CAPITULO X
EL
LICENCIADO JIMENEZ EN ESPAÑA
Los
datos sobre la vida de Gonzalo Jiménez de Quesada anterior a su viaje a Santa Marta son
muy escasos. Su lugar y fecha de nacimiento es un asunto aún poco esclarecido. Los
historiadores coloniales se contradicen: unos, como Fray Pedro Simón, indican la ciudad
de Córdoba, y aún nombran la colación de la Fuensanta;264 otros, entre ellos los más antiguos
cronistas del Nuevo Reino, Aguado y Castellanos, indican la ciudad de Granada como su
patria chica. Entre los historiadores colombianos modernos la opinión está dividida y
el asunto se discute apasionadamente,265 apesar de ser una cuestión que pertenece netamente a la
investigación histórica.
Los
que opinan que el Licenciado había nacido en Granada se basan sobre los dichos de los
cronistas e informadores coetáneos 266 y sobre la propia declaración de Jiménez de ser natural de
Granada, que el cronista Lucas Fernández de Piedrahita transcribe textualmente del
perdido Compendio Historial, 267 cuyo autor es el Licenciado. Además, en uno de los
documentos que ha encontrado el investigador cordobés don José de la Torre y del Cerro,268 declara el
hermano del Licenciado, Francisco
Jiménez,
conquistador del Perú, ser natural de Granada. En otro documento, que hemos
encontrado en el Archivo General de Indias, Sevilla, los propios compañeros de Jiménez
piden que el territorio descubierto se llame Nuevo Reino de Granada, porque,
como declaran, el que lo ha ganado es decir, Jiménez de Quesada es
natural del Viejo, de este nombre269 , Indican, pues, inequívocamente el Reino de Granada
en España como patria chica del Licenciado.
Con
estos documentos parece plenamente comprobada la procedencia granadina de Quesada, por
cuanto el último dato procede de una declaración de los que acompañaron a Jiménez en
su jornada, compartiendo durante largos meses y a diario su suerte y que, normalmente,
debieron conocer detalles de la vida personal del caudillo.
Sin
embargo, don José de la Torre ha encontrado en los archivos de Córdoba varios documentos
sobre los progenitores de Gonzalo Jiménez de Quesada, que parecen confirmar la tesis
contraria, es decir, de haber sido Córdoba la patria chica del fundador de Santa Fe. Dos
documentos del Archivo Notarial de aquella ciudad, fechados el 4 de octubre de 1496,
contienen las capitulaciones matrimoniales que se hicieron para celebrar el
enlace de Isabel Jiménez, hija de un rico tintorero, con Gonzalo Jiménez, hijo de un
linero, futuros padres de nuestro héroe. En estas capitulaciones el padre de
la novia se obliga a costear a su futuro yerno los gastos que exigieran sus estudios
jurídicos en la universidad de Salamanca; después de los cuales debían celebrarse los
desposorios270
No
puede caber duda de que estos documentos se refieren a los progenitores del futuro
fundador del Nuevo Reino de Granada, pues los nombres de pila, Gonzalo e Isabel, como
padres de Jiménez de Quesada, se indican expresamente en la relación anónima, el
llamado Epítome, que se atribuye a la pluma de nuestro conquistador (véase
más adelante). Allí mismo se indica que el padre del conquistador, Gonzalo Jiménez, era
licenciado, es decir, abogado de profesión. Y ciertamente, en los años venideros lo
encontramos con título de bachiller y, después, de licenciado. En 1504 figura por dos
veces como abogado consultor del ayuntamiento de Córdoba en diversos pleitos. En 1507 el
mismo Cabildo pide su parecer como letrado en un asunto legal. Entre 1510 y 1511 aparece
como testigo en tres documentos privados, hechos ante un escribano público. Desde 1513
son muchos los documentos que atestiguan las actividades de Gonzálo Jiménez, el padre,
en Córdoba y después en Málaga, hasta que en 1522 se traslada definitivamente a
Granada. En 1524 es nombrado por el Cabildo de Córdoba abogado en los pleitos que éste
llevaba ante la Real Audiencia de Granada, cargo que desempeñó hasta edad avanzada.
