Capítulo Treinta y Dos

De lo que pasaron españoles y turcos estando los vno, de guarniçión en Corrón, y de la entrada que hizieron en Andruça, y de la muerte del capitán Machicao, general de aquella tierra, y de los navíos que se enbiaron a Corrón para que 1os españoles se viniesen y alargasen aquella fuerça 1. De dos cossas solas prinçipales trataremos en el libro treynta y dos jobiano, puesto qu'él trata otras muchas, sin que en ninguna se deviera de dexar de / poner la mano. Pero yo ya boy cansado y querría acabar presto con este ytaliano 2, porque boy conociendo quánto daño me haze su contradiçión, pues por su causa pierdo en cosas de letras otras de más prouecho, a lo menos para mí propio 3 en que me pudiera ocupar. 

Las dos cosas que digo son: la vna 4 las cossas de Corrón, y la otra las de Vngría. Y tratando primero de lo primero 5 digo que no eontentándlose el ovispo de Nochera de ver a dos mili y quinientos españoles, y avn no tantos,  metido, en las entrañas de Turquía o de las probinçias turquescas peleando cada momento con aquella naçión, naçida para espanto y temor de todos los christianos, les halla agora en este su libro culpa, y no pequeñas; ni tampoco e, pequeño su herro, y su pasión y çeguedad. Y no rreropilaré lo que dize çerca d'esto por aeavar más presto, si no fuere al pie de la mesma obra poniendo la glosa junto del texto Y primero que lo vno ni lo otro se haga, es ya co,a savida que nunca se a de acordar el Jobio de los españoles para sus prosperidades y buenos suçesos, sino para lo contrario.

Y así acordó/ de escrebir el hecho de Andruça, que pasó entre españoles y turcos, saliendo los vnos de Corrón, do estaban de guarniçión, a dar en el otro lugar donde estavan los turco, alojados Y dexa de contar ynfinidad de sustançiales correrías y enboscadas, que mientras estubieron en Corrón hiçieron, donde mataron y catibaron muchos ynfieles. Porque avnqu'esto se haçía cada día, pero hubo algunas cosas muy perteneçientes a 6 quedar perpetuadas, como fueron vna a beinte y quatro de agosto, día de San Bartolomé, domingo po, la mañana de aq'el año de treynta y dos, y otra miércoles a los diez de setiemb,e, y otra martes a los beinte y tres del mesmo mes, y otra a primero de nobienb,e, y otra a los seis de dizibre. Y ésta fue por tierra y po, mar, pues dende la tierra defendieron los Christianos d'ella dos barcas, a pesar de siete galeras de turcos, que fue vna de las cossas bien diehosas 7 que durante aver españoles en la Morea aconteçieron 8. Y otra a beinte de dizienbre, en todas las quales, y en otras más menudas y hordinarias, se mataron muchos turcos y se catibaron / muchos más y se hiçieron otros muy notables hechos y muy esclareçidos, Y escureçidos no más de por Paulo Jobio, el qual, pues sólo quiere tratar de lo de Andruça, vengamos a ello.

