Las calles y carreras centrales están empedradas, sin que se hayan cambiado todavía en todas ellas las grandes, redondas y lisas piedras que antes empleaban para el pavimentó. En algunas de las principales se han cubierto, en parte, con tapas de piedra los caños que corren por el centro de ellas, de manera que vienen a formar estrechas alcantarillas, muy superficiales, adonde tributan los desagües de las casas. A lo largo de la calle 4.a va ya bastante adelantada la construcción de una alcantarilla de regulares condiciones, a la cual páreseme que deberían hacerle derivaciones laterales hacia el vecino río, porque puede suceder que cuando caigan aguaceros torrenciales no tenga la capacidad suficiente para recibir todos los desagües que afluyen a ella. Los empedrados los mandó hacer el Gobernador de Popayán en 1781, pero sólo al frente de las casas.
Las calles de la parte baja de la ciudad se mantienen en completo descuido, sin empedrar, con pocas aceras, y los abundantes caños que por ella corren, llenos de malezas, son fétidos e inmundos.
Las aceras del centro son de regalar anchura y de ladrillo de buena calidad.
Hay estas plazas y parques:
Plaza principal, convertida en el frondoso Parque de Caicedo, con la estatua de bronce del prócer, buena verja de hierro y algunas bancas; Allí se dan retretas con frecuencia por la Banda del ejercito, que es la única de la población. Son muy concurridas; las señoras tienen entrada libre, y los caballeros pagan cinco centavos los cuales se destinan a la conservación del Parque y sostenimiento de muchas aves de diferentes clases y otros animalitos que alegran y embellecen ese lugar de recreo. Con plausible severidad se impide la entrada al parque en las tardes de retretas a mujeres de conducta dudosa y a hombres que no estén decente mente vestidos. Lástima que en Bogotá no se esmeren como aquí en embellecer y conservar los parques.
Plaza de San Nicolás, donde empieza a formarse un parque cercado con alambres, llamado .Lucio Velasco. Esta plaza es grande, de formal irregular, porque en uno de sus ángulos está el viejo templo de aquel nombre; pero cuando termine la construcción del nuevo se demolerá allí antiguo,
Plaza de Santa Rosa, hoy de Colón, de forma oblonga e irregular, porque en uno de sus lados está la iglesia de la Santa de su nombre. Allí hay algunos árboles grandes cercados con alambre, y piensan formar un parque.
Plazuela muy chica de San Francisco, al frente del templo de este nombre. En el centro de ella, y dentro de verja muy reducida, está la estatua de bronce del virtuosísimo y de hoy grata memoria para los caleños fray Damián González, Cura que fue de la parroquia.
Otra diminuta, plazuela al frente de la iglesia de La Merced.
En la ribera izquierda del río, al pasar el puente de arcos, de uno otro del camellón, los parques llamados de Bolívar y de Mallarino que van embelleciéndose.
El extenso, ancho y bastante poblado camellón que conduce a la estación del ferrocarril, al cementerio y al río Cauca, está muy bien macadamizado, provisto de alumbrado eléctrico y ya arborizado: se llama hoy Avenida Uribe Uribe. Entre él y el río Cali, en una zona extensa y de anchura que varía entre 40 y 80 metros, se ha formado bonito parque ya bastante frondoso, que tienen nombre de El Centenario.
Al sureste de la población y lamiendo las últimas edificaciones del barrio que hasta allí llega, empieza la muy extensa laguna de Aguablanca, formada por las represas y los ríos Pance, Lili, Meléndez y Cañaveralejo al desembocar en el Cauca. Es esa laguna un criadero de zancudos y el origen del paludismo que aflige al vecindario. Por allí hay bastante movimiento de embarcaciones menores para el comercio de víveres con las poblaciones y haciendas que demoran al norte de ambos lados del río.
Funcionan en Cali un Tribunal Superior, con tres Magistrados, un juez Superior, cuatro Juzgados de Circuito, de los cuales uno conoce en asuntos criminales; dos Notarías, una Oficina de Registro, y Cónsules de Alemania, Estados Unidos, Francia, Noruega. Ecuador y Bolivia. El Tribunal fue creado en 1893, como unitario, con el nombre de Tribunal del Pacífico; en 1907 se le hizo plural con el nombre de Tribunal del Norte, y desde 19l2 se llama Tribunal del Distrito Judicial de Cali. El Juzgado Superior fue creado en 1882; más tarde se le eliminó, y volvió a establecerse en 1905.
El primer Juzgado del Circuito en lo Civil se creó en 1848; el segundo, en 1905; el tercero en 1916, y el de lo Criminal, en 1882. Desde 1916 se considera éste como 4.° del circuito. En los protocolos de la Notaría hay escrituras que datan de la primera época de la, Colonia; pero la primera que fue creada hasta 1852, y la laguna a un poco más tarde.
