynos y capitulos de corregidores dellos y que las dichas rresidencias que se tomaren a los dichos nuestros gouernadores de yslas y provincias las embien con toda breuedad al dicho nuestro consejo de las yndias para que en el se vean y determinen pero todas las otras rresidencias que se tomaren a las otras nuestras justicias ordinarias quememos y mandamos que se vean y provean sentencien y determinen por los dichos nuestros presiden­tes e oydores de las dichas nuestras abdiencias y que no se traygan ni embien al dicho nuestro consejo y por esto no se entiende que los del nuestro consejo no puedan embiar a tomar rresidencia a los dichos gouernadores quando paresciere que conviene.

        Porque vna de las cossas mas principales que en las abdiencias han de servirnos es en tener muy especial cuydado del buen tratamiento de los yndios y conseruacion dellos mandamos que se ynformen siempre de los excesos y malos tratamientos que les son o fueren fechos por los gouernadores o personas particulares y como han guardado las ordenancas e ynstruciones que les han sido dadas y para el buen tratamiento dellos estan fechas y en lo que se oviere excedido // o excediere de aquí adelante tengan cuydado de lo rremediar castigando los culpados por todo rrigor con­forme a justicia y que no den lugar a que en los pleitos de entre yndios o con ellos se hagan processos ordinarios ni aya alargas como suele acontescer por la malicia de algunos abogados y procuradores sino que sumariamente sean determinados guardando sus vsos y costumbres no siendo claramente ynjustos y que tengan las dichas abdiencias cuydado que asi se guarde por los otros juezes ynferiores.

       yten ordenamos y mandamos que de aqui adelante por ninguna causa de guerra ni otra alguna avnque sea so titulo de rrevelion ni por rrescate ni de otra manera no se pueda hazer esclauo yndio alguno y queremos sean tratados como vasallos nuestros de la corona de castilla pues lo son.

       ninguna persona se pueda seruir de los yndios por via de naburia ni tapia ni otro modo alguno contra su voluntad.

        Como avernos mandado proueer que de aqui adelante por ninguna via se hagan los yndios esclauos ansi en los que hasta aqui se han fecho contra rrazon y derecho y contra las provissiones e ynstruciones dadas Ordenamos y mandamos que las abdiencias llamadas las partes sin tela de juizio sumaria y breuemente sola la verdad sauida los pongan en libertad si las per­sonas que los touieren por esclauos no mostraren titulo como los tienen y poseen ligitimamente y porque a falta de personas que soliciten lo susodicho los yndios no queden por esclauos ynjustamente mandamos que las abdiencias pongan personas que sigan por los yndios esta causa y se paguen de penas de camara y sean hombres de confianca y diligencia.

         yten mandamos que sobre el cargar de los dichos yndios las audiencias tengan especial cuydado que no se carguen // o en caso que esto en algunas partes no se pueda escusar se ha de tal manera que de la carga ynmoderada no se siga peligro en la vida salud y conservación de los dichos yndios y que contra su voluntad dellos y sin ge lo pagar en ningund casso se permita que se puedan cargar castigando muy grauemente al que lo contrario hiziere y en esto no ha de aver rremision por rrespecto de persona alguna.

        Porque nos ha sido fecha rrelacion que de la pesqueria de las perlas averse hecho sin la buena orden que convenia se an seguido muertes de mu­chos yndios y negros mandamos que ningund yndio libre sea llevado a la dicha pesqueria contra su voluntad so pena de muerte y que el obispo y el juez que fuere a benecuela hordenen lo que les paresciere para que los esclauos que andan en la dicha pesqueria ansi yndios como negros se conseruen y cessen las muertes y si les paresciere que no se puede escusar a los dichos yndios y negros el peligro de muerte cesse la pesqueria de las dichas perlas porque estimamos en mucho mas como es razon la conseruacion de sus vidas que el ynterese que nos puede venir de las perlas.

         porque de tener yndios encomendados los visorreys gouernadores y sus tenientes y oficiales nuestros y prelados monasterios ospitales y casas asi de rreligion como de casas de moneda y thesoreria della y oficios de nuestra hazienda y otras personas faborescidas por rrazón de los oficios se an seguido desordenes en el tratamiento de los dichos yndios es nues­tra voluntad y mandamos que luego sean puestos en nuestra rreal corona todos los yndios que tienen y poseen por qualquier titulo y cabsa que sea los que fueron o son visorreys gouernadores o sus lugares thenientes o qualesquier oficiales nuestros ansi de justicia como de nuestra hazienda prelados casas de rreligion o de nuestra hazienda ospitales cofadrias o otras semejantes avnque los yndios no les ayan sido encomendados por rrazon de los oficios y avnque // los tales oficiales o gouernadores digan que quieren dexar los oficios o gouernaciones y quedarse con los yndios no les vala ni por eso se dexe de cunplir lo que mandamos.