Dize, pues, que Corrón estaba çercada, avnque no a las murallas sino por las comarcas, y habló ynpropiamente, porque aquel no se pue[de] dezir sitio, ni lo hera, síno estar de guarniçión los ynfieles en Andruça y los españoles en Corrón, e yr los vnos a correr los campos de los otros, según y como les pareçia que saldrían mejor con su yntento. Y frontero, ,e llamavan, a lo que yo creo, antigua y modernamente en España, los vnos de los otros y fronterías a los que estaban en fuerças alojados d'esta traça, sin hauer quatro día, de camino del vn pueblo de Andruça al ot,o de Corrón, como nuestro autor dize, ,ino solos dos, y de no muy grandes jornadas. Y los españoles no padeçían neçe,idad, como él dize, a lo menos tanta, ni de la manera qu'élla quenta. Y en lo del agua no avía tanpoco la yncomodidad qu'escribe, aun. que hera verdad que los tiros del artillería abrían / vn poco 9 las çisternas, no más de para rreçumarse muy poco, pero 10 no para haçer falta notable en ellas, ni les pasó por ymaginaçión a los christiano, corronenses de temer la falta del agua, como el ovispo lo dize. Pero en lo que levanta nuestro aucror vn grande11 testimonio a muertos y a bibos, es en lo que dize del maestre de campo Machicao, que contra su boluntad fue Andruça, y que los soldados a vna voz le pedían que los llevase a ella (disparate mazizo avnque creo que mejor dixera bano), porque ni los soldados jamás tal trataron, a lo menos públicamente, y lo que más es, que nunca tal desearon. Porque ninguna emp,esa se hizo mientra 12 vbo Corrón que ,oldados la pidiesen, ni que tanpoco con ellos se comunicase ninguna 13, porque Machicao, quehe,a superior de aquella gente, llamaba a lo, capitanes a aposento y allí rretiradamente se tratava de lo que se auía de haze y d'esta manera fue la determinaçión del negoçio de Andruça.

Y e, lo bueno, o lo malo, a lo menos del Jobio 14, que da a entender, y no lo da, sino 15 lo dize claro, que quedó Corrón desanparada y que / todos lo, españoles fueron contra los turcos. Y çiertamente yo no puedo entender qué piensa este honbre, quando se atrebe a poner en molde lo que para su honrra abía d'estar de otra letra más escura, para que no se pudiese leer. Ya creo que se a dicho otra vez, y si no dígase aora, cómo quedaron de guarniçión en Corrón nuebe conpañías de soldados, y que en todas ellas abría como dos mill e quinientos, y avn menos Pues es así que al hecho del Andruça fueron mili y doziento, españoles solos de diversas conpañías, así de lo, capitanes que quedaban en Co,rón como de los que yban a la jornada; que los que fueron son el mesmo capitán Machicao, y los capitanes Pelus, y Françisco Sa,mienlo, y Hermosilla, y don Diego de Tobar, y Luis Pizaño, y Alonso Carrillo. Y de griegos no fueron ,ino quarenta honbres de a cauallo solamente, porque otro capitán Andrea (que se le 0lvidó al Jobio, sin el Lázaro y Barbaçio qu'éI nonbra), fue mandado poner en vn paso antes de llegar Andruça, para que si los turcos huyesen por aquella parte,! les estubiese tomado aquel pasaje. Y así, quedando muy bien guardada Corrón, con más de la mitad de los españoles, y por general elegido (en caso que suçediese la muerte del suyo en aquella enpresa) el capitán 16 Lezcano, que asímesmo con el capitán Luis Méndez de sotomayor se quedó en Corrón, i se partió Machicao a su jornada, que fue (avnque nuestro auctor conforme a su costunbre no pone el día) a 17 postrero de henero del año treynta y tres.

Y otro día, primero de hebreo en la noche, llegaron sobre Andruça, y al quarto del alba dieron sobrsella. Y pasó parte de lo qu'el Jobio dize en esta rrefriega, pero otras muchas al rrebés de lo que pasaron, como es vna d'ellas 18 deçir que hera menester sobir los soldados por los muros de Andruça asiéndose vnos sobre otros, y que los muros tenían según su fIaqueça aparejo para ello, porque de nada d'esto avía neçesidad, que muchos días avía qu'estava avisado Machicao que la puerta del pueblo no se çerraba, y así el mesmo Machicao fue muerlo má, de veynte pasos dentro del pueblo, / el quaI entrópor la mesma puerta d'éI. En lo que se herró el negoçio fue, ya que fueron los christianos sentidos a la entrada del arrabal, no haçer Hermosilla, que llevaua la vanguardia con el p,imer escuadrón, lo que le estaua cometido: que hera que entrase dentro en la villa y la casa de Carón (que hera el capitán de los turcos), la çercase y le pusiese fuego, y a las demás qu'estaban dentro del pueblo. Pero él, como en llegando a las primeras casas, oyese los gritos y la tocada del arma de los enemigos, contentóse con (lo que avía de haçer dentro del pueblo) haçello en el burgo, y así pegó fuego a las casas d'él; que avnque nuestro Paulo no lo quenta, fue con vnas alcançías de fuego artifiçial, que llevahan los soldados para e,te hefecto.

