Capítulo çinquenta y Tres

      De la guerra qu'el Enperador hizo en los ducados de Clebes y Güeldres, y de la toma de Dura, y del rrendimiento del duque Guillermo de Clebes, y de cómo el rrey françés vino a socorrer a Landresi, y de cómo el Enperador le presentó la batalla, y de cómo, no osándola esperar, se rretiró y huyó, y de cómo Barbarroxa enbió muchas galeras de Françia que hizieron daño en la costa de Cataluña, y de la manera que pasó el rrenquentro de la Serrezola en el Piamonte 1.

 

Entra el libro quarenta y quatrn del Jouin, y los primeros capítulos d'él son sobre la guerra que el Emperador hizo al duque de Cleues, fasta que el rrebelado Guillermo 2 se le rrendió. Y comiença por lo de Duira, que fue lo primero (fortíssima plaça) que el Emperador tomó en el primer asalto, obrandn en eco balentíssimamente el exérçito ymperial. Pero la guerra toda hecha entre Cleues y Brauançones, antes que el Emperador viniese a la empresa d'ella, no la escriue el Jouio, pero escreuirla an los coronistas del Carlos 3 y los que más huuieren tomado este trabajo, porque des- / pués que el duque, comfederado del françés, començó aviertamente a hazer guerra a los Estados Baxos del Emperador, suçedieron cossas no yndignas de la ystoria. Y 4 boluiendo a Dura, digo que 5 dize Paulo Jouio que el cuidado del asalto se dio a españoles e ytalianos, todos juntos mezclados; y dize la verdad, porque lo quiso el que ordenava las cossas de aquella guerra, que hera el ytalliano don Hernando de Gonzaga, y no perdieron en esto nada los españoles en lIeuar tan buenos compañeros consigo y tan valientes soldados, y naçión por muchas maneras meresçedora de ser alabada. Pero en Rroma, en Millán, en la Goleta, Y en otras casi 6 ynfinitas plaças, siempre los españoles, sin otra mezcla ninguna, davan el asalto por donde les señalavan y las otras nasçiones lo mesmo. Y de la / manera que ayan peleado españoles en la toma de plaças y fuertes, no ay aquí para qué tratallo, sino que quien no quisiere creer a la olla, que bea a los cascos quebrados de los españoles 7.

Y esta ymbençión de mezclar vna nasçión con otra en el asalto, que aquella vez de Dura y otras algunas se a platicado y puesto en obra, paresçiéndoles a los capitanes que arremetiendo así mezcladamente, la ynbidia 8 de la honrra de vnos y otros los haze yr más adelante y pelear más calientemente, no es tan verdadera rregla como algunos piensan, y tiene hartas dificultades que el rreferirlas no es d'este propósito; quando huviere coyuntura en otro lugar más propio suio se contarán. Vaste saber que esta vez suçedió bien y el pueblo de Dura fue tomado a fuerça de las armas. Y dize nuestro obispo / que se dio el cargo de arremeter y del asalto a los españoles e ytalianos, embueltos vnos con otros po' la ligereza de sus personas, y dize (que ésta y otras muchas vezes lo a dicho) que los alemanes, como son pesado, no balen tanto para arremeter a la batería. Y rrefiero este su dicho, no porque no diga verdad, sino porque me rría 9 quán diferentes potajes haze de nosotros en esta su Hisroria; que si bien se a mirado en ello, se hallará que con los ytalianos nos halla la ligereza, con los alemanes nos da la crueldad, con los moros la liviandad y poca constançia, y con las otras naçiones estrañas nos da la baruarería, y así lindamente nos guisa a su plazer, pero siempre con agro, si no es quando somos vn mesmo guisado con ytalianos, que entonçes nos hecha vn sabor de dulçe, pero siempre haze vna gentil chimera / de nosotros; y quánto mejor se podría hazerde su Ysroria, otros d'este mesmo nombre y que con rrazón puedan tenello lo dirán  10. Y, pasando más adelante, digo que también 11 es cossa graçiosa que los capitanes que nombra, que fueron muertos en la toma y asalto de Dura, dize que fueron dos ytalianos, Façio de Pisa y San Seueríno de Nápoles, como si teniendo el nombre de historiador 12 no fuera obligado a dezir verdad y decir 13 los demás capitanes españoles que allí murieron, ya que nombraua los de su nasçión y la avía mezclado con la nuéstra para aquel asalto. Y así digo que murieron también dos o tres capitanes de la nasçión española peleando valerosamente, que fueron los capitanes Palma, y otro que, si no me acuerdo mal, hera don Françisco de Castelví, valençiano, *avnque no estoy çierto si me acuerdo bien d'éste*; y 14 salió / juntamente con esto muy mal herido el capitán Monsalue, y de españoles sin cargo sé que murieron quatroçientos y tantos.

