"Los tratados y la deuda
nos hacen una especie de colonos de las potencias extranjeras. Tan
cierto es esto, que en la Nueva Granada lo peor que uno puede ser
es granadino, lo mejor es ser extranjero; pero se entiende ser
inglés o francés o norteamericano, en fin, ser súbdito de una
nación que tenga algunos buques de guerra. Así es que nuestras
relaciones exteriores están reducidas a oír reclamaciones, sufrir
humillaciones y pagar indemnizaciones, injustas las más de las
veces".
Joaquín Posada Gutiérrez
PRESENTACION
I
Con el presente volumen iniciamos la Serie sobre Historia de Colombia. Se trata en ella de promover, entre el público no especializado, el conocimiento de nuestra historia y de nuestra situación nacional. Con un criterio amplio, de divulgación, se publicarán trabajos de autores extranjeros y nacionales que por no haber sido traducidos al castellano o por haber sido editados en revistas especializadas, en la mayoría de los casos, sólo son conocidos por un núcleo reducido de estudiosos. Con espíritu amplio se incluirán trabajos que aporten al estudio de la realidad nacional, en el orden factual, metodológico, etc., aun que lo expuesto en cada obra no coincida con los criterios de los directores de la Serie. Comparativamente con otros países la bibliografía conocida sobre Colombia, su historia y su situación es bastante reducida. Por esta razón se tratará en la Serie de divulgar obras extranjeras sobre el país que aporten sobre su conocimiento y de editar o reeditar obras de autores nacionales. Consideramos que ese conocimiento no puede estar limitado por prejuicios apriorísticos (valga la redundancia) sobre interpretaciones de una realidad, desconocida y que -para los que pretenden una acción política- ésta sólo podrá ser correcta en la medida en que se ejerza sobre una realidad conocida y no sobre la copia de situaciones histórica y socialmente diferentes.
II
El volumen número uno de la Serie: «Colombia en la repartición
imperialista (1870-1914)", recoje lo fundamental de la
tesis de Doctorado presentada por el autor en la Universidad de
Paris, I (Pantheon-Sorbonne) bajo la dirección del Profesor Pierre
Vilar. Se trata de un trabajo de investigación directa en los
archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia (Quay
D' Orsay) y tal como se relaciona en el índice, los capítulos y el
documento anexo (con excepción del capítulo V) fueron editados como
artículos separados en publicaciones ya agotadas y de difícil
consecución.
Tal como en su momento se expresó en la introducción de la tesis, este estudio tiene por objeto mostrar algunos aspectos sobre la forma como se ejercía la dominación imperialista sobre Colombia, durante el período comprendido entre 1870 y 1914. Se trata de ver a través de algunos casos cómo por medio de presiones diplomáticas, apoyadas explícita o implícitamente por la fuerza, las potencias imponían sus puntos de vista de acuerdo con sus intereses. No se trata de una enumeración o de un análisis exhaustivo de todos los incidentes internacionales de Colombia. Tampoco se trata de un estudio sobre las inversiones extranjeras y sus consecuencias. El objetivo fundamental es el de mostrar LA FORMA que tomaron las relaciones entre Colombia y las potencias imperialistas:
Inglaterra, Francia, Estados Unidos, Alemania, y cómo tras de la ficción jurídica de independencia se escondía la subordinación real de Colombia a los intereses de las potencias.
Me parece importante destacar en este trabajo elementos diferentes a los económicos, no por que dude que ellos sean determinantes en las relaciones imperialistas, sino porque quiero destacar otros, que como la presión diplomática ayudan a esclarecer el fenómeno en su conjunto. En su obra sobre el Imperialismo, Lenin decía: "No nos detendremos, por mucho que lo merezca, en el aspecto no económico del problema". (Lenin, El Imperialismo, fase superior del capitalismo. Obras escogidas, Vol. 1, p. 731). Por mi parte, en este trabajo, doy por sentado el aspecto económico y trataré de resaltar otros elementos.
El período escogido (1870-1914) lo ha sido por las siguientes razones: Esta es una época clave para Francia (los archivos consultados son fundamentalmente de este país), marcada por la derrota frente a Alemania en 1871, por la Comuna de París, por el nacimiento de la Tercera República, por el desarrollo del sistema colonial, por los ensayos de construcción del Canal de Panamá y por el comienzo de la Primera Guerra Mundial. A nivel latinoamericano el período nos permite observar la evolución de la concurrencia imperialista: a la hegemonía inglesa sucede la expansión norteamericana, sobre todo en el Caribe, y al final del período la lucha entre capitales norteamericanos y europeos concluye con el predominio de los primeros sobre los segundos. Durante este período Colombia vivió una situación internacional muy agitada a causa de las negociaciones para la apertura de un canal en Panamá, de la pérdida de este territorio (1903), de las reclamaciones de extranjeros por perjuicios causados duran te las guerras civiles. A lo largo del período puede observarse una actitud constante de los gobiernos colombianos (liberales o conservadores) sobre la concepción de la soberanía del país y de las relaciones con las grandes potencias.