De manera que quando luégo allegú con el segundo esquad,ón el general Machicao y halló a Hermosilla, que avía herrado el negoçio, peleando en el arrabal, trocó los frenos con él y quiso entrar en la villa, y hera ya tarde para ello, porque ya estava el pueblo lleno de alboroto y la / gente toda de dentro, ni más ni menos que la de fuera, puesta en arma. Y así avnqu'el capitán entró luégo por el lngar, fue prestamente muerto de arcabuzazos, y tras él don Diego de Tobar, sin que los soldados pudiesen pasar más adelante. Y a esta sazón andaua ya el desconçierto muy grande entre los españoles, y el mesmo fuego que avían pegado les haçía harto daño, porque como avn no hera de día, aprovechaua aquel fue go a los turcos para conoçer y tirar a los españoles que atrabesaban por las calles, y a los mesmos españoles les dañava el humo, el qual hera mucho, porque no podían ver a los turcos, como los turcos, por rrazón del fuego, beyan a ello,; porque según la dispusiçión del lugar (que no se puede aquí descrebir), avía este aparejo en los vnos y estotro estorbo en los otros Y si Hermosilla uo hubiera herrado el negoçio, y él hubiera entrado en la villa y ganádola, de manera qu'el fuego començara dentro d'ella, y que quando llegó Machicao al burgo, tu. / vieran los d'éI harto que haçe, con el mesmo Machicao, sin poderse socorrer lo, vnos a los otro" quiçái'llçediera de otra mane,a Y sin saber la que hubo en aquella enpresa, la quenta el Jobio muy diferentemente de como pasó, y así e,tuvieron peleando lo, fieles con los ynfieles hasta que fue de día claro, qu'entonçes se començaron ya a rrecoger, y ,recogidos salieron a la canpaña, y los turcos tras ellos. Y en las corónicas 19 Carlos debe d'estar escrito (y si no, yo sé a donde" hallará), que en esta jornaila, y después en la rretirada, pelearon los españoles de manera que fuese ,razón que sus nonbres e ynmortalidades" quedasen perpetuadas en aquellos escritos.

Y tanbién asímesmo se hallará los que aquel dia no hiçie,on lo que heran obligados, *tanbién d'éstos vbo algunos*, y con todo esto, avnqu'el suçeso no fue tan aventajado como se espe,aba, quedaron derribado, quatroçientos turcos o poco, menos, y solo, çieuto y ocho españoles, con algunos que después de las heridas murieron 20 en Corrón. Y no avía en Andruça (como el Jobio dize) tres mili ynfantes entre asapos y jenizaros, / y mill y quiniento, cauallos, porque no an menester los españoles falsedades ningunas para sus alabanças, ni se a de dexar de contar la berdad ,ençillamente, sin engrandeçer ni apoca 21 cosas de como pasaron Y así digo que en Andruça avía solamente mili y quiniento, ynfantes de aquellas dos naçiones, y treçientos de a cauallo solos, sin haber más número de lo vno ni de lo otro. Y los españoles (tornando a ello), quando se yhan rretirando, hiçieron asímesmo buena carneçería en lo, turcos, ha,ta que los dexaron de seguir, y aquel mesmo día, que fue en el que la Yglesia çelebra la Purificaçión de Nuestra Señora, llegaron a Corrón, avnque algunos heridos se quedaron en çiertas caserías de Castilfranco (quc así se llamaua el lugarejo) hasta otro día por la mañana.

