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INDICE DE LAS ILUSTRACIONES">
INDICE
DE LAS ILUSTRACIONES
1ARMAS PARA LA PROVINCIA
DEL NUEVO REINO DE GRANADA
La fotografía procede del sello de una carta
escrita al Consejo por los oficiales Reales del Nuevo Reino de Granada, del 18 de agosto
de 1570 (AGI, Audiencia Santafé, leg. 233). Un dibujo semejante está publicado en
Heráldica Colombiana de Enrique Ortega Ricaurte (41).
Las armas fueron concedidas por
una provisión Real, cuyo texto es el siguiente:
Don Carlos y Doña Juana,
etc. Por cuanto Pedro de Colmenares y Alonso Téllez, vecinos y regidores de la ciudad de
Santafé de la Provincia del Nuevo Reino de Granada, en nombre de la dicha provincia,
nos han hecho relación que los vecinos y moradores de ella nos han servido mucho en la
pacificación del dicho Reino y en lo pacificar y sojuzgar y poner debajo de nuestro yugo
y señorío Real, y nos suplicaron en el dicho nombre que, acatando lo susodicho, mandase
señalar armas a la dicha provincia, como las tenían algunas provincias de estos Reinos;
y Nos, acatando lo susodicho y la lealtad y fidelidad con que nos han servido los
españoles, vecinos de la dicha provincia, tuvímoslo por bien, y por la presente hacemos
merced y queremos y mandamos que ahora y de aquí adelante la dicha provincia del dicho
Nuevo Reino de Granada y ciudades y villas de ella hayan o tengan por sus armas conocidas
un escudo que en medio de él haya una águila negra rampante entera, coronada de oro, que
en cada mano tenga una granada colorada en campo de oro, y por orla unos ramos con
granadas de oro en campo azul, según que va pintado y figurado, etc.
Hasta ahora no pudimos dar con
la provisión Real que concede armas para la ciudad de Santafé. Se conoce la del 27 de
julio de 1540, con que se le otorga el Título de Ciudad (AGI, Santafé,
legajo 1174, lib. 2, fol 194 vuelto). También se conoce otra Real provisión, la del 17
de agosto de 1565, por la cual se le da el título de Muy Noble y Muy Leal
Ciudad (Idem, Santafé, legajo 533, lib. 2, fol 387). Los textos de ambas
provisiones están publicados en Heráldica Colombiana (41), la segunda,
debido sin duda a un error tipográfico, con el año 1575, en vez de 1565;sin embargo,
como puede verse, estas provisiones no se refieren al otorgamiento de un escudo a la
ciudad.
Se acepta generalmente que el
escudo de armas otorgado a la Provincia del Nuevo Reino de Granada es el mismo
que tenían derecho de emplear las ciudades del Reino, de acuerdo con el texto de la
Provisión respectiva. Con todo, tal disposición general sería un caso excepcional en la
historia heráldica de las ciudades del Imperio Español. Además, la fecha de
otorgamiento de armas para el Nuevo Reino que coincide con la instalación de la Real
Audiencia en Santafé, patentiza la intención de ennoblecer la Provincia, sede de
tan alta entidad, y no a las ciudades allí fundadas, que en 1548 aún no podían tener,
en los ojos del Consejo de Indias, la categoría que le hacían merecedoras de tal
distinción.
Un nuevo dato últimamente
encontrado, abre un paréntesis sobre este asunto e invita a proceder a nuevas
investigaciones. En una de las cláusulas de la capitulación que se hizo el 19 de abril
de 1620 con el capitán Alonso Trujillo sobre la fundación de la Casa de Moneda en
Santafé, se le manda acuñar moneda del vellón rico (de plata) y se le ordena
(cláusula 5): Las insignias que esta moneda ha de tener, serán por una parte las
Armas de Castilla y León, y de la otra, dos columnas con la granada en medio, insignia
de la dicha ciudad de Santa fé..., etc. Se indica, pues, como insignia de la ciudad
dos colinas y una granada en medio, y no el propio escudo de la provincia del Nuevo Reino
de Granada.