Y en lo que más dize el obispo Paulo 15, que después de la toma de Dura todas las fuerças de Cleues y Güeldres (hasta que el mesmo duque vino en persona a rrendírsele, y se le rrindió) se le rrindieron, dize en todo muy gran verdad, pero pone entre las condiçiones (con que el Carlos lo tomó en su buena graçia al duque) vna, y es que le mandó que no se llamase más duque de Güeldres. Y no save en çierta manera lo que se dize, porque las condiçiones y la [ca]pitulaçión de entre Cleues y el Emperador están por escrito, y quien quiera las puede ver, y berá asímesmo 16 la parte de engaño que en esto le cupo al Jouio. Y diçe más (porque salgamos presto de las cossas de Cleves) 17, que se espantaron todos de quán presto se le abaxó / la cólera al Guillermo, biniendo a rrendirse con tanta presteza, y que él no halla sino dos causas d'esto, y pónelas en el fin de su capítulo terçero; y dio en ellas tan 18 lejos del hito, quanto si fuera cossa contra españoles, que es quando él suele dar más lexos del blanco 19. Y es lo bueno 20 que nota en esto al duque de hombre para poco, aviéndole de notar de persona para mucho en averse sabido apartar del mal camino que lleuaua y de la deslealtad en que avía caído; pero lo que le mouió al duque a su reduzimiento es el meollo d'esta materia, y así no será rrazón que yo la empreste a ystoria agena para desaprouechar la mía; verse ha 21 eu los lugares que tengo tantas bezes alegados.

Y 22 biniendo a lo demás d'estelibro quarenta y quatro, digo que tras lo contado quenta 23 nuestro autor 24 el yr el exérçito del Emperador, y después tras él su persona 25, a sitiar a Landresi, y venir 26 el rrey de Ffrançia a socorrello 27 / y bastezello como lo hizo, y cómo le presentó el Emperador la batalla y cómo el françés se rretiró; en todas las quales cossas y en cada una d'ellas dize dozientos sin propósitos. Rreferiré solamente los que más presto se me binieren a la memoria, porque ya yo 28 no boy (con la priessa que lleuo) 29 para más que para correr a rrienda suelta. Dize pues vn testimonio falso 30 contra el capitán Salazar por desculpar a su italiano 31 don Hernando, general de aquel exérçito, o si donde está la persona del prínçipe que haze la guerra puede aver este nonbre . Quenta pues 32 que quando el Emperador se açercó 33 con su campo al del françés, tan çercanamente 34 que no auía más que milla y media de vno a otro 35, con vn pequeño rrío en medio de ambos exérçitos, para dar el Emperador 36 al rrey 37 la batalla, y que avía 38 dos días que estaua allí y se la avía presentado y no la avía querido açeptar ni rresçevir, que enbió don Hernando 39 aquella noche que 40 se rretiró (o huió por dezir mejor) el françés / a rreconosçer al41 Salazar 42 el campo de los enemigos, y que vino a decir 43 a su general que el campo estaua sosegado, en el mesmo lugar donde aquel día avía estado; y quelos esguíçaros estauan haziendo guardia y tenían plantada alguna hartillería. Y que benido el día se descubrió su herror, porque el campo de Françia se auía rretirado y huído, y que lo que pensó Salazar que heran soldados del rrei, heran los alemanes del campo del Emperador; y que lo que pensóque heran pieças de artillería heran troncos de árboles; por lo qual el Salazar dize que fue tenido del Emperador por hombre de poca sustançia, y yo sé que si Su Majestad vendita 44 vido esto antes que muriese, que la poca sustançia la atribuió más a la historia 45 que no al soldado, ya qu'ésta es vna fábula compuesta en las chimeneas de