Y en lo que más quenta el Ovispo, que bolvieron alguno, españoles, saviendo ya que los turcos heran ydoo aquel aposento a enterrar los muertos (que avnqu'éI no lo dize fue a catorze de hebrero), y qne ydos yallegado, allá enterraron a todos los christianos, y que truxcron a Corrón la cabeça del/capitán Machicao, que estaua puesta en vna lança ençima de vna torre, y que la conoçieron, es burla todo esto, porque ninguna de las que allí abía puestas, que heran tres, ni otras ningunas de los muertos que estavan po, la, calles, se pudieron conoçer ,i no fue la de don Diego ile Tobar, que fue conoçida en vna manela y en las barbas, por no estar la cara desollada ni cortadas la, narizes, como 1o estavan la mayor parte de todos 1os otros rrostros christianos que allí avían muerto. Y esta caueça tanpoco se truxeron a Corrón, sino allí en vna yglesia de griegos, que avía dentro de Andruça, fue con todos los demás cuerpos enterrada, con el ayuda que quenta el Jobio. Lo qual hecho se bolbieron los españoles a Corrón; del quallo que ay más que deçir en la maldad (que así la tengo ile llamar desbergonçailamente) del de Nochera, que levanta un gran testimonio 22 y vna tan gran fealdad (que tal fuera ella si pasara), diçiendo que después de todo esto, biendo los españoles que andaba pestilençia en el pueblo y en aquella comarca, y que morían mucho" y que / avía otras neçesidades y hanbres, desanpararon a Corrón, y en vnos nauíos de Çiçilia que allí les avían enbiado con bastimentos, se avían embarcado y dexado la Morea.

Y ¿qué haze esta serpiente ytaliana para que no quede la maldad y derbergüença dicha así a secas, y se conozca la faha de verdad d'ella (agora que en el siglo presente puede conoçe, y aberiguar) ? Pone luégo otra opinión (como si lo fuese, y no berdad sabida), y dize que algunos dixe,on que los españoles no avían desamparado a Corrón, sino que se abía hecho po, mandado del Emperador al qual pone también culpa en çierta forma, diçiendo que a su pareçer no abía para qué guardar aquel pueblo con tanta costa y trabajo, y que así el mesmo Carlos 23 andubo rrogando con aquella plaça a beneçianos, y a la horden de San Juan, y al Summo Pontífiçe, y que ninguno quiso encargarse d'ella ni contribuyo para la costa. Y que si no se hubiera desamparado Corrón (o el Emperador acudido 24 tarde al rremedio), qu'el / Papa andaua conçertando por terçeras personas qu'entendían en ello 25, cómn porque se le alargase al turco, su p,imer dueño, otorgaua el bárbaro diez años de treguas a toda la christiandad, y que cou el desamparo de Corrón se perdió la ocasión y el aparexo d'esto. Que quánto todo esto sea berdad, se entenderá y 26 declarará agora de tal 27 manera, que avn los que no se hallaron en ello entiendan y bean 28 clarísimamente el negoçio como passó a la letra. Porque  29 ¿ en qué seso ni entendimiento (por vajo que sea) puede caber, que quando tal los españoles hubieran hecho, y desamparado a Corrón por su p,opio arbitrio y voluntad, no les hubieran cortado las caueças, no digo solamente 30 a los capitanes y superiores (como se suele haçer y se haze quando es menester), pero tanbién ansímesmo 31 a mucha parte de los soldados, como fuera muy justo 32 en vn negoçio tan g,aue y de tanta calidad, y donde tan grande eçeso y tan abominable se cometía?