          Otrossi mandamos que a todas las personas que tovieren yndios sin te­ner titulo sino que por su abtoridad se an entrado en ellos ge los quiten y pongan en nuestra corona rreal.

       y Porque somos ynformados que otras personas avnque tengan titulo los rrepartimientos que se les han dado son en excessiba cantidad mandamos que las abdiencias cada qual en su jurisdicion se ynformen muy bien desto y con toda breuedad y les rreduzgan los tales rrepartimientos a las personas dichas a vna onesta y moderada cantidad y los de mas pongan luego en nuestra corona rreal sin embargo de qualquier apelacion o suplicacion que por las tales personas sea ynterpuesta y de lo que ansi hizieren las dichas abdiencias nos embien rrelacion con breuedad para que sepamos como se cumple nuestro mandado y en la nueva españa se prouea especialmente en los yndios que tiene juan ynfante y diego de ordas y el maestro rroa y francisco vazquez de coronado y francisco maldonado y bernaldino vazquez de tapia y joan xaramillo y martin vazquez y gil goncalez de benavides y gil concalez de avila y otras muchas personas que el numero de los yndios que tienen diz que es en cantidad muy excesiva segund la ynformacion que se nos ha dado y porque somos ynformados que ay algunas personas en la dicha nueva españa que son de los primeros conquistadores y no tienen rrepartirniento ninguno de yndios mandamos que el presidente e oydores de la dicha nueva españa se ynformen de las personas desta calidad y les den en los tributos que asi ovieren de pagar los yndios que se quitaren lo que les paresciere para la sustentacion moderada y onesto entretenimiento de los dichos primeros conquistadores que asi estan sin repartimientos //

       Ansimismo las dichas abdiencias se ynformen de como han sido tratados los yndios por las personas que los han tenido en encomienda y si les constare que de justicia deuen ser priuados dellos por sus excessos y ma­los tratamientos que les han hecho mandamos que luego los priven y pongan los tales yndios en nuestra corona rreal y en lo del peru allende de lo suso dicho el visorrey y abdiencia se ynformen de los excesos hechos en las cosas subcedidas entre los gouernadores picarro y almagro para nos embiar rrelacion dello y a las personas principales que notablemente halla­ren culpadas en aquellas rreboluciones les quiten luego los yndios que tuvieren y los pongan en nuestra rreal corona.

       Otrossi hordenamos y mandamos que de aqui adelante ningund visorrey gouernador abdiencia descubridor ni otra persona alguna no pueda encomen­dar yndios por nueva prouission ni por rrenunciacion ni donacion venta ni otra qualquiera forma modo ni por vacacion ni herencia sino que muriendo la persona que touiere los dichos yndios sean puestos en nuestra rreal corona y las abdiencias tengan cargo de se ynformar luego particularmente de la persona que murio y de la calidad della y sus meritos y seruicios y de como trato los dichos yndios que tenia y si dexo muger y hijos o que otros herederos y nos embien la rrelacion y de la calidad de los indios y de la tierra para que nos mandemos proueer lo que sea nuestro seruicio y hazer la merced que nos paresciere a la muger e hijos del difunto y si entre tanto paresce a la audiencia que ay nescesidad de proueer a la tal muger e hijos de algund sustentamiento lo pueda hazer de los tributos que pagaran los dichos yndios dandoles alguna moderada cantidad estando los yndios en nuestra corona como dicho es.