Hay datos de que la Oficina de Registro funciona desde 1816. La iglesia de San Pedro, hoy Catedral y parroquial a su tiempo, tenía sólo este último carácter antes de crearse el Obíspado, desde 1693. La construcción de la actual se empezó el 1.° de septiembre de 1772 y se concluyó en 1841. Para. eso dio la Corona de España 30,000 patacones. La torre se levantó el año de 1866, por iniciativas del Cura fray Damián González, y el reloj público fue colocado allí el 1868. El terremoto del 25 de mayo de 1885 le causó graves daños, y con ese motivo recibió importantes reparaciones. Es un bonito y espacioso templo, con elegantes frontis y torres, buenos altares, pavimento de ladrillo, un rico y artístico sagrario, cuadros y estatuas de bastante mérito, 70 buenos escaños y 160 lámparas eléctricas. Hace lucido papel como catedral. La otra parroquial, San Nicolás, fue construida a costa, de una familia piadosa en 1806. Es una iglesia fea, achatada, de humilde frontis, malos altares y peores imágenes. Está edificada en un rincón de la plaza; pronto será demolida, y entonces ésta quedará de forma regular, pues en el costado occidental de olla se está construyendo un nuevo y espacioso templo
La primera piedra de él se colocó el 20 de noviembre de 1880, y fábrica ha adelantado muy poco. Hay que tener confianza en que el actual Cura llevará la obra a feliz término rápidamente. Aunque hace poco que se encargó de la parroquia, ya levantó al lado del muevo templo una la buena casa cural de dos pisos.
La ermita es una capilla chica, de aspecto muy viejo, descuidada y desmantelada, con una pobre torrecita. Fue construida a principios del siglo XVIII. Al lado de ella se han establecido las Carmelitas.
La iglesia de Santa Rosa fue la segunda que se levantó, del otro lado del río, y porque la población crecía del lado de acá, y se dificultaba el paso, se trasladó a su actual asiento. Es apenas no inferior a la ermita, tiene dos cuadros regularas y una silla antiguado artísticos tallados y dorados. Se edificó en 1690 la actual, lo mismo que el convento contiguo, el cual se estableció el colegio de Padrea Lazaristas en 1886.
La capilla de San Antonio se edificó en 1746, en una colina que domina la ciudad por el Occidente, en terreno de dos fanegadas, que con ese objeto cedió don Juan Garcés de Aguilar. No tuve tiempo para visitar esa modesta capilla, que a todas horas veía cerrada.
El convento de La Merced se fundó en 1545 por Mercedarios quien trajo Belalcázar de España, a las órdenes de fray Francisco de Granada y cuando el Congreso de 1821 decretó la extinción de los conventos menores, el Gobierno cedió por poco tiempo a los Mercedarios el actual edificio de Santa Librada. La primera iglesia reedificada en Cali fue la de La Merced; es chica, muy aseada, de aspecto antiguo, regularmente pavimentada, con buen altar mayor de dorados finos y bonita capilla lateral. Está al frente de una ampliación de la calle en forma de plazuela, no tiene atrio; el frontis es modesto, y en la parte de atrás hay una torre correcta. Hoy, tanto la iglesia como el convento contiguo, el cual es muy antigua construcción, están a cargo de veinte Madres Agustinas quienes por disposición legal tienen un asilo de muchachas pobres, en el cual hay más de 50. Allí se les da enseñanza le primeras letras y muy variadas obras manuales. Estas asiladas trabajan para la calle lavado, aplanchado, costuras, bordados, obras de cocina, etc. La primera misa la celebró en Cali fray Santos de Añazgo, en La Merced.
No encontré dato preciso de la época en que se fundó el convento de Dominicanos, pero fue a mediados del siglo XVIII. Suprimida la comunidad por ley del año de 1821, el Gobernador don Eusebio Borrero de la iglesia, adaptándola, a escuela de primeras letras en 1839, y más tarde se construyó en su asiento el actual Palacio de Justicia. El convento se vendió, y en su área construyeron casas particulares.
El convento de San Francisco de Cali, lo mismo que los de Popayán y Quito, fue fundado en 1761 por fray Fernando de Jesús Larrea, quien dirigió la obra del convento y de la iglesia. Aquí murió y se conserva sus restos. Para la fundación del de Cali dio 6,000 patacones fray las de Hinestrosa.
Desde 1750 vinieron de Quito algunos misioneros Franciscanos, y Rey de España autorizó la fundación del convento por Cédula de 11 de mayo de 1756. En 1766 se le declaró independiente de la casa de Popayán. Se empezó por comprar una manzana y por edificar el convento, una capilla, la cual fue reedificada por el vecindario en 1889 y dedicada a Nuestra Señora de Lourdes. Sin embargo de lo que dejo anotado sobre los Franciscanos, el corógrafo don Juan López de Velasco dice que en l575 tenía el ''monasterio uno o dos religiosos."