2 LA BAHIA DE SANTA
MARTA.
3 PLANO DE SANTA MARTA
Publicado
en Historia de Santa Marta (33) y por el autor, en Rojas de Cultura
Popular (42, No 28).
El plano es el más antiguo que
se conoce de la ciudad de Santa Marta. Se encuentra en el Archivo General de Indias de
Sevilla, Audiencia de Santafé leg. 1249, en una hoja suelta, sin documentos que permitan
fijar su exacta fecha.
Se trata de un dibujo a pluma
donde esquemáticamente, alrededor de una plaza cuadrada que da al muelle, están
dibujadas filas de casas divididas por seis calles. Las dos casas situadas separadamente
en la plaza son más grandes que las restantes, por tratarse, sin duda, de la Casa
de Contratación, las casas Reales, donde se reunían el Cabildo y los oficiales del
Rey. El Sur, en el ángulo superior derecho, está señalado por cuatro
estrellas que aluden a la Cruz del Sur. El Norte, en la esquina
opuesta, está indicado con una estrella, la Estrella del Norte.
Protegiendo el puerto, frente
al muelle, está dibujado el Morro, una pequeña isla que todavía se
llama así. La bahía que se encuentra a la izquierda lleva el nombre de Caldera.
Dominando esta bahía en la parte alta se encuentra un dibujo estilizado de una
capilla (un rectángulo con indicación de las dos torres), provisto de una palabra que
dice ermita. Un dibujo similar se encuentra en el otro extremo, fuera
del propio ámbito de la ciudad, dotado de una inscripción semejante. Toda la ciudad
está rodeada de un llano, circundado por lo que puede ser la selva. En
dirección Sur-Oeste corre un Río cuyo nombre no está indicado. En el
llano, entre la ciudad y este río, están señalados los edificios de la Yglesia
y del Convto. (Convento).
La fecha de la confección de
este mapa esquemático no se conoce. Hay, sin embargo, varios indicios que permiten
situarlo aproximadamente en el cuarto decenio del siglo XVI, y aún tal vez a fines del
gobierno de García de Lerma (años 1529-1534). Esto se desprende de la colocación de la
Iglesia antes citada, que corresponde a la descrita en la carta del Obispo de Santa Marta
del 20 de mayo de 1939, en que aboga por la necesidad de trasladarla a otra parte, porque
se inundaba al crecer el río (AGI, Patronato, legajo 197, Ramo 15). El único convento
indicado en el mapa es, sin duda, el de la Merced, en construcción por el año 1532,
según reza una Real cédula del 27 de noviembre 1532 (Ibid, Santafé 1174, Lib. 1, pág.
107 vª) y donde fue depositado en 1536 el cadáver del gobernador don Pedro Fernández de
Lugo. La carencia del nombre del río hace pensar que los colonos desconocían aún el
hecho de que se trataba de uno de los muchos brazos del Magdalena, cosa que
correspondería también a aquella época.
Teniendo en cuenta de que la ciudad de Santa Marta
se quemó íntegramente el 26 de febrero de 1531 y que había muchas y graves
desavenencias entre el gobernador y el Cabildo, puede suponerse, que, una vez
reconstruída ranchos de bejuco y paja y bahareque, fue enviado este dibujo al
Consejo de Indias con una de las numerosas cartas sobre la situación general, escritas
por el propio gobernador o por el Cabildo de la ciudad.
4 GLOBO DE SCHOENER. AÑO
1515
5 MAPA DE LEONARDO DA
VINCI. AÑO 1516
6 ENCABEZAMIENTO DEL MAPA
DE WALDSEEMÜLLER AÑO 1507.
