La Francisca Rodríguez de Arandia casó con Francisco Alcalde de Avilés, natural de la villa de Avilés, en las montañas de León, hijo legítimo de Matías de Navarrete y de María de Avilés, hijosdalgo de solar conocido; y por lo Navarrete, de la casa solariega que está en Navarra, de donde han salido a otras partes; y en las ciudades de Baeza y Jaen hay caballeros deste apellido cuyas armas, dice un nobiliario, son: en escudo de oro un grifo pardo con pies de león; y Argote de Molina que una cruz de veros azules y de plata en campo rojo con orla de ocho aspas de oro en el mismo color (figura 86). Y en el capítulo 202, libro 29 de "Nobleza de Andalucía", trata de Pedro Díaz Navarrete, Teniente de Adelantado .de la frontera de Moros y Alcaide de Jodar, y hace mención de muchos nobles deste apllido; el de Avilés es hijodalgo, y sus armas, según refiere un nobiliario, castillo de gules con otro redondo, y al un cabo una torre teniente al castillo, y de la puerta dél a la de la torre una escala, y la torre y castillo de plata con puertas azules, y el asiento sobre el caño de unas aguas, y a los cantones del escudo, junto al castillo, en cada parte un árbol. Otro dice que son escudo colorado con castillo de oro y dos alas a los lados . (figura 87). Argote de Molina nombra a Francisco Sánchez de Avilés, vecino de Alcaraz, para quien se compraba un caballo de mucha estima, indicación del caballero. Por el apellido Alcaide (que es voz arábiga y se interpreta Capitán y guarda de castillo) es de advertir que en lo antiguo las tenencias y alcaidías, según fuero de España, y las leyes 5, 6 y 7, título 18, parte 7, no se daban sino a gente nobilísima, caballeros hijosdalgo por todos sus ascendientes; y de este preeminente oficio de alcaide resultó el apellido; y el Francisco Alcaide de Avilés, inclinado de su buen nacimiento al servicio del Rey, fue soldado en la armada de la guarda de la carrera de Indias, hasta el año de 1617 que pasó al Nuevo Reino de Granada y se casó. Y para evitar equivocaciones se note que en la ciudad de Santafé hubo otro Francisco Alcaide, natural de Osuna, hijo legítimo de Alonso Alcaide y de Bárbola de Valdés, según consta de su testamento del año de 1603. Y el Francisco Alcaide de Avilés y Francisca Rodríguez de Arandía, su mujer, fueron padres de Inés, Juan, Crispina, Pedro y María, que murieron niños, y de Felipa de Santiago, monja y prelada en el mismo convento del Carmen, y de Matías de Arandia, clérigo, y de doña Josefa Teresa de Arandia, que casó con don Miguel Enríquez de Mansilla, que para referir su ascendencia es preciso principiar desde lo antiguo.

Figura 85

El Conde don Tello de Castilla (hermano del Rey don Enrique II, hijo del Rey don Alonso el Ultimo y de doña Leonor de Guzmán) tuvo entre otros hijos uno llamado don Juan Enrique, tomando el apellido del nombre del Rey, su tío, como también le eligieron sus primos hijos de don Fadrique, de quien vienen los almirantes de Castilla, y del otro los condes de Alba de Liste, marqueses de Alcañices y otros señores.