Esta
larga lista de documentos que se debe a la paciente labor de don José de la Torre parece
atestiguar que Gonzalo Jiménez, el padre, vivía desde su juventud, es decir, desde antes
de 1496 hasta por los años de 1520 en Córdoba; mal podría, razona el investigador
español, nacer su hijo Gonzalo en Granada si sus padres vivían en Córdoba. La
insistencia del conquistador en negar el lugar de su nacimiento, declarando ser natural de
Granada, se debió, explica José de la Torre, a la antipatía que cobró hacia su ciudad
natal, debido a un pleito que el Cabildo llevó contra sus familiares, pleito que arruinó
moral y materialmente a toda la familia de los Quesada.
Este
pleito tuvo en sus tiempos mucha resonancia. Ya desde los tiempos califales, Córdoba,
ciudad muy industrial, se distinguía por la calidad de sus paños. Uno de los
principales tintoreros, tío materno de Gonzalo Jiménez de Quesada, don Jerónimo de
Soria, organizó en asocio de otros tintoreros una especie de trust, para
imponer sus precios a los tejedores. Sin embargo, las intenciones con que se formaban los
trust en el siglo XVI, eran semejantes a las de los que se forman actualmente:
subir precios y desmejorar calidades, a fin de obtener mayores ganancias. Parece que
Juan Gómez de Castillejo, socio industrial de Jerónimo de Soria, fue el
padre intelectual de la idea de falsificar los tintes que se usaban para teñir los
paños, empleando calidades baratas que no correspondían a la fama mundial de los
paños cordobeses. De allí resultaron la ruina de los tejedores, que se vieron
desplazados por ingleses y holandeses, y un largo pleito del Cabildo de Córdoba contra
Jerónimo de Soria, de quien un regidor de la ciudad decía que ni con la cabeza podría
pagar el daño que había ocasionado a la ciudad. Este pleito trajo consigo la
confiscación de los bienes de Jerónimo de Soria y los de Gonzalo Jiménez, el padre,
habiéndose declarado el último, fiador de su cuñado. La condena fue tótal y también
la ruina de la familia Jiménez, de la cual muchos miembros emigraron hacia América.271
Las
declaraciones de Gonzalo Jiménez y de su hermano Francisco de ser natural
de Granada, explica don José de la Torre, de la siguiente manera: Ser natural
de tal o cual parte no era un asunto de mucha importancia por aquellos tiempos, y muchas
personas, aún bajo juramento, declaraban como su natural lugares distintos
del de su verdadero nacimiento. El mismo Miguel de Cervantes, por ejemplo, declaraba
bajo juramento ser natural de Córdoba, donde pasó muchos años de su vida, mientras
que su fe de bautismo, encontrada en Alcalá de Henares, demuestra haber nacido en esta
ciudad y no en Córdoba. Con buena conciencia, pues, conciencia de acuerdo con los
tiempos pudo Gonzalo Jiménez declarar, jurar y propagar entre sus amigos, ser
natural de Granada, aunque había nacido en Córdoba.
Parece
lógico y apoyado en sendos documentos el razonamiento de don José de la Torre. Más,
analizando detenidamente el asunto, aparecen algunos vacíos que hay que rellenar para
poder decidir sobre el propio lugar del nacimiento del fundador del Nuevo Reino.
El
problema está estrechamente ligado con la fecha del nacimiento de nuestro licenciado.
Fray Pedro Simón afirma que murió en 1579 y que llegó a vivir más de ochenta
años272
dando a entender que Jiménez nació en 1499. Sobre este dato se basan todos los cronistas
posteriores, pues el otro dato conocido, el de Lucas Fernández de Piedrahita, quien
sostiene que el Licenciado tenía 37 años cuando en 1536 fue nombrado teniente de
gobernador por Pedro Fernández de Lugo, no es más que una edad calculada a base de la
fecha que proporciona Simón.