Como o de Nochera, y por hablar más claro, vn leuantamiento / grande que se haze contra el Salazar, al qual enbiándole a rreconosçer aquella noche, voluió 46 a la tienda del Gonzaga y le dixo estas palabras: Señor, el rrey se rretira; y le preguntó cómo lo bauía entendido, y le dixo las rrazones que tenía para ello y el mouimiento del campo, y le mandó 47 boluer segunda vez y boluió 48 a que lo rreconosçiese mejor, y se çertíficase más de propósito, y tornó segunda vez al don Hernando, y le dixo lo mesmo y se lo çertíficó de todo punto, y él le dixo que hera ymposible y que no lo creiese, y con tanto se salió de su aposento, tomando testigos de lo que auía dicho, y así el Emperador dixo otro día al mesmo Gonzaga: vos me avéis quitado oy mi enemigo de las ma nos. Y escusándose él con el Salazar, qlliso aberiguar el negoçio, y todo paró en palabras y en algunas bozes y rréplicas con el Salazar, el qual no osando estar más en el campo, de miedo que no lo / mandara 49 matar el prínçipe don Hernando (como lo mandara sin ninguna duda), se vino a España deziendo lo que le paresçía sobre este casso del general Gonçaga; y fue preso, no se sabe por cúio mandado 50, por el alcalde Rronquillo en Corte 51, donde estuuo detenido algunos días, y quedó líquidamente por prouança sabido lo d'esta jornada, y a él le soltaron después mandándole así berhalmente 52 que no dixiese mal del don Hernando de Gonçaga. Y ésta es historia verdadera y no la que el Jouio dize çerca d'esto, ni lo que después dize en otro capítulo, que el rrey de Ffrançia le pareçió que avía cumplido en presentar la vatalla a los ymperiales; lo qual no sé a qué propósito lo trata, porque después de benido el Emperador al campo se la presentó, y se la tuuo presentada dos días, sin querrella el otro rresçeuir hasta que escondidamente se huyó y rretiró, como está bisto, y 53 como 54 el mismo Jouio lo quenta. Y si llama / cumplir y presentar la batalla, antes que el Carlos 55 biniese al campo dende 56 a donde se quedó enfermo, quando don Hernando gobernaua el exérçito, no me paresçe a mí que es cumplir, pues sin acavarse aquella guerra, ni lIeuantarse los exérçitos de aquella comarca, ni la pendençia del negoçio de Landresi, le presentan a él la batalla, y la rrehuie y se rretira, y el campo del Emperador como bitorioso no osando esperalle su enemigo 57 se aposenta en el mismo alojamiento (çirimonia antigua de la honrra de la guerra) donde su contrario auía estado aposentado quando huió abscondidamente 58. Y si antes que el Emperador allegase a su campo, el don Hernando no quiso pelear, paresçiéndole que no tenía lugar ni ocasión buena para ello, no fue por esto, como el Jobio y la Pontifical dizen, sino que rrealmente (porque lo sepa el obispo de Nochera) 59, sabido por el Emperador, que estaua en su dolençia curándose, lo que pasaua, le enbió a / mandar que no diese la batalla en ninguna manera hasta que él llega,e, y avn huuo más neçesidad que ésta (porqu'el Jobio tanbién la sepa) 60 que sin embargo d'este primer mandato, con çiertas escusas que suelen tener los capitanes deseosos de pelear, la quería abenturar el mismo Gonzaga, y segunda vez se le embió a mandar con musiur de Granvela, que por ninguna manera ni por ninguna obra diese la batalla hasta que él fuese venido. Y así, en biniendo, lo primero que hizo fue presentalla a su enemigo y él huír y rretirarse 61 como está dicho; tanto como esto 62 temió el rrey a la sola 63 persona del Emperador, sabiendo que hera venido al campo.