Pero bengamos a 1o que en este negoçio / pasa. Es el caso que a los dos de hebrero, que fue el mesmo día de la buelta y rretirada de Andruças vino al puerto de Corrón vna hurca y dos naues con probisión y bastimentos para aquella guarniçión, y en estos navío, bino vn español que se lIamaua Sancta Cruz, con cartas y rrecaudos del virrey de Çiçilia, y con la paga para los soldados, y así se les dio luégo vna; y avnque se les devía dende 33 agosto, quedaron muy contentos, o a lo menos no muy descontentos con aquella sola, y tan asentados, y haziendo con tanto ardor la guerra, y teniendo tanta enbidia a los muertos de Andruça, que luégo p,ocuraron otra jornada. Y así fueron parte de los españoles con Juan Pérez de Marquina, alférez del capitán Pclus, y con Fulano de Mendoça, que lo hera del capitón Carrillo, con quarenta honbres de pie griegos, y doze de caballo con su, capitanes de la mesma naçión, a diez y seis de aquel mesmo mes de hebreros a hurtar a Navarino, lugar fuerte qu'está a beynte y / seis millas del mesmo Corrón, y se pusieron en vna enboscada bien çerca de las muralla, para ello. Y avnque po, la mucha diligençia de salir antes de tiempo lo, enboscados, no se pudo haçer ni hefetuar, pero tomáronse algunos catibos y mucho ganado aquella mañana. Y saliendo la gente del lugar a la canpaña, que entouçes hera el yntento de arremeter y tomar el pneblo, y bueltos a Corrón, estuvieron de la mesma manera haçiendo singulares correrías, sin neçesidad Je comiJa, porque la vrca y naues le abían traydo la neçesaria para mucho tiempo. Berdad es que morían a la sazón de pertilençia en toda aquella comarca; pero dende 34 que aquella plaga corría po, aquella tierra, hera dende 35 el otubre del año pasado, hasta que la guar. niçión fue salida de Corrón, no avían 36 ni murieron más de quarenta españoles. Y de los griegos veçinos del Jugar, y de otros de aquella ticrra que a él se avían benido a bibir devaxo / del amparo de los christianos, serían muertos treçientas personas. Y el capitán Lezcano (a cuyo ca,go después de la muerte de Machicao quedó todo) ponía en esto g,an rrecaudo, porque qualquier herido de aquella enfermedad lo haçía luégo sacar a vna yglesia del burgo que para esto estaua diputada, y allí como yban sanando salían, y como yban muriendo los enterraban en la me,ma ygle,ia.

Alliende de que en lo luna de enero se mitigú más la furia de aquella ponçoña, de manera que hanbre ni sed, ni la abía, ni abía po, qué temella; yen lo de la pestilençia no abían mue,to d'españoles sino los pocos que digo. Luego, ¿a quépropósito (,i no es al del Jobio) abían de desanparar el lugar? Y avnque todos murieran de todas las yncomodidades rreferidas po, Nochera, tanpoco, porque fuera vn atrebimiento ynavdito. Pues pasa así, qu'estando las co,sas en el estado que se quenta, allegó a Corrón a veynte y quatro de hebrelo, vn martes día de Sancto Matía, vna fragata, y en ella benía vn Juan Cola de Lipar, ytaliano, con letras para Machicao, que ya hera / muerto, y para los otro, capitanes, de los birreyes de Çiçilia y Nápoles, y crco yo tanbién que del mesmo Emperador,significándoles cómo la voluntad de Su Majestad hera uo guarrdar más aquella fuerças y que se biniesen a Ytalias que para esto enbiaba çinco nabíos a acallos de allí, y que llegarían muy presto, como llegaron, que fue Vn lunes a los nueve de março. Que fue la más triste nueva, y con mayor pesar y congoja rreçibida de todos los españoles que allí  Corrón avía, qu'el Jobio en toda su bida la pudo pensar, ni yo en toda la mía aquí escrebir. Y así, con aquellos nauíos y con los que primero estaban en el puerto, que avían benido con la probisión, enbiando primero a quinze de março dos bergantines a descubrir la mar, y embarcadas todas las muniçiones y artillería, y a la mayor parte de los griegos que no quisieron quedar en aquella su tierra, se enbarcaron vltimamente todos los españoles, y salió aquella armada de aquel puerto, miércoles a primero de abril de aquel año de treynta y quatro.

Y mírese agora de lo qu'el Jobio (aviendo pasado el negoçio d'esta manera) quiso notar a la naçión / española (que a ella notaba en nota, de semejante ynfamia a los españoles de la Morea, que rrepresentaban en aquella probinçia la lealtad y honrra y estima de su naçión), y a lo que más 37 trata este obispo, de que pareçía cosa eseusada tener el Carlos 38 tanta costa en la guarda de aquella plaça, y pareçe que da a entender que fuera él del mesmo 39 pareçer, si fuera preguntado sobrrello. Quiçá fuera el açertado quando lo diera, pero otros, y quiçá herrando, dieran otro, si tanbién fueran preguntados sobre lo mesmo 40.