En, 1800 se empezó a levantar el actual templo de San Francisco, se concluyó en 1827, por planos hechos por fray Pedro Herrera y Riascos El Obispo de Popayán, señor Jiménez Padilla, lo consagró en 1828. Estaba proyectada la obra desde 1791 en virtud de Célula de 2l de febrero de ese año. En el terremoto de 1885 sufrió bastante, y después fue reparado. Cuando se expulsó a los Jesuítas el siglo XVIII, la librería y los archivos que tenían pasaron a poder de los Franciscanos.
Suprimida esta comunidad en la Guerra de 1860, los Franciscanos se dispersaron, y la Nación se apoderó del convento, el cual no se remato porque no se presentaron postores, y estuvo sirviendo durante varios a años unas veces de cuartel y otras de escuela. La Asamblea Legislativa de 1886 devolvió el edificio a los pocos frailes que vivían, y con éstos y personal de origen español se reorganizó la comunidad,
El templo es de notable construcción, alto, espacioso e imponente con frontis severo y elegante; atrio bastante elevado, que ocupa todo el frente y gran parte de uno de los costados. Tiene un buen altar moderno pero tal vez recargado de molduras y adornos, y otros laterales de mejor gusto; gusto bastantes cuadros y estatuas de no escaso mérito, infinidad de reclinatorios y dos series de escaños en la nave central y Es la iglesia de Cali más concurrida por los fieles. He notado que aquí, como en Medellín, Cartagena y Barranquilla, y algo también en Bogotá, los asistentes a los oficios divinos no están tan bien educados como los de Popayán y Pasto para ponerse de rodillas, de pies o sentarse piando deben hacerlo. En la Catedral de Amberes se avisa esto con una campana, y entre nosotros convendría que se nos enseñara en la misma forma o por medio de un figurante, Aunque sólo fuera en las funciones solemnes. En 1681 vinieron los Agustinos a establecerse en Cali, y levantaron la iglesia y el convento del nombre su santo patrono. Suprimida la continuidad en 1821, por falta de personal, en 1823 el Vicepresidente Santander destinó el convento para local del Colegio de Santa Librada, y la iglesia de San Agustín se conoce desde entonces con el nombre de su establecimiento. Mientras se reconstruyó la iglesia de San Pedro sirvió de parroquial La capilla chica, modesta, remozada por dentro con un regular altar de madera, dos cuadros antiguos y bancas ordinarias.
Las comunidades religiosas establecidas en Cali son; Hermanas de la caridad, Vicentinas; Hermanas de la Providencia, Carmelitas Agustinas, franciscanos, Maristas y además dos Padres Lazaristas y dos Agustinos. Parece que el primer Cura que hubo en la parroquia de Santiago de Cali fue fray Santos de Añasco, a quien sucedió en 1539 fray Julián Heredia, pero nada de eso dicen los libros parroquiales, pues faltan los del principio de la Colonia. El primer libro que se halla en el archivo parroquial es el numero 2, de bautizos, que empieza el 1.° de enero de 1701, en él firma como Cura el maestro don Juan Rodríguez Montaña hasta l720. De allí en adelante están autorizadas las partidas así: Agustín de Mora, hasta 1721; Licenciado doctor Pedro Francisco de Iturralde, hasta 1724; Ignacio Vinas Cadena, hasta 1731; Juan Delatorre y Velasco, hasta 1732, Melchor Jacinto de Arboleda, hasta 1742; doctor Joseph de Alegría y Caícedo, hasta 1758; doctor Juan de Salazar y Utrera (cuatro meses); Francisco Javier Nagle, hasta 1767; José de Andrade, 1768; Francisco Javier de Castro, 1777; doctor José de Rivera, hasta 1790; doctor don Juan Ignacio Motalvo, hasta 1812; doctor Juan Ignacio Aragón, hasta l814; doctor Gregorio de Camacho, hasta 1819; doctor Manuel María Rodríguez Gil, hasta 1837; Gregorio de Camacho (segunda vez), hasta 1862; fray Damián González, de 3 de junio de 18622 a 2 de noviembre de 1877; Marcos Rodríguez, hasta 1881; Severo González, hasta 1900; Uladislao González Camacho, hasta 1908; Pedro P. Martínez, hasta 1910; Uladislao González Camacho (segunda vez), hasta 1913; Vicente Sánchez, unos pocos meses del 1913, y de este año en adelante Daniel Guerrero, actual Cura.
La parroquia se dividió en dos, conocidas con los nombres de la Catedral y San Nicolás, en 1848. La primera partida en los libros de bautizos de la nueva parroquia de Nicolás de Caicedo es de 16 de diciembre de 1849, y figura como para el presbítero Ángel Piedrahita hasta 1862, y en adelante siguen en este orden: Antonio García, hasta 1.880; Buenaventura Jiménez,
1895; Eladio P. Perlaza (actual Obispo), hasta 1900; Manuel A. Pízarro, hasta 1901; Francisco A. Salazar, hasta 1904; Luis E. Vélez, hasta 1906
Víctor M. Bonilla, hasta 1908; Francisco A. Salazar (segunda vez), gasta 1916; Pedro A. Lozano, hasta 117; fray Edmundo Goñi actual Cura.