7MAPA DE LENOX. AÑO 1515
8LAS RUTAS DE LOS
CONQUISTADORES. [ESQUEMA]
9EL BAJO MAGDALENA
10 EL MAGDALENA CERCA DE
BARRANCA BERMEJA
11 ULTIMA PAGINA DEL
CUADERNO DE LA JORNADA
Es la última página del
cuaderno original, donde se apuntaba el botín de oro y de esmeraldas que día por día
entregaban los indios a los oficiales reales del ejército que iba al mando del licenciado
Jiménez de Quesada (Doc. 846). Fue presentado por el Licenciado en su pleito con el
fiscal, licenciado Juan de Villalobos, por las sumas que había recibido de la caja real,
antes de marcharse a España. Un libro semejante llevaba el veedor, Diego de Aguilar. Los
apuntes comienzan el 5 de abril de 1536 y acaban el 13 de junio de 1538. El cuaderno está
firmado por el capitán Juan de San Martín, repartidor nombrado por los capitanes, y por
Baltazar Maldonado, repartidor nombrado por los jinetes. Está refrendado por el
escribano, Gil López.
Al pie de la página están
sumadas las cantidades que entraron por concepto del botín: 215.816 pesos de oro y 1.620
esmeraldas. Procede del Archivo General de Indias, Sevilla. Escribanía de Cámara, legajo
1.006A. Publicado en facsímil en 42, No 27.
12 PAISAJE DE LA GOAJIRA
13 PARAMOS DE LA
CORDILLERA ORIENTAL
14 VISTA SOBRE LA
CORDIILLERA ORIENTAL
15 EL RIO CAUCA, CERCA DE
CARTAGO
16EL ALTO MAGDALENA,
CERCA DE NEIVA
17BOGOTA ACTUAL
18EL SALTO DE TEQUENDAMA
19 MAPA DE LA PROVINCIA
DE SANTAFE
El mapa que corresponde a la
provincia de Santafé es el más antiguo que conocemos. Se encuentra junto con otro de la
provincia de Tunja en el Archivo General de Indias, Sevilla (AGI, Piano Panamá 8), incluído
en una petición que en el año 1586 hizo al Consejo de Indias el cacique de Turmequé,
Don Diego de Torres. Este cacique, mestizo, hijo de un español casado legítimamente con
una hermana del cacique de Turmequé, había heredado el cacicazgo a la muerte de su tío,
de acuerdo con la ley de sucesión indígena entre los chibcha, por la cual, debido a la
consanguinidad, el heredero del cacicazgo no era el propio hijo del cacique muerto, sino
su sobrino, hijo de una hermana.
La figura del cacique Diego de
Torres es interesante y romántica. Luchó con tenacidad por los derechos de los indios y
contra las vejaciones que cometían las autoridades coloniales y los encomenderos. Fue
varias veces apresado por la Real Audiencia y muchos legajos del Archivo Histórico
Nacional de Bogotá tratan de sus actuaciones. Hacia 1580 logra Don Diego de Torres burlar
la vigilancia de las autoridades de Santafé, huye a Santa Marta, pasa clandestinamente a
Cuba y Jamaica, y desde allí, luego de deambular algunos años por las islas antillanas,
llega a España para denunciar ante el Consejo de Indias los abusos que cometían las
autoridades.
También aquí cae en la
cárcel, a instancias de la Real Audiencia de Santafe, que pide su extradición para
juzgarle como elemento subversivo. Desde la cárcel se defiende denodadamente. Entre sus
papeles hay un escrito sobre las medidas que debían tomarse para el buen gobierno del
Nuevo Reino de Granada, con la que envía los dos mapas dibujados a pluma, probablemente
de su propia mano, donde, sin duda de memoria, indica los límites de las provincias, los
pueblos existentes, los principales elementos topográficos, etc.
En el mapa de la Provincia de
Santafé leemos:
La pa (provincia) de
Santa Fe
Jron (jurisdicción) de
la RRe (Real) Aua (Audiencia)
/donde/ reside, con sus pueblos y
Jurisdicción.
Por la parte oriental, que se
indica en el mapa con la figura del sol, colinda la provincia de Santafé con la de Los
Llanos, con la anotación por conquistar, escrita en el
ángulo derecho. Al Norte limita con los trnos (términos) de Tunja, señalados
por una mano con el índice extendido. El carácter montañoso de la provincia de Tunja
atestigua la palabra serranía. Hacia el Occidente linda con Trnos
(términos) de Muso, ciudad de Trinidad y Colima. Más abajo
hay dibujado un río en el cual se halla una canoa con la inscripción canoas del
río de la Magdalena.