 

       yten ordenamos y mandamos que los dichos nuestros presidentes e oydores tengan mucho cuydado que los yndios que en qualquiera de las maneras suso dichas se quitaren y los que vacaren sean muy bien tratados e ynstruydos en las cosas de nuestra sancta fee catholica y como vasallos nuestros libres que este ha de ser su principal // cuydado y de lo que princi­palmente les avemos de tomar cuenta y en que mas nos han de servir y provean que sean gouernados en justicia por la via y orden que son gouernados al presente en la nueua españa los yndios que estan en nuestra corona rreal.

       y porque es rrazon que los que han seruido en los descubrimientos de las dichas yndias y tambien los que ayudan a la poblacion dellas que tie­nen alla sus mugeres sean preferidos en los aprovechamientos mandamos que los nuestros visorreys presidentes e oydores de las dichas nuestras avdiencias prefieran en la provision de los corregimientos y otros aprovechamientos qualesquier a los primeros conquistadores y despues dellos a los pobladores casados siendo personas abiles para ello y que hasta que estos sean proveidos como dicho es no se pueda proueer otra persona algu­na.

       Porque de averse oydo pleitos sobre demandar los españoles yndios se an siguido notables ynconvinientes es nuestra voluntad y mandamos que de aqui adelante no oyan los tales pleytos ni en las yndias ni en el nuestro consejo dellas agora sean sobre yndios que estan en nuestra corona o que los posea otro tercero sino que qualquiera cosa que sobre esto se pidiere se rremita a nos para que avida la ynformacion que convenga lo mandemos proveer y qualquiera pleito que sobre esto al presente pendiere ansi en el nuestro consejo como en las yndias o en otra qualquier parte mandamos que se suspenda y no se oya mas rremitiendo la causa a nos.

       porque vna de las cosas en que somos ynformados que ha avido desorden y para adelante la podria aver es en la manera de los descubrimientos hordenamos y mandamos que en ellos se tenga la orden siguiente que el que quisiere descubrir algo por mar pida licencia a la abdiencia de aquel distrito y jurisdicion y teniendola pueda descubrir y rrescatar con tal que no traya de las yndias o tierra firme que descubriere yndio alguno avnque diga que ge los venden por esclauos y fuese ansi acepto basta tres o quatro personas para lenguas avnque se quieran venir de su voluntad so pena // de muerte y que no pueda tomar ni aver cosa contra voluntad de los yndios sino fuere por rrescate y a vista de la persona que el audiencia nombrare y que guarden la orden e ynstrucion que la audiencia le diere so pena de perdimiento de todos sus bienes y la persona a nuestra merced y que el tal descubridor lleue por ynstrucion que en todas las partes que llegare tome posesion en nuestro nombre y traya todas las alturas.

        yten que el tal descubridor buelva a dar cuenta a la audiencia de lo que oviere hecho y descubierto y con entera rrelacion que tome dello la abdiencia lo embie al nuestro consejo de las yndias para que se prouea lo que convenga al seruicio de dios y nuestro y al tal descubridor o se le encargue la poblacion de lo que oviere descubierto siendo persona abil para ello o se le haga la gratificacion que fueremos servidos conforme a lo que oviere trauajado y merescido y gastado y el audiencia ha de enviar con cada descubridor vno o dos rreligiosos personas aprovadas y si los tales rreligiosos se quisieren quedar en lo descubierto lo puedan hazer.

       yten que ningund visorrey ni gouernador entienda en descubrimientos nuevos por mar ni por tierra por los ynconvinientes que se an seguido de ser vna misma persona gouernador y descubridor.

       yten porque se han tomado y fecho asientos y capitulaciones con algunas personas que entienden al presente en descubrir queremos y mandamos que en los tales descubrimientos guarden lo contenido en estas ordenancas y mas las ynstruciones que las abdiencias les dieren que no fueren contrarias a lo por nos hordenado sin embargo de qualesquier capitulaciones que con ellos se ayan fecho apercibiendoles que sino las guardaren y en algo excedieren por el mismo casso ypsso facto sean suspendidos de los cargos e yncurran en perdimiento de todas las mercedes que de nos tovieren y demas las personas sean a la nuestra merced y mandamos a las abdiencias // y a cada vna dellas en su distrito y jurisdicion que a los dichos descubri­dores den las ynstruciones que paresceran convinientes conforme a lo que podran colegir de nuestra yntincion segund lo que mandamos ordenar para que mas justamente se hagan los dichos descubrimientos y para que los yndios sean bien tratados y conseruados e ynstruidos en las cosas de nuestra sancta fee y que siempretengan especial cuydado de saber como esto se guarda y de lo hazer executar.