Después de lo qual 64 salta Paulo Jobio en la tomada de Niça por Baruarroja y su armada, a pedimiento de los ffrançeses que yban con él a ello, y la defensa del castillo por Paulo Simeón, alcaide d'él, en todo lo qual no ay que poner la mano, ni tocar la menor cosa del mundo 65, / ni tanpoco en lo que después dize, cómo el mesmo Baruarroja embió çiertas 66 galeras de su armada a correr la costa de España con dos capitanes que enbió con aquellas galeras, que heran ellas veinte y çinco 67, sin çiertas de françeses que yban, si no me engaño, a cargo de Lcón Estroçi; y cómo rrobaron y saquearon muchos pueblos en Cataluña; y cómo, entrando ya las aguas, se fueron a ymbernar a Argel y la primauera bolvieron a Tolón de la Proençia donde estaua su capitán cosario con el más golpe de su armada. Y la terçera materia en que tanpoco ay que tratar ni tocar es en lo que escribe nuestro autor de las cossas suçedidas en Túnez al rrey Mulei-Hazén con sus hijos y con otros rrebelados, hasta que se bino el rrey viejo en busca del Emperador su amo 68, en lo qual gasta el Jobio siete o ocho capítulos, porque todo está escrípto comforme a la verdad acontesçida y confforme a la sinçeridad y verdad de la ystoria 69./

Sólo nos queda en este capítulo tratar vn poco de la que llama el Jobio la vatalla de la çerezola, la qual quenta con tanto sabor y gusto como si aquel día huuiera ydo mal a españoles en aquel negoçio 70, y como si ellos solos no fueran los que se podían dezir bitoriosos 71 aquella hora, con quedar rrendidos seis çientos d'ellos, de milI y quinientos que entraron en la contienda; pero házelo este buen 72 hombre, con aver peleado desdichadamente los ytallianos en aquella baraja, porque en fin heran ymperiales, y quiso que vn moço como musiur de Anguien hiziese con él la rrazón, pero no la tuuo en llamar hatalla a ésta que el marqués perdió, sino vn rrenquentro bueno y de calidad y de golpe de gente. Porque ay tres maneras 73 de hecho de armas, a que se rreduzen todos los otros muchos que ay en aquel exerçiçio, que son: escaramuça' rrenquentro y hatalla. Y del rrenquentro (que es lo de / nllestro propósito) lo que ay que dezir es que 74 difiere de la vatalla en muchas cossas, pero en vna muy prinçipalmente 75, que la batalla se dize (y no trato agora del rrigor del bocablo) 76 quando se pelea de exérçito entero a exérçito entero, y el rrequentro quando se biene al hecho de armas no con toda, sino con parte de la gente avnque sea con la mayor parte. Y aquí no se conhatió sino d'esta postrera manera, porque parte de la gente de guerra  que el marqués tenía, y no solamente parte, sino buena parte d'ella, estaban rrepartidos 77 en diuersas partes por orden del marqués 78, no digo en guarniçiones (que éstas no quitan el nombre de la generalidad de la batalla), ni por eso dexará de tener este nonbre; y por esto, aunque auía tres mili hombres dentro en Cariñán, españoles y alemanes, los mejores del exérçito (que hera el pueblo que estaua sitiado y a quien yba a socorrer y avituallar el marqués), no lo quento por parte del campo, sino por guarniçión solamente. Pero estaba rrepartido el campo ymperial en Ybrea, / con el maese de campo Christóual de Morales, con el qual hazía guerra en aquella comarca, alliende de guardar aquel lugar. Y en Quier estauan con Ludubico Vistariano otro pedaço de la gente allende de su guarniçión, y en otras comarcas en guarda d'ellas avía otro golpe de gente, hablo sin las guarniçiones ordinarias. De manera que el marqués tomó