El diseño de la canoa es de
sumo interés por tratarse de un documento fidedigno de una embarcación utilizada en
aquellos tiempos. Se distinguen cuatro remos a popa y tres a proa, dejando un espacio
libre en medio, para mercancías y pasajeros. De un extremo al otro de la canoa hay uno o
dos arcos, probablemente de bejuco, que le cruzan, y que debían servir, para fijar un
toldillo hecho de hojas o de otra materia, como protección de los rayos solares. Una
inscripción a mano dice:
En este río había
infinidad de indios. Todos los han consumido en la cruel boga, que de más de cinta
(cincuenta) mil indios, no han quedado ninguno.
Hacia el Sur, limita la
provincia de Santafé con trnos (términos) de la ciudad de Tocaima, que es
tierra caliente, la ciudad de Mariquita y trnos (términos) de
la Palma y Remedios.
El río Magdalena forma un gran
codo, recibe el río de Bogotá y se remonta luego hacia el Valle
de Neiva.
El río Bogotá divide la
provincia en dos partes. Tanto en la margen derecha como en la izquierda están indicados
varios pueblos, no todos provistos de nombres propios, señalados, como era la costumbre,
con un cuadrito rematado por una cruz, signo de la iglesia del pueblo. Más o menos en el
centro, está la ciudad de Santafé representada por un gran
cuadrilátero negro en testimonio de su importancia. Algunos pueblos, que parecen de mayor
categoría, sea por su población o por su situación fronteriza, están señalados con
una mano cuyo índice apunta a Santafé, lo que quizá significa su dependencia
administrativa. Los números que acompañan a estos pueblos indican su distancia en
leguas de esta ciudad. En la orilla izquierda del río se enumeran, de izquierda a
derecha, Machetá (12 leguas), Chocontá (12
leguas), Gachetá (9 leguas), Chinachi (3 leguas), Caquezá
(10 leguas) y Sutagaoa (12 leguas). Los pueblos de menor
importancia son: Guatavita,, hacia el Norte del cual están señaladas
las lagunas, Suesca, Tinsaca y Fusagasuga.
En la ribera derecha del río
está dibujada una gran laguna de Smi-jaca q (que) entra en trnos (términos) de
Tunja. 7 leguas tiene, que es la actual laguna de Fúquene. Los pueblos
principales de izquierda a derecha son: Suesca, (11 leguas), Simixaca
(16 leguas), Pacho (8 leguas>, La Villet a
(10 leguas), Sipacón (9 leguas). Como pueblos secundarios se enumeran:
Cucumtba, Suba, Eubate (Ubaté) y Bogotá.
También se indica un río de Gachetá que sale hacia los Llanos.
El mapa de la provincia de
Santafé contiene los pueblos que había en la primera mitad del siglo XVI, cuya mayoría
se ha conservado hasta hoy. De interés especial es la indicación de la existencia
simultánea de un pueblo de Bogotá, en la margen derecha del río
Bogotá, y de una ciudad de Santa fé, en la margen izquierda.; lo que
demuestra que la ciudad de Santafé, la propia Bogotá actual, fue
fundada en un sitio distinto de la morada del cacique Bogotá, lugar donde al principio,
antes de que fuese quemada por los mismos indios, se alojé Jiménez de Quesada con su
hueste. El nombre antiguo de la actual capital era, pues, desde sus comienzos Santafé;
Bogotá era un pueblo distinto, morada del cacique, y situado en la margen opuesta deL
río.(véase Cap. VII y VIII).
20 ESCUDO DE ARMAS DE
JIMENEZ DE QUESADA
Procede del expediente con que
se otorgó al licenciado Jiménez el Escudo de Armas (AGI, Santafé 1249). Otro dibujo
está publicado en Heráldica Colombiana de Enrique Ortega Ricaurte (41).
