Tienen por armas un escudo, el campo de oro y en él una águila negra volante y rapante, el pico blanco, atravesada con una saeta de oro vertiendo sangre (Figura 96). Y por lo materno estos hermanos son nietos del Capitán Alonso López de la Bandeira y Presno, originario y natural del propio Concejo de Castropol, y con la misma notoria nobleza, y de doña Beatriz Carrillo de Ortega, su mujer, hija del Capitán Juan de Ortega Carrillo y de doña María Rangel y Cuéllar, su mujer, terceros nietos del Capitán Alonso Martín Carrillo y de doña Beatriz de Cuéllar, su consorte, hija de Juan Cuéllar, de los conquistadores y fundadores de la ciudad de Pamplona en estas provincias, como lo fue asímismo el Alonso Martín Carrillo, que por los años de 1547 pasó de España a Indias y se halló a pacificar y poblar la ciudad de los Reyes del Valle de Upar; y entrando en el Nuevo Reino de Granada fue de socorro al Presidente Pedro de la Gasca, y con el Capitán Valenzuela a la reducción de la provincia de Guane por haberse rebelado sus indios y muerto españoles, y después al descubrimiento de Pore y Muzo con Pedro de Ursúa, y pasó a la de Pamplona y ser su primer poblador; y de allí, con Juan Maldonado, a poblar la Villa de San Cristóbal, en cuyo territorio tuvo encomienda de indios y descubrió las minas de oro de las Vetas de Corpus Cristi y las de la quebrada de Montuosa, a tres leguas de las otras; y de su matrimonio tuvo seis hijos, y el uno fue el Capitán Juan de Ortega Carrillo, poblador de la ciudad de Ocaña. El bitado Rey de Armas don Pedro de Salazar Girón certifica que la casa y solar de la Bandeira es muy antigua en Galicia y está situada en el Coto de Balboa, Obispado de Mondoñedo, en el Consejo de Sante, de la cual casa ha habido muy buenos hijosdalgo, que están en las montañas de Galicia adonde son tenidos y reputados por tales.

Figura 95

Tiene por armas un escudo, el campo de oro, y en él un árbol verde y arrimado a él un lobo negro andante, lengua y miembros colorados. Pueden ser las primitivas porque la familia de que tratamos las usa diferentes y más conforme al apellido que son: un castillo llano, mocho, sin más que almenas cuadradas, y de la claraboya derecha sale hacia el lado izquierdo bandera cuadrada tendida de color azul, con cruz colorada en aspa y trozos en ella, y al pie del castilllo, encima de un prado verde, una calavera y orla de banda roja sin nada.

Otras son las que se hallan en el arte de hacer relojes de sol, dedicados a Juan de Oviedo de la Bandera, caballero del hábito de Montesa, Superintendente y Ingeniero mayor militar de fortificaciones de la ciudad de Cádiz y costa de Andalucía y jurado de la de Sevilla, que son: estandarte flamuloso, que parte el escudo, asida el asta de brazo armado, en medio de dos cabezas de moros, alta y baja, y en la otra mitad de mano derecha una llave y debajo otra cabeza de moro (Figura 97). El apellido de Bandera se halla por noble escrito en el catálogo de nobleza de Portugal, como también el de Presno; y de éste, por regidores de Castropol en el año de 1596, Francisco Alvarez Lame y Presno; y el de 1626, Bartolomé Núñez de Presno, y en los de 1638 y 1650 a Pedro García del Presno.

