Una de las quintas más lujosas y cómodas de La Cumbre, rodeado de extensos jardines y arbolados cultivados con exquisito gusto, llamada Nisa, de propiedad particular de los contratistas del Ferrocarril.
Cuando empezó a crecer la demanda de lotes para edificar, la Compañía les fijó precio y condiciones especiales, y entonces las gentes poco acomodadas construyeron sus casitas fuera del área demarcada, a los lados del camino que conduce a la cabecera de Pavas, y como eso queda retirado de la estación, se llamó Mocoa, como por burla. Las edificaciones continuaron aumentando y mejorando allí con gran rapidez, de manera que eso forma hoy un bonito y gran barrio de La Cumbre, y sus habitantes le han cambiado el nombre de Mocoa por el de Villahermosa.
Son tantos los caucanos y costeños del Atlántico que van al sanatorio de Ancón, en Panamá, a hacerse ver y operar, que un médico americano, que vino al país al servicio de una Compañía minera del Choco está dando pasos para establecer un sanatorio en La Cumbre, con instrumental y empleados competentes. Si obtiene buenos resultados en sus primeros diagnósticos y operaciones, esto servirá de estímulo a nuestros galenos, y no muy tarde veremos el país lleno de sanatorios de esa clase pues la romería de enfermos a Panamá es tan considerable, que una competencia bien organizada puede ser productiva para los empresarios y conveniente para el país.
En el ascenso del valle hasta la cima de la Cordillera Occidental la línea viene por faldas empinadas bastante escasas de agua, sin más vegetación que paja muy poco nutritiva, y por consiguiente no se encuentra por allí más que unas pocas casas de habitación y escasísimos ganados. En la mitad de la cuesta hay un estanque metálico de gran capacidad para proveer de agua a las locomotoras que suben.
Coronando el espinazo de la Cordillera, sin que la gradiente de la línea exceda del 3 por 100 compensado, y después de pasar cuatro túneles de hasta 120 metros de extensión, revestidos de concreto, un terraplén de 40,000 metros cúbicos de tierra y piedra, acarreadas, y extensa y vertiginosas cornisas labradas en la roca viva y reforzadas por altas murallas de piedra y cemento, se abandona la vista del Valle del Cause que es uno de los más bellos panoramas que puedan contemplarse en Colombia. A propósito de esto recuerdo que al despedirme del doctor
Carlos Holguín para mi primer viaje la Cuca, me dijo: -¿cómo es, usted no conoce el Valle? pues lo envidio.
Siendo caucano el doctor don Holguín, con causó extrañeza pero agregó prontamente:
- Los que lo conocemos no disfruta ya con la misma intensidad la gratísima impresión que causa la vista desde las alturas de ese paraíso de promisión.
Coronada la altura por una de las mayores depresiones de la Cordillera en esa región, a 1,600 metros de altura sobre el nivel del mar, se encuentra a lo que antes de pasar por allí el Ferrocarril era desierto inculto cubierto de bosque virgen y hoy es terreno abierto, muy cultivado y lleno de buenas casas de habitación y de sementeras de pasto de micay, plátano, maíz, frisoles, caña dulce, etc., hasta machas leguas a lado y lado.
De allí se desciende por pendiente que no pasa del 3 por 100 compensado, siempre por entre cultivos más o menos extensos y tan productivos que son ya una de las más ricas despensas de Cali, hasta llegar a Lomitas, en el kilómetro 109. En este punto estableció la Compañía un paradero al principio, y el desarrollo de la agricultura hizo que más tarde se le elevara a la categoría de estación, y hace poco estableció un tren local semanal para levantar los muchos víveres y leñas que se producen. Es clima excelente (unos 22° de temperatura), situación risueña, donde no se hacen sentir las repentinas y fuertes transiciones de temperatura que se notan en La Cumbre de manera que si allí no fuera tan escasa el agua, sería ese lugar preferido para los veraneos.
En adelante la línea está construida en terreno extraordinariamente quebrado, lleno de desfiladeros, precipicios y altas crestas rocallosas, por donde va en continuados zigzags la carrilera y después de pasar siete túneles de 40 a 150 metros de extensión, se llega a La Laguneta, donde desaparece la fértil vegetación da la montaña y empieza descenso cómodo, por grandes vueltas, en terreno estéril y bermejo, cubierto de raquítica vegetación, hasta llegar a Caldas, a la orilla del río Dagua.