la parte de gente con que se halló más a propósito, y ffue a socorrer a Cariñán y fue rroto en aquel rrequentro en el camino, en el qual rrenquentro pelearon mal  79 solamente los ytalianos, así ymfantes como cavallos, confesando como confieso 80 aver otras muchas vezes peleado muy bicn y aventajadamente. Pero aqucl día los alemanes murieron como buenos, los españoles pelearon como ballientes, ganando la vitoria del esquadrón y esquadrones con quien pelear; solos los italianos huieron gentilmente. Y porque se sabe ya la / orden d'este negoçio como pasó, no ay aquí para qué rreferirlo, porque ya está sabido cómo arremetieron los españoles con vn esquadrón de gascones y françeses, y cómo yendo la cauallería ytalliana a encontrar con la françesa, antes del rrequentro y del rromper las Ianças, dieron buelta huiendo y desbarataron a sus alcmanes y los rrompieron, ellos y los françeses, que entraron a las bueltas todos juntos. Y el esquadrón de los ytallianos ynfantes que yva par'arriba, en 81 viendo esto y trauados vnos con otros, se boluieron sin entrar en la batalla (porque hablemos ympropiamente como el Jouio) 82, y así se bolvieron a Haste, con sus armas tan sanas como las truveron cuando binieron al rrenquentro ; de manera que quando boluieron los españoles bictoriosos, aviendo vençido a sus contrarios, hallan hecho este otro mal rrecaudo   y a los alemanes muertos y a los ytalianos huidos, y así 83, çercados de los enemigos, se huvieron de rrendír seisçientos / o ochoçientos d'ellos, siendo todos los d'esta nasçión mili e quinientos solos. Pero no se le quite su loor a dozientos caualleros ytalianos eçelentes y que exçelentemente pelearon en aquel día con su capitán Rrodolfo Vallón que en este hecho se huvo valentíssimamente. Pero lo que es de considerar y  rreir no poco es de lo que dize nuestro Paulo çerca de las desculpas que pone a los cavallos, y quando dieron la buelta huiendo y desbarataron su mesmo esquadrón de ynfantería alemana. Y çiertamente que son bien sustançiales tres que pone, vna que porque no estauan tan bien armados como los françeses y que por eso huieron, o porque vn capitán dio vna boz diziendo que acometiesen por vn lado y no por donde yuan cara a cara, o dize también que devieron de hazer aquello para dar vna buelta (y diéronla buena) para sacar a sus enemigos los cauallos ligeros françeses de entre sus hombres / de armas. Y después que ha dexado tan bién disculpados a sus 84 ytalianos de su 85 bergonçosa huida, y avn oxalá huyeran aun 86 no más y no desbarataran a sus mesmos alemanes, pasa luégo a abonar de la misma manera al esquadrón de los ymfantes de la mesma su nasçión 87. y dize que boluieron enteros a Aste, y bolvieron tan enteros (que en esto dize la verdad), que ninguno dexó de benir de aquella manera. Y por hazer grande negoçio íntitulala batalla, poniendo todas las çircunstançias del día en que acontesçió y de los muertos 88 que murieron, y halla que fueron de ambas partes por todos doze mili, no siendo ni aun ocho. Pero vna cossa le çertifico yo, que de los que murieron de vna banda y otra, que hartos más ffueron del campo ffrançés que del ymperial, que todos 89 o los más de amvas bandas murieron a manos de ymperiales, porque dexado los que mataron a enemigos ellos mesmos, digo los cauallos, ellos / con su huida entrando desbaratados por el esquadrón, mataron a los alemanes que en él yban; y çierto, muy ínfeliçemente pelearon aquel día por todas partes los ytalianos, eçepto los que he dicho 90.