Lo que quiero que se entienda es que Corrón es vna plaça fuerte a lo antiguo, y que se pudiera haçer fáçilmentc muy más fuerte a lo moderno, y que abiendo de tener los christianos latinos alguna plaça tan dentro de las probinçia, turquescas, quisiera yo más (si fuera parte para ello) sustentar a Corrón que a Rrodas, y que 41 rrespeto de la guerra contra turcos benía más a propósito. Lo demás, júzguelo quien mejor lo entendiere que yo 42, que no allega 43 allá mi lançar ni  con muy gran trecho 44. Berdad sea qu'el guarniçiona, aquel lugar se haçía con trauaxo, y cada vez pareçe que hera menester y con armada a ello; pero no hera, y se pu- / dieran dar otros medios y el mudar la gente llebándola nueba cada vez para que allá quedasen y saliesen los antiguos, como se abía herho hera a mi juiçio (si en esto tubiera alguno) 45 la cosa más neçesaria y más sustançial d'este propósito. Que podía ser y 46 pluguiese a Dios que hiese yo en todas las fortalezas que España posee en Africa, mudar sienpre, digo de año a año o de dos a dos la gente de guarniçión d'ella, y que nunca se mudare la de las otras plaças que se poseen en Ytalia y en otras panes de christianos; y no me mueven pocas causa, para este deseo, si hubiera propósito para deçilIas. Pero sépase vna cossa: qu'el español en la fuerça contra ynfieless quando es añiejo eomo bino 47 en ella no se perfiçiona como estotro licor 48 antes harto de aquella continuaçión y rresidençias no siente el calor ni el balor de aquella enpresa, ni mira en lo que se gana en pelear contra turcos o moros.

Y el rrezién llegado y el que parte d'España o de otra parte para aquello 49, aquel ympetu y ardor con que partió y con que deseó aquella guerra no le sale tan presto de las entrañas. Demás y 50 aliende que aquella tardanza y larga continuaçión de guardar / aquella plaza, los pocos mantenimientos no digo en la cantidad, avnqu'esto tanbién, sino en la calidad, y faltas que ay d'ellos y de otras cosas, por estar estrechados y ser toda la probinçia y comarca de enemigos, le enfada grandemente, y del enfado biene la fIoxedad qu'es el camino carretero de la pérdida del ánimo y del bigor. Pero en las plaças ytalianas o en otras semejantes, mientras el soldadn es más antiguo en ellas, es muy mejor, y bibe en prouinçia de gente de su mesma rreligión, y que en los conçeptos (ya que difieran en las lenguas) son yguales; tratan lo que pueden tratar con su conterráneo; la belleza de su país no le haze falta; los mantenimientos y dilicadeza la 51 de su tierra mesma. Porqu'el soldado, no se engañe nadie, con saber quando está en la guerra contentarse 52 con la hanbre y con el poco y mal mantenimiento, pero 53 quando está sosegado y de guarniçión, tanbién desea lo que los otros honbres, y 'e congoja de no averlo. Y otras muchas causas pudiera dar de mi opinión, si no me lo estorbara 1o que he dicho.

Pero tornando a lo de Corrón, digo que después de salidos los españoles de allí, se dixo / por muy çierto y muy público (y tan público que no sé si por más que público lo encarezca) qu'el Emperador tornó a enbiar segundo mandato para que Corrón no se desanparase, y que quando éste llegó a Çiçilia, ya los españoles estauan eu ella, y así no vbo luga, de conplirse. Que si fue berdad o no lo puedo yo afirmar ni haçer más de poner aquí esta publiçidad que he puesto.