Al pie de la antigua población de Papagayeros (hoy Los Remedios), a menos de 1 kilómetro de distancia y a la orilla izquierda del río, en una vega estrecha, llana y feraz, donde todavía existen restos de la vieja casa de la hacienda del Cogollo se imaginó el 20 de julio de 1909 una estación del Ferrocarril en el kilómetro 84, a la cual se dio el nombre de Caldas, y a su sombra se ha desarrollado una población bonita, de construcciones de madera y techos metálicos, de astilla y de paja, a 800 metros de altura sobre el nivel del mar y con temperatura de 27°.
Hay abundancia dé agua, pues fuera del Dagua, que corre al pie del poblado, éste está atravesado por la abundante, cristalina y pura quebrada de El Cogollo. Los talleres del Ferrocarril, provistos de todas las maquinarias y demás elementos necesarios en una empresa de esta clase, y donde a primera vista, y mucho más después de estudiarlos con detención, se notan el orden y la buena reglamentación, están allí y son servidos por fuerza hidráulica con una Pelton, la cual produce energía eléctrica para alumbrar todas las dependencias del Ferrocarril situadas en ese lugar, las calles, la iglesia y las casas particulares.
La Empresa construyó grandes edificios con amplios patios, bodegas, iglesia muy elegante y espaciosa, casas para oficinas y para habitaciones de los empleados superiores y subalternos, un hospital muy bien dispuesto, con todos los elementos y comodidades del caso, y otros dos edificios separados para los atacados por enfermedades contagiosas, gran almacenes de útiles y materiales, muy provistos, etc.
La población se trazo con la plaza y anchas calles, y los lotea que se formaron se dan gratuitamente a los pobladores, con condición de edificar casas en determinados plazos y la de no establecer juegos ni permitir escándalos condenados por las disposiciones de policía y las buenas costumbres.
El alumbrado público y el de la iglesia lo suministra gratuitamente la Empresa. Don Adolfo Cuevas estableció un acueducto con estanque, desarenador y tubería de hierro para llevar el agua a las casas, y la Empresa ha hecho ya algo de alcantarillado. La misma Compañía destino un amplio lote contiguo a las bodegas para plaza de mercado, el cual se celebra los domingos es bastante concurrencia y abastecimiento.
Hay Escuelas públicas de ambos sexos en locales propios y como el que ocupa la de varones pertenecía al camino de herradura, debe considerarse como de propiedad nacional. También hay hoteles.
El desarrollo que ha adquirido esta población ha hecho que la de Los Remedios, que es la cabecera del Municipio del Dagua, decaiga a tal extremo que ya allí no hay mercado de víveres, y sus tiendas se han pasado todas a Caldas. Los vecinos del nuevo poblado han solicitado de la Asamblea que lo eleve a la categoría de Municipio. La última Asamblea accedió a la solicitad, pero el Gobernador objeto la ordenanza, fundado en que en Caldas no había local para oficinas publicas ; pero tal vez influyó en su ánimo la circunstancias de que esa medida naturalmente perjudicaba a Los Remedios, que es vecindario que se ha hecho acreedor a consideraciones, porque allí es muy uniforme y de grandes influencias la opinión política del señor Gobernador. Entonces los vecinos de Caldas obtuvieron, del Ferrocarril que les cediera un lote, y emprendieron con entusiasmo la construcción de una cómoda casa de adobe para consistorial, la cual iba may adelantada cuando pasé por ese lugar 1,
Encontré en esta estación, entre otras, una mejora que no lo tienen los otros ferrocarriles del país, y consiste en una plataforma a la cual se sube en vagonetas por carrilera de decauville el carbón para suministrarlo a las locomotoras en tal forma que la operación se hace mientras la máquina toma el agua del estanque contiguo, sin la menor pérdida de tiempo, y con tal precisión que en cualquier momento se sabe cuánto carbón ha consumido una locomotora en tiempo determinado.
Allí mismo, en combinación con este aparato, hay un horno para quemar carbón y producir coque para los talleres, y con ese calor se seca la arena para las locomotoras y se las surte de ella automáticamente por medio de un tubo.
El doctor Jorge Samuel Delgado y el doctor Ricardo Pérez están montando, y ya tienen muy adelantado, al otro lado del río y a muy corta distancia del poblado, un gran molino de trigo movido por fuerza hidráulica; y para fomentar el cultivo del precioso grano han distribuido gratuitamente semillas entre los agricultores de la Cordillera con buen éxito.
De la estación de Cali parte la línea para Palmira hacia el Sur por unas pocas decenas de metros y después sigue próximamente al Oriente formando una recta de 25 Kilómetros. En este trayecto hay 13 puentes de 9 a 19 metros de luz. 26 pontones de 2 1/2 a 3 metros, 6 guardaganados metálicos, una alcantarilla y un guarda rieles con contrarrieles y paso a nivel.
