Capítulo Quinto

De las cortes primeras qu'el Enperador Carlos tubo en Alemania, y del rremedio que en ella se puso a los comienços del heresiarca Lutero, y de los prinçipios de las guerras d'entre el Emperador y el rrey / de Françia, y cómo se aliaron el Emperador y el Papa, y cómo la guerra se pasó a Ytalia, y de algunas cosas que en esta guerra ytaliana pasaron, y de la muerte del Papa León dézimo y eleçión de Adriano sesto 1.

Pasando por nuestra conçertaçión más adelante 2, en el capitulo siguiente qu' es el terçero del libro ya tratado 3, trata Paulo Jovio dibersas materias; y de las que se ha de hazer minçión 4 para la berdad de la ystoria son que, después de hauer contado la toma de ia çiudad de Belgrado por el turco Solimán, quenta luégo las cortes ( o Dieta como los alemanes la llaman), que Su Magestad tuvo en la çiudad de Vormes de A:lemaña, que fue la primera vez que se juntó con los prinçipes de aquella naçión después de hauer sido eleto en 5 Emperador. Y, avnqu'él no lo dize, las cortes alemanas se hizieron en aquel pueblo, abiéndose de hazer en Nurunverga, porque, conforme a la bula que los alemanes llaman Avrea, las primeras cortes qu'el nuevo Emperador tuviese an de ser donde está dicho.Pero la pestilençia que andava entonçes muy terrible por la mayor part:e de aquella probinçia, causó que no se hiziesen donde por preuillegio y costunbre se avian de hazer,sino en Vormes, qu' estava más fibre entonçes de aquel mal contagioso. Dize pues nuestro autor que en aquella Dieta se le dio liçençia al heresiarca Martín Lutero, que nuevamente avía salido con sus herrores en Alemaña, para que ablase y diese rrazón de lo que le avía mobido a semejante maldad, y que dio las causas fríbolas que le pareçió, y qu'el pareçer del Emperador fue que se buscase algún sancto medio para rremediar la rrepública. y antes que  pa / sernos a las demás cosas contenidas en este capítulo, será vien en vna palabra dezir quán corto quedó el Jobio en lo que hera neçesario que más se alargase, en fauor de aquel a quien no le costó menos que la vida, y primero poco a poco su sangre y su salud 6, buscar el rremedio quando convino por mandatos, y después por rruegos y persuasiones, y después 7 por las armas, para qu'esta plaga naçida en este postrer terçio del mundo entre los christianos se rremediase 8.

Pero tratemos agora del punto que solamente trata el Jobio, y quédese lo demás para las ystorias ynperiales, y así digo que en dezir él 9 qu'el Enperador en aquellas primeras cortes, rreçién naçida la desbentura del 10 Lutero y dada audiençia al mesmo herege, el Emperador buscó algún medio para rremediar aquella pestilençia, si toma medio por concordia o por alguna manera de asiento, es engaño notorio; porque lo qu'el Emperador hizo después de oydo al 11 Lutero ( al qual avía dado saluocondutopara que viniese alli a Bormes para 12 ber si por buenas rrazones pudiera ser apartado de su herrado camino ), y no aviendo podido conseguir este hefeto, le mandó 13 que luégo se saliese de la corte y que dentro de beinte días se pusiese en lugar que a él le pareçiese estar seguro, porque desde luego se le declarava que no durava más la fuerça del saluoconduto, y hecho esto, el sancto Emperador mandó 14 por vn hedito rrigurosísimo, que se mandó publicar 15 por toda Alemaña, que ninguno sintiese ni consintieseen aquellos herrores y heregías ni en ninguna d'ellas, que ya la y glesia 'Cató1ica y el Papa, caveça d'ella a esta sazón, avía declarado por tales, so pena de muerte y priuaçión de todos sus bienes, y demás d'esto se mandó que todos sus libros fuesen quemados, y así / lo fueron en aquella plaça de Vormes, mandando asímismo 16 a todos los ynpresores y libreros que no los ynprimiesen ni vendiesen de allí adelante so la mesma pena, todo lo qual