Aunque a su llegada a España
en 1539 Jiménez de Quesada fue recibido desfavorablemente, habiendo sido por el contrario
acusado de haber introducido clandestinamente mucho oro y esmeraldas sin pagar el quinto
Real, la actitud de la Corona hacia el Licenciado cambió totalmente en 1547, cuando se
preparaba para su regreso al Nuevo Reino. Entre las
mercedes que se le
otorgaron por aquel entonces, figura también la concesión de un escudo de armas.
Junto al borrador de la Real cédula se encuentran
cuatro dibujos a pluma que representan varios proyectos para el escudo, de los cuales
reproducimos el aceptado.
Jiménez de Quesada quiso en
sus armas perpetuar las hazañas realizadas en la conquista. Las olas del mar que
sostienen una montaña, debían recordar para siempre su salida de Santa Marta; la
montaña misma, su ascensión a la meseta Chibcha; las esmeraldas sembradas en la
montaña, las minas que había descubierto y el león con la espada desnuda, el hecho
mismo de la Conquista.
Este escudo está dividido en
dos campos. En la parte inferior se ve la montaña sembrada de esmeraldas y bordeada de
árboles, que parecen estilizar las ceibas americanas. Según se desprende del
documento, la montaña era de color verde y el fondo dorado. En la parte superior hay un
leon con una espada en la garra derecha. El color del león debía ser de oro y el fondo
colorado. La orla que bordea el escudo está dividida en varios campos, cada uno de los
cuales contiene, alternativamente, un sol de color de oro sobre fondo rojo y una luna de
plata sobre fondo azul. Como divisa, en la esquina superior derecha, aparece el mismo
león con una espada.
El texto de la Real cédula fue
publicado por Enrique Otero DCosta en su Gonzalo Jiménez de Quesada
(67). El borrador de la Real cédula que acompaña al escudo, difiere un poco. Su
contenido es el siguiente:
Gonzalo Jiménez de Quesada
Escudo de Armas.
Armas para el Licenciado
Jiménez.
Don Carlos etc. Por cuanto
por parte de vos, el licenciado Gonzalo Jiménez, teniente del gobernador que fuisteis en
la provincia del Nuevo Reino de Granada, que es en las nuestras Indias del Mar Océano,
nos ha sido hecha relación que podrá haber (espacio en blanco) años, poco más o
menos, que con deseo de Nos servir pasasteis a las dichas Indias, y que estando en la
provincia de Santa Marta fuisteis por mandado de Don Pedro Hernández de Lugo, gobernador
de aquella Provincia, por su teniente general, a la entrada que se hizo en descubrimiento
del Río Grande, y llevasteis con vos cerca de quinientos hombres y noventa caballos, y
que los ocho de ellos eran vuestros, que los llevasteis para Nos servir en aquella
entrada, con otras muchas cosas, y que con gran dificultad y trabajo procurasteis de
buscar la entrada de lis Tierra Firme y que para la hallar, os fue primero necesario ganar
ciertos pueblos de indios, y que sabida ya la entrada, con ciertos bergantines subisteis
para el río arriba, y que, aunque cuanto más se subía por él, hallabais menos comida
para la gente, y los indios más de guerra, siempre proseguisteis vuestra jornada hasta
llegar a un pueblo que se dice de La Tora, y que allí pasasteis adelante hasta el dicho
Nuevo Reino de Granada, pasando en el camino grandes trabajos y enfermedades, todo por Nos
servir, y que llegado al dicho Nuevo Reino con la gente que llevabais, que era poca,
porque la más se os había muerto en el camino, conquistasteis y pacificasteis los
naturales de ella y lo pusisteis todo debajo de nuestro yugo y señorío real, de donde
se hubo de nuestros quintos gran cantidad de oro y plata y esmeraldas, de más de lo que
adelante siempre se habrá de la dicha tierra; y que en los reencuentros y escaramuzas y