Pero quisiera que me diziera el Jouio (y con esto concluiremos esta cossa), qué prouecho se les siguió d'esta vatalla 91  (llamémosla así por el gusto del Jouio) 92 , a los françeses, qué pueblos ganaron por ello, o qué prouinçia sujetaron mediante esta bitoria, o qué guerra concluieron y acabaron 93 con ella, y hallarse a 94 que uinguna cossa de todas estas al(can]çaron, ni 95 a los hambrientos çitiados de Cariñán no pudieron rrendír en muchos días después, sin tener qué comer sino doze havas de rraçión cada día y dos puñados de saluado, hasta que bençieron los ymperiales ottra batalla, o rrenquentro o como le quisiere llamar el Jouio 96, quando deshizieron y dieron la rrota a Pedro Estroçi, que paresçió cossa yncreíble / en tan breue tiempo y a sus doze mill hombres de guerra, los quales el obispo haze solos siete o ocho mill, y lo que más es que el mismo Cariñán no se les rrendió, como he dicho 97, hasta el proster día de las rraçiones, no auiendo Otro día ya rraçión ninguna que dar a los soldados, que también paresçe 98 constançia yncreíble, y entonçes tanpoco se rrindieron sino con condiçiones honrrosas, según el tiempo y lugar de los rrendidos 99.

1
Add.: con los apuntamientos necesarios sobre la Historia del Jovio. Volver (1 )
2
Del.: el rrebelado Guillermo. Volver (2 )
3
Mut.: Emperador. Volver ( 3)
4
Mut.: mas. Volver (4 )
5
Del.: digo que. Volver (5 )
6
Del.: casi. Volver (6 )
7
Del.: quebrados de los es-pañoles. Volver (7 )
8
Mut.: emulación. Volver (8 )
9
Mut.: me rría: se vea. Volver (9 )
10
Del.: si no es quando somos. . . . Volver (10 )
11
Del.: digo que también. Volver (11 )
12
Mut.: tcniendo el nombre de ystoriador: escriviendo historia. Volver (12 )
13
Mut.: nonbrar. - Volver (13 )
14
Del.: avnque no estoy. .. Volver (14 )
15
Mut.: Obispo Paulo: Jovio. Volver( 15 )
16
Mut.:y quien quiera. . : donde se puede ver. Volver (16 )
17
Del.: (porque salgamos presto de las cossas de Cleves). Volver (17 )
18
Mut.: muy. Volver (18 )
19
Del.: quanto si fuera cossa. . . Volver (19 )
20
Transp.: Lo bueno es que. Volver (20 )
21
Mut.: y así no será rrazón . . .: lo qual se verá. Volver (21 )
22
Mut.: Pues. Volver (22 )
23
Mut.: digo que tras lo contado quenta: escrive. Volver (23 )
24
Add.: como. Volver (24 )
25
Add.: fueron. Volver (25 )
26
Mut.:y venir: y la venida de. Volver (26 )
27
[Falta en el original el f1o1io 411, recto y vuelto, sin que se altere el sentido, lo que indica solamente un error de paginación]. Volver (27 )
28
Del.: yo. Volver ( 28)
29
Del.: (con la priessa que Ileuo). Volver (29 )
30
Transp.: vn falso testimonio dize. Volver (30 )
31
Del.: su ytaliano. Volver (31 )
32
Mut.: si donde está la persona. . .: y es. Volver (32 )
33
Add.: tanto. Volver (33 )
34
Del.: tan r;ercana-mente. Volver (34 )
35
Mut.: de v no a otro: del uno al otro. Volver (35 )
36
Del.: el Empera-dor. Volver (36 )
37
Add.: de Francia. Volver (37 )
38
Mut.: y que avía: aviendo. Volver (38 )
39
Del.: ni que enbió don Hemando. Volver (39 )
