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Continuación capítulo 10
HOYAS PATÍA-CAUCA.
Pasto (1559).
Su morada de los indios es en buhíos de paja (RGNG, 1983, 23) (véase el capítulo VI sobre vivienda arqueológica).
Almaguer
(1959).
Viven los naturales en buhíos de paja (RGNG. 29).
Popayán.
Cuando la avanzada española de 1535 se acercaba a Popayán desde el cercado de Timbío, vieron
Crecida población en gran manera, y toda suntuosa casería, mas sola paja cubre la madera..
(CASTELLANOS, 1955, III, 353).
Eran las habitaciones comunes en 1559: ... en buhíos de paja como las demás provincias (RGNG, 1983, 32).
Cali.
En la misma expedición de Ampudia y Afiasco de 1535-36, al llegar a Cali hallaron
casas
pajizas, pero con primores (CASTELLANOS, 1955, III, 355).
Quizá por informes de Cieza, Bartolomé de Las Casas dice que Por algunas provincias de aquellas hacia donde pusieron los españoles una población suya que llamaron Cali, había grandes poblaciones con casas redondas y altas de madera y paja y algunas cubiertas de cohollos de cañas, la cual también es buena cobertura (CASAS, 1909, 143; , 1951, III, 185).
Un testigo presencial en la década 1538-1548 dice: las casas destos indios [gorrones] son grandes, redondas, la cobertura de paja (CIEZA, 1947, II, 378, 379-380).
Adelante, hacia el sur de Petecuy, había otros pueblos; sus casas grandes, redondas, con cubierta de paja larga (Ibíd., 380).
Hacia las montañas de la Cordillera Occidental las casas que tienen son algo pequeñas, la cobija de unas hojas de palma, que hay muchas por los montes, y cercadas de gruesos y muy grandes palos a manera de pared, porque sea fortaleza para que de noche no hagan daño los tigres (Ibíd., 381).
La relación anónima de 1564 dice: Las casas en que viven todas estas gentes [valle geográfico del Cauca] de esta provincia son muy viles, hechas en algunas partes de paja y en otras de hojas de caña y bijaos, que es unas hojas de árboles como unas adargas, a hechura de unas cabañas de viñaderos, que las más de ellas pueden mudarlas de una parte a otra (FRIEDE, 1975, V, 109).
El licenciado Auncibay a fines del siglo XVI presentaba de este modo las viviendas en la gobernación de Popayán: Las casas eran muy grandes, en que moraban diez y doce y veinte; toda la casa era de una sola pieza larga, con unas salidas de poste a poste, como gateras o alminares grandes, por donde cabía un hombre o mujer para salir o entrar. Tenía tres puertas la casa como acá las iglesias, y de poste a poste habitaba cada indio, teniendo allí su hamaca, su telar, su hogar, uno de un lado y otro de otro; el mayor y más viejo en lo interior, los demás como heredaban (RGNG. 323).
Quimbayas.
Las casas que tienen son pequeñas, la cobertura de hoja de cañas (CIEZA, 1947, 375).
Carrapa.
Las casas son pequeñas y muy bajas, hechas de cañas [guaduas], y la cobertura de unos cohollos de otras cañas menudas y delgadas [Gynerium] de las cuales hay muchas en aquellas partes (CIEZA, 1947, 374).
Picara.
Tienen pocas casas, porque con la guerra las queman (CIEZA, 1947, 374).
Pozo.
Viven en ellas diez o quince moradores, y en algunas menos, como es la casa (CIEZA, 1947, 372).
Arma.
Sus casas son grandes y redondas, hechas de grandes varas y vigas, que empiezan desde abajo y suben arriba, hasta que, hecho en lo alto de la casa un pequeño arco redondo, fenece el enmaderamiento; la cobertura es de paja. Dentro de estas casas hay muchos apartados entoldados con esteras, tienen muchos moradores (CIEZA, 1947, 370).
Anserma.
Fuera de ser muy grandes las casas no hay otro detalle (CIEZA, 1947, 368).
ANDES ECUATORIALES.
En Puerto Viejo, las casas que tienen son de madera y por cobertura paja, unas pequeñas y otras mayores, y como tiene la posibilidad el señor della (CIEZA, 1947, 401).
En Manta adentro tenían casas pequeñas de madera, cubiertas de paja u hoja de palma (CIEZA, 1947, 403).
Las casas de los cañaris eran pequeñas, de piedra, pero cubiertas de paja (CIEZA, 1947, 398). Según descripción posterior, eran de palos clavados, las paredes de barro del gordor de una mano en ancho y cubiertas de icho (J. DE LA ESPADA, 1897, III, 188; , 1965, II, 285). En la sierra ecuatoriana, muy hermosas casas tienen, cubiertas con esparto (OVIEDO Y VALDÉS, 1959, V, 106; PAREDES BORJA, 1963, I,192.193). La mita fue la que obligó a los indios a hacer casas efímeras (PÉREZ R., 1947, 354-355).
HOYA AMAZÓNICA.
Como se sabe, la primera expedición hecha por europeos en el Amazonas fue la de Francisco de Orellana en 1541-1542. El 20 de junio de este último año, al parecer ya abajo de la confluencia del Rionegro, vimos mucha población de la margen siniestra del río, porque estaban blanqueando las casas, que íbamos por medio del río; quisimos ir allá, pero no pudimos por causa de la mucha corriente... (CARVAJAL, G., 1942, 47). Abajo del pueblo que llamaron de La Calle, dos días después, hallaron muchos y muy grandes pueblos que estaban blanqueando (Ibíd., 48, 51).