Este trayecto, de 25 kilómetros, está dado al servicio desde el 15 de mayo último, a pesar de que el Gobierno no ha querido recibir mas que 5 kilómetros de él porque no se han acabado de construir en firme dos de los grandes puentes de estructura metálicos que salvan las ciénagas que hay en esa vía, y eso no obstante que el contrato autoriza a la Compañía para construirlos provisionalmente y le da dos años de plazo para reemplazarlos por metálico, y no obstante también que los provisionales que están en servicio lo prestan también que hasta ahora no se ha presentado el menor inconveniente, nisiquiera retardo, en la marcha de los trenes. Todos los elementos para los puentes de hierro están ya en el país, y su colocación tan adelantada que a mediados del año se habrá terminado la construcción. Todos los demás puentes y pontones son de materiales de primera calidad y de carácter permanente.
La obra más notable de este trayecto y de todo el Ferrocarril es el puente giratorio sobre el río Cauca, a 6 kilómetros de Cali, de acero, que costó colocado poco más de $ 100,000 ; fue fabricado por la United States Steel Products Co., y montado por ingenieros enviados por la American Bridge Co. Se empezó la construcción el 17 de agosto de 1915, y el 9 de enero de 1916, en cuatro meses y medio, se concluyó. Para recibirlo se hizo el ensayo de su resistencia poniendo encima dos locomotoras
que pesaban por junto 220,000 libras inglesas. Tiene 82 metros y 60 centímetros de largo, y el tramo giratorio 53 metros y 20 centímetros. Este tramo puede moverlo un peón con una palanca de mano, y se abre cada vez que tiene que pasar uno de los vapores que navegan el río.
Por disposición de la Compañía contratista del Ferrocarril el puente debía llamarse Camacho, y trajo una placa con ese nombre, como merecido tributo al doctor Nemesio Camacho, antiguo y eficacísimo Gerente de la Compañía; pero como este señor es liberal y fue valioso colaborador de la progresista Administración Reyes, los politiqueros del Valle levantaron el grito al cielo por ese bautizo, y sabido esto por el doctor Camacho, dispuso que se cubriera la plancha que tenía su nombres y se dio al puente el de Murillo Toro, como tributo a la memoria del gobernante que hizo el primer contrato para la construcción del Ferrocarril.
A pesar de no haberse recibido la línea entre Cali y Palmira por el Gobierno, y por consiguiente no haberse pagado en bonos sobre las Aduanas su valor, se autorizó a la Compañía para ponerla en servicio; pero eso sí, con la condición de que los gastos de conservación y explotación sean por cuenta de la Compañía exclusivamente, y se le exige quede los productos le reconozca al Gobierno la participación a que tiene derecho, según el contrato, por la línea en servicio.
Cuando recorrí ahora este trayecto empezaba a ceder la gran inundación producida por el río Cauca. Tan considerable fue ella que personas conocedoras calculan que sólo en el Municipio de Palmira fueron anegadas once mil fanegadas de tierras.
Entre Cali y Palmira se halla la estación del Guarumal, en el kilómetro 185, a partir de Buenaventura, inaugurada el 11 de noviembre de 1919. Está a la orilla del camino de herradura que une aquellas dos poblaciones. Los edificios de la estación son de modesta construcción, de madera, con techo metálico. La línea va a nivel por zona. tan ancha que puede soportar tres carrileras.
En el kilómetro 199, casi dentro de la. población, está la estación de Palmira, inaugurada. el 15 de mayo de 1917, con grande y cómodo edificio bien aireado, de estructura metálica revestida de ladrillo y cemento. Con techos metálicos, pavimento y anchos andenes de cemento ; dos espaciosos salones de espera con escaños extranjeros; amplias oficinas ; bodegas separadas para, recibo y despacho de carga con piso de polines embarcadero de ladrillo para ganados, y alojamiento para los empleados. Las locomotoras reciben al agua de un grande estanque metálico, el cual se alimenta de un. aljibe de 7 metros de profundidad, servido por bomba eléctrica. Antes se hacía uso de agua del acueducto público, y hubo que desecharla, porque siempre llegaba muy cargada de arena. La del aljibe es potable, de muy buena calidad.
El movimiento de este trayecto, de Palmira: a Cali, fue así en, el primer semestre del año pasado: 7,417 pasajeros despachados y 8,240 llegados; 66,376 kilogramos de carga recibida y 589,866 despachada el movimiento del segando semestre, por el cual se ve cómo va desarrollándose el tráfico, fue éste: 27,117 pasajeros llegados y 29,079 despachados, 319,616 kilogramos de carga recibida y 1,854,810 despachada. En la misma proporción viene aumentando el movimiento no lo que va corrido del presente año.
