A pesar de eso a lado y lado del camino hay bastantes aberturas y numerosas habitaciones, porque como ésta. era la vía de todo el sur de Antioquia y de una parte de lo que hoy es Departamento de Caldas para comunicarse con el rió Magdalena, el tráfico era muy activo, y los viajeros y las recuas proporcionaban negocio lucrativo.

     Hoy al camino se le pone mano, y está completa y absolutamente abandonado por la Nación, por el Departamento del Tolima y por los  Distritos interesados, y el tráfico es casi ninguno a cansa de que el movimiento de carga se hace por el cable aéreo por eso van abandonando aquellas aberturas y casas. Todavía se ven algunos cultivos de café ,en  reducidas sementeras, que es lo que sostiene allí a los avecindados puescuesta poco poner el fruto a bordo dé los vapores del río.

     Adelante del Fresno está la partida para venir a Manizales por el camino que se llamó de La Moravia, construido por privilegio muy transitado al principio y abandonado hoy por sus malas condiciones y por la competencia del cable.

     Después de pasar la profunda hondonada de El Aguacatal, que es río grande y correntoso y tiene muy buen puente, se asciende a la población de Soledad, fundada y habitada en las mismas condiciones del Fresno en una cuchilla todavía más escabrosa, donde no hay más espacio llano que la diminuta plaza: y sin embargo vi una bicicleta, que no puede moverse más que dentro de la plaza.

    En Soledad casi todas las edificaciones son de techo de astilla se; carece de agua corriente, de alumbrado eléctrico y de reloj público.1

    A una legua del poblado está la última estación en servicio del cable aéreo, en el punto llamado Frutillo. Por allí pasé como a las tres de la tarde del segundo día de viaje, a caballo, y no entré a las oficinas a adquirir algunas noticias sobre esa importantísima obra, como precio del transporte de la carga, extensión construida y en servicio, número de toneladas que se movilizan mensualmente, etc; porque sabía que el extranjero encargado de la obra es caballero muy amable, que me habría obligado en vista del aguacero torrencial que caía, a pasar allí la noche, y yo no quería ser molesto, y además abrigaba la esperanza de obtener esos datos en Manizales; pero no sucedió esto. Sólo sé que los trabajos adelantan de Frutillo a Manizales; que las últimas torres se están construyendo de madera por la dificultad de traerlas de hierro a causa de la guerra universal; que se trata de adaptar más tarde el cable para el servicio de pasajeros, pues hoy sólo lo presta para la carga dos veces por semana que es lo suficiente; y que los dueños de carga economizan en el transporte $ 3 en el buen tiempo, cuando los fletes en bueyes o mulas están bajos, y muchísimo más cuando las lluvias dañan los caminos, y los fletes suben

    La vía de Frutillo a la línea que separa los Departamentos del Tolima y de Caldas la conserva a su costa la Empresa del cable en el mejor estado posible, para facilitar el movimiento de la carga, y eso porque aquel Departamento no hace nada por ella; y la línea a Matízales la atiende Caldas.

    Dormí en una casucha llamada El Portón, tal vez porque es como la puerta del frío páramo. Al día siguiente pasé éste, donde se carece de casi todo recurso y se ven a cada paso osamentas de animales de carga que constantemente mueren allí, la mayor parte bueyes, de frío casi todos pues cada mes están moviéndose millares de animales cargados de café y pieles para la exportación y con mercancías de importación.

     El descenso del páramo es muy pendiente y peligroso, porque a causa de lo flojo del terreno, está todo tendido de palos, y las caballerías resbalan y caen con facilidad.

    Los sacos en que vienen del extranjero la correspondencia, y las encomiendas postales hay obligación de devolverlos a las oficinas de origen, y si no se devuelven se los cargan a Colombia a precios muy altos. eso hay gran descuido, y por ello por todas partes no ve uno que arrieros usen más ruana y delantal, ni ciertos viajeros más zamarros, en casas de campo más sillas plegadizas, ni compradoras de mercado más sacos, etc. que los del género del aquellos sacos de correos, que son excelente calidad.

     El primer jefe conquistador que pisó territorio del actual Distrito de  Manizales fue Jorge Robledo, pero los cronistas no hacen mención especial de esa región sino para hablar del volcán del Ruiz, el cual, dice el  Padre Simón, que estaba en actividad entonces. Por lo que dan a entender, los quimbayas extendían sus dominios hasta esas tierras. Continuaron ignoradas y desconocidas sin que se hiciera la menor referencia a ellas hasta mediados del siglo pasado.

    Cuando se fundo la ciudad de Arma, en 1543 próximamente, y de la cual sólo queda un reducido y triste caserío cerca del río de ese nombre en jurisdicción del Distrito de Aguadas, el territorio que ocupa hoy Maizales hacía parte de aquella ciudad, cuya jurisdicción se extendía hasta el río Chinchina.

     El primero que las exploró y trató de establecer cultivos en esta región fue Fermín López, de Salamina, quien en 1834 empezó a hacer desmontes en el bosque virgen, en lo que hoy se llama San Cancio, pero pronto abandonó sus trabajos, porque supo que esos terrenos hacían parte de los extensísimos que había capitulado la Compañía de González y Salazar, y emprendió viaje hacia el Sur en busca de otros que fueran baldíos,

     En 1843 Joaquín y Antonio María Arango y Nicolás Echeverri, vecinos de Abejorro, acompasados por otros individuos de Salamina recorrieron esas tierras en busca de lotes para cultivos y de minas o aluviones auríferos.