Más detallados sobre las viviendas orillanas del gran río son los informes de testigos del segundo viaje, hecho unos 20 años después del de Orellana, el realizado por Ursúa-Aguirre en 1560-1561. En la isla de García, más de 100 leguas abajo de la boca del río Cocama, había dos pueblos de unas treinta casas cada uno: Las casas son cuadradas y grandes (VÁZQUEZ, 1945, 42; ORTIGUERA, 1968,236). Tres días de navegación abajo del pueblo que llamaron de los Bergantines por los que allí aderezaron, hallaron un pueblo pequeño, de casas también cuadradas y grandes, por la mayor parte, y cubiertas cmi paja de sabanas, que hasta aquí no las vimos (VÁZQUEZ, op. cit., 73). Sería pues, abajo de la boca del Tapajoz, donde ese tipo de formación sabanera existe (ORTIGUERA, 1909, 354;, 1968, 276), o sea la típica campina de arena blanca.
Otro autor que al parecer no estuvo en la expedición, dice que en Machifaro las casas son grandes y redondas, de vara en tierra, sin paredes, que el techo de ellas llega hasta el suelo, cubiertas con hojas y ramas de palmas (ORTIGUERA, 1909, 332; , 1968, 249). Abajo del pueblo de La Calle, las casas en otro eran pequeñas y cuadradas, cubiertas de hojas de cañas (Ibíd., 1909, 355; , 1968, 277).
En Zamora, flanco oriental andino, las casas tenían paredes como tabiques y cubija de paja o palma (J. DE LA ESPADA, 1897, IV, 9). Otras, de varazón hasta el suelo, muy capaces, estaban cubiertas de paja (Ibíd., 13). La casa jíbara o shuar, llamada jea y considerada como un microcosmos (PELLIZZARO,1978; 3), estaba construida sólidamente y tenía dispositivos de seguridad, por las costumbres guerreras de esa tribu (KARSTEN,1935, 94-95; 261-264).
Todavía a principios del siglo actual, las casas de los huitotos del Putumayo eran colectivas, grandes, con techo de hojas de yarina (Phytelephas) y palos ligados con liber de sachahuasca, árbol (HARDENBURG, ¿1913? 156). Sin embargo, ese nombre, equivalente al huitoto marucha, se aplica mas propiamente a bejucos del género de Cucurbitáceas Siolmatra, en este caso S. brasiliensis (Cogn.) Baill. (SOUKUP, 1970-1971, 316). Otro autor dice que eran casas muy bien construidas a su manera (CASEMENT, ¿1913? 385).
LLANOS Y GUAYANAS.
De la expedición de Jorge Spira a los llanos, quedan las descripciones sobre los indios guayupes de la cuenca alta del Ariari. Sus casas o bohíos son largos y de vara en tierra, a quien los españoles llaman caneyes, en donde habitan y moran muchos indios casados juntos (AGUADO, 1956, I, 595).
Casas de dos aguas en Orinoco, raras, se vieron durante la expedición de Ordaz (OVIEDO Y VALDÉZ, 1959, II, 396).
En la Guayana Francesa, según datos de principios del siglo XVIII, los indígenas tenían varios tipos de casas. Las llamadas pagara y kabouya o casa baja, se cubría con hojas de ahouvai [Palma coccifera, humilis, foliis trapessis, emarginatis] (BARÉRE, 1743, 138 y notas; 142). La casa baja a ras de suelo, de un piso; la alta se hacía con piso de rajas del tallo de la palma ouassai (Ibíd., 141, 142 y nota). (Fig.), el taboui o casa común (Ibíd.., 145,. Los karbet de los indios eran abiertos; mientras que las casas de los negros eran cerradas y oscuras, a modo de cubiles, con ingeniosas cerraduras de madera (Ibíd.., 143-145). Los galibis, a causa de su actividad agrícola itinerante, movían sus karbets cada cinco o seis años (Ibíd.., 151). En cambio, las casas de los colonos eran de barro, repelladas por dentro con bosta de vaca y blanqueadas (Ibíd., 36).
Poco varió ese esquema con el correr del tiempo. Los cambios fueron impuestos por el sistema de vida de los indígenas reducidos (SCHOMBURGK, 1922,
I
, 281;IM THURN, 1883, 202-210).
Perú.
En general, las casas de la gente del pueblo eran tan miserables como en cualquiera otra parte de América (BAUDIN, 1943, 237-239). Durante la dominación cuzqueña predominó la planta rectangular; faltaba la comunicación interna entre cuartos, de modo que cada uno tenía vano o puerta separada por el frente (GASPARINI and MARGOLIES, 1980, 129-193; 134; 138, 139). Por la enorme importancia que tenía el culto de los muertos, dice un autor que se preocupaban más de las tumbas que de sus propias casas; estas eran muy sumarias y sucias (COBO, 1892, III, 32-33; 39-40; , 1956, II, 20; 23). Aunque este último autor generaliza para todo el Nuevo Mundo, parece tener en mientes lo que ocurría en el Perú, que fue lo que mejor conoció (Ibíd., 1956, II, 240-242).
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