Figura 96

Con grande aplicación entró en su oficio la, madre Beatriz de San Vicente en el fomento y solicitud de la obra de su iglesia y claustros, asistida de su hermano fray Francisco Núñez en su agrado y desempeño y por el servicio de Dios, que como si fuera en propia conveniencia, se dedicó de todo en todo a las disposiciones y agencias con penoso afán y perseverancia y al buen gobierno de las haciendas, tomando cuentas a mayordomos y a los distribuidores del dinero de la obra, con que se consiguió ahorro en él y de tiempo y acabar con toda perfección la capilla mayor y dos tercios del cuerpo de la iglesia, que es de alegre vista y buena disposición en tamaños y altura, con techos dorados y tabernáculo de cuatro órdenes en alto y cinco en ancho, de muy buena obra, con bultos de santos y pinturas; cuatro altares, dos hermosas puertas con clavazón de bronce en dos suntuosas portadas de primorosa labor de cantería; pálpito. dorado con imágenes de media talla, confesonarios, comulgatorio y dos tribunas que sostituyen como encima de las sacristías, que son en proporción a los demás y a costa de la piedad y limosnas magníficas del Arzobispo maestro don fray Juan de Arguinao. Y para proseguir lo que restaba del largo de la iglesia que cae en la que lo era, se trató de colocar el Santísimo Sacramento en la nueva, y se colocó sábado en la tarde 20 de julio del año de 1669, día de Santa Margarita, con solemne procesión y de cruces y santos propios y de otros conventos y parroquias, religiones y clerecía, Deán y Cabildo y Arzobispo, Cabildo Secular la Real Audiencia y gran concurso de gente de todos estados, subiendo y bajando por la calle de La Concepción, con vuelta por la plaza principal, con cinco altares, a competencia en lo suntuoso, mico y continuado de arcos triunfales de flores, yerbas, frutas, animales vivos y muertos, aves y otros géneros curiosos, tantos y tan varios como pueden ocurrir a la memoria, y las paredes y ventanas de colgaduras y otros adornos con hermosura y divertimiento y más de cincuenta juegos de ministriles, trompetas y tambores y danzas por disposición arzobispal. Y al día siguiente, domingo, se celebró la fiesta de Santa Inés, patrona,. y estreno del templo con misa pontifical, sermón docto y curioso del Padre maestro fray Antonio de la Bandeira, dominicano, tío de la madre priora, y deleitable música de las religiosas, corriendo el costo por quien ha hecho el mayor y el del segundo día por el convento, celebrando la misa el doctor don Agustín de Olea Salazar, Maestroescuela de la Catedral, y llenando el pálpito el Padre maestro fray Carlos Melgarejo, de la misma orden, donde revocó la doctitud, lo ingenioso y elocuente. El tercero día corrió a devoción del Oidor don Francisco de Leiva Aguilar, ministrando la religión agustiniana en el altar el provincial maestro fray Bartolomé Donoso, y el sermón el maestro fray Bartolomé de Monasterios, que fue echar el resto para concluir la fiesta.

Reconocióse después deslince en parte de la obra por culpa del artífice, y a causa de no ser fijo el suelo de la cepa y cimientos, y flaqueado éstos en el último del edificio que halló menos firmeza para asentar con el peso. Reparóse con fortificación de entrepaños y estribos al claustro y dos arcos torales a trechos de proporción en el cuerpo de la iglesia. Acabado el trienio de Beatriz de San Vicente, salió electa priora, miércoles 26 de mayo de 1670, Isabel de San Esteban, y subpriora Bárbara de la Trinidad. Desde la fundación deste convento ha sido y es su Capellán el maestro don Gregorio Osorio Nieto de Paz, clérigo virtuoso y recogido, y en su compañía lo fue algún tiempo Pedro Galván, presbítero, hombre anciano que murió año de 1667, no siéndolo ya sino en su lugar Juan Vásquez, sacerdote de canas, que murió en el ejercicio. Y el primer Síndico fue el mismo Pedro Galván, y después solicitaba las cobranzas Miguel Gutiérrez; y el segundo Síndico que continúa, Alvaro Félix de Losada. Y porque con la muerte de la patrona doña Antonia de Chaves se recrecieron pleitos al convento, en que se verificó parte de la profecía de la santa doña Marina de Escobar, que queda referida, perdió el monasterio los esclavos del trapiche y otras cosas, y los mil pesos al año de las demoras de Ubaque, conque por esta falta y desavío del trapiche se presumió su descaecimiento; pero la Providencia Divina reparó este daño inclinando el piadoso ánimo del Arzobispo maestro. don fray Juan de Arguinao, no sólo a suplir la falta de esclavos con otros que compró mejorados, sino a proseguir y costear la iglesia y claustros en que lleva gastados más de sesenta mil patacones, sin donación considerable que tiene hecha y dotes que ha dado a religiosas; y lo que más es, a enriquecerle con mayor lustre, de que sea en muerte su depósito, como lo fue de su hermana doña Angela de Arguinao, que murió, sábado 4 de agosto de 1663, día del glorioso Patriarca Santo Domingo de Guzmán, aplicando al convento su herencia de más de doce mil pesos. Y los sepulcros están debajo del altar mayor, que son tres: el de los huesos del fundador Juan Clemente de Chaves y su hermana doña Antonia, otro de los patrones, y el del Arzobispo, por no haber permitido su modestia el sublime que le disponía el agradecimiento. Don Diego Osorio Nieto de Paz ha continuado como patrón las ayudas del convento, y entre ellas dispuso en la sucesión por acrecentamiento de vida y composición de la encomienda de Ubaque para su hijo don Miguel Osorio Nieto de Paz, a pensionarla en cien pesos de renta para las fiestas del Santísimo Sacramento. La madre Paula de la Trinidad, de quien se trata en otra parte y en el árbol de Martín Galeano, se volvió el año de 1650 a su antiguo convento donde murió, viernes a las diez de la noche, 7 de marzo de 1659, con gran loa y opinión de santidad. Y se ha dado más extensa noticia deste convento que de otros por ser el más moderno y haber habido especiales motivos que lo han ocasionado.

Figura 97
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