seguardó así algún tiempo, ya gunos uteranos fueron 17 quemados en Alemaña por el ynfantç don Hernando, que de Flandes avía ya pasado en Alemaña, y se avía casado con María, hermana de Luis, rrey de V ngría, este mesmo año que fue el de veinte y v no. Al qual ynfante, que los alemanes llamavan el Archiduque de Austria, dexó el Carlos 18 su hermano por su lugarteniente en el imperio, porqu'el Emperador, llamado de 19 la guerra de Flandes que ya el françés por aquella parte a este tiempo le avía movido, le convino bolver 20 aquellos estados, y de allí a poco tienpo a España. Pero como después aquella luterana plaga, por pecados de la christiandad 21, se ampliase por toda aquella prouinçia de Alemaña, y avn brotase otras heregías diversas y de diuersa manera 22 ( cosa muy natural y propia de los hereges porque no ay cosa, según se a visto desde la primitiva y glesia que más polule ni heche 23 dibersidad de rramos 24 que las mesmas 25 heregías, que 26 vnas salen de otras y otras de otras) , no pudo el buen ynfante Archiduque castigar lo que ya yva cundido por 27 todas las partes de aquella tierra ,ni 28 el Enperador que tan justamente estava avsente tanpoco 29. De manera que rresolviéndonos, digo qu'en aquellos prinçipios d' esta calamidad 30 allí en Vormes ni vbo rruegos nimedios, sino mandatos con todo rrigor, como heran neçesarios 31. Los rruegos y medios vinieron quando después esl:uvo el mal general y 32 no se ovedeçía a lo mandado, y los 33 que se buscavan y se les 34 ofreçían a los herejes, heran salva la verdad católica y las otras cosas que convienen 35 qu'estén en pie como lo han estado desde / el prinçipio de la y glesia hasta agora, y quando rruegos ni medios no vastaron, se tomó por el mesmo 36 Emperador el vltimo rremedio 37 de las armas, que 38 lo que en ello suçedió se alega para ello las corónicas ynpresas 39 en los coraçones de los honbres del tiempo presente, y para el porvenir las que quedaren escritas de 40 la más sustançial guerra que se bio en nuestros tiempos.

Y vengamos agora a lo qu'el mesmo ovispo 41 dize más adelante en este mesmo capítulo, donde trata de la capitulaçión que hiçieron León y Carlos, Papa y Emperador, y avnque no lo quenta, hízose allí en Vormes, y en esto lo que ay que dezir 42 es que fuera justo, guardando la horden de buen ystoriador, pues ello hera tal 43, que pusiera primero la primera guerra d'entre Françisco a mizer Rroberto de la Marcha, vasallo en çierta manera del Emperador por la parte de aquellos estados, y que nuevamente se les avía rrebelado, ayudándole el françés con gente y dinero y capitanes para esl:a rrebelión, haziendo guerra pública los françeses a los borgoñones, y avnque haze de pasada mençión d'esto, es fuera de propósito y del tiempo que lo avía de hazer, porqu'es en el libro diez e nueve, en el capítulo segundo, antes qu'el 44 Carlos viniese a rreynar en España. Lo qual pasa al contrario, porque después d'estar en España rreynando, y ser elegido Emperador, y buelto otra vez a Flandes, y de allí 45 Alemaña a tomar la primera corona que tomó enAquisgrán ( y avn hallándose el mesmo mizer Rrobert'o en aquella solenidad como vasallo borgoñón del carlos 46), se partó de allí mediante los tratros secretos que traya con el françés, y se rrebeló como está dicho. Contra la qual 47 rrebelión se opusieron los de aquellos estados, estando su Carlos 48 ocupado en las cortes de Vormes, suçediéndoles 49 muy vien el negoçio, porque le tomaron todas sus tierras al Rroberto y después entraron por / Françia como prouinçia ya públicamente su enemiga, y sitiaron a Masieres llevando por general a Enrrique, conde de Nasao, y no a Françisco Sichino, como el Jobio dize, el qual Françisco 50 no y va allí más que por coronel de çierta gente alemana, y es ansí que aquel