Si
esta fecha fuera verdadera y el año 1499 hubiera sido el del nacimiento de nuestro
licenciado, no cabría duda de que había nacido en Córdoba y probablemente en la casa de
su rico abuelo, padre de la novia, situado en la colación de Fuensanta; pues no es dable
suponer que, tres años después de las capitulaciones matrimoniales, como
estudiante de la universidad o joven bachiller, tuviera ya el padre de Jiménez casa
abierta, y menos en Granada, alejada de las moradas de sus padres y suegros. Sin embargo,
a nuestro modo de ver, el dato que comunica Fray Pedro Simón fue aceptado demasiado a
la ligera por nuestros historiadores e interpretado textualmente, aunque es probable que
el cronista no quiso indicar un número preciso de años (dice: más de ochenta
años) sino expresar la ancianidad de nuestro conquistador en el momento de su
muerte.
Varios
documentos y muchas circunstancias contradicen la idea de que Jiménez había alcanzado
tan avanzada edad. Si hubiera nacido en 1499, hubiera pasado al Nuevo Mundo como hombre
maduro de 37 años, mientras que generalmente se viajaba a América entre los veinte y
veinticinco años de edad. Como un anciano mayor de 70 años hubiera acaudillado
personalmente la expedición del Dorado lo que es inconcebible, y más por
ser, como sabemos enfermo, 273 afectado de lepra.274 Sabido es que la Real Audiencia de Santafé,
entidad preocupada más por la colonización del país que por la conquista de lejanas
tierras, opuso serias dificultades a la ejecución de la licencia obtenida para la jornada
del Dorado, y que Jiménez tuvo que hacer largas gestiones para que esta
licencia tuviese efecto 8 años después de expedida275 Sin embargo, la Audiencia no destacaba su
avanzada edad como impedimento en la prosecución de la jornada. Ciertamente lo hubiera
hecho frente a un anciano y enfermo de 70 años! Y no olvidemos que en 1572, es decir, en
la pretendida edad patriarcal de 73 años, salía personalmente a la pacificación de los
indios de Gualí y fundó la ciudad de Santa Agueda.
En
los archivos coloniales existen muchos documentos que indican la edad de los
conquistadores. No lo son las partidas de bautizo, ya que los libros parroquiales
comenzaron a llevarse con alguna regularidad solo en la segunda mitad del siglo XVI, de
acuerdo con las disposiciones del Concilio de Trento. Son las informaciones
que se levantaban con frecuencia para probar un hecho alegado, en las que los testigos,
antes de hacer sus declaraciones, indicaban generalmente su edad. Sin embargo, estas
declaraciones no son exactas. Es fácil comprobar que en muchas informaciones,
dadas en tiempos distintos aún por el mismo declarante, los datos referentes a edades son
casi siempre contradictorios. No se trataba de un deseo deliberado de engañar, ni
había interés para ello. Era simplemente una época en la que no se conocían documentos
de identidad, y no se daba importancia a la edad exacta del individuo. Además, en el caso
de estas informaciones se trataba de testimonios que afectaban los intereses
de terceros, de manera que la edad de los testigos no era importante. Esta se indica
generalmente en forma ambigua, en números redondos, que apenas ofrecen una ligera base
para suponer la probable edad del declarante.
Sin
embargo, en el caso de Jiménez de Quesada tuvimos la suerte de encontrar documentos que
indican el año exacto de su nacimiento. Son las propias declaraciones del Licenciado y
las de sus familiares, con ocasión de pleitos y peticiones que incumbían sus intereses
personales; declaraciones que todos contradicen inequívocamente la aseveración de Fray
Pedro Simón y la de todos los cronistas e historiadores que lo copian.