Son las armas de los Enríquez escudo en mantel, en cada uno de los dos cuarteles altos un castillo de oro en campo de sangre, y en el bajo un león sanguino en campo de plata (figura 88). Este don Juan Enríquez fue señor de la casa de Campo Redondo, en las Montañas, que heredó otro del mismo nombre, su hijo mayor, y de doña Isabel de Quiñones, su mujer, con quien casó en León; y a éste fueron sucediendo hijos y nietos. Deste linaje fue don Enrique Enríquez, señor de Villalba, que casó con doña María Monroy, hija de Hernán Rodríguez de Monroy, señor de Monroy y de otros lugares y dehesas, y de doña Isabel de Almaraz, su mujer. El don Enrique Enríquez fue caballero generoso y de gran valor en la disciplina militar; hallóse en las guerras de Antequera cuando la ganó el Infante don Fernando; tuvo grandes diferencias con la familia de Almaraz sobre la muerte de Hernán Pérez de Monroy, su abuelo, y con su casamiento se aquietaron por ser su mujer hija única y heredera de Diego Gómez de Almaraz, señor de las villas de Belvis, Almaraz y Deleitosa, que esta última es cabeza de Condado de los Monroyes; y las armas de Almaraz es escudo colorado con fajas de oro y cabezas de sierpes de oro (figura 89), de quienes procedió el Maestre de Campo Fernando Luis Enríquez de Monroy, caballero del orden de Santiago, vecino de la ciudad de Zamora, que en su tiempo sirvió al Rey conforme lo pedía su sangre, y fue casado con doña Isabel Ana de Acuña y Sotelo, de los conocidos linajes de sus apellidos; el de Acuña se derivó del Conde Limario, de la sangre griega y gallega española, de quien la tomó toda la tierra de Limia, entre Duero y Miño, como se refiere en el árbol de Martín Galeano. El de Sotelo (que es de Zamora) es de muy buenos hidalgos y traen por armas escudo de plata con una encina y dos cabras de sangre rapantes, cada una de su parte a la encina (figura 90); y otras son cruz de oro en campo azul con cuatro abrojos de oro en torno, y por orla, en campo de oro, ocho escudetes azules, cada uno con una banda de plata.

Y los de Monroy escudo en cuarteles, el primero y último castillos de oro en campo rojo y en el segundo y tercero veros azules y blancos (figura 91), sobrepuesto el escudo del linaje de las Varillas, que desciende del Conde don Rodrigo, que pobló a Salamanca, que es cuatro bastones rojos en campo de oro con orla azul y en ella ocho cruces de plata muletadas (figura 92). Fue deste linaje el 36 Maestre de la Caballería de Alcántara don Alonso de Monroy, hijo de don Alonso de Monroy, señor de Belvis y Deleitosa y de doña Juana de Sotomayor, su mujer, que se hizo elegir de hecho siendo clavero de la orden, y después segunda vez legítimamente, y. Lo renunció el año de 1479. La doña Isabel Ana de Acuña y Sotelo, en su viudez se entró monja y profesó en el convento de las Comendadoras de San Juan de la ciudad de Zamora, habiendo tenido de su marido por hijo a don Lope Enríquez Sotelo, Familiar del Santo Oficio de la Inquisición, natural de Zamora, donde casó con doña Ana Vásquez Maldonado, que por este apellido son sus armas cinco lirios de plata en campo rojo (figura 93); y fueron padres de don Luis Enríquez, natural y vecino de la ciudad de Zamora y su Capitán de Infantería de la Milicia y dos veces Alcalde de hijosdalgo, y ocupó otros puestos de importancia; fue casado con doña Juana González de Mansilla, hija legítima del Capitán Pedro González de Mansilla, que llamaron el Restaurador, Merino Mayor de la Merindad de Tera, con toda la jurisdicción que hoy tiene el Consejo de Lamesta, y de doña Beatriz González de Sotomayor, y nieta del Capitán Gonzalo Pérez de Mansilla y de Francisca Maldonado de Sotomayor, su mujer, vecinos y naturales de Zamora; y deste último fue hermano el doctor don Fernando Pérez de Mansilla, del orden de San Juan; don Pedro Fernández de Mansilla, Consejero de Indias. Diego Barreiro, Rey de Armas más antiguo en los Reinos de España del Rey don Felipe IV, certifica que el origen y descendencia desta noble y antigua familia de Mansilla es de tierra de Campos en Ontibla, sobre el nacimiento del río Ebro. Hállase a Ruy González de Mansilla, caballero del orden de Santiago, Comendador del Hospital de Toledo y Trece; don Pedro Ruiz de Mansilla, clavero de Calatrava, y desta misma orden Alonso de Mansilla; Fernando de Mansilla, Comendador de Pozuelo.