lugar, qu'está puesto junto al rrío Mosa, no se tomó entonçes por algunas causas, y vna d'ellas fue la que nuestro autor dize del esfuerço y virtud de Pedro Bayardo, esforçado capitán de los françeses, y de otros capitanes que allí avía que hiçieron las defensas y rreparos neçesarios. Pero es bien que sepa el Jobio que no hera el mesmo 51 Bayardo el capitán prinçipal que la defendía, como él lo quenta, sino musiur de Memorançi, a quien el rrey avía dado a cargo aquel pueblo para que le defendiese de aquel ynpitu, y ase de adbertir mucho, como punto 52 prinçipalísimo en estos negoçios, que las 53 primeras guerras que vbo entrar el françés y el Emperador entonçes 54, que después duraron casi quarenta años, con notable perdiçión de gran parte del género humano, travajaron 55 estos dos prínçipes, y después d'ellos 56 todos sus afiçionados de Evropa y del vniberso 57, de cargallas el v no al otro, haziendo cada v no prinçipiador de la guerra, de que tan grandes males al mesmo mundo, qu'estava en paz muchos días avía, se siguieron, a su contrario 58, y no ay que dudar sino qu'el que las començó abró la más pestilençial cosa para 59 los honbres que se a leydo, avnque entren en ellas 60 las guerras púnicas tan nonbradas de rrómanos y cartagineses, ni las 61 de los griegos y persas, ni 62 las de otras 63 naçiones ningunas 64 que sepamos que ayan beligerado 65 vnas con otras. Pues agora nuesç)ro Jobio, en el capítulo que tengo alegado 66 del libro diez y nueve, muy gentilmente, sin más propósito, falsísimamente 67, da a entender por palabras bien claras (1o qual 68 confirma por este capítulo terçero) / del libro veinte ( en dezir 69 que la guerra que se abía començado 70 en España se avía trasladado en Ytalia) 71, que la primera guerra que entre el Carlos 72 y Françisco huvo fue començada  por los ynperiales, çercando el lugar de Masieres en Françia 73, como quiera qu'es notorio, savido y entendido y palpablemente visto 74, que pasa lo conttario; porque antes del sitio de Masieres, Rroberto de la Marcha de quien hemos tratado, haziendo gente en Françia y en París, caveza de aquel rreyno, públicamente tocando atanvores y enarbolando vanderas, entró por los estados de Borgoña, canpeando y tomando pueblos, sin tener Flandes vn soldado hecho. Lo qual sabido por el Emperador, qu'estava en Bormes entendiendo en apaçiguar la heregía luterana, cometó el rremedio y defensa de aquellos estados al conde Nasao, el qual haziendo gente y baxando alemanes, rrecuperó  75 lo perdido, y al Rroberto tomó la mayor parte de su estado, y pasando adelante tras él entró en Françia y sitó al lugar de Masieres. Véase agora quién dio causa a esto; y avnque no vbiera suçedido 76, después d'esto o casi en el mesmo tiempo, el rrey Françisco enbó exérçito con musiur Asparros sobre Nauarra y la tomó, y avn no contentándose con Nauarra dio vista a Logroño, tierra patrimonial de Castilla, avnqu'el 77 exérçito françés llevó el pago queconvenía quedando perdido, y el general que lo gouernaua preso, y todos vençidos de los españoles, que les dieron la vatalla a postrero de junio d'este mesmo año de veynte y v no, y no vasta, para contravençión d'esto 78, dezir que conforme a lo de Noyon podía el rrey, salva la amistad del Carlos 79, ayudar al Enrrique de Labrid para rrecobrar a Nauarra; porque no lo podía hazer sin primero rrequerir al Carlos 80 que diese congrua 81 satisfaçión al nauarro, / y que constándole que no hera bastante, lo pudiese hazer, haziéndole primero al españo1 82 çierto del derecho del despojado. Todo lo qual no avía preçedido, ni parte d'ello, hasta qu'el exérçito entró por Nauarra y la ganó, y avnque vbiera pasado los rrequisitos neçesarios, ¿ qué obligaçión o qué derecho tenía Enrrique de Labrid a Logroño, para sitialla el rrey de Françia ?