En
julio de 1539 estaba Jiménez de Quesada en Cartagena, en víspera de su viaje a España
con el fin de informar al rey del gran descubrimiento y conquista que había hecho. Era
aún jóven y podía evidentemente recordar bien su edad. El dato es, pues, de gran valor
probatorio. Con ocasión de su pleito con el licenciado Gallego, quien le exigía una
participación en el botín obtenido en la conquista del Nuevo Reino de Granada, declara
ser de edad de 30 años,278 es decir indica el año 1509 como el de su nacimiento. En 1549, cuando a
petición del fiscal, licenciado Villalobos, ratifica unas declaraciones que había
hecho en 1546, declara que entonces tenía 36 años; lo que corresponde y confirma su
declaración en Cartagena.279 En su ANTIJOVIO, que escribía hacia el año 1569280 declaraba
Jiménez: la flaqueza de la vida y la edad de sesenta años, me hace sospechar que
no he de ver cosa de mi tan deseada... etc.. Según esta declaración, la fecha de
su nacimiento sería, un vez más, el año 1509. Este dato confirma expresamente el
hermano del licenciado, Melchor de Quesada, cuando en 1577 presenta en el Consejo de
Indias las probanzas de servicio del fundador del Nuevo Reino, declarando:
Ha cuarenta y tres años continuos que mi hermano no ha dejado de servir un punto, y
que vejez.., etc.281 Su edad, al llegar a Santa Marta en 1536 hubiera
sido, pues, de 27 años y la fecha del nacimiento, una vez más, el año 1509.
La
única vez en que su declaración no concuerda exactamente con los datos arriba citados
es la de 30 de julio de 1566, cuando, al enviar la probanza sobre sus enfermedades,
afirma: Parece haber yo sesenta años, poco más o menos. El año de su
nacimiento sería, pues, según esta declaración, el de 1506. Sin embargo, observase el
giro de la ambigua declaración: parece haber yo sesenta años, más o menos,
como la de un enfermo, despreocupado de ofrecer un dato exacto, y el contraste con las
otras declaraciones que ofrecen un número exacto de años: 30, 36, 60 y 43 años; cuatro
declaraciones que concuerdan en indicar el año 1509 como el del nacimiento de nuestro
licenciado, y cinco que todos contradicen lo indicado por Fray Pedro Simón.
Si
el año 1509 fuese el del nacimiento de nuestro héroe, de lo que no parece haber duda, su
nacimiento en Córdoba no estaría probado. Pues, apesar de los documentos que encontró
don José de la Torre y que se refieren a la primera década del siglo XVI, la estancia
permanente de Gonzalo Jiménez, el padre, en la ciudad, ofrece muchas dudas. A pesar de
actuar desde 1504 como abogado del cabildo, no aparece en ninguna de las actas, sino un
sola vez, 1507, y después tan solo ocasionalmente en1510 y 1511. Es cierto, que al
comunicar a don José de la Torremi extrañeza sobre este hecho, me escribió282 que en los
prime-años del siglo XVI los libros del Cabildo Municipal de Córdoba se llevaron muy mal
y en cuadernos sueltos, y se perdieron también muchos protocolos notariales de aquellos
años. Sin embargo, creemos que la actividad de un joven abogado, consejero del Cabildo,
debiera haber dejado, en los seis años, desde 1504 hasta 1510, más huellas que la única
conocida en 1507, si verdaderamente viviese permanentemente en la ciudad. Por otra
parte, precisamente en el año 1505 se trasladó a Granada la Real Audiencia que hasta
entonces residía en la Ciudad Real. ¿ No sería posible que Gonzalo Jiménez, padre de
nuestro héroe, se trasladase por aquella época a Granada para ensayar su suerte ante
esta nueva entidad judicial, aunque ocasionalmente viajase a Córdoba, su ciudad natal? No
puede existir duda alguna que los padres del descubridor eran de origen cordobés. Pero
bien podría ser Granada el lugar del nacimiento de su hijo, con lo que concuerdan todos
los datos conocidos fuera del que nos comunican Fray Pedro Simón y los que le copian.