 Y rrecoxéndonos, digo que después de aver tomado el de Oria el vltimo castillo, que fue a los beinte y ocho de otubre, día de San Simón y Judas, aprestó su buelta para Çiçilia, aviendo haUado en aquella fuerça mucha artillería, pero no tanta de bronze como e1 Jobio encareçe, porque solas se hallaron d'este metal seis pieças, pero d'estraña grandeza o, por mejor dezir, estrañísima; las quales y ntra hartillería de hierro, metido todo en las naves y galeras, bolvió bitorioso aquel nríncine de la mar y de Melfa, con su harmada a Ytalia, ya demediando 53 el ynbierno de aquel año.

1
Add.: con más los apuntamientos necessarios sobre la Historia del Jovio. Volver a (1 )
2
Mut.: lombardo. Volver a (2 )
3
Del.: propio. Volver a (3 )
4
Mut.: Las dos cosas. . .: De las dos cosas que digo, la vna es. Volver a (4 )
5
Mut.: y tratando. . .: Viniendo a lo primero. Volver a (5 )
6
Mut.: pertene~ientes a: dignas de. Volver a (6 )
7
Mut.: hechas. .Volver a (7 )
8
Mut.: se hizieron. Volver a (8 )
9
Del.: vn poco. Volver a (9 )
10
Mut.: y. .Volver a (10 )
11
Ñlut.: gran falso. Volver a (11 )
12
Mut.: mientras. Volver a (12 )
13
Del.: ninguna. Volver a (13 )
14
Del.: o lo malo. . . -Volver a (14 )
15
Mut.: no lo da sino: aun. . Volver a (15 )
16
Add.: Gregorio de. Volver a (16 )
17
Del.: a. Volver a (17 )
18
Del.: vna d'ellas. Volver a (18 )
19
Mut.: e ynmortalidades: y hazañas. Volver a (19 )
20
Transp. : murieron de las heridas. Volver a (20 )
21
Add.: las. Volver a (21 )
22
Mut.: gran testimonio: falso testimonio tan grande. Volver a (22 )
23
Mut.: Emperador. Volver a (23 )
24
Mut.: no ovie-ra acudido tan. Volver a( 24 )
25
Del.: qu'entendfan en ello. Volver a (25 )
26
Mut.: Que q1ltán- : Quánto tenga todo esto de berdadVolver a (26 )
27
 Del.: tal. Volver a (27 )
28
 Del.: y bean. Volver a (28 )
29
 Del.: a la letra. Porque. Volver a (29 )
30
 Del.: solamente. Volver a (30 )
31
 Del.: ansímesmo. Volver a ( 31)
32
 Mut.: como fuera muy justo: y esto con mucha jus-ticia. Volver a (32 )
33
 Mut.: desde. Volver a (33 )
34
 Mut.: desde. Volver a (34 )
35
 Mut.: desde. Volver a (35 )
36
 Mut.: la avía. Volver a (36 )
37
 Mut.: y mírese agora. . . (fol. ant.) : Confiérase agora lo qu'el Jobio escrive con    estaverdad que tengo dicha, y hallarse ha quán sin causa quiso infamar a la naci6n española / que a ella no-taba de notar de semejante infamia a los españoles de la Morea que representaban en aquella provincia la lealtad, honra y estima de su naci6n. Quanto a lo que. Volver a (37 )
38
Mut.: Emperador. Volver a ( 38)
39
Mut.: del mesmo: de este. Volver a (39 )
40
Mut.: si fuera preguntado...: [recortado]. Volver a (40 )
41
Mut.: y que: porque en. Volver a (41 )
42
Del.: que yo. Volver a (42 )
43
Add.: más. Volver a (43 )
44
Del.: ni avn con muy gran trecho. Volver a (44 )
45
Del.: (si en esto. . .). Volver a ( 45)
46
Del.: y. Volver a (46 )
47
Del.: como bino. Volver a (47 )
48
Mut.: estotro licor: haze el vino. Volver a (48 )
49
Add.: no le sale tan presto de las entrañas. Volver a (49 )
50
Del.: no le sale. . . Volver a (50 )
51
Mut.: son las. -Volver a (51 )
52
TransfJ.: contentarse quando está en la guerra. Volver a (52 )
53
Del.: paro. -Volver a (53 )
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