40
Add.: el francés. Volver (40 )
41
Mut.: (o huió por mejor dezir) el franr;és a reconor;er al: enbió don Hemando al capitán. Volver (41 )
42
Add.: a reconocer. Volver (42 )
43
Mut.: vino a dezir: tornando de lo hazer, dixo. Volver (43 )
44
Mut.: imperial. Volver (44 )
45
Add.: del Jovio. Volver (45 )
46
Mut.: con-tra el Salazar . . .: contra Salazar, el qual bolvió aquella noche, habien-do reconocido el campo del francés. Volver (46 )
47
Mut.: le mandó: mandóle. - Volver (47 )
48
Del.: y boluió. Volver (48 )
49
Mut.: lo mandara: le mandase. Volver ( 49)
50
Del.: no se sabe por cúio mandado. Volver (50 )
51
Add.: no sé a cúya instancia. Volver (51 )
52
Mut.: así berbalmente: de palabra. Volver (52 )
53
Del.: y rretiró como está bisto y. Volver (53 )
54
Add.: aun. Volver ( 54)
55
Mut.: Emperador. Volver (55 )
56
Mut.: desde. Volver (56 )
57
Del.: no osan-do esperalle su enemigo. Volver (57 )
58
Del.: abscondidamente. Volver (58 )
59
Del.: (porquelo sepa el obispo de Nochera). Volver (59 )
60
Del.: (porqu'el Jobio tanbién lo sepa). Volver (60 )
61
Del.: y rretirarse. Volver ( 61)
62
Del.: como esto. Volver (62 )
63
Del.: sola. Volver (63 )
64
Mut.: lo qual: esto. Volver (64 )
65
Del.: ni tocar la menor cosa del mundo. Volver (65 )
66
Mut.: çiertas: veinte y cinco. Volver (66 )
67
Del.: que enbi6 con aquellas galeras, que heran ellas veinte y çinco. Volver (67 )
68
Mut.: señor. Volver (68 )
69
Del.: y confforme a la sinçeridad y verdad de la ystoria. Volver (69 )
70
Del.: en aquel negoçio. Volver ( 70)
71
Add.: en. Volver (71 )
72
Muto: gentil. Volver (72 )
73
Muto: Porque ay tres maneras: Tres maneras ay. Volver (73 )
74
Del.: lo que ay que dezir es que. Volver (74 )
75
Mut.: principal. - Volver (75 )
76
Del.: (y no trato agora del rrigor del bocablo). Volver ( 76)
77
Mut.: y no So-lamente parte. . .: estaba repartida. Volver (77 )
78
Mut.: del marqués: suya. Volver (78 )
79
Mut.: fue rroto en aquel. . .: en el camino fue roto en aquel rrenquentro donde pelearon mal. Volver (79 )
80
Mut.: confesando como confieso: con. - Volver (80 )
81
Del.: en. Volver ( 81)
82
Mut.: la batalla. . o: el rencuentro. Volver (82 )
83
Add.: aun de. Volver (83 )
84
Mut.: los. Volver ( 84)
85
Mut.: aquella. Volver (85 )
86
Del.: aun. Volver (86 )
87
Mut.: de la mesma su nasçi6n: italianos. Volver (87 )
88
Del.: muertos. - Volver (88 )
89
Mut.: de los que murieron. . .: fueron muchos más los que murie-ron del Volver (89 )
90
Del.: por-que dexado los que mataron. . , - Volver ( 90)
91
Mut.: d'esta vatalla: de este ren-cuentro. Volver (91 )
92
Del.: (llamémosla así por el gusto del Jouio). Volver (92 )
93
Del.:y acabaron. Volver (93 )
94
Mut.: y hallarse a: hallaráse. Volver (94 )
95
Add.: aun. Volver (95 )
96
Mut.: ottra batalla. . .: ottro rencuentro. Volver (96 )
97
Del.: como he dicho. Volver (97 )
98
Mut.: también paresçe: fue una. Volver (98 )
99
Del.: de los rrendidos. - Volver (99 )
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