De manera que, mientras no se hagan pesquisas intensivas en los archivos de Córdoba y
Granada, no sabremos cómo leer correctamente el párrafo del Epitome283 que se refiere
a nuestro licenciado y que, como sucede en los documentos antiguos, no está provisto de
puntuación. No sabemos, si su correcta lectura es: El dicho licenciado Gonzalo
Jiménez de Quesada, mariscal que ahora es del dicho Nuevo Reino de Granada, es hijo del
licenciado Gonzalo Jiménez y de Isabel de Quesada, su mujer. Viven en la ciudad de
Granada, su naturaleza. Y la de sus padres es de la ciudad de Córdoba; o ...
viven en la ciudad de Granada. Su naturaleza y la de sus padres es la ciudad de
Córdoba.
Si
el lugar del nacimento de nuestro conquistador es un problema no resuelto todavía, silo
es el del año de su nacimiento, que es 1509.
La
investigación en los archivos de Granada, a fin de conocer las actuaciones de Gonzalo
Jiménez, padre e hijo, en aquella ciudad, produciría, sin duda, nuevos e importantes
datos biográficos sobre el fundador del Nuevo Reino. Desgraciadamente, la catalogación
de los archivos de la Real Audiencia y de Protocolos de Granada está tan atrasada, que
su actual estudio es extremadamente dificultoso.
En
el archivo de la Universidad de Salamanca no hemos encontrado comprobantes de sus
estudios, ni de los de su padre. Sin embargo, la investigación sólo pudo hacerse
someramente, pues también en aquel archivo falta la catalogación de muchos documentos.
Por otra parte, es imposible aceptar la interpretación que dá un historiador, de una
frase contenida en el Antijovio,284 deduciendo de ella la participación del
futuro conquistador en las guerras de Italia en 1522285 Y así queda tan solo un documento fidedigno
sobre sus actividades, y es el poder, fechado el 3 de febrero de 1533,286 que los
tintoreros de Córdoba otorgan en aquella ciudad a Gonzalo Jiménez, el Mozo, vecino,
se declara, de la ciudad de Granada, para que los represente en los pleitos que se les
seguían en la Real Audiencia de Granada. De este documento se puede deducir que, una
vez obtenida la licenciatura, el futuro fundador del Nuevo Reino, siguiendo las huellas de
su padre, ejercía el oficio de abogacía en Granada.
¿
A qué se debía el viaje de Jiménez de Quesada a América? Tuvieron los Lugo, padre e
hijo, algunas relaciones con el licenciado antes de su viaje a Santa Marta? ¿ Lo
conocieron como abogado en la Real Audiencia de Granada? ¿ Llevaba algunos de sus
pleitos?
Ningún
documento encontrado hasta ahora permite hacer conjeturas sobre este punto. Consta
solamente que el cedulario referente a Cartagena contiene una constancia de haberse
despachado el 20 de mayo de 1535 una carta de recomendación dirigida al
gobernador Pedro de Heredia para un Gonzalo Jiménez, que viajaba a aquella
gobernación. Llama la atención que unos meses antes, el 9 de enero del mismo año, se
despacharon varias cédulas referentes al capitán Juan de Junco, que también iba a
Cartagena y que fue, como sabemos, uno de los compañeros del licenciado Jiménez en su
memorable jornada, designado por Pedro Fernández de Lugo, como sustituto del capitán
general, en el caso de la muerte del Licenciado. A Juan de Junco se le despacharon una
carta de recomendación para Pedro de Heredia, título de regidor para aquella ciudad,
licencia para pasar diez esclavos y se le vendieron 50.000 maravedías287 de
mercancías de rescate, fiado por dos años. Además una cédula atestigua que estaba
recogiendo 100 hombres para llevar consigo a Cartagena.288 Sabemos que Juan de Junco y sus gentes,
destinados a Cartagena, no se trasladaron a aquella ciudad sino a Santa Marta. ¿ Formaba
parte el futuro fundador del Nuevo Reino de este grupo, y se refería a él la cédula de
recomendación arriba citada? Ignorando los detalles, es imposible afirmar cosa cierta.