     Más tarde, en el mismo año, don Marcelo Palacios y el citado Echeverri hicieron otra expedición, y Palacio exploró los flancos del nevado del Ruiz acompañando al alemán Guillermo Degenhardt, y visitaron las grandes llanuras que hay al pie de la nieve perpetua, que entonces estaban bien pobladas de ganado vacuno remontado, que en tiempos de la Colonia perteneció a una comunidad religiosa de Mariquita, y el cual no han podido destruir completamente los que van a cazarlo con armas de fuego. Las mesas altas del Ruiz fueron visitadas con frecuencia entonces y durante muchos  años después con el sólo objeto de proveerse de carne los que iban estableciéndose en aquellas montañas.

     Joaquín Arango se instaló en, donde diez años antes había estado López; y por el mismo tiempo Mario Ceballos hizo desmontes en el lugar en que más tarde se fundó la población.

     Aquellas expediciones sugirieron a Joaquín, Antonio María y Victoriano Arango y a Marcelino Palacio el proyecto de buscar una vía que  debió haber existió entre las mesetas y la ciudad de Mariquita. Trataron de realizarlo Joaquín y Antonio María Arango, Manuel Grisales y Pedro Henao; pero tropezaron con graves dificultades, especialmente  para salvar el inmenso derrumbamiento ocurrido el año de 1845, que represó el    río Lagunilla y dio a la región que en el Tolima lleva ese nombre la sorprendente feracidad que tiene. Entonces los dos Arangos citados emprendieron una nueva exploración con el mismo objeto, yendo por el Quindío a Ibagué y Lérida para buscar el paso, que al fin hallaron así se estableció comunicación directa entre el sur de Antioquia y el Tolima

   Los Arangos, Palacio, Echeverri y Henao con otros colonos más de los que iban estaba celándose allí atraídos por la fealdad de las tierras y  el aliciente con las regiones del otro lado de la Cordillera Central y con el Valle del Cauca, resolvieron en 1847 fundar una población, y para ello pensaron primero en lo que hoy se llama

   La Enea, y prontamente se filaron en las orillas de un río que habían bautizado con el nombre de Olivares, en terrenos de la que es hoy hacienda llamada Las Minitas. Dicen en Manizales que por ese tiempo fue de visita    a Salamina, don Mario Ospina Rodríguez  y él diz que aconsejó que el iniciado poblado se trasladase al acento que hoy ocupa, donde tenía una abertura Manuel Grisales. En 1849 se hizo traslación y se sembró la    primera sementera de maíz para la comunidad de colonos, El nombre de   Manizales lo dio el fundador Nicolás Echeverri, porque en río cercano encontraron abundancia de rocas graníticas llamadas allí maní.

 Se admira de que hubieran escogido para asiento de la población   Una cuchilla abrupta, sin agua, en lugar de la bella explanada, rica enagua de excelente calidad, que están a una legua de distancia de la cuchilla. Se alega que se hizo eso porque por este último lugar pasaba la trocha, que  ya estaba abierta para comunicar el sur dé Antioquia con el Valle del Cuaca; pero esa no es razón, porque más cerca del otro punto   pasaba la que conducía al Tolima y a Bogota y además la distancia era  corta y no había motivo para confiar en la buena dirección de esas vías.  Dudo que sea cierto el consejo atribuido al Gobernador Ospina quien  por aquel tiempo no estuvo en Manizales. Tal vez la tradición lo confunda   con su homónimo de Salamina. Creo que el poblado se fue formando y creciendo rápidamente sin plan preciso, como han nacido y se han desarrollado    la mayor parte de las poblaciones de Colombia, al amparo de la capilla  y del rancho de un  cura doctrinero, del trabajo que proporcionaba  una mina en explotación, de la influencia de un rico propietario o del halago del negocio que proporcionaban las recuas de bueyes y mulas y los  transeúntes que tenían que hacer paradas en aquellos lugares.

      A propuesta de don Mariano Ospina Delgado, vecino de Salamina,  la Cámara Provincial de Antioquia dictó el 1.° de octubre de 1849 la Ordenanza que creó el Distrito parroquial de Manizales. Fueron primeros Alcalde y Juez respectivamente, Antonio Céballos y Antonio MaríaArango.

El  1.° de enero siguiente entró en la vida política la nueva entidad 

El 15 de febrero de 1851 empezó a funcionar como parroquia.

El 8 de diciembre de 1909 se dividió la parroquia en dos.

     Los terrenos ocupados pertenecían a la Compañía de González y Salazar

    Por escritura de 7 de  febrero de 1851, suscrita, por todos los miembros del cabildo de  Manizales y por don Elías González y don Ambrosio Mejía, como representantes de la Compañía, de González y Salazar, el Cabildo reconoció los derechos de ésta a los terrenos, y ella se comprometió. A vender a los ocupantes de esos terrenos, por la mitad del precio que fijaran peritos avaluadores,  no se extendían  directamente las dos partes; del producto se la venta se destinaría el 8 por 100 para el doctor

 

 

1 El censo de 1918 le da 6,777 habitantes.
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