De manera qu'está muy claramente visto ( como tanvién después lo declaró el rrey Enrrique de y ngalaterra en el tiempo que atrás dexamos apuntado 83), qu'el prinçipiador d'estas guerras que tan nonbradas y perpetuadas quedarán en la memoria de los honbres por 84 peruersas para la christiana rrepública, fue el rrey Françisco, y que a él solo se le deve esta hazaña, sin tener más parte en ella el Carlos85 que la defensa natural y la obligaçión del anparo de sus vasallos, entre los quales entran tanvién los lonbardos, probinçia qu'es feudo del ymperio. Lo qual visto por 86 el Emperador, y qu'el Françisco 87 no pedía ynbestidura al señor del feudo, como a yngrato vasallo y que por el mesmo caso según derecho tiene perdido el señorío útil de la cosa feudal, y que ya públicarnente por diuersas partes de sus rreynos y estados le hazía guerra, conçertaron él y 88 León dézimo y capitularon 89 en Vormes para hechalle 90 al françés del estado de Milán que poseya, y que fuese anparado en los derechos de aquel estado Françisco Esforçia, que  estaua despojado; y para esto el Papa hizo capitán superior de la y glesia a Federico, Marqués de Mantua, que andando el tiempo 91 adelante el Emperador le hizo duque d'ella, y asímesmo 92 el Emperador nonbró por su general al Próspero Cojona y coronel de la ynfantería al marqués de Pescara, y de los honbres de armas hera superior Antonio de Leyva, y comisario del exérçito / Hernando de Alarcón, todos quatro nonbrados capitanes y eçelentes de nuestro tiempo, y así 93 la guerra se trasladó en Ytalia, quedando todavía 94 los originales en los lugares contados de Flandes y España, de cuya traslaçión ytaliana es menester que ablemos vn poco en enmienda del Jobio y de lo qu'él trata, en este capítulo por donde agora corre nuestra obra, en el qual el ovispo 95 dize algunas cosas harto dignas de çensura, y juntando estas con otras qu'escribió el mesmo autor 96 en vn libro que hizo de la vida del marqués de Pescara, se hallará que en ninguna tuvo rrazon.

Dize pues,en las partes ya allegadas 97, quel prinçipio d'esta guerra lonbarda 98 fue yr el exérçito ymperial sobre Parma, y que aviendo tomado la mitad de aquel pueblo hasta donde lo parte el rrío que pasa por medio d'él, el exérçito99 no prosiguió acavallo de 100 tomar todo, con gran vergüença y afrenta de aquel campo. Y en esto el autor 101 se engañó manifiestamente, porque la rretirada de Parma y volverse alojar al rrío Lença fue vna cosa harto açert'ada, según la opinión de muchos, como después el suçeso lo mostró. Puesto caso qu'es verdad qu'el Próspero ( avnqu'este punto no toca el Jobio) fue de pareçer contrario, y que la çiudad se acabase de ganar, costase lo que costase, sin envargo que por aquella parteestava muy fortificada. Pero çiertamente, si muchos no se engañan, fue más açertado el pareçer del de Pescara, que dio muy de propósito en la rretirada 102, porque la toma del pueblo avía de costar mucha gente, y después ocupados