Sin embargo, hay que recalcar el hecho de que no se conoce actividad alguna de un Gonzalo
Jiménez en Cartagena. Es, pues, posible que nuestro licenciado fuera alistado por Juan de
Junco y que debido a sus dotes excepcionales fue elegido por el anciano gobernador, Pedro
Fernández de Lugo, como su teniente general, mientras que a Juan de Junco se le designó
como sustituto, en caso de la muerte del Licenciado durante la jornada a Bogotá.
264 Barrio
de la ciudad. 37,
Par. 2, Not. 7. Cap. XXVI.
266 6,
Par. 4, Canto 1; 27, 210.
267 15.
Par. 1, Lib. 3, Cap. V.
Córdoba,
4 de octubre de 1946.
Prometimientos.
En
Córdoba, cuatro días de octubre del dicho año otorgó Go... (roto) de Chillón, hijo de
Juan de Chillón, que Dios haya, vecino de Santiago y dijo: que por cuanto es tratado
casamiento por palabras de presente, hacientes matrimonio, de Isabel Jiménez, su hija
legítima y de María Fernández, su mujer, con Gonzalo Ximenes, estudiante, hijo de
Fernand Gonzales, linero; por ende otorga, que si el dicho desposorio hubiere efecto en
faz de Santa Iglesia, que se obliga de dar en casamiento al dicho Gonzálo Ximénes con la
dicha su hija y para que sean dote y propio caudal de ella, sesenta mil maravedíes de la
moneda.
Usual en esta guisa: los treinta
y cinco mil maravedíes en dineros contados y los veinte y cinco mil maravedíes en ajuar,
ropas y joyas y preseas y atavíos de casa y en cosas que los bien valgan y monten, en
esta guisa: los diez mil maravedíes en dineros luego, y en cada año que estuviere en
Salamanca cinco mil maravedíes o seis mil maravedíes, y lo restante en viniendo de
Salamanca; y el ajuar un mes antes que celebre sus bodas. Para lo cual obligó a todos sus
bienes habidos y por haber, y en esta razón otorgó carta cumplida ejecutoria con
renuncios bastantes. Esto se ha de cumplir desde hoy hasta cinco años primeros, que ha de
ser la velación.
(Firmas
y rúbricas:) Pedro González, Luis de Mesa.
Archivo
de Protocolos de Córdoba, oficio 14, tomo 30, cuaderno 9, folio 81v. Córdoba, 4 de
octubre de 1496.
En
este dicho día otorgó el dicho Fernand González, linero, que si lo que Dios no quiera
el dicho casamiento no hubiere efecto, de dar y pagar y tornar al dicho Gonzalo de
Chillón los dichos diez mil maravedíes, y más los maravedíes que más hubiere recibido
el dicho su hijo, de llano en llano, sin pleito ni otro alojamiento alguno, por cuanto él
recibió los dichos diez mil maravedíes para el dicho su hijo, y con esta condición se
los dio el dicho Gonzalo de Chillón y le ha de enviar los otros maravedíes a Salamanca;
de los cuales dichos diez mil maravedíes se otorgó por contento y pagado a toda su
voluntad. Y para lo así cumplir y pagar obligó a sí y a sus bienes, y renunció contar
la paga y otorgó carta cumplida ejecutoria con todos renuncios bastantes y con poder a
las justicias para ejecutar en él y en sus bienes si lo no cumpliere ni pagare,
como dicho es.
(Firmas
y rúbricas:) Pedro González, Luis de Mesa.
274 De
que no fue la sífilis o paludismo, como creen algunos historiadores (27), sino la lepra
la que atacó al licenciado, se confirma indirectamente por un documento encontrado por
don José de la Torre, en el que se demuestra que el tío materno de Gonzalo Jiménez, don
Jerónimo de Soria, fue leproso.
278 AGI,
Escribanía de Cámara 1.006 A.
282 A
este respecto me escribió don José de la Torre en su carta del 8 de julio de 1954:
283 Epitome.
Véase nota 220.
286 Es
el documento número 76 de la colección de don José de la Torre y del Cerro.
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