peleas que con los indios se hubieron de continuo, os hallasteis de los primeros, y en
todo ello nos servisteis como bueno y leal vasallo, pasando grandes trabajos, hambres y
necesidades, como dijisteis constaba y parecía por una información de que ante Nos, en
el nuestro Consejo de las Indias, hicisteis presentación. Y Nos suplicasteis que
en remuneración de los dichos vuestros servidos, y porque de Vos y de ellos quedase
perpetua memoria vos mandasemos dar por armas un escudo hecho dos partes, que en la
primera parte esté una montaña sobre unas aguas de mar, que en ella estén sembradas
muchas esmeraldas verdes, en memoria de las minas de esmeraldas que vos descubristeis en
el dicho Nuevo Reino, y que al pie de la dicha montaña y en lo alto de ella estén unos
árboles verdes en campo de oro; un león de oro en campo colorado con una espada
desnuda en la mano, en memoria del ánimo y esfuerzo que tomasteis en subir por el dicho
río arriba con tanto trabajo a descubrir y ganar el dicho Nuevo Reino; y en el otro
cuadro esté (espacio en blanco) y por orla cuatro soles y cuatro lunas de oro y
plata en campo azul y por timbre un yelmo cerrado y por divisa un león con una espada
desnuda en las manos y unas alas negras con sus trascoles y dependencias y follajes de
azul y oro, o como la Nuestra merced fuese. Y Nos, acatando los dichos vuestros servidos
y porque de vos y de ellos quede perpetua memoria, etc..
21 AUTOGRAFO DEL
LICENCIADO GONZALO JIMENEZ DE QUESADA
22 PRIMEHA PAGINA DE LA
HISTORIA INDIANA
El libro de Nicolás Féderman,
que trata de su viaje a América y su primera expedición a los Llanos, fue editado en
1557 en Hagenau, Alemania, después de la muerte de su autor, por auspicios de su cuñado,
Juan Kiffhaber. Un ejemplar se encuentra actualmente en la biblioteca de la Universidad de
Tübingen, Alemania. Una traducción directa del alemán, hecha por el autor, fue
publicada, con el título Historia Indiana, en Madrid, 1957, Ediciones Atlas.
23 AUTOGRAFO DE NICOLAS
FEDERMAN
Es una petición del fiscal,
licenciado Juan de Villalobos, en su pleito con los Welser (Belzares),
gobernadores de Venezuela. Se queja de que la parte contraria rechazó al escribano Juan
de Sanda, a fin de obstaculizar el proceso. Pide que se reciban declaraciones de
testigos durante los días de la Semana Santa.
Al pie de la petición se lee,
de puño y letra de Féderman, lo siguiente:
Lo mismo pido yo,
Nicolao Federman, ansi en este negocio como en lo que trato con los Belzares. Federman.
Procede del Archivo General de
Indias, Sevilla, Justicia, legajo 990.
24SIGNO CON QUE
BELALCAZAR SEÑALABA LOS DOCUMENTOS
Belalcázar nunca aprendió a
firmar su nombre y las firmas Sebastián de Belalcázar, que aparecen en
algunos documentos, no son de su puño, sino hechas por los escribanos. El documento
reproducido contiene la señal con que firmaba, señal que algunos historiadores
consideran, erróneamente, como la rúbrica de su firma.
En el documento que
reproducimos ratifica Belalcázar el testimonio que dio en Cartagena, el 5 de julio de
1539, ante el juez de residencia licenciado Juan de Santacruz (Doc. 1343), y continúa:
Y por que no sabe
firmar, lo señaló de su señal acostumbrada; y este testigo es de edad de cincuenta
años, poco más o menos, y que no es pariente de ninguna de las partes, ni le empecen las
calidades de las preguntas generales de la Ley, ni ninguna de ellas, y que desea que
venza la parte que tuviese justicia.
[Aquí la señal].
Examínelo yo, el dicho
Sebastián de Ledesma, escribano.
25 EL RIO MAGDALENA,
CERCA DE HONDA
26 IDEAS GEOGRAFICAS DE
LOS CONQUISTADORES
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