en el saco, avía de ser grande enbaraço para defenderse de musiur de Lutreque, que con el exérçito françés les venía ençima, y dize más en aquel libro de la bida del marqués (porque corramos toda la del Jobio) 103: que vn alboroto que luégo, cabe el lugar de Ponte Vico, huvo 104 entre los españoles y ytalianos del exérçito çesáreo, que los españoles tomaron desaperçevidos a los ytalianos, y que sin causa ninguna les acometieron, y que así, como desaperçebidos, llebaron / lo peor. Engaño notorio, mas no engaño, sino maliçia pura, que ya tanbién yo me boy desbergonçando 105 . Lo que pasa es qu'estando rrefirmados los esquadrones en el territorio ya dicho, sin propósito ni causa ninguna, rrebuelben los ymlianos y dieron en el bagaje de los españoles que acaso estaba allí çerca d'ellos, y saquéanlo como si fuera rropa de enemigos, y los moços de los soldados dieron el aviso d'ello, y la grita lo dio primero, y buelben los españoles de dos en dos, y de quatro en quatro, y esquadras enteras, a procurar por su hazienda ya cobralla, y hizieron lo que hiçieran qualesquier honbres por justificados que fueran, y puesto ya el negoçio en las armas suçedó1es mal a los ytalianos, como el mesmo obispo 106 dize, que llevaron lo peor; y tan 107 peor lo llebaran, que ellos se espantaran bien del negocio, porque quedaran allí más de los que quedaron 108, si no se tubiera rrespeto al marqués de Mantua hazia donde se fueron rrecogiendo, y al cardenal Jullio de Médizis, que fue después Papa Clemente sétimo, que hauía poco que hera venido al campo a rresidir en él 109 por legado del Papa su primo, el qual acudió luégo al negoçio, y con su autoridad, rruego y lágrimas (trayendo yna cruz delante de sí), puso fin a la baraja. Trata más el obispo 110 en los lugares ya alegados, que quando adelante 111 se aposentaron anbos campos, françés y ynperial, el y no tan çerca del otro que no ayía más del rrío Ada en medio, que 112 quiriendo pasar los ynperiales y siendo defendida la otra rribera por los contrarios, que los ytalianos fueron los primeros que pasaron en çiertas barcas, yendo y bolbiendo por más soldados de aquella naçión, y que los españoles pasaron después y tomaron çierta casa, y ayn por que no quedase primero 113 ytaliano en el campo de aquesta banda del rrío, ayn no haze su pasada tan presto 114, hasta que Juanín de Médizis, capitán eçelente de cauallos ligeros, se abenturó / a la hondura del rrío y pasó con su gente de cauallo de la otra banda 115 con gran peligro. Y es así, que ninguna persona pasó primero el rrío aquel día, qu'el capitán Juan de Hurbina, maestre de campo de los españoles, con treynta soldados de su naçión que 116 pusieron los pies primero que otro ninguno117 en la otra yanda 118, y luégo pasaron más arriba los ytalianos en dos barcas, y más arriba luégo los españoles de golpe en otras, y el capitán Juan de Médizis por el agua con harto gran peligro, que en esto sí lo hubo 119, como el mesmo 120 Jobio dize.