La fuente fundamental del trabajo está constituida por los Archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia, cuyos documentos sobre el período son inéditos en Colombia y se basa, sobre todo, en la correspondencia de los diplomáticos de Francia en Bogotá. Las observaciones de estos funcionarios son muy importantes para conocer el comportamiento de las otras potencias imperialistas en la medida en que el representante francés, por profesión, y a causa de las rivalidades existentes entre las potencias, era un atento observador de sus rivales. En otros casos, sobre todo cuando se trata directamente de intereses franceses como en los relacionado en los capítulos II y III, las gestiones efectuadas por la vía diplomática dejaron documentos de primera mano.
En el capítulo I se hace un esquema de la situación general de Europa durante el período, de la expansión colonial y del crecimiento de los intereses europeos en América Latina. Se hace también un ligero esbozo de las relaciones entre los Estados Unidos y América Latina y se concluye con la lucha de influencias, entre estas potencias por controlar la región.
El capitulo segundo hace alusión a inversiones francesas en Colombia en el sector minero. Este capítulo que tiene la ventaja de apoyarse sobre documentos que emanan de los interesados, muestra cómo se hacía la explotación de una región alejada, cuál era el poder de la compañía extranjera sobre las autoridades regionales, la eficacia de las presiones diplomáticas sobre las autoridades centrales y el papel de los funcionarios colombianos. Los documentos utilizados muestran que la compañía ponía en práctica métodos coloniales y que con la ayuda de autoridades nacionales controlaba en la región, la tierra, la producción, el comercio y la mano de obra. Es ilustrativo en este capítulo el hecho, que parece que era corriente en toda América Latina, de que los capitales franceses se presentaban, en muchos casos, como capitales ingleses.
El capítulo III trata de la tentativa de implantación de inversiones inglesas y francesas en Colombia, en 1913, y de las circunstancias que con tribuyeron a su fracaso. Este capítulo muestra, a través de un caso concreto, cómo se vivían las contradicciones imperialistas en esa época. Puede observarse el deseo de capitalistas ingleses y franceses para entenderse en el contexto de la "Entente Cordial" para hacer frente a la influencia alemana de una parte y a los capitales norte americanos de otra. Las peripecias y el fracaso final de ese proyecto de inversiones muestran claramente, que en el conjunto de América Latina la hegemonía inglesa se borraba progresivamente ante los Estados Unidos. Deben anotarse en el lenguaje del financista inglés y del diplomático francés las frecuentes alusiones a su modelo colonial, fuera éste Cecil Rhodes o la colonización argelina.
El capítulo IV se construye con las apreciaciones de los diplomáticos franceses sobre las intervenciones de los diplomáticos norteamericanos en Colombia. Surge de estos documentos que estos actuaban en Colombia como especie de procónsules. La descripción irónica del diplomático francés ilustra la profunda rivalidad entre Francia y los Estados Unidos, en momentos en que ambos trataban de obtener una concesión para la construcción de un canal en Panamá.
El capitulo V estudia la situación de los extranjeros en Colombia, la forma cómo se tramitaban las reclamaciones por perjuicios sufridos durante las guerras civiles, la respuesta militar de las potencias ante estos hechos y el papel jugado por las autoridades colombianas. Es evidente que los extranjeros gozaban de ventajas especiales, apoyados por sus gobiernos, tal como lo demuestran los documentos mencionados, la interpretación de los tratados y la manera de dirimir los conflictos en una forma jurídica que en la práctica encubría una relación de dominación. Los documentos citados muestran claramente que las autoridades colombianas no eran ajenas a esas maniobras y que llegaron, incluso, hasta solicitar la intervención armada de las potencias en el territorio nacional.
En resumen, los casos que se presentan y cuya enumeración no pretende ser exhaustiva, sirven para mostrar el verdadero sentido de la relación de dependencia de Colombia frente a las potencias ya citadas. Esta dependencia puede observarse a través de intervenciones militares, de amenazas, de combinaciones entre inversionistas, de presiones diplomáticas, todas ellas encubiertas por la independencia política.
Mi intención es mostrar que los criterios de imperialismo y de dependencia, aplicables a Africa y Asia, también son operativos para América Latina en contra de lo que pretende mostrar la historia oficial en Colombia. Esta ideología se basa en el hecho de que a partir de la separación respecto a España, Colombia no ha sufrido ocupación permanente de su territorio y pretende hacer creer que si las rivalidades económicas se han desarrollado ha sido siempre con el permiso de los gobernantes colombianos que se afirman como soberanos. Con el objeto de contribuir a desenmascarar esta ideología, he efectuado este trabajo sin negarme los defectos que tiene.
Consigno acá mi deuda intelectual con el Profesor Pierre Vilar, de quien he aprendido, entre otras muchísimas cosas, que el problema nacional en América Latina debe plantearse en una forma nueva. Claro está que las limitaciones de este trabajo sólo me son imputables.
ALVARO TIRADO MEJIA