Figura 86

El referido Ruy González de Mansilla concurrió el año de 1212 en la batalla de las Navas de Tolosa en la vanguardia del ejército, y dél descienden los que se han nombrado, y principalmente, y con más antigüedad, del Conde Fernán González de Castilla. Sus armas son: escudo en cuartel con campo azul; en el primero y último una flor de lis de oro, y en los segundos, un castillo de oro (figura 94); y por lo Sotomayor, que tienen su origen en Galicia, de la casa de Saavedra, en campo de plata dos fajas jaqueladas de oro y negro y por medio de cada faja otra negra (figura 95); hay quien diga que este apellido de Mansilla es a contemplación de la villa de Mansilla de las Mulas en el Reino de León. Otra opinión es que porque en batalla uno desta familia, después de haber muerto algunos moros, iba a dar muerte a otro que se huía o se le rendía, le dijeron: tén mancilla, que es lo mismo que compadécete, quedó con el apellido de Mansilla.

Proceden de la casa de Mansilla el Capitán Luis Enríquez, que murió en las últimas controversias con Portugal, en su frontera, defendiendo la torre de Nuez, hacienda suya donde le cercaron y dieron muerte de un balazo; y de su mujer doña Juana González de Mansilla dejó hijos a don Antonio Enríquez de Mansilla, don Miguel Enríquez de Mansilla, ya nombrado, y a doña María Enríquez de Mansilla, que casó en Torrejoncillo, en la Mancha, con el Capitán don Francisco Muñoz, caballero mayorazgo de allí, de quien ha quedado sucesión; y los otros hijos que hubo murieron temprano. El don Antonio Enríquez de Mansilla fue Alférez de su padre y casado en la ciudad de Anserma con doña Mariana de Arboleda y Salazar, hija legítima del Capitán Jacinto de Arboleda y de doña Teodora de Olea Salazar, naturales de Popayán, y tuvieron un hijo, don Manuel Enríquez de Arboleda, y viudo se hizo clérigo como también su suegro. El referido don Miguel Enríquez de Mansilla nació por los años de 1618 y se bautizó en 12 de octubre en la parroquia de San Juan de la ciudad de Zamora, su patria; y el año de 1638 fue ayudante del Sargento Mayor don Agustín Montero de Carvajal, su tío, que lo era de los siete partidos con orden real para juntar gente de socorro a Fuenterrabia, adonde fue de ayudante; y por lo bien que se hubo en la facción, escribió a su padre el Almirante de Castilla aprobándolo, y que lo representaría a Su Majestad, y después se halló en la refriega que el año de 1640 tuvieron los galeones con la armada francesa cerca de Cádiz, embarcado en el galeón del gobierno del cargo del Marqués de Cardeñosa, que se quemó, de que escapó milagrosamente; y en el año de 1645 pasó a Indias y a la ciudad de Santafé, donde casó, como se ha dicho, y tiene de su matrimonio a don Luis Enríquez de Mansilla y doña Juana Francisca Josefa Enríquez de Mansilla y doña María Manuela Enríquez de Mansilla. A 18 de agosto de 1659 entró el don Miguel en la propiedad del oficio que tiene de Canciller y Registrador de la Real Audiencia de Santafé; y habiéndosele recrecido algunos pleitos para asistir a la defensa, pidió y se le concedieron estrados como a hijodalgo, en 23 de abril del mesmo año, y usó dellos sentándose en banco de caballeros y abogados; y el de 1670 fue Alcalde Ordinario.

Convento de carmelitas de Cartagena

En la ciudad de Cartagena de Indias hay otro religiosísimo convento de monjas de la orden del Carmen con descalcez, de muchos años a esta parte, sujeto al ordinario. No he tenido papeles para referir más.

Figura 87
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