Pero de lo que este nomble autor más m'espanta a mí 121 en este capítulo, es de que diga 122 qu'el marqués de Mantua defendió a Pauía, sin hazer mençión de Antonio de Leyva qu'estaya con él, a los quales anbos se les hauía encomendado la defensa de aquella tierra. Y quánto más conbenía ayer hecho minçión del Antonio 123 en defensa de Pabía que de otro ninguno, Dios lo mostró después andando el tienpo, rrespondiendo porlo que sabía 124 que abía d'escrebir el Jobio, mostrando quánto este nonbre de Pauía 125 casi no se puede nonbrar 126 entre naçiones estrañas, sin el nonbre de Ant'onio de Leyba, y si 127 dize por otra segunda guarniçión que otra vez se enbó a la mesma Pauía, devajo de la mesma miliçia del mantuano 128, acordaráse que fueron al1í no 129 todos ytalianos, como él lo apunta, sino 130 tres conpañías d'españoles, con sus capitanes Corbera, Santacruz y don Felipe de C;erbeI1ón, los quales entraron en el pueblo por medio de los enemigos. Pero avn más m'espanta que pone en este capítulo el Jobio a Marco Antonio Colona, capitán baleroso que 131 serbía a françeses, muerto en el socorro del castillo die Pauía, habiendo sido muerto de vn tiro de artillería en el socorro de la fortaleza de Milán, queriendo por al1í socorrer a los de aquella fuerça, lo qual aconteçó después de ser ya ganada por los ynperiales Milán, en la qual se entró a beinte y dos de nobienbre de aquel año de beynte y v no, teniendo la: çiudad los ynperiales y los françeses el castillo, y en fin / del capítulo dize tanbién 132 que luégo muró el Papa León dézimo (y así fue la berdad, y avnqu'él no pone el día, muró a primero de diziembre), y que en su lugar suçedó Adriano, con bergonçoso fauor y apresurados botos de los banderizos cardenales en preferir vn honbre olando y que entonçes estaua en España, a todos los demás cardenales, contra la honrra de Ytalia.

Esto todo 133 no mereçe otro nonbre sino el de rrisa 134, avnque en paso tan ynjusto no lo 135 sería que se lebantase 136 aquella suprema dignidad y la 137 tenençia de Jesuchristo en la tierra, no la dexó el mesmo Dios 138 particularmente, a lo que yo creo 139, a los ytalianos más 140 que a las otras na çiones. Esto 141 tan obligado estaba el obispo a sauello, como saber 142 escreuir ystoria; y así siempre hauido 143 diferentes naçiones en el Sumo Pontificado. y el 144 Adriano, de quien él trata, fue vn señalado barón y bastante, si algún honbre por bentura en la tierra puede hauer que lo sea, para aquel cargo, y de los ymperfetos, porque en fin todos lo son según agora está el mundo para tan grande dignidad, él fue perfetísimo 145, y naçer en Olanda haze poco al caso, ni en lo más bárbaro que ay en todo el setentrión, y para esto le alego la bulgar doctrina de San Pablo, qu'él mejor me puede alegar a mí. Pero el mayor ynconbiniente qu'él devió de allarle, fue estar entonçes en España, qu'éstas son las postreras palabras de su capítulo, porque ningún mal le pareçe a ét que deja de tener España, hasta estar ynpedida de sufiçiençia para que quepa en ella vn honbre mereçedor de ser elegido en aquella alteza de dignidades 146.

1
Add.: y cómo en lo más de todo esto va el Jovio fuera de camino. Volver a ( 1)
2
Del.: Pasando por. . . Volver a (2 )
3
Mut.: dicho. Volver a (3 )
4
Mut.: mençión. Volver a (4 )
5
Mut.: por. Volver a (5 )