        y de mas de lo suso dicho mandamos a las dichas personas que por nues­tro mandado estan descubriendo que en lo descubierto hagan luego la tasacion de los tributos y seruicios que los yndios deven dar corno vassallos nuestros y el tal tributo sea moderado de manera que lo puedan cufrir teniendo atencion a la conseruacion de los dichos yndios y con el tal tributo se acuda al comendero donde lo oviere por manera que los españoles no tengan mano ni entrada con los yndios ni poder ni mando alguno ni se sir­van dellos por via de naburia ni en otra manera alguna en poca ni en mucha cantidad ni ayan mas de gozar de su tributo conforme a la orden que la avdiencia o gouernador diere para la cobranca del y esto entre tanto que nos ynformados de la calidad de la tierra mandemos proueer lo que convenga y esto se ponga entre las otras cossas en la capitulacion de los dichos descubridores.

        Muchas vezes acaesce que personas que rresiden en las yndias vienen o embian a suplicarnos que les hgamos merced de algunas cosas de las de alla y por no tener aca ynformacion asi de la calidad de la persona que lo suplica y sus meritos y avilidad como de la cossa que se pide no se puede proueer con la satisfacion que convernia por en ende mandamos que la tal persona manifieste en la abdiencia alla lo que nos entiende suplicar para que la dicha abdiencia se ynforme asi de la calidad de la persona como de la cosa y embie la tal ynformacion cerrada y sellada con su parecer // al nuestro consejo de las yndias para que con esto se tenga mas luz de lo que converna a nuestro seruicio que se prouea.

        Es nuestra voluntad y mandamos que los yndios que al presente son vibos en las yslas de sant juan y cuba y la española por agora y el tiempo que fuere nuestra voluntad no sean molestados con tributos ni otros seruicios rreales ni personales ni mistos mas de como lo son los españoles que en las dichas yslas rresiden y se dexen holgar para que mejor puedan mul­tiplicar y ser ynstruidos en las cossas de nuestra sancta fee católica para lo qual se les den personas rreligiosas quales convenga para tal e­fecto.

        Las quales dichas ordenancas y cosas en esta nuestra carta contenidas y cada vna cosa y parte dello vos mandamos a todos y a cada vno de vos en los dichos vuestros lugares y jurisdiciones segun dicho es que con grand diligencia y especial cuydado las guardeis y cumplais y executeis y fagais guardar cumplir y executar en todo y por todo como en esta nuestra carta se contiene y contra el tenor y forma dello no vayays ni paseis ni consintays yr ni pasar agora ni en tiempo alguno ni por alguna manera so las penas en ella contenidas e porque todo lo suso dicho sea mas notorio especialmente a los naturales de las dichas nuestras yndias en cuyo bene­ficio y prouecho esto se hordena mandamos que esta nuestra carta sea ymprendida en molde y se embie a todas las nuestras yndias a los rreligiosos que en ellas entienden en la ynstrucion de los dichos yndios a los quales encargamos que alla las hagan traduzir en lengua yndia para que mejor lo entiendan y sepan lo proveydo e los vnos ni los otros non fagades ni fagan en de al por alguna manera so pena de la nuestra merced e de mil castellanos de oro para la nuestra camara a cada // vno que lo contrario hiziere e demas mandamos al orne que vos esta nuestra carta mostrare que vos emplaze que parezcades ante nos en la nuestra corte do quier que nos seamos del dia que vos emplazare hasta vn año primero siguiente so la dicha pena so la qual mandamos a qualquier escriuano publico que para esto fue­re llamado que de ende al que vos la mostrare testimonio signado con su signo porque nos sepamos en como se cumple nuestro mandado dada en la cibdad de barcelona a veynte dias del mes de noviembre año del nascirniento de nuestro saluador ihesu christo de mill y quinientos y quarenta e dos años.

yo el Rey

 

                                                        [ rúbrica ]

        yo joan de samano secretario de sus cesarea y catholicas magestades la fize escreuir por su mandado.

 

[ Hay una rúbrica ]

        Lo que se ordena para el consejo y abdiencias de las yndias y gouernacion dellas y conservacion cte los indios //.

 

 

 

Fray garcia cardinalis  

hispalensis 

[ Rúbrica ]   

 

 

Doctor 

gueuara   

[ Rúbrica ]     

 

 

doctor figueroa  

[ Rúbrica ]

 

 

Registrada

ochoa de luyando

[ Rúbrica ]

 

  por chanciller 

ochoa de luyando

[ Rúbrica ]

 

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