6
Mut.: no le costó menos. . .: tanto costó. Volver a (6 )
7
Mut.: al fin. Volver a (7 )
8
Del.: para qu'esta plaga. . . Volver a (8 )
9
Del.: él. Volver a (9 )
10
Mut.: de. Volver a (10 )
11
Del.: al. Volver a (11 )
12
Mut.: por. Volver a (12 )
13
Mut.: y no aviendo podido. . .: fue mandar. Volver a (13 )
14
Mut.: el sancto Emperador mandó: mandó el Emperador. Volver a (14 )
15
Mut.: que se mandó publicar: publicado. Volver a (15 )
16
Mut.: mandando asímesmo: Mandóse también. Volver a (16 )
17
Transp.: fueron algunos luteranos. Volver a (17 )
18
Mut.: Emperador. Volver a (18 )
19
19 Mut.: porqu'el emperador llamado de: porque. Volver a (19 )
20
Mut.: le convino bolver: le forçava bolver a. Volver a (20 )
21
Del.: por pecados de la Christiandad. Volver a (21 )
22
Del.: y de diuersa manera. Volver a (22 )
23
Del.: polule ni beche. Volver a (23 )
24
Add.: eche. Volver a (24 )
25
Del.: mesmas. Volver a (25 )
26
Mut.: porque. Volver a (26 )
27
Mut.:y va cundido por: avía ocupado. Volver a (27 )
28
Add.: menos. Volver a (28 )
29
Del.: tanpoco. Volver a (29 )
30
Del.: rresolviéndonos digo. . . Volver a (30 )
31
Mut.: heran neçesarios: era necessario. Volver a (31 )
32
Mut.: general y: tan çstendido que. Volver a (32 )
33
Add.: medios.  Volver a ( 33)
34
Del.: les. Volver a (34 )
35
Mut.: conviene. Volver a (35 )
36
Mut.: se tomó por el mesmo: tomó el. Volver a (36 )
37
Add.: que fue. Volver a (37 )
38
Del.: que. Volver a (38 )
39
Mut.: se alega para ello. . :está impresso. Volver a (39 )
40
Mut.: las que quedaren. . .: quedará escrito en las historias como. Volver a (40 )
41
Mut.: mesmo ovispo: Jovio. Volver a (41 )
42
Mut.: notar. . Volver a (42 )
43
Del.: pues ello hera tal. Volver a ( 43)
44
Add.: rey don. Volver a (44 )
45
Add.: a. Volver a ( 45)
46
Mut.: Emperador. Volver a ( 46)
47
Mut.: la qual: esta. Volver a (47 )
48
Mut.: su Carlos: el Emperador. Volver a ( 48)
49
Mut.: suçedióles. Volver a (49 )
50
Mut.: el qual Françisdo: porque este. Volver a (50 )
51
Del.:el mesmo. Volver a (51 )
52
Mut.: de aquel ynpitu. . .: El. Volver a (52 )
53
Mut.: que las: es que estas. Volver a ( 53)
54
Mut.: françés y el. . .: Emperador y el françés. Volver a (54 )
55
Mue.: con notable perdiçión . . .: trabajó cada v no de. Volver a (55 )
56
Del.: después d'ellos. Volver a (56 )
57
Del.: de Evropa y del vniberso. Volver a (57 )
58
Del.: haziendo cada v no . . . Volver a (58 )
59
Mut.: cosa para: puerta para daño de. Volver a (59 )
60
Mut.: entren en ellas:se aleguen. Volver a (60 )
61
Mut.: ni las: y. Volver a (61 )
62
Mut.: y. Volver a (62 )
63
Add.: qualesquiera.  Volver a (63 )
64
Del.: ningUnas. Volver a (64 )
65
Mut.: guerreado. Volver a (65 )
66
Mut.: que tengo alegado: tercero. Volver a (66 )
67
Del.: sin más propósito. . . Volver a (67 )
68
Mut.: por palabras. . .: y 10. Volver a (68 )
69
Del.: (en dezir). Volver a (69 )
70
Mut.: que se abía començado: començda. Volver a (70 )
71
Add.: y.  Volver a (71 )
72
Mut.: Emperador. Volver a (72 )
73
Add.: lo qual es falsíssimo. Volver a (73 )
74
Del.: savido y entendido. Volver a (74 )
75
Mut.: recobró. Volver a (75 )
76
Del.: véase agora quién. . . Volver a (76 )
77
Mut.: avnqu'el: mas el.  Volver a (77 )
78
Del.: para contravención d'esto. Volver a (78 )
79
Mut.: Emperador. Volver a (79 )
80
Mut.: Emperador. Volver a (80 )
81
Mut.: bastante. Volver a (81 )
82
Del.: al español. Volver a (82 )
83
Del.: en el tiempo. . . Volver a (83 )
84
Mue.: que tan nonbradas. . .: tan. Volver a (84 )
85
Mut.: Emperador. Volver a (85 )
86
Mut.: entre los quales entran. . .: bon esto se junta lo de Lombardía, que es feudo del ymperio, porque viendo.  Volver a (86 )
87
Mut.: francés. Volver a (87 )
88
Mut.: conçertaron él y: capituló con el Papa. Volver a (88 )
89
Del.: y capitularon. Volver a (89 )
90
Mut.: hechar. Volver a (90 )
91
Mut.: que andando el tiempo: a quien. Volver a (91 )
92
Del.: asímesmo. Volver a (92 )
93
Mut.: y así: De esta manera. Volver a (93 )
94
Del.: todavía. Volver a (94 )
95
Mut.: de cuya traslaçión ytaliana . . .: El Jovio en este capítulo. Volver a (95 )
96
Del.: el mesmo autor. Volver a (96 )
97
Del.: en las partes ya alegadas. Volver a ( 97)
98
Mut.: de Lombardía.  . Volver a (98 )
99
Del.: el exérçitoVolver a (99 )
100
Mut.: acavallo de: para Volver a (100 )
101
Del.: el autor. Volver a (101 )
102
Del.: que dio muy. . . Volver a (102 )
103
Del.: (por que corramos. . .). Volver a (103 )
104
Mut.: luégo cabe el lugar. . .: uvo luégo junto a Ponte Vico. Volver a (104 )
105
Del.: engaño notorio mas. . . Volver a (105 )
106
Mut.: Jovio.  Volver a ( 106)
107
Mut.: mui. Volver a (107 )
108
Del.: que ellos se espantaran. . . . Volver a (108 )
109
Mut.: hauía poco que. . .: poco antes vino a residir en el campo. Volver a (109 )
110
Mue.: trata más el obispo: Dize más el Jovio. Volver a (110 )
111
Del.: adelante. Volver a (111 )
112
Del.: que. Volver a (112 )
113
Del.: primero. Volver a (113 )
114
Mut.: avn no haze. . .: sin passar primero, no haze la passada de los españoles Volver a (114 )
115
Mue.: parte. Volver a ( 115)
116
Add.: fueron los que primero. Volver a (116 )
117
Del.: primero que otro ninguno. Volver a (117 )
118
Mul.: parte. Volver a ( 118)
119
Del.: con harto gran. . . Volver a (119 )
120
Del.: mesmo. Volver a ( 120)
121
Mut.: pero de lo que. . .: Pero lo que más m'espanta. Volver a ( 121)
122
Add.: el Jovio. Volver a (122 )
123
Mut.: minçión del Antonio: mención de Antonio de Leyva. Volver a (123 )
124
Mut.: por lo que sabía: a 10.  Volver a (124 )
125
Mut.: mostrando quánto. . .: y mostrando que. Volver a (125 )
126
Add.: Pavía. Volver a (126 )
127
Add.: 10. Volver a (127 )
128
Mut.: mantuano: Marqués de Mantua. Volver a (128 )
129
Transp.: no fueron allí. Volver a (129 )
130
Mut.: lo apunta sino: dice, porque estavan. Volver a (130 )
131
Add.: entonçes. Volver a (131 )
132
Del.: tanbién. Volver a (132 )
133
Transp.: todo esto. Volver a (133 )
134
Mut.: otro nonbre sino el de rrisa: ser corregido sino con risa. Volver a (134 )
135
Mut.: paso tan ynjusto no 10: palabras tan ynjustas, razón. Volver a (135 )
136
Del.: a más que rreyrlo porque. Volver a (136 )
137
Del.: la. Volver a (137 )
138
Add.: más. Volver a (138 )
139
Del.: a lo que yo creo. Volver a (139 )
140
Del.: más. Volver a ( 140)
141
Del.: esto. Volver a (141 )
142
Mut.: obispo a sauello como saber: Jovio a saber esto como a. Volver a (142 )
143
Mut.: y así siempre hauido: siempre uvo. Volver a ( 143)
144
Del.: y el. Volver a (144 )
145
Del.: y de los ymperfetos. . . Volver a (145 )
146
Del.: y para esto le alego